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lunes, 7 de junio de 2021

Lunes 12 julio 2021, Lecturas Lunes XV semana del Tiempo Ordinario, año impar.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XV semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Éx 1, 8-14. 22
Obremos astutamente contra Israel, para que no se multiplique más

Lectura del libro del Éxodo.

En aquellos días, surgió en Egipto un faraón nuevo que no había conocido a José, y dijo a su pueblo:
«Mirad, el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y fuerte que nosotros: obremos astutamente contra él, para que no se multiplique más; no vaya a declararse una guerra y se alíe con nuestros enemigos, nos ataque y después se marche del país».
Así pues, nombraron capataces que los oprimieran con cargas, en la construcción de las ciudades granero, Pitón y Ramsés. Pero cuanto más los oprimían, ellos crecían y se propagaban más, de modo que los egipcios sintieron aversión hacia los Israelitas.
Los egipcios esclavizaron a los hijos de Israel con crueldad y les amargaron su vida con el duro trabajo del barro y de los ladrillos y con toda clase de faenas del campo; los esclavizaron con trabajos crueles.
Y el faraón ordenó a todo su pueblo:
«Cuando nazca un niño, echadlo al Nilo; si es niña, dejadla con vida».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 123, 1b-3. 4-6. 7-8 (R.: 8a)
R.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
Adiutórum nostrum in nómine Dómini.

V. Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte
-que lo diga Israel-,
si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
cuando nos asaltaban los hombres,
nos habrían tragado vivos:
tanto ardía su ira contra nosotros.
R. Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
Adiutórum nostrum in nómine Dómini.

V. Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas impetuosas.
Bendito el Señor,
que no nos entregó
en presa a sus dientes.
R. Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
Adiutórum nostrum in nómine Dómini.

V. Hemos salvado la vida, como un pájaro
de la trampa del cazador;
la trampa se rompió,
y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
R. Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
Adiutórum nostrum in nómine Dómini.

Aleluya Mt 5, 10
R.
Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. R.
Beáti qui persecutiónem patiúntur propter iustítiam, quóniam ipsórum es regnum cælórum.

EVANGELIO Mt 10, 34-11, 1
No he venido a sembrar paz, sino espada
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz:
no he venido a sembrar paz, sino espada. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.
El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».
Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Papa Benedicto XVI, Ángelus 19-agosto-2007
todos los que quieran seguir a Jesús y comprometerse sin componendas en favor de la verdad, deben saber que encontrarán oposiciones y se convertirán, sin buscarlo, en signo de división entre las personas, incluso en el seno de sus mismas familias. En efecto, el amor a los padres es un mandamiento sagrado, pero para vivirlo de modo auténtico no debe anteponerse jamás al amor a Dios y a Cristo. De este modo, siguiendo los pasos del Señor Jesús, los cristianos se convierten en "instrumentos de su paz", según la célebre expresión de san Francisco de Asís. No de una paz inconsistente y aparente, sino real, buscada con valentía y tenacidad en el esfuerzo diario por vencer el mal con el bien (cf. Rm 12, 21) y pagando personalmente el precio que esto implica. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XII

Invoquemos, hermanos, con corazón unánime, a Dios Padre todopoderoso, fuente y origen de todo bien.
- Por la santa Iglesia católica, extendida por todo el universo. Roguemos al Señor.
- Por nuestro santo Padre el papa N., por nuestro obispo N., por los sacerdotes y demás ministros de Dios. Roguemos al Señor.
- Por esta ciudad (este pueblo) de N., por su prosperidad y por todos los que en ella (él) habitan. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren, por nuestros hermanos enfermos o encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por los que cuidan de los ancianos, pobres y atribulados. Roguemos al Señor.
- Por todos nuestros difuntos: para que Dios los reciba en su reino de luz y de paz. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eternos, que gobiernas cuanto existe en el cielo y en la tierra: escucha las oraciones de tu pueblo y concede a nuestro tiempo la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Misa por la familia:
Oración de los fieles

Oremos con confianza al Señor, nuestro Dios, Padre de la gran familia humana.
- Por la Iglesia, la gran familia de los hijos de Dios, para que sepa acoger a todos, sin distinción de razas, naciones o ideologías. Roguemos al Señor.
- Por los gobiernos y las instituciones que dirigen los pueblos, para que, valorando, protegiendo y respetando a la familia cristiana, legislen y funcionen teniéndola como mejor modelo para la convivencia y cohesión social. Roguemos al Señor.
- Por todos los hogares cristianos, para que en el diálogo entre padres e hijos, y en una aceptación y comprensión profundas, vayan construyendo una auténtica comunidad, Iglesia doméstica, que crezca en la fe y el amor. Roguemos al Señor.
- Por los novios, para que, preparándose seriamente durante el noviazgo, sean en el futuro capaces de realizar su vida familiar, teniendo como modelo el hogar de Nazaret y según el proyecto de Dios. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, por todos nuestros familiares, conocidos y amigos, para que, con nuestra vida de amor y concordia, demos testimonio en medio del mundo y nos vayamos preparando para gozar de la gran alegría de los hijos de Dios en la gran familia de la Iglesia celestial. Roguemos al Señor.
Padre nuestro, que nos amas como a una gran familia y sabes lo que necesitamos, escucha las peticiones que tus hijos te han dirigido con fe y esperanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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