miércoles, 19 de junio de 2013

Miércoles 3 julio 2013, santo Tomás, apóstol, Fiesta.

SOBRE LITURGIA

Pablo VI, Carta apostólica, Motu proprio “Sacram liturgiam”, 25 de enero de 1964

II. Determinamos igualmente que, a tenor de lo prescrito en los números 45 y 46, se tenga en cada diócesis la Comisión con el encargo de que, bajo la dirección del Obispo, se conozca más y más y se promueva todo lo relacionado con la liturgia.
Acerca de esto, será conveniente que, en ciertos casos, varias diócesis tengan una sola Comisión común.
Además, en cada diócesis ténganse, en cuanto pueda ser, otras dos Comisiones: una para la música sagrada y otra para el arte sacro.

III. Asimismo, a partir del día arriba señalado, queremos que entre en vigor la obligación de la homilía que se ha de tener en las misas los domingos y fiestas de precepto, a tenor del número 52.

CALENDARIO

3 MIÉRCOLES. SANTO TOMÁS, apóstol, Fiesta

Misa de la fiesta (rojo).
ro MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. Apóstoles, conveniente PE I.
LECC.: vol. V.
- Ef 2, 19-22. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles.
- Sal 116. R. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
- Jn 20, 24-29. ¡Señor mío y Dios mío!

Liturgia de Las Horas: oficio de la fiesta (común y props.).

Martirologio: elogs. del 4 de julio, pág. 396.

TEXTOS MISA

3 de julio
SANTO TOMÁS, Apóstol
Fiesta
Die 3 iulii
S. THOMAE, APOSTOLI
Festum
Antífona de entrada Sal 117, 28
Tú eres mi Dios; te doy gracias, Dios mío, yo te ensalzo. Te alabo, porque tú eres mi salvación.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 117,28. 21
Deus meus es tu, et confitébor tibi: Deus meus es tu, et exaltábo te; confitébor tibi, quóniam factus es mihi in salútem.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Dios todopoderoso, concédenos celebrar con alegría la fiesta de tu apóstol santo Tomás; que él nos ayude con su protección para que tengamos en nosotros vida abundante por la fe en Jesucristo, tu Hijo, a quien tu apóstol reconoció como su Señor y su Dios. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da nobis, omnípotens Deus, beáti Thomae apóstoli festivitáte gloriári, ut eius semper et patrocíniis sublevémur, et vitam credéntes habeámus in nómine eius, quem ipse Dóminum agnóvit, Iesum Christum Fílium tuum. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la fiesta de Santo Tomás, apóstol.

PRIMERA LECTURA
Estaís edificados sobre el cimiento de los apóstoles

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2, 19-22

Hermanos:
Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.
Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 116, 1-2
R.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio. Eúntes in mundum univérsum, predicáte Evangélium.

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio. Eúntes in mundum univérsum, predicáte Evangélium.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio. Eúntes in mundum univérsum, predicáte Evangélium.

ALELUYA
Jn 20, 29
Porque me has visto, Tomás, has creído –dice el Señor. Dichosos los que creen sin haber visto. Quia vidísti me, Thoma, credidísti, dicit Dóminus; beati qui non vidérunt et credidérunt.

EVANGELIO
¡Señor mío y Dios mío!
+ Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 24-29
Gloria a ti, Señor.

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
-«Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó:
-«Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo. »
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
-«Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás:
-«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás:
-«¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo:
-«¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Audiencia general 27 septiembre de 2006
El caso del apóstol Tomás es importante para nosotros al menos por tres motivos: primero, porque nos conforta en nuestras inseguridades; en segundo lugar, porque nos demuestra que toda duda puede tener un final luminoso más allá de toda incertidumbre; y, por último, porque las palabras que le dirigió Jesús nos recuerdan el auténtico sentido de la fe madura y nos alientan a continuar, a pesar de las dificultades, por el camino de fidelidad a él.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, el tributo de nuestro servicio y guarda en nosotros el fruto de estos dones que, en la fiesta de santo Tomás, te ofrecemos como sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Débitum tibi, Dómine, nostrae réddimus servitútis, supplíciter exorántes, ut in nobis tua múnera tueáris, qui in confessióne beáti Thomae apóstoli laudis tibi hóstias immolámus. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS APÓSTOLES
Los Apóstoles, pastores del pueblo de Dios.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso, Pastor eterno. Porque no abandonas nunca a tu rebaño, sino que por medio de los santos Apóstoles lo proteges y conservas, y quieres que tenga siempre por guía la palabra de aquellos mismos pastores a quienes tu Hijo dio la misión de anunciar el Evangelio.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE APOSTOLIS
De Apostolis pastoribus populi Dei
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui gregem tuum, Pastor aetérne, non déseris, sed per beátos Apóstolos contínua protectióne custódis, ut iísdem rectóribus gubernétur, quos Fílii tui vicários eídem contulísti praeésse pastóres.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANO.
Antífona de comunión Cf. Jn 20, 27
Trae tu mano y toca la señal de los clavos; y no seas incrédulo, sino creyente.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 20, 27
Mitte manum tuam, et cognósce loca clavórum: et noli esse incrédulus, sed fidélis.
Oración después de la comunión
Oh Dios, que nos has dado realmente en este sacramento el Cuerpo de tu Hijo, concédenos, te rogamos, que cuantos le hemos confesado por la fe nuestro Dios y Señor, como santo Tomás, le sigamos proclamando ante los hombres con nuestra vida y nuestras obras. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, cuius Unigéniti Corpus in hoc veráciter suscípimus sacraménto, praesta, quaesumus, ut, quem Dóminum Deúmque nostrum cum apóstolo Thoma fide cognóscimus, ipsum ópere quoque profiteámur et vita. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
Se puede utilizar la bendición solemne de los Apóstoles.
El Dios que os ha edificado sobre el cimiento de los apóstoles, por la intercesión gloriosa de san N., apóstol, os llene de sus bendiciones.
R. Amén.
El que os ha enriquecido con la palabra y ejemplo de los apóstoles os conceda su ayuda para que seáis testigos de la verdad ante el mundo.
R. Amén.
Para que así obtengáis la heredad del reino eterno, por la intercesión de los apóstoles, por cuya palabra os mantenéis firmes en la fe.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis. De Apostolis.
Deus, qui vos in apostólicis tríbuit consístere fundaméntis, benedícere vobis dignétur beati Apostoli N. méritis intercedéntibus gloriósis.
R. Amen.
Et apostólicis praesídiis vos pro cunctis fáciat testes veritátis, qui vos eórum munerári documéntis vóluit et exémplis.
R. Amen.
Ut eórum intercessióne ad aetérnae pátriae hereditátem perveníre possítis, per quorum doctrínam fídei firmitátem possidétis.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

MARTIROLOGIO
Fiesta de santo Tomás, apóstol, que cuando los otros discípulos le anunciaron que Jesús había resucitado, no lo creyó, pero cuando Jesús le mostró su costado traspasado por la lanza, exclamó: «Señor mío y Dios mío». Es tradición que evangelizó los pueblos de la India, transmitiéndoles la fe que él había recibido (s. I).
2. En Laodicea, en Siria, conmemoración de san Anatolio, obispo, que dejó numerosos escritos dignos de admiración, no sólo para las personas piadosas, sino incluso para los filósofos (s. III).
3, En Bizia (hoy Wiza), en Tracia, san Memnón, centurión y mártir, que convertido a la fe en tiempos de Diocleciano y Maximiano por san Severo, juntamente con éste fue sometido a crueles tormentos, subiendo él en primer lugar victorioso al cielo (c. s. III).
4. En Mesia, conmemoración de los santos Marcos y Muciano, mártires, que fueron decapitados por negarse a inmolar a los ídolos y por confesar valientemente a Cristo (c. s. IV).
5. En Altino, en la región de Venecia, san Heliodoro, obispo, que tuvo como maestro a san Valeriano de Aquileya y fue compañero de los santos Cromacio y Jerónimo, siendo el primer obispo de dicha ciudad (s. IV/V).
6*. En Constantinopla, san Anatolio, obispo, que profesó la fe ortodoxa sobre las dos naturalezas de Cristo contenida en el tomus que el papa san León envió a Flaviano, y que se preocupó de que se profesase esta fe en el concilio de Calcedonia (458).
7. En Roma, en la basílica de San Pedro, san León II, papa, conocedor de las lenguas griega y latina, amigo de la pobreza y de los pobres, y que aprobó el Tercer Concilio de Constantinopla (683).
8*. En Toulouse, junto al Garona, en Francia, san Raimundo Gayrard, maestro de escuela, que, al quedar viudo, consagró su vida a hacer obras de caridad, fundando para ello un hospital, y, pasado un tiempo, fue admitido entre los canónigos de la basílica de San Saturnino (1118).
9*. En una nave frente a las costas de la isla de Mallorca, beato Raimundo Llull, religioso de la Tercera Orden de San Francisco y mártir, el cual, varón de eximia ciencia e iluminada doctrina, para propagar el Evangelio de Cristo estableció un diálogo fraterno con los sarracenos (1316).
10. En la ciudad de Hung Yên, en Tonquín, san José Nguyen Dình Uyên, catequista y mártir, que, en tiempo del emperador Minh Mang, fue encarcelado por odio a la fe cristiana, muriendo en la cárcel (1838).
10. En la ciudad de Vinh Long, en Cochinchina, san Felipe Phan Van Minh, presbítero y mártir, decapitado, en tiempo del emperador Tu Duc, por confesar a Cristo (1853).
11*. En Fuencarral, pueblo cercano a Madrid, en España, beata María Ana Mogás Fontcuberta, virgen, fundadora de la Congregación de las Hermanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor, para la educación de las niñas y para cuidar a pobres y enfermos (1886).
12. En una región pantanosa junto a Dongyangtai, pueblo cercano a Shenxian, en la provincia china de Hebei, santos hermanos Pedro Zhao Mingzhen y Juan Bautista Zhao Mingxi, mártires, que en la persecución promovida por los seguidores del movimiento Yihetuan, olvidándose de sí mismos, mientras protegían a las mujeres y a los niños cristianos que huían, fueron asesinados (1900).

martes, 18 de junio de 2013

Martes 2 julio 2013, por la Nueva Evangelización, Misa "ad diversa".

