domingo, 29 de junio de 2014

Domingo 3 agosto 2014, Lecturas XVIII Domingo del Tiempo Ordinario (año A).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Domingo de la 18ª semana de Tiempo Ordinario. Año A.

PRIMERA LECTURA
Venid y comed

Lectura del libro de Isaías 55, 1-3

Así dice el Señor:
«Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde.
¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos, y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad el oído, venid a mí escuchadme, y viviréis. Sellaré con vosotros alianza perpetua, la promesa que aseguré a David.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 144, 8-9. 15-16. 17-18
R.
Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores. Apéris tu manum tuam, Dómine, et sátias nos.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R.
Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores. Apéris tu manum tuam, Dómine, et sátias nos.

Los ojos de todos te están aguardando,
tú les das la comida a su tiempo;
abres tú la mano,
y sacias de favores a todo viviente. R.
Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores. Apéris tu manum tuam, Dómine, et sátias nos.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R.
Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores. Apéris tu manum tuam, Dómine, et sátias nos.

SEGUNDA LECTURA
Ninguna criatura podrá apartarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8. 35. 37-39

Hermanos:
¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?
Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA
Mt 4, 4b
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

EVANGELIO
Comieron todos hasta quedar satisfechos
+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 14, 13-21
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos.
Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle:
-«Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.»
Jesús les replicó:
-«No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.»
Ellos le replicaron:
-«Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.»
Les dijo:
-«Traédmelos.»
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
EL NOMBRE DE ESTE SACRAMENTO
1328 La riqueza inagotable de este sacramento se expresa mediante los distintos nombres que se le da. Cada uno de estos nombres evoca alguno de sus aspectos. Se le llama:
 - Eucaristía porque es acción de gracias a Dios. Las palabras "eucharistein" (Lc 22, 19; 1Co 11, 24) y "eulogein" (Mt 26, 26; Mc 14, 22) recuerdan las bendiciones judías que proclaman -sobre todo durante la comida- las obras de Dios: la creación, la redención y la santificación.
1329  - Banquete del Señor (cf 1Co 11, 20) porque se trata de la Cena que el Señor celebró con sus discípulos la víspera de su pasión y de la anticipación del banquete de bodas del Cordero (cf Ap 19, 9) en la Jerusalén celestial.
 - Fracción del pan porque este rito, propio del banquete judío, fue utilizado por Jesús cuando bendecía y distribuía el pan como cabeza de familia (cf Mt 14, 19; Mt 15, 36; Mc 8, 6. 19), sobre todo en la última Cena (cf Mt 26, 26; 1Co 11, 24). En este gesto los discípulos lo reconocerán después de su resurrección (Lc 24, 13-35), y con esta expresión los primeros cristianos designaron sus asambleas eucarísticas (cf Hch 2, 42. 46; Hch 20, 7. 11). Con él se quiere significar que todos los que comen de este único pan, partido, que es Cristo, entran en comunión con él y forman un solo cuerpo en él (cf 1Co 10, 16-17).
 - Asamblea eucarística (synaxis), porque la Eucaristía es celebrada en la asamblea de los fieles, expresión visible de la Iglesia (cf 1Co 11, 17  - 34).
1335 Los milagros de la multiplicación de los panes, cuando el Señor dijo la bendición, partió y distribuyó los panes por medio de sus discípulos para alimentar la multitud, prefiguran la sobreabundancia de este único pan de su Eucaristía (cf. Mt 14, 13 - 21; Mt 15, 32 - 29). El signo del agua convertida en vino en Caná (cf Jn 2, 11) anuncia ya la Hora de la glorificación de Jesús. Manifiesta el cumplimiento del banquete de las bodas en el Reino del Padre, donde los fieles beberán el vino nuevo (cf Mc 14, 25) convertido en Sangre de Cristo.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 31 de julio de 2011
Queridos hermanos y hermanas:
El Evangelio de este domingo describe el milagro de la multiplicación de los panes, que Jesús realiza para una multitud de personas que lo seguían para escucharlo y ser curados de diversas enfermedades (cf. Mt 14, 14). Al atardecer, los discípulos sugieren a Jesús que despida a la multitud, para que puedan ir a comer. Pero el Señor tiene en mente otra cosa: "Dadles vosotros de comer" (Mt 14, 16). Ellos, sin embargo, no tienen "más que cinco panes y dos peces". Jesús entonces realiza un gesto que hace pensar en el sacramento de la Eucaristía: "Alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos, y los discípulos se los dieron a la gente" (Mt 14, 19). El milagro consiste en compartir fraternamente unos pocos panes que, confiados al poder de Dios, no sólo bastan para todos, sino que incluso sobran, hasta llenar doce canastos. El Señor invita a los discípulos a que sean ellos quienes distribuyan el pan a la multitud; de este modo los instruye y los prepara para la futura misión apostólica: en efecto, deberán llevar a todos el alimento de la Palabra de vida y del Sacramento.
En este signo prodigioso se entrelazan la encarnación de Dios y la obra de la redención. Jesús, de hecho, "baja" de la barca para encontrar a los hombres. San Máximo el Confesor afirma que el Verbo de Dios "se dignó, por amor nuestro, hacerse presente en la carne, derivada de nosotros y conforme a nosotros, menos en el pecado, y exponernos la enseñanza con palabras y ejemplos convenientes a nosotros" (Ambiguum 33: PG 91, 1285 C). El Señor nos da aquí un ejemplo elocuente de su compasión hacia la gente. Esto nos lleva a pensar en tantos hermanos y hermanas que en estos días (...) sufren las dramáticas consecuencias de la carestía, agravadas por la guerra y por la falta de instituciones sólidas. Cristo está atento a la necesidad material, pero quiere dar algo más, porque el hombre siempre "tiene hambre de algo más, necesita algo más" (Jesús de Nazaret, Madrid 2007, p. 315). En el pan de Cristo está presente el amor de Dios; en el encuentro con él "nos alimentamos, por así decirlo, del Dios vivo, comemos realmente el "pan del cielo"" (ib., p. 316). Queridos amigos, "en la Eucaristía Jesús nos hace testigos de la compasión de Dios por cada hermano y hermana. Nace así, en torno al Misterio eucarístico, el servicio de la caridad para con el prójimo" (Sacramentum caritatis, 88). Nos lo testimonia también san Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, de quien hoy la Iglesia hace memoria. En efecto, Ignacio eligió vivir "buscando a Dios en todas las cosas, y amándolo en todas las criaturas" (cf. Constituciones de la Compañía de Jesús, III, 1, 26). Confiemos a la Virgen María nuestra oración, para que abra nuestro corazón a la compasión hacia el prójimo y al compartir fraterno.

