sábado, 16 de febrero de 2019

Sábado 23 marzo 2019, Sábado de la II semana de Cuaresma o santo Toribio de Mogrovejo, obispo, conmemoración.

SOBRE LITURGIA

Audiencia a los participantes en la Plenaria de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, 14.02.2019
Discurso del Santo Padre


En este sentido, es precioso el título de vuestra Asamblea: La formación litúrgica del Pueblo de Dios. En efecto, la tarea que nos espera es esencialmente difundir en el Pueblo de Dios el esplendor del misterio viviente del Señor, manifestado en la liturgia. Hablar de formación litúrgica del Pueblo de Dios significa, ante todo, tomar conciencia del papel insustituible que desempeña la liturgia en la Iglesia y para la Iglesia. Y luego, ayudar concretamente al Pueblo de Dios a interiorizar mejor la oración de la Iglesia, a amarla como una experiencia de encuentro con el Señor y con los hermanos y, a la luz de esto, a redescubrir su contenido y observar sus ritos.

Dado que la liturgia es una experiencia encaminada a la conversión de la vida a través de la asimilación de la manera de pensar y de comportarse del Señor, la formación litúrgica no puede limitarse simplemente a brindar conocimientos,- esto es un error- aunque sean necesarios, sobre libros litúrgicos, ni siquiera a la defensa del cumplimiento debido de las disciplinas rituales. Para que la liturgia cumpla su función formativa y transformadora, es necesario que los pastores y los laicos sean introducidos a la comprensión del significado y del lenguaje simbólico, comprendidos el arte, el canto y la música al servicio del misterio celebrado, también el silencio. El mismo Catecismo de la Iglesia Católica adopta el camino mistagógico para ilustrar la liturgia, valorizando las oraciones y los signos. La mistagógica: he aquí un camino idóneo para entrar en el misterio de la liturgia, en el encuentro vivo con el Señor crucificado y resucitado. Mistagógica significa descubrir la nueva vida que a través de los sacramentos hemos recibido en el Pueblo de Dios, y redescubrir continuamente la belleza de renovarla.

Con respecto a las etapas de la formación, sabemos por experiencia que, además de la inicial, es necesario cultivar la formación permanente del clero y de los laicos, especialmente de aquellos involucrados en los ministerios al servicio de la liturgia. La formación no solamente una vez, permanente. En cuanto a los ministros ordenados, también en vista de una saludable ars celebrandi, es válida la llamada del Concilio: "Es absolutamente necesario dar el primer lugar a la formación litúrgica del clero" (Const Sacrosanctum Concilium,. 14). El primer lugar. Las responsabilidades educativas son compartidas, aunque en la fase operativa interpelen más a las diócesis individuales. Vuestra reflexión ayudará al Dicasterio a poner a punto pautas y orientaciones para ofrecerlas, en un espíritu de servicio, a quienes -conferencias episcopales, diócesis, institutos de formación, revistas- tienen la responsabilidad de cuidar y acompañar la formación litúrgica del Pueblo de Dios.

Queridos hermanos y hermanas, todos estamos llamados a profundizar y reavivar nuestra formación litúrgica. La liturgia es, de hecho, el camino principal a través del cual pasa la vida cristiana en cada fase de su crecimiento. Tenéis ante vosotros, por lo tanto, una gran y hermosa tarea: trabajar para que el Pueblo de Dios redescubra la belleza de encontrarse con el Señor en la celebración de sus misterios y, encontrándolo, tenga vida en su nombre. Os agradezco vuestro compromiso y os bendigo, pidiéndoos que me reservéis siempre un lugar – ¡ancho!-en vuestras oraciones. Gracias.

CALENDARIO

SÁBADO DE LA II SEMANA DE CUARESMA o SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO, obispo, conm.


Misa de sábado (morado).
MISAL: ants. y oracs. props. [para la conm.: 1ª orac. prop. y el resto del sábado], Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Levantarse y volver al Padre.
- Miq 7, 14-15. 18-20. Arrojará nuestros pecados a lo hondo del mar.
- Sal 102. R. El Señor es compasivo y misericordioso.
- Lc 15, 1-3. 11-32. Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado. Se puede hacer conmemoración del santo.

Martirologio: elogs. del 24 de marzo, pág. 220.
CALENDARIOS: Salamanca: Santo Toribio de Mogrovejo, obispo (conm.).
Barcelona, Sant Feliu de Llobregat y Terrassa: San José Oriol, presbítero (conm.).
Tortosa: Aniversario de la muerte de Mons. Manuel Moll Salord, obispo (1972).

TEXTOS MISA

Sábado de la II Semana de Cuaresma. Sabbato. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 144, 8-9
El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas.
Antiphona ad introitum Ps 144, 8-9
Miserátor et miséricors Dóminus, pátiens et multum miséricors. Suávis Dóminus univérsis, et miseratiónes eius super ómnia ópera eius.
Oración colecta
Señor, Dios nuestro, que, por medio de los sacramentos, nos permites, ya en la tierra, participar de los bienes del cielo, dirígenos tú mismo en esta la vida, para que nos lleves hacia esa luz en la que habitas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui nos gloriósis remédiis in terris adhuc pósitos iam caeléstium rerum facis esse consórtes, tu, quaesumus, in ista qua vívimus nos vita gubérna, ut ad illam, in qua ipse es, lucem perdúcas. Per Dóminum.

En la conmemoración:
Monición de entrada
Conmemoramos a santo Toribio de Mogrovejo, que nació en España hacia el año 1538 y fue obispo de Lima, en Perú. Infatigable misionero, visitó varias veces su extensa diócesis en tierras de los incas, de cuyos derechos fue defensor. Finalmente, en la población de Saña, descansó en el Señor el año 1606.

23 de marzo
Santo Toribio de Mogrovejo, obispo
Die 23 martii
S. Turibii de Mogrovejo, episcopi
Oración colecta
Oh, Dios, que acrecentaste tu Iglesia mediante el celo por la verdad y la solicitud apostólica del obispo santo Toribio de Mogrovejo, concede al pueblo a ti consagrado crecer y renovarse continuamente en la fe y en la santidad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Ecclésiam tuam beáti Turíbii epíscopi apostólico curis zelóque veritátis auxísti, concéde, ut pópulus tibi sacrátus fídei et sanctitátis nova semper increménta suscípiat. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la II semana de Cuaresma (Lec. II)

PRIMERA LECTURA Miq 7, 14-15. 18-20
Arrojará nuestros pecados a lo hondo del mar
Lectura de la profecía de Miqueas.

