Entrada destacada

Domingo 17 diciembre 2017, III Domingo de Adviento, ciclo B.

Misas para celebraciones especiales

MISA EN LA DEDICACION DE UNA IGLESIA, FUERA DE LA IGLESIA DEDICADA

MISA DE SANTA MARÍA VIRGEN, MADRE DEL AMOR HERMOSO

MISA DE SANTA MARÍA VIRGEN, EN ADVIENTO

MISA DE SANTA MARÍA VIRGEN, EN TIEMPO PASCUAL 

MISA DE LOS SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS

MISA DE SAN JOSEMARÍA ESCRIVÁ, PRESBÍTERO

MISA DEL BEATO ÁLVARO DEL PORTILLO, OBISPO

MISA POR EL PAPA

MISA PARA ELEGIR UN PAPA O UN OBISPO

MISA POR EL OBISPO

MISA POR LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

MISA EN EL ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL ÚLTIMO OBISPO

MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS

PARA DAR GRACIAS A DIOS PRO GRATIIS DEO REDDENDIS
Antífona de entrada Ef 5, 19-20

Cantad y tocad con toda el alma para el Señor. Dad siempre gracias a Dios Padre por todo, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Antiphona ad introitum Eph 5, 19-20
Cantáte et psállite in córdibus vestris Dómino, grátias agéntes semper pro ómnibus in nómine Dómini nostri Iesu Christi Deo et Patri.
Se dice Gloria.
Dicitur Gloria in excelsis.
Oración Colecta
Oh, Dios, Padre de todos los dones, de quien procede cuanto somos y tenemos, enséñanos a reconocer los beneficios de tu inmensa bondad
y a amarte con sincero corazón y con todas nuestras fuerzas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, Pater donórum ómnium, a quo descéndere confitémur quidquid habémus aut sumus, benefícia doce nos imménsae tuae pietátis agnóscere, ac te sincéro corde totáque nostra virtúte dilígere. Per Dóminum.

PRIMERA LECTURA
Lectura del primer libro de los Reyes   8, 55-61

En aquellos días, el rey Salomón, en pie y en alta voz bendijo a la asamblea de Israel con la siguiente fórmula: Bendito sea el Señor que ha dado descanso a su pueblo Israel, cumpliendo todo lo prometido. No ha fallado ni una sola de las promesas que hizo por medio de su siervo Moisés. Que el Señor nuestro Dios esté con nosotros como estuvo con nuestros padres, que no nos abandone ni nos rechace; así nosotros le rendiremos el corazón y seguiremos sus caminos, cumpliendo sus mandatos, preceptos y decretos que mandó a nuestros padres.
Que esta súplica que pronuncio ante el Señor, llegue hasta el Señor nuestro Rey día y noche, para que gobierne a su siervo y a su pueblo Israel en los asuntos de cada día. Así sabrán todos los pueblos de la tierra que el Señor es nuestro Dios y que no hay otro. Sed leales con el Señor vuestro Dios, siguiendo sus órdenes y cumpliendo sus mandatos, como lo hacéis hoy,

Palabra de Dios
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL                                
1 Chr 29, 10 bc. 11. 12 
R/.
Alabamos tu nombre glorioso, Señor. Laudámus nomem tuum ínclitum, Dómine.

Bendito eres, Señor,
Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos. R/.
Alabamos tu nombre glorioso, Señor. Laudámus nomem tuum ínclitum, Dómine.

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad,
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra.
Tu eres rey y soberano de todo. R/. 
Alabamos tu nombre glorioso, Señor. Laudámus nomem tuum ínclitum, Dómine.

De ti, Señor, viene la riqueza y la gloria.
Tu eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tu engrandeces y confortas a todos. R/. 
Alabamos tu nombre glorioso, Señor. Laudámus nomem tuum ínclitum, Dómine.

SEGUNDA LECTURA 
Lectura de la carta de san Pablo a los Efesios 1, 3-14

Hermanos: 
Bendito sea Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. 
Él nos eligió en la persona de Cristo -antes de crear el mundo- para que fuésemos consagrados e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la Persona de Cristo -por pura iniciativa suya- a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. 
Por este Hijo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el Misterio de su Voluntad. 
Este es el plan que había proyectado realizar por Cristo, cuando llegase el momento culminante: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra. 
Con Cristo hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria. 
Y también vosotros -que habéis escuchado la Verdad, la extraordinaria noticia de que habéis sido salvados, y habéis creído- habéis sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido; el cual -mientras llega la redención completa del pueblo, propiedad de Dios- es prenda de nuestra herencia, para alabanza de su gloria.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

ALELUYA 
Lc 1, 49
Aleluya. Ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. Aleluya. Alellúia. Fecit mihi magna qui potens est, et sanctum nomen eius. Alellúia.

EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-55
Gloria a ti, Señor.

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. 
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: 
¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. ¡Dichosa tú, que has creído!, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. 
María dijo:
Proclama mi alma la grandeza del Señor, 
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; 
porque ha mirado la humillación de su esclava. 
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, 
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. 
Y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. 
El hace proezas con su brazo: 
dispersa a los soberbios de corazón, 
derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes; 
a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. 
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres-, en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo.
Dicitur Credo.
Oración sobre las ofrendas
Te ofrecemos, Señor, el sacrificio de alabanza para darte gracias por los beneficios recibidos, y te suplicamos que, lo que nos diste sin merecerlo, lo ofrezcamos a gloria de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Pro collátis donis sacrifícium tibi, Dómine, laudis offérimus, supplíciter deprecántes, ut, quod imméritis contulísti, ad nóminis tui glóriam referámus. Per Christum.
PREFACIO COMÚN IV
La alabanza, don de Dios
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Pues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, unidos a los coros angélicos, te alabamos proclamando llenos de alegría:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS IV
De laude, dono Dei
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia, cum nostra laude non égeas, tuum tamen est donum quod tibi grates rependámus, nam te non augent nostra praecónia, sed nobis profíciunt ad salútem, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o III o D 2.
Antífona de la Comunión Sal 137,1

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, porque escuchaste las palabras de mi boca.
Antiphona ad communionem Ps 137, 1
Confitébor tibi, Dómine, in toto corde meo, quóniam audísti verba oris mei.
Oración después de la comunión

Oh, Dios, tú nos entregaste como alimento espiritual este sacramento salvador de tu Hijo que te hemos ofrecido en acción de gracias; confírmanos de tal manera con los dones de tu poder y de tu gozo, que te sirvamos devotamente y merezcamos conseguir nuevos beneficios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui nobis in cibum spiritálem reddidísti Fílii tui sacraméntum salutáre, quod tibi in actiónem obtúlimus gratiárum, da nobis ita virtútis et gáudii munéribus confirmári, ut tibi servíre devótius et nova benefícia cónsequi mereámur. Per Christum.