lunes, 1 de mayo de 2017

Lunes 5 junio 2017, San Bonifacio, obispo y mártir, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

RESPUESTA A LA DUDA SOBRE LA ABSOLUCIÓN GENERAL SACRAMENTAL (20-enero-1978)


Una pregunta acerca de la absolución sacramental


En cierta jurisdicción eclesiástica «X» se programaron celebraciones penitenciales especiales como preparación a la Pascua, especificando los lugares y tiempos en que se iba a dar la absolución general y señalando los actos de preparación del pueblo a dichas celebraciones.

Este plan pastoral fue recibido favorablemente por los fieles y se dio la absolución general en presencia de varios sacerdotes, de los que algunos eran también penitentes.

Este caso ¿está conforme con las normas establecidas para la absolución general?

Respuesta

La Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe responde que el caso citado no está en conformidad con las Normas pastorales sobre la absolución general sacramental de 1972 (AAS 64 [1972] 310-514) porque no se cumplen de hecho, en las circunstancias descritas, las condiciones requeridas para poder realizar esta práctica extraordinaria de la absolución general.

1. La norma III exige que los fieles sean muy numerosos y no haya a disposición suficientes sacerdotes para escuchar la confesión de cada uno en un tiempo razonable, de forma que por ello los penitentes se vean obligados, sin culpa suya, a quedar privados por largo tiempo de la gracia sacramental o de la sagrada Comunión.

El caso descrito no presenta razón ninguna para que los fieles no puedan encontrar otras oportunidades de confesar o comulgar, pues la confesión y comunión son administradas regularmente en sus parroquias; tal razón puede presentarse, por ejemplo, cuando hay un solo sacerdote para visitar lejanas estaciones de misión y con poca frecuencia.

2. La norma IV exige que los obispos y sacerdotes organicen el cumplimiento de los deberes pastorales de tal manera que se dedique al ministerio de la confesión un número suficiente de sacerdotes.

El caso descrito no presenta razón ninguna para que los sacerdotes disponibles no puedan organizar las confesiones según el procedimiento normal de acuerdo con los n. 15-21 y 22-30 del Ritual de la Penitencia.

Franjo Card. Šeper
Prefecto

Fr. Jérôme Hamer, O.P.
Arzobispo titular de Lorium
Secretario

CALENDARIO

SE REANUDA EL TIEMPO ORDINARIO
NOVENA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Primera semana del salterio
Se vuelve a utilizar el volumen III de la Liturgia de las Horas
En la Misa dominical: el volumen I-A del Leccionario
En la Misa ferial: el volumen III-impar del Leccionario

5 LUNES. SAN BONIFACIO, obispo y mártir, m. obligatoria

Misa
de la memoria (rojo).
MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para un mártir) o de pastores (para misioneros), o de un domingo del T. O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Tob 1, 3; 2, 1b-8. Tobit practicaba la verdad.
- Sal 111. R. Dichoso quien teme al Señor.
- Mc 12, 1-12. Agarrando al hijo amado, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 6 de junio, pág. 351.
CALENDARIOS: Hijas Madre de la Iglesia: María, Madre de la Iglesia (S).
Santander-ciudad: Nuestra Señora la Virgen del Mar (MO).
Redentoristas: Corazón Eucarístico de Jesús (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Bonifacio, obispo y mártir. Monje en Inglaterra con el nombre de Wifrido por el bautismo, al llegar a Roma el papa san Gregorio II le ordenó obispo, y cambió su nombre de pila por el de Bonifacio, enviándolo después a Germania para anunciar la fe de Cristo a aquellos pueblos, donde logró ganar para la religión cristiana a mucha gente. Rigió la sede de Maguncia y, hacia el final de su vida, al visitar a los frisios en Dokkum, en la actual Holanda, consumó su martirio al ser asesinado por unos paganos. (754)

Oración colecta propia, resto: Común de mártires; I. Fuera de Tiempo Pascual; B. Para un mártir 1.

