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Domingo 29 abril 2018, V Domingo de Pascua, ciclo B.

jueves, 26 de abril de 2018

Jueves 31 mayo 2018, Visitación de la Bienaventurada Virgen María, fiesta.

SOBRE LITURGIA

PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles, 18 de abril de 2018


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Continuamos, en este Tiempo de Pascua, las catequesis sobre el bautismo. El significado del bautismo destaca claramente de su celebración, por eso dirigimos a ella nuestra atención. Considerando los gestos y las palabras de la liturgia podemos acoger la gracia y el compromiso de este sacramento, que está siempre por redescubrir.

Hacemos memoria en la aspersión con el agua bendita que se puede hacer el domingo al inicio de la misa, como también en la renovación de las promesas bautismales durante la Vigilia Pascual. De hecho, lo que sucede en la celebración del bautismo suscita una dinámica espiritual que atraviesa toda la vida de los bautizados; es el inicio de un proceso que permite vivir unidos a Cristo en la Iglesia. Por lo tanto, regresar a la fuente de la vida cristiana nos lleva a comprender mejor el don recibido en el día de nuestro bautismo y a renovar el compromiso de corresponder en las condiciones en las que hoy nos encontramos. Renovar el compromiso, comprender mejor este don que es el bautismo y recordar el día de nuestro bautismo, qué día fui bautizado. Yo sé que algunos de vosotros los saben, otro, no; los que no lo saben, que pregunten a los parientes, a aquellas personas, a los padrinos, a las madrinas... que pregunten: «¿Cuál es la fecha de mi bautizo?». Porque el bautismo es un renacimiento y es como si fuera el segundo cumpleaños. ¿Entendido? Hacer esta tarea en casa, preguntar: «¿Cuál es la fecha de mi bautizo?»

En primer lugar, en el rito de acogida se pregunta el nombre del candidato, porque el nombre indica la identidad de una persona. Cuando nos presentamos decimos inmediatamente nuestro nombre: «Yo me llamo así», para salir del anonimato, el anónimo es aquel que no tiene nombre. Para salir del anonimato inmediatamente decimos nuestro nombre. Sin nombre se permanece como desconocidos, sin derechos ni deberes. Dios llama a cada uno por el nombre, amándonos individualmente, en la concreción de nuestra historia. El bautismo enciende la vocación personal de vivir como cristianos, que se desarrollará durante toda la vida. E implica una respuesta personal y no prestada con un «copia y pega». La vida cristiana, de hecho, está entretejida por una serie de llamadas y de respuestas: Dios continúa pronunciando nuestro nombre en el transcurso de los años, haciendo resonar de mil maneras su llamado a ser conformes a su Hijo Jesús. ¡Es importante, por lo tanto, el nombre! ¡Es muy importante!

Los padres piensan en el nombre que dar al hijo ya desde antes del nacimiento: también esto forma parte de la espera de un hijo que, en el nombre propio, tendrá su identidad original, también para la vida cristiana unida a Dios. Ciertamente, ser cristianos es un don que nace de lo alto (Juan 3, 3-8). La fe de no se puede comprar, pero sí pedir y recibir como regalo. «Señor, regálame el don de la fe» es una hermosa oración. «Que yo tenga fe» es una hermosa oración. Pedirla como regalo, pero no se puede comprar, se pide. De hecho, «el bautismo es el sacramento de esa fe con la que los hombres, iluminados por la gracia del Espíritu Santo, responden al Evangelio de Cristo». (Ritual del bautismo de niños, Introd. gen., n. 3). A suscitar y despertar la fe sincera en respuesta al Evangelio tienden la formación de los catecúmenos y la preparación de los padres, como la escucha de la Palabra de Dios en la misma celebración del bautismo.

Si los catecúmenos adultos manifiestan en primera persona lo que desean recibir como don de la Iglesia, los niños son presentados por los padres, con los padrinos. El diálogo con ellos permite expresar la voluntad de que los pequeños reciban el bautismo y a la Iglesia la intención de celebrarlo. «Expresión de todo esto es la señal de la cruz, que el celebrante y los padres trazan sobre la frente de los niños» (Ritual del bautismo de niños, Introd., n. 16). «La señal de la cruz, al comienzo de la celebración, señala la impronta de Cristo sobre el que le va a pertenecer y significa la gracia de la redención que Cristo nos ha adquirido por su cruz. (Catecismo de la Iglesia católica, 1235). En la ceremonia hacemos sobre los niños la señal de la cruz. Pero quisiera volver sobre un tema del que os he hablado. ¿Nuestros niños sabe hacer el signo de la cruz bien? Muchas veces he visto a niños que para hacer la señal de la cruz hacen así…, no saben hacerlo, vosotros, padres, madres, abuelos, abuelas, padrinos, madrinas, debéis enseñarles a hacer bien la señal de la cruz porque es repetir lo que se ha hecho en el bautismo. ¿Habéis entendido bien? Enseñar a los niños a hacer bien la señal de la cruz. Si lo aprenden desde niños lo harán bien después, de mayores. La cruz es el distintivo que manifiesta quién somos: nuestro hablar, pensar, mirar, obrar, está bajo el signo de la cruz, es decir, bajo la señal del amor de Jesús hasta el fin. Los niños son marcados en la frente. Los catecúmenos adultos son marcados también en los sentidos, con estas palabras: «Recibid la señal de la cruz en los oídos para escuchar la voz del Señor»; «en los ojos para ver la claridad de Dios»; «en la boca, para responder a la palabra de Dios»; «en el pecho, para que Cristo habite por la fe en vuestros corazones»; «en la espalda, para llevar el suave yugo de Cristo» (Rito de la iniciación cristiana de los adultos, n. 85). Cristiano se es en la medida en la que la cruz se imprime en nosotros como una marca «pascual» (cf. Apocalipsis 14, 2; 22, 4), haciendo visible, también exteriormente, el modo cristiano de afrontar la vida.

Hacer la señal de la cruz cuando nos despertamos, antes de las comidas, ante un peligro, en defensa contra el mal, la noche antes de dormir, significa decirnos a nosotros mismos y a los demás a quién pertenecemos, quien queremos ser. Por eso, es muy importante enseñar a los niños a hacer bien la señal de la cruz. Y, como hacemos entrando en la iglesia, podemos hacerlo también en casa, conservando un pequeño vaso un poco de agua bendita —algunas familias lo hacen: así, cada vez que entramos o salimos, haciendo el signo de la cruz con el agua recordamos que estamos bautizados. No os olvidéis, repito: enseñar a los niños a hacer la señal de la cruz.

CALENDARIO

31 JUEVES. VISITACIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, fiesta


Fiesta de la Visitación de la Bienaventurada Virgen María, con motivo de su viaje al encuentro de su prima Isabel, que estaba embarazada de un hijo en su ancianidad, y a la que saludó. Al encontrarse gozosas las dos futuras madres, el Redentor que venía al mundo santificó a su precursor, que aún estaba en el seno de Isabel, y al responder María al saludo de su prima, exultante de gozo en el Espíritu Santo, glorificó a Dios con el cántico de alabanza del «Magníficat» (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. II-V de BVM. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- Sof 3, 14-18. El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti.
o bien: Rom 12, 9-16b. Compartid las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad.
- Salmo: Is 12, 2-6. R. Es grande en medio de ti el Santo de Israel.
- Lc 1, 39-56. ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

* Hoy no se permiten las misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 1 de junio, pág. 341.
CALENDARIOS: Salesas: (S).
Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús: Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús (S).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de la Visitación de la Bienaventurada Virgen María, con motivo de su viaje al encuentro de su prima Isabel, que estaba embarazada de un hijo en su ancianidad, y a la que saludó. Al encontrarse gozosas las dos futuras madres, el Redentor que venía al mundo santificó a su precursor, que aún estaba en el seno de Isabel, y al responder María al saludo de su prima, exultante de gozo en el Espíritu Santo, glorificó a Dios con el cántico de alabanza del «Magníficat».

31 de mayo
LA VISITACIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA
Fiesta
Die 31 maii
IN VISITATIONE BEATAE MARIAE VIRGINIS
Festum
Antífona de entrada Cf. Sal 65, 16
Los que teméis a Dios, venid a escuchar; os contaré lo que el Señor ha hecho conmigo.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 65,16
Veníte, audíte, et narrábo, omnes qui timétis Deum, quanta fecit Dóminus ánimae meae.
Se dice Gloria.
Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, que inspiraste a la Virgen María, cuando llevaba en su seno a tu Hijo, visitar a Isabel, concédenos que, dóciles al soplo del Espíritu, podamos siempre cantar con ella tus maravillas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, qui beátam Vírginem Maríam, Fílium tuum gestántem, ad visitándam Elísabeth inspirásti, praesta, quaesumus, ut, afflánti Spirítui obsequéntes, cum ipsa te semper magnificáre possímus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas de la fiesta de La Visitación de la Virgen María (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA (primera opción) Sof 3, 14-18
El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti
Lectura de la profecía de Sofonías.