viernes, 27 de junio de 2014

Viernes 1 agosto 2014, Lecturas Viernes XVII semana del Tiempo Ordinario, año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 17ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
El pueblo se juntó contra Jeremías en el templo del Señor

Lectura del libro de Jeremías 26, 1-9

Al comienzo del reinado de Joaquín, hijo de Josías, rey de Judá, vino esta palabra del Señor a Jeremías:
-«Así dice el Señor: Ponte en el atrio del templo y di a todos los ciudadanos de Judá que entran en el templo para adorar, las palabras que yo te mande decirles; no dejes ni una sola.
A ver si escuchan y se convierte cada cual de su mala conducta, y me arrepiento del mal que medito hacerles a causa de sus malas acciones. Les dirás: "Así dice el Señor: Si no me obedecéis, cumpliendo la ley que os di en vuestra presencia, y escuchando las palabras de mis siervos, los profetas, que os enviaba sin cesar (y vosotros no escuchabais), entonces trataré a este templo como al de Silo, a esta ciudad la haré fórmula de maldición para todos los pueblos de la tierra." »
Los profetas, los sacerdotes y el pueblo oyeron a Jeremías decir estas palabras, en el templo del Señor.
Y, cuando terminó Jeremías de decir cuanto el Señor le había mandado decir al pueblo, lo agarraron los sacerdotes y los profetas y el pueblo,- diciendo:
-«Eres reo de muerte. ¿Por qué profetizas en nombre del Señor que este templo será como el de Silo, y esta ciudad quedará en ruinas, deshabitada? »
Y el pueblo se juntó contra Jeremías en el templo del Señor.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 68, 5. 8-10. 14
R.
Que me escuche tu gran bondad, Señor. In multitúdine misericórdiæ tuæ exáudi me, Dómine.