Pastorea a tu pueblo, Señor, con tu cayado,
al rebaño de tu heredad,
que anda solo en la espesura,
en medio del bosque;
que se apaciente como antes
en Basán y Galaad.
Como cuando saliste de Egipto,
les haré ver prodigios.
¿Qué Dios hay como tú,
capaz de perdonar el pecado,
de pasar por alto la falta
del resto de tu heredad?
No conserva para siempre su cólera,
pues le gusta la misericordia.
Volverá a compadecerse de nosotros,
destrozará nuestras culpas,
arrojará nuestros pecados
a lo hondo del mar.
Concederás a Jacob tu fidelidad
y a Abrahán tu bondad,
como antaño prometiste a nuestros padres.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 102, 1bc-2. 3-4. 9-10. 11-12 (R.: 8a)
R.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.

V. Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.

V. Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa,
y te colma de gracia y de ternura. R.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.

V. No está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo;
no nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.

V. Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre los que lo temen;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.

Versículo antes del Evangelio Lc 15, 18
Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
Surgam et ibo ad patrem meum et dicam ei: «Pater, peccávi in caelum et coram te».

EVANGELIO Lc 15, 1-3. 11-32
Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo:
«Ese acoge a los pecadores y come con ellos».
Jesús les dijo esta parábola:
«Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre:
“Padre, dame la parte que me toca de la fortuna”.
El padre les repartió los bienes.
No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.
Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad.
Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a apacentar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían ¡os cerdos, pero nadie le daba nada.
Recapacitando entonces, se dijo:
“Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros”.
Se levantó y vino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos.
Su hijo le dijo:
“Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo”.
Pero el padre dijo a sus criados:
“Sacad enseguida la mejor túnica y vestídsela; ponedie un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”.
Y empezaron a celebrar el banquete.
Su hijo mayor estaba en el campo.
Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Este le contestó:
“Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado e! ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud”.
Él se indignó y no quería entrar, pero su padre salió e intentaba persuadirlo.
Entonces él respondió a su padre:
“Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado”.
El padre le dijo:
“Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Papa Francisco, Ángelus 6-marzo-2016
La figura del padre de la parábola desvela el corazón de Dios. Él es el Padre misericordioso que en Jesús nos ama más allá de cualquier medida, espera siempre nuestra conversión cada vez que nos equivocamos; espera nuestro regreso cuando nos alejamos de Él pensando que podemos prescindir de Él; está siempre preparado a abrirnos sus brazos pase lo que pase. Como el padre del Evangelio, también Dios continúa considerándonos sus hijos cuando nos hemos perdido, y viene a nuestro encuentro con ternura cuando volvemos a Él. Y nos habla con tanta bondad cuando nosotros creemos ser justos. Los errores que cometemos, aunque sean grandes, no rompen la fidelidad de su amor. En el sacramento de la Reconciliación podemos siempre comenzar de nuevo: Él nos acoge, nos restituye la dignidad de hijos suyos, y nos dice: «¡Ve hacia adelante! ¡Quédate en paz! ¡Levántate, ve hacia adelante!».

Oración de los fieles
Oremos al Señor, nuestro Dios, poniendo la confianza en su amor y misericordia.
- Para que ayude a reconocer sus pecados a los que se creen totalmente limpios de ellos. Roguemos al Señor.
- Para que tenga misericordia de los que se reconocen pecadores. Roguemos al Señor.
- Para que salga al encuentro de los que se sienten desilusionados y buscan una realidad que llene sus vidas. Roguemos al Señor.
- Para que aleje de nosotros todos nuestros pecados. Roguemos al Señor.
Dios, Padre nuestro, en ti ponemos nuestra confianza, no nos trates como merecen nuestros pecados, sino conforme a tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Lleguen hasta nosotros, Señor, por medio de este sacramento, los frutos de la redención, para que nos aparten de los excesos humanos y nos conduzcan hacia los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Per haec véniat, quaesumus, Dómine, sacraménta nostrae redemptiónis efféctus, qui nos et ab humánis rétrahat semper excéssibus, et ad salutária dona perdúcat. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Lc 15, 32
Deberías alegrarte, hijo, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado.
Antiphona ad communionem Lc 15, 32
Opórtet te, fili, gaudére, quia frater tuus mórtuus fúerat, et revíxit; períerat, et invéntus est.
Oración después de la comunión
Señor, que la gracia recibida de tu sacramento llegue a lo más hondo de nuestro corazón y nos comunique su fuerza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménti tui, Dómine, divína percéptio penetrália nostri cordis infúndat, et sui nos partícipes poténter effíciat. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
V. El Señor esté con vosotros. R.
V. Inclinaos para recibir la bendición.
Estén abiertos, Señor, los oídos de tu misericordia a los megos de los que te suplican, y, para que les concedas lo que desean, haz que pidan lo que a ti te agrada. Por Jesucristo, nuestro Señor.
V. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo +, y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre. R.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Páteant aures misericórdiae tuae, Dómine, précibus supplicántium, et, ut peténtibus desideráta concédas, fac eos, quae tibi sunt plácita postuláre. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de marzo

1. En Cesarea de Palestina, santos mártires Timolao, Dionisio, Páusides, Rómulo, Alejandro y otro Alejandro, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano fueron conducidos maniatados ante el prefecto Urbano, donde confesaron que eran cristianos, por lo cual, pocos días después, con los compañeros Agapio y otro Dionisio, fueron decapitados, mereciendo las coronas de la vida eterna (303).
2. En Mauritania, san Secúndulo, que padeció por la fe de Cristo (s. inc.).
3. En Clogher, en Hibernia (hoy Irlanda), san Maccartemio, obispo, a quien se le tiene por discípulo de san Patricio (s. V).
4*. En Catania, de Sicilia, san Severo, obispo (814).
5*. En Fabriano, del Piceno, en Italia, beato Juan del Báculo, presbítero y monje, compañero de san Silvestre, abad (1290).
6. En Vástena, en Suecia, santa Catalina, virgen, hija de santa Brígida, que casada contra su voluntad, con consentimiento de su cónyuge conservó la virginidad y, al enviudar, se entregó a la vida piadosa. Peregrina en Roma y en Tierra Santa, trasladó los restos de su madre a Suecia y los depositó en el monasterio de Vástena, donde ella misma tomó el hábito monástico (1381).
7*. En Ronda, en Andalucía, región de España, beato Diego José de Cádiz (Francisco José) López-Caamaño, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, predicador insigne y propugnador intrépido de la libertad de la Iglesia (1801).
8*. En el lugar de Pniewite, junto a Gdansk, en Polonia, beata María Karlowska, virgen, que instituyó la Congregación de Hermanas del Divino Pastor de la Providencia Divina, cuya finalidad era que recuperasen la dignidad de hijas de Dios las jóvenes y mujeres pobres caídas en la corrupción de costumbres (1935).