Alégrate, hija de Sión, grita de gozo, Israel,
regocíjate y disfruta con todo tu ser, hija de Jerusalén.
El Señor ha revocado tu sentencia,
ha expulsado a tu enemigo.
El rey de Israel, el Señor,
está en medio de ti,
no temas mal alguno.
Aquel día se dirá a Jerusalén:
«¡No temas! ¡Sión, no desfallezcas!».
El Señor, tu Dios, está en medio de ti,
valiente y salvador;
se alegra y se goza contigo,
te renueva con su amor;
exulta y se alegra contigo
como en día de fiesta.
Acabé con tu mal,
con el peso de tu oprobio.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (segunda opción) Rom 12, 9-16b
Compartid las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.

Hermanos:
Que vuestro amor no sea fingido; aborreciendo lo malo, apegaos a lo bueno.
Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a si mismo; en la actividad, no seáis negligentes; en el espíritu, manteneos fervorosos, sirviendo constantemente al Señor.
Que la esperanza os tenga alegres; manteneos firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración; compartid las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad.
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis.
Alegraos con los que están alegres; llorad con los que lloran.
Tened la misma consideración y trato unos con otros, sin pretensiones de grandeza, sino poniendoos al nivel de la gente humilde.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Is 12, 2-3. 4bcd. 5-6 (R.: 6)
R.
Es grande en medio de ti el Santo de Israel. Magnus in medio tui Sanctus Israel.

V. «El Señor es mi Dios y salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación».
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación. R.
Es grande en medio de ti el Santo de Israel. Magnus in medio tui Sanctus Israel.

V. «Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso». R.
Es grande en medio de ti el Santo de Israel. Magnus in medio tui Sanctus Israel.

V. Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
porque es grande medio de ti el Santo de Israel. R.
Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel. Magnus in medio tui Sanctus Israel.

Aleluya Cf. Lc 1, 45
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bienaventurada tú, que has creído, Virgen María, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. R. Beata es, Virgo María, quae credidisti quoniam perficientur ea quae dicta sunt tibi a Dómino.

EVANGELIO Lc 1, 39-56
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquellos días, María se levantó y puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».
María dijo:
En aquel tiempo, María dijo:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
“se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humildad de su esclava”.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
“su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
“derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia”
-como lo había prometido a “nuestros padres”-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».
María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 15-agosto-2015
El cántico de la Virgen nos deja también intuir el sentido cumplido de la historia de María: si la misericordia del Señor es el motor de la historia, entonces no podía «conocer la corrupción del sepulcro la mujer que, por obra del Espíritu, concibió en su seno al autor de la vida, Jesucristo» (Prefacio). Todo esto no tiene que ver sólo con María. Las «cosas grandes» hechas en Ella por el Todopoderoso nos tocan profundamente, nos hablan de nuestro viaje en la vida, nos recuerdan la meta que nos espera: la casa del Padre. Nuestra vida, vista a la luz de María asunta al Cielo, no es un deambular sin sentido, sino una peregrinación que, aun con todas sus incertidumbres y sufrimientos, tiene una meta segura: la casa de nuestro Padre, que nos espera con amor.

Oración de los fieles
330. Haciendo nuestros los sentimientos de María, expresados en su cántico de alabanza, oremos a Dios Padre por las necesidades de la Iglesia y de todos los hombres.
- Por la Iglesia, que lleva en su seno, como María, a Jesús, salvación para el mundo entero. Roguemos al Señor.
- Por los que viven solos, desamparados, ignorados por sus parientes y convecinos. Roguemos al Señor.
- Por las madres en periodo de gestación. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, que recordamos hoy el ejemplo admirable de María visitando a su parienta Isabel y poniéndose a su servicio. Roguemos al Señor.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti, Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, que sea agradable a tu majestad este sacrificio nuestro de salvación, como aceptaste complacido el amor de la Madre santísima de tu Unigénito. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Maiestáti tuae, Dómine, hoc nostrum gratum sit sacrifícium salutáre, sicut beatíssimae Unigéniti tui Matris habuísti acceptábilem caritátem. Per Christum.
PREFACIO II DE SANTA MARÍA VIRGEN
La Iglesia alaba a Dios inspirándose en las palabras de María
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Señor, y proclamar tus maravillas en la perfección de tus santos; y, al conmemorar a la bienaventurada Virgen María, exaltar especialmente tu generosidad inspirándonos en su mismo cántico de alabanza.
En verdad hiciste obras grandes en favor de todos los pueblos, y has mantenido tu misericordia de generación en generación, cuando, al mirar la humildad de tu esclava, por ella nos diste al autor de la salvación humana, Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro.
Por él, los coros de los ángeles adoran tu gloria eternamente, gozosos en tu presencia. Permítenos asociarnos a sus voces cantando con ellos tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE BEATA MARIA VIRGINE
Ecclesia, verbis Mariae, laudes Deo persolvit
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, in ómnium Sanctórum provéctu te mirábilem confitéri, et potíssimum, beátae Vírginis Maríae memóriam recoléntes, cleméntiam tuam ipsíus grato magnificáre praecónio.
Vere namque in omnes terrae fines magna fecísti, ac tuam in saecula prorogásti misericórdiae largitátem, cum, ancíllae tuae humilitátem aspíciens, per eam dedísti humánae salútis auctórem, Fílium tuum, Iesum Christum, Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam adórat exércitus Angelórum, ante conspéctum tuum in aeternitáte laetántium. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, sócia exsultatióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III.
Antífona de comunión Lc 1, 48-49
Me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es santo.
Antiphona ad communionem Lc 1, 48-49
Beátam me dicent omnes generatiónes, quia fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen eius.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, que tu Iglesia proclame las maravillas que hiciste a tus fieles, y gozosamente descubra siempre vivo en este sacramento a aquel que san Juan, exultante de alegría, presintió oculto. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Magníficet te, Deus, Ecclésia tua qui tuis fecísti magna fidélibus, et, quem laténtem beátus Ioánnes cum exsultatióne praesénsit, eúndem semper vivéntem cum laetítia in hoc percípiat sacraménto. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
Se puede usar la fórmula de bendición solemne. Santa María Virgen
Dios, que en su providencia amorosa quiso salvar al género humano por el fruto bendito del seno de la Virgen María, os colme de sus bendiciones.
R. Amén.
Que os acompañe siempre la protección de la Virgen, por quien habéis recibido al Autor de la vida.
R. Amén.
Y a todos vosotros, reunidos hoy para celebrar con devoción esta fiesta de María, el Señor os conceda la alegría del Espíritu y los bienes de su reino.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis. De beata Maria Virgine
Deus, qui per beátae Maríae Vírginis partum genus humánum sua vóluit benignitáte redímere, sua vos dignétur benedictióne ditáre.
R. Amen.
Eiúsque semper et ubíque patrocínia sentiátis, per quam auctórem vitae suscípere meruístis.
R. Amen.
Et qui hodiérna die devótis méntibus convenístis, spiritálium gaudiórum caelestiúmque praemiórum vobíscum múnera reportétis.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 1 de junio
M
emoria de san Justino, mártir, que, como filósofo que era, siguió íntegramente la auténtica sabiduría conocida en la verdad de Cristo, la cual confirmó con sus costumbres, enseñando lo que afirmaba y defendiéndola con sus escritos. Al presentar al emperador Marco Aurelio, en Roma, su Apología en favor de la religión cristiana, fue conducido ante el prefecto Rústico y, por confesar que era cristiano, fue condenado a la pena capital (c. 165).
2. También en Roma, santos Caritón y Cariti, Evelpisto y Jeracio, Peón y Liberiano, mártires, los cuales fueron discípulos de san Justino y, junto con él, recibieron la corona eterna (c. 165).
3. En Alejandría, en Egipto, santos mártires Amón, Zenón, Ptolomeo e Ingenuo, soldados, y Teófilo, anciano, que estando en el tribunal, al darse cuenta de que uno de los cristianos que era martirizado flaqueaba y se inclinaba a apostatar, con el rostro, la mirada y gestos intentaron animarle, y al ser objeto de protestas por parte del populacho, se adelantaron confesándose cristianos y, por medio de su victoria, Cristo, que les infundió constancia, triunfó gloriosamente (249).
4. En Licópoli, también en Egipto, santos mártires Isquirión, oficial del ejército, junto con otros cinco soldados, que bajo el prefecto Arrio y en tiempo del emperador Decio, por su fe en Cristo fueron muertos de diversas maneras (c. 250).
5. En Bolonia, ciudad de la Emilia, san Próculo, mártir, que por su fe cristiana fue crucificado (c. 300).
6. En Montefalco, en la Umbría, san Fortunato, presbítero, de quien se dice que, siendo pobre, con su trabajo constante ayudó a los desvalidos, y que entregó su vida en favor de los hermanos (s. IV/V).
7. En la isla de Lérins, en la Provenza, san Caprasio, solitario, que, juntamente con san Honorato, se retiró allí y dio comienzo a la vida monástica (430).
8*. En Arvernia, en Aquitania, san Floro, que dio nombre al monasterio que se edificó sobre su tumba, así como a la ciudad y a la sede episcopal (s. inc.).
9*. En Bretaña Menor, san Ronón, obispo, el cual, oriundo de Hibernia (hoy Irlanda), vivió como solitario en los bosques de la región (c. s. VIII).
10*. En la región de Leicester, en Inglaterra, san Vistano, mártir, que, perteneciente a la estirpe real de Mercia, por oponerse al matrimonio incestuoso de su madre fue asesinado por la espada del tirano (849).
11. En Tréveris, de la Renania, en Lotaringia, san Simeón, el cual, nacido de padre griego en Siracusa, después de llevar vida eremítica en Belén y en la montaña del Sinaí, finalmente se recluyó en la torre de la Puerta Negra de esa ciudad, donde murió (1035).
12. En el monasterio de Oña, en el territorio de Burgos, de la región de Castilla, en Hispania, san Enecón (o Iñigo), abad, varón pacífico, cuya muerte fue llorada también por judíos y musulmanes (c. 1060).
13*. En la ciudad de Alba, en el Piamonte, beato Teobaldo, que por amor a la pobreza dio todo su dinero para socorrer a una viuda y, trabajando como mozo de cuerda, por humildad llevó las cargas de los demás (1150).
14*. En Urbino, del Piceno, en Italia, beato Juan Pelingotto, de la Tercera Orden de San Francisco, que, siendo comerciante, procuraba favorecer más a los otros que a sí mismo, y viviendo recluido en una celda, solamente salía para atender a pobres y enfermos (1304).
15*. En Londres, en Inglaterra, beato Juan Storey, mártir, hombre de leyes y fidelísimo al Romano Pontífice, que después de haber sido encarcelado y exiliado, por su fe católica fue condenado a muerte y ahorcado en Tyburn, alcanzando así los goces eternos (1571).
16. En Omura, en Japón, beatos mártires Alfonso Navarrete, de la Orden de Predicadores, Fernando de San José de Ayala, de la Orden de los Ermitaños de San Agustín, y León Tanaka, religioso de la Compañía de Jesús, que fueron degollados a causa de la fe cristiana, por decisión del supremo mandatario Hideta (1617).
17*. En una nave-prisión anclada ante el puerto de Rochefort, en Francia, beato Juan Bautista Vernoy de Montjournal, presbítero y mártir, que era canónigo de Moulins, y por el hecho de ser sacerdote fue encarcelado, muriendo a consecuencia de la enfermedad que contrajo en prisión (1794).
18. En la ciudad de Hung Yen, en Tonquín, san José Tuc, mártir, joven campesino que se negó a pisar la cruz, por lo cual le encarcelaron y martirizaron varias veces, hasta que en tiempo del emperador Tu Duc fue degollado (1862).
19*. En Piacenza, en Italia, beato Juan Bautista Scalabrini, obispo, quien trabajó incansable por el bien de su iglesia, mostrado un especial interés por los sacerdotes, agricultores y obreros. En favor de los emigrantes a los países de América fundó dos Pías Sociedades del Sagrado Corazón (1905).
20*. En Messina, de Sicilia, en Italia, beato Aníbal María Di Francia, presbítero, que fundó la Congregación de los Rogacionistas del Corazón de Jesús y las Hijas del Celo Divino, para rogar al Señor que dé santos sacerdotes a su Iglesia (1927).

