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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Confirmación: Evangelios.

Ritual de la Confirmación


EVANGELIOS


I. Evangelio según san Mateo 5, l-12a (Leccionario VIII, pág. 91)
De ellos es el reino de los cielos

96. Cada bienaventuranza tiene dos partes, a veces en tensión paradójica. La primera comprende las actitudes necesarias para entrar en el Reino, todas ellas en oposición con los criterios "mundanos". La segunda es promesa, seguridad, don actual del Reinado de Dios en Cristo. Esto son y esto tienen (algo nuevo y sorprendente) los miembros del verdadero Israel que en Mateo son los cristianos. El confirmado tiene que ser -de una manera peculiar a su condición- testimonio e irradiación del Espíritu de las bienaventuranzas.

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De ellos es el reino de los cielos
Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 1-12a

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y el se puso a hablar, enseñándoles:
«Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.»

Palabra del Señor.


II. Evangelio según san Mateo 16, 24-27 (Leccionario VIII, pág. 92)
El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo

97. El seguir a Cristo implica la decisión de darse sin regateos hasta seguir su destino doloroso de dar incluso la vida. Paradójicamente, así es como se encuentra la Vida. Se trata de la vida eterna, la que no puede ser cambiada por nada, ni adquirida a costa de todo el mundo. En el juicio final ésos serán los valores aceptados: los de las bienaventuranzas; el dar la vida en aras del altar de Dios y de la salvación del mundo. La Confirmación es el sacramento del Espíritu de esta donación.

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El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo
+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 16, 24-27

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, que cargue con su cruz y me siga.
Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará.
¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida?
¿O que podrá dar para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.»

Palabra del Señor.


III. Evangelio según san Mateo 25, 14-30 (Leccionario VIII, pág. 93)
Has sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu señor

98. Parábola que alegoriza el juicio de Dios. Cada uno ha recibido los talentos y dones de Dios para hacerlos fructificar en frutos de la "nueva justicia" del Reino, que en Mateo se resume en el amor al prójimo. El que no da fruto prevalecerá en aquel juicio: será echado a las tinieblas de fuera. La Confirmación es el sacramento de los frutos del Espíritu (cf. Gá 5, 22 ss.).

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Has sido fiel en lo poco, pasar al banquete de tu señor
+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 14-30

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
—«Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.
El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco.
El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.
En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos.
Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:
“Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco.”
Su señor le dijo:
“Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.”
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:
“Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos.”
Su señor le dijo:
“Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.”
Finalmente, se acercó el que habla recibido un talento y dijo:
“Señor, sabia que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder mi talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo.,”
El señor le respondió:
“Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y la sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadle fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes.”»

Palabra del Señor.


IV. Evangelio según san Marcos 1, 9-11 (Leccionario VIII, pág. 94)
Vio al Espíritu bajar hacia él

99. Con la recepción del Espíritu queda Jesús equipado para su actividad mesiánica (cf. Is 11, 1-4; 42, 1-3). Cristo es presentado como "el que bautiza con el Espíritu Santo" (cf. Mc 1, 8). Semejantes expresiones se encuentran también en los demás evangelistas (Mt 3, 11; Lc 3, 16; Jn 1, 26-33). A raíz de la Resurrección, Cristo comunicará a los creyentes el mismo Espíritu (Hch l, 5). En la Confirmación se actualiza esta comunión y bautismo del Espíritu.

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Vio al Espíritu bajar hacia él
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 9-11

Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia el como una paloma. Se oyó una voz del cielo:
—«Tu eres mi Hijo amado, mi predilecto.»

Palabra del Señor.


V. Evangelio según san Lucas 4, 16-22a (Leccionario VIII, pág. 94)
El Espíritu del Señor está sobre mí

100. Las profecías de Isaías 61, 1-2 y 58, 6 las ve Jesús cumplidas en el "Hoy" que él inaugura. La venida del Espíritu consagra a Cristo para evangelizar, sobre todo, a los pobres, para proclamar la liberación a los cautivos, dar la vista a los que no ven, la libertad a los oprimidos y proclamar el tiempo de gracia del Señor (Lc 4, 18-19). El Ritual de la Confirmación atribuye este mismo Espíritu, con estos mismos fines, a los confirmados (Const. Apost. "Divine consortium nature").

