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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Otros exorcismos y bendiciones para el tiempo del Catecumenado.

Ritual de la Iniciación cristiana de adultos, 6-enero-1972 (ed. Española, reimpresión 2012)

Capítulo VITEXTOS DIVERSOS PARA LA CELEBRACIÓN DE LA INICIACIÓN DE LOS ADULTOS.

PARA EL RITO DE ENTRADA EN EL CATECUMENADO

373. A los nn. 113-118: Otras oraciones "ad libitum" para los exorcismos:

1 Oremos.
Señor Jesucristo,
que amas y redimes a los hombres,
Puesto que es necesario
que todos se salven en tu nombre,
ante el cual se dobla toda rodilla
en el cielo, en la tierra y en los abismos,
te rogamos humildemente por estos siervos tuyos,
que te adoran como a Dios verdadero:
mira sus corazones e ilumínalos;
arranca de ellos las envidiosas tentaciones del enemigo;
líbralos de sus pecados y debilidades,
para que sepan discernir lo que es tu voluntad,
lo que te agrada, lo perfecto,
obedezcan con perseverancia a tu Evangelio
y se hagan dignos templos del Espíritu Santo.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.

2 Oremos.
Señor Jesucristo,
que, enviado por el Padre
y ungido por el Espíritu Santo,
quisiste cumplir en la Sinagoga
el oráculo del profeta,
proclamando la liberación a los cautivos
y anunciando el tiempo aceptable a Dios,
te rogamos humildemente por estos siervos tuyos,
que vuelven hacia ti sus oídos y su corazón:
concédeles que reciban
un tiempo oportuno de gracia.
Que no permanezca angustiada su alma,
ni, agitados por los deseos de la carne,
sean privados de la esperanza de las promesas,
ni escuchen el espíritu que siembra la duda,
sino que, creyendo en ti,
a quien el Padre sometió toda la creación
y constituyó sobre toda criatura,
se sometan al Espíritu de fe y de gracia,
a fin de que conservando la esperanza
a que fueron llamados,
consigan la dignidad del pueblo sacerdotal
y se alegren con el gozo incontenible de la nueva Jerusalén.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.

3 Oremos.
Señor Jesucristo,
que además de apaciguar la tempestad
y librar a los endemoniados,
llamaste al publicano Mateo,Tnxros prvEnsos -
para que se transformara
en ejemplo de tu misericordia
y recordara por los siglos tu mandamiento
de enseñar a todas las naciones,
te rogamos humildemente por estos siervos tuyos,
que se reconocen pecadores.
Dígnate refrenar la adversa potestad del enemigo,
y concede a tus siervos que,
al experimentar tu misericordia,
sanen de las llagas del pecado
y encuentren la paz del corazón,
se alegren con la novedad del Evangelio
y sigan con toda su alma tu llamamiento.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.

4 Oremos.
Dios de infinita sabiduría,
que llamaste al apóstol San Pablo,
para que diera la buena noticia de tu Hijo a los gentiles,
te rogamos humildemente por estos siervos tuyos,
que desean el santo Bautismo:
concédeles que, imitando al Apóstol de las gentes,
no sigan las inclinaciones de la carne y de la sangre,
sino las inspiraciones de Ia gracia.
Visita, pues, y purifica sus corazones,
para que, libres de todo engaño,
olvidándose de 1o que queda atrás
y lanzándose hacia el futuro,
todo lo estimen pérdida comparado
con la excelencia del conocimiento de Cristo, tu Hijo,
con tal de ganarlo.
Que vive y reina por los siglos de los siglos.
R. Amén.

5 Oremos.
Oh Dios,
fundador y redentor de tu pueblo santo,
que has traído a ti a estos catecúmenos
con un amor admirable,
míralos hoy, y purifica sus corazones,
completa en ellos la donación generosa de tu misterio,
pura que, siguiendo a Cristo de todo corazón,
merezcan beber el agua de la salvación.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

374. A los nn. 121-124: otras oraciones para la bendición de los catecúmenos.

1 Oremos.
Señor Dios nuestro,
que habitas en las alturas
y no te olvidas de lo insignificante,
y que enviaste a tu Hijo,
nuestro Dios y Señor Jesucristo,
para la salvación del género humano,
mira a los catecúmenos, siervos tuyos,
que se inclinan humildemente ante ti:
hazlos dignos por el Bautismo de la regeneración
por el perdón de los Pecados
y por la vestidura de la incorrupción;
agrégalos a tu Iglesia santa, católica y apostólica,
para que glorifiquen tu nombre en nuestra compañía.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

2 Oremos.
Oh Dios, Señor de todos,
que destruiste a Satanás por tu Hijo unigénito
y, soltando sus cadenas,
libraste a los hombres cautivos,
te damos gracias por estos catecúmenos,
que has llamado:
que sean confirmados en la fe,
para que te conozcan a ti, único Dios verdadero,
y al que enviaste, Jesucristo,
que se conserven puros de corazón
y aprovechen en la virtud,
para que se hagan dignos del Bautismo de regeneración
y de los santos misterios.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

3 Oremos.
Oh Dios,
que quieres que todos los hombres se salven
y lleguen al conocimiento de la verdad,
infunde benignamente la fe en los corazones
de los que se preparan para el Bautismo
y agrégalos compadecido a tu Iglesia santa,
para que se hagan dignos del don de la inmortalidad.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

4 Oremos.
Señor Dios todopoderoso,
Padre de nuestro Salvador Jesucristo,
mira con clemencia a estos siervos tuyos:
arroja de sus almas todo residuo de idolatría;
consolida en sus corazones tu ley y tus preceptos;
dirígelos hasta el pleno conocimiento de la verdad,
y prepáralos para que,
por la regeneración del Bautismo,
se hagan templos del Espíritu Santo.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

Oremos.
Mira, Señor, a tus siervos,
que se adhieren a tu santo nombre
e inclinan su cabeza ante ti:
ayúdalos en toda obra buena:
despierta sus corazones,
para que, acordándose de tus obras y mandamientos,
se apresuren gozosos a abrazar lo que es tuyo.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.