S. C. para la Doctrina de la Fe, Declaración sobre los fragmentos de hostias consagradas (2-mayo-1972).

Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe
Declaración sobre los fragmentos de hostias consagradas, 2 de mayo de 1972.


Para responder a preguntas dirigidas a la Sede Apostólica sobre el modo de actuar con los fragmentos de las hostias consagradas, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, con fecha 2 de mayo de 1972 (Pro. N. 89/71), publicó la Declaración siguiente:

«Habiendo llegado a la Sede Apostólica preguntas sobre los fragmentos que quedan después de la sagrada Comunión, esta Sagrada Congregación, tras haber consultado a las Sagradas Congregaciones para la Disciplina de los Sacramentos y del Culto Divino, ha estimado un deber responder como sigue:

Después de la sagrada Comunión, no solamente las hostias que quedan y las partículas que de ellas se han desprendido, que conservan el aspecto exterior de pan, deben ser conservadas y consumidas respetuosamente, por razón de la veneración debida a la presencia eucarística de Cristo, sino que, en lo que concierne a los demás fragmentos, se deben observar las prescripciones relativas a la purificación de la patena y del cáliz que figuran en los números 120, 138, 237-239 de la Institución general del Misal romano, en la Ordenación de la Misa con asistencia de pueblo, n. 138, y de la Misa sin asistencia de pueblo, n. 31. En cuanto a las hostias que no se consumen inmediatamente, el ministro idóneo debe llevarlas al lugar destinado para reservar la Santísima Eucaristía (cfr. Institutio generalis Missalis Romani, n. 276)».

miércoles, 25 de abril de 2018

Miércoles 30 mayo 2018, Miércoles de la VIII semana del Tiempo Ordinario, feria o san Fernando, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

SAN PÍO X, EXORTACIÓN APOSTÓLICA "HAERENT ANIMO" (4 de agosto de 1908)
SOBRE LA SANTIDAD DEL CLERO

Una excusa falsa: la actividad externa.

Entre aquellos mismos a quienes les resulta una carga recogerse en su corazón (39) o no quieren hacerlo, no faltan los que reconocen la consiguiente pobreza de su alma, y se excusan pretextando que se entregaron totalmente al activismo del ministerio en favor de los demás. Pero se engranan miserablemente. Habiendo perdido la costumbre de tratar con Dios, cuando hablan de El a los hombres o dan consejos de vida cristiana, están totalmente vacíos del espíritu de Dios, de manera que la palabra evangélica parece como muerta ¡en ellos. Su voz puede ser todo lo hermosa que sea con el brillo de la prudencia y de la elocuencia, que no es ya el eco de la voz del buen Pastor, a quien las ovejas oyen con provecho; su voz resuena y se pierde inútilmente, y algunas veces, perjudica por el mal ejemplo,, y no sin desdoro de la rebelión y escándalo para los buenos. Esto mismo sucede en las demás facetas de su laboriosa vida, pues, o no produce ningún provecho ni fruto real, o es efímero, porque le falta la lluvia del cielo, que únicamente por la oración del que se humilla (40) puede constituirse en abundancia. No podemos dejar de lamentarnos ahora de aquellos que, engañados por novedades perniciosas, no se avergüenzan de pensar en contra de estas prácticas y juzgan perdido ¡el tiempo empleado en meditar y orar.

Funesta ceguera. ¡Ojalá reflexionen con atención dentro de sí y comprendan a dónde va a parar esa negligencia y ese desprecio de la oración! De aquí brotó aquella soberbia y aquella contumacia que dieron frutos amargos, que Nuestro corazón de Padre no quiere recordar, sino hacer que desaparezcan totalmente. Que Dios escuche este deseo, y mirando con ojos benignos a los extraviados, derrame sobre ellos con tal abundancia el espíritu de gracia y de oración, que, llorando su error, vuelvan espontáneamente, en medio de la alegría de todos, a los caminos abandonados en mal hora, y prosigan por ello: con más cautela. Y Dios nos sea testigo, como fue en otro tiempo con el Apóstol (41), de qué modo lo amamos a todos ellos en las entrañas de Jesucristo Que en ellos, como en todos vosotros, hijos amadísimos, quede bien grabada Nuestra exhortación que también es de Cristo Señor: vigilad y orad (42) Ante todo, que: cada uno ponga su empeño en meditar piadosamente, y que suplique con espíritu confiado: ¡Señor, enséñanos a orar! (43)

Indispensable para la dirección de almas.