Más que los pelos de mi cabeza
son los que me odian sin razón;
más duros que mis huesos,
los que me atacan injustamente.
¿Es que voy a devolver
lo que no he robado? R.
Que me escuche tu gran bondad, Señor. In multitúdine misericórdiæ tuæ exáudi me, Dómine.

Por ti he aguantado afrentas,
la vergüenza cubrió mi rostro.
Soy un extraño para mis hermanos,
un extranjero para los hijos de mi madre;
porque me devora el celo de tu templo,
y las afrentas con que te afrentan caen sobre mi. R.
Que me escuche tu gran bondad, Señor. In multitúdine misericórdiæ tuæ exáudi me, Dómine.

Pero mi oración se dirige a ti,
Dios mío, el día de tu favor;
que me escuche tu gran bondad,
que tu fidelidad me ayude. R.
Que me escuche tu gran bondad, Señor. In multitúdine misericórdiæ tuæ exáudi me, Dómine.

ALELUYA
1 Pe 1, 25
La palabra de Dios permanece para siempre. Y ésa es la palabra que os he anunciado. Verbum Dómini manet in ætérnum; hoc est autem verbum quod evangelizátum est in vos.

EVANGELIO
¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 54-58
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga.
La gente decía admirada:
-«¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?»
Y aquello les resultaba escandaloso.
Jesús les dijo:
-«Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta.»
Y no hizo allí muchos milagros, porque les faltaba fe.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

De San Josemaría Escriva, Es Cristo que pasa 14
Jesús, creciendo y viviendo como uno de nosotros, nos revela que la existencia humana, el quehacer corriente y ordinario, tiene un sentido divino. Por mucho que hayamos considerado estas verdades, debemos llenarnos siempre de admiración al pensar en los treinta años de oscuridad, que constituyen la mayor parte del paso de Jesús entre sus hermanos los hombres. Años de sombra, pero para nosotros claros como la luz del sol. Mejor, resplandor que ilumina nuestros días y les da una auténtica proyección, porque somos cristianos corrientes, que llevamos una vida ordinaria, igual a la de tantos millones de personas en los más diversos lugares del mundo.
Así vivió Jesús durante seis lustros: era fabri filius [Mt 13, 55], el hijo del carpintero. Después vendrán los tres años de vida pública, con el clamor de las muchedumbres. La gente se sorprende: ¿quién es éste?, ¿dónde ha aprendido tantas cosas? Porque había sido la suya, la vida común del pueblo de su tierra. Era el faber, filius Mariae [Mc 6, 3], el carpintero, hijo de María. Y era Dios, y estaba realizando la redención del género humano, y estaba atrayendo a sí todas las cosas [Jn 12, 32].

lunes, 23 de junio de 2014

Lunes 28 julio 2014, San Pedro Poveda, presbítero y mártir, Memoria obligatoria (propio de Madrid). Lecturas Lunes XVII semana del Tiempo Ordinario, año II (par).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
En Madrid, capital de España, san Pedro Poveda Castroverde, presbítero y mártir, fundador de la Institución Teresiana destinada a promover la formación cristiana, que al comienzo de la persecución contra la Iglesia fue asesinado por odio a la religión, dando un claro testimonio de su fe (1936).