5 de junio
San Bonifacio, obispo y mártir
Memoria
Die 5 iunii
S. Bonifatii, episcopi et martyris
Memoria
Antífona de entrada
Este santo luchó hasta la muerte en defensa de la ley de Dios y no temió las palabras de los malvados: estaba cimentado sobre roca firme.O bien: Cf. Sab 10, 12
El Señor lo puso en un duro combate, para que venciera, pues la sabiduría es más fuerte que todo.
Antiphona ad introitum
Iste sanctus pro lege Dei sui certávit usque ad mortem, et a verbis impiórum non tímuit; fundátus enim erat supra firmam petram.
Vel: Cf. Sg 10, 12
Certámen forte dedit illi Dóminus, ut víncere sciret, quóniam ómnium poténtior est sapiéntia.
Oración colecta
Sea, Señor, el mártir san Bonifacio nuestro intercesor, para que mantengamos con firmeza y profesemos con valentía, en las obras, la fe que enseñó de palabra y rubricó con su sangre. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Sanctus martyr, Dómine, Bonifátius pro nobis intervéntor exsístat, ut fidem, quam ore dócuit et sánguine consignávit, fírmiter teneámus, et opéribus profiteámur confidénter. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la IX semana de Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 1, 3; 2, 1b-8
Tobit practicaba la verdad
Comienzo del libro de Tobías

Yo, Tobit, he practicado la verdad y la justicia toda mi vida; he dado muchas limosnas a mis parientes y compatriotas que vinieron cautivos conmigo a Nínive, la tierra de los asirios. En nuestra santa fiesta de Pentecostés, es decir, la fiesta de las Semanas, me prepararon un banquete, y me senté dispuesto a comer. Me prepararon la mesa y vi suculentos manjares. Entonces dije a mi hijo Tobías:
«Hijo, sal y si, entre nuestros hermanos deportados en Nínive, encuentras algún pobre que se acuerde de Dios con todo corazón, tráelo para que coma con nosotros. Hijo mío, esperaré hasta que vuelvas».
Tobías salió en busca de algún pobre de nuestro pueblo, pero al regreso me dijo:
«¡Padre!».
Respondí:
«Aquí estoy, hijo mío».
Él contestó:
«Padre, han asesinado a uno de los nuestros y su cuerpo yace en la plaza del mercado. Acaba de ser estrangulado».
Me levanté sin haber probado la comida, tomé el cadáver de la plaza y lo dejé en un cobertizo para enterrarlo cuando se pusiera el sol. Entré de nuevo, me lavé y comí con amargura, recordando las palabras del profeta Amós contra Betel:
«Vuestras fiestas se convertirán en luto y todos vuestros cantos en lamentaciones».
No pude reprimir las lágrimas.
Cuando se puso el sol, fui a cavar una fosa y enterré el cadáver.
Los vecinos se burlaban de mí diciendo:
«Este no escarmienta. Tuvo que escapar cuando lo buscaban para matarlo por enterrar muertos y vuelve a la tarea».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 111, 1b-2. 3-4. 5-6 (R.: 1b)
R.
Dichoso quien teme al Señor. Beatus vir qui timet Dóminum.
O bien: Aleluya.

V. Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R.
Dichoso quien teme al Señor. Beatus vir qui timet Dóminum.

V. En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad dura por siempre.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo. R.
Dichoso quien teme al Señor. Beatus vir qui timet Dóminum.

V. Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos,
porque jamás vacilará.
El recuerdo del justo será perpetuo.
R.
Dichoso quien teme al Señor. Beatus vir qui timet Dóminum.

Aleluya Cf. Ap 1, 5ab
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Jesucristo, eres el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos; nos amaste y has lavado nuestros pecados con tu sangre. R.
Iesu Christe, testis es fidélis, primogénitus mortuórum: dilexísti nos, et lavasti pecáta nostra in sánguine tuo.