Hay otro motivo de mucha importancia para induciros a meditar: la riqueza de consejo y de virtud que procede la meditación, muy útil para acertar en la cura de almas, que es la obra más difícil de todas. A este propósito vienen muy bien y son dignas de ser recordadas las palabras pastorales de San Carlos: "Entended, hermanos, que nada es tan necesario a todos los varones ¡eclesiásticos como la oración mental, que debe preceder, acompañar y seguir a todas nuestras acciones. Cantaré - dice el Profeta- y entenderé (44). Si administras los Sacramentos, ¡oh hermano!, medita lo que haces; si celebras Misa, piensa qué ofreces; ¡si cantas, medita a quién y qué cosas hablas -, si diriges las almas, piensa con qué sangre fueron lavadas (45). Por eso con razón la Iglesia nos hace repetir con frecuencia aquellas palabras de David: Bienaventurado el varón que medita en la ley del Señor, su voluntad permanece de día y de noche; todas las cosas que haga le resultarán bien. Una última consideración puede servir de sano ¡estímulo: Si el sacerdote se llama y es otro Cristo por la comunicación de la potestad, ¿no deberá hacerse y ser considerado tal también por la imitación de sus obras?... "Sea, pues, nuestro mayor empeño en la vida de Jesucristo" (46).

(39) Heb 10, 32. Jer., 12, 11.
(40) Sir 35, 21.
(41) Filip 1, 5
(42) Mc 12, 33.
(43) Lc 11, 1
(44) Sal 100, 2
(45) Ex orationib. ad clerum.
(46) Imitación de Cristo, 1, 1.


CALENDARIO

30 MIÉRCOLES DE LA VIII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SAN FERNANDO, memoria libre


Misa de feria (verde) o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común de santos (para un santo) o de un domingo del T.O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- 1 Pe 1, 18-25. Fuisteis liberados con una sangre preciosa, como la de un cordero sin mancha, Cristo.
- Sal 147. R. Glorifica al Señor, Jerusalén.
- Mc 10, 32-45. Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 31 de mayo, pág. 339.
CALENDARIOS: Arzobispado Castrense-Armas de Ingenieros y Transmisiones; Cuerpo de Ingenieros Politécnicos (Construcción, Telecomunicaciones y Electrónica de las Escalas Superior y Técnica): San Fernando (S). Burgos-ciudad, Córdoba-ciudad, Segovia y Sevilla: (F). Burgos-diócesis, Cartagena, Córdoba-diócesis, Jaén y León: (MO). Zamora: (ML).
Hijas de María Madre de la Iglesia: Beata Matilde Téllez (F). Plasencia: (ML).
Hospitalarias del Sagrado Corazón: Visitación de la Virgen María (F-trasladada).
Servitas: Beato Santiago Salomoni, presbítero (MO).
Barcelona, Sant Feliu de Llobregat, Terrassa y Vic: Beato Pedro Tarrés, presbítero (ML).
Dominicos: Beato Santiago Salomoni, presbítero (ML).
II Franciscanos: Beata Bautista Varano, virgen (ML).
OFM: Beato Mariano de Roccasale, religioso (ML).
Paúles e Hijas de la Caridad: Beata Marta María Wiecka, virgen (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: de la VIII semana del T. Ordinario.

Misa de la memoria:
Elogio del martirologio
San Fernando III, rey de Castilla y León, que fue prudente en el gobierno del reino, protector de las artes y las ciencias, y diligente en propagar la fe. Descansó finalmente en la ciudad de Sevilla. (1252)

Oración colecta propia. El resto del común de santos y santas: B. Por un santo 1.

30 de mayo
San Fernando
COMMUNE SANCTORUM ET SANCTARUM. B. Pro uno Sancto 1.
Antífona de entrada Cf. Sal 20, 2-3
Señor, el justo se alegra por tu fuerza, y cuánto goza con tu victoria. Le has concedido el deseo de su alma
Antiphona ad introitum Cf. Ps 20, 2-3
In virtúte tua, Dómine, laetábitur iustus, et super salutáre tuum exsultábit veheménter; desidérium ánimae eius tribuísti ei.
Oración colecta
Oh, Dios, que elegiste al rey san Fernando como defensor de tu Iglesia en la tierra, escucha las súplicas de tu pueblo que te pide tenerlo como protector en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui infirmitáti nostrae, ad teréndam salútis viam, in Sanctis tuis exémplum et praesídium collocásti, concéde propítius, ut, qui beáti N. natalícia cólimus, per eius ad te exémpla gradiámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la VIII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par)

PRIMERA LECTURA 1 Pe 1, 18-25
Fuisteis liberados con una sangre preciosa, como la de un cordero sin mancha, Cristo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos:
Ya sabéis que fuisteis liberados de vuestra conducta inútil, heredada de vuestros padres, pero no con algo corruptible, con oro o plata, sino con una sangre preciosa, como la de un cordero sin defecto y sin mancha, Cristo, previsto ya antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos por vosotros, que, por medio de él, creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, de manera que vuestra fe y vuestra esperanza estén puestas en Dios.
Ya que habéis purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad hasta amaros unos a otros como hermanos, amaos de corazón unos a otros con una entrega total, pues habéis sido regenerados, pero no a partir de una semilla corruptible sino de algo incorruptible, mediante la palabra de Dios viva y permanente, porque
«Toda carne es como hierba
y todo su esplendor como flor de hierba:
se agosta la hierba y la flor se cae,
pero la palabra del Señor permanece para siempre».
Pues esa es la palabra del Evangelio que se os anunció.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 147, 12-13. 14-15. 19-20 (R.: 12a)
R.
Glorifica al Señor, Jerusalén.
Lauda, Ierúsalem, Dóminum.
O bien: Aleluya.

V. Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sion.
Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.
R.
Glorifica al Señor, Jerusalén.
Lauda, Ierúsalem, Dóminum.

V. Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz.
R.
Glorifica al Señor, Jerusalén.
Lauda, Ierúsalem, Dóminum.

V. Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos.
R.

Aleluya Mc 10, 45
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. El Hijo del hombre ha venido a servir y dar su vida en rescate por muchos. R.
Filius hominis venit ut ministraret, et dare animan suam redemptionem pro multis

