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miércoles, 9 de octubre de 2013

Sábado 9 noviembre 2013, Nuestra Señora de la Almudena, Solemnidad (Madrid).

TEXTOS MISA

La Virgen de la Almudena está unida, desde el primer momento, a la historia cristiana de Madrid. Según una tradición, avalada por la historia, el 9 de noviembre del año 1085 se rasgó el frente de una torre de la muralla de la Puerta de la Vega y apareció una imagen de la Virgen, que los cristianos madrileños habían ocultado. Existe documentación del año 1382, en que se nombra con el título de "Almudena" a una imagen de la Virgen, a la que el pueblo de Madrid siempre ha venerado con singular devoción. La imagen actual de la Virgen de la Almudena fue coronada solemnemente el 10 de noviembre de 1948 y declarada patrona de la diócesis de Madrid por el papa Pablo VI el 1 de julio de 1977.

9 de noviembre
NUESTRA SENORA DE LA ALMUDENA,
Patrona de la archidiócesis de Madrid
Solemnidad.
COMMUNE BEATAE MARIAE VIRGINIS
I. TEMPORE "PER ANNUM" 5.
Antífona de entrada Cf. Judit 13, 23. 25
El Señor Dios te ha bendecido, Virgen María, más que a todas las mujeres de la tierra; ha glorificado de tal modo, que tu alabanza está siempre en la boca de todos.
Antiphona ad introitum Cf. Lc 1, 28 Lc 42
Ave, María, grátia plena, Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in escelsis.
Oración colecta
Señor, Dios nuestro, que has concedido a tu pueblo la protección maternal de la siempre Virgen María, Madre de tu Hijo; concédenos, por su intercesión, entregarnos fielmente a tu servicio y proclamar la gloria de tu nombre con testimonio de palabra y de vida. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátam Vírginem Maríam, inter húmiles et páuperes praecelléntem, Matrem Salvatóris elegísti, praesta, quaesumus, ut, eius exémpla sectántes, tibi sincérae fídei praestémus obséquium et in te totam spem salútis collocémus. Per Dominum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas de la Solemnidad de Nuestra Señora de la Almudena.

PRIMERA LECTURA
Alégrate y goza, hija de Sión, que yo vengo.
Lectura de la profecía de Zacarías 2, 14-17

Alégrate y goza, hija de Sión,
que yo vengo a habitar dentro de ti
—oráculo del Señor—.
Aquel día se unirán al Señor muchos pueblos,
y serán pueblo mío.
Habitaré en medio de ti,
y comprenderás que el Señor de los ejércitos
me ha enviado a ti.
El Señor tomará posesión de Judá
sobre la tierra santa
y elegirá de nuevo a Jerusalén.
Calle toda carne ante el Señor,
cuando se levanta en su santa morada!

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Jdt 13, 18bcde. 19 (R.: 15, 9d)
R. Tú eres el orgullo de nuestra raza.

El Altísimo te ha bendecido, hija,
más que a todas las mujeres de la tierra.
Bendito el Señor, creador del cielo y tierra.
R. Tú eres el orgullo de nuestra raza.

Que hoy ha glorificado tu nombre de tal modo,
que tu alabanza estará siempre
en la boca de todos los que se acuerden
de esta obra poderosa de Dios.
R. Tú eres el orgullo de nuestra raza.

SEGUNDA LECTURA
Vi la nueva Jerusalén, arreglada como una novia que se adorna para su esposo
Lectura del libro del Apocalipsis 21, 3-5a

Escuché una voz potente que decía desde el trono:
—"Esta es la morada de Dios con los hombres: acampará entre ellos. Ellos serán su pueblo y Dios estará con ellos y será su Dios. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto,
ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado".
Y el que estaba sentado en el trono dijo:
—"Todo lo hago nuevo".

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor

ALELUYA
Dichosa eres, santa Virgen María, madre de gracia y reina de misericordia; de ti nació Cristo, nuestro Mediador y Salvador.

EVANGELIO
Ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre
+ Lectura del santo Evangelio según san Juan 19, 25-27
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena.
Jesús, al ver a su madre, y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:
—"Mujer, ahí tienes a tu hijo".
Luego dijo al discípulo:
—"Ahí tienes a tu madre".
Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
724 En María, el Espíritu Santo manifiesta al Hijo del Padre hecho Hijo de la Virgen. Ella es la zarza ardiente de la teofanía definitiva: llena del Espíritu Santo, presenta al Verbo en la humildad de su carne dándolo a conocer a los pobres (cf. Lc 2, 15-19) y a las primicias de las naciones (cf. Mt 2, 11).
725 En fin, por medio de María, el Espíritu Santo comienza a poner en Comunión con Cristo a los hombres "objeto del amor benevolente de Dios" (cf. Lc 2, 14), y los humildes son siempre los primeros en recibirle: los pastores, los magos, Simeón y Ana, los esposos de Caná y los primeros discípulos.
726 Al término de esta Misión del Espíritu, María se convierte en la "Mujer", nueva Eva "madre de los vivientes", Madre del "Cristo total" (cf. Jn 19, 25-27). Así es como ella está presente con los Doce, que "perseveraban en la oración, con un mismo espíritu" (Hch 1, 14), en el amanecer de los "últimos tiempos" que el Espíritu va a inaugurar en la mañana de Pentecostés con la manifestación de la Iglesia.
Totalmente unida a su Hijo…
964 El papel de María con relación a la Iglesia es inseparable de su unión con Cristo, deriva directamente de ella. "Esta unión de la Madre con el Hijo en la obra de la salvación se manifiesta desde el momento de la concepción virginal de Cristo hasta su muerte" (LG 57). Se manifiesta particularmente en la hora de su pasión:
"La Bienaventurada Virgen avanzó en la peregrinación de la fe y mantuvo fielmente la unión con su Hijo hasta la cruz. Allí, por voluntad de Dios, estuvo de pie, sufrió intensamente con su Hijo y se unió a su sacrificio con corazón de Madre que, llena de amor, daba su consentimiento a la inmolación de su Hijo como víctima. Finalmente, Jesucristo, agonizando en la cruz, la dio como madre al discípulo con estas palabras: 'Mujer, ahí tienes a tu hijo' (Jn 19, 26-27)" (LG 58).
EL CULTO A LA SANTISIMA VIRGEN
971 "Todas las generaciones me llamarán bienaventurada" (Lc 1, 48): "La piedad de la Iglesia hacia la Santísima Virgen es un elemento intrínseco del culto cristiano" (MC 56). La Santísima Virgen "es honrada con razón por la Iglesia con un culto especial. Y, en efecto, desde los tiempos más antiguos, se venera a la Santísima Virgen con el título de `Madre de Dios', bajo cuya protección se acogen los fieles suplicantes en todos sus peligros y necesidades… Este culto… aunque del todo singular, es esencialmente diferente del culto de adoración que se da al Verbo encarnado, lo mismo que al Padre y al Espíritu Santo, pero lo favorece muy poderosamente" (LG 66); encuentra su expresión en las fiestas litúrgicas dedicadas a la Madre de Dios (cf. SC 103) y en la oración mariana, como el Santo Rosario, "síntesis de todo el Evangelio" (cf. Pablo VI, MC 42).
2618 El Evangelio nos revela cómo María ora e intercede en la fe: en Caná (cf Jn 2, 1-12) la madre de Jesús ruega a su hijo por las necesidades de un banquete de bodas, signo de otro banquete, el de las bodas del Cordero que da su Cuerpo y su Sangre a petición de la Iglesia, su Esposa. Y en la hora de la nueva Alianza, al pie de la Cruz, María es escuchada como la Mujer, la nueva Eva, la verdadera "madre de los que viven".