viernes, 15 de febrero de 2019

Viernes 22 marzo 2019, Viernes de la II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

Audiencia a los participantes en la Plenaria de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, 14.02.2019
Discurso del Santo Padre


Señores cardenales
Queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio:
Queridos hermanos y hermanas

Me alegra encontraros con motivo de vuestra Asamblea Plenaria. Agradezco al cardenal prefecto las palabras que me ha dirigido y saludo a todos vosotros, miembros, colaboradores y consultores de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Esta plenaria llega en un momento significativo. Han transcurrido cincuenta años desde que, el 8 de mayo de 1969, san Pablo VI quiso instituir la entonces Congregatio pro Cultu Divino, para dar forma a la renovación deseada por el Concilio Vaticano II. Se trataba de publicar los libros litúrgicos según los criterios y las decisiones de los Padres Conciliares, con el fin de favorecer, en el Pueblo de Dios, la participación "activa, consciente y piadosa" en los misterios de Cristo (cf. Const. Sacrosanctum Concilium, 48). La tradición de oración de la Iglesia necesitaba expresiones renovadas, sin perder nada de su riqueza milenaria, al contrario, redescubriendo los tesoros de sus orígenes. En los primeros meses de ese año, brotaron los primeros frutos de la reforma efectuada por la Sede Apostólica en beneficio del Pueblo de Dios. Precisamente tal día como hoy se promulgaba el Motu proprio Mysterii paschalis sobre el calendario romano y el año litúrgico (14 de febrero de 1969) y luego la importante Constitución Apostólica Missale Romanum (3 de abril de 1969), con la que el Santo Papa promulgaba el Misal Romano. En el mismo año vieron la luz el Ordo Missae y varios otros Ordo, entre los cuales el del bautismo de los niños, el del matrimonio y el de las exequias. Eran los primeros pasos de un camino por el que continuar con sabia constancia.

Sabemos que no basta con cambiar los libros litúrgicos para mejorar la calidad de la liturgia. Hacer esto solamente sería un engaño. Para que la vida sea verdaderamente una alabanza agradable Dios, es ciertamente necesario cambiar el corazón. La conversión cristiana está orientada a esta conversión, que es un encuentro de vida con el "Dios de los vivientes" (Mt 22:32). Este es también hoy el propósito de vuestro trabajo, encaminado a ayudar al Papa a llevar a cabo su ministerio en beneficio de la Iglesia en oración, extendida por toda la tierra. En la comunión eclesial, tanto la Sede Apostólica como las Conferencias de Obispos operan en un espíritu de cooperación, diálogo y sinodalidad. En efecto, la Santa Sede no reemplaza a los obispos, sino que trabaja con ellos para servir, en la riqueza de los diversos idiomas y culturas, la vocación orante de la Iglesia en el mundo. En esta línea se coloca el Motu proprio Magnum principium (3 de septiembre de 2017), con el cual quise favorecer, entre otras cosas, la necesidad de "una colaboración constante, llena de confianza mutua, vigilante y creativa, entre las Conferencias Episcopales y el Dicasterio de la Sede Apostólica que ejerce la tarea de promover la liturgia sagrada”. El deseo es continuar por el camino de la colaboración mutua, conscientes de las responsabilidades que implica la comunión eclesial, en la que encuentran armonía la unidad y la variedad. Es una cuestión de armonía.

Aquí también se inserta el desafío de la formación, objeto específico de vuestra reflexión. Hablando de formación, no podemos olvidar, ante todo, que la liturgia es vida que forma, no idea para aprender. A este respecto, es útil recordar que la realidad es más importante que la idea (ver Exhortación Apost. Evangelii gaudium, 231-233). Y es bueno, por lo tanto, en la liturgia como en otras áreas de la vida eclesial, no acabar en polarizaciones ideológicas estériles, que nacen a menudo cuando, considerando las ideas propias válidas en todos los contextos, se llega a adoptar una actitud de dialéctica perenne hacia quien no las comparte. Por lo tanto, partiendo quizás del deseo de reaccionar frente algunas inseguridades del contexto actual, corremos el riesgo de volver a caer en un pasado que ya no existe o de escapar a un futuro presunto. El punto de partida es, en cambio, reconocer la realidad de la liturgia sagrada, un tesoro viviente que no puede reducirse a gustos, recetas y corrientes, sino que debe ser recibido con docilidad y promovido con amor, como un alimento insustituible para el crecimiento orgánico del Pueblo de Dios. La liturgia no es "el campo del hágalo usted mismo", sino la epifanía de la comunión eclesial. Por lo tanto, en las oraciones y en los gestos resuena el "nosotros" y no el "yo"; la comunidad real, no el sujeto ideal. Cuando se añoran con nostalgia tendencias del pasado o se quieren imponer otras nuevas, existe el riesgo de anteponer la parte al todo, el "yo" al Pueblo de Dios, lo abstracto a lo concreto, la ideología a la comunión y, en la raíz, lo mundano a lo espiritual.

CALENDARIO

22 VIERNES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria
Abstinencia

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Acoger el reino y no rechazar al enviado.
- Gén 37, 3-4. 12-13a. 17b-28. Ahí viene el soñador; vamos a matarlo.
- Sal 104. R. Recordad las maravillas que hizo el Señor.
- Mt 21, 33-43. 45-46. Este es el heredero: venid, lo matamos.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 23 de marzo, pág. 219.
CALENDARIOS: Brígidas: Santa Catalina de Suecia (F).
Orden de San Juan de Jerusalén: Beato Clemente Augusto von Galen, obispo (conm.).
Albacete: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Ciriaco Benavente Mateos, obispo (1992).

TEXTOS MISA

Viernes de la II Semana de Cuaresma. Feria sexta. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Cf. Sal 30, 2. 5
A ti, Señor, me acojo, no quede yo nunca defraudado; sácame de la red que me han tendido, porque tú eres mi protector.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 30, 2. 5
In te, Dómine, sperávi, non confúndar in aetérnum; edúces me de láqueo quem abscondérunt mihi, quóniam tu es protéctor meus.
Oración colecta
Concédenos, Dios todopoderoso, llegar a lo que está por venir con los corazones limpios, por el santo esfuerzo purificador de la penitencia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da, quaesumus, omnípotens Deus, ut, sacro nos purificánte paeniténtiae stúdio, sincéris méntibus ad sancta ventúra fácias perveníre. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la II semana de Cuaresma (Lec. II).

PRIMERA LECTURA 37, 3-4.12-13a. 17b-28
Ahí viene el soñador, vamos a matarlo
Lectura del libro del Génesis.