EVANGELIO Mc 10, 32-45
Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los discípulos estaban subiendo por el camino hacia Jerusalén y Jesús iba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que lo seguían tenían
miedo. Él tomó aparte otra vez a los Doce y empezó a decirles lo que le iba a suceder:
«Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará».
Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:
«Maestro, queremos que nos hagas lo que te vamos a pedir».
Les preguntó:
«¿Qué queréis que haga por vosotros?».
Contestaron:
«Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda».
Jesús replicó:
«No sabéis lo que pedís, ¿podéis beber el cáliz que yo he de beber, o bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?».
Contestaron:
«Podemos».
Jesús les dijo:
«El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y seréis bautizados con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado».
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
Jesús, llamándolos, les dijo:
«Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía 18-octubre-2015
Frente a los que luchan por alcanzar el poder y el éxito, para hacerse ver, frente a los que quieren ser reconocidos por sus propios méritos y trabajos, los discípulos están llamados a hacer lo contrario. Por eso les advierte: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor» (Mc 10, 42-43). Con estas palabras señala que en la comunidad cristiana el modelo de autoridad es el servicio. El que sirve a los demás y vive sin honores ejerce la verdadera autoridad en la Iglesia. Jesús nos invita a cambiar de mentalidad y a pasar del afán del poder al gozo de desaparecer y servir; a erradicar el instinto de dominio sobre los demás y vivir la virtud de la humildad.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVIII
306. Oremos a Dios Padre.
- Por el Papa, los obispos y los presbíteros. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes, los jueces y los legisladores. Roguemos al Señor.
- Por todos los que se encuentran en cualquier necesidad. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia), por nosotros mismos. Roguemos al Señor.
Atiende a nuestras peticiones y concédenos los dones de tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, por esta oblación que te presentamos en la conmemoración de san N., otorga a tus fieles los dones de la paz y la unidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Praesénti oblatióne, Dómine, in beáti N. commemoratióne deláta, fidélibus tuis, quaesumus, pacis et unitátis dona largíre. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS SANTOS
La gloria de los Santos
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque eres glorificado en la asamblea de los santos, y, al coronar sus méritos, coronas tu propios dones.
Tú nos ofreces el ejemplo de su vida, la ayuda de su intercesión y la participación en su destino; para que, animados por tan abundantes testigos, cubramos sin desfallecer la carrera que nos corresponde y alcancemos, con ellos, la corona de gloria que no se marchita, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con la variada asamblea de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS
De gloria Sanctorum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui in Sanctórum concílio celebráris, et eórum coronándo mérita tua dona corónas. Qui nobis eórum conversatióne largíris exémplum, et communióne consórtium, et intercessióne subsídium; ut, tantis téstibus confirmáti, ad propósitum certámen currámus invícti et immarcescíbilem cum eis corónam glóriae consequámur, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cumque multíplici congregatióne Sanctórum, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO.
Antífona de la comunión Mt 6, 33
Buscad sobre todo el Reino de Dios, y todo esto se os dará por añadidura, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 6, 33
Primum quaerite regnum Dei, et ómnia adiciéntur vobis, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
El sacramento que hemos recibido en la memoria de san N. santifique, Señor, nuestras mentes y corazones, para que merezcamos participar de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménta quae súmpsimus, Dómine, in commemoratióne beáti N. mentes et corda nostra sanctíficent, ut divínae consórtes natúrae éffici mereámur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 31 de mayo
F
iesta de la Visitación de la bienaventurada Virgen María, cuando fue a ver su prima Isabel, que estaba embarazada de un hijo en su ancianidad, y la saludó. Al encontrarse con alegría las dos futuras madres, el Redentor que venía al mundo santificó a su precursor que aún estaba en el seno de Isabel, y al responder María al saludo de Isabel, y exultando de gozo en el Espíritu santo, glorificó a Dios con el cántico de alabanza del Magnificat.
2. En Roma, en el cementerio de Domitila, en la vía Ardeatina, santa Petronila, virgen y mártir (s. in.).
3. Junto a Comana, en el Ponto, san Hermias, soldado y mártir (s. III).
4. En Aquileya, en la región de Venecia, santos Cancio, Canciano y Cancianila, mártires, los cuales, habiendo sido apresados por el perseguidor y escapando de la ciudad en un carromato, finalmente fueron ajusticiados (s. IV).
5*. En Toulouse, en la Galia Narbonense, san Silvio, obispo, que comenzó la construcción de una basílica para acoger dignamente el sepulcro de san Saturnino (c. 400).
6*. En Forlí, en la Emilia, beato Jacobo Salomoni, presbítero, quien, de adolescente, fallecido su padre e ingresada su madre en las monjas cistercienses, distribuyó sus bienes entre los pobres y entró en la Orden de Predicadores, donde resplandeció durante cuarenta y cinco años dotado de insignes carismas y como amigo de los pobres y hombre pacífico (1314).
7*. En Camerino, del Piceno, en Italia, beata Bautista (Camila) Varano, abadesa del monasterio de clarisas fundado por su mismo padre, donde experimentó grandes tribulaciones, pero también consolaciones místicas (1524).
8*. En York, en Inglaterra, beatos Roberto Thorpe, presbítero, y Tomás Watkinson, mártires, que fueron condenados a muerte en tiempo de la reina Isabel I, el primero por ser sacerdote y el segundo, padre de familia de edad avanzada, por haber prestado muchas veces ayuda a los sacerdotes, recibiendo, a un mismo tiempo, la corona del martirio en el patíbulo (1591).
9*. En París, en Francia, beato Nicolás Barré, presbítero, el cual, siendo maestro de teología y célebre director de almas en el espíritu del Evangelio, fundó por toda Francia las Escuelas Cristianas y de Caridad, así como las Hermanas Maestras del Niño Jesús, para la educación gratuita de niños pobres (1686).
10*. En Nicosia, en Sicilia, beato Félix (Jacobo) Amoroso, religioso, que después de haber sido rechazado durante diez años, finalmente ingresó en la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, desempeñando humildísimos oficios con sencillez e inocencia de corazón (1787).
11*. En el pueblo de Bellegra, en la comarca romana, beato Mariano de Roccacasale (Domingo) Di Nicolantonio, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que cumpliendo el oficio de portero abrió la puerta del convento a los pobres y a los peregrinos, a quienes atendió en todo con suma caridad (1886).
12. En el lugar de Mityana, en Uganda, san Noé Mawaggali, mártir, que, siendo servidor del rey, iniciada la persecución y rehusando impávido emprender la fuga, ofreció voluntariamente su pecho a las lanzas de los soldados, quienes se lo atravesaron estando colgado de un árbol, hasta que entregó el espíritu por Cristo (1886).

martes, 24 de abril de 2018

Martes 29 mayo 2018, Martes de la VIII semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa por todos los difuntos).

SOBRE LITUGIA

SAN PÍO X, EXORTACIÓN APOSTÓLICA "HAERENT ANIMO" (4 de agosto de 1908)
SOBRE LA SANTIDAD DEL CLERO

La meditación diaria.

Es de capital importancia en esto señalar cada día un tiempo determinado a la meditación de las cosas eternas. Ningún sacerdote puede descuidar esto sin ¡cometer una imprudencia grave y sin daño para su alma. Escribiendo a Eugenio III, que había sido su discípulo y que después fue Pontífice Romano, el Santo Abad Bernardo le advertía con gran claridad e insistencia que no dejase un solo día la meditación de las cosas divinas, sin buscar excusa en las ocupaciones tan numerosas y tan graves como lleva consigo el supremo apostolado. Y para hacer ver con cuanta razón le escribía así, enumeraba sabiamente las ventajas de la meditación: "Ante todo purifica la mente que es la fuente de donde procede. Regula los afectos, dirige los actos, corrige los excesos, rectifica las costumbres, hace la vida honesta y ordenada; en fin, confiere tanto la ciencia de las cosas divinas como la de las cosas humanas. La meditación aclara lo que ¡está confuso, reaprieta lo que se ha relajado, concentra lo que está esparcido, escudriña lo que está oculto; investiga la verdad, examina lo que es verosímil y explora las apariencias. Ella es la que planifica lo que debe hacerse y reflexiona sobre lo hecho, y así la mente corrige los errores pasados y previene los errores futuros. Ella es la que en la prosperidad hace presentir lo adverso, y en la adversidad sabe quedar como insensible; dos bienes, esto es propio de la fortaleza, aquello de la prudencia" (37).

Todas estas grandes ventajas que la meditación nos proporciona nos enseban y nos advierten que en todos sentidos es no sólo provechosa, sino absolutamente indispensable. Aunque las diferentes funciones sacerdotales son todas augustas y venerables, ocurre, sin embargo, que quienes las cumplen por rutina, no les prestan la consideración reverente que merecen; poco a poco el fervor va disminuyendo y fácilmente se cae en la negligencia y hasta en el disgusto de las cosas más santas

A esto se debe añadir que el sacerdote está obligado a vivir a diario como en medio de una generación depravada; hasta ¡en el ejercicio de la caridad pastoral puede temer que se escondan las asechanzas de la serpiente infernal. ¿No es fácil que hasta los corazones piadosos se manchen con el polvo del mundo? Por eso es tan grande la necesidad de volver todos los días a la contemplación de las cosas del Cielo, para que, recobrando las fuerzas, la mente y la voluntad reciban nuevo vigor contra las tentaciones. Además, conviene que el sacerdote adquiera una cierta facilidad y hábito para elevarse y tender hacia las cosas celestiales, él, que debe gustar las cosas de Dios, enseñarlas y aconsejarlas, y de tal manera debe ordenar su vida por encima de las cosas humanas, que todo lo que haga en el cumplimiento de su ministerio, esté hecho según Dios, inspirado y guiado por la fe. Que esta actitud de espíritu, esta unión espontánea del alma con Dios, se obtiene principalmente por medio de la meditación diaria, es algo tan evidente para quien lo piense un poco, que no es necesario detenernos más en su explicación.

Daños que provienen del abandono de la meditación.