Oración de los fieles
371. Dios, Padre de los pobres y de los humildes, ha elegido a María para templo de su gloria. A él dirigimos nuestra confiada oración.
- Por la santa Iglesia: para que acogiendo con humildad y fe el don de la salvación, sea, cada vez más, canal de gracia y de perdón para la humanidad. Roguemos al Señor.
- Por todos los pueblos de la tierra: para que descubran en la condivisión de los bienes materiales, culturales y espirituales el camino seguro para un futuro de progreso real en la serenidad y en la paz. Roguemos al Señor.
- Por los más necesitados de nuestra sociedad: para que todos reciban la ayuda y el calor de un servicio generoso por parte de quienes, como María, consagran su vida en beneficio de los demás. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en esta celebración: para que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la Virgen María nos haga siempre fieles y agradecidos en los momentos de prueba y de alegría. Roguemos al Señor.
Padre misericordioso, tú que conoces nuestro corazón, ven en ayuda de la debilidad humana y, por intercesión de María, virgen orante, escucha nuestras súplicas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Se dice Credo. Dicitur Credo.
Oración sobre las ofrendas
Señor, escucha las plegarias y recibe las ofrendas que te presentamos en honor de santa María de la Almudena; que sean agradables a tus ojos y atraigan sobre el pueblo tu protección y tu auxilio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, haec nóstrae devótionis múnera, et praesta, ut, qui Fílii tui imménsae caritátis opus recólimus, in tui et próximi dilectióne beátae Maríae Vírginis confirmémur exémplo. Per Christum.
Prefacio: Ella es la Madre de la misericordia.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, y proclamar tu grandeza en esta fiesta de la bienaventurada Virgen Maria.
Ella es la Reina clemente que, habiendo experimentado tu misericordia de un modo único y privilegiado, acoge a todos los que en ella se refugian y los escucha cuando la invocan. Ella es la Madre de la misericordia, atenta Siempre a los ruegos de sus hijos, para impetrar indulgencia y obtenerles el perdón de los pecados. Ella es la dispensadora del amor divino, la que ruega incesantemente a tu Hijo por nosotros, para que su gracia enriquezca nuestra pobreza y su poder fortalezca nuestra debilidad. Por él, los ángeles y los arcángeles te adoran eternamente, gozosos en tu presencia. Permítenos unirnos a sus voces, cantando tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE BEATA MARIA VIRGINE
De Maternitate beatae Mariae Virginis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et te in solemnitate beátae Maríae semper Vírginis collaudáre, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit, et, virginitátis glória permanénte, lumen aetérnum mundo effúdit, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Lc 1, 49-50
El Poderoso ha hecho obras grandes por mi: su nombre es Santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 86, 3; Lc 1, 49
Gloriósa dicta sunt de te, Virgo María, quia fecit tibi magna, qui potens est.
Oración después de la comunión
Después de celebrar la Eucaristía, te rogamos, Señor, que cuantos celebramos la fiesta de santa María, siempre Virgen, nos sentemos un día a la mesa del banquete del reino de los cielos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Concéde, Dómine, Ecclésiae tuae, ut, huius sacraménti virtúte roboráta, sémitas Evangélii alácriter percúrrat, donec beátam pacis visiónem attíngat, qua Virgo María, húmilis ancílla tua, iam frúitur in aetérnum gloriósa. Per Christum.

sábado, 14 de septiembre de 2013

2 de octubre. Santos Ángeles Custodios, Solemnidad.

PRELATURA DEL OPUS DEI
2 de octubre
SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS
Solemnidad

Antífona de entrada Dan 3, 58
Ángeles del Señor, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.
Benedícite, omnes Angeli Dómini, Dóminum, hymnum dícite, et superexaltáte eum in saecula.

Monición de entrada
Celebramos hoy la memoria de los santos Ángeles Custodios, protectores de los hombres y de los pueblos por el designio de Dios, y también mensajeros de su voluntad. En este día, el año 1928, san Josemaría Escrivá recibió la luz fundacional sobre el Opus Dei.

Oración colecta
Oh, Dios, que en tu providencia inefable te has dignado enviar a tus santos ángeles para nuestra custodia, concede, a los que te suplicamos, ser defendidos siempre por su protección y gozar eternamente de su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo.
Deus, qui ineffábili providéntia sanctos Angelos tuos ad nostram custódiam míttere dignáris, largíre supplícibus tuis et eórum semper protectióne deféndi, et aetérna societáte gaudére. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la Memoria de los Santos Ángeles Custodios (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA Éx 23, 20-23a
Mi ángel irá por delante
Lectura del libro del Éxodo.

Esto dice el Señor:
«Voy a enviarte un ángel por delante, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado.
Hazle caso y obedécele.
No te rebeles, porque lleva mi nombre y no perdonará tus rebeliones.
Si le obedeces fielmente y haces lo que yo digo, tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios serán mis adversarios.
Mi ángel irá por delante y te llevará a las tierras de los amorreos, hititas, perizitas, cananeos, heveos y jebuseos, y yo los exterminaré».

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 90, 1-2. 3-4. 5-6. 10-11 (R.: 11)
R. A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos.
Angelis suis mandábit de te, ut custódiant te in ómnibus viis tuis.

V. Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti».
R. A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos.
Angelis suis mandábit de te, ut custódiant te in ómnibus viis tuis.

V. Él te librará de la red del cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas te refugiarás:
su verdad es escudo y armadura.
R. A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos.
Angelis suis mandábit de te, ut custódiant te in ómnibus viis tuis.

V. No temerás el espanto nocturno,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que se desliza en las tinieblas,
ni la epidemia que devasta a mediodía.
R. A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos.
Angelis suis mandábit de te, ut custódiant te in ómnibus viis tuis.

V. No se acercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos.
R. A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos.
Angelis suis mandábit de te, ut custódiant te in ómnibus viis tuis.

SEGUNDA LECTURA (en la Solemnidad) Ap 7, 2-4, 9-14
Vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de todas las naciones, razas, pueblos y lenguas
Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi a otro ángel que subía del oriente llevando el sello del Dios vivo. Gritó con voz potente a los cuatro ángeles encargados de dañar a la tierra y al mar diciéndoles:
«No dañéis a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que sellemos en la frente a los siervos de nuestro Dios».
Oí también el número de los sellados, ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de Israel.
Después de esto vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de todas las naciones, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos. Y gritan con voz potente:
«¡La victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero!».
Y todos los ángeles que estaban de pie alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro vivientes cayeron rostro a tierra ante el trono, y adoraron a Dios, diciendo:
«Amén. La alabanza y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén».
Y uno de los ancianos me dijo:
«Estos que están vestidos con vestiduras blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido?».
Yo le respondí:
«Señor mío, tú lo sabrás».
Él me respondió:
«Estos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Aleluya Sal 102, 21
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bendecid al Señor, ejércitos suyos, servidores que cumplís sus deseos. R.
Benedícite, Dómino, omnes virtútes eius, minístri eius, qui fácitis voluntátem eius.

EVANGELIO Mt 18, 1-5. 10
Sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a Ti, Señor.

En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
«¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?».
Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo:
«En verdad os digo que, si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ese es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí.
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial».

Palabra del Señor.
R. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Oración de los fieles
Oremos al Señor, nuestro Dios, en esta fiesta de los santos ángeles custodios, diciendo:
R. Te lo pedimos, Señor.
- Para que los santos ángeles protejan a la Iglesia y a la prelatura del Opus Dei y puedan realizar su misión evangelizadora. Oremos. R.
- Para que sugieran a los pueblos y a sus gobernantes proyectos de paz y de justicia. Oremos. R.
- Para que protejan a los que están de viaje y vuelvan seguros a sus hogares. Oremos. R.
- Para que sean ángeles de consuelo y esperanza para los enfermos y todos cuantos sufren. Oremos. R.
- Para que nos guarden en todos nuestros caminos y nos conduzcan un día a la presencia de Dios. Oremos. R.
Suba nuestra oración, Señor, hasta ti, como el aroma de los perfumes, por mano de tus santos ángeles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, los dones que te presentamos en honor de tus santos ángeles, y concédenos, por tu bondad, vemos libres, con su continua protección, de los peligros presentes y llegar felizmente a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Súscipe, Dómine, múnera, quae pro sanctórum Angelórum tuórum veneratióne deférimus, et concéde propítius, ut, perpétuis eórum praesídiis, a praeséntibus perículis liberémur, et ad vitam felíciter perveniámus aetérnam. Per Christum.