Israel amaba a José más que a todos los otros hijos, porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica con mangas.
Al ver sus hermanos que su padre lo prefería a los demás, empezaron a odiarlo y le negaban el saludo.
Sus hermanos trashumaron a Siquén con los rebaños de su padre. Israel dijo a José:
«Tus hermanos deben de estar con los rebaños en Siquén;
ven, que te voy a mandar donde están ellos».
José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. Ellos lo vieron desde lejos y, antes de que se acercara, maquinaron su muerte. Se decían unos a otros:
«Ahí viene el soñador. Vamos a matarlo y a echarlo en un aljibe; luego diremos que una fiera lo ha devorado; veremos en qué paran sus sueños».
Oyó esto Rubén, e intentando salvarlo de sus manos, dijo:
«No le quitemos la vida».
Y añadió:
«No derraméis sangre; echadlo en este aljibe, aquí en la estepa; pero no pongáis las manos en él».
Lo decía para librarlo de sus manos y devolverlo a su padre. Cuando llegó José al lugar donde estaban sus hermanos, lo sujetaron, le quitaron la túnica, la túnica con mangas que llevaba puesta, lo cogieron y lo echaron en un pozo. El pozo estaba vacío, sin agua.
Luego se sentaron a comer y, al levantar la vista, vieron una caravana de ismaelitas que transportaban en camellos goma, bálsamo y resma de Galaad a Egipto. Judá propuso a sus hermanos:
«Qué sacaremos con matar a nuestro hermano y con tapar su sangre? Vamos a venderlo a los ismaelitas y no pongamos nuestras manos en él, que al fin es hermano nuestro y carne nuestra».
Los hermanos aceptaron.
Al pasar unos mercaderes madianitas, tiraron de su hermano; y, sacando a José del pozo, lo vendieron a unos ismaelitas por veinte monedas de plata. Estos se llevaron a José a Egipto.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 104, 16-17. 18-19. 20-21 (R.: 5a)
R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor.
Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

V. Llamó al hambre sobre aquella tierra:
cortando el sustento de pan;
por delante había enviado a un hombre,
a José, vendido como esclavo. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor.
Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

V. Le trabaron los pies con grillos,
le metieron el cuello en la argolla,
hasta que se cumplió su predicción,
y la palabra del Señor lo acreditó. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor.
Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

V. El rey lo mandó desatar,
el señor de pueblos le abrió la prisión,
lo nombró administrador de su casa,
señor de todas sus posesiones. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor.
Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

Versículo antes del Evangelio Cf. Jn 3, 16
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito; todo el que cree en él tiene vida eterna.
Sic Deus diléxit mundum, ut Filium suum unigénitum daret; omnis qui credit in eum habet vitam aetérnam.

EVANGELIO Mt 21, 33-43. 45-46
Este es el heredero: venid, lo matamos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«Escuchad otra parábola:
“Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cayó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos.
Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon.
Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último, les mandó a su hijo diciéndose: ‘Tendrán respeto a mi hijo’.
Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: ‘Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia’.
Y agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?”».
Le contestan:
«Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo». Y Jesús les dice:
«¿No habéis leído nunca en la Escritura:
“La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente”?
Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos».
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos.
Y, aunque intentaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Papa Francisco, Ángelus 8-octubre-2017
La urgencia de responder con frutos de bien a la llamada del Señor, que nos llama a convertirnos en su viña, nos ayuda a entender qué hay de nuevo y de original en la fe cristiana. Esta no es tanto la suma de preceptos y de normas morales como, ante todo, una propuesta de amor que Dios, a través de Jesús hizo y continúa haciendo a la humanidad. Es una invitación a entrar en esta historia de amor, convirtiéndose en una viña vivaz y abierta, rica de frutos y de esperanza para todos. Una viña cerrada se puede convertir en salvaje y producir uva salvaje. Estamos llamados a salir de la viña para ponernos al servicio de los hermanos que no están con nosotros, para agitarnos y animarnos, para recordarnos que debemos ser la viña del Señor en cada ambiente, también en los más lejanos y desagradables.

