viernes, 13 de julio de 2018

Viernes 17 agosto 2018, Viernes de la XIX semana del Tiempo Ordinario, feria (o por todos los Difuntos).

SOBRE LITURGIA

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "MARIALIS CULTUS" (2-febrero-1974)
DE SU SANTIDAD PABLO VI

PARA LA RECTA ORDENACIÓN Y DESARROLLO DEL CULTO A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

En nuestro tiempo, los caminos producidos en las usanzas sociales, en la sensibilidad de los pueblos, en los modos de expresión de la literatura y del arte, en las formas de comunicación social han influido también sobre las manifestaciones del sentimiento religioso. Ciertas prácticas cultuales, que en un tiempo no lejano parecían apropiadas para expresar el sentimiento religioso de los individuos y de las comunidades cristianas, parecen hoy insuficientes o inadecuadas porque están vinculadas a esquemas socioculturales del pasado, mientras en distintas partes se van buscando nuevas formas expresivas de la inmutable relación de la criatura con su Creador, de los hijos con su Padre. Esto puede producir en algunos una momentánea desorientación; pero todo aquel que con la confianza puesta en Dios reflexione sobre estos fenómenos, descubrirá que muchas tendencias de la piedad contemporánea —por ejemplo, la interiorización del sentimiento religioso— están llamadas a contribuir al desarrollo de la piedad cristiana en general y de la piedad a la Virgen en particular. Así nuestra época, escuchando fielmente la tradición y considerando atentamente los progresos de la teología y de las ciencias, contribuirá a la alabanza de Aquella que, según sus proféticas palabras, llamarán bienaventurada todas las generaciones (cf. Lc 1,48).

Juzgamos, por tanto, conforme a nuestro servicio apostólico tratar, como en un diálogo con vosotros, venerables hermanos, algunos temas referentes al puesto que ocupa la Santísima Virgen en el culto de la Iglesia, ya tocados en parte por el Concilio Vaticano II (7) y por Nos mismo (8), pero sobre los que no será inútil volver para disipar dudas y, sobre todo, para favorecer el desarrollo de aquella devoción a la Virgen que en la Iglesia ahonda sus motivaciones en la Palabra de Dios y se practica en el Espíritu de Cristo.

Quisiéramos, pues, detenernos ahora en algunas cuestiones sobre la relación entre la sagrada Liturgia y el culto a la Virgen (I); ofrecer consideraciones y directrices aptas a favorecer su legítimo desarrollo (II); sugerir, finalmente, algunas reflexiones para una reanudación vigorosa y más consciente del rezo del Santo Rosario, cuya práctica ha sido tan recomendada por nuestros Predecesores y ha obtenido tanta difusión entre el pueblo cristiano (III). .

7. Cf, Conc, Vat. II, Const. Dogm. Sobre la Iglesia, Lumen Gentium, nn. 66-67; AAS (1965), pp. 65-66; Const. Sobre la Sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium, n. 103 AAS 56 (1964), p.125
8. Cf. Exhortación Apostólica, Signum magnum, AAS 59 (1967), pp. 465-475.


CALENDARIO

17 VIERNES DE LA XIX SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- Ez 16, 1-15. 60. 63. Eras perfecta con los atavíos que yo había puesto sobre ti; y te prostituiste.
- Salmo: Is 12, 2-6. R. Ha cesado tu ira y me has consolado.
- Mt 19, 3-12. Por la dureza de corazón permitió Moisés repudiar a las mujeres; pero, al principio, no era así.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 18 de agosto, pág. 496.
CALENDARIOS: Concepcionistas: Santa Beatriz de Silva, virgen (S). Toledo, Ceuta y Familia Franciscana: (MO).
Agustinos: Santa Clara de Montefalco, virgen (F).
Asidonia-Jerez: Beato Bartolomé Laurel, religioso y mártir (MO).
Girona: Beato Enrique Canadell, presbítero y mártir (MO).
Canónigos Regulares de Letrán: Santos Alipio y Posidio, obispos (MO).
Dominicos: San Jacinto de Polonia, presbítero (MO).
Sevilla: Beatos Luis de Sotelo, Pedro de Zúñiga y Bartolomé Laurel, religioso y mártires (ML).
Carmelitas (excepto C. Descalzos): Beato Ángel-Agustín Mazzinghi, presbítero (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XIX Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa de Difuntos:

III. EN DIVERSAS CONMEMORACIONES.
B. Por varios o por todos los difuntos 1.
III. IN VARIIS COMMEMORATIONIBUS
B. Pro pluribus vel pro omnibus defunctis 1.
Antífona de entrada
Señor, dales el descanso eterno y llena sus almas de tu esplendor.
Antiphona ad introitum
Dona eis, Dómine, réquiem sempitérnam et imple splendóribus ánimas eórum.
Oración colecta
Oh, Dios, que hiciste pasar a tu Unigénito al reino del cielo, una vez vencida la muerte, concede a tus siervos [N. y N.] que, superada su condición mortal, puedan contemplarte para siempre como su creador y redentor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Unigénitum tuum, devícta morte, ad caeléstia transíre fecísti, concéde fámulis tuis, (N. et N.), ut, huius vitae mortalitáte devícta, te conditórem et redemptórem possint perpétuo contemplári. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XIX semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par)

PRIMERA LECTURA (opción 1) Ez 16, 1-15.60.63
Eras perfecta con los atavíos que yo había puesto sobre ti; y te prostituiste
Lectura de la profecía de Ezequiel.

Me fue dirigida esta palabra del Señor:
«Hijo de hombre, hazle conocer sus acciones detestables a Jerusalén.
Di: “Esto dice el Señor Dios, a Jerusalén. Por tu origen y tu nacimiento eres cananea: tu padre era amorreo y tu madre hitita. Así fue tu nacimiento: El día en que naciste, no te cortaron el cordón, no te lavaron con agua para purificarte, ni te friccionaron con sal, ni te envolvieron en pañales. Nadie se apiadó de ti ni hizo por compasión nada de todo esto, sino que por aversión te arrojaron a campo abierto el día que naciste.
Yo pasaba junto a ti y te vi revolviéndote en tu sangre, y te dije:
Sigue viviendo, tú que yaces en tu sangre, sigue viviendo.
Te hice crecer como un brote del campo. Tú creciste, te hiciste grande, llegaste a la edad del matrimonio. Tus senos se afirmaron y te brotó el vello, pero continuabas completamente desnuda.
Pasé otra vez a tu lado, te vi en la edad del amor; extendí mi manto sobre ti para cubrir tu desnudez. Con juramento hice alianza contigo —oráculo del Señor Dios— y fuiste mía.
Te lavé con agua, te limpié la sangre que te cubría y te ungí con aceite. Te puse vestiduras bordadas, te calcé zapatos de cuero fino, te ceñí de lino, te revestí de seda.
Te engalané con joyas: te puse pulseras en los brazos y un collar en tu cuello. Te puse un anillo en la nariz, pendientes en tus orejas y una magnífica diadema en tu cabeza.
Lucías joyas de oro y plata, vestidos de lino, seda y bordado; comías flor de harina, miel y aceite; estabas cada vez más bella y llegaste a ser como una reina.
Se difundió entre las naciones paganas la fama de tu belleza, perfecta con los atavíos que yo había puesto sobre ti —oráculo del Señor Dios—. Pero tú, confiada en tu belleza, te prostituiste; valiéndote de tu fama, prodigaste tus favores y te entregaste a todo el que pasaba.
Con todo, yo me acordaré de mi alianza contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo una alianza eterna, para que te acuerdes y te avergüences y no te atrevas nunca más a abrir la boca por tu oprobio, cuando yo te perdone todo lo que hiciste —oráculo del Señor Dios—».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (opción 2) Ez 16, 59-63
Me acordaré de mi alianza contigo, y tú te avergonzarás
Lectura de la profecía de Ezequiel.

Esto dice el Señor:
«Actuaré contigo, Jerusalén, conforme a tus acciones, pues menospreciaste el juramento y quebrantaste la alianza. Con todo, yo me acordaré de mi alianza contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo una alianza eterna.
Te acordarás de tu conducta y te avergonzarás al acoger a tus hermanas mayores y a las menores, pues yo te las daré como hijas, pero no en virtud de tu alianza.
Yo estableceré mi alianza contigo y reconocerás que yo soy el Señor, para que te acuerdes y te avergüences y no te atrevas nunca más a abrir la boca por tu oprobio, cuando yo te perdone todo lo que hiciste —oráculo del Señor Dios—».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Is 12, 2-3. 4bcde. 5-6 (R.: 1c)
R.
Ha cesado tu ira y me has consolado.
Convérsus est furor tuus, et consolátus es me.