PREFACIO DE LOS ÁNGELES
LA GLORIA DE DIOS MANIFESTADA EN LOS ÁNGELES
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y proclamar tus alabanzas en tus ángeles y los arcángeles pues lo que se honra verdaderamente en ellos redunda en tu grandeza y gloria. Siendo ellos dignísimos de todo honor, tu eres inmenso y has de ser reconocido sobre todas las cosas, por Cristo Señor nuestro.
Por él, la multitud de los ángeles celebra tu majestad; a ellos nos unimos en gozosa adoración cantando a una sola voz tu alabanza:
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et in Archángelis Angelísque tuis tua praecónia non tacére, quia ad excelléntiam tuam recúrrit et glóriam quod angélica creatúra tibi probábilis honorétur: et, cum illa sit amplo decóre digníssima, tu quam sis imménsus et super ómnia praeferéndus osténderis, per Christum Dóminum nostrum.
Per quem multitúdo Angelórum tuam célebrat maiestátem, quibus adorántes in exsultatióne coniúngimur, una cum eis laudis voce clamántes:

Santo, Santo, Santo...

PLEGARIA EUCARÍSTICA I (CANON ROMANO) o III.

Antífona de comunión Cf. Sal 137, 1
Delante de los ángeles tañeré para ti, Dios mío.
In conspéctu Angelórum psallam tibi, Deus meus.

Oración después de la comunión
Señor, a los que has alimentado para la vida eterna con tan grandes sacramentos dirígelos, por ministerio de los ángeles, en el camino de la salvación y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Quos tantis, Dómine, in vitam aetérnam dignáris páscere sacraméntis, angélico ministério dírige in viam salútis et pacis. Per Christum.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Jueves 19 septiembre 2013, san Alonso de Orozco, presbítero, Memoria (propio de Madrid).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
En Madrid, capital de España, san Alonso de Orozco, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, que, encargado de la predicación en el palacio del rey, se mostró austero y humilde. (1591)

19 de septiembre
San Alonso de Orozco, presbítero
Memoria
COMMUNE PASTORUM
Pro uno pastore 2.
Antífona de entrada Cf Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para vendar los corazones desgarrados.
Antiphona ad introitum Cf. Lc 4, 18
Spíritus Dómini super me: propter quod unxit me, evangelizáre paupéribus misit me, sanáre contrítos corde
Oración colecta
Señor Dios, que concediste al presbítero san Alonso, ser un sabio ministro de tu Evangelio; concédenos, por su intercesión, que sepamos comunicar con alegría a los hermanos lo que hemos experimentado de tu bondad y gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, fidélium lumen et pastor animárum, qui beátum N.in Ecclésia posuísti, ut oves tuas verbo pásceret et informáret exémplo, da nobis, eius intercessióne, et fidem serváre, quam verbo dócuit, et viam sequi, quam exémplo monstrávit. Per Dóminum.

Oración sobre las ofrendas
Deseando ardientemente seguir a tu Hijo, que trabajó incansablemente por nuestra salvación, te ofrecemos, Señor, cuanto somos y tenemos, para que unidos al sacrificio de Cristo, experimentemos en nosotros la fuerza de tu gracia. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Maiestátem tuam supplíciter implorámus, omnípotens Deus, ut, sicut glóriam divínae poténtiae múnera pro beáto N. obláta testántur, sic nobis efféctum tuae salvatiónis impéndant. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Cf Mt 24, 46-47
Dichoso el criado a quien el Señor, al llegar, lo encuentre velando; os aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 24, 46-47
Beátus servus, quem, cum vénerit Dóminus, invénerit vigilántem; amen dico vobis, super ómnia bona sua constítuet eum
Oración después de la comunión
Señor, que nos has alimentado con el Pan celestial, concédenos que, a imitación de san Alonso, seamos siempre mensajeros de paz y de unidad fraterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Sumpta mystéria, quaesumus, Dómine, aetérnis nos praeparent gáudiis, quae beátus N. fidéli dispensatióne proméruit. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 20 de septiembre
M
emoria de los santos Andrés Kim Tae-gön, presbítero, Pablo Chöng Ha-sang y compañeros (Estos son sus nombres: santos Simeón Berneux, Antonio Daveluy, Lorenzo Imbert, obispos; Justo Ranfer de Bretenières, Ludovico Beaulieu, Pedro Enrique Dorie, Padro Maubant, Jacobo Chastan, Pedro Aumaître, Martín Lucas Huin, presbíteros; Juan Yi Yunil, Andrés Chong Hwa-gyong, Esteban Min Kuk-ka, Pablo Ho Hyob, Agustín Pak Chong-won, Pedro Hong Pyong-ju, Pablo Hong Yong-ju, José Chang Chu-gi, Tomás Son Cha-son, Lucas Hwang Sok-tu, Damián Nam Myong-hyog, Francisco Ch’oe Kyong-hwan, Carlos Hyon Song-mun, Lorenzo Han I-hyong, Pedro Nam Kyong-mun, Agustín Yu Chin-gil, Pedro Yi Ho-yong, Pedro Son Son-ji, Benedicta Hyon Kyong-nyon, Pedro Ch’oe Ch’ang-hub, catequistas; Agueda Yi, María Yi In-dog, Bárbara Yi, María Won Kwi-im, Teresa Kim Im-i, Columba Kim Hyo-im, Magdalena Cho, Isabel Chong Chong-hye, vírgenes; Teresa Kim, Bárbara Kim, Susana U Sur-im, Agueda Yi Kan-nan, Magdalena Pak Pong-son, Perpetua Hong Kum-ju, Catalina Yi, Cecilia Yu Sosa, Bárbara Cho Chung-i, Magdalena Han Yong-i, viudas; Magdalena Son So-byog, Agueda Yi Kyong-i, Agueda Kwon Chin-i, Juan Yi Mun-u, Bárbara Ch’oe Yong-i, Pedro Yu Chong-nyul, Juan Bautista Nam Chong-sam, Juan Bautista Chon Chang-un, Pedro Ch’oe Hyong, Marcos Chong Ui-bae, Alejo U Se-yong, Antonio Kim Song-u, Protasio Chong Kuk-bo, Agustín Yi Kwang-hon, Agueda Kim A-gi, Magdalena Kim O-bi, Bárbara Han Agi, Ana Pak Ag-i, Agueda Yi So-sa, Lucía Pak Hui-sun, Pedro Kwon Tu-gin, José Chang Song-jib, Magdalena Yi Yong-hui, Teresa Yi Mae-im, Marta Kim Song-im, Lucía Kim, Rosa Kim, Ana Kim Chang-gum, Juan Bautista Yi Kwang-nyol, Juan Pak Hu-jae, María Pak Kun-a-gi Hui-sun, Bárbara Kwon-hui, Bárbara Yi Chong-hui, María Yi Yon-hui, Inés Kim Hyo-ju, Catalina Chong Ch’or-yom, José Im Ch’i-baeg, Sebastián Nam I-gwan, Ignacio Kim Che-jun, Carlos Cho Shin-ch’ol, Julita Kim, Águeda Chong Kyong-hyob, Magdalena Ho Kye-im, Lucía Kim, Pedro Yu Taech’ol, Pedro Cho Hwa-so, Pedro Yi Myong-so, Bartolomé Chong Mun-ho, José Pedro Han Chae-kwon, Pedro Chong Won-ji, José Cho Yun-ho, Bárbara Ko Sun-i y Magdalena Yi Yong-dog), mártires en Corea. Se veneran este día en común celebración todos los ciento tres mártires que en aquel país testificaron intrépidamente la fe cristiana, introducida fervientemente por algunos laicos y después alimentada y reafirmada por la predicación y celebración de los sacramentos por medio de los misioneros. Todos estos atletas de Cristo —tres obispos, ocho presbíteros, y los restantes laicos, casados o no, ancianos, jóvenes y niños—, unidos en el suplicio, consagraron con su sangre preciosa las primicias de la Iglesia en Corea (1839-1867).
2. En Sínada, de Frigia, san Dorimedonte, mártir (s. III).
3. En Roma, conmemoración de san Eustaquio, mártir, cuyo nombre se venera en una antigua iglesia diaconal de la Urbe (s. inc.).
4. En Constantinopla, santos mártires Hipacio y Asiano, obispos, y Andrés, presbítero, que por venerar las sagradas imágenes, después de crueles y graves tormentos fueron entregados, como alimento, a los perros, bajo el mandato de León Isáurico (c. 740).
5*. En la localidad de Arco, en la región de Trento, en Italia, beato Adelpreto, obispo, valeroso tutor de pobres y defensor de la libertad de la Iglesia, que, acechado por los enemigos, murió cruelmente herido (1172).
6*. En Londres, en Inglaterra, beato Tomás Johnson, presbítero de la Cartuja de esta ciudad y mártir, que, reinando Enrique VIII, por su fidelidad a la Iglesia fue encarcelado en la prisión de New Gate, muriendo de hambre y enfermedad en noveno lugar entre el número de sus hermanos religiosos (1537).
7*. En Córdoba, en España, beato Francisco de Posadas, presbítero de la Orden de Predicadores, que durante cuarenta años predicó a Cristo en su región, sobresaliendo por su humildad y caridad (1713).
8. En la ciudadela de Són-Tây, en Tonquín, de Indochina, pasión de san Juan Carlos Cornay, presbítero de la Sociedad Parisiense de Misiones para Extranjeros y mártir, que a causa de su confesión cristiana, después de sufrir crueles suplicios murió seccionado y degollado, por orden del emperador Minh Mang (1837).
9. En Seúl, de Corea, santos Lorenzo Han I-hyong, catequista, más seis compañeros (Sus nombres: santos Pedro Nam Kyong-mun, catequista; Teresa Kim Im-i, virgen; Susana U Sur-im y Agueda Yi Kan-nan, viudas; Catalina Chong Ch‘or-yom y José Im Ch’i-baeg, bautizado en la cárcel) mártires, que sufrieron el suplicio por Cristo, ahorcados en diversas cárceles. Su memoria se celebra hoy juntamente con los demás mártires de estas regiones.
10. En el lugar llamado Plebe, en México, beato José María de Yermo y Parres, presbítero, fundador de la Congregación de Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres, con el fin de ayudar a los abandonados con necesidades espirituales y corporales (1904).