Oración de los fieles
El Señor Jesús, rechazado fuera de la viña, se convirtió en piedra angular, en Sacerdote y Mediador nuestro ante el Padre. Oremos en su nombre.
- Por la Iglesia, para que sepa descubrir y reconocer a los profetas enviados por Dios. Roguemos al Señor.
- Por todos los cristianos, para que sepan reconocer la presencia de Dios en los hombres, superando todos los prejuicios que nos separan y alejan a unos de otros. Roguemos al Señor.
- Por todos los que sufren, para que encuentren en la solidaridad de los hombres la providencia de Dios. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, para que nos dejemos interpelar por la Palabra de Dios, que nos llama a la conversión. Roguemos al Señor.
TE lo pedimos, Padre, por Jesucristo, nuestro Señor y nuestro hermano, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Te pedimos, oh Dios, que tu misericordia prepare debidamente a tus siervos y los conduzca a celebrar estos misterios con una conducta piadosa. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Miserátio tua, Deus, ad haec peragénda mystéria, fámulos tuos, quaesumus, et praevéniat competénter, et devóta conversatióne perdúcat. Per Christum.
PREFACIO III DE CUARESMA
Los frutos de la abstinencia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú has querido que te diésemos gracias mediante la abstinencia, para que nosotros pecadores, dominásemos con ella nuestro orgullo e imitásemos tu generosidad, dando de comer a los necesitados.
Por eso, con los innumerables ángeles, proclamamos tu grandeza y te alabamos con una sola voz:
R. Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE QUADRAGESIMA
De fructibus abstinentiae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui nos per abstinéntiam tibi grátias reférre voluísti, ut ipsa et nos peccatóres ab insoléntia mitigáret, et, egéntium profíciens aliménto, imitatóres tuae benignitátis effíceret.
Et ídeo, cum innúmeris Angelis, una te magnificámus laudis voce dicéntes:
R. Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión 1 Jn 4, 10
Dios nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.
Antiphona ad communionem 1 Jn 4, 10
Diléxit nos Deus, et misit Fílium suum propitiatiónem pro peccátis nostris.
Oración después de la comunión
Señor, después de recibir la prenda de la eterna salvación, haz que la procuremos de tal modo que podamos llegar a ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Accépto, Dómine, pígnore salútis aetérnae, fac nos, quaesumus, sic téndere congruénter, ut ad eam perveníre possímus. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
V. El Señor esté con vosotros. R.
V. Inclinaos para recibir la bendición.
Te pedimos, Señor, que concedas a tu pueblo la salud de alma y cuerpo, para que, haciendo el bien, merezca ser defendido siempre por tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
V. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo +, y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre. R.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Da, quaesumus, Dómine, pópulo tuo salútem mentis et córporis, ut, bonis opéribus inhaeréndo, tua semper mereátur protectióne deféndi. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 23 de marzo
S
anto Toribio de Mogrovejo
, obispo de Lima, que siendo laico, de origen español y licenciado en leyes, fue elegido para esta sede y se dirigió a América donde, inflamado en celo apostólico, visitó a pie varias veces la extensa diócesis, proveyó a la grey a él encomendada, fustigó en sínodos los abusos y los escándalos en el clero, defendió con valentía la Iglesia, catequizó y convirtió a los pueblos nativos, hasta que finalmente en Saña, del Perú, descansó en el Señor (1606).
2*. En Cornualles, san Fingar o Guignero, mártir (c. 460).
3. Conmemoración de los santos mártires Victoriano, procónsul de Cartago, y dos hermanos de la ciudad de Aguas Regias, y también de Frumencio y otro Frumencio, mercaderes, que en la persecución desencadenada por los vándalos bajo el rey Hunerico, que era arriano, todos ellos padecieron atroces suplicios por su constancia en confesar la fe cristiana, hasta ser coronados con ilustre martirio (484).
4*. En Pontoise, cerca de París, en Francia, san Gualterio, primer abad del monasterio del lugar, que, renunciando a su amor por la soledad, enseñó con su ejemplo a los monjes la disciplina de la Regla y fustigó en el clero las costumbres simoníacas (c. 1095).
5*. En Ariano, de Irpinia, en Italia, san Otón, ermitaño (c. 1120).
6*. En Gubbio, de la Umbría, beato Pedro, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín (c. 1306).
7*. En York, en Inglaterra, beato Edmundo Sykes, presbítero y mártir, que durante el reinado de Isabel I fue desterrado por ser sacerdote, y habiendo regresado a Inglaterra de nuevo, fue apresado y ajusticiado (1587).
8*. En el lugar de Naas, cerca de Dublín, en Irlanda, beato Pedro Higgins, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que por guardar fidelidad a la Iglesia Romana, en tiempo del rey Carlos I fue ahorcado sin juicio (1642).
9. En Barcelona, en España, san José Oriol, presbítero, quien, con la mortificación corporal, el cultivo de la pobreza y la continua oración, mantuvo una constante unión con Dios, enriquecido de dones celestiales (1702).
10*. En el pueblo de Cemmo, de Lombardía, en Italia, beata Anunciata Cocchetti, virgen, que con fortaleza y humildad dirigió el Instituto de Hermanas de Santa Dorotea, recientemente fundado (1882).
11. En el lugar de ad-Dahr, en el Líbano, santa Rebeca de Himlaya ar-Rayy_s, virgen de la Orden Libanense de San Antonio de los Maronitas, que ciega a los treinta años, y paralizada después en todos los miembros, permaneció en oración, fija sólo en Dios (1914).
12*. En Leopoldvara, ciudad de Eslovaquia, beato Metodio Domingo Trcka, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor y mártir, que en tiempo de persecución por causa de la fe, cambió su peregrinar terreno en vida eterna con su glorioso martirio (1959).

jueves, 14 de febrero de 2019

Jueves 21 marzo 2019, Jueves de la II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

DISCURSO DEL SANTO PADRE PABLO VI
A LOS SUPERIORES Y ALUMNOS DE LA PONTIFICIA ACADEMIA ECLESIÁSTICA*

Jueves 22 de febrero de 1973

Nos deseamos expresaros nuestra alegría por este encuentro, queridos alumnos de la Pontificia Academia Eclesiástica, que os ha reunido a nuestro alrededor junto con vuestro venerado presidente, mons. Felice Pirozzi.

¡Bienvenidos seáis! Vuestra visita adquiere hoy un significado especial en la festividad de la Cátedra de Pedro; y esta conmemoración litúrgica, celebrada en Roma ya desde el siglo IV para significar la unidad de la Iglesia fundada sobre el Apóstol, suscita en Nuestro ánimo, como en el vuestro, ciertamente, una oleada de sentimientos, sugiriéndoNos algunas consideraciones que Nos creemos adecuadas a la gozosa circunstancia de vuestra visita.

Esta es la fiesta que recuerda de manera eficaz la función de Pedro en la Iglesia, es decir, su particular carisma de unidad y de cohesión para toda la sociedad eclesial; como subraya nuestro predecesor San León Magno, en la página que hoy leemos en la Liturgia de las Horas: ut, quamquam in populo Dei multi sacerdotes sint multique pastores, omnes tamen proprie regat Petrus, quos principaliter regit et Christus (Sermo IV de natali ipsius; PL 54, 149).

Vosotros seréis los humildes pero valiosos servidores de este carisma de Pedro, por el que él continúa confirmando en la fe a los hermanos (cf. Lc 22, 32). Y por ello comprendéis bien con qué trémula solicitud os prepara la Santa Sede para vuestra futura tarea, delicada y difícil. Ella os enviará a prestar vuestra colaboración en las diversas Representaciones Pontificias, repartidas por todo el mundo, para que podáis testimoniar, con una acción discreta, sacrificada y frecuentemente ignorada por la mayoría, la presencia operante del sucesor de Pedro al servicio de las Iglesias locales y del bien de los diversos pueblos.

Debéis dedicaros, durante estos breves años, a un gran programa de santificación específicamente sacerdotal, en la devoción plena y genuina a la Iglesia y a una profunda formación intelectual, para estar a la altura de la tarea que os será encomendada con tanta confianza y tanta esperanza. Nos hacemos votos, por ello, para que podáis ver en vuestro trabajo, de hoy y de mañana, la realización de un servicio eclesial particularmente valioso y meritorio, que debe ser vivido con un espíritu auténticamente evangélico de caridad y de entrega.

Nos invocamos sobre vosotros la protección maternal de la Virgen Santísima y, como signo de Nuestra continua benevolencia, Nos impartimos sobre vosotros y sobre vuestros seres queridos la propiciadora bendición apostólica, que Nos hacemos extensiva especialmente a mons. Pirozzi, vuestro presidente, a sus colaboradores y a todo el cuerpo docente.

CALENDARIO

21 JUEVES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Confiar en los verdaderos valores.
- Jer 17, 5-10. Maldito quien confía en el hombre; bendito quien confía en el Señor.
- Sal 1. R. Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
- Lc 16, 19-31. Recibiste bienes, y Lázaro males: ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 22 de marzo, pág. 217.
CALENDARIOS: Benedictinos y O. Cist.: Tránsito de san Benito, abad (F). OCSO: (conm.).
Mallorca: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Sebastián Taltavull Anglada, obispo (2009).

