jueves, 3 de mayo de 2018

Jueves 7 junio 2018, Jueves de la IX semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa votiva de la Santísima Eucaristía).

SOBRE LITURGIA

SAN PÍO X, EXORTACIÓN APOSTÓLICA "HAERENT ANIMO" (4 de agosto de 1908)
SOBRE LA SANTIDAD DEL CLERO

Invocación al Corazón de Jesús.

Estos son Nuestros pensamientos y Nuestras principales preocupaciones; levantamos los ojos al Cielo y con frecuencia repetimos sobre todo el Clero la misma súplica de Jesucristo: "Padre santo, santifícales" (63). Nos da alegría saber que fieles de toda condición, preocupados por vuestro bien y el de la Iglesia, se unen a Nos en esta súplica; y todavía nos produce mayor dicha saber que muchas almas generosas, no sólo en los claustros, sino en medio de la vida del mundo, se ofrezcan abnegadamente como víctimas a Dios con este fin. Quiera Dios aceptar como un suave perfume sus puras y sublimes oraciones y también Nuestras súplicas humildes. Que, en su bondad y providencia, Nos ayude, y que el santísimo Corazón de su Hijo derrame sobre todo el clero, los tesoros de gracia, de caridad y de toda virtud.

Confianza en la Virgen María.

Por último, Nos es grato, queridos hijos, manifestaros todo Nuestro agradecimiento por las felicitaciones que Nos habéis ofrecido con amor y piedad, con ocasión del quincuagésimo aniversario de Nuestro sacerdocio; en correspondencia confiamos nuestros deseos a la Augusta Virgen María, Reina de los Apóstoles, para que os lleguen multiplicados y sean más eficazmente escuchados; Ella enseñó con su ejemplo a los primeros sacerdotes cómo debían perseverar en la oración hasta ser revestidos de la virtud de lo alto; Ella les obtuvo esta virtud, más abundante con sus ruegos y la aumentó y fortaleció con sus consejos, cuajando en eficacia sus trabajos.

Deseamos, queridos hijos, que la paz de Cristo rebose en vuestros corazones con la alegría del Espíritu Santo; recibida en prenda la Bendición apostólica que os concedemos a todos con el amor más entrañable.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 4 de agosto de 1908, al principio del sexto año de Nuestro Pontificado.

(63) Jn., 17, 11-17.

CALENDARIO

7 JUEVES DE LA IX SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- 2 Tim 2, 8-15. La palabra de Dios no está encadenada. Si morimos con él, también viviremos con él.
- Sal 24. R. Señor, enséñame tus caminos.
- Mc 12, 28b-34. No hay mandamiento mayor que estos.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.
* I Vísp. del oficio de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Comp. Dom. I.

Martirologio: elog. prop. de la solem. del Sagrado Corazón de Jesús, pág. 45 y elogs. del 8 de junio, pág. 354.
CALENDARIOS: Osma-Soria: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Huelva: San Walabonso de Niebla, diácono y mártir (MO).
Carmelitas Descalzos: Beata Ana de San Bartolomé, virgen (MO). Toledo: (ML).
Sevilla: San Pedro, presbítero y san Wistremundo, religioso, mártires (ML).
Unión de Nuestra Señora de la Caridad: María Teresa de Soubiran, virgen (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: de la IX semana del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario)

Misa votiva:
DE LA SANTÍSIMA EUCARISTÍA A.
Se dice con vestiduras de color blanco.
DE SANCTISSIMA EUCHARISTIA A.
In hac Missa adhibetur color albus.
Antífona de entrada Cf. Sal 77, 23-25
El Señor abrió las compuertas del cielo; hizo llover sobre ellos maná, les dio un pan del cielo; y el hombre comió pan de ángeles.
Ant. ad introitum Ps 77,23-25
Iánuas caeli apéruit Dóminus, et pluit illis manna ad manducándum, et panem caeli dedit eis: panem angelórum manducávit homo.
Oración colecta
Oh, Dios, que por el Misterio pascual de tu Unigénito realizaste la redención de los hombres, concédenos por tu bondad experimentar el aumento continuo de tu salvación a quienes, celebrando los sacramentos, proclamamos con fe la muerte y Resurrección de Cristo. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui humánae redemptiónis opus per Unigéniti tui paschále mystérium implevísti, concéde propítius, ut, qui Christi mortem et resurrectiónem in sacramentórum signis annuntiámus fidénter, salvatiónis tuae contínuum experiámur augméntum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la IX semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par)