miércoles, 24 de julio de 2013

Miércoles 7 agosto 2013, santos Justo y Pastor, mártires, Memoria (propio de Madrid).

TEXTOS MISA

Elogio del Martirologio
En Compluto (hoy Alcalá de Henares), en la Hispania Cartaginense, santos mártires Justo y Pastor. Todavía niños, corrieron voluntariamente al martirio, abandonando en la escuela sus tablillas de escolar y, detenidos por orden del juez e inmediatamente azotados, animándose y exhortándose mutuamente fueron degollados por su amor a Cristo (304).

7 de agosto
Santos Justo y Pastor, mártires
Memoria
COMMUNE MARTYRUM. I. EXTRA TEMPUS PASCHALE. A. Pro pluribus martyribus 3.
Antífona de entrada Cf. Sal 112, 1; 132, 1
Alabad, niños, al Señor; alabad el nombre del Señor, el cual hace convivir los hermanos unidos.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 36, 39
Salus iustórum a Dómino, et protéctor eórum est in témpore tribulatiónis.
Oración colecta
Señor, Dios nuestro, que colmaste de fortaleza y valor a los niños Justo y Pastor hasta derramar su sangre por Cristo; concédenos, por su intercesión, dar testimonio de la fe que profesamos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Fratérna nos, Dómine, mártyrum tuórum coróna laetíficet, quae et fídei nostrae praebeat increménta virtútum, et multíplici nos suffrágio consolétur. Per Dóminum.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, las ofrendas de tu pueblo en la memoria de los mártires Justo y Pastor, para que, con su protección, alcancemos la bienaventuranza eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, múnera pópuli tui pro mártyrum tuórum passiónibus dicáta sanctórum, et, quae beátis N. et N. in persecutióne fortitúdinem ministrárunt, nobis quoque praebeant inter advérsa constántiam. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE SANCTIS MARTYRIBUS
De mirabilibus Dei in martyrum victoria
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam tu magnificáris in tuórum laude Sanctórum, et quidquid ad eórum pértinet passiónem, tuae sunt ópera miránda poténtiae: qui huius fídei tríbuis cleménter ardórem, qui súggeris perseverántiae firmitátem, qui largíris in agóne victóriam, per Christum Dóminum nostrum.
Propter quod caeléstia tibi atque terréstria cánticum novum cóncinunt adorándo, et nos cum omni exércitu Angelórum proclamámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANO.
Antífona de comunión Sb 3, 4-6
La gente pensaban que cumplían una pena, pero Dios los ponía a prueba; los probó como oro en crisol, los recibió como sacrificio de holocausto.
Antiphona ad communionem Cf. Mc 8, 35
Qui perdíderit ánimam suam propter me et Evangélium, salvam fáciet eam, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Fortalecidos con el Pan y el Vino, te pedimos, Señor, por intercesión de los mártires Justo y Pastor, que, superando las pruebas de cada día, alcancemos los goces eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Consérva in nobis, Dómine, munus tuum, et quod, te donánte, pro festivitáte beatórum mártyrum N. et N. percépimus, et salútem nobis praestet et pacem. Per Christum.

jueves, 16 de mayo de 2013

Jueves 30 mayo 2013, Lecturas Jueves VIII semana Tiempo Ordinario. Año I (impar).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la 8ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
La gloria del Señor se refleja en todas sus obras

Lectura del libro del Eclesiástico 42, 15-26

Voy a recordar las obras de Dios y a contar lo que he visto: por la palabra de Dios son creadas y de su voluntad reciben su tarea.
El sol sale mostrándose a todos, la gloria del Señor se refleja en todas sus obras.
Aun los santos de Dios no bastaron para contar las maravillas del Señor.
Dios fortaleció sus ejércitos, para que estén firmes en presencia de su gloria.
Sondea el abismo y el corazón, penetra todas sus tramas, declara el pasado y el futuro y revela los misterios escondidos.
No se le oculta ningún pensamiento ni se le escapa palabra alguna.
Ha establecido el poder de su sabiduría, es el único desde la eternidad; no puede crecer ni menguar ni le hace falta un maestro.
¡Qué amables son todas sus obras!; y eso que no vemos más que una chispa.
Todas viven y duran eternamente y obedecen en todas sus funciones.
Todas difieren unas de otras, y no ha hecho ninguna inútil.
Una excede a otra en belleza: ¿quién se saciará de contemplar su hermosura?

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO REPONSORIAL
Sal 32, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9
R.
La palabra de Dios hizo el cielo. Verbo Dómini caeli facti sunt.

Dad gracias al Señor con la citara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R.
La palabra de Dios hizo el cielo. Verbo Dómini caeli facti sunt.

Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R.
La palabra de Dios hizo el cielo. Verbo Dómini caeli facti sunt.

La palabra del Señor hizo el cielo;
el aliento de su boca, sus ejércitos;
encierra en un odre las aguas marinas,
mete en un depósito el océano. R.
La palabra de Dios hizo el cielo. Verbo Dómini caeli facti sunt.

Tema al Señor la tierra entera,
tiemblen ante él los habitantes del orbe:
porque él lo dijo, y existió,
él lo mandó, y surgió. R.
La palabra de Dios hizo el cielo. Verbo Dómini caeli facti sunt.

ALELUYA
Jn 8, 12b
Yo soy la luz del mundo -dice el Señor-; el que me sigue tendrá la luz de la vida. Ego sum lux mundi, dicit Dóminus; qui séquitur me habébit lumen vitae.