Aunque tristemente, esta verdad puede confirmarse por la vida de aquellos sacerdotes que abandonan la meditación de las cosas eternas o la miran con fastidio, Por eso se ven hombres en los que se halla totalmente adormecido el importantísimo bien del sentido de Cristo, dados completamente a las cosas de la tierra, pretendiendo alcanzar cosas vanas, parloteadores de cosas frívolas; y tratando las cosas santas fríamente y con negligencia, hasta quizá indignamente. Los mismos que antes, fortalecidos con la gracia de su reciente unción sacerdotal, preparaban su espíritu para rezar el Oficio divino y no hacer como quienes tientan a Dios; buscaban el momento oportuno y el lugar recogido; procuraban penetrar el sentido de la palabra de Dios; cantaban alabanzas, se lamentaban, se alegraban y esponjaban su espíritu con el Salmista y ahora ¡qué diferentes! Ya apenas queda nada en ellos de aquella alegre piedad con que tendían hacia los divinos misterios. ¡Que amados eran para ellos en otros tiempos aquellos tabernáculos! El alma suspiraba por sentarse a la mesa del Señor y llevar a otros muchos a ella. Antes de celebrar la Misa, ¡qué deseos de pureza y qué oración la de aquella alma! Y en el momento de celebrar, ¡cuánta reverencia al observar las ceremonias con toda su hermosura!, ¡qué acción de gracias brotaba del fondo de su corazón! El buen olor de Cristo se extendía sobre el pueblo. Acordáos, hijos amadísimos, acordáos... de los días pasados (38), cuando el alma ardía, encendida con el entusiasmo de la meditación santa.

(37) De considerat. 1, 7.
(38) Hebr. 10, 32.


CALENDARIO

29 MARTES DE LA VIII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- 1 Pe 1, 10-16. Profetizaron sobre la gracia destinada a vosotros, por eso, manteniéndoos sobrios, confiad plenamente.
- Sal 97. R. El Señor da a conocer su salvación.
- Mc 10, 28-31. Recibiréis en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 30 de mayo, pág. 337.
CALENDARIOS: Urgell: San Justo, obispo (MO). Solsona: (ML).
Salesianos: Beato José Kowalski, presbítero y mártir (MO). Salesianas: (ML).
Jaca: Santos Voto y Félix, y compañeros eremitas del Valle de Atarés (ML).
Tortosa: San Pedro Mártir Sans, obispo y mártir (ML).
Valladolid: Aniversario de la ordenación episcopal del cardenal Ricardo Blázquez Pérez, arzobispo (1988).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: de la VIII semana del T. Ordinario.

Misa de difuntos:
III. EN DIVERSAS CONMEMORACIONES.
B. Por varios o por todos los difuntos 3
III. IN VARIIS COMMEMORATIONIBUS
B. Pro pluribus vel pro omnibus defunctis 3.
Antífona de entrada Ap 14, 13
Bienaventurados los que mueren en el Señor. Que descansen de sus fatigas, porque sus obras los acompañan.
Antiphona ad introitum Cf. Ap 14,13
Beáti mórtui, qui in Dómino moriúntur. Amodo requiéscant a labóribus suis: ópera enim illórum sequúntur illos.
Oración colecta
Oh, Dios, en cuya misericordia descansan la almas de los fieles, concede benigno a tus siervos [N. y N.] y a todos los que murieron en Cristo, el perdón de sus pecados, para que, libres de toda culpa, tengan parte en la resurrección de Cristo. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, cuius miseratióne ánimae fidélium requiéscunt, fámulis tuis (N. et N.) et ómnibus in Christo quiescéntibus da propítius véniam peccatórum, ut, a cunctis reátibus absolúti, Christi tui resurrectióni sociéntur. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la VIII semana de Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Pe 1, 10-16
Profetizaron sobre la gracia destinada a vosotros, por eso, manteniéndoos sobrios, confiad plenamente
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos:
Sobre la salvación de las almas estuvieron explorando e indagando los profetas
que profetizaron sobre la gracia destinada a vosotros
tratando de averiguar a quién y a qué momento apuntaba
el Espíritu de Cristo que había en ellos
cuando atestiguaba por anticipado la pasión del Mesías
y su consiguiente glorificación.
Y se les reveló que no era en beneficio propio, sino en el vuestro por lo que administraban estas cosas
que ahora os anuncian quienes os proclaman el Evangelio
con la fuerza del Espíritu Santo enviado desde el cielo.
Son cosas que los mismos ángeles desean contemplar.
Por eso, ceñidos los lomos de vuestra mente y, manteniéndoos sobrios, confiad plenamente en la gracia que se os dará en la revelación de Jesucristo.
Como hijos obedientes, no os amoldéis a las aspiraciones que teníais antes, en los días de vuestra ignorancia.
Al contrario, lo mismo que es santo el que os llamó, sed santos también vosotros en toda vuestra conducta, porque está escrito: «Seréis santos, porque yo soy santo».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 97, 1bcde. 2-3ab. 3c-4 (R.: 2a)
R.
El Señor da a conocer su salvación. Notum fecit Dóminus salutáre suum.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.
El Señor da a conocer su salvación. Notum fecit Dóminus salutáre suum.

V. El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.
El Señor da a conocer su salvación. Notum fecit Dóminus salutáre suum.

V. Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.
El Señor da a conocer su salvación. Notum fecit Dóminus salutáre suum.

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R. Benedíctus es, Pater, Dómine cæli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.

EVANGELIO Mc 10, 28-31
Recibiréis en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús:
«Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido».
Jesús dijo:
«En verdad os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, que no reciba ahora, en este tiempo, cien veces más —casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones— y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 11-octubre-2015
Este «cien veces más» está hecho de las cosas primero poseídas y luego dejadas, pero que se reencuentran multiplicadas hasta el infinito. Nos privamos de los bienes y recibimos en cambio el gozo del verdadero bien; nos liberamos de la esclavitud de las cosas y ganamos la libertad del servicio por amor; renunciamos a poseer y conseguimos la alegría de dar. Lo que Jesús decía: «Hay más dicha en dar que en recibir» (cf. Hch 20, 35).

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVII
305. Oremos a Dios Padre.
- Por los pastores de la Iglesia. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes de las naciones. Roguemos al Señor.
- Por los que no tienen trabajo. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, aquí reunidos. Roguemos al Señor.
- Por todos nuestros hermanos difuntos. Roguemos al Señor.
Socórrenos, Señor, para que podamos alegrarnos con tus beneficios. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Mira, Señor, con bondad los dones que te ofrecemos por el eterno descanso de las almas de tus siervos; concédeles, por estos auxilios salvíficos, ser contados para siempre en el número de tus redimidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Múnera, Dómine, quaesumus, quae pro ánimarum famulórum tuórum réquie offérimus, placátus inténde, ut, per haec salútis humánae subsídia, tuórum número redemptórum sorte perpétua censeántur. Per Christum.
PREFACIO III DE DIFUNTOS
Cristo, salvación y vida
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque él es la salvación del mundo, la vida de los hombres, la resurrección de los muertos.
Por él, los coros de los ángeles adoran tu gloria eternamente, gozosos en tu presencia. Permítenos asociarnos a sus voces cantando con ellos tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE DEFUNCTIS
Christus, salus et vita
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum:
Qui est salus mundi, vita hóminum, resurréctio mortuórum.
Per quem maiestátem tuam adórat exércitus Angelórum, ante conspéctum tuum in aeternitáte laetántium. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, sócia exsultatióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión
Concede, Señor, el descanso eterno a aquellos en cuyo recuerdo comulgamos el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Antiphona ad communionem
Pro quorum memória Corpus et Sanguis Christi súmitur, dona eis, Dómine, réquiem sempitérnam.
Oración después de la comunión
Hemos recibido, Señor, los sacramentos de la redención implorando tu clemencia; que, por tu misericordia, nos ayuden a quienes aún vivimos y obtengan el perdón eterno a nuestros difuntos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Súmpsimus, Dómine, redemptiónis sacraménta, tuam cleméntiam obsecrántes, ut, te miseránte, nobis vivéntibus tutélam, et nostris defúnctis véniam sempitérnam obtíneant. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 30 de mayo
En España es recomendable leer en primer lugar, por tener el grado de Memoria en el Calendario español, la conmemoración de san Fernando, que en este día figura en el núm. 6.
1. En Porto Torres, de Cerdeña, san Gabino, mártir (c. s. IV).
2. En Cesarea de Capadocia, santos Basilio y Emelia, los cuales fueron padres de los santos obispos Basilio Magno, Gregorio de Nisa y Pedro de Sebaste, y de santa Macrina, virgen. Estos santos esposos, habiendo sido desterrados de su ciudad en tiempo del emperador Galerio Maximiano, habitaron en las soledades del Ponto y, después de la persecución, dejando a sus hijos por herederos de sus virtudes, descansaron en paz (349 y 372).
3. En Pavía, de Lombardía, san Anastasio, obispo, el cual, habiendo abandonado la herejía arriana, profesó firmemente la fe católica (c. 680).
4. En Geheel, de Brabante, en Austrasia, santa Dimpna, virgen y mártir (s. VII/IX).
5. En Tervueren, también de Brabante, en Austrasia, tránsito de san Huberto, obispo de Tongres y Maastricht, discípulo y sucesor de san Lamberto, que dedicó todas sus fuerzas en difundir el Evangelio por Brabante y las Ardenas, y allí combatió las costumbres paganas (727).
6. En Sevilla, en España, san Fernando III, rey de Castilla y León, que fue prudente en el gobierno del reino, protector de las artes y las ciencias, y diligente en propagar la fe (1252).
7. En Rouen, de Normandía, en Francia, santa Juana de Arco, virgen, que, conocida como la doncella de Orleans, luchó firmemente por su patria, pero al final fue entregada al poder de los enemigos, condenada en un juicio injusto y quemada en la hoguera (1431).
8. En Londres, en Inglaterra, san Lucas Kirby, presbítero y mártir, que en la persecución durante el reinado de Isabel I fue colgado en la triple horca de Tyburn después de muchos tormentos. Con él padecieron el suplicio en el mismo patíbulo los beatos presbíteros y mártires Guillermo Filby y Lorenzo Johnson, así como Tomás Cottam, de la Compañía de Jesús (1582).
9*. En la misma ciudad y treinta años después, reinando Jacobo I, beatos Guillermo Scott, de la Orden de San Benito, y Ricardo Newport, presbíteros y mártires, quienes, por ser sacerdotes, fueron estrangulados, pero el segundo, como aún respiraba, fue muerto a espada y descuartizado (1612).
10. En Kampala, en Uganda, san Matías Kalemba, de sobrenombre Mulumba o el Fuerte, mártir, que habiendo abandonando el culto mahometano, después de su bautismo en Cristo renunció al oficio de juez y propagó la fe cristiana con empeño, por lo cual padeció torturas en tiempo del rey Mwanga y, privado de todo consuelo, entregó finalmente su espíritu a Dios (1886).
11*. En Savona, en Italia, tránsito del beato José Marello, obispo de Acqui, en el Piamonte, que fundó la Congregación de los Oblatos de San José, dedicada a la formación moral y cristiana de los jóvenes (1895).
12*. En el campo de concentración de Buchenwald, de Turingia, en Alemania, pasión del beato Otón Neururer, presbítero y mártir, el cual, por haber convencido a una joven católica para que no simulase la celebración del matrimonio con un partidario del régimen hostil a Dios y a los hombres, y que estaba ya casado, le encerraron en la cárcel, donde, a pesar de todo, continuó ocultamente con su ministerio entre todo tipo de tribulaciones, hasta que consumó el martirio al ser colgado por los pies cabeza abajo (1940).

