Plegaria Eucarística III


PLEGARIA EUCARÍSTICA III PREX EUCHARISTICA III
128. V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
Sigue el Prefacio según las rúbricas, el cual concluye:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna. en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.
107. V. Dóminus vobíscum.
R. Et cum spíritu tuo.
V. Sursum corda.
R. Habémus ad Dóminum.
V. Grátias agámus Dómino Deo nostro.
R. Dignum et iustum est.
Sequitur Praefatio iuxta rubricas proferenda, quae concluditur:
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus Deus Sábaoth. Pleni sunt caeli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
129. El sacerdote, con las manos extendidas, dice:
Santo eres en verdad, Padre, y con razón te alaban todas tus criaturas, ya que por Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro, con la fuerza del Espíritu Santo, das vida y santificas todo, y congregas a tu pueblo sin cesar, para que ofrezca en tu honor un sacrificio sin mancha desde donde sale el sol hasta el ocaso.
108. Sacerdos, manibus extensis, dicit:
Vere Sanctus es, Dómine, et mérito te laudat omnis a te cóndita creatúra, quia per Fílium tuum, Dóminum nostrum Iesum Christum,
Spíritus Sancti operánte virtúte, vivíficas et sanctíficas univérsa, et pópulum tibi congregáre non désinis, ut a solis ortu usque ad occásum oblátio munda offerátur nómini tuo.
130. Junta las manos y, manteniéndolas extendidas sobre las ofrendas, dice:
Por eso, Padre, te suplicamos que santifiques por el mismo Espíritu estos dones que hemos separado para ti,
Junta las manos y traza el signo de la cruz sobre el pan y sobre el cáliz conjuntamente, diciendo:
de manera que se conviertan en el Cuerpo y + la Sangre de Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro,
Junta las manos.
que nos mandó celebrar estos misterios.
109. Iungit manus, easque expansas super oblata tenens, dicit:
Súpplices ergo te, Dómine, deprecámur, ut haec múnera, quae tibi sacránda detúlimus, eódem Spíritu sanctificáre dignéris,
iungit manus et signat semel super panem et calicem simul, dicens:
ut Corpus et + Sanguis fiant Fílii tui Dómini nostri Iesu Christi,
iungit manus
cuius mandáto haec mystéria celebrámus.
131. En las fórmulas que siguen, las palabras del Señor han de pronunciarse claramente y con precisión, como lo requiere la naturaleza de las mismas palabras.
Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado,
[En la misa vespertina del Jueves Santo:
habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo los amó hasta el extremo y, mientras cenaba con sus discípulos,]
Toma el pan y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:
tomó pan, y dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:
Se inclina un poco.
TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTO ES MI CUERPO, QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.
Muestra el pan consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre la patena y lo adora, haciendo genuflexión.
110. In formulis quae sequuntur, verba Domini proferantur distincte et aperte, prouti natura eorundem verborum requirit:
Ipse enim in qua nocte tradebátur