SOBRE LITURGIA

Pablo VI, Carta apostólica, Motu proprio “Sacram liturgiam”, 25 de enero de 1964

Como es conocido de todos, la mayor parte de las prescripciones de la Constitución no pueden ponerse en práctica dentro de un breve espacio de tiempo, ya que antes deben ser revisados algunos ritos y han de ser preparados los nuevos libros litúrgicos. Para que esta labor sea llevada a cabo con la prudencia y sabiduría que conviene, nombramos una Comisión especial, cuyo principal cometido será el tener cuidado de que se cumplan las prescripciones de la misma Constitución sobre la sagrada liturgia.

Sin embargo, como algunas de las normas de la Constitución pueden cumplirse perfectamente desde ahora, queremos que éstas se pongan ya en práctica sin tardanza, para que no se vean privadas por más tiempo las almas de los fieles de aquellos frutos de gracia que de ello se esperan conseguir.

Por lo mismo, con Nuestra autoridad apostólica y motu proprio, mandamos y decretamos que desde la próxima domínica primera de Cuaresma, a saber , desde el día 16 del mes de febrero de este año de 1964, cesando ya la fijada vacación de la ley, comiencen a entrar en vigor las prescripciones que siguen:

I. Por lo que se refiere a las disposiciones contenidas en los números 15, 16 y 17 sobre la enseñanza de la liturgia, que se ha de dar en los seminarios, en las casas de estudio de los Institutos religiosos y en las facultades teológicas, queremos que, ya desde ahora, de tal modo se preparen en dichos centros los programas, que puedan comenzarse a poner en práctica ordenada y diligentemente a partir del próximo año escolar.

CALENDARIO

2 MARTES DE LA XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Feria

Misa de feria (verde)
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. IV.
- Gén 19, 15-29. El Señor hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego.
- Sal 25. R. Tengo ante los ojos, Señor, tu bondad.
- Mt 8, 23-27. Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del día 3 de julio, pág. 395.
CALENDARIOS: Orihuela-Alicante, ciudad de Alicante: Dedicación de la Iglesia Concatedral (MO).
Jesuitas: Santos Bernardino Realino, Juan Francisco Regis, Francisco de Gerónimo y beatos Julián Maunoir y Antonio Baldinucci, presbíteros (MO).
Menorca: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Salvador Giménez Valls, obispo (2005).

TEXTOS MISA

MISA POR LA NUEVA EVANGELIZACIÓN MISSA PRO NOVA EVANGELIZATIONE
Antífona de entrada Cf. Ps 104, 3-4. 5
Gloriaos en su santo nombre, que se alegren los que buscan al Señor. Recurrid al Señor y su poder, recordad las maravillas que hizo.
Ant. ad introitum Cf. Ps 104, 3-4. 5
Laudámini in nómine sancto eius, lætétur cor quæréntium Dóminum. Quærite Dóminum et poténtiam eius, mementóte mirabílium eius, quæ fecit.
Oración colecta
Dios nuestro, que por el poder del Espíritu Santo enviaste a tu Verbo para evangelizar a los pobres, haz que nosotros, teniendo los ojos fijos en Él, vivamos siempre con caridad auténtica, como mensajeros y testigos de su Evangelio en todo el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui, virtúte Spíritus Sancti, Verbum tuum paupéribus evangelizáre misísti, fac nos, óculis in eum inténtis, in caritáte non ficta semper vívere, eius Evangélii præcónes ac testes in univérso mundo effécti. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la 13ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
El Señor hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego.

Lectura del libro del Génesis 19, 15-29

En aquellos días, los ángeles urgieron a Lot:
-«Anda, toma a tu mujer y a esas dos hijas tuyas, para que no perezcan por culpa de Sodoma.»
Y, como no se decidía, los agarraron de la mano, a él, a su mujer y a las dos hijas, a quienes el Señor perdonaba; los sacaron y los guiaron fuera de la ciudad. Una vez fuera, le dijeron:
-«Ponte a salvo; no mires atrás. No te detengas en la vega; ponte a salvo en los montes, para no perecer.»
Lot les respondió:
-«No. Vuestro siervo goza de vuestro favor, pues me habéis salvado la vida, tratándome con gran misericordia; yo no puedo ponerme a salvo en los montes, el desastre me alcanzará y moriré. Mira, ahí cerca hay una ciudad pequeña donde puedo refugiarme y escapar del peligro. Como la ciudad es pequeña, salvaré allí la vida.»
Le contestó:
-«Accedo a lo que pides: no arrasaré esa ciudad que dices. Aprisa, ponte a salvo allí, pues no puedo hacer nada hasta que llegues.»
Por eso la ciudad se llama La Pequeña.
Cuando Lot llegó a La Pequeña, salía el sol.
El Señor, desde el cielo, hizo llover azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra. Arrasó aquellas ciudades y toda la vega con los habitantes de las ciudades y la hierba del campo.
La mujer de Lot miró atrás y se convirtió en estatua de sal.
Abrahán madrugó y se dirigió al sitio donde había estado con el Señor. Miró en dirección de Sodoma y Gomorra, toda la extensión de la vega, y vio humo que subía del suelo, como el humo de un horno.
Así, cuando Dios destruyó las ciudades de la vega, arrasando las ciudades donde había vivido Lot, se acordó de Abrahán y libró a Lot de la catástrofe.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 25, 2-3. 9-10. 11-12
R.
Tengo ante los ojos, Señor, tu bondad. Misericórdia tua, Dómine, ante óculos meos est.

Escrútame, Señor, ponme a prueba,
sondea mis entrañas y mi corazón,
porque tengo ante los ojos tu bondad,
y camino en tu verdad. R.
Tengo ante los ojos, Señor, tu bondad. Misericórdia tua, Dómine, ante óculos meos est.

No arrebates mi alma con los pecadores,
ni mi vida con los sanguinarios,
que en su izquierda llevan infamias,
y su derecha está llena de sobornos. R.
Tengo ante los ojos, Señor, tu bondad. Misericórdia tua, Dómine, ante óculos meos est.

Yo, en cambio, camino en la integridad;
sálvame, ten misericordia de mí.
Mi pie se mantiene en el camino llano;
en la asamblea bendeciré al Señor. R.
Tengo ante los ojos, Señor, tu bondad. Misericórdia tua, Dómine, ante óculos meos est.

ALELUYA
Cf. Sal 129, 5
Espero en el Señor, espero en tu palabra. Spero in Dominum, spero in verbum eius.

EVANGELIO
Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 8, 23-27
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron.
De pronto, se levantó un temporal tan fuerte que la barca desaparecía entre las olas; él dormía.
Se acercaron los discípulos y lo despertaron, gritándole:
-«¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!»
Él les dijo:
-«¡Cobardes! ¡Qué poca fe!»
Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma.
Ellos se preguntaban admirados:
-«¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino 59
Conviene que conozcas esta doctrina segura: el espíritu propio es mal consejero, mal piloto, para dirigir el alma en las borrascas y tempestades, entre los escollos de la vida interior.
Por eso es Voluntad de Dios que la dirección de la nave la lleve un Maestro, para que, con su luz y conocimiento, nos conduzca a puerto seguro.

