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Domingo 17 diciembre 2017, III Domingo de Adviento, ciclo B.

Plegaria Eucarística II



PLEGARIA EUCARÍSTICA II PREX EUCHARISTICA II
120. Aunque esta plegaria eucarística tiene un prefacio propio que forma parte de su misma estructura, puede usarse también con otros prefacios, especialmente con aquellos que presentan una breve síntesis del misterio de la salvación; por ejemplo, con los prefacios comunes.
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado.
Por él, que es tu Verbo, hiciste todas las cosas; tú nos lo enviaste para que, hecho hombre por obra del Espíritu Santo y nacido de María, la Virgen, fuera nuestro Salvador y Redentor. Él, en cumplimiento de tu voluntad, para destruir la muerte y manifestar la resurrección, extendió sus brazos en la cruz, y así adquirió para ti un pueblo santo.
Por eso, con los ángeles y todos los santos, proclamamos tu gloria diciendo a una sola voz:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna. en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.
99. Quamvis praefatione propria instructa sit, Prex eucharistica haec adhiberi potest etiam cum aliis praefationibus, cum iis praesertim quae mysterium salutis compendiose repraesentant, v. gr. cum praefationibus communibus.
V. Dóminus vobíscum.
R. Et cum spíritu tuo.
V. Sursum corda.
R. Habémus ad Dóminum.
V. Grátias agámus Dómino Deo nostro.
R. Dignum et iustum est.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi, sancte Pater, semper et ubíque grátias ágere per Fílium dilectiónis tuae Iesum Christum,
Verbum tuum per quod cuncta fecísti: quem misísti nobis Salvatórem et Redemptórem, incarnátum de Spíritu Sancto et ex Vírgine natum.
Qui voluntátem tuam adímplens et pópulum tibi sanctum acquírens exténdit manus cum paterétur, ut mortem sólveret et resurrectiónem manifestáret.
Et ídeo cum Angelis et ómnibus Sanctis glóriam tuam praedicámus, una voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus Deus Sábaoth. Pleni sunt caeli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
121. El sacerdote con las manos extendidas dice:
Santo eres en verdad, Señor, fuente de toda santidad;
100. Sacerdos, manibus extensis, dicit:
Vere Sanctus es, Dómine, fons omnis sanctitátis.
122. Junta las manos y, manteniéndolas extendidas sobre las ofrendas, dice:
por eso te pedimos que santifiques estos dones con la efusión de tu Espíritu,
Junta las manos y traza el signo de la cruz sobre el pan y sobre el cáliz conjuntamente, diciendo:
de manera que se conviertan para nosotros en el Cuerpo y + la Sangre de Jesucristo, nuestro Señor.
Junta las manos.
101. Iungit manus, easque expansas super oblata tenens, dicit:
Haec ergo dona, quaesumus, Spíritus tui rore sanctífica,
iungit manus et signat semel super panem et calicem simul, dicens:
ut nobis Corpus et + Sanguis fiant Dómini nostri Iesu Christi.
Iungit manus.
123. En las fórmulas que siguen, las palabras del Señor han de pronunciarse claramente y con precisión, como lo requiere la naturaleza de las mismas palabras.
El cual, cuando iba a ser entregado a su pasión, voluntariamente aceptada,
[En la misa vespertina del Jueves Santo:
El cual, en esta misma noche, cuando iba a ser entregado a su pasión, voluntariamente aceptada,]
Toma el pan y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:
tomó pan, dándote gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:
Se inclina un poco:
TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTO ES MI CUERPO, QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.
Muestra el pan consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre la patena y lo adora, haciendo genuflexión.
102. In formulis quae sequuntur, verba Domini proferantur distincte et aperte, prouti natura eorundem verborum requirit.
Qui cum Passióni voluntárie traderétur,
accipit panem, eumque parum elevatum super altare tenens, prosequitur:
accépit panem et grátias agens fregit, dedítque discípulis suis, dicens:
parum se inclinat
ACCÍPITE ET MANDUCATE EX HOC OMNES: HOC ESTE ENIM CORPUS MEUM, QUOD PRO VOBIS TRADETUR.
Hostiam consecratam ostendit populo, reponit super patenam, et genuflexus adorat.
124. Después prosigue.
Del mismo modo, acabada la cena,
Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue:
tomó el cáliz, y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:
Se inclina un poco.
TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR MUCHOS PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.
Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora, haciendo genuflexión.
103. Postea prosequitur:
Símili modo, postquam cenátum est,
accipit calicem, eumque parum elevatum super altare tenens, prosequitur:
accípiens et cálicem íterum tibi grátias agens dedit discípulis suis, dicens:
parum se inclinat
ACCÍPITE ET BÍBITE EX EO OMNES:
HIC EST ENIM CALIX SÁNGUINIS MEI NOVI ET AETÉRNI TESTAMENTI, QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDETUR IN REMISSIONEM PECCATORUM.
HOC FÁCITE IN MEAM COMMEMORATIONEM.
Calicem ostendit populo, deponit super corporale, et genuflexus adorat.
125. Luego dice una de las fórmulas siguientes:
Éste es el Misterio de la fe.
O bien:
Éste es el Sacramento de nuestra fe.
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!
O bien:
Aclamemos el Misterio de la fe.
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas.
O bien:
Proclamemos el Misterio de la fe.
Y el pueblo prosigue, aclamando:
Sálvanos, Salvador del mundo, que nos has liberado por tu cruz y resurrección.
104. Deinde dicit:
Mystérium fídei.
Et populus prosequitur, acclamans:
Mortem tuam annuntiámus, Dómine, et tuam resurrectiónem confitémur, donec vénias.
Vel:
Quotiescúmque manducámus panem hunc et cálicem bíbimus, mortem tuam annuntiámus, Dómine, donec vénias.
Vel:
Salvátor mundi, salva nos, qui per crucem et resurrectiónem tuam liberásti nos.
126. Después el sacerdote, con las manos extendidas, dice:
Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, te ofrecemos el pan de vida y el cáliz de salvación, y te damos gracias porque nos haces dignos de servirte en tu presencia.
Te pedimos humildemente que el Espíritu Santo congregue en la unidad a cuantos participamos del Cuerpo y Sangre de Cristo.
105. Deinde sacerdos, extensis manibus, dicit:
Mémores ígitur mortis et resurrectiónis eius, tibi, Dómine, panem vitae et cálicem salútis offérimus, grátias agéntes quia nos dignos habuísti astáre coram te et tibi ministráre.
Et súpplices deprecámur ut Córporis et Sánguinis Christi partícipes a Spíritu Sancto congregémur in unum.

