viernes, 1 de junio de 2018

Viernes 6 julio 2018, Viernes de la XIII semana del Tiempo Ordinario, feria o santa María Goretti, virgen y mártir, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

CARTA ENCÍCLICA "AD CATHOLICI SACERDOTII" (20-diciembre-1935)
DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XI

SOBRE EL SACERDOCIO CATÓLICO

Signos de vocación sacerdotal

54. No será difícil a la mirada vigilante y experimentada del que gobierna el seminario, que observa y estudia con amor, uno por uno, a los jóvenes que le están confiados y sus inclinaciones, no será difícil, repetimos, asegurarse de si uno tiene o no verdadera vocación sacerdotal. La cual, como bien sabéis, venerables hermanos, más que en un sentimiento del corazón, o en una sensible atracción, que a veces puede faltar o dejar de sentirse, se revela en la rectitud de intención del aspirante al sacerdocio, unida a aquel conjunto de dotes físicas, intelectuales y morales que le hacen idóneo para tal estado. Quien aspira al sacerdocio sólo por el noble fin de consagrarse al servicio de Dios y a la salvación de las almas, y juntamente tiene, o al menos procura seriamente conseguir, una sólida piedad, una pureza de vida a toda prueba y una ciencia suficiente en el sentido que ya antes hemos expuesto, este tal da pruebas de haber sido llamado por Dios al estado sacerdotal. Quien, por lo contrario, movido quizá por padres mal aconsejados, quisiere abrazar tal estado con miras de ventajas temporales y terrenas que espera encontrar en el sacerdocio (como sucedía con más frecuencia en tiempos pasados); quien es habitualmente refractario a la obediencia y a la disciplina, poco inclinado a la piedad, poco amante del trabajo y poco celoso del bien de las almas; especialmente quien es inclinado a la sensualidad y aun con larga experiencia no ha dado pruebas de saber dominarla; quien no tiene aptitud para el estudio, de modo que se juzga que no ha de ser capaz de seguir con bastante satisfacción los cursos prescritos; todos éstos no han nacido para sacerdotes, y el dejarlos ir adelante, casi hasta los umbrales mismos del santuario, les hace cada vez más difícil el volver atrás, y quizá les mueva a atravesarlos por respeto humano, sin vocación ni espíritu sacerdotal.

Responsables de la selección

55. Piensen los rectores de los seminarios, piensen los directores espirituales y confesores, la responsabilidad gravísima que echan sobre sí para con Dios, para con la Iglesia y para con los mismos jóvenes, si por su parte no hacen todo cuanto les sea posible para impedir un paso tan errado. Decimos que aun los confesores y directores espirituales podrían ser responsables de un tan grave yerro, no porque puedan ellos hacer nada en el fuero externo, cosa que les veda severamente su mismo delicadísimo cargo, y muchas veces también el inviolable sigilo sacramental, sino porque pueden influir mucho en el ánimo de cada uno de los alumnos, y porque deben dirigir a cada uno con paternal firmeza según lo que su bien espiritual requiera. Ellos, por lo tanto, sobre todo si por alguna razón los superiores no toman la mano o se muestran débiles, deben intimar, sin respetos humanos, a los ineptos o a los indignos la obligación de retirarse cuando están aún a tiempo, ateniéndose en este particular a la sentencia más segura, que en este caso es también la más favorable para el penitente, pues le preserva de un paso que podría serle eternamente fatal.

Y si alguna vez no viesen tan claro que deben imponer obligación, válganse al menos de toda la autoridad que les da su cargo y del afecto paterno que tienen a sus hijos espirituales, para inducir a los que no tienen las disposiciones debidas a que ellos mismos se retiren espontáneamente. Acuérdense los confesores de lo que en materia semejante dice San Alfonso María de Ligorio: «Generalmente hablando... (en estos casos), cuanto mayor rigor use el confesor con el penitente, tanto más le ayudará a salvarse; y al revés, cuanto más benigno se muestre, tanto más cruel será. Santo Tomás de Villanueva llamaba a estos confesores demasiado benignos despiadadamente piadosos, impie pios. Tal caridad es contraria a la caridad» [126].

[126] S. Alf. M. de Ligorio, Opere asc. 3 122 (Marietti 1847).