Oración sobre las ofrendas
Te rogamos, Señor, que santifiques estos dones y acojas, en tu bondad, nuestra humilde ofrenda para que nuestros cuerpos lleguen a ser un sacrificio vivo, santo y agradable a tí y nos concedas servirte, no como el hombre viejo, sino en novedad de vida, según tu Espíritu. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Propítius, quæsumus, Dómine, hæc dona sanctífica et obséquium humilitátis nostræ benígnus inténde ut córpora nostra hóstiam vivéntem, sanctam, tibi placéntem fiant et non ratióne véteris hóminis sed secúndum Spíritum tuum in novitáte vitæ nos fácias servíre. Per Christum.
PREFACIO COMÚN IV
Nuestra misma acción de gracias es un don de Dios
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Pues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por Cristo, Señor nuestro.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS IV
De laude, dono Dei
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia, cum nostra laude non égeas, tuum tamen est donum quod tibi grates rependámus, nam te non augent nostra praecónia, sed nobis profíciunt ad salútem, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Cf. Lc 4, 18-19
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para evangelizar, para proclamar el año de gracia del Señor y el día de la redención.
Ant. ad communionem Cf. Lc 4, 18-19
Spíritus Dómini super me, propter quod unxit me evangelizáre, prædicáre annum Dómini accéptum, et diem redemptiónis.
Oración después de la comunión
Renovados con el alimento precioso del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que transformes nuestro corazón y nos concedas un espíritu nuevo, para que caminemos fielmente en novedad de vida. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Fílii tui Córporis et Sánguinis prætiósi alimónia mente renovátis, da nobis, quæsumus, Dómine, cor áliud et spíritum novum ut in novitáte vitæ perseveránter ambulémus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

1. En Roma, en el cementerio de Dámaso, en el segundo miliario de la vía Aurelia, santos Proceso y Martiniano, mártires (sec. inc.).
2. Conmemoración de los santos mártires Liberato, abad, Bonifacio, diácono, Servo y Rústico, subdiáconos, Rogato y Septimio, monjes, y el niño Máximo, quienes en Cartago, durante la persecución desencadenada por los vándalos bajo el rey arriano Hunnerico, por confesar la verdadera fe católica y un solo bautismo, fueron sometidos a crueles tormentos, clavados a los maderos con los que iban a ser quemados y golpeados con remos hasta que sus cabezas quedaron deshechas, triunfando ellos brillantemente, por lo que merecieron ser coronados por el Señor (484).
3. En Tours, de Neustria, santa Monegunda, consagrada a Dios, que, dejando patria y parientes, se entregó únicamente a la oración (557).
6 En Winchester, en Inglaterra, san Swithun, obispo, célebre por su austeridad y por su amor a los pobres. Construyó muchas iglesias, que visitaba siempre caminando (862).
5*. En Sezze, en el Lacio, san Lídano, abad, fundador del monasterio de este lugar, que con sus monjes saneó las tierras circundantes, liberando de esa forma a sus habitantes de la fiebre palúdica (1118).
6*. En Villeneuve, cerca de Aviñón, en Francia, tránsito del beato Pedro de Luxemburgo, obispo de Metz, que vivió entregado a la penitencia y a la oración (1387).
7*. En Fabriano, del Piceno, en Italia, conmemoración de los beatos Juan y Pedro Becchetti, presbíteros de la Orden de Ermitaños de San Agustín, unidos más por el género de vida que por los vínculos de la sangre (c. 1420/1421).
8. En Lecce, en la Apulia, san Bernardino Realino, presbítero de la Compañía de Jesús, ilustre por su caridad y su benignidad, que, despreciando los honores del mundo, se entregó al cuidado pastoral de los presos y de los enfermos, y al ministerio de la palabra y del sacramento de la penitencia (1616).
9*. En Lieja, en Bélgica, beata Eugenia Joubert, virgen de la Congregación de la Sagrada Familia del Sagrado Corazón, que consagró su vida a enseñar la doctrina cristiana a las niñas y, atacada por la tisis, con amor siguió a Cristo paciente (1904).

lunes, 17 de junio de 2013

Lunes 1 julio 2013, de la Preciosísima Sangre de nuestro Señor Jesucristo.

SOBRE LITURGIA

Pablo VI, Carta apostólica, Motu proprio “Sacram liturgiam”, 25 de enero de 1964

Con cuánto empeño hayan cuidado siempre los Sumos Pontífices, nuestros antecesores, y Nos mismo, y los sagrados pastores de la Iglesia, de que la santa liturgia sea diligentemente observada, fomentada, y, en caso de necesidad, reformada, lo confirman, ya los numerosos documentos publicados, que nadie los ignora, ya la misma Constitución sobre esta materia, que el Concilio ecuménico Vaticano II, en la solemne sesión celebrada el día 4 de diciembre del pasado año 1963, la aprobó casi por unanimidad, y Nos mandamos que fuese promulgada. Lo cual ciertamente se debe a que “en la liturgia terrena pregustamos y tomamos parte en aquella liturgia celestial, que se celebra en la santa ciudad de Jerusalén, hacia la cual nos dirigimos como peregrinos, y donde Cristo está sentado a la diestra de Dios como ministro del santuario y del tabernáculo verdadero; cantamos al Señor el himno de gloria con todo el ejército celestial; venerando la memoria de los santos, esperamos tener parte con ellos y gozar de su compañía; aguardamos al Salvador, nuestro Señor Jesucristo, hasta que se manifieste él, nuestra vida, y nosotros nos manifestemos también gloriosos con él”. (1) Esto hace que los ánimos de los fieles, dando culto a Dios de esta manera, como a principio y razón de toda santidad, se sienten animados y como impulsados a conseguirla. y llegan a ser, en esta peregrinación terrestre, “émulos de la santa Sión”. (2)

Por estas razones, fácilmente comprende cualquiera que, acerca de este punto, nada llevamos Nos más dentro del corazón, como el que los simples fieles, y sobre todo los sacerdotes, primeramente estudien profundamente la Constitución y después preparen ya los ánimos para cumplir con absoluta fidelidad sus prescripciones, cuando ellas comiencen a entrar en vigor. Por lo cual, como, por su misma naturaleza, sea necesario que entre en vigor inmediatamente lo que se refiere al conocimiento y divulgación de las leyes litúrgicas, exhortamos muy de veras a los pastores de las diócesis que, valiéndose de la ayuda de los sacerdotes, “administradores de los misterios de Dios”, (3) trabajen, sin demora alguna, en orden a que los fieles encomendados a sus cuidados, conforme a su edad, condición de vida y grado de cultura, a la vez penetren con la inteligencia la fuerza y la eficacia interna de la liturgia, y participen no sólo con el cuerpo, sino también con el alma, en los ritos de la Iglesia, con la más profunda devoción. (4)

(1) Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 8.
(2) Del himno de Laudes, in festo dedicationis ecclesiae (Breviarium Romanum, edic. 1961).
(3) 1a Co 4, 1
(4) Cf. Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 19.

CALENDARIO

JULIO 2013
1
LUNES DE LA XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Feria

Misa de feria (verde).
ve MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. IV.
- Gén 18, 16-33. ¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable?
- Sal 102. R. El Señor es compasivo y misericordioso.
- Mt 8, 18-22. Tú sígueme.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del día 2 de julio, pág. 393.
CALENDARIOS: Pasionistas Misioneros de la Preciosa Sangre y Adoratrices de la Sangre de Cristo: Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo (S). Valencia y Pasionistas: (F).
Orden de San Juan de Jerusalén: San Nicasio, mártir (MO).

TEXTOS MISA

DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Esta misa se dice con vestiduras de color rojo.
DE PRETIOSISSIMO SANGUINE DOMINI NOSTRI IESU CHRISTI
In hac Missa adhibetur color ruber.
Antífona de entrada Ap 5, 9-10
Con tu sangre has comprado para Dios hombres de toda tribu, lengua, pueblo o nación; has hecho de ellos una dinastía sacerdotal, que sirva a Dios y reine sobre la tierra.
Ant. ad introitum Cf. Ap 5, 9-10
Redemísti nos, Dómine, in Sánguine tuo, ex omni tribu et lingua et pópulo et natióne, et fecísti nos Deo nostro regnum.
Oración colecta
Oh Dios, que has redimido a todos los hombres con la Sangre preciosa de tu Hijo unigénito, conserva en nosotros la acción de tu misericordia para que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación, podamos conseguir sus frutos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui pretióso Unigéniti tui Sánguine univérsos hómines redemísti, consérva in nobis opus misericórdiae tuae, ut, nostrae salútis mystérium iúgiter recoléntes, eiúsdem fructum cónsequi mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la 13ª semana de Tiempo Ordinario. Año I (impar).

PRIMERA LECTURA
¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable?

Lectura del libro del Génesis 18, 16-33

Cuando los hombres se levantaron de junto a la encina de Mambré, miraron hacia Sodoma; Abrahán los acompañaba para despedirlos.
El Señor pensó:
-« ¿Puedo ocultarle a Abrahán lo que pienso hacer? Abrahán se convertirá en un pueblo grande y numeroso, con su nombre se bendecirán todos los pueblos de la tierra; lo he escogido para que instruya a sus hijos, su casa y sucesores, a mantenerse en el camino del Señor, haciendo justicia y derecho; y así cumplirá el Señor a Abrahán lo que te ha prometido.»
El Señor dijo:
-«La acusación contra Sodoma y Gomorra es fuerte, y su pecado es grave; voy a bajar, a ver si realmente sus acciones responden a la acusación; y si no, lo sabré.»
Los hombres se volvieron y se dirigieron a Sodoma, mientras el Señor seguía en compañía de Abrahán.
Entonces Abrahán se acercó y dijo a Dios:
-«¿Es que vas a destruir al inocente con el culpable? Si hay cincuenta inocentes en la ciudad, ¿los destruirás y no perdonarás al lugar por los cincuenta inocentes que hay en él? ¡Lejos de ti tal cosa!, matar al inocente con el culpable, de modo que la suerte del inocente sea como la del culpable; ¡lejos de ti! El juez de todo el mundo, ¿no hará justicia?»
El Señor contestó:
-«Si encuentro en la ciudad de Sodoma cincuenta inocentes, perdonaré a toda la ciudad en atención a ellos.»
Abrahán respondió:
-«Me he atrevido a hablar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza. Si faltan cinco para el número de cincuenta inocentes, ¿destruirás, por cinco, toda la ciudad?»
Respondió el Señor:
-«No la destruiré, si es que encuentro allí cuarenta y cinco.»
Abrahán insistió:
-«Quizá no se encuentren más que cuarenta.»
Le respondió:
-«En atención a los cuarenta, no lo haré.»
Abrahán siguió:
-«Que no se enfade mi Señor, si sigo hablando. ¿Y si se encuentran treinta? »
Él respondió:
-«No lo haré, si encuentro allí treinta.»
Insistió Abrahán:
-«Me he atrevido a hablar a mi Señor. ¿Y si se encuentran sólo veinte? »
Respondió el Señor:
-«En atención a los veinte, no la destruiré.»
Abrahán continuó:
-«Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. ¿Y si se encuentran diez? »
Contestó el Señor:
-«En atención a los diez, no la destruiré.»
Cuando terminó de hablar con Abrahán, el Señor se fue; y Abrahán volvió a su puesto.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 102, 1-2. 3-4. 8-9. 10-11
R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

El perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

No nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas.
Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

ALELUYA
Cf. Sal 94, 8ab
No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor. Hódie, nolíte obduráre corda vestra, sed vocem Dómini audíte.

EVANGELIO
Tú sígueme

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 8, 18-22
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de atravesar a la otra orilla.
Se le acercó un escriba y le dijo:
-«Maestro, te seguiré adonde vayas.»
Jesús le respondió:
-«Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hi-jo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.»
Otro, que era discípulo, le dijo:
-«Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.»
Jesús le replicó:
-«Tú, sígueme. Deja que los muertos entierren a sus muertos.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2444 "El amor de la Iglesia por los pobres… pertenece a su constante tradición" (Centéssimus Annus 57). Está inspirado en el Evangelio de las bienaventuranzas (cf Lc 6, 20-22), en la pobreza de Jesús (cf Mt 8, 20), y en su atención a los pobres (cf Mc 12, 41-44). El amor a los pobres es también uno de los motivos del deber de trabajar, con el fin de "hacer partícipe al que se halle en necesidad" (Ef 4, 28). No abarca sólo la pobreza material, sino también las numerosas formas de pobreza cultural y religiosa (cf Centéssimus Annus 57).

Oración sobre las ofrendas
Al presentarte nuestras ofrendas, te suplicamos, Señor, que en estos misterios nos acerquemos a Jesús, Mediador de la nueva alianza, y renovemos la acción salvadora de su Sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Maiestáti tuae, Dómine, oblatiónis nostrae múnera proferéntes, ad novi testaménti Mediatórem Iesum his mystériis accedámus, eiúsque aspersiónem Sánguinis salutíferam innovémus. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA SOBRE LA RECONCILIACIÓN II. PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE II.
Antífona de la comunión Cf. 1 Cor 10, 16
El cáliz de nuestra Acción de gracias nos une a todos en la sangre de Cristo; el pan que partimos nos une a todos en el cuerpo de Cristo.
Antiphona ad communionem Cf. 1Co 10,16
Calix benedictiónis, cui benedícimus, communicátio Sánguinis Christi est; et panis, quem frángimus, participátio Córporis Dómini est.
Oración después de la comunión
Alimentados con los sacramentos del cielo, te rogamos, Dios todopoderoso, que liberes del temor de los enemigos a cuantos redimiste con la Sangre preciosa de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Refécti cibo potúque caelésti, quaesumus, omnípotens Deus, ut ab hóstium deféndas formídine, quos pretióso Fílii tui Sánguine redemísti. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

1. Conmemoración de san Aarón, de la tribu de Leví, a quien su hermano Moisés ungió sacerdote del Antiguo Testamento con óleo sagrado. A su muerte fue sepultado en el monte Hor.
2. En Vienne, ciudad de la Galia Lugdunense, san Martín, obispo (s. III ex.).
3. En el monasterio de Bebrón, en la región de la Galia Lugdunense, san Domiciano, abad, que vivió primero vida eremítica en este lugar, y habiendo reunido a muchos en torno suyo para que se dedicasen al servicio de Dios, fija su mirada en el cielo, dejó este mundo en buena ancianidad (s. V).
4. En territorio de Neustria Remense, san Teodorico, presbítero, discípulo del obispo san Remigio (533).
5. En Angulema, en Aquitania, san Eparquio, presbítero, que pasó treinta y nueve años en completa soledad entregado a la oración, y a sus discípulos les enseñaba: «La fe no teme el hambre» (581).
6* En la Bretaña Menor, san Golveno, obispo, de quien se dice que, después de llevar vida solitaria, sucedió a san Pablo de León (s. VI).
7*. En el monasterio de Anille, en la Galia Cenomanense, san Carilefo, abad (s. VI).
8*. En Londres, en Inglaterra, beatos Jorge Beesley y Montford Scott, presbíteros y mártires, que, condenados a la pena capital por ser sacerdotes, pasando por crueles tormentos consiguieron la palma del martirio en tiempo de la reina Isabel I (1591).
9*. En Londres también, beato Tomás Maxfield, presbítero y mártir, que, reinando Jacobo I, fue condenado a la pena capital por haber entrado en Inglaterra como sacerdote y murió en el patíbulo de Tyburn, que había sido adornado con flores por los fieles, clara manifestación del gran amor que le tenían (1616).
10*. En Londres de nuevo, san Oliverio Plunkett, obispo de Armagh y mártir, que en tiempo del rey Carlos II, falsamente acusado de traición, fue condenado a la pena capital, y ante el patíbulo, que rodeaba una multitud, después de perdonar a sus enemigos, confesó con gran firmeza la fe católica (1681).
11*. En el mar, frente a la costa de Rochefort, en Francia, beatos Juan Bautista Duverneuil, carmelita descalzo, y Pedro Aredio Labrouche de Laborderie, canónigo de Clermont, presbíteros y mártires, que durante la Revolución Francesa, por ser sacerdotes fueron recluidos en una nave destinada al transporte de esclavos, dejándolos morir en ella consumidos por el hambre y la enfermedad (1794).
12*. En La Valetta, en la isla de Malta, beato Ignacio Falzon, que, siendo clérigo, consagró su vida a la oración y a enseñar la doctrina cristiana, poniendo gran interés en ayudar a los soldados y marineros para que, antes de partir hacia la guerra, abrazasen la fe católica (1865).
13. En el pueblo de Zhuhedian, cerca de Jieshui, en la provincia de Hunan, en China, san Zhang Huailu, mártir, el cual, perseguido por los seguidores del movimiento Yihetuan, siendo solamente catecúmeno confesó espontáneamente que era cristiano y, armado con la señal de la cruz, mereció ser bautizado en Cristo con su propia sangre (1900).
14. En el Rancho de las Cruces, aldea de Guadalajara, en México, santos Justino Orona y Atilano Cruz, presbíteros y mártires, que durante la persecución desencadenada en ese país, por el Reino de Cristo juntos fueron asesinados (1928).
15*. Cerca de Munich, ciudad de Baviera, en Alemania, beato Juan Nepomuceno Chrzan, polaco, presbítero y mártir, que en tiempo de guerra murió en el campo de concentración de Dachau por defender la fe ante sus perseguidores (1942).

domingo, 16 de junio de 2013

Domingo 30 junio 2013, XIII Domingo del Tiempo Ordinario (año C).

SOBRE LITURGIA

Noticias

¡Que la Misa no caiga para nosotros en una rutina superficial!, exhorta el Papa Francisco
Del Breviarium Romanum (1913) a la Liturgia Horarum (1970). Itinerario histórico

Textos

Sagrada Congregación para los Ritos y el “Consilium”, Instrucción Inter Oecumenici, sobre la exacta aplicación de la constitución litúrgica, 26 de septiembre de 1964

IX. Lugar de los fieles


98. Téngase especial cuidado en disponer el lugar de los fieles, de modo que puedan ver las celebraciones sagradas y participar debidamente en ellas con su espíritu. Conviene que normalmente se pongan para su uso bancos o sillas, pero hay que reprobar la costumbre de reservar asientos a personas privadas, según el artículo 32 de la Constitución.
Se procurará, además, que los fieles no sólo puedan ver al celebrante y demás ministros, sino también escucharlos cómodamente, utilizándose para ello los medios técnicos modernos.

X. El bautisterio

99. En la construcción y ornamentación del bautisterio se procurará con diligencia que aparezca claramente la dignidad del sacramento del Bautismo, y que el lugar sea apto para celebraciones comunitarias (cfr. art. 27 de la Constitución).

