jueves, 26 de julio de 2018

Jueves 30 agosto 2018, Jueves de la XXI semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa por los que nos afligen).

SOBRE LITURGIA

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "MARIALIS CULTUS" (2-febrero-1974)
DE SU SANTIDAD PABLO VI

PARA LA RECTA ORDENACIÓN Y DESARROLLO DEL CULTO A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Sección segunda
Cuatro orientaciones para el culto a la Virgen: bíblica, litúrgica, ecuménica, antropológica


29. A las anteriores indicaciones, que surgen de considerar las relaciones de la Virgen María con Dios —Padre, Hijo y Espíritu Santo— y con la Iglesia, queremos añadir, siguiendo la línea trazada por las enseñanzas conciliares (91), algunas orientaciones —de carácter bíblico, litúrgico, ecuménico, antropológico— a tener en cuenta a la hora de revisar o crear ejercicios y prácticas de piedad, con el fin de hacer más vivo y más sentido el lazo que nos une a la Madre de Cristo y Madre nuestro en la Comunión de los Santos.

30. La necesidad de una impronta bíblica en toda forma de culto es sentida hoy día como un postulado general de la piedad cristiana. El progreso de los estudios bíblicos, la creciente difusión de la Sagrada Escritura y, sobre todo, el ejemplo de la tradición y la moción íntima del Espíritu orientan a los cristianos de nuestro tiempo a servirse cada vez más de la Biblia como del libro fundamental de oración y a buscar en ella inspiración genuina y modelos insuperables. El culto a la Santísima Virgen no puede quedar fuera de esta dirección tomada por la piedad cristiana (92); al contrario debe inspirarse particularmente en ella para lograr nuevo vigor y ayuda segura. La Biblia, al proponer de modo admirable el designio de Dios para la salvación de los hombres, está toda ella impregnada del misterio del Salvador, y contiene además, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, referencias indudables a Aquella que fue Madre y Asociada del Salvador. Pero no quisiéramos que la impronta bíblica se limitase a un diligente uso de textos y símbolos sabiamente sacados de las Sagradas Escrituras; comporta mucho más; requiere, en efecto, que de la Biblia tomen sus términos y su inspiración las fórmulas de oración y las composiciones destinadas al canto; y exige, sobre todo, que el culto a la Virgen esté impregnado de los grandes temas del mensaje cristiano, a fin de que, al mismo tiempo que los fieles veneran la Sede de la Sabiduría sean también iluminados por la luz de la palabra divina e inducidos a obrar según los dictados de la Sabiduría encarnada.

31. Ya hemos hablado de la veneración que la Iglesia siente por la Madre de Dios en la celebración de la sagrada Liturgia. Ahora, tratando de las demás formas de culto y de los criterios en que se deben inspirar, no podemos menos de recordar la norma de la Constitución Sacrosanctum Concilium, la cual, al recomendar vivamente los piadosos ejercicios del pueblo cristiano, añade: "…es necesario que tales ejercicios, teniendo en cuenta los tiempos litúrgicos, se ordenen de manera que estén en armonía con la sagrada Liturgia; se inspiren de algún modo en ella, y, dada su naturaleza superior, conduzcan a ella al pueblo cristiano" (93). Norma sabia, norma clara, cuya aplicación, sin embargo, no se presenta fácil, sobre todo en el campo del culto a la Virgen, tan variado en sus expresiones formales: requiere, efectivamente, por parte de los responsables de las comunidades locales, esfuerzo, tacto pastoral, constancia; y por parte de los fieles, prontitud en acoger orientaciones y propuestas que, emanando de la genuina naturaleza del culto cristiano, comportan a veces el cambio de usos inveterados, en los que de algún modo se había oscurecido aquella naturaleza.