PRIMERA LECTURA 2 Tim 2, 8-15
La palabra de Dios no está encadenada. Si morimos con él, también viviremos con él
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hermano:
Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, nacido del linaje de David, según mi evangelio, por el que padezco hasta llevar cadenas, como un malhechor; pero la palabra de Dios no está encadenada.
Por eso lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación y la gloria eterna en Cristo Jesús.
Es palabra digna de crédito:
Pues si morimos con él, también viviremos con él;
si perderíamos, también reinaremos con él;
si lo negamos, también él nos negará.
Si somos infieles, él permanece fiel,
porque no puede negarse a SÍ mismo.
Esto es lo que has de recordar, advirtiéndoles seriamente delante de Dios que no discutan sobre palabras; no sirve Para nada y es funesto para los oyentes.
Procura con toda diligencia presentarte ante Dios como digno de aprobación, como un obrero que no tiene de qué avergonzarse, que imparte con rectitud la palabra de la verdad.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 24, 4-5a. 8-9. 10 y 14 (R.: 4a)
R.
Señor, enséñame tus caminos.
Vias tuas, Domine, demonstra mihi.

V. Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R.
Señor, enséñame tus caminos.
Vias tuas, Domine, demonstra mihi.

V. El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes.
R.
Señor, enséñame tus caminos.
Vias tuas, Domine, demonstra mihi.

V. Las sendas del Señor son misericordia
y lealtad para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía a los que lo temen,
y les da a conocer su alianza.
R.
Señor, enséñame tus caminos.
Vias tuas, Domine, demonstra mihi.

Aleluya Cf. 2 Tim 1,10
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte, e hizo brillar la vida por medio del Evangelio. R. Salvátor noster Iesus Christus destrúxit mortem, et illuminávit vitam per Evangélium.

EVANGELIO Mc 12, 28b-34
No hay mandamiento mayor que estos
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó:
«¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús:
«El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos».
El escriba replicó:
«Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios».
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo:
«No estás lejos del reino de Dios».
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 6-junio-2013
"La confesión de Dios se realiza en la vida, en el camino de la vida; no basta decir yo creo en Dios, el único"; sino que requiere preguntarse cómo se vive este mandamiento. En realidad, con frecuencia se sigue "viviendo como si Él no fuera el único Dios" y como si existieran "otras divinidades a nuestra disposición". Es "el peligro de la idolatría", la cual "llega a nosotros con el espíritu del mundo".
Pero ¿cómo desenmascarar estos ídolos? Son los que llevan a contrariar el mandamiento "¡Escucha, Israel! El Señor nuestro Dios es el único Señor". Por ello "el camino del amor a Dios –amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma– es un camino de amor; es un camino de fidelidad". Hasta el punto de que "al Señor le complace hacer la comparación de este camino con el amor nupcial". Y esta fidelidad nos impone "expulsar los ídolos, descubrirlos", porque existen y están bien "ocultos, en nuestra personalidad, en nuestro modo de vivir"; y nos hacen infieles en el amor.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario IV.
292. Al celebrar estos sagrados misterios, pidamos al Dios de la salvación que escuche misericordiosamente nuestras plegarias.
- Para que conceda a la Iglesia la libertad y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que se digne establecer y conservar la justicia en todas las naciones. Roguemos al Señor.
- Para que descubra a los poderosos que mandar es servir. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los súbditos una obediencia sin servilismo. Roguemos al Señor.
- Para que perdone a los pecadores, proteja a los justos, consuele a los que sufren y dé la salud a los enfermos. Roguemos al Señor.
- Para que despierte en nosotros el amor a los pobres y el deseo del cielo. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que derramas sobre los corazones de tus fieles el don de la caridad; concede a tus siervos la salud del alma y del cuerpo para que vivan en tu amor, cumpliendo tus mandatos. Por Jesucristo nuestro Señor. 