En la Natividad del Señor y durante su octava, en la Epifanía del Señor, desde la misa de la Vigilia pascual hasta el segundo domingo de Pascua, en la Ascensión del Señor y en el domingo de Pentecostés se dice Acuérdate, Señor propio.

Acuérdate, Señor, de tu Iglesia 
extendida por toda la tierra;

[En los domingos, cuando no hay otro Acuérdate, Señor más propio, puede decirse:
y reunida aquí en el domingo, día en que Cristo ha vencido a la muerte y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal;]
«Acuérdate, Señor», propio de algunas solemnidades
En la Natividad del Señor y durante su octava:
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra y reunida aquí (en la noche santa) en el día santo en que la Virgen María dio a luz al Salvador del mundo;*
En la Epifanía del Señor:
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra y reunida aquí en el día santo en que tu único Hijo, eterno como tú en la gloria, se manifestó en la realidad de nuestra propia carne;*
Desde la misa de la Vigilia pascual hasta el segundo domingo de Pascua:
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra y reunida aquí (en la noche santísima) en el día santísimo de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo;*
En la Ascensión del Señor:
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra y reunida aquí en el día glorioso en que Cristo ha sido constituido Señor del cielo y de la tierra;*
En el domingo de Pentecostés:
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra y reunida aquí en el día en que la efusión de tu Espíritu ha hecho de ella sacramento de unidad para todos los pueblos;*


* y con el Papa N., con nuestro Obispo N.,
[Aquí se puede hacer mención del obispo coadjutor o de los obispos auxiliares.
con el obispo coadjutor (auxiliar) N.
o bien:
y sus obispos auxiliares,
El obispo, cuando celebra en su diócesis, dice:
conmigo, indigno siervo tuyo,
o bien, cuando celebra un obispo que no es el ordinario diocesano, dice:
con mi hermano N., obispo de esta Iglesia de N., conmigo, indigno siervo tuyo.]

y todos los pastores que cuidan de tu pueblo, llévala a su perfección por la caridad.
Recordáre, Dómine, Ecclésiae tuae toto orbe diffúsae,
ut eam in caritáte perfícias
una cum Papa nostro N. et Epíscopo nostro N.
*Hic fieri potest mentio de Episcopis Coadiutore vel Auxiliaribus, vel de alio Episcopo, ut in “Institutione generali Missalis Romani”, n. 149, notatur.
et univérso clero.