28 de julio
San Pedro Poveda Castroverde, presbítero y mártir, fundador de la Institución Teresiana
Memoria
COMMUNE MARTYRUM. I. EXTRA TEMPUS PASCHALE. B. Pro uno martyre 2.
Antífona de entrada Lc 4, 18
El espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para vendar los corazones desgarrados.
Antiphona ad introitum Cf. Ph 3, 8 Ph 10
Omnia detriméntum fecit ad cognoscéndum Christum, et communiónem passiónum illíus, confórmans se morti eius.
Oración colecta
Señor Dios nuestro, que has elegido a san Pedro, presbítero y mártir, para promover la fe cristiana mediante la educación y la cultura, concédenos alcanzar, por su intercesión, audacia en el anuncio del Evangelio y fortaleza en la confesión de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, qui beáto N. usque ad mortem pro iustítia certáre tribuísti, fac nos, eius intercessióne, pro amóre tuo ómnia advérsa toleráre et ad te, qui solus es vita, tota virtúte properáre. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la 17ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
El pueblo será como ese cinturón, que ya no sirve para nada

Lectura del libro de Jeremías 13, 1-11

Así me dijo el Señor:
-«Vete y cómprate un cinturón de lino, y rodéate con él la cintura; pero que no toque el agua.»
Me compré el cinturón, según me lo mandó el Señor, y me lo ceñí.
Me volvió a hablar el Señor:
-«Torna el cinturón que has comprado y llevas ceñido, levántate y ve al río Éufrates, y escóndelo allí, entre las hendiduras de las piedras.»
Fui y lo escondí en el Éufrates, según me había mandado el Señor.
Pasados muchos días, me dijo el Señor:
-«Levántate, vete al río Éufrates y recoge el cinturón que te mandé esconder allí.»
Fui al Éufrates, cavé, y recogí el cinturón del sitio donde lo había escondido: estaba estropeado, no servía para nada.
Entonces me vino la siguiente palabra del Señor:
-«Así dice el Señor: De este modo consumiré la soberbia de Judá, la gran soberbia de Jerusalén. Este pueblo malvado que se niega a escuchar mis palabras, que se comporta con corazón obstinado y sigue a dioses extranjeros, para rendirles culto y adoración, será como ese cinturón, que ya no sirve para nada.
Como se adhiere el cinturón a la cintura del hombre, así me adherí la casa de Judá y la casa de Israel - oráculo del Señor -, para que ellas fueran mi pueblo, mi fama, mi alabanza, mi ornamento; pero no me escucharon.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Dt 32, 18-19. 20. 21
R.
Despreciaste a la Roca que te engendró. Deum, qui te génuit, dereliquísti.

Despreciaste a la Roca que te engendró,
y olvidaste al Dios que te dio a luz.
Lo vio el Señor, e irritado
rechazó a sus hijos e hijas. R.
Despreciaste a la Roca que te engendró. Deum, qui te génuit, dereliquísti.

Pensando: «Les esconderé mi rostro
y veré en qué acaban,
porque son una generación depravada,
unos hijos desleales.» R.
Despreciaste a la Roca que te engendró. Deum, qui te génuit, dereliquísti.

«Ellos me han dado celos con un dios ilusorio,
me han irritado con ídolos vacíos;
pues yo les daré celos con un pueblo ilusorio,
los irritaré con una nación fatua.» R.
Despreciaste a la Roca que te engendró. Deum, qui te génuit, dereliquísti.

ALELUYA
St 1, 18
El Padre, por propia iniciativa, con la palabra de la verdad, nos engendró, para que seamos como la primicia de sus criaturas. Voluntárie génuit nos Pater verbo veritátis, ut prior simus inítium áliquod cratúræ eis.

EVANGELIO
El grano de mostaza se hace un arbusto, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 31-35
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente:
-«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola:
-«El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.» Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ex. Ap. Evangelii Gaudium 278
Creámosle al Evangelio que dice que el Reino de Dios ya está presente en el mundo, y está desarrollándose aquí y allá, de diversas maneras: como la semilla pequeña que puede llegar a convertirse en un gran árbol (cf. Mt 13, 31-32), como el puñado de levadura, que fermenta una gran masa (cf. Mt 13, 33), y como la buena semilla que crece en medio de la cizaña (cf. Mt 13, 24-30), y siempre puede sorprendernos gratamente. Ahí está, viene otra vez, lucha por florecer de nuevo. La resurrección de Cristo provoca por todas partes gérmenes de ese mundo nuevo; y aunque se los corte, vuelven a surgir, porque la resurrección del Señor ya ha penetrado la trama oculta de esta historia, porque Jesús no ha resucitado en vano. ¡No nos quedemos al margen de esa marcha de la esperanza viva!