accipit panem eumque parum elevatum super altare tenens, prosequitur:
accépit panem et tibi grátias agens benedíxit, fregit, dedítque discípulis suis, dicens:
parum se inclinat
ACCÍPITE ET MANDUCATE EX HOC OMNES: HOC ESTE ENIM CORPUS MEUM, QUOD PRO VOBIS TRADETUR.
Hostiam consecratam ostendit populo, reponit super patenam, et genuflexus adorat.
132. Después prosigue:
Del mismo modo, acabada la cena,
Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:
tomó el cáliz, dando gracias te bendijo y lo pasó a sus discípulos, diciendo:
Se inclina un poco.
TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR MUCHOS PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.
Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora, haciendo genuflexión.
111. Postea prosequitur:
Símili modo, postquam cenátum est,
accipit calicem, eumque parum elevatum super altare tenens, prosequitur:
accípiens cálicem, et tibi grátias agens benedíxit, dedítque discípulis suis, dicens:
parum se inclinat
ACCÍPITE ET BÍBITE EX EO OMNES:
HIC EST ENIM CALIX SÁNGUINIS MEI NOVI ET AETÉRNI TESTAMENTI, QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDETUR IN REMISSIONEM PECCATORUM.
HOC FÁCITE IN MEAM COMMEMORATIONEM.
Calicem ostendit populo, deponit super corporale, et genuflexus adorat.
133. Luego dice:
Éste es el Misterio de la fe.
O bien:
Éste es el Sacramento de nuestra fe.
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!
O bien:
Aclamemos el Misterio de la fe.
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas.
O bien:
Proclamemos el Misterio de la fe.
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Sálvanos, Salvador del mundo, que nos has liberado por tu cruz y resurrección.
112. Deinde dicit:
Mystérium fídei.
Et populus prosequitur, acclamans:
Mortem tuam annuntiámus, Dómine, et tuam resurrectiónem confitémur, donec vénias.
Vel:
Quotiescúmque manducámus panem hunc et cálicem bíbimus, mortem tuam annuntiámus, Dómine, donec vénias.
Vel:
Salvátor mundi, salva nos, qui per crucem et resurrectiónem tuam liberásti nos.
134. Después el sacerdote, con las manos extendidas, dice:
Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la pasión salvadora de tu Hijo, de su admirable resurrección y ascensión al cielo, mientras esperamos su venida gloriosa, te ofrecemos, en esta acción de gracias, el sacrificio vivo y santo.
Dirige tu mirada sobre la ofrenda de tu Iglesia, y reconoce en ella la Víctima por cuya inmolación quisiste devolvernos tu amistad, para que, fortalecidos con el Cuerpo y Sangre de tu Hijo y llenos de su Espíritu Santo, formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo espíritu.
Que él nos transforme en ofrenda permanente, para que gocemos de tu heredad junto con tus elegidos: con María, la Virgen Madre de Dios, su esposo san José, los apóstoles y los mártires, [san N.: santo del día o patrono] y todos los santos, por cuya intercesión confiamos obtener siempre tu ayuda.


113. Deinde sacerdos, extensis manibus, dicit:
Mémores ígitur, Dómine, eiúsdem Fílii tui salutíferae passiónis necnon mirábilis resurrectiónis et ascensiónis in caelum, sed et praestolántes álterum eius advéntum, offérimus tibi, grátias referéntes, hoc sacrifícium vivum et sanctum.
Réspice, quaesumus, in oblatiónem Ecclésiae tuae et, agnóscens Hóstiam, cuius voluísti immolatióne placári, concéde, ut qui Córpore et Sánguine Fílii tui refícimur, Spíritu eius Sancto repléti, unum corpus et unus spíritus inveniámur in Christo.
Ipse nos tibi perfíciat munus aetérnum, ut cum eléctis tuis hereditátem cónsequi valeámus, in primis cum beatíssima Vírgine, Dei Genetríce, María, cum beato Ioseph, eius Sponso, cum beátis Apóstolis tuis et gloriósis Martyribus (cum Sancto N.: Sancto diei vel patrono) et ómnibus Sanctis, quorum intercessióne perpétuo apud te confídimus adiuvári.
En las misas de Pascua, de su octava y en el bautismo de adultos; en la misa del bautismo de niños, de confirmación, de primera comunión, del matrimonio y por los difuntos se dicen las intercesiones particulares.
Te pedimos, Padre, que esta Víctima de reconciliación traiga la paz y la salvación al mundo entero.
Confirma en la fe y en la caridad a tu Iglesia, peregrina en la tierra: al tu servidor, el Papa N., a nuestro obispo N.,
[Aquí se puede hacer mención del obispo coadjutor o de los obispos auxiliares. con el obispo coadjutor (auxiliar) N. o bien: y sus obispos auxiliares, El obispo, cuando celebra en su diócesis, dice: conmigo, indigno siervo tuyo, o bien, cuando celebra un obispo que no es el ordinario diocesano, dice: con mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N., conmigo, indigno siervo tuyo.]
al orden episcopal, a los presbíteros y diáconos, y a todo el pueblo redimido por ti.*