A este respecto queremos aludir a dos actitudes que podrían hacer vana, en la práctica pastoral, la norma del Concilio Vaticano II: en primer lugar, la actitud de algunos que tienen cura de almas y que despreciando a priori los ejercicios piadosos, que en las formas debidas son recomendados por el Magisterio, los abandonan y crean un vacío que no prevén colmar; olvidan que el Concilio ha dicho que hay que armonizar los ejercicios piadosos con la liturgia, no suprimirlos. En segundo lugar, la actitud de otros que, al margen de un sano criterio litúrgico y pastoral, unen al mismo tiempo ejercicios piadosos y actos litúrgicos en celebraciones híbridas. A veces ocurre que dentro de la misma celebración del sacrifico Eucarístico se introducen elementos propios de novenas u otras prácticas piadosas, con el peligro de que el Memorial del Señor no constituya el momento culminante del encuentro de la comunidad cristiana, sino como una ocasión para cualquier práctica devocional. A cuantos obran así quisiéramos recordar que la norma conciliar prescribe armonizar los ejercicios piadoso con la Liturgia, no confundirlos con ella. Una clara acción pastoral debe, por una parte, distinguir y subrayar la naturaleza propia de los actos litúrgicos; por otra, valorar los ejercicios piadosos para adaptarlos a las necesidades de cada comunidad eclesial y hacerlos auxiliares válidos de la Liturgia.

91. Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. sobre la Iglesia, Lumen gentium, nn. 66-69; AAS 57 (1965), pp. 65-67.
92. Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. sobre la divina Revelación, Dei Verbum, n. 25; AAS 58 (1966), pp. 829-830.
93. Cf. Conc. Vat. II, Const. sobre la sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium, n. 13; AAS 56 (1964), p.103.


CALENDARIO

30 JUEVES DE LA XXI SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- 1 Cor 1, 1-9. En él habéis sido enriquecidos en todo.
- Sal 144. R. Bendeciré tu nombre por siempre, Señor.
- Mt 24, 42-51. Estad preparados.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 31 de agosto, pág. 524.
CALENDARIOS: Santander: San Emeterio y San Celedonio, mártires (S).
Hermanitas de los Pobres: Santa María de la Cruz (Juana Jugan), religiosa (S).
Lugo: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Misioneras del Santísimo Sacramento y la Inmaculada: Beata María de los Ángeles Ginard, virgen y mártir (F). Mallorca: (ML).
Almería: Beato Diego Ventaja Milán, obispo y mártir (MO).
Granada y Guadix-Baza: Beatos Manuel Medina Olmos, obispo, y compañeros, mártires (MO).
Salamanca: Santa Mónica (MO-trasladada).
Teruel: Beatos Juan de Perusia y Pedro de Sassoferrato, mártires (MO). Valencia: (ML).
Orden Premonstratense: Beata Bronislava, virgen (MO).
Paúles e Hijas de la Caridad: Beato Ghebra Miguel, presbítero y mártir (MO).
Religiosas de San José de Gerona: Beatas Fidela Oller, Angelats y compañeras, vírgenes y mártires (MO).
Bilbao: Beatos Esteban de Zudaire, Juan de Mayorga, y compañeros, mártires (ML).
Cuenca: Beatos Francisco de Santa María, presbítero, y compañeros, mártires (ML).
León: Beato Constantino Fernández Álvarez, presbítero y mártir (ML).
Lleida y Urgell: San Luis de Francia (ML-trasladada).
O. Cist. y OCSO: San Guarino y san Andrés, obispos (ML).
Congregación del Oratorio: Beato Juan Juvenal Ancina, obispo (ML).
Congregación de los Sagrados Corazones: Beato Eustaquio van Lieshout, presbítero (ML).
Orden de San Juan de Jerusalén: Beato Alfredo Ildefonso Schuster, obispo (ML).
Sagrados Corazones: Beato Eustaquio Van Lieshout, presbítero (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XXI Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa por los que nos afligen:
POR LOS QUE NOS AFLIGEN PRO AFFLIGENTIBUS NOS
Antífona de entrada Cf. Lc 6, 27-28
Amad a vuestros enemigos, dice el Señor, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian.
Antiphona ad introitum Lc 6, 27-28
Dilígite inimícos vestros, dicit Dóminus; benefácite his qui odérunt vos; benedícite maledicéntibus vobis, et oráte pro calumniántibus vos.
Oración colecta
Oh, Dios, que nos mandas, en tu precepto de la caridad, amar de verdad a los que nos afligen, concédenos seguir de tal modo los mandamientos de la nueva ley, que devolvamos bien por mal y sepamos llevar unos las cargas de los otros. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui caritátis tuae praecépto voluísti, ut nos affligéntibus amórem impendámus sincérum, da nobis ita novae legis sequi mandáta, ut bona pro malis réddere et álii aliórum ónera portáre studeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XXI semana de Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 1, 1-9
En él habéis sido enriquecidos en todo
Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Pablo, llamado a ser Apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes nuestro hermano, a la Iglesia de Dios que
está en Corinto, a los santificados por Jesucristo, llamados santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: a vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Doy gracias a mi Dios continuamente por vosotros, por la gracia de Dios que se os ha dado en Cristo Jesús; pues en él habéis sido enriquecidos en todo: en toda palabra y en toda ciencia; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo, de modo que no carecéis de ningún don gratuito, mientras aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.
Él os mantendrá firmes hasta el final, para que seáis irreprensibles el día de nuestro Señor Jesucristo.
Fiel es Dios, el cual os llamó a la comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 144, 2-3. 4-5. 6-7 (R.: cf. 1b)
R.
Bendeciré tu nombre por siempre, Señor. Benedicam nómini tuo in sæculum, Deus meus rex.

V. Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R.
Bendeciré tu nombre por siempre, Señor. Benedicam nómini tuo in sæculum, Deus meus rex.

V. Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R.
Bendeciré tu nombre por siempre, Señor. Benedicam nómini tuo in sæculum, Deus meus rex.

Encarecen ellos tus temibles proezas,
y yo narro tus grandes acciones;
difunden la memoria de tu inmensa bondad,
y aclaman tu justicia. R.
Bendeciré tu nombre por siempre, Señor. Benedicam nómini tuo in sæculum, Deus meus rex.

Aleluya Mt 24, 42a. 44
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Estad en vela y preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. R. Vigilate et stóte parati, quia qua nescitis hora Filius hóminis ventúrus est.

EVANGELIO Mt 24, 42-51
Estad preparados
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene e! ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.
Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.
¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas?
Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así. En verdad os digo que le confiará la administración de todos sus bienes.
Pero si dijere aquel mal siervo para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo castigará con rigor y le hará compartir la suerte de los hipócritas.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Felicitación navideña a la curia romana, 21 de diciembre de 2015.
Honestidad y madurez. La honestidad es la rectitud, la coherencia y el actuar con sinceridad absoluta con nosotros mismos y con Dios. La persona honesta no actúa con rectitud solamente bajo la mirada del vigilante o del superior; no tiene miedo de ser sorprendido porque nunca engaña a quien confía en él. El honesto no es prepotente con las personas ni con las cosas que le han sido confiadas para administrarlas, como el «siervo malvado» (Mt 24, 48). La honestidad es la base sobre la que se apoyan todas las demás cualidades. La madurez es el esfuerzo para alcanzar una armonía entre nuestras capacidades físicas, psíquicas y espirituales. Es la meta y el resultado de un proceso de desarrollo que no termina nunca y que no depende de la edad que tengamos.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario IV.
292. Al celebrar estos sagrados misterios, pidamos al Dios de la salvación que escuche misericordiosamente nuestras plegarias.
- Para que conceda a la Iglesia la libertad y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que se digne establecer y conservar la justicia en todas las naciones. Roguemos al Señor.
- Para que descubra a los poderosos que mandar es servir. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los súbditos una obediencia sin servilismo. Roguemos al Señor.
- Para que perdone a los pecadores, proteja a los justos, consuele a los que sufren y dé la salud a los enfermos. Roguemos al Señor.
- Para que despierte en nosotros el amor a los pobres y el deseo del cielo. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que derramas sobre los corazones de tus fieles el don de la caridad; concede a tus siervos la sal