TEXTOS MISA

Jueves de la II Semana de Cuaresma. Feria quinta. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 138, 23-24
Oh, Dios, ponme a prueba y conoce mis sentimientos; mira si mi camino se desvía y guíame por el camino eterno.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 138, 23-24
Proba me, Deus, et cognósce sémitas meas; vide si via iniquitátis in me est, et deduc me in via aetérna.
Oración colecta
Oh, Dios, que amas y devuelves la inocencia, atrae hacia ti los corazones de tus siervos para que, llenos del fervor de tu Espíritu, permanezcamos firmes en la fe y eficaces en las obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, innocéntiae restitútor et amátor, dírige ad te tuórum corda servórum, ut, Spíritus tui fervóre concépto, et in fide inveniántur stábiles, et in ópere efficáces. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la II semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Jer 17, 5-10
Maldito quien confía en el hombre; bendito quien confía en el Señor
Lectura del libro de Jeremías.

Esto dice el Señor:
«Maldito quien confía en el hombre,
y busca el apoyo de las criaturas,
apartando su corazón del Señor.
Será como cardo en la estepa,
que nunca recibe la lluvia;
habitará en un árido desierto,
tierra salobre e inhóspita.
Bendito quien confía en el Señor
y pone en el Señor su confianza.
Será un árbol plantado junto al agua,
que alarga a la corriente sus raíces;
no teme la llegada del estío,
su follaje siempre está verde;
en año de sequía no se inquieta,
ni dejará por eso de dar fruto.
Nada hay más falso y enfermo
que el corazón: ¿quién lo conoce?
Yo, el Señor, examino el corazón,
sondeo el corazón de los hombres
para pagar a cada cual su conducta
según el fruto de sus acciones».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 1, 1-2. 3. 4 y 6 (R.: Sal 39, 5ab)
R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

V. Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

V. Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

V. No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

Versículo antes del Evangelio Cf. Lc 8, 15
Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia. Beáti qui in corde bono et óptimo verbum Dei rétinent, et fructum áfferunt in patiéntia.

EVANGELIO Lc 16, 19-31
Recibiste bienes, y Lázaro males: ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
«Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico.
Y hasta los perros venían y le lamían las llagas.
Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán.
Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo:
“Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”.
Pero Abrahán le dijo:
“Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado.
Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”.
Él dijo:
“Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”.
Abrahán le dice:
“Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”.
Pero él le dijo:
“No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”.
Abrahán le dijo:
“Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Papa Francisco, Mensaje para la cuaresma 2017.
El rico, cuyos hermanos todavía viven, pide a Abraham que les envíe a Lázaro para advertirles; pero Abraham le responde: «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen» (Lc 16, 29). Y, frente a la objeción del rico, añade: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto» (Lc 16, 31).
De esta manera se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano.

Oración de los fieles
Oremos al Señor, nuestro Dios. Bendito quien confía en él.
- Por la Iglesia, llamada a anunciar a todos de palabra y de obra el Evangelio de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por los que confían en sí mismos, apartando de Dios su corazón. Roguemos al Señor.
- Por los que se encierran en sí mismos, insensibles al sufrimiento ajeno. Roguemos al Señor.
- Por los que gritan en su dolor sin ser oídos. Roguemos al Señor.
- Por los que se dedican al cuidado de los más necesitados. Roguemos al Señor
- Por nosotros, necesitados de conversión. Roguemos al Señor.
SEÑOR, Dios nuestro, tú penetras nuestros corazones para darnos según nuestra conducta; perdónanos y escúchanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Santifica, Señor, por este sacrificio, nuestra observancia cuaresmal, para que las prácticas externas transformen nuestro espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Praesénti sacrifício, quaesumus, Dómine, observántiam nostram sanctífica, ut, quod quadragesimális exercitátio profitétur extérius, intérius operétur efféctu. Per Christum.
PREFACIO II DE CUARESMA
La penitencia espiritual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has establecido generosamente este tiempo de gracia para renovar en santidad a tus hijos, de modo que, libres de todo afecto desordenado, mientras se ocupan de las realidades temporales no dejen sobre todo de adherirse a las eternas.
Por eso, con los santos y con todos los ángeles, te alabamos, diciendo sin cesar:
R. Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE QUADRAGESIMA
De spiritali paenitentia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui fíliis tuis ad reparándam méntium puritátem, tempus praecípuum salúbriter statuísti, quo, mente ab inordinátis afféctibus expedíta, sic incúmberent transitúris ut rebus pótius perpétuis inhaerérent.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
R. Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Sal 118, 1
Dichoso el que, con vida intachable, camina en la ley del Señor.
Antiphona ad communionem Ps 118, 1
Beáti immaculáti in via, qui ámbulant in lege Dómini.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Señor, que el fruto de este sacrificio permanezca en nosotros y se manifieste siempre en nuestras obras. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Haec in nobis sacrifícia, Deus, et actióne permáneant, et operatióne firméntur. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
V. El Señor esté con vosotros. R.
V. Inclinaos para recibir la bendición.
Asiste, Señor, a tus siervos que imploran el auxilio de tu gracia, para que obtengan la defensa y la guía de tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
V. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo +, y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre. R.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Adésto, Dómine, fámulis tuis, implorántibus grátiae tuae auxílium, ut protectiónis tuae munímen et régimen obtíneant. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 22 de marzo

1. Conmemoración de san Epafrodito, al que el apóstol san Pablo llama hermano, cooperador y compañero de los combates (s. I).
2. En Narbona, al sur de la Galia, en la vía Domitia, fuera de la ciudad, sepultura de san Pablo, obispo y mártir (s. III).
3. En Galacia, santos Calinico y Basilisa, mártires (s. inc.).
4. En Ancira, también en Galacia, san Basilio, presbítero y mártir, que, al ser designado emperador Constancio, resistió enérgicamente a los arrianos, y bajo el emperador Juliano rogó a Dios para que ningún cristiano se apartase de la fe, por lo cual, apresado y entregado al prefecto de la provincia, hubo de padecer mucho hasta consumar su martirio (362).
5. Conmemoración de santa Lea, viuda romana, cuyas virtudes y tránsito a Dios alabó san Jerónimo (c. 383).
6. En Osimo, del Piceno, en Italia, san Bienvenido Scotivoli, obispo, que, elegido por el papa Urbano IV para esta sede, trabajó por la paz entre los ciudadanos y, según el espíritu de los Hermanos Menores, quiso morir sobre tierra desnuda (1282).
7. En Londres, en Inglaterra, san Nicolás Owen, religioso de la Compañía de Jesús y mártir, que durante muchos años estableció escondites para reparo de sacerdotes, por lo cual, bajo el rey Jacobo I, fue encarcelado y cruelmente torturado en el potro hasta exhalar el espíritu, habiendo confesado gloriosamente a Cristo Señor (1606).
8*. En Anjou, en Francia, beato Francisco Chartier, presbítero y mártir, que durante la Revolución Francesa fue decapitado por ser sacerdote (1794).
9*. En el campo de concentración de Stutthof, cerca de Gdansk, en Polonia, beatos Mariano Górecki y Bronislao Komorowski, presbíteros y mártires, que, durante la ocupación militar por los seguidores de doctrinas hostiles a la religión, fueron fusilados en desprecio a la fe (1940).