***
Esta Instrucción del «Consilium» para a aplicación de la Constitución sagrada Liturgia, preparada por mandato de Su Santidad el Papa Pablo VI, la presentó a Su Santidad el eminentísimo señor cardenal Santiago Lercaro, presidente del «Consilium».
El Santo Padre, después de haberla examinado con la debida atención, con la ayuda del mencionado «Consilium» y de esta Sagrada Congregación de Ritos, la aprobó de manera especial todas y cada una de sus partes, y la confirmó con su autoridad en audiencia concedida el día 2 de septiembre de 1964 al eminentísimo señor cardenal Arcadio Larraona, prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos, y mandó publicarla para que sea diligentemente observada por todos aquellos a quienes se refiere, a partir del día 7 de marzo del año 1965, primer domingo de Cuaresma.
Sin que obste nada en contrario.
Roma, día 26 de septiembre de 1964.

SANTIAGO CARD. LERCARO, Arzobispo de Bolonia, Presidente del «Consilium» para la aplicación de la Constitución sobre la sagrada Liturgia
ARCADIO M. CARD. LARRAONA, Prefecto de la Sagrada Congregación de Ritos
† ENRIQUE DANTE, Arzobispo Titular de Carpasia, Secretario de la Sagrada Congregación de Ritos

CALENDARIO

30 + XIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Misa del Domingo (verde).
ve MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Cr., Pf. dominical.
LECC.: vol. III.
- 1Re 19, 16b. 19-21. Eliseo se levantó y siguió a Elías.
- Sal 15. R. Tú, Señor, eres el lote de mi heredad.
- Gál 5, 1. 13-18. Habéis sido llamados a la libertad.
- Lc 9, 51-62. Jesús tomó la decisión de caminar hacia Jerusalén. Te seguiré adondequiera que vayas.

Llamada y seguimiento. Jesús nos invita a seguirlo por la senda de la renuncia. Seguir a Jesús es mucho más que una euforia de momento; es una exigencia de cada día que no admite rebajas. En la vida cristiana existe una triple exigencia: dejar todo por el Señor, como Eliseo (1 Lect.); caminar según el Espíritu (2 Lect.) y no mirar atrás, una vez emprendido el camino (Ev).

* Hoy no se permiten las Misas de Difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio dominical. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 1 de julio, pág. 391.
CALENDARIOS: Familia Paulina: San Pablo (S).

TEXTOS MISA

XIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO DOMINICA XIII PER ANNUM
Antífona de entrada Sal 46, 2
Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Dios con gritos de júbilo.
Antiphona ad introitum Ps 46, 2
Omnes gentes, pláudite mánibus, iubiláte Deo in voce exsultatiónis.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis.
Oración colecta
Padre de bondad, que por la gracia de la adopción nos has hecho hijos de la luz; concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui, per adoptiónem grátiae, lucis nos esse fílios voluísti, praesta, quaesumus, ut errórum non involvámur ténebris, sed in splendóre veritátis semper maneámus conspícui. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Domingo de la 13ª semana de Tiempo Ordinario. Año C.

PRIMERA LECTURA
Eliseo se levantó y marchó tras Elías

Lectura del primer libro de los Reyes 19, 16b. 19-21

En aquellos días, el Señor dijo a Elías:
- «Unge profeta sucesor tuyo a Elíseo, hijo de Safat, de Prado Bailén. »
Elías se marchó y encontró a Eliseo, hijo de Safat, arando con doce yuntas en fila, él con la última. Ellas pasó a su lado y le echó encima el manto.
Entonces Eliseo, dejando los bueyes, corrió tras Elías y le pidió:
- «Déjame decir adiós a, mis padres; luego vuelvo y te sigo.»
Ellas le dijo:
- «Ve y vuelve; ¿quién te lo impide?»
Eliseo dio la vuelta, cogió la yunta de bueyes y los ofreció en sacrificio; hizo fuego con aperos, asó la carne y ofreció de comer a su gente; luego se levantó, marchó tras Ellas y se puso a su servicio.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 15, 1-2a y 5. 7-8. 9-10. 11
R.
Tú, Señor, eres el lote de mi heredad. Tu es, Domine, pars hereditatis meæ.

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.»
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. R.
Tú, Señor, eres el lote de mi heredad. Tu es, Domine, pars hereditatis meæ.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R.
Tú, Señor, eres el lote de mi heredad. Tu es, Domine, pars hereditatis meæ.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena.
Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R.
Tú, Señor, eres el lote de mi heredad. Tu es, Domine, pars hereditatis meæ.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R.
Tú, Señor, eres el lote de mi heredad. Tu es, Domine, pars hereditatis meæ.

SEGUNDA LECTURA
Habéis sido llamados a la libertad

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 5, 1. 13-18

Hermanos:
Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado.
Por tanto, manteneos firmes, y no os sometáis de nuevo al yugo de la esclavitud.
Hermanos, vuestra vocación es la libertad: no una libertad para que se aproveche la carne; al contrario, sed esclavos unos de otros por amor.
Porque toda la Ley se concentra en esta frase: «Amarás al prójimo como a ti mismo.»
Pero, atención: que si os mordéis y devoráis unos a otros, terminaréis por destruiros mutuamente.
Yo os lo digo: andad según el Espíritu y no realicéis los deseos de la carne; pues la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Hay entre ellos un antagonismo tal que no hacéis lo que quisierais.
En cambio, si os guía el Espíritu, no estáis bajo el dominio de la Ley.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
1S 3, 9; Jn 6, 68c
Habla, Señor, que tu siervo te escucha; tú tienes palabras de vida eterna. Lóquere, Dómine, quia audit servus tuus; verba vitæ ætérnæ habes.

EVANGELIO
Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Te seguiré adonde vayas

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 51-62
Gloria a ti, Señor.

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante.
De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron:
- «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?»
Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.
Mientras iban de camino, le dijo uno:
- «Te seguiré adonde vayas.»
Jesús le respondió:
- «Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»
A otro le dijo:
- «Sígueme.»
Él respondió:
- «Déjame primero ir a enterrar a mi padre.»
Le contestó:
- «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios. »
Otro le dijo:
- «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.»
Jesús le contestó:
- «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica 
557 "Como se iban cumpliendo los días de su asunción, él se afirmó en su voluntad de ir a Jerusalén" (Lc 9, 51; cf. Jn 13, 1). Por esta decisión, manifestaba que subía a Jerusalén dispuesto a morir. En tres ocasiones había repetido el anuncio de su Pasión y de su Resurrección (cf. Mc 8, 31-33; Mc 9, 31-32; Mc 10, 32-34). Al dirigirse a Jerusalén dice: "No cabe que un profeta perezca fuera de Jerusalén" (Lc 13, 33).
Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 1 julio 2007
Las lecturas bíblicas de la misa de este domingo nos invitan a meditar en un tema fascinante, que se puede resumir así: libertad y seguimiento de Cristo. El evangelista san Lucas relata que Jesús, "cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, se dirigió decididamente a Jerusalén" (Lc 9, 51). En la palabra "decididamente" podemos vislumbrar la libertad de Cristo, pues sabe que en Jerusalén lo espera la muerte de cruz, pero en obediencia a la voluntad del Padre se entrega a sí mismo por amor. 
En su obediencia al Padre Jesús realiza su libertad como elección consciente motivada por el amor. ¿Quién es más libre que él, que es el Todopoderoso? Pero no vivió su libertad como arbitrio o dominio. La vivió como servicio. De este modo "llenó" de contenido la libertad, que de lo contrario sería sólo la posibilidad "vacía" de hacer o no hacer algo. La libertad, como la vida misma del hombre, cobra sentido por el amor. En efecto, ¿quién es más libre? ¿Quien se reserva todas las posibilidades por temor a perderlas, o quien se dedica "decididamente" a servir y así se encuentra lleno de vida por el amor que ha dado y recibido? 
El apóstol san Pablo, escribiendo a los cristianos de Galacia, en la actual Turquía, dice: "Hermanos, habéis sido llamados a la libertad; sólo que no toméis de esa libertad pretexto para vivir según la carne; antes al contrario, servíos por amor los unos a los otros" (Ga 5, 13). Vivir según la carne significa seguir la tendencia egoísta de la naturaleza humana. En cambio, vivir según el Espíritu significa dejarse guiar en las intenciones y en las obras por el amor de Dios, que Cristo nos ha dado. 
Por tanto, la libertad cristiana no es en absoluto arbitrariedad; es seguimiento de Cristo en la entrega de sí hasta el sacrificio de la cruz. Puede parecer una paradoja, pero el Señor vivió el culmen de su libertad en la cruz, como cumbre del amor. Cuando en el Calvario le gritaban: "Si eres Hijo de Dios, baja de la cruz", demostró su libertad de Hijo precisamente permaneciendo en aquel patíbulo para cumplir a fondo la voluntad misericordiosa del Padre. 
Muchos otros testigos de la verdad han compartido esta experiencia: hombres y mujeres que demostraron que seguían siendo libres incluso en la celda de una cárcel, a pesar de las amenazas de tortura. "La verdad os hará libres". Quien pertenece a la verdad, jamás será esclavo de algún poder, sino que siempre sabrá servir libremente a los hermanos. 
Contemplemos a María santísima. La Virgen, humilde esclava del Señor, es modelo de persona espiritual, plenamente libre por ser inmaculada, inmune de pecado y toda santa, dedicada al servicio de Dios y del prójimo. Que ella, con su solicitud materna, nos ayude a seguir a Jesús, para conocer la verdad y vivir la libertad en el amor.