EVANGELIO
Maestro, haz que pueda ver

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 46-52
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: « Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.»
Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: -«Hijo de David, ten compasión de mí.»
Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo.»
Llamaron al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate, que te llama.» Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
Jesús le dijo: «¿Qué quieres que haga por ti?»
El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver.»
Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha curado.»
Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 26 octubre 2006
Y Bartimeo, tras recobrar la vista -narra el evangelio- "lo sigue por el camino", es decir, se convierte en su discípulo y sube con el Maestro a Jerusalén para participar con él en el gran misterio de la salvación. Este relato, en sus aspectos fundamentales, evoca el itinerario del catecúmeno hacia el sacramento del bautismo, que en la Iglesia antigua se llamaba también "iluminación". 
La fe es un camino de iluminación: parte de la humildad de reconocerse necesitados de salvación y llega al encuentro personal con Cristo, que llama a seguirlo por la senda del amor. 

sábado, 2 de marzo de 2013

Misa para elegir al Papa

En las ferias de Cuaresma la misa se celebra según haya dispuesto el ordinario propio.

PARA ELEGIR UN PAPA O UN OBISPO PRO ELIGENDO PAPA VEL EPISCOPO
Antífona de entrada 1 Sam 2, 35
Yo me suscitaré un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos -dice el Señor.
Antiphona ad introitum 1S 2, 35
Suscitábo mihi sacerdótem fidélem, qui iuxta cor meum et ánimam meam fáciet; et aedificábo ei domum fidélem, et ambulábit coram me cunctis diébus.
Oración colecta
Oh Dios, Pastor eterno, que gobiernas a tu grey con protección constante, te rogamos que, por tu misericordia infinita, concedas a la Iglesia un pastor que te agrade por su santidad y sea útil a tu pueblo por su vigilante dedicación pastoral. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui, pastor aetérnus, gregem tuum assídua custódia gubérnas, eum imménsa tua pietáte concédas Ecclésiae pastórem, qui tibi sanctitáte pláceat, et vígili nobis sollicitúdine prosit. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Las lecturas se escogen del común de pastores. Por ejemplo:

PRIMERA LECTURA
El Señor me ha ungido y me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren y derramar sobre ellos perfume de fiesta
Lectura del libro de Isaías 61, 1-3a. 6a. 8b-9

El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque el Señor me ha ungido.
Me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren,
para vendar los corazones desgarrados,
para proclamar la amnistía a los cautivos,
y a los prisioneros la libertad,
para proclamar el año de gracia del Señor,
el día del desquite de nuestro Dios,
para consolar a los afligidos,
los afligidos de Sión;
para cambiar su ceniza en corona,
su traje de luto en perfume de fiesta,
su abatimiento en cánticos.

Palabra de Dios
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL 
Sal 88, 4-5. 21-22. 25 y 27 (R.: Cf. 2a)
R.  
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in aetérnum cantábo.

«Sellé una alianza con mi elegido, jurando a David, mi siervo:
"Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades."» R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in aetérnum cantábo.

Encontré a David mi siervo
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso. R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in aetérnum cantábo.

Mi felicidad y misericordia lo acompañarán,
por mi nombre crecerá su poder.
Él me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora.» R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in aetérnum cantábo.

SEGUNDA LECTURA
A pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer
Lectura de la carta a los Hebreos 5, 1-10

Hermanos:
El Sumo Sacerdote, escogido entre los hombres,
está puesto para representar a los hombres en el culto a Dios:
para ofrecer dones y sacrificios por los pecados.
El puede comprender a los ignorantes y extraviados,
ya que él mismo está envuelto en debilidades.
A causa de ellas tiene que ofrecer sacrificios
por sus propios pecados,
como por los del pueblo.
Nadie puede arrogarse este honor:
Dios es quien llama, como en el caso de Aarón.
Tampoco Cristo se confirió a sí mismo la dignidad de Sumo Sacerdote,
sino Aquél que le dijo:
«Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy»,
o como dice otro pasaje de la Escritura:
«Tú eres Sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».
Cristo, en los días de su vida mortal,
a gritos y con lágrimas,
presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte,
cuando en su angustia fue escuchado.
Él, a pesar de ser Hijo,
aprendió, sufriendo, a obedecer.
Y, llevado a la consumación,
se ha convertido para todos los que le obedecen
en autor de salvación eterna,
proclamado por Dios Sumo Sacerdote, según el rito de Melquisedec.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA o bien
VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
Jn 10, 11
Yo soy el buen Pastor -dice el Señor. El buen pastor da la vida por las ovejas. Ego sum pastor bonus, dicit Dóminus; bonus pastor ánimam suam dat pro óvibus suis.

EVANGELIO
Que sean uno, como nosotros
+ Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 11b. 17-23
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo:
– «Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros.
Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad.
Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo.
Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad.
no sólo por ellos ruego,
sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos,
para que todos sean uno,
como tú, Padre, en mí y yo en ti,
que ellos también lo sean en nosotros,
para que el mundo crea que tú me has enviado.
También les di a ellos la gloria que me diste,
para que sean uno,
como nosotros somos uno:
yo en ellos y tú en mí,
para que sean completamente uno,
de modo que el mundo sepa que tú me has enviado
y los has amado como me has amado a mí.»

Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las ofrendas
Te rogamos, Señor, que por estos dones sagrados, derrames sobre nosotros la abundancia de tu amor, para que podamos tener la alegría de ver al frente de tu Iglesia un pastor según tu corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Tuae nobis, Dómine, abundántia pietátis indúlgeat, ut, per sacra múnera quae tibi reverénter offérimus, gratum maiestáti tuae pastórem Ecclésiae sanctae praeésse gaudeámus. Per Christum.
PREFACIO VIII DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO
La Iglesia unificada por virtud y a imagen de la Trinidad
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has querido reunir de nuevo, por la sangre de tu Hijo y la fuerza del Espíritu, a los hijos dispersos por el pecado; de este modo tu Iglesia, unificada por virtud y a imagen de la Trinidad, aparece ante el mundo como cuerpo de Cristo y templo del Espíritu, para alabanza de tu infinita sabiduría.
Por eso, unidos a los coros angélicos, te aclamamos llenos de alegría:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO VIII DE DOMINICIS PER ANNUM.
De Ecclesia adunata ex unitate Trinitatis.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia fílios, quos longe peccáti crimen abstúlerat, per sánguinem Fílii tui Spiritúsque virtúte, in unum ad te dénuo congregáre voluísti: ut plebs, de unitáte Trinitátis adunáta, in tuae laudem sapiéntiae multifórmis Christi corpus templúmque Spíritus noscerétur Ecclésia.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO, o bien PLEGARIA EUCARÍSTICA V / d. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANO, vel PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS I.
Antífona de la comunión Jn 15, 16
Soy quien os he elegido; y os he destinado para que deis fruto, y vuestro fruto dure -dice el Señor
Antiphona ad communionem Jn 15, 16
Ego elégi vos et pósui vos, ut fructum afferátis, et fructus vester máneat, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Renovados con el cuerpo y la sangre de tu Hijo, sacramento de nuestra salvación, te suplicamos, Señor, nos llene de alegría la elección de un pastor, que con sus virtudes sirva de ejemplo a tu pueblo e ilumine los corazones de los fieles con la verdad del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Reféctos, Dómine, Córporis et Sánguinis Unigéniti tui salubérrimo sacraménto, nos mirífica tuae maiestátis grátia de illíus pastóris concessióne laetíficet, qui et plebem tuam virtútibus ínstruat, et fidélium mentes evangélica veritáte perfúndat. Per Christum.

martes, 16 de octubre de 2012

Año de la Fe. Misa por la nueva evangelización.