V. «Él es mi Dios y Salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación».
Y sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación.
R.
Ha cesado tu ira y me has consolado.
Convérsus est furor tuus, et consolátus es me.

V. «Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso».
R.
Ha cesado tu ira y me has consolado.
Convérsus est furor tuus, et consolátus es me.

V. Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sion,
porque es grande en medio de ti el Santo de Israel.
R.
Ha cesado tu ira y me has consolado.
Convérsus est furor tuus, et consolátus es me.

Aleluya Cf. 1 Tes 2, 13
R. Aleluya, aleluya,aleluya.
V. Acoged la palabra de Dios, no como palabra de humana, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios. R. Accípite verbum Dei, non ut verbum hóminum, sed, sicut est vere, verbum Dei.

EVANGELIO Mt 19, 3-12 Por la dureza de corazón permitió Moisés repudiar a las mujeres; pero, al principio, no era así
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: «¿Es lícito a un hombre repudiar a su mujer por cualquier motivo?».
Él les respondió:
«¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”? De modo que ya no son dos, sino una sola carne.
Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre».
Ellos insistieron:
«¿Y por qué mandó Moisés darle acta de divorcio y repudiarla?».
Él les contestó:
«Por la dureza de vuestro corazón os permitió Moisés repudiar a vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Pero yo os digo que, si uno repudia a su mujer —no hablo de unión ilegítima— y se casa con otra, comete adulterio».
Los discípulos le replicaron:
«Si esa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse».
Pero él les dijo:
«No todos entienden esto, solo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos ellos mismos por el reino de los cielos. El que pueda entender, entienda».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Discurso a los obispos de Estados Unidos, 27 de septiembre de 2015.
Nuestro ideal, en efecto, no es la carencia de afectos, no. El buen pastor renuncia a unos afectos familiares propios para dedicar todas sus fuerzas, y la gracia de su llamada especial, a la bendición evangélica de los afectos del hombre y la mujer, que encarnan el designio de Dios, empezando por aquellos que están perdidos, abandonados, heridos, devastados, desalentados y privados de su dignidad. Esta entrega total al ágape de Dios no es una vocación ajena a la ternura y al amor. Basta con mirar a Jesús para entenderlo (cf. Mt 19, 12). La misión del buen pastor al estilo de Dios, solo Dios lo puede autorizar, no la propia presunción, imita en todo y para todo el estilo afectivo del Hijo con el Padre, reflejado en la ternura de su entrega: en favor, y por amor, de los hombres y mujeres de la familia humana.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XV
303. Oremos a Dios Padre.
- Por La Iglesia, signo de Cristo en medio del mundo. Roguemos al Señor.
- Por los que tienen alguna responsabilidad sobre los demás. Roguemos al Señor.
- Por los que mueren de muerte violenta. Roguemos al Señor.
- Por los que matan, secuestran, destruyen. Roguemos al Señor.
- Por los que han dejado este mundo, para que alcancen la gloria. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, llamados a trabajar por la paz y la reconciliación. Roguemos al Señor.
Que tu bondad nos conceda, Señor, lo que nuestras acciones no merecen. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te pedimos, Señor, que aceptes con bondad los dones que te ofrecemos en favor de las almas de tus siervos, y a quienes concediste el mérito de la fe cristiana dales también la recompensa. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias, quaesumus, Dómine, quas tibi pro animábus famulórum tuórum offérimus, propitiátus inténde, ut, quibus fídei christiánae méritum contulísti, dones et praemium. Per Christum.
PREFACIO I DE DIFUNTOS
La esperanza de la resurrección en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
En él brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección; y así, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad. Porque la vida de tus fieles, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE DEFUNCTIS
De spe resurrectionis in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo nobis spes beátae resurrectiónis effúlsit, ut, quos contrístat certa moriéndi condício, eósdem consolétur futúrae immortalitátis promíssio.
Tuis enim fidélibus, Dómine, vita mutátur, non tóllitur, et, dissolúta terréstris huius incolátus domo, aetérna in caelis habitátio comparátur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión 1 Jn 4, 9
Dios envió al mundo a su Unigénito, para que vivamos por medio de él.
Antiphona ad communionem 1 Jn 4,9
Fílium suum Unigénitum misit Deus in mundum, ut vivámus per eum.
Oración después de la comunión
Por este sacrificio que hemos celebrado derrama, Señor, con largueza tu misericordia sobre tus siervos difuntos, y a quienes concediste la gracia del bautismo, dales también la plenitud de los gozos eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Multíplica, Dómine, his sacrifíciis suscéptis, super fámulos tuos defúnctos misericórdiam tuam, et, quibus donásti baptísmi grátiam, da eis aeternórum plenitúdinem gaudiórum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 18 de agosto