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario I
289. Imploremos, hermanos, la piedad de Dios Padre todopoderoso, y pidámosle que escuche nuestra oración.
- Para que conceda a la Iglesia el gozo del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
- Para que otorgue a los pueblos la concordia leal y pacífica. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los desterrados el gozo del retorno. Roguemos al Señor.
- Para que a nosotros, su pueblo, nos haga crecer en la fe, nos purifique el corazón y nos abra la puerta del reino eterno. Roguemos al Señor.
Muestra, Padre celestial, tu bondad al pueblo que te suplica, para que reciba sin tardanza lo que pide confiadamente, siguiendo tu inspiración. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acoge, Padre, la ofrenda de tu Iglesia, y haz que, siguiendo el ejemplo de san Pedro, participemos con fe en la pasión gloriosa de tu Hijo, que ahora celebramos en el misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias tibi, Dómine, pro commemoratióne beáti mártyris tui N. offérimus, quem a Christi córporis unitáte nulla tentátio separávit. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Jn 15, 13
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Jn 8, 12
Qui séquitur me, non ámbulat in ténebris, sed habébit lumen vitae, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Tus sacramentos que hemos recibido, Señor, nos vivifiquen, para que, al alegrarnos en la fiesta de san Pedro, nos qyude el ejemplo de sus virtudes apostólicas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacris, Dómine, recreáti mystériis, quaesumus, ut, miram beáti N. constántiam aemulántes, patiéntiae praemium cónsequi mereámur aetérnum. Per Christum.

sábado, 21 de junio de 2014

Sábado 26 julio 2014, san Joaquín y santa Ana, padres del la Virgen María, Memoria obligatoria. Lecturas Sábado XVI semana del Tiempo Ordinario, año II (par).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Joaquín y santa Ana, padres de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, cuyos nombres se conservaron gracias a tradición de los cristianos.

26 de julio
San Joaquín y santa Ana, padres de la Virgen María
Memoria
Die 26 iulii
Ss. Ioachim et Annæ, parentum beatæ Mariæ Virginis
Memoria
Antífona de entrada
Alabemos a Joaquín y a Ana por su hija; en ella les dio el Señor la bendición de todos los pueblos.
Antiphona ad introitum Cf. Qo 44,1. 25
Laudémus Ióachim et Annam in generatióne sua, quia benedictiónem ómnium géntium dedit illis Dóminus.
Oración colecta
Señor, Dios de nuestros padres, tú concediste a san Joaquín y a santa Ana la gracia de traer a este mundo a la Madre de tu Hijo; concédenos, por la plegaria de estos santos, la salvación que has prometido a tu pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Dómine, Deus patrum nostrórum, qui beátis Ióachim et Annae hanc grátiam contulísti ut ex eis incarnáti Fílii tui Mater nascerétur, utriúsque précibus concéde, ut salútem tuo promíssam pópulo consequámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 16ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
¿Creéis que es una cueva de bandidos el templo que lleva mi nombre?