MISA POR LA NUEVA EVANGELIZACIÓN MISSA PRO NOVA EVANGELIZATIONE
Antífona de entrada Cf. Ps 104, 3-4. 5
Gloriaos en su santo nombre, que se alegren los que buscan al Señor. Recurrid al Señor y su poder, recordad las maravillas que hizo.
Ant. ad introitum Cf. Ps 104, 3-4. 5
Laudámini in nómine sancto eius, lætétur cor quæréntium Dóminum. Quærite Dóminum et poténtiam eius, mementóte mirabílium eius, quæ fecit.
Oración colecta
Dios nuestro, que por el poder del Espíritu Santo enviaste a tu Verbo para evangelizar a los pobres, haz que nosotros, teniendo los ojos fijos en Él, vivamos siempre con caridad auténtica, como mensajeros y testigos de su Evangelio en todo el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui, virtúte Spíritus Sancti, Verbum tuum paupéribus evangelizáre misísti, fac nos, óculis in eum inténtis, in caritáte non ficta semper vívere, eius Evangélii præcónes ac testes in univérso mundo effécti. Per Dóminum

LITURGIA DE LA PALABRA LITURGIA VERBI
Primera Lectura
La gloria del Señor se muestra a todas sus obras
Lectura del libro del Eclesiástico 42, 17-24

Aun los santos de Dios no bastaron
para contar las maravillas del Señor.
Dios fortaleció sus ejércitos,
para que estén firmes en presencia de su gloria.
Sondea el abismo y el corazón,
penetra todas sus tramas,
declara el pasado y el futuro
y revela los misterios escondidos.
No se le oculta ningún pensamiento
ni se le escapa palabra alguna.
Ha establecido el poder de su sabiduría,
es el único desde la eternidad;
no puede crecer ni menguar
ni le hace falta un maestro.
¡Qué amables son todas tus obras!;
y eso que no vemos más que una chispa.
Todas viven y duran eternamente
y obedecen en todas sus funciones.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Lectio Prima
Gloria Domini plenum est opus eius.
Léctio libri Sirácide 42, 17-24

Non valent sancti Dómini
enarráre ómnia mirabília éius.
Confirmávit Dóminus exércitus suos
stabilíri coram glória sua.
Abýssum et cor hóminum investigávit
et in astútia eorum excogitávit.
Cognóvit enim Dóminus omnem sciéntiam
et inspéxit in signum ævi
annúntians, quæ præteriérunt et quæ superventúra sunt,
et revélans vestígia occultórum.
Non præterit illum ómnis cogitátus,
et non abscóndit se ab eo ullus sermo.
Magnália sapiéntiæ suæ ordinávit,
únicus est ante sæ ́culum et úsque in sæ ́culum;
néque augétur néque minúitur
et non eget alícuius consílio.
Quam desiderabília ómnia ópera éius,
et tamquam scintílla spectátu!
Omnia hæc vivunt et manent in sæculum,
et in omni necessitáte ómnia obáudiunt ei.

Verbum Dómini.
Deo gratias.
Salmo responsorial Del Salmo 21
R/. Anunciaré tu nombre a mis hermanos.

El Señor es mi alabanza en la gran asamblea;
cumpliré mis votos delante de sus fieles.
Los pobres comerán y quedarán saciados,
alabarán al Señor los que lo buscan. R/.Anunciaré tu nombre a mis hermanos.

Recordarán y volverán al Señor
todos los confines de la tierra.
Me hará vivir para él,
lo servirá mi descendencia. R/.
Anunciaré tu nombre a mis hermanos.

Se hablará del Señor a la generación que viene;
anunciarán su justicia;
al pueblo que nacerá dirán:
¡Aquí está la obra del Señor! R/.
Anunciaré tu nombre a mis hermanos.
Psalmus responsorius Ps 21, 26-27a. 28ab. 30c. 31-32
R/. Narrábo nomen tuum frátribus meis.

Apud te laus mea in ecclésia magna;
vota mea reddam in conspéctu timéntium eum.
Edent páuperes et saturabúntur,
et laudábunt Dóminum, qui requírunt eum. R/.
Narrábo nomen tuum frátribus meis.

Reminiscéntur et converténtur ad Dóminum
univérsi fines terræ.
Anima autem mea illi vivet,
semen meum sérviet ipsi. R/.
Narrábo nomen tuum frátribus meis.

Narrábitur de Dómino generatióni ventúræ;
annuntiábunt iustítiam eius pópulo,
qui nascétur:
«Hæc fecit Dóminus!». R/.
Narrábo nomen tuum frátribus meis.
Segunda Lectura
Por encima de todo, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses 3, 12-17

Hermanos:
Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos.
La Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Lectio Secunda
Induite vos caritatem, quod est vinculum perfectionis.
Léctio Epístolæ beáti Pauli apóstoli ad Colossénses 3, 12-17

Fratres:
Indúite vos ergo, sicut elécti Dei, sancti et dilécti, víscera misericórdiæ, benignitátem, humilitátem, mansuetúdinem, longanimitátem, supportántes ínvicem et donántes vobis ipsis, si quis advérsus áliquem habet querélam; sicut et Dóminus donávit vobis, ita et vos; super ómnia autem hæc: caritátem, quod est vínculum perfectiónis. Et pax Christi dominétur in córdibus vestris, ad quam et vocáti estis in uno córpore. Et grati estóte.
Verbum Christi hábitet in vobis abundánter, in omni sapiéntia docéntes et commonéntes vosmetípsos psalmis, hymnis, cánticis spirituálibus, in gratia cantántes in córdibus vestris Deo; et omne, quodcúmque fácitis in verbo aut in ópere, ómnia in nómine Dómini Iesu grátias agéntes Deo Patri per ipsum.

Verbum Dómini.
Deo gratias.
Aclamación al Evangelio Cf. Hch 5,42
R/. Aleluya.
Cada día, en el Templo y en las casas, los apóstoles no cesaban de enseñar y anunciar que Jesús es el Cristo.
R/. Aleluya.
Alleluia Cf. Act 5, 42
R/. Alleluia.
Omni die in templo et circa domos apóstoli non cessábant docéntes et evangelizántes Christum, Iesum.
R/. Alleluia.
Evangelio
Hoy se cumple esta Escritura
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 4, 14-22a
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan.
Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
«El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor.»
Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles:
–«Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.»
Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Evangelium
Spiritus Domini super me.
+ Léctio sancti Evangélii secúndum Lucam 4, 14-22a
Gloria tibi, Dómine.

In illo témpore:
Regréssus est Iesus in virtúte Spíritus in Galilæam. Et fama éxiit per univérsam regiónem de illo. Et ipse docébat in synagógis
eórum et magnificabátur ab ómnibus.
Et venit Názareth, ubi erat nutrítus, et intrávit secúndum consuetúdinem suam die sábbati in synagógam et surréxit légere. Et tráditus est illi liber prophetæ Isaíæ; et ut revólvit librum, invénit locum, ubi scriptum erat:
«Spíritus Dómini super me; propter quod unxit me evangelizáre paupéribus, misit me prædicáre captívis remissiónem et cæcis visum, dimíttere confráctos in remissióne, prædicáre annum Dómini accéptum».
Et cum plicuísset librum, réddidit minístro et sedit; et ómnium in synagóga óculi erant intendéntes in eum. Cœpit autem dícere ad illos:
«Hódie impléta est hæc Scriptúra in áuribus vestris».
Et omnes testimónium illi dabant et mirabántur in verbis grátiæ, quæ procedébant de ore ipsíus.

Verbum Dómini.
Laus tibi, Christe.