Oración sobre las ofrendas
Señor, con el deseo de tener paz con todos, te ofrecemos este sacrificio por los que nos afligen, y conmemoramos la muerte de tu Hijo, con la que fuimos reconciliados contigo cuando éramos enemigos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Pacem cum ómnibus habére cupiéntes, tibi, Dómine, pro his qui nobis adversántur hoc sacrifícium offérimus, et Fílii tui mortem commemorámus, per quam, cum inimíci essémus, tibi reconciliáti sumus. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA D 4. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS IV.
Antífona de la comunión Mt 5, 9-10
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Antiphona ad communionem Mt 5, 9-10
Beáti pacífici, quóniam fílii Dei vocabúntur. Beáti qui persecutiónem patiúntur propter iustítiam, quóniam ipsórum est regnum caelórum.
Oración después de la comunión
Señor, por estos misterios de nuestra reconciliación, u concédenos ser pacíficos con todos, y a quienes nos afligen hazlos agradables a ti y reconciliados con nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Per haec pacis nostrae mystéria, da nos, Deus, cum ómnibus esse pacíficos, et eos qui nobis adversántur tibi gratos effícere, nobísque placátos. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 31 de agosto
1. En Jerusalén, conmemoración de los santos José de Arimatea y Nicodemo, que recogieron el cuerpo de Jesús bajado de la cruz y, envolviéndolo en una sábana, lo pusieron en el sepulcro. José, noble senador y discípulo del Señor, esperaba el reino de Dios, y Nicodemo, que era fariseo y principal entre los judíos, había ido de noche a ver a Jesús para preguntarle acerca de su misión y luego le defendió ante de pontífices y fariseos que buscaban su detención (s. I).
2. En Atenas, san Aristídes, filósofo, notabilísimo por su fe y por su ciencia, que dedicó algunos de sus libros sobre la religión cristiana al emperador Adriano (c. 150).
3. En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Paulino, obispo y mártir, que en tiempo de la herejía arriana fue el verdadero heraldo de la verdad y durante el Sínodo de Arlés, convocado por el emperador arriano Constancio, ni amenazas ni adulaciones pudieron llevarle a condenar a san Atanasio y apartarse de la recta fe, por lo que fue desterrado a Frigia, donde acabó su martirio, pasados cinco años (358).
4. En Lindisfarne, de Northumberland, san Aidano, obispo y abad, varón de suma mansedumbre, piedad y recto gobierno, que, llamado del monasterio de Iona por el rey Osvaldo, estableció allí su sede episcopal y un monasterio, para dedicarse con eficacia a la evangelización de aquel reino (651).
5. En Cardona, de Cataluña, san Ramón Nonato, que fue uno de los primeros socios de san Pedro Nolasco en la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced, y es tradición que, por el nombre de Cristo, sufrió mucho para la redención de los cautivos (c. 1240).
6*. En el desierto de Vallucola, en la Toscana, beato Andrés Dotti, presbítero de la Orden de los Siervos de María, entregado a las austeridades y a la contemplación (1315).
7*. En Almería, en España, beatos Edmigio (Isidoro) Primo Rodríguez, Amalio (Justo) Zariquiegui Mendoza y Valerio Bernardo (Marciarlo) Herrero Martínez, mártires, que por ser hermanos de las Escuelas Cristianas, en el curso de la persecución sufrieron la muerte por odio hacia la fe (1936).
8. En la ciudad de Zaragoza, en la región de Aragón, memoria de santo Domingo del Val, mártir (1250).