Lectura del libro de Jeremías 7, 1-11

Palabra del Señor que recibió Jeremías: «Ponte a la puerta del templo, y grita allí esta palabra: " ¡Escucha, Judá, la palabra del Señor, los que entráis por esas puertas para adorar al Señor!
Así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Enmendad vuestra conducta y vuestras acciones, y habitaré con vosotros en este lugar. No os creáis seguros con palabras engañosas, repitiendo: 'Es el templo del Señor, el templo del Señor, el templo del Señor.'
Si enmendáis vuestra conducta y vuestras acciones, si juzgáis rectamente entre un hombre y su prójimo, si no explotáis al forastero, al huérfano y a la viuda, si no derramáis sangre inocente en este lugar, si no seguís a dioses extranjeros, para vuestro mal, entonces habitaré con vosotros en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres, desde hace tanto tiempo y para siempre.
Mirad: Vosotros os fiáis de palabras engañosas que no sirven de nada. ¿De modo que robáis, matáis, adulteráis, juráis en falso, quemáis incienso a Baal, seguís a dioses extranjeros y desconocidos, y después entráis a presentaros ante mí en este templo, que lleva mi nombre, y os decís: 'Estamos salvos', para seguir cometiendo esas abominaciones? ¿Creéis que es una cueva de bandidos este templo que lleva mí nombre? Atención, que yo lo he visto."» Oráculo del Señor.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 83, 3. 4. 5-6a y 8a. 11
R.
¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos! Quam dilécta tabernácula tua, Dómine virtútum.

Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo. R.
¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos! Quam dilécta tabernácula tua, Dómine virtútum.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
y la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío. R.
¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos! Quam dilécta tabernácula tua, Dómine virtútum.

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza;
caminan de baluarte en baluarte. R.
¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos! Quam dilécta tabernácula tua, Dómine virtútum.

Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa,
y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados. R.
¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos! Quam dilécta tabernácula tua, Dómine virtútum.

ALELUYA
St 1, 21bc
Aceptad dócilmente la palabra que ha sido plantada y es capaz de salvaros. In mansuetúdine suscípite ínsitum verbum, quod potest salváre ánimas vestras.

EVANGELIO
Dejadlos crecer juntos hasta la siega

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 24-30
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente:
-«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?"
Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho."
Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?'
Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: «Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

O bien:
Lecturas propias de la Memoria

PRIMERA LECTURA
Vive su fama por generaciones
Lectura del libro del Eclesiástico 44, 1. 10-15

Hagamos el elogio de los hombres de bien,
de la serie de nuestros antepasados.
Fueron hombres de bien,
su esperanza no se acabó;
sus bienes perduran en su descendencia,
su heredad pasa de hijos a nietos.
Sus hijos siguen fieles a la alianza,
y también sus nietos, gracias a ellos.
Su recuerdo dura por siempre,
su caridad no se olvidará.
Sepultados sus cuerpos en paz,
vive su fama por generaciones;
el pueblo cuenta su sabiduría,
la asamblea pregona su alabanza.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 132, 11
R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
«A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono». R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Ésta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo.» R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

«Haré germinar el vigor de David,
enciendo una lámpara para mi Ungido.
A sus enemigos los vestiré de ignominia,
sobre él brillará mi diadema». R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

ALELUYA
Cf. Lc 2, 25c
Aguardaban el consuelo de Israel y el Espíritu Santo moraba en ellos.
Exspectábant consolatiónem Israel, et Spíritus Sanctus erat in eis.

EVANGELIO
Muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros
+ Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13, 16-17
Gloria a Ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
- «¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.»

Palabra del Señor.
Gloria a Ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 45, 2 
Lo que vieron y oyeron los Apóstoles fueron su presencia, sus milagros, su voz y su doctrina. Y en esto los prefiere, no sólo a los malos, sino a los que fueron buenos, porque dice que fueron más dichosos que los justos de la antigüedad, puesto que ven no sólo lo que no vieron los judíos, sino lo que los profetas y los justos desearon ver y no vieron. Porque aquellos solamente contemplaron a Cristo con la fe, y éstos lo vieron con sus ojos y con más claridad. Ved aquí, pues, cómo se enlaza el Antiguo Testamento con el Nuevo; porque si los profetas hubieran sido servidores de un Dios extraño o contrario a Cristo, jamás hubieran deseado verlo. 