Oración sobre las ofrendas
Te rogamos, Señor, que santifiques estos dones y acojas, en tu bondad, nuestra humilde ofrenda para que nuestros cuerpos lleguen a ser un sacrificio vivo, santo y agradable a tí y nos concedas servirte, no como el hombre viejo, sino en novedad de vida, según tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor
Super oblata
Propítius, quæsumus, Dómine, hæc dona sanctífica et obséquium humilitátis nostræ benígnus inténde ut córpora nostra hóstiam vivéntem, sanctam, tibi placéntem fiant et non ratióne véteris hóminis sed secúndum Spíritum tuum in novitáte vitæ nos fácias servíre. Per Christum.
PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS III.
Antífona de comunión Cf. Lc 4, 18-19
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para evangelizar, para proclamar el año de gracia del Señor y el día de la redención.
Ant. ad communionem Cf. Lc 4, 18-19
Spíritus Dómini super me, propter quod unxit me evangelizáre, prædicáre annum Dómini accéptum, et diem redemptiónis.
Oración después de la comunión
Renovados con el alimento precioso del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que transformes nuestro corazón y nos concedas un espíritu nuevo, para que caminemos fielmente en novedad de vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Fílii tui Córporis et Sánguinis prætiósi alimónia mente renovátis, da nobis, quæsumus, Dómine, cor áliud et spíritum novum ut in novitáte vitæ perseveránter ambulémus. Per Christum.


martes, 24 de abril de 2012

Misa en el aniversario de la dedicación de una iglesia, fuera de la iglesia dedicada.

Se celebra como fiesta en toda la diócesis, en el aniversario de la Dedicación del la Iglesia Catedral.

COMÚN DE LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA.
EN EL ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN
II. Fuera de la iglesia dedicada

Antífona de entrada Ap 21, 2
Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, preparada como una esposa que se ha adornado para su esposo [T. P. Aleluya].
Vidi civitátem sanctam, Ierúsalem novam, descendéntem de caelo a Deo, parátam sicut sponsam ornátam viro suo (T.P. Allelúia).
O bien: Ap 21, 3
He aquí la morada de Dios entre los hombres, y morará entre ellos, y ellos serán su pueblo, y el «Dios con ellos» será su Dios [T. P. Aleluya].
Ecce tabernáculum Dei cum homínibus! Et habitábit cum eis, et ipsi pópulus eius erunt, et ipse Deus cum eis erit eórum Deus (T.P. allelúia).

Monición de entrada
Celebramos hoy el aniversario de la dedicación de la iglesia-catedral de nuestra diócesis de N.
Allí se hace visible la Iglesia local, cuando la asamblea es presidida por el obispo, rodeado de su presbiterio y con la activa y plena participación del pueblo santo de Dios. La sede del obispo es la cátedra, símbolo de su misión de pastor y maestro en la fe, responsable principal del anuncio del Evangelio en la diócesis. En la iglesia-catedral, con ocasión de la solemnidad de la Pascua, el obispo bendice los santos óleos, con que son ungidos los fieles en diversas celebraciones eclesiales. Allí son ordenados los ministros de la Iglesia, imponiéndoles el obispo las manos, para que sean colaboradores suyos en la diversas comunidades de a diócesis. Todos nosotros, como piedras vivas, entramos en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado.

Acto penitencial
- Tú, que has venido a reunir a los hijos de Dios dispersos en la unidad de tu Iglesia: Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.
- Tú, la piedra desechada por los constructores que ha venido a ser la piedra angular de la Iglesia: Cristo, ten piedad.
R. Cristo, ten piedad.
- Tú, que con el Padre y el Espíritu Santo habitas en nosotros como en tu propio templo: Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad

Se dice Gloria.

Oración colecta
Oh, Dios, que preparas una morada eterna a tu majestad con piedras vivas y elegidas, multiplica en tu Iglesia la gracia que le has dado, de modo que tu pueblo fiel crezca siempre para la edificación de la Jerusalén del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui de vivis et eléctis lapídibus aetérnum habitáculum tuae praeparas maiestáti, multíplica super Ecclésiam tuam grátiam, quam dedísti, ut fidélis tibi pópulus in caeléstis aedificatiónem Ierúsalem semper accréscat. Per Dóminum.
O bien:
Oh, Dios, que has querido que tu esposa se llamara Iglesia, haz que el pueblo reunido en tu nombre te venere, te ame, te siga y, guiado por ti, llegue al cielo que le has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo.
Vel:
Deus, qui Ecclésiam tuam sponsam vocáre dignátus es, da, ut plebs nómini tuo insérviens te tímeat, te díligat, te sequátur et ad caeléstia promíssa, te ducénte, pervéniat. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del común del aniversario de la Dedicación de una iglesia (Lec. IV)

PRIMERA LECTURA (fuera de tiempo pascual) 1 Re 8, 22-23. 27-30
Tus ojos se hallen abiertos hacia este templo
Lectura del primer libro de los Reyes.

En aquellos días, Salomón se puso en pie ante el altar del Señor frente a de toda la asamblea de Israel, extendió las manos al cielo y dijo:
«Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú arriba en los cielos ni abajo en la tierra, tú que guardas la alianza y la fidelidad a tus siervos que caminan ante ti de todo corazón. 
¿Habitará Dios con los hombres en la tierra? Los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos este templo que yo te he erigido! 
Inclínate a la plegaria y a la súplica de tu siervo. Señor, Dios mío. Escucha el clamor y la oración que tu siervo entono hoy en tu presencia. Que día y noche tus ojos se hallen abiertos hacia este templo, hacia este lugar de que declaraste: "Allí estará mi Nombre". Atiende la plegaria que tu servidor entona en este lugar. Escucha la súplica de tu siervo y tu pueblo Israel entonen en este lugar. Escucha tú, hacia el lugar de tu morada, hacia el cielo, escucha y perdona».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (Tiempo pascual) Ap 21, 9b-14
Te mostraré la novia, la esposa del Cordero
Lectura del libro del Apocalipsis.

El Ángel me habló diciendo:
«Mira, te mostraré la novia, a la esposa del Cordero».
Y me llevó en espíritu a un monte grande y elevado, y me mostró la ciudad santa de Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, y tenía la gloria de Dios; su resplandor era semejante a una piedra muy preciosa, como piedra de jaspe cristalino.
Tenía una muralla grande y elevada, tenía doce puertas y sobre las puertas doce ángeles y nombres grabados que son las doce tribus de Israel.
Al oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, la poniente tres puertas, y la muralla de la ciudad tenía doce cimientos y sobre ellos los nombres de los doce apóstoles del Cordero.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 121, 1bc-2. 3-4. 8-9 (R.: cf. 1bc)
R. Vamos alegres a la casa del Señor
In domum Dómini laetantes íbimus
O bien: Aleluya.

V. ¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén.
R. Vamos alegres a la casa del Señor
In domum Dómini laetantes íbimus

V. Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor.
R. Vamos alegres a la casa del Señor
In domum Dómini laetantes íbimus

V. Por mis hermanos y compañeros
voy a decir: «La paz contigo».
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien.
R. Vamos alegres a la casa del Señor
In domum Dómini laetantes íbimus

Aleluya (o versículo antes del Evangelio) 2 Crón 7, 16a
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. He elegido y santificado este templo -dice el Señor- para que mi Nombre esté en él eternamente. R.
Elégi et sanctificávi locum istum, dicit Dóminus, tu sit nomen meum ibi in sempitérnum.

EVANGELIO Jn 2, 13-22
Hablaba del templo de su templo
Lectura del Santo Evangelio según San Juan.
R. Gloria a ti Señor.

Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:
«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre».
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito:
«El celo de tu casa me devora».
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:
«¿Qué signos nos muestras para obrar así?».
Jesús contestó:
«Destruid este templo, y en tres días lo levantaré».
Los judíos le replicaron:
«Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?».
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y creyeron a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Catecismo de la Iglesia Católica
1179 El culto "en espíritu y en verdad" (Jn 4, 24) de la Nueva Alianza no está ligado a un lugar exclusivo. Toda la tierra es santa y ha sido confiada a los hijos de los hombres. Cuando los fieles se reúnen en un mismo lugar, lo fundamental es que ellos son las "piedras vivas", reunidas para "la edificación de un edificio espiritual" (1 P 2, 4-5). El Cuerpo de Cristo resucitado es el templo espiritual de donde brota la fuente de agua viva. Incorporados a Cristo por el Espíritu Santo, "somos el templo de Dios vivo" (2 Co 6, 16).
1180 Cuando el ejercicio de la libertad religiosa no es impedido (cf DH 4), los cristianos construyen edificios destinados al culto divino. Estas iglesias visibles no son simples lugares de reunión, sino que significan y manifiestan a la Iglesia que vive en ese lugar, morada de Dios con los hombres reconciliados y unidos en Cristo.
1181 "En la casa de oración se celebra y se reserva la sagrada Eucaristía, se reúnen los fieles y se venera para ayuda y consuelo de los fieles la presencia del Hijo de Dios, nuestro Salvador, ofrecido por nosotros en el altar del sacrificio. Debe ser hermosa y apropiada para la oración y para las celebraciones sagradas" (PO 5; cf SC 122-127). En esta "casa de Dios", la verdad y la armonía de los signos que la constituyen deben manifestar a Cristo que está presente y actúa en este lugar (cf SC 7):
1182 El altar de la Nueva Alianza es la Cruz del Señor (cf Hb 13, 10), de la que manan los sacramentos del Misterio pascual. Sobre el altar, que es el centro de la Iglesia, se hace presente el sacrificio de la cruz bajo los signos sacramentales. El altar es también la mesa del Señor, a la que el Pueblo de Dios es invitado (cf IGMR 259). En algunas liturgias orientales, el altar es también símbolo del sepulcro (Cristo murió y resucitó verdaderamente).
1183 El tabernáculo debe estar situado "dentro de las iglesias en un lugar de los más dignos con el mayor honor" (MF). La nobleza, la disposición y la seguridad del tabernáculo eucarístico (SC 128) deben favorecer la adoración del Señor realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar.
El Santo Crisma (Myron), cuya unción es signo sacramental del sello del don del Espíritu Santo, es tradicionalmente conservado y venerado en un lugar seguro del santuario. Se puede colocar junto a él el óleo de los catecúmenos y el de los enfermos.
1184 La sede del obispo (cátedra) o del sacerdote "debe significar su oficio de presidente de la asamblea y director de la oración" (IGMR 271).
El ambón: "La dignidad de la Palabra de Dios exige que en la iglesia haya un sitio reservado para su anuncio, hacia el que, durante la liturgia de la Palabra, se vuelva espontáneamente la atención de los fieles" (IGMR 272).
1185 La reunión del pueblo de Dios comienza por el Bautismo; por tanto, el templo debe tener lugar apropiado para la celebración del Bautismo y favorecer el recuerdo de las promesas del bautismo (agua bendita).
La renovación de la vida bautismal exige la penitencia. Por tanto el templo debe estar preparado para que se pueda expresar el arrepentimiento y la recepción del perdón, lo cual exige asimismo un lugar apropiado.
El templo también debe ser un espacio que invite al recogimiento y a la oración silenciosa, que prolonga e interioriza la gran plegaria de la Eucaristía.
1186 Finalmente, el templo tiene una significación escatológica. Para entrar en la casa de Dios ordinariamente se franquea un umbral, símbolo del paso desde el mundo herido por el pecado al mundo de la vida nueva al que todos los hombres son llamados. La Iglesia visible simboliza la casa paterna hacia la cual el pueblo de Dios está en marcha y donde el Padre "enjugará toda lágrima de sus ojos" (Ap 21, 4). Por eso también la Iglesia es la casa de todos los hijos de Dios, ampliamente abierta y acogedora.
1561 (...) la Eucaristía celebrada por el obispo tiene una significación muy especial como expresión de la Iglesia reunida en torno al altar bajo la presidencia de quien representa visiblemente a Cristo, Buen Pastor y Cabeza de su Iglesia (cf SC 41; LG 26).

Oración de los fieles
Oremos al Señor nuestro Dios a quien los cielos y la tierra no pueden contener.
- Para que el Señor que habita en su Iglesia, la conserve serena entre las tempestades de este mundo y haga de ella verdadera morada de Dios entre los hombres. Roguemos al Señor.
- Para que todos los cristianos, como piedras vivas cimentadas sobre Cristo, la piedra angular, seamos transformados por él como ofrenda permanente. Roguemos al Señor.
- Para que las familias sin hogar a causa de la guerra, la violencia, la migración o los desastres naturales encuentren en nosotros la ayuda y la acogida que necesitan. Roguemos al Señor.
- Para que cuantos nos reunimos hoy en esta casa de oración y cuantos se congregan en las demás iglesias del mundo vivamos todos en caridad fraterna y formemos el templo santo donde reside la gloria de Dios. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que te dignas tener una morada entre nosotros, escucha nuestras oraciones y concede con bondad cuanto te hemos pedido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, esta ofrenda y concede a los que te invocamos la gracia de los sacramentos y el fruto de nuestros ruegos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Súscipe, quaesumus, Dómine, munus oblátum, et poscéntibus concéde, ut hic sacramentórum virtus et votórum obtineátur efféctus. Per Christum.

Prefacio: El misterio de la Iglesia, que es esposa de Cristo y templo del Espíritu.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque generosamente te dignas habitar en toda casa consagrada a la oración, para hacer de nosotros, con la ayuda constante de tu gracia, templo del Espíritu Santo, resplandeciente por la santidad de vida.
Con tu acción constante santificas a la Iglesia, esposa de Cristo, representada en edificios visibles, para colocarla en el cielo para gloria tuya, como madre gozosa por la multitud de sus hijos.
Por eso, con los santos y con todos los ángeles, te alabamos, diciendo sin cesar:
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: Qui domum oratiónis muníficus inhabitáre dignáris, ut, grátia tua perpétuis fovénte subsídiis, templum Spíritus Sancti ipse nos perfícias, acceptábilis vitae splendóre corúscans.
Sed et visibílibus aedifíciis adumbrátam, Christi sponsam Ecclésiam perénni operatióne sanctíficas, ut, innumerábili prole mater exsúltans, in glóriam tuam collocétur in caelis.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
R. Santo, Santo, Santo...


Antífona de la comunión Cf. 1 Pe 2, 5
Como piedras vivas entráis en la construcción de una casa espiritual, un sacerdocio santo [T. P. Aleluya].
Tamquam lápides vivi superaedificámini, domus spiritális, sacerdótium sanctum (T.P. allelúia).
O bien: Cf. Mt 21, 13; Lc 11, 10
Mi casa será casa de oración, dice el Señor: en ella todo el que pide recibe, el que busca halla y al que llama se le abre [T. P. Aleluya].
Domus mea, domus orátionis vocábitur, dicit Dóminus: in ea omnis qui petit, áccipit; et qui quaerit, ínvenit; et pulsánti aperiétur (T.P. allelúia).

Oración después de la comunión
Oh, Dios, que has querido hacer de tu Iglesia signo temporal de la Jerusalén del cielo, concédenos, por la participación en este sacramento, ser transformados en templo de tu gracia y entrar en la morada de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Deus, qui nobis supérnam Ierúsalem per temporále Ecclésiae tuae signum adumbráre voluísti, da, quaesumus, ut, huius participatióne sacraménti, nos tuae grátiae templum effícias, et habitatiónem glóriae tuae íngredi concédas. Per Christum.

Se puede usar la fórmula de la bendición solemne
Dedicación de una iglesia y en el aniversario
Dios, Señor del cielo y de la tierra, que os ha congregado hoy para celebrar el aniversario de la dedicación de la iglesia de N., multiplique sobre vosotros las bendiciones del cielo.
Deus, Dóminus caeli et terrae, qui vos hódie ad huius domus dedicatiónem adunávit, ipse vos caelésti benedictióne fáciat abundáre.
R. Amén.
Él, que quiso reunir en su Hijo a todos los hijos dispersos, haga de vosotros templo suyo y morada del Espíritu Santo.
Concedátque vobis fíeri templum suum et habitáculum Spíritus Sancti, qui omnes fílios dispérsos vóluit in Fílio suo congregári.
R. Amén.
Para que así, felizmente purificados de toda mancha, podáis tener en vosotros a Dios como huésped y poseer, con todos los santos, la herencia de la eterna dicha.
Quátenus felíciter emundáti, habitatórem Deum in vobismetípsis possítis habére, et aetérnae beatitúdinis hereditátem cum ómnibus Sanctis possidére.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amén