miércoles, 13 de febrero de 2019

Miércoles 20 marzo 2019, Miércoles de la II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

ALOCUCIÓN DEL SANTO PADRE PABLO VI
A LA COMISIÓN TEOLÓGICA INTERNACIONAL
Miércoles 11 de octubre de 1972


Nos sentimos feliz al encontrarnos con vosotros, siquiera sea muy brevemente, antes de la clausura de vuestra reunión anual. Deseamos saludaros personalmente a todos, mientras que estáis cumpliendo el cometido que la Iglesia, a través del mandato nuestro, os ha confiado. Este cometido consiste en presentarle las conclusiones de vuestros estudios y de vuestras discusiones sobre los problemas actuales relativos a la fe, lo que es propio de vuestra alta cualificación de teólogos.

Pretendemos, de este modo, reconocer la utilidad y la dignidad de vuestra actividad, que se ejerce en el seno de la Iglesia y de la Curia romana; pretendemos daros las gracias por vuestra preciosa colaboración y queremos aseguraros nuestra estima, haciéndoos llegar al mismo tiempo, en vuestra labor paciente y sabia, el consuelo de nuestro aliento y de nuestra bendición. Nos alegramos por ver así puesto en honor y confirmado el lazo espiritual y eficiente que os une a esta Sede Apostólica, y saboreamos con vosotros la experiencia vivida de la unidad de la fe y de la caridad, propia de nuestra pertenencia a la Iglesia católica; es precisamente hacia esta unidad hacia la que, mediante la misma diversidad de nuestros ministerios respectivos, y la legítima pluralidad de las expresiones culturales y pastorales contingentes de la teología, todos deben converger para la unificación del Cuerpo de Cristo, como enseña el apóstol san Pablo (cf. Ef 4,7-13).

Pensáis, y con razón, que tendríamos muchas cosas que decir: en primer lugar, en lo concerniente al ministerio que ejercemos respecto a vosotros, como heredero cualificado, guardián responsable e intérprete autorizado de la fe auténtica que es el centro de vuestros estudios; y después, en lo que respecta a las necesidades particulares que la Iglesia os manifiesta hoy, a vosotros, que sois los especialistas de la ciencia y de la inteligencia de la fe, tal como corresponde precisamente a teólogos católicos. Pero no es éste el momento de extenderse por estos campos inmensos.

Sin embargo, no queremos dejar pasar la oportunidad que se nos ofrece en este breve encuentro de daros una prueba de nuestra confianza, recordándoos plenamente la necesidad, que, por otra parte, conocéis perfectamente, de estudiar el problema de la receptividad de la fe por el hombre moderno, cuya capacidad para acoger el mensaje de la fe parece muy debilitada.

Este hombre, en efecto, permanece encerrado en su propia mentalidad, que está totalmente orientada hacia el conocimiento fenomenológico de las cosas, y no está ya educada para la inteligencia metafísica de la Verdad, para la percepción profunda de la palabra de Dios, que lleva al hombre el anuncio de las realidades misteriosas del Reino de Dios.

Corresponde a vosotros, al igual que a los que cultivan el arte de bien pensar, es decir, a los filósofos, el hacer comprender al hombre moderno la necesidad de poseer estos «prolegomena fidei», que son las normas fundamentales del pensamiento, y sin las cuales la acogida de la fe degenera en las formas imperfectas y caducas del nominalismo, del pragmatismo o del sentimentalismo. Es necesario restituir al espíritu del hombre, a su pensamiento y a su corazón, esta aptitud fundamental que hace de él como una pantalla sobre la que puede proyectarse la luz de la fe, dando, de este modo, origen, tanto en la certeza como en la alegría o incluso en la ansiedad de una investigación vigilante, a esta relación original y salvífica, que es propia de nuestra religión, centrada en Cristo, Maestro y Señor.

De momento, dejemos todo lo demás. Esto debería ser suficiente para estimular vuestros esfuerzos en el estudio de los problemas religiosos múltiples y nuevos con los que se enfrenta el hombre de nuestra época e incluso el fiel de nuestra generación, a quienes la Iglesia debe dar una respuesta. Vuestra ayuda en este campo se revela indispensable. Ella merece, por parte de la autoridad misma de nuestro magisterio, gratitud, aliento y bendición.

CALENDARIO

20 MIÉRCOLES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Acompañar a Cristo en su Pasión.
- Jer 18, 18-20. Venga, vamos a hablar mal de él.
- Sal 30. R. Sálvame, Señor, por tu misericordia.
- Mt 20, 17-28. Lo condenarán a muerte.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 21 de marzo, pág. 216.
CALENDARIOS: Galicia: San Martín Dumiense, obispo (conm.).
Heraldos del Evangelio: Beato Francisco Palau, presbítero (conm.).

TEXTOS MISA

Miércoles de la II Semana de Cuaresma. Feria quarta. Hebdomada II Quadragesiamae.
Antífona de entrada Cf. Sal 37, 22-23
No me abandones, Señor, Dios mío, no te quedes lejos; ven a socorrerme, Señor mío, mi fuerza y salvación.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 37, 22-23
Ne derelínquas me, Dómine Deus meus, ne discédas a me; inténde in adiutórium meum, Dómine, virtus salútis meae.
Oración colecta
Señor, guarda a tu familia instruida en las buenas obras y, confortada en sus necesidades temporales, condúcela propicio hacia los bienes eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Consérva, Dómine, famíliam tuam bonis semper opéribus erudítam, et sic praeséntibus consoláre praesídiis, ut propítius ad supérna dona perdúcas. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la II semana de Cuaresma (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Jer 18, 18-20
Venga, vamos a hablar mal de él
Lectura del libro de Jeremías.

Ellos dijeron:
«Venga, tramemos un plan contra Jeremías porque no faltará la ley del sacerdote, ni el consejo del sabio, ni el oráculo del profeta. Venga, vamos a hablar mal de él y no hagamos caso de sus oráculos».
Hazme caso, Señor,
escucha lo que dicen mis oponentes.
¿Se paga el bien con el mal?,
¡pues me han cavado una fosa!
Recuerda que estuve ante ti,
pidiendo clemencia por ellos,
para apartar tu cólera.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 30, 5-6. 14. 15-16 (R.: 17b)
R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia.
Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia.
Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. Oigo el cuchicheo de la gente,
y todo me da miedo;
se conjuran contra mí
y traman quitarme la vida. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia.
Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. Pero yo confío en ti, Señor;
te digo: «Tú eres mi Dios».
En tu mano están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia.
Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

Versículo antes del Evangelio Cf. Jn 8, 12b
Yo soy la luz del mundo –dice el Señor–; el que me sigue tendrá la luz de la vida.
Ego sum lux mundi, dicit Dóminus; qui séquitur me, habébit lumen vitae.