Se dice Credo. Dicitur Credo.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, que obras con poder en tus sacramentos, concédenos que nuestro servicio sea digno de estos dones sagrados. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Deus, qui mysteriórum tuórum dignánter operáris efféctus, praesta, quaesumus, ut sacris apta munéribus fiant nostra servítia. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de comunión Sal 102, 1
Bendice, alma mía, al Señor y todo mi ser a su santo nombre.
O bien: Jn 17, 20-21
Padre, por ellos ruego; para que todos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado -dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 102, 1
Bénedic, ánima mea, Dómino, et ea quae intra me sunt nómini sancto eius.
Vel: Jn 17, 20-21
Pater, pro eis rogo, ut ipsi in nobis unum sint, ut credat mundus quia tu me misísti, dicit Dóminus.
Oración después de la Comunión
La víctima eucarística que hemos ofrecido y recibido en comunión, nos vivifique, Señor, para que, unidos a ti, en caridad perpetua, demos frutos que siempre permanezcan. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Vivíficet nos, quaesumus, Dómine, divína quam obtúlimus et súmpsimus hóstia, ut, perpétua tibi caritáte coniúncti, fructum qui semper máneat afferámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Santos Protomártires de la Iglesia Romana, que, acusados de haber incendiado la Urbe, por orden del emperador Nerón unos fueron asesinados después de crueles tormentos, otros, cubiertos con pieles de fieras, entregados a perros rabiosos, y los demás, clavados en cruces, quemados para que, al caer el día, alumbrasen la noche. Eran todos discípulos de los apóstoles y fueron las primicias que la Iglesia Romana presentó al Señor (s. I).
2. En Alejandría, en Egipto, san Basílides, que, en tiempo del emperador Septimio Severo, al conducir a la virgen santa Potamiena al suplicio, la protegió de las intenciones deshonestos de algunos hombres, recibiendo como premio la gracia de convertirse a Cristo y, después de un breve combate, llegar a ser mártir glorioso (c. 202).
3. En Limoges, de Aquitania, san Marcial, obispo (s. III).
4. En Cenomanum (hoy Le Mans), de Neustria, san Bertrando, obispo, pastor pacífico, muy atento a las necesidades de los pobres y de los monjes (623).
5. En Salzburgo, en la región de Baviera, santa Erentrudis, primera abadesa del monasterio de Nonnberg y sobrina de san Ruperto, que colaboró a su predicación con la oración y el trabajo (718).
6. En Salánica, en el territorio de Vicenza, san Teobaldo, presbítero y eremita, que habiendo nacido en la familia de los condes de Champagne, de Francia, con su amigo Gualterio renunció a las riquezas y a los honores, abrazando por Cristo la soledad y la pobreza (1066).
7. En Nitra, en los montes Cárpatos, muerte de san Ladislao, rey de Hungría, que restableció en su reino las leyes cristianas dictadas por san Esteban, corrigió las costumbres, dando él mismo ejemplo de virtud, y propagó la fe cristiana en Croacia, que había sido incorporada al reino húngaro, estableciendo la sede episcopal de Zagreb. Murió cuando se disponía a una guerra con Bohemia, siendo enterrado en Varadino, en Transilvania (1095).
8. En Bamberg, de Franconia, san Otón, obispo, que evangelizó con gran celo a los pomeranios (1139).
9*. En Osnabrück, en Sajonia, san Adolfo, obispo, que abrazó las costumbres cistercienses en el monasterio de Altenkamp (1224).
10*. En Londres, en Inglaterra, beato Felipe Powell, presbítero de la Orden de San Benito y mártir, el cual, originario del País de Gales, en tiempo del rey Carlos I fue detenido a bordo de una nave y, por ser sacerdote e intentar entrar en Inglaterra, condenado al martirio en Tyburn (1646).
11*. En Nápoles, de la Campania, beato Jenaro María Sarnelli, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor, que se entregó generosamente a ayudar a los más miserables (1744).
12. En la ciudad de Hai Duong, en Tonquín, san Vicente Do Yen, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, en tiempo del emperador Minh Mang, fue degollado por odio a la fe cristiana (1838).
13. En la aldea de Chendum, cerca de Jiaohe, en la provincia china de Hebei, santos Raimundo Li Quanzhen y Pedro Li Quanhui, mártires, que, siendo hermanos, en la persecución por parte de los partidarios de la secta Yihetuan dieron un glorioso testimonio; el primero, llevado a un templo pagano, al negarse a venerar aquellas divinidades fue azotado hasta morir, mientras que el segundo fue asesinado con no menor crueldad (1900).
14*. En Lviv, en Ucrania, conmemoración del beato Zenon Kovalyk, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor y mártir, que en tiempo de un régimen hostil a Dios alcanzó la palma gloriosa en un día desconocido (1941).
15*. En Winnipeg, en la provincia de Manitoba, en Canadá, beato Basilio Velyckovsky, obispo de la Iglesia grecocatólica de Ucrania y mártir, que por haberse dedicado a ejercer clandestinamente en su patria el ministerio entre los cristianos católicos de rito bizantino, fue martirizado por los perseguidores de la fe, muriendo, finalmente, en el exilio (1973).

sábado, 15 de junio de 2013

Sábado 29 junio 2013, san Pedro y san Pablo, apóstoles, Solemnidad.

SOBRE LITURGIA

Sagrada Congregación para los Ritos y el “Consilium”, Instrucción Inter Oecumenici, sobre la exacta aplicación de la constitución litúrgica, 26 de septiembre de 1964

VI. Reserva de la Eucaristía


95. La sagrada Eucaristía se reservará a un sagrario sólido e inviolable, colocado en medio del altar mayor o de un altar lateral, pero que sea realmente destacado, o también según costumbres legítimas, y en casos particulares que deben ser aprobados por el Ordinario de lugar, en otro sitio de la iglesia, pero que sea verdaderamente muy noble y esté debidamente adornado.
Se puede celebrar la misa de cara al pueblo, aunque encima del altar mayor haya el sagrario, en cuyo caso éste será pequeño pero apropiado.

VII. El ambón

96. Conviene que para la proclamación de las lecturas sagradas haya uno o dos ambones, dispuestos de tal forma que los fieles puedan ver y oír bien al ministro.

VIIl. Lugar de la «schola» y del órgano

97. El lugar de la schola y del órgano se situará de tal forma que parezca claramente que los cantores y el organista forman parte de la asamblea congregada, y puedan desempeñar mejor su ministerio litúrgico.

CALENDARIO

29 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SAN PEDRO Y SAN PABLO, apóstoles, Solemnidad


Solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles. Simón, hijo de Jonás y hermano de Andrés, fue el primero entre los discípulos que confesó a Cristo como Hijo de Dios vivo, y por ello fue llamado Pedro. Pablo, Apóstol de los gentiles, predicó a Cristo crucificado a judíos y griegos. Los dos, con la fuerza de la fe y el amor a Jesucristo, anunciaron el Evangelio en la ciudad de Roma, donde, en tiempo del emperador Nerón (s. I), ambos sufrieron el martirio: Pedro, como narra la tradición, crucificado cabeza abajo y sepultado en el Vaticano, cerca de la vía Triunfal, y Pablo, degollado y enterrado en la vía Ostiense. En este día, su triunfo es celebrado por todo el mundo con honor y veneración (elog. Del Martirologio Romano).

Misa de la Solemnidad (rojo).
ro MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Cr., Pf. prop., conveniente PE I. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. V.
- Hch 12, 1-11. Ahora sé realmente que el Señor me libro de las manos de Herodes.
- Sal 33. R. El Señor me libró de todas mis ansias.
- 2Tim 4, 6-8. 17-18. Me está reservada la corona de la justicia.
- Mt 16, 13-19. Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

Pedro y Pablo, elegidos a anunciar a Jesucristo. La Iglesia conmemora hoy a los dos grandes apóstoles: Pedro y Pablo. Pedro confiesa que Jesús es el Mesías y recibe el poder de las llaves (Ev.). Dios vela por su Iglesia y libera milagrosamente a Pedro de la cárcel (1 Lect.). Pablo examina su conciencia y espera recibir la corona de gloria porque ha combatido bien el combate y ha mantenido y propagado la fe (2 Lect.).

* Hoy no se permiten otras celebraciones, tampoco las Misas de difuntos, excepto la exequial.
* COLECTA DEL ÓBOLO DE SAN PEDRO (pontificia): Liturgia del día, mon. justificativa de la colecta y colecta.

Liturgia de las Horas: oficio de la Solemnidad. Te Deum. Comp. Dom. II.

Martirologio: elogs. del 30 de junio, pág. 388.
CALENDARIOS: Madrid: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Fidel Herráez Vegas y Mons. César-Augusto Franco Martínez, obispos auxiliares (1996).