CALENDARIO

6 VIERNES DE LA XIII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SANTA MARÍA GORETTI, virgen y mártir, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (rojo).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para una virgen mártir) o de vírgenes (para una virgen), o de un domingo del T.O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- Am 8, 4-6. 9-12. Enviaré hambre al país, no de pan, sino de escuchar las palabras del Señor.
- Sal 118. R. No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
- Mt 9, 9-13. No tienen necesidad de médico los sanos; misericordia quiero y no sacrificio.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 7 de julio, pág. 402.
CALENDARIOS: Cartujos: Santa Rosalina, religiosa (F).
Misioneras Cruzadas de la Iglesia: Beata Nazaria Ignacia March, religiosa (F). Madrid: (ML).
Ciudad Real: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Gerardo Melgar Viciosa, obispo (2008).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XIII Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario)

Misa de la memoria:

Elogio del martirologio
Santa María Goretti, virgen y mártir, que en el transcurso de una infancia difícil, ayudando a su madre en las labores de la casa, se distinguió ya por su piedad. Cuando no contaba más que doce años, murió en defensa de su castidad, a causa de las puñaladas que le asestó un joven que intentaba violarla cuando se hallaba sola en su casa, cercana a la localidad de Nettuno, en la región del Lacio, en Italia. (1902)

La oración colecta es propia. El resto es del común de mártires: IV. Virgen mártir.

6 de julio
Santa María Goretti, virgen y mártir
Die 6 iulii
S. Mariæ Goretti, virginis et martyris
Antífona de entrada
Esta virgen valiente, ofrenda de pureza y castidad, sigue al Cordero crucificado por nosotros.
O bien:
Esta es la virgen dichosa que, negándose a sí misma y abrazando su cruz, siguió al Señor, esposo de las vírgenes y príncipe de los mártires.
Antiphona ad introitum
Ecce iam séquitur Agnum pro nobis crucifíxum strénua virgo, pudóris hóstia, víctima castitátis.
Vel:
Beáta virgo, quae ábnegans semetípsam et tollens crucem suam, Dóminum aemuláta est, vírginum sponsum martyrúmque príncipem.
Oración colecta
Oh, Dios, fuente de la inocencia y amante de la castidad, que concediste a tu sierva María Goretti la gracia del martirio en edad juvenil, y le entregaste la corona de virgen por su combate; concédenos, por su intercesión, constancia en el cumplimiento de tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, innocéntiae auctor et castitátis amátor, qui fámulae tuae Maríae iuveníli aetáte martyrii grátiam contulísti, da nobis, quaesumus, eius intercessióne, in tuis mandátis constántiam, qui dedísti certánti vírgini corónam. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XIII semana de Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA Am 8, 4-6. 9-12
Enviaré hambre al país, no de pan, sino de escuchar las palabras del Señor
Lectura de la profecía de Amós

Escuchad esto, los que pisoteáis al pobre
y elimináis a los humildes del país,
diciendo: «¿Cuándo pasará la luna nueva,
para vender el grano,
y el sábado, para abrir los sacos de cereal
—reduciendo el peso y aumentando el precio,
y modificando las balanzas con engaño—
para comprar al indigente por plata
y al pobre por un par de sandalias,
para vender hasta el salvado del grano?».
Aquel día —oráculo del Señor Dios—
haré que el sol se oculte a mediodía,
y oscureceré la tierra en pleno día.
Transformaré vuestras fiestas en duelo,
y todas vuestras canciones en elegía.
Pondré arpillera sobre toda espalda
y dejaré rapada toda cabeza.
Será como el duelo por un hijo único,
y el final como un día de amargura.
Vienen días —oráculo del Señor Dios—
en que enviaré hambre al país:
no hambre de pan, ni sed de agua,
sino de escuchar las palabras del Señor.
Andarán errantes de mar a mar
y de septentrión a oriente deambularán
buscando la palabra del Señor,
pero no la encontrarán.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 118, 2. 10. 20. 30. 40. 131 (R.: Mt 4, 4)
R.
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

V. Dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R.
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

V. Te busco de todo corazón,
no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R.
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

V. Mi alma se consume, deseando
continuamente tus mandamientos. R.
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

V. Escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R.
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

V. Mira cómo ansío tus mandatos:
dame vida con tu justicia. R.
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

V. Abro la boca y respiro,
ansiando tus mandamientos. R.
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

Aleluya Mt 11, 28
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados -dice el Señor-, y yo os aliviaré. R.
Veníte ad me, omnes qui laborátis et oneráti estis, et ego refíciam vos, dicit Dóminus.