EVANGELIO Mt 20, 17-28
Lo condenarán a muerte
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino:
«Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día resucitará».
Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postró para hacerle una petición.
Él le preguntó:
«¿Qué deseas?».
Ella contestó:
«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda».
Pero Jesús replicó:
«No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?».
Contestaron:
«Podemos».
Él les dijo:
«Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre».
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. Y llamándolos, Jesús les dijo:
«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.
Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Papa Francisco, Audiencia general 16-noviembre-2016
Miremos sobre todo a Jesús: ¡cuánta paciencia ha tenido que tener durante los tres años de su vida pública! Una vez, mientras estaba en camino con sus discípulos, fue parado por la madre de Santiago y Juan, la cual le dijo: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino» (Mt 20, 21). La mamá hacía de lobby para sus hijos, pero era la mamá… Jesús se inspira también en esa situación para impartir una enseñanza fundamental: el suyo no es un reino de poder, no es un reino de gloria como los terrenos, sino de servicio y entrega a los demás. Jesús enseña a ir siempre a lo esencial y a mirar más allá para asumir con responsabilidad la propia misión.


Oración de los fieles
Oremos a Dios, nuestro Padre
- Para que todos los miembros de la Iglesia vivamos un auténtico espíritu de servicio y entrega a los demás, siguiendo el ejemplo de Cristo. Roguemos al Señor.
- Para que los gobernantes y los que tienen responsabilidades en la sociedad entiendan y realicen su misión sirviendo en verdad al bien de todos. Roguemos al Señor.
- Para que aquellos que se encuentran más solos y abandonados encuentren siempre alguien que les sirva y los ayude eficazmente. Roguemos al Señor.
- Para que todos nosotros comprendamos y vivamos que es verdaderamente grande el que mejor sirve y ayuda al prójimo necesitado. Roguemos al Señor.
Dios, Padre nuestro, sálvanos por tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Mira con bondad, Señor, la ofrenda que te presentamos, y por este santo intercambio líbranos de las ataduras de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias, Dómine, quas tibi offérimus, propítius intuére, et, per haec sancta commércia, víncula peccatórum nostrórum absólve. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA DE LA RECONCILIACIÓN I. PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE I.
Antífona de comunión Mt 20, 28
El Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y dar su vida en rescate por muchos.
Antiphona ad communionem Mt 20, 28
Fílius hóminis non venit ministrári, sed ministráre, et dare ánimam suam redemptiónem pro multis.
Oración después de la comunión
Señor, Dios nuestro, te pedimos que se convierta en causa de salvación eterna lo que quisiste fuera para nosotros prenda de inmortalidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Quaesumus, Dómine Deus noster, ut, quod nobis ad immortalitátis pignus esse voluísti, ad salútis aetérnae tríbuas proveníre suffrágium. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum

V. El Señor esté con vosotros. R.
V. Inclinaos para recibir la bendición.
Concede a tus siervos, Señor, la abundancia de tu protección y gracia, dales salud de alma y cuerpo, concédeles plenitud de amor fraterno y haz que sean siempre fieles en su entrega a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
V. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo +, y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre. R.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Praesta fámulis tuis, Dómine, abundántiam protectiónis et grátiae, da salútem mentis et córporis, da plenitúdinem fratérnae caritátis et eos tibi semper fac esse devótos. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 21 de marzo

1. En Egipto, san Serapión, anacoreta (s. inc.).
2. Conmemoración de los santos mártires de Alejandría, que bajo el emperador Constancio y el prefecto Filagrio fueron sacrificados el Viernes Santo de la Pasión del Señor, al irrumpir los arrianos y los paganos en diversas iglesias (339).
3. En Lauconne, en la región de Lyon, muerte de san Lupicino, abad, que con su hermano san Romano observó en los bosques del Jura las instituciones monásticas (480).
4*. En Irlanda, san Endeo, abad, que en la isla de Aran fundó un cenobio tan célebre, que por su fama la isla fue llamada de los Santos (c. 542).
5. En Montecasino, muerte de san Benito, abad, cuya memoria se celebra el día once de julio (547).
6. En Constantinopla, pasión de san Jacobo, por sobrenombre “Confesor”, que luchó valientemente por el culto de las santas imágenes y terminó su vida con un glorioso martirio (c. 824).
7*. En Valence, en la región de Vienne, en Francia, san Juan, obispo, que primero fue abad de Bonnevaux, y elegido obispo después, padeció muchas contrariedades por la defensa de la justicia, ayudando generosamente a los pobres y mercaderes arruinados (c. 1145).
8. En la región montañosa vulgarmente llamada Ranft, junto a Sachseln, en Suiza, san Nicolás de Flüe, el cual, por inspiración divina, deseoso de otro género de vida dejó a su esposa y a sus diez hijos, retirándose al monte para abrazar la vida de anacoreta, donde llegó a ser célebre por su dura penitencia y desprecio del mundo. De su celda sólo salió una vez, y fue para apaciguar con una breve exhortación a quienes estaban a punto de enfrentarse en una guerra civil (1487).
9*. En Dorchester, en Inglaterra, beato Tomás Pilchard, presbítero y mártir, varón docto y manso, que en tiempo de la reina Isabel I fue condenado a muerte por ser sacerdote. Con él se conmemora también al beato Guillermo Pike, mártir, de oficio carpintero, que en la misma ciudad y en día desconocido, bajo la misma reina fue despedazado con gran crueldad por haberse reconciliado con la Iglesia Romana (1591).
10*. En York, también en Inglaterra, beato Mateo Flathers, presbítero y mártir, que fue alumno del Colegio Inglés de Douai y, en tiempo del rey Jacobo I, por su fidelidad a Cristo le descuartizaron vivo (1608).
11. En la provincia china de Sichuan, conmemoración de san Agustín Zhao Rong, presbítero y mártir, que, al recrudecerse la persecución, fue encarcelado por el nombre de Cristo, y en un día desconocido de primavera afrontó la muerte (1815).
12*. En Ronco, en la Liguria, beata Benita Cambiagio Frassinello, que, de acuerdo con su marido, espontáneamente renunció a la vida conyugal y fundó el Instituto de las Hermanas Benedictinas de la Providencia, para la instrucción cristiana de jóvenes pobres y abandonadas (1858).