5
El Espíritu del Señor está sobre mí
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 4, 16-22a

En aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el me ha ungido.
Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista;
para dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracia del Señor.»
Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en el. Y el se puso a decirles:
—«Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.»
Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios.

Palabra del Señor.


VI. Evangelio según san Lucas 8, 4-10a. 11b-15 (Leccionario VIII, pág. 95)
Los de la tierra buena son los que guardan la palabra y dan fruto perseverando

101. Lucas presenta la parábola de la semilla como un examen de conciencia para los oyentes de la Palabra de Dios, del Evangelio: pueden no creer, "apostatar" en la tentación, dejarla improductiva, a pesar del entusiasmo inicial, por las riquezas, placeres y ambición del "mundo". Pero pueden y deben, ante todo, hacerla productiva en sus vidas. La Confirmación es el sacramento de los que por el testimonio y de palabra dan mejor respuesta a la Palabra recibida; es un estado de fe confirmada, según la expresión de la teología de este sacramento.

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Los de la tierra buena son los que guardan la palabra y dan fruto perseverando
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 8, 4-10a. 11b-15

En aquel tiempo, se le juntaba a Jesús mucha gente y, al pasar por los pueblos, otros se iban añadiendo.
Entonces les dijo esta parábola:
—«Salió el sembrador a sembrar su semilla.
Al sembrarla, algo cayó al borde del camino, lo pisaron, y los pájaros se lo comieron.
Otro poco cayó en terreno pedregoso y, al crecer, se secó por falta de humedad.
Otro poco cayó entre zarzas, y las zarzas, creciendo al mismo tiempo, lo ahogaron.
El resto cayó en tierra buena y, al crecer, dio fruto al ciento por uno.»
Dicho esto, exclamó:
—«El que tenga oídos para oír, que oiga.»
Entonces le preguntaron los discípulos:—«Que significa esa parábola?»
El les respondió:
—«La semilla es la palabra de Dios.
Los del borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y se lleva la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven.
Los del terreno pedregoso son los que, al escucharla, reciben la palabra con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba fallan.
Lo que cayó entre zarzas son los que escuchan, pero, con los afanes y riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no maduran.
Los de la tierra buena son los que con un corazón noble y generoso escuchan la palabra, la guardan y dan fruto perseverando.»

Palabra del Señor.


VII. Evangelio según san Lucas 10, 21-24 (Leccionario VIII, pág. 96)
Te doy gracias, Padre, porque has revelado estas cosas a la gente sencilla

102. Jesús prorrumpe en este grito de júbilo en el momento en que regresan los setenta y dos discípulos, gozosos de que también en ellos y por ellos comienza a manifestarse el Reino de Dios. Un misterio que sólo los "niños" (no los "fariseos") están capacitados para entender, y que incluye la revelación del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. La Confirmación es el sacramento de la revelación plena del Padre y del Hijo, que se lleva a cabo por el envío que ambos nos hacen de su Espíritu, Espíritu Santo.

7
Te doy gracias, Padre, porque has revelado estas cosas a la gente sencilla
Lectura del santo evangelio según san Lucas 10, 21-24

En aquel tiempo, lleno de la alegría del Espíritu Santo, exclamó Jesús:
—«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla.
Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce quien es el Hijo, sino el Padre; ni quien es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar.»
Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
—«¡Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que veis vosotros, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.»

Palabra del Señor.


VIII. Evangelio según san Juan 7, 37b-39 (Leccionario VIII, pág. 96)
Manarán torrentes de agua viva

103. Cristo da el Espíritu a los que han creído, a partir de su Resurrección y Glorificación. La actuación del Espíritu se expresa con la imagen del "agua viva", es decir, del agua que da la vida eterna, vida eterna que se posee desde ahora, según la teología constante del Evangelio y de las cartas de Juan.