En las misas de Pascua, de su octava y en el bautismo de adultos; en la misa del bautismo de niños, de confirmación, de primera comunión, del matrimonio y por los difuntos se dicen las intercesiones particulares.

Intercesiones particulares
En las Misas de Pascua, de su octava y en la del bautismo de adultos:
Acuérdate también de los neófitos [N. y N.] que hoy, por el bautismo [y la confirmación] han entrado a formar parte de tu familia; ayúdales a seguir a Cristo, tu Hijo, con ánimo generoso y ferviente.
En la misa del bautismo de niños:
Acuérdate también de nuestros hermanos N. y N. (de aquellos hermanos nuestros) que hoy has hecho renacer del agua y del Espíritu Santo, librándolos del pecado; tú, que los has incorporado, como miembros vivos, al cuerpo de Cristo, inscribe también sus nombres en el libro de la vida.
En la misa de la confirmación:
Acuérdate también de tus siervos [N. y N.] a los que hoy te has dignado confirmar con el don del Espíritu Santo y consérvalos en tu gracia.
En la misa de primera comunión:
Acuérdate de tus hijos [N. y N.] que por vez primera invitas en este día a participar del Pan de vida y del Cáliz de salvación, en la mesa de tu familia; concédeles crecer siempre en tu amistad y en la comunión con tu Iglesia.
En la misa del matrimonio:
Acuérdate, Señor, de N. y N., a quienes has concedido llegar al día de su matrimonio; que permanezcan, por tu gracia, en el amor mutuo y la paz.

En la misa por los difuntos se puede añadir:
Recuerda a tu hijo (hija) N., a quien llamaste [hoy] de este mundo a tu presencia; concédele que, así como ha compartido ya la muerte de Jesucristo, comparta también con él la gloria de la resurrección.
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In Missis pro defunctis addi potest:
Meménto fámuli tui (fámulae tuae) N., quem (quam) (hódie) ad te ex hoc mundo vocásti. Concéde, ut, qui (quae) complantátus (complantáta) fuit similitúdini mortis Fílii tui, simul fiat et resurrectiónis ipsíus.
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Acuérdate también de nuestros hermanos que durmieron en la esperanza de la resurrección,
y de todos los que han muerto en tu misericordia; admítelos a contemplar la luz de tu rostro.
Ten misericordia de todos nosotros, y así, con María, la Virgen Madre de Dios, su esposo san José, los apóstoles
y cuantos vivieron en tu amistad a través de los tiempos, merezcamos, por tu Hijo Jesucristo, compartir la vida eterna y cantar tus alabanzas.
Junta las manos
Meménto étiam fratrum nostrórum, qui in spe resurrectiónis dormiérunt, omniúmque in tua miseratióne defunctórum, et eos in lumen vultus tui admítte.
Omnium nostrum, quaesumus, miserére, ut cum beáta Dei Genetríce Vírgine María, beato Ioseph, eius sponso, beátis Apóstolis et ómnibus Sanctis, qui tibi a saeculo placuérunt, aetérnae vitae mereámur esse consórtes, et te laudémus et glorificémus
iungit manus
per Fílium tuum Iesum Christum.
127. Toma la patena con el pan consagrado y el cáliz. y elevándolos, dice:
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
El pueblo aclama:
Amén.
Después sigue el rito de comunión.
106. Accipit patenam cum hostia et calicem, et utrumque elevans, dicit:
Per ipsum, et cum ipso, et in ipso, est tibi Deo Patri omnipoténti, in unitáte Spíritus Sancti,
omnis honor et glória per ómnia saecula saeculórum.
Populus acclamat:
Amen.
Deinde sequitur ritus Communionis.