29 SÁBADO. Después de la hora nona:
DECIMOTERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera semana del salterio
Misa
vespertina del XIII Domingo del Tiempo Ordinario (verde).
Liturgia de Las Horas: I Vísp. del oficio dominical, Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Día 29 de junio
SAN PEDRO Y SAN PABLO, APÓSTOLES
Solemnidad
Misa del día
Die 29 iunii
SS. PETRI ET PAULI, APOSTOLORUM
Sollemnitas
Ad Missam in die
Antífona de entrada
Estos son los que mientras estuvieron en la tierra, con su sangre plantaron la Iglesia: bebieron el cáliz del Señor y lograron ser amigos de Dios.
Antiphona ad introitum
Isti sunt qui, vivéntes in carne, plantavérunt Ecclésiam sánguine suo: cálicem Dómini bibérunt, et amíci Dei facti sunt.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Señor, tú que nos llenas de santa alegría en la celebración de la fiesta de san Pedro y san Pablo, haz que tu Iglesia se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de aquellos que fueron fundamento de nuestra fe cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui huius diéi venerándam sanctámque laetítiam in apostolórum Petri et Pauli sollemnitáte tribuísti, da Ecclésiae tuae eórum in ómnibus sequi praecéptum, per quos religiónis sumpsit exórdium. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles.

PRIMERA LECTURA
Era verdad: el Señor me ha librado de las manos de Herodes

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 12, 1-11

En aquellos días, el rey Herodes se puso a perseguir a algunos miembros de la Iglesia. Hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan. Al ver que esto agradaba a los judíos, decidió detener a Pedro. Era la semana de Pascua. Mandó prenderlo y meterlo en la cárcel, encargando de su custodia a cuatro piquetes de cuatro soldados cada uno; tenla intención de presentarlo al pueblo pasadas las fiestas de Pascua, Mientras Pedro estaba en la cárcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él.
La noche antes de que lo sacara Herodes, estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con cadenas. Los centinelas hacían guardia a la puerta de la cárcel.
De repente, se presentó el ángel del Señor, y se iluminó la celda. Tocó a Pedro en el hombro, lo despertó y le dijo:
-«Date prisa, levántate.»
Las cadenas se le cayeron de las manos, y el ángel añadió:
-«Ponte el cinturón y las sandalias.»
Obedeció, y el ángel le dijo:
-«Échate el manto y sígueme.»
Pedro salió detrás, creyendo que lo que hacía el ángel era una visión y no realidad. Atravesaron la primera y la segunda guardia, llegaron al portón de hierro que daba a la calle, y se abrió solo. Salieron, y a¡ final de la calle se marchó el ángel.
Pedro recapacitó y dijo:
-«Pues era verdad: el Señor ha enviado a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de la expectación de los judíos.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9
R.
El Señor me libró de todas mis ansias. Ex ómnibus terróribus meis erípuit me Dóminus.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
El Señor me libró de todas mis ansias. Ex ómnibus terróribus meis erípuit me Dóminus.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
El Señor me libró de todas mis ansias. Ex ómnibus terróribus meis erípuit me Dóminus.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias. R.
El Señor me libró de todas mis ansias. Ex ómnibus terróribus meis erípuit me Dóminus.

El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
El Señor me libró de todas mis ansias. Ex ómnibus terróribus meis erípuit me Dóminus.

SEGUNDA LECTURA
Me esta reservada la corona de la justicia.

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4, 6-8. 17-18

Querido hermano:
Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida.
El Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
Mt 16, 18
Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Tu es Petrus, et super hanc petram aedificábo Ecclésiam meam, et portae ínferi non praevalébunt advérsus eam.

EVANGELIO
Tú eres Pedro, y te daré las llaves de] reino de los cielos

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 16, 13-19
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
-«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron:
-«Unos que Juan Bautista, otros que Ellas, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó:
-«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
-«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió:
-«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.
Ahora te digo yo:
Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.
Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Homilía 29 junio 2012
Estamos reunidos alrededor del altar para celebrar la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, patronos principales de la Iglesia de Roma. Están aquí presentes los arzobispos metropolitanos nombrados durante este último año, que acaban de recibir el palio, y a quienes va mi especial y afectuoso saludo. También está presente, enviada por Su Santidad Bartolomé I, una eminente delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, que acojo con reconocimiento fraterno y cordial. Con espíritu ecuménico me alegra saludar y dar las gracias a “The Choir of Westminster Abbey”, que anima la liturgia junto con la Capilla Sixtina. Saludo además a los señores embajadores y a las autoridades civiles: a todos les agradezco su presencia y oración.
Como todos saben, delante de la Basílica de San Pedro, están colocadas dos imponentes estatuas de los apóstoles Pedro y Pablo, fácilmente reconocibles por sus enseñas: las llaves en las manos de Pedro y la espada entre las de Pablo. También sobre el portal mayor de la Basílica de San Pablo Extramuros están representadas juntas escenas de la vida y del martirio de estas dos columnas de la Iglesia. La tradición cristiana siempre ha considerado inseparables a san Pedro y a san Pablo: juntos, en efecto, representan todo el Evangelio de Cristo. En Roma, además, su vinculación como hermanos en la fe ha adquirido un significado particular. En efecto, la comunidad cristiana de esta ciudad los consideró una especie de contrapunto de los míticos Rómulo y Remo, la pareja de hermanos a los que se hace remontar la fundación de Roma. Se puede pensar también en otro paralelismo opuesto, siempre a propósito del tema de la hermandad: es decir, mientras que la primera pareja bíblica de hermanos nos muestra el efecto del pecado, por el cual Caín mata a Abel, Pedro y Pablo, aunque humanamente muy diferentes el uno del otro, y a pesar de que no faltaron conflictos en su relación, han constituido un modo nuevo de ser hermanos, vivido según el Evangelio, un modo auténtico hecho posible por la gracia del Evangelio de Cristo que actuaba en ellos. Sólo el seguimiento de Jesús conduce a la nueva fraternidad: aquí se encuentra el primer mensaje fundamental que la solemnidad de hoy nos ofrece a cada uno de nosotros, y cuya importancia se refleja también en la búsqueda de aquella plena comunión, que anhelan el Patriarca ecuménico y el Obispo de Roma, como también todos los cristianos.
En el pasaje del Evangelio de san Mateo que hemos escuchado hace poco, Pedro hace la propia confesión de fe a Jesús reconociéndolo como Mesías e Hijo de Dios; la hace también en nombre de los otros apóstoles. Como respuesta, el Señor le revela la misión que desea confiarle, la de ser la «piedra», la «roca», el fundamento visible sobre el que está construido todo el edificio espiritual de la Iglesia (cf. Mt 16, 16-19). Pero ¿de qué manera Pedro es la roca? ¿Cómo debe cumplir esta prerrogativa, que naturalmente no ha recibido para sí mismo? El relato del evangelista Mateo nos dice en primer lugar que el reconocimiento de la identidad de Jesús pronunciado por Simón en nombre de los Doce no proviene «de la carne y de la sangre», es decir, de su capacidad humana, sino de una particular revelación de Dios Padre. En cambio, inmediatamente después, cuando Jesús anuncia su pasión, muerte y resurrección, Simón Pedro reacciona precisamente a partir de la «carne y sangre»: Él «se puso a increparlo: … [Señor] eso no puede pasarte» (16, 22). Y Jesús, a su vez, le replicó: «Aléjate de mí, Satanás. Eres para mí piedra de tropiezo…» (v. 23). El discípulo que, por un don de Dios, puede llegar a ser roca firme, se manifiesta en su debilidad humana como lo que es: una piedra en el camino, una piedra con la que se puede tropezar – en griego skandalon. Así se manifiesta la tensión que existe entre el don que proviene del Señor y la capacidad humana; y en esta escena entre Jesús y Simón Pedro vemos de alguna manera anticipado el drama de la historia del mismo papado, que se caracteriza por la coexistencia de estos dos elementos: por una parte, gracias a la luz y la fuerza que viene de lo alto, el papado constituye el fundamento de la Iglesia peregrina en el tiempo; por otra, emergen también, a lo largo de los siglos, la debilidad de los hombres, que sólo la apertura a la acción de Dios puede transformar.
En el Evangelio de hoy emerge con fuerza la clara promesa de Jesús: «el poder del infierno», es decir las fuerzas del mal, no prevalecerán, «non praevalebunt». Viene a la memoria el relato de la vocación del profeta Jeremías, cuando el Señor, al confiarle la misión, le dice: «Yo te convierto hoy en plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes y príncipes de Judá, frente a los sacerdotes y la gente del campo; lucharán contra ti, pero no te podrán -non praevalebunt-, porque yo estoy contigo para librarte» (Jr 1, 18-19). En verdad, la promesa que Jesús hace a Pedro es ahora mucho más grande que las hechas a los antiguos profetas: Éstos, en efecto, fueron amenazados sólo por enemigos humanos, mientras Pedro ha de ser protegido de las «puertas del infierno», del poder destructor del mal. Jeremías recibe una promesa que tiene que ver con él como persona y con su ministerio profético; Pedro es confortado con respecto al futuro de la Iglesia, de la nueva comunidad fundada por Jesucristo y que se extiende a todas las épocas, más allá de la existencia personal del mismo Pedro.
Pasemos ahora al símbolo de las llaves, que hemos escuchado en el Evangelio. Nos recuerdan el oráculo del profeta Isaías sobre el funcionario Eliaquín, del que se dice: «Colgaré de su hombro la llave del palacio de David: lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá» (Is 22,22). La llave representa la autoridad sobre la casa de David. Y en el Evangelio hay otra palabra de Jesús dirigida a los escribas y fariseos, a los cuales el Señor les reprocha de cerrar el reino de los cielos a los hombres (cf. Mt 23,13). Estas palabras también nos ayudan a comprender la promesa hecha a Pedro: a él, en cuanto fiel administrador del mensaje de Cristo, le corresponde abrir la puerta del reino de los cielos, y juzgar si aceptar o excluir (cf. Ap 3,7). Las dos imágenes – la de las llaves y la de atar y desatar – expresan por tanto significados similares y se refuerzan mutuamente. La expresión «atar y desatar» forma parte del lenguaje rabínico y alude por un lado a las decisiones doctrinales, por otro al poder disciplinar, es decir a la facultad de aplicar y de levantar la excomunión. El paralelismo «en la tierra… en los cielos» garantiza que las decisiones de Pedro en el ejercicio de su función eclesial también son válidas ante Dios.
En el capítulo 18 del Evangelio según Mateo, dedicado a la vida de la comunidad eclesial, encontramos otras palabras de Jesús dirigidas a los discípulos: «En verdad os digo que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos» (Mt 18,18). Y san Juan, en el relato de las apariciones de Cristo resucitado a los Apóstoles, en la tarde de Pascua, refiere estas palabras del Señor: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos» (Jn 20,22-23). A la luz de estos paralelismos, aparece claramente que la autoridad de atar y desatar consiste en el poder de perdonar los pecados. Y esta gracia, que debilita la fuerza del caos y del mal, está en el corazón del misterio y del ministerio de la Iglesia. La Iglesia no es una comunidad de perfectos, sino de pecadores que se deben reconocer necesitados del amor de Dios, necesitados de ser purificados por medio de la Cruz de Jesucristo. Las palabras de Jesús sobre la autoridad de Pedro y de los Apóstoles revelan que el poder de Dios es el amor, amor que irradia su luz desde el Calvario. Así, podemos también comprender porqué, en el relato del evangelio, tras la confesión de fe de Pedro, sigue inmediatamente el primer anuncio de la pasión: en efecto, Jesús con su muerte ha vencido el poder del infierno, con su sangre ha derramado sobre el mundo un río inmenso de misericordia, que irriga con su agua sanadora la humanidad entera.
Queridos hermanos, como recordaba al principio, la tradición iconográfica representa a san Pablo con la espada, y sabemos que ésta significa el instrumento con el que fue asesinado. Pero, leyendo los escritos del apóstol de los gentiles, descubrimos que la imagen de la espada se refiere a su misión de evangelizador. Él, por ejemplo, sintiendo cercana la muerte, escribe a Timoteo: «He luchado el noble combate» (2 Tm 4,7). No es ciertamente la batalla de un caudillo, sino la de quien anuncia la Palabra de Dios, fiel a Cristo y a su Iglesia, por quien se ha entregado totalmente. Y por eso el Señor le ha dado la corona de la gloria y lo ha puesto, al igual que a Pedro, como columna del edificio espiritual de la Iglesia.
Queridos Metropolitanos: el palio que os he impuesto, os recordará siempre que habéis sido constituidos en y para el gran misterio de comunión que es la Iglesia, edificio espiritual construido sobre Cristo piedra angular y, en su dimensión terrena e histórica, sobre la roca de Pedro. Animados por esta certeza, sintámonos juntos cooperadores de la verdad, la cual –sabemos– es una y «sinfónica», y reclama de cada uno de nosotros y de nuestra comunidad el empeño constante de conversión al único Señor en la gracia del único Espíritu. Que la Santa Madre de Dios nos guíe y nos acompañe siempre en el camino de la fe y de la caridad. Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros. Amén.