Haec Hóstia nostrae reconciliatiónis profíciat, quaésumus, Dómine, ad totíus mundi pacem atque salútem.
Ecclésiam tuam, peregrinántem in terra, in fide et caritáte firmáre dignéris cum fámulo tuo Papa nostro N. et Epíscopo nostro N.,
*Hic fieri potest mentio de Episcopis Coadiutore vel Auxiliaribus, vel de alio Episcopo, ut in "Institutione generali Missalis Romani", n. 149, notatur.
cum episcopáli órdine et univérso clero et omni pópulo acquisitiónis tuae.
En la Natividad del Señor y durante su octava, en la Epifanía del Señor, en la misa de la Vigilia pascual hasta el segundo domingo de Pascua, en la Ascensión del Señor y en el domingo de Pentecostés se dice el recuerdo propio.
Atiende los deseos de esta familia que has congregado en tu presencia.
[En los domingos, cuando no hay otro recuerdo más propio, puede decirse: en el domingo, día en que Cristo ha vencido a la muerte y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal.]
Reúne en torno a ti, Padre misericordioso, a todos tus hijos dispersos por el mundo.
Votis huius famíliae, quam tibi astáre voluísti, adésto propítius.



Omnes fílios tuos ubíque dispérsos tibi, clemens Pater, miserátus coniúnge.
A nuestros hermanos difuntos y a cuantos murieron en tu amistad recíbelos en tu reino, donde esperamos gozar todos juntos de la plenitud eterna de tu gloria,
Junta las manos.
por Cristo, Señor nuestro, por quien concedes al mundo todos los bienes.
Fratres nostros defúnctos et omnes qui, tibi placéntes, ex hoc saeculo transiérunt, in regnum tuum benígnus admítte, ubi fore sperámus, ut simul glória tua perénniter satiémur,
iungit manus
per Christum Dóminum nostrum, per quem mundo bona cuncta largíris.
135. Cuando esta plegaria eucarística se utiliza en las misas de difuntos, puede decirse:
Recuerda a tu hijo (hija) N.
a quien llamaste [hoy] de este mundo a tu presencia: concédele que así como ha compartido ya la muerte de Jesucristo comparta, también, con él la gloria de la resurrección, cuando Cristo haga surgir de la tierra a los muertos, y transforme nuestro cuerpo frágil en cuerpo glorioso como el suyo.
Y a nuestros hermanos difuntos y a cuantos murieron en tu amistad recíbelos en tu reino, donde esperamos gozar todos juntos de la plenitud eterna de tu gloria; allí enjugarás las lágrimas de nuestros ojos, porque, al contemplarte como tú eres, Dios nuestro, seremos para siempre semejantes a ti y cantaremos eternamente tus alabanzas,
Junta las manos.
por Cristo, Señor nuestro, por quien concedes al mundo todos los bienes.
115. Quando haec Prex eucharistica in Missis pro defunctis adhibetur, dici potest:
Meménto fámuli tui (fámulae tuae) N., quem (quam) (hódie) ad te ex hoc mundo vocásti. Concéde, ut, qui (quae) complantátus (complantáta) fuit similitúdini mortis Fílii tui, simul fiat et resurrectiónis ipsíus, quando mórtuos suscitábit in carne de terra et corpus humilitátis nostrae configurábit córpori claritátis suae. Sed et fratres nostros defúnctos, et omnes qui, tibi placéntes, ex hoc saeculo transiérunt, in regnum tuum benígnus admítte, ubi fore sperámus, ut simul glória tua perénniter satiémur, quando omnem lácrimam abstérges ab óculis nostris, quia te, sícuti es, Deum nostrum vidéntes, tibi símiles érimus cuncta persaecula, et te sine fine laudábimus,
iungit manus
per Christum Dóminum nostrum, per quem mundo bona cuncta largíris.
136. Toma la patena con el pan consagrado y el cáliz, y elevándolos, dice:
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
El pueblo aclama
Amén.
Después sigue el rito de comunión.
114. Accipit patenam cum hostia et calicem, et utrumque elevans, dicit:
Per ipsum, et cum ipso, et in ipso, est tibi Deo Patri omnipoténti, in unitáte Spíritus Sancti, omnis honor et glória per ómnia saecula saeculórum.
Populus acclamat:
Amen.
Deinde sequitur ritus Communionis.