EVANGELIO Mc 12, 1-12
Agarrando al hijo amado, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos:
«Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cayó un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo azotaron y lo despidieron con las manos vacías. Les envió de nuevo otro criado; a este lo descalabraron e insultaron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos, a los que azotaron o los mataron.
Le quedaba uno, su hijo amado. Y lo envió el último, pensando:
“Respetarán a mi hijo”.
Pero los labradores se dijeron:
“Este es el heredero. Venga, lo matamos y será nuestra la herencia”.
Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. 
¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, hará perecer a los labradores y arrendará la viña a otros.
¿No habéis leído aquel texto de la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”?».
Intentaron echarle mano, porque comprendieron que había dicho la parábola por ellos; pero temieron a la gente y, dejándolo allí, se marcharon.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco
La salvación viene del descarte
Lunes 1 de junio de 2015
«El amor de Dios con su pueblo se manifiesta en el sacrificio de su Hijo, que ahora celebraremos una vez más, verdaderamente», dijo el Papa Francisco antes de reanudar la celebración eucarística. «Y cuando Él desciende sobre el altar y lo ofrecemos al Padre - añadió- nos hará bien hacer memoria de esta historia de amor que parece fracasar, pero al final triunfa». Es importante, por lo tanto, «hacer memoria, en la historia de nuestra vida, de la semilla de amor que Dios ha sembrado en nosotros». Y en consecuencia, «hacer lo que Jesús hizo en nuestro nombre: se humilló». Así que también a nosotros, concluyó, «nos hará bien humillarnos ante el Señor que ahora viene para celebrar con nosotros el memorial de su victoria».