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar el memorial de nuestra salvación, suplicamos, Señor, tu clemencia, para que este sacramento de piedad sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Salútis nostrae memoriále celebrántes, cleméntiam tuam, Dómine, supplíciter exorámus, ut hoc sacraméntum pietátis fiat nobis signum unitátis et vínculum caritátis. Per Christum.
PREFACIO I DE LA SANTÍSIMA EUCARISTÍA
El sacrificio y el sacramento de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, verdadero y único sacerdote, al instituir el sacrificio de la eterna alianza se ofreció el primero a ti como víctima de salvación, y nos mandó perpetuar esta ofrenda en memoria suya. Su carne, inmolada por nosotros, es alimento que nos fortalece; su sangre, derramada por nosotros, es bebida que nos purifica.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, con los tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SS.MA EUCHARISTIA
De sacrificio et de sacramento Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, verus aeternúsque Sacérdos, formam sacrifícii perénnis instítuens, hóstiam tibi se primus óbtulit salutárem, et nos, in sui memóriam, praecépit offérre. Cuius carnem pro nobis immolátam dum súmimus, roborámur, et fusum pro nobis sánguinem dum potámus, ablúimur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Cf. Jn 6, 51-52
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.
Antiphona ad communionem Jn 6, 51-52
Ego sum panis vivus, qui de caelo descéndi, dicit Dóminus. Si quis manducáverit ex hoc pane, vivet in aetérnum; et panis, quem ego dabo, caro mea est pro mundi vita.
Oración después de la comunión
Te rogamos, Señor, que la participación en la mesa celestial nos santifique para que, por el Cuerpo y en la Sangre de Cristo, se afiance la unión de todos los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sanctíficet nos, quaesumus, Dómine, mensae caeléstis participátio, ut, per Corpus et Sánguinem Christi, fratérnitas cuncta copulétur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogio propio de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús
S
olemnidad del Sacratísimo Corazón de Jesús, que, siendo manso y humilde de corazón, exaltado en la cruz fue hecho fuente de vida y amor, del que se sacian todos los hombres.
Elogios del día 8 de junio
1. En Aix, de la Provenza, en la Galia, san Maximino, al que se atribuye el comienzo de la fe cristiana en esta ciudad (s. I inc.).
2. En Rouen, también en la Galia, san Gildardo, obispo (514).
3. En Soissons, de nuevo en la Galia, san Medardo, obispo de Viromande, quien trasladó su sede de esa ciudad a la de Noyon, desde la cual trabajó para convertir al pueblo de la superstición pagana a la doctrina de Cristo (560).
4*. En Fano, del Piceno, en Italia, san Fortunato, obispo, que trabajó en la redención de cautivos (s. VI).
5. En Metz, de Austrasia, en la Galia, san Clodulfo, obispo, hijo de san Arnulfo y consejero real (c. 660).
6. En York, en Inglaterra, san Guillermo Fitzherbert, obispo, varón amable y benigno, que fue depuesto injustamente de su sede y se refugió entre los monjes de Winchester, pero restituido después en sus funciones, perdonó a sus enemigos y procuró la paz entre todo el pueblo (1154).
7*. En Londres, de nuevo en Inglaterra, beato Juan Davy, diácono de la Cartuja de esa ciudad y mártir, que bajo Enrique VIII, por su fidelidad a la Iglesia y al Romano Pontífice, fue encarcelado hasta morir de hambre (1537).
8*. En Ambiatibé, en Madagascar, beato Jacobo Berthieu, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que en tiempos de paz y de guerra trabajó incansable en favor del Evangelio, siendo tres veces expulsado de las misiones, y finalmente, por odio a la fe, tras ser invitado a la apostasía, fue pisoteado hasta la muerte (1896).
9*. En Oporto, en Portugal, beata María del Divino Corazón de Jesús Droste zu Vischering, de la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Buen Pastor, que promovió con tesón la devoción al Sagrado Corazón de Jesús (1899).
10*. En la aldea de Kuzhikkattussery, de la región de Kerala, en la India, beata María Teresa Chiramel Mankidiyan, virgen, que llevó vida eremítica en medio de una austera penitencia y buscó a Cristo en los más pobres y abandonados, fundando la Congregación de las Hermanas de la Sagrada Familia (1926)
11*. En Cagliari, de Cerdeña, en Italia, beato Nicolás de Gesturi (Juan) Medda, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, el cual, siempre preparado para atender a los pobres, con el ejemplo de su virtud y de su benignidad incitó a muchos al amor hacia los más necesitados (1958).