Intercesiones particulares
Te pedimos, Padre, que esta Víctima de reconciliación traiga la paz y la salvación al mundo entero.
Confirma en la fe y en la caridad a tu Iglesia, peregrina en la tierra: al tu servidor, el Papa N., a nuestro obispo N.,
[Aquí se puede hacer mención del obispo coadjutor o de los obispos auxiliares.
con el obispo coadjutor (auxiliar) N., o bien: y sus obispos auxiliares, El obispo, cuando celebra en su diócesis, dice: conmigo, indigno siervo tuyo, o bien, cuando celebra un obispo que no es el ordinario diocesano, dice: con mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N., conmigo, indigno siervo tuyo,]

al orden episcopal, a los presbíteros y diáconos, 
y a todo el pueblo redimido por ti.

En las misas de Pascua, de su octava y en la del bautismo de adultos:
Confirma en el santo proposito a tus hijos [N. y N.] que hoy, por el bautismo: [y del don del Espíritu] has agregado a tu pueblo y concédeles andar siempre en una vida nueva.*
En la misa del bautismo de niños:
Ayuda a nuestros hermanos [N. y N.], que hoy has hecho renacer del agua y del Espíritu Santo librándolos del pecado; tú que los has incorporado, como miembros vivos, al Cuerpo de Cristo, inscribe también sus nombres en el libro de la vida.*
En la misa de la confirmación:
* Acuérdate también, Señor, de estos siervos tuyos [N. y N.], que regenerados en el Bautismo, te has dignado confirmar con el don del Espíritu Santo y, con bondad, consérvalos en tu gracia.*
En la misa de primera comunión:
Ayuda a tus hijos [N. y N.], que por vez primera invitas en este día a participar del Pan de vida y del Cáliz de salvación, en la mesa de tu familia; concédeles crecer siempre en tu amistad y en la comunión con tu Iglesia.*
En la misa del matrimonio:
Conforta, con la gracia del matrimonio a N. y N., a quienes, felizmente, has conducido al día de su matrimonio, para que la alianza que han sellado en tu presencia la conserven a lo largo de toda su vida, con tu protección.*

Recuerdo propio de algunas solemnidades
Atiende los deseos de esta familia
que has congregado en tu presencia.

En la Natividad del Señor y durante su octava:
(en la noche santa) en el día santo en que la Virgen María dio a luz al Salvador del mundo.*
En la Epifanía del Señor:
en el día santo, en que tu único Hijo, eterno como tú en la gloria, se manifestó en la verdad de nuestra carne, hecho hombre.*
Desde la misa de la Vigilia pascual hasta el segundo domingo de Pascua:
(en la noche gloriosa) en el día glorioso de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo según la carne.*
En la Ascensión del Señor
en el día glorioso de la Ascensión, en el que Cristo ha sido constituido Señor del cielo y de la tierra.*
En el domingo de Pentecostés:
en el día en que la efusión de tu Espíritu ha hecho de ella sacramento de unidad para todos los pueblos.*

Reúne en torno a ti, Padre misericordioso, a todos tus hijos dispersos por el mundo.
A nuestros hermanos difuntos y a cuantos murieron en tu amistad recíbelos en tu reino, donde esperamos gozar todos juntos de la plenitud eterna de tu gloria,

Junta las manos.
por Cristo, Señor nuestro, por quien concedes al mundo todos los bienes.
Toma la patena con el pan consagrado y el cáliz, y elevándolos, dice:
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
El pueblo aclama
Amén.
Después sigue el rito de comunión.