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario I
289. Imploremos, hermanos, la piedad de Dios Padre todopoderoso, y pidámosle que escuche nuestra oración.
- Para que conceda a la Iglesia el gozo del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
- Para que otorgue a los pueblos la concordia leal y pacífica. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los desterrados el gozo del retorno. Roguemos al Señor.
- Para que a nosotros, su pueblo, nos haga crecer en la fe, nos purifique el corazón y nos abra la puerta del reino eterno. Roguemos al Señor.
Muestra, Padre celestial, tu bondad al pueblo que te suplica, para que reciba sin tardanza lo que pide confiadamente, siguiendo tu inspiración. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Santifica con la eficacia de tu bendición, Señor, estos dones que, por tu gracia, han de encender en nosotros aquel fuego de tu amor que dio fuerza a san N., para vencer todos los tormentos corporales. Por Jesucristo, nuestro Señor.
O bien:
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la memoria de tu mártir san N. para que sean ofrenda tan grata a tu majestad como preciosa fue su sangre derramada. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Obláta múnera, quaesumus, Dómine, tua benedictióne sanctífica, quae, te donánte, nos illa flamma tuae dilectiónis accéndat, per quam sanctus N. torménta sui córporis univérsa devícit. Per Christum.
Vel:
Accépta tibi sint, quaesumus, Dómine, múnera, quae in commemoratióne beáti mártyris tui N. deférimus, ut eo maiestáti tuae sint plácita, sicut illíus effúsio sánguinis apud te éxstitit pretiósa. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, con las virtudes del cielo te aclamamos continuamente en la tierra, alabando tu gloria sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS MARTYRIBUS
De signo et exemplo martyrii.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam beáti mártyris N. pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Cf. Mt 16, 24
Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga, dice el Señor.O bien: Cf. Mt 10, 39
El que pierda su vida por mí, la encontrará para siempre, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 16, 24
Qui vult veníre post me, ábneget semetípsum, et tollat crucem suam, et sequátur me, dicit Dóminus.
Vel: Mt 10, 39
Qui perdíderit ánimam suam propter me, dicit Dóminus, invéniet eam in aetérnum.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Señor, que los sacramentos recibidos nos den aquella fortaleza de espíritu
que hizo a tu mártir san N. fiel en tu servicio y victorioso en el martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Praestent nobis, quaesumus, Dómine, sacra mystéria quae súmpsimus eam ánimi fortitúdinem, quae beátum N. mártyrem tuum réddidit in tuo servítio fidélem et in passióne victórem. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 6 de junio
S
an Norberto, obispo
, hombre de costumbres austeras y dado enteramente a la unión con Dios y a la predicación del Evangelio, que fundó cerca de Laon, en Francia, la Orden Premonstratense de Canónigos Regulares, y luego, designado obispo de Magdeburgo, en Sajonia, se mostró pastor eximio, reformando la vida cristiana y trabajando para difundir la fe entre las poblaciones vecinas (1134).
2. En Roma, en la vía Aurelia, a dos miliarios de la ciudad, santos Artemio y Paulina, mártires (302).
3. En Scete, en Egipto, san Besarión, anacoreta, que por amor de Dios se comportó como mendigo y peregrino (s. IV).
4*. En Grenoble, en Burgundia, san Ceracio, obispo, que escribió al papa san León I para darle las gracias por su escrito a Flaviano, y preservó a su grey del contagio de la herejía (c. 452).
5. En Milán, en la provincia de Liguria, san Eustorgio II, obispo, que conocido por su piedad, justicia y demás virtudes propias de un pastor, edificó un magnífico baptisterio (518).
6*. En Hibernia (hoy Irlanda), san Jarlato, obispo (550).
7. En el monte Jura, san Claudio, a quien se considera como obispo y abad del monasterio de Condat (c. 703).
8. En la región de Bolonia, en la Emilia, tránsito de san Alejandro, obispo de Fiésole, el cual, de regreso de la ciudad de Pavía, a la que había ido para reclamar ante el rey de los longobardos los bienes de su iglesia, retenidos por usurpadores, estos lo ahogaron arrojándole a un río (823).
9. En Constantinopla, san Hilarión, presbítero y hegúmeno del monasterio llamado de Dalmacio, que, por defender el culto de las sagradas imágenes, hubo de soportar la cárcel, los azotes y el exilio (845).
10*. En las islas Orcadas, próximas a Escocia, san Colman, obispo (c. 1010).
11*. En el monasterio de Cava, en la Campania, beato Falcón, abad (1146).
12*. En Arvernia, en Aquitania, san Gilberto, abad de la Orden Premonstratense, quien, después de haber vivido como eremita, fundó el monasterio y el hospital de Neufontaines (1152).
13*. En Udine, en la región de Venecia, beato Bertrando, obispo de Aquileia y mártir, que trabajó en la formación de su clero, alimentó con sus bienes a los pobres en tiempo de escasez, defendió con tesón los derechos de la Iglesia y, ya nonagenario, fue víctima de unos sicarios (1350).
14*. En Ortona, en el Abruzo, beato Lorenzo de Villamagna de Másculis, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, ilustre por su celo en predicar la palabra de Dios (1535).
15*. En Londres, en Inglaterra, beato Guillermo Greenwood, mártir, de la cartuja de esa ciudad, que por su tenaz fidelidad a la Iglesia, en tiempo de Enrique VIII consumó su martirio por la cárcel, el hambre y la enfermedad (1537).
16. En Saint-Chamond, en la región de Lyon, en Francia, san Marcelino Champagnat, presbítero de la Sociedad de María, que fundó el Instituto de los Hermanos Maristas, para la formación cristiana de los niños (1840).
17. En la ciudad de Luong My, en Tonquín, santos mártires Pedro Dung y Pedro Thuan, pescadores, y Vicente Duong, agricultor, que, en tiempo del emperador Tu Duc, por negarse a pisotear la cruz fueron condenados a la hoguera (1862).
18*. En Ciudad de México, tránsito del beato Rafael Guizar Valencia, obispo de Veracruz, en México, que durante el tiempo de persecución estuvo desterrado o ejerció su ministerio episcopal de modo clandestino (1938).
19*. En Sachsenhausen, en Alemania, beato Inocencio Guz, presbítero, de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir, el cual, siendo oriundo de Polonia, durante la ocupación militar de su patria por un régimen contrario a la religión y a los hombres, fue asesinado por los guardias del campo de concentración a causa de su fe en Cristo (1940).