lunes, 23 de abril de 2018

Lunes 28 mayo 2018, Lunes de la VIII semana del Tiempo Ordinario, feria.

SOBRE LITURGIA

SAN PÍO X, EXORTACIÓN APOSTÓLICA "HAERENT ANIMO" (4 de agosto de 1908)
SOBRE LA SANTIDAD DEL CLERO

III. MEDIOS DE SANTIFICACIÓN

1. LA ORACIÓN

Su necesidad.

Se sabe que, la santidad de vida es fruto de nuestra voluntad, en la medida en que sea fortalecida por Dios con el auxilio de la gracia. Dios mismo ha provisto abundantemente para que no nos falte jamás, si no queremos, el don de su gracia; y este auxilio nos lo aseguramos principalmente por medio de la oración. Entre la santidad y la oración existe necesariamente una relación tal, que no es posible la una sin la otra. Es verdad esta frase del Crisóstomo: "Creo que es patente para todos que es sencillamente imposible vivir virtuosamente sin el auxilio de la oración" (32) y San Agustín, agudamente, llega a esta conclusión: "Sabe verdaderamente vivir bien quien sabe orar" (33). Jesucristo mismo nos confirma estas enseñanzas con la exhortación constante de su palabra y sobre todo con su ejemplo. Para orar se retiraba a los desiertos o subía solo a las montañas; pasaba noches enteras en esta ocupación, a la que se entregaba intensamente; iba con frecuencia al Templo, y hasta rodeado de la multitud elevaba los ojos al cielo y oraba en público; por último, clavado en la cruz, en medio dio los dolores de la muerte, suplicó a su Padre con lágrimas y dando una gran voz. Tenemos, pues, que estar persuadidos de que el sacerdote, para poder estar a la altura de su dignidad y de su deber, necesita darse de lleno a la oración. Con demasiada frecuencia hay que lamentar que lo haga más por rutina que por devoción; que rece a su tiempo el oficio descuidadamente y otras pocas oraciones, y que después ya no se acuerde de dedicar ningún otro momento, del día a hablar con Dios, elevando el alma al cielo. Y, sin embargo, el sacerdote, mucho más que nadie, debe obedecer el precepto de Cristo: Es preciso orar siempre (34), precepto del que San Pablo se hace eco con tanta insistencia: Perseverad en la oración,, velando en ella con acción de gracias (35). Orad sin cesar II.

¡Cuántas ocasiones se presentan durante el día para elevarse hacia Dios a un alma que desea ardientemente su propia satisfacción y la salvación de las otras almas! Los sufrimientos interiores, la violencia y la insistencia de las tentaciones, la escasez de virtud, el desaliento y la esterilidad de los trabajos, las ofensas y las negligencias innumerables, en fin, el temor al juicio,

de Dios; todas estas cosas son poderosos estímulos para llorar ante el Señor y enriquecernos fácilmente a sus ojos de méritos, además de conseguir su ayuda. Y debemos llorar no sólo por nosotros. En esta marea de pecados que va invadiendo todo sin detenerse, a nosotros nos corresponde de modo especial implorar con nuestras súplicas la clemencia divina.

(32) De praecatione orat. 1.
(33) Hom. 4 ex 50.
(34) Lc 18, 1.
(35) Col 4, 2.
(36) 1 Tes 5, 17.


CALENDARIO

28 LUNES DE LA VIII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria


Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- 1 Pe 1, 3-9. Sin haber visto a Cristo lo amáis y creéis en él y así os alegráis con un gozo inefable.
- Sal 110. R. El Señor recuerda siempre su alianza.
- Mc 10, 17-27. Vende lo que tienes y sígueme.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 29 de mayo, pág. 335.
CALENDARIOS: Lleida: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Sant Feliu de Llobregat: San Felipe Neri, presbítero (MO-trasladada).
Orden de San Juan de Jerusalén: Santa Ubaldesca, virgen (MO).
Segovia: Nuestra Señora de Hormuez (ML).
Dominicos: Beata María Bartolomea Bagnesi, virgen (ML).
OFM Cap.: Santa María Ana de Jesús de Paredes, virgen (ML).
Huelva: Aniversario de la muerte de Mons. Rafael González Moralejo, obispo, emérito (2004).

TEXTOS MISA

VIII semana del Tiempo Ordinario, feria.
Hebdómada VIII “Per Annum”, feria.
Antífona de entrada Sal 17, 19-20
El Señor fue mi apoyo: me sacó a un lugar espacioso, me libró, porque me amaba.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 17, 19-20
Factus est Dóminus protéctor meus, et edúxit me in latitúdinem, salvum me fecit, quóniam vóluit me.
Oración colecta
Concédenos, Señor, que el mundo progrese según tu designio de paz para nosotros, y que tu Iglesia se alegre en su confiada entrega. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da nobis, quaesumus, Dómine, ut et mundi cursus pacífico nobis tuo órdine dirigátur, et Ecclésia tua tranquílla devotióne laetétur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la VIII semana de Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Pe 1, 3-9
Sin haber visto a Cristo lo amáis y creéis en él y así os alegráis con un gozo inefable
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor, Jesucristo, que, por su gran misericordia,
mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos,
nos ha regenerado
para una esperanza viva;
para una herencia incorruptible, intachable e inmarcesible,
reservada en el cielo a vosotros,
que, mediante la fe, estáis protegidos con la fuerza de Dios;
para una salvación dispuesta a revelarse en el momento final.
Por ello os alegráis,
aunque ahora sea preciso padecer
un poco en pruebas diversas;
así la autenticidad de vuestra fe, más preciosa que el oro, que, aunque es perecedero, se aquilata a fuego,
merecerá premio, gloria y honor
en la revelación de Jesucristo;
sin haberlo visto lo amáis y, sin contemplarlo todavía,
creéis en él
y así os alegráis con un gozo inefable y radiante,
alcanzando así la meta de vuestra fe:
la salvación de vuestras almas.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 110, 1b-2. 5-6. 9 y 10c (R.: cf. 5b)
R.
El Señor recuerda siempre su alianza. Memor erit Dóminus in sáeculum testaménti sui.

V. Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R.
El Señor recuerda siempre su alianza. Memor erit Dóminus in sáeculum testaménti sui.

V. Él da alimento a los que lo temen
recordando siempre su alianza.
Mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles. R.
El Señor recuerda siempre su alianza. Memor erit Dóminus in sáeculum testaménti sui.

V. Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza.
Su nombre es sagrado y temible.
La alabanza del Señor dura por siempre. R.
El Señor recuerda siempre su alianza. Memor erit Dóminus in sáeculum testaménti sui.

Aleluya 2 Cor 8, 9
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriqueceros con su pobreza. R.
Iesus Christus egénus factus est, cum esset dives, ut illíus inópia vos dívites essétis.

EVANGELIO Mc 10, 17-27
Vende lo que tienes y sígueme
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló ante él y le preguntó:
«Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?».
Jesús le contestó:
«¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre».
Él replicó:
«Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud».
Jesús se quedó mirándolo, lo amó y le dijo:
«Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dáselo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego ven y sígueme».
A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó triste porque era muy rico.
Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos:
«Qué difícil les será entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas!».
Los discípulos quedaron sorprendidos de estas palabras. Pero Jesús añadió:
«Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios».
Ellos se espantaron y comentaban:
«Entonces, ¿quién puede salvarse?».
Jesús se les quedó mirando y les dijo:
«Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo Puede todo».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 11-octubre-2015
Jesús intuye este deseo que el joven lleva en su corazón; por eso su respuesta se traduce en una mirada intensa, llena de ternura y cariño. Así dice el Evangelio: «Jesús se lo quedó mirando, lo amó» (Mc 10, 21). Se dio cuenta de que era un buen joven. Pero Jesús comprende también cuál es el punto débil de su interlocutor y le hace una propuesta concreta: dar todos sus bienes a los pobres y seguirlo. Pero ese joven tiene el corazón dividido entre dos dueños: Dios y el dinero, y se va triste. Esto demuestra que no pueden convivir la fe y el apego a las riquezas. Así, al final, el empuje inicial del joven se desvanece en la infelicidad de un seguimiento naufragado.
En la segunda escena, el evangelista enfoca los ojos de Jesús y esta vez se trata de una mirada pensativa, de advertencia: «Mirando alrededor, dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil les será entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas?» (Mc 10, 23). Ante el estupor de los discípulos, que se preguntan: «Entonces, ¿quién puede salvarse?» (Mc 10, 26), Jesús responde con una mirada de aliento –es la tercera mirada– y dice: la salvación, sí, es «imposible para los hombres, no para Dios» (Mc 10, 27). Si nos encomendamos al Señor, podemos superar todos los obstáculos que nos impiden seguirlo en el camino de la fe. Encomendarse al Señor. Él nos dará la fuerza, Él nos da la salvación, Él nos acompaña en el camino.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVI
304. Oremos a Dios Padre.
- Por la Iglesia, en la pluralidad de ministerios y carismas. Roguemos al Señor.
- Por los que trabajan en las diversas profesiones. Roguemos al Señor.
- Por los impedidos y minusválidos. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, que queremos ser fieles a nuestra vocación de cristianos. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, los ruegos de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, que nos das lo que hemos de ofrecerte y vinculas esta ofrenda a nuestro devoto servicio, imploramos tu misericordia, para que cuanto nos concedes redunde en mérito nuestro y nos alcance los premios eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, qui offerénda tuo nómini tríbuis, et obláta devotióni nostrae servitútis ascríbis, quaesumus cleméntiam tuam, ut, quod praestas unde sit méritum, profícere nobis largiáris ad praemium. Per Christum.
PREFACIO COMÚN II
La salvación por Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, con tu misericordia lo redimiste, por Cristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria, te adoran las dominaciones y tiemblan las potestades, los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS II
De salute per Christum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui bonitáte hóminem condidísti, ac iustítia damnátum misericórdia redemísti: per Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II.
Antífona de comunión Cf. Sal 12, 6
Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho, cantaré al nombre del Dios Altísimo.
O bien: Mt 28, 20
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 12, 6
Cantábo Dómino, qui bona tríbuit mihi, et psallam nómini Dómini Altíssimi.
Vel: Mt 28, 20
Ecce ego vobíscum sum ómnibus diébus, usque ad consummatiónem saeculi, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Saciados con los dones de la salvación, invocamos, Señor, tu misericordia, para que, mediante este sacramento que nos alimenta en nuestra vida temporal, nos hagas participar, en tu bondad, de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Satiáti múnere salutári, tuam, Dómine, misericórdiam deprecámur, ut, hoc eódem quo nos temporáliter végetas sacraménto, perpétuae vitae partícipes benígnus effícias. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 28 de mayo

1. En Corinto, en Acaya, santa Helicónides, mártir, que en tiempo del emperador Gordiano, bajo el gobernador Perenne y después bajo su sucesor Justino, fue probada con muchos tormentos, consumando finalmente el martirio con la decapitación (s. III).
2. En Chartres, en la Galia Lugdunense, san Carauno, mártir (s. V).
3. En Urgel, en la Hispania Tarraconense, san Justo, obispo, quien expuso de forma alegórica el Cantar de los Cantares y tomó parte en los concilios hispanos (s. VI).
4. En París, en la Galia, san Germán, obispo, que habiendo sido antes abad de San Sinforiano de Autún, fue llamado a la sede de París y, conservando el estilo de vida monástico, ejerció una fructuosa cura de almas (576).
5*. En el monasterio de Gelona, en la Galia Narbonense, san Guillermo, monje, el cual, habiendo sido personaje muy brillante en la corte imperial, se unió luego con verdadero afecto de amor a san Benito de Aniano y vistió el hábito monástico con gran honestidad de costumbres (812).
6*. En Canterbury, en Inglaterra, beato Lanfranco, obispo, que como monje de Bec, en Normandía fundó una célebre escuela y disputó contra Berengario acerca de la verdad del Cuerpo y la Sangre de Cristo en el sacramento de la Eucaristía, y más tarde fue promovido a la sede de Canterbury, donde se afanó en reformar la disciplina de la Iglesia en Inglaterra (1089).
7*. En Pisa, de la Toscana, santa Ubaldesca, virgen, quien durante cincuenta años, desde los dieciséis de edad hasta su muerte, realizó de forma constante y perfecta obras de misericordia en el hospital de su ciudad (1206).
8*. En Castelnuovo de Garfagnana, también en la Toscana, beato Herculano de Piegaro, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, el cual, predicador eximio por su austeridad de vida, resplandeció por su constante abstinencia y la fama de sus milagros (1451).
9*. En Londres, en Inglaterra, beata Margarita Pole, madre de familia y mártir, que siendo condesa de Salisbury y madre del cardenal Reginaldo, bajo el rey Enrique VIII, cuyo divorcio había reprobado, descansó en la paz de Cristo al ser decapitada en la cárcel de la Torre de Londres (1541).
10*. En Florencia, de la Toscana, beata María Bartolomea Bagnesi, virgen, hermana de la Penitencia de Santo Domingo, que soportó muchos y muy duros dolores durante casi cuarenta años (1577).
11*. En Londres, en Inglaterra, beatos Tomás Ford, Juan Shert y Roberto Johnson, presbíteros y mártires, los cuales, habiendo sido falsamente acusados de conjuración ante la reina Isabel I, fueron condenados a muerte y colgados a un mismo tiempo en el patíbulo de Tyburn (1582).
12. En el lugar de Cho Quan, en Conchinchina, san Pablo Hanh, mártir, quien, habiendo olvidado las costumbres cristianas, dirigió una banda de ladrones, pero apresado en tiempo del emperador Tu Duc, confesó que era cristiano, y no siendo apartado de su fe por halagos, azotes, ni por laceraciones con tenazas, culminó su glorioso martirio con la decapitación (1859).
13*. En Sachsenhausen, en Alemania, beato Ladislao Demski, mártir, el cual, siendo polaco de nacimiento, fue internado en el campo de concentración y cruelmente torturado por defender su fe ante los sectarios de las doctrinas que negaban toda la dignidad humana y cristiana (1940).
14*. En la ciudad de Dzialdowo, en Polonia, beato Antonio Julián Nowowiejski, obispo de Plock, quien, habiendo sido recluido en un campo de concentración durante la guerra, emigró al encuentro del Señor consumido por el hambre y las crueles vejaciones (1941).