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Manarán torrentes de agua viva
+ Lectura del santo evangelio según san Juan 7, 37b-39

En aquel tiempo, Jesús gritaba:
—«El que tenga sed, que venga a mí; el que cree en mi, que beba. Como dice la Escritura: de sus entrañas manarán torrentes de agua viva.»
Decía esto refiriéndose al Espíritu que hablan de recibir los que creyeran en el.
Todavía no se habla dado el Espíritu, porque Jesús no habla sido glorificado.

Palabra del Señor.


IX. Evangelio según san Juan 14, 15-17 (Leccionario VIII, pág. 97)
El Espíritu de la verdad vive con vosotros

104. El Espíritu Santo estará presente en la Iglesia para siempre, llenando la ausencia de Jesús (en carne). Vendrá en línea de continuidad con la misión de Cristo, llevando su misma oposición frente al "mundo", testimoniando la "Verdad". Condición para recibirlo: amar a Cristo y guardar sus mandamientos, sobre todo, el gran mandamiento del amor fraterno. Los dadores del Espíritu son el Padre y el Hijo. El Espíritu es enviado en la Confirmación para que el cristiano conozca toda la "verdad" y dé testimonio en el mundo actual.

9
El Espíritu de la verdad vive con vosotros
+ Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 15-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—«Si me amáis, guardareis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os de otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros.»

Palabra del Señor.


X. Evangelio según san Juan 14, 23-26 (Leccionario VIII, pág. 97)
El Espíritu Santo os lo enseñará todo

105. La Palabra de Jesús (su Revelación, que implica el amor mutuo de los que la aceptan) es el centro de esta perícopa. De la fidelidad a la Palabra depende que la ausencia de Jesús "en carne" sea sustituida con creces por la "morada", no sólo de Cristo, sino también del Padre en el creyente. El Defensor, don del Padre y del Hijo' iluminará el sentido de esa Palabra y la hará comprender más hondamente en la vida de la Iglesia. Luz y fuerza son las dos constantes en todo envío del Espíritu; y siempre en orden a la salvación cristiana y eclesial.

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El Espíritu Santo os lo enseñará todo
+ Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 23-26

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—«El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a el y haremos morada en él.
El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.»

Palabra del Señor.


XI. Evangelio según san Juan 15, 18-21. 26-27 (Leccionario VIII, pág. 97)
El Espíritu de la verdad, que procede del Padre, dará testimonio de mi

106. La oposición del "mundo", a todo lo que es Cristo se dirigirá ahora contra "los suyos". El texto evangélico expone las razones de Jesús en orden a consolar a los discípulos, futuros perseguidos por causa de la verdad cristiana. Pero ellos poseerán el Espíritu Santo, don del Padre y del Hijo, que les ayudará en su testimonio de Cristo ante el mundo. La Confirmación es el sacramento de este testimonio adulto de la verdad de Cristo y de su Evangelio ante el mundo.

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El Espíritu de la verdad, que procede del Padre, dará testimonio de mi
Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 18-21. 26-27

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—«Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mi antes que a vosotros.
Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia.
Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo. Si a mi me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.”
Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió. Cuando venga el Defensor, que os enviare desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, el dará testimonio de mi; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.»

Palabra del Señor.


XII. Evangelio según san Juan 16, 5-7. 12-13a (Leccionario VIII, pág. 98)
El Espíritu de Ia verdad os guiará hasta la verdad plena

107. Causa tristeza a los discípulos la inminente ausencia "física" de Jesús "en carne". Como consuelo, está la promesa del Defensor, para cuyo envío es necesaria la ida de Jesús al Padre. Así interpreta san Juan el hecho de que Jesús envía el Espíritu después, y a raíz de su Exaltación (cf. ln 7, 39). El defensor continuará la tarea de Jesús, explicándoles en plenitud la Verdad, que es la revelación del Padre en Cristo, y dándoles la fuerza espiritual para llevarla a cabo. La Confirmación es el sacramento de Cristo constituido en poder, un poder salvífico que se comunica al cristiano para
la transformación plena del mundo en la Iglesia.

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El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena
+ Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 5-7. 12-13a

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?” Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, lo que os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Defensor. En cambio, si me voy, os lo enviare.
Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga el, el Espíritu de la verdad, os guiara hasta la verdad plena.»

Palabra del Señor.