Se dice Credo. Dicitur Credo.
Oración sobre las ofrendas
Haz, Señor, que la oración de tus apóstoles acompañe esta ofrenda que te presentamos y nos vuelva agradables a ti, al celebrar este santo sacrificio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstiam, Dómine, quam nómini tuo exhibémus sacrándam, apostólica prosequátur orátio, nosque tibi reddat in sacrifício celebrándo devótos. Per Christum.
Prefacio: La doble misión de san Pedro y san Pablo en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso, y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Porque en los apóstoles Pedro y Pablo has querido dar a tu Iglesia un motivo de alegría: Pedro fue el primero en confesar la fe; Pablo, el maestro insigne que la interpretó; aquél fundó la primitiva Iglesia con el resto de Israel, éste, la extendió a todas las gentes. De esta forma, Señor, por caminos diversos, los dos congregaron la única Iglesia de Cristo, y a los dos, coronados por el martirio, celebra hoy tu pueblo con una misma veneración.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De duplici missione Petri et Pauli in Ecclesia.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus.
Quia nos beáti apóstoli Petrus et Paulus tua dispositióne laetíficant: hic princeps fídei confiténdae, ille intellegéndae clarus assértor; hic relíquiis Israel instítuens Ecclésiam primitívam, ille magíster et doctor géntium vocandárum.
Sic divérso consílio unam Christi famíliam congregántes, par mundo venerábile, una coróna sociávit.
Et ídeo cum Sanctis et Angelis univérsis te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la Comunión Mt 16, 16. 18
Pedro dijo a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 16, 16. 18
Dixit Petrus ad Iesum: Tu es Christus, Fílius Dei vivi. Respóndit Iesus: Tu es Petrus, et super hanc petram aedificábo Ecclésiam meam.
Oración después de la comunión
Concede, Señor, a los que has alimentado con este sacramento, la gracia de vivir de tal modo en tu Iglesia que, perseverando en la fracción del pan y en la doctrina de los apóstoles, tengamos un sólo corazón y una sola alma, arraigados firmemente en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Da nobis, Dómine, hoc sacraménto reféctis, ita in Ecclésia conversári, ut, perseverántes in fractióne panis Apostolorúmque doctrína, cor unum simus et ánima una, tua caritáte firmáti. Per Christum.


Se puede utilizar la bendición solemne. Santos Pedro y Pablo.
El Dios todopoderoso, quien por la confesión de san Pedro os ha fortalecido y os ha edificado sobre la roca de la fe de la Iglesia, os dé su bendición.
R. Amén.
Dios, que os ha instruido con la predicación de Pablo, cuya palabra sigue resonando en la Iglesia, os ayude a seguir su ejemplo de ganar hermanos para Cristo.
R. Amén.
Para que así por las llaves de Pedro, la palabra de Pablo y la oración de ambos, nos sintamos animados a luchar por aquella patria a la que ellos llegaron muriendo en la cruz uno y otro bajo la espada.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis. De sanctis Petro et Paulo.
Benedícat vos omnípotens Deus, qui in beáti Petri confessióne vos salubérrima stabilívit, et per eam in Ecclésiae soliditáte fídei fundávit.
R. Amen.
Et quos beáti Pauli instrúxit indeféssa praedicatióne, suo semper exémplo dóceat Christo fratres lucrifácere.
R. Amen.
Ut Petrus clave, Paulus verbo, ope intercessiónis utérque in illam pátriam nos certent indúcere, ad quam meruérunt illi, alter cruce, alter gládio, felíciter perveníre.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

MARTIROLOGIO
Solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles. Simón, hijo de Jonás y hermano de Andrés, fue el primero entre los discípulos que confesó a Cristo como Hijo de Dios vivo, y por ello fue llamado Pedro. Pablo, apóstol de los gentiles, predicó a Cristo crucificado a judíos y griegos. Los dos, con la fuerza de la fe y el amor a Jesucristo, anunciaron el Evangelio en la ciudad de Roma, donde, en tiempo del emperador Nerón, ambos sufrieron el martirio (s. i): Pedro, como narra la tradición, crucificado cabeza abajo y sepultado en el Vaticano, cerca de la vía Triunfal, y Pablo, degollado y enterrado en la vía Ostiense. En este día, su triunfo es celebrado por todo el mundo con honor y veneración.
2. En Génova, en la Liguria, san Siro, venerado como obispo (c. 330).
3. En Narni, de la Umbría, san Casio, obispo, de quien el papa san Gregorio I Magno cuenta que cada día ofrecía sacrificios de expiación acompañados de lágrimas, que entregó en limosna todo lo que tenía, y que el día de la Solemnidad de los Apóstoles acostumbraba ir a Roma. Murió en su ciudad, después de celebrar la Eucaristía y haber distribuido el Cuerpo del Señor (558).
4*. En Gurk, de Carintia, santa Emma, condesa, la cual vivió cuarenta años como viuda, haciendo muchas limosnas a los pobres y a la Iglesia (c. 1045).
5. En la aldea de Xiaoluyi, cerca de Shenxian, en la provincia china de Hebei, santos mártires Pablo Wu Juan, su hijo Juan Bautista Wu Mantang y su sobrino Pablo Wu Wanshu, que en la persecución llevada a cabo por la secta Yihetuan recibieron juntos la corona del martirio por confesar que eran cristianos (1900).
6. En la aldea de Dyjiadun, cerca de Shenxian, también en la provincia china de Hebei, santas mártires María Du Tianshi y su hija Magdalena Du Fengju, que en la misma persecución fueron sacadas del cañaveral donde se habían escondido y asesinadas por ser cristianas. Magdalena vivía aún cuando la enterraron (1900).