1. En Palestrina, en el Lacio, san Agapito, mártir (s. inc.).
2. En Utica, en África, santos mártires llamados de la “Masa Cándida”, que, superiores en número a los peces recogidos en sus redes por los apóstoles, aceptaron con gran fortaleza la muerte por permanecer fieles a su obispo Cuadrado y confesar, a la vez, a Cristo como Hijo de Dios (s. III/IV).
3. En Myra, de Licia, san León, mártir (s. III/IV).
4. En Roma, en la vía Labicana, santa Elena, madre del emperador Constantino, que tuvo un interés singular en ayudar a los pobres y acudía a la iglesia piadosamente confundida entre los fieles. Habiendo peregrinado a Jerusalén para descubrir los lugares del Nacimiento de Cristo, de su Pasión y Resurrección, honró el pesebre y la cruz del Señor con basílicas dignas de veneración (c. 329).
5. En Metz, en la Galia Bélgica, san Fermín, obispo (s. IV).
6*. En Arlés, en la Provenza, san Eonio, obispo, que defendió su iglesia del error de Pelagio y recomendó a su pueblo como sucesor suyo a san Cesáreo, a quien él mismo había ordenado de presbítero (502).
7. En Bitinia, muerte de san Macario, hegúmeno del monasterio de Pelecete, que, en tiempo del emperador León V, sufrió muchas pruebas por la defensa de las sagradas imágenes, muriendo en el destierro (850).
8*. En el monasterio de Cava, en la Campania, beato Leonardo, abad, hombre sumamente pacífico (1255).
9*. En Ravena, en la Romaniola, beato Reinaldo de Concorégio, obispo, ilustre por su celo, prudencia y caridad (1321).
10*. En Mantua, de la Lombardía, beata Paula Montaldi, virgen, abadesa de la Orden de las Clarisas, que se distinguió por su devoción a la pasión del Señor y por su constante oración y austeridad (1514).
11*. En una nave destinada a trabajos forzados, anclada frente a Rochefort, en Francia, beato Antonio Banassat, presbítero y mártir, que, por ser párroco, en el furor de la Revolución Francesa fue detenido por odio a la fe y, muerto por inanición, emigró al Señor (1794).
12*. En Valdemoro, cerca de Madrid, en España, beato Francisco Arias Martín, presbítero y mártir, que siendo novicio en la Orden de San Juan de Dios, en corto tiempo, durante la persecución religiosa recorrió el camino de la perfección (1936).
13*. En Barbastro, cerca de Huesca, en España, beatos Jacobo Falgarona Vilanova y Atanasio Vidaurreta Labra, religiosos de la Congregación de Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María, mártires en la misma persecución (1936).
14*. En Alcañiz, cerca de la región de Tortosa, en España, beato Martín Martínez Pascual, presbítero y mártir. Miembro de la Sociedad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, recibió en la misma persecución y en el mismo día la corona de la gloria (1936).
15*. En la localidad llamada Rafelbunyol, en el territorio de Valencia, en España, beato Vicente María Izquierdo Alcón, presbítero y mártir, que recibió la muerte por odio contra la fe (1936).
16*. En Santiago de Chile, beato Alberto Hurtado Cruchaga, presbítero de la Compañía de Jesús, que fundó una obra para que los pobres que carecen de techo y los vagabundos, sobre todo niños, pudieran encontrar un verdadero y familiar hogar (1952).