Oración de los fieles
340. Oremos a Dios Padre, que eligió a san Joaquín y a santa Ana, por quienes nos vino el Salvador del mundo.
- Por la Iglesia, el nuevo Israel, el pueblo definitivo de Dios. Roguemos al Señor.
- Por el pueblo judío, del que nació Cristo, el hijo de Abrahán, de David, de María. Roguemos al Señor.
- Por las familias cristianas y por todas las familias del mundo, y especialmente por los abuelos. Roguemos al Señor.
- Por los matrimonios que viven desunidos, sin amor, y por los que están separados, divorciados. Roguemos al Señor.
- Por todos los que esperan el consuelo de Dios sin conocer a Cristo. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, la oración de tu Iglesia, que hacen suya san Joaquín y santa Ana, intercesores nuestros con María, la madre de Jesús. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Te rogamos, Señor, que recibas los dones que te presentamos para que nos hagas partícipes de aquella bendición que prometiste a Abrahán y su descendencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, múnera nostrae devotiónis, et praesta, ut eiúsdem benedictiónis, quam Abrahae et eius sémini promisísti, mereámur esse partícipes. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de comunión Cf. Sal 23, 5
Recibieron la bendición del Señor, les hizo justicia el Dios de salvación.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 23,5
Accepérunt benedictiónem a Dómino, et misericórdiam a Deo salutári suo.
Oración después de la comunión
Tú has querido, Señor, que tu Hijo unigénito naciera de los humanos, para que los hombres, en misterio admirable, renaciesen de ti; concédenos, por tu misericordia, que cuantos hemos sido alimentados con el pan de los hijos seamos también santificados por el espíritu de adopción. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui Unigénitum tuum ex homínibus nasci voluísti, ut hómines ex te mirábili mystério renasceréntur, quaesumus, ut, quos filiórum pane satiásti, adoptiónis spíritu benignitáte tua sanctífices. Per Christum.

lunes, 9 de junio de 2014

Lunes 14 julio 2014, Lecturas Lunes XV semana del Tiempo Ordinario, año II (par).

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la 15ª semana de Tiempo Ordinario. Año II (par).

PRIMERA LECTURA
Lavaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones

Lectura del libro de Isaías 1, 10-17

Oíd la palabra del Señor, príncipes de Sodoma; escucha la enseñanza de nuestro Dios, pueblo de Gomorra:
«¿Qué me importa el número de vuestros sacrificios? - dice el Señor -.
Estoy harto de holocaustos de carneros, de grasa de cebones; la sangre de toros, corderos y chivos no me agrada.
¿Por qué entráis a visitarme?
¿Quién pide algo de vuestras manos cuando pisáis mis atrios?
No me traigáis más dones vacíos, más incienso execrable.
Novilunios, sábados, asambleas, no los aguanto.
Vuestras solemnidades y fiestas las detesto; se me han vuelto una carga que no soporto más.
Cuando extendéis las manos, cierro los ojos; aunque multipliquéis las plegarias, no os escucharé.
Vuestras manos están llenas de sangre.
Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad el derecho, enderezad al oprimido; defended al huérfano, proteged a la viuda.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 49, 8-9. 16bc-17. 21 y 23
R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

«No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños.» R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

«¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos?» R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

«Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.
El que me ofrece acción de gracias,
ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios.» R.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. Qui immaculátus est in via, osténdam illi salutáre Dei.

ALELUYA
Mt 5, 10
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Beáti qui persecutiónem patiúntur propter iustítiam, quóniam ipsórum es regnum cælórum.

EVANGELIO
No he venido a sembrar paz, sino espadas

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 34-11, 1
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
-«No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. 
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mi; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mi no es digno de mi; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mi. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mi la encontrará. 
El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. 
El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.»
Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2232 Los vínculos familiares, aunque son muy importantes, no son absolutos. A la par el hijo crece, hacia una madurez y autonomía humanas y espirituales, la vocación singular que viene de Dios se afirma con más claridad y fuerza. Los padres deben respetar esta llamada y favorecer la respuesta de sus hijos para seguirla. Es preciso convencerse de que la vocación primera del cristiano es seguir a Jesús (cf Mt 16, 25): "El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mi" (Mt 10, 37).