EVANGELIO Mt 9, 9-13
No tienen necesidad de médico los sanos; misericordia quiero y no sacrificio
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
«Sígueme».
Él se levantó y lo siguió.
Y estando en la casa, sentado a la mesa, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaban con Jesús y sus discípulos.
Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:
«¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?».
Jesús lo oyó y dijo:
«No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa “Misericordia quiero y no sacrificio”: que no he venido a llamar a justos sino a pecadores».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía 7-julio-2017
Antes, cuando me alojaba en Via della Scrofa, me gustaba ir, ahora no puedo, a San Luis de los Franceses para ver el cuadro de Caravaggio, La conversión de Mateo: él agarrado al dinero así [hace el gesto] y Jesús lo indica con el dedo. Se aferraba al dinero. Y Jesús lo escoge. Invita a toda la banda a almorzar, a los traidores, los cobradores de impuestos. Al ver esto, los fariseos que se creían justos, que juzgaban a todos y decían: "Pero ¿por qué vuestro Maestro tiene esa compañía?". Jesús dice: "No he venido a llamar a justos, sino a pecadores".
Esto me consuela mucho, porque creo que Jesús ha venido por mí. Porque todos somos pecadores. Todos. Todos tenemos esta "licenciatura", somos licenciados. Cada uno sabe cuál es su pecado, su debilidad más fuerte. En primer lugar debemos reconocer esto: ninguno de nosotros, todos los que estamos aquí, puede decir: "Yo no soy un pecador". Los fariseos lo decían y Jesús los condena. Eran soberbios, altivos, se creían superiores a los demás. En cambio, todos somos pecadores. Es nuestro título y es también la posibilidad de atraer a Jesús a nosotros. Jesús viene a nosotros, viene a mí porque soy un pecador.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario V
293. Suba nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere iluminar y salvar a todos los hombres.
- Por nuestro Santo Padre el papa N y por todos los obispos: para que guíen fielmente al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
- Por los que rigen los destinos de los pueblos: para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Roguemos al Señor.
- Por los hambrientos y los enfermos, por los emigrantes y los que no tienen trabajo, por todos los que sufren: para que sean aliviados en su necesidad. Roguemos al Señor.
- Por los que estamos aquí reunidos: para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y amor en el seno de la Iglesia. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios todopoderoso, las súplicas de tu pueblo; y concédenos lo que te pedimos, confiados en tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, que los dones que te presentamos en la fiesta de santa N. sean tan agradables a tu bondad como lo fue para ti el combate de su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Múnera, quaesumus, Dómine, quae in celebritáte beátae N. deférimus, ita grátiae tuae efficiántur accépta, sicut eius tibi plácitum éxstitit passiónis certámen. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Significado y ejemplaridad del martirio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre, manifiesta las maravillas de tu poder; pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil, haciendo de la fragilidad tu propio testimonio; por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, con las virtudes del cielo te aclamamos continuamente en la tierra, alabando tu gloria sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS MARTYRIBUS
De signo et exemplo martyrii.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam beáti mártyris N. pro confessióne nóminis tui, ad imitatiónem Christi, sanguis effúsus tua mirabília maniféstat, quibus pérficis in fragilitáte virtútem, et vires infírmas ad testimónium róboras, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter celebrámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Ap 7,17
El Cordero que está delante del trono los conducirá hacia fuentes de aguas vivas.
Antiphona ad communionem Ap 7, 17
Agnus, qui in médio throni est, dedúcet eos ad vitae fontes aquárum.
Oración después de la comunión
Oh. Dios, que coronaste a la bienaventurada N. entre los santos con el doble triunfo de la virginidad y del martirio, concédenos en virtud de este sacramento, vencer con fortaleza toda maldad y alcanzar la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui beátam N. pro gémina virginitátis et martyrii victória inter Sanctos coronásti, da, quaesumus, per huius virtútem sacraménti, ut, omne malum fórtiter superántes, caeléstem glóriam consequámur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 7 de julio

1. Conmemoración de san Panteno de Alejandría, varón apostólico, enriquecido con toda clase de sabiduría, conocedor en alto grado de la Palabra de Dios y amante apasionado de la misma, del cual cuenta la tradición que su fe y ardiente caridad le impulsaron a ir al más lejano oriente a predicar el Evangelio a los gentiles, retornando al final de su vida a Alejandría, donde descansó en paz, en tiempo del emperador Antonino Caracalla (s. III).
2. En Ebreuil, en la región de Meaux, en Aquitania, santa Edilburga, abadesa del monasterio de Faremoutiers, que, siendo hija del rey de los anglos orientales, dio gloria a Dios con su gran abstinencia y su perpetua virginidad (695).
3. En Winchester, en Inglaterra, san Edda, obispo de los sajones occidentales, varón preclaro por su sabiduría, que trasladó el cuerpo de san Birino desde Dorchester a esta ciudad, en la que fijó su sede episcopal (706).
4. En Dryopolis (hoy Eichstätt), en Franconia, san Willibaldo, obispo, el cual, habiendo abrazado la vida monástica, recorrió como peregrino muchos santuarios y lugares santos con el fin de establecer en ellos la vida monástica, hasta que san Bonifacio le ordenó obispo de esta sede e hizo de él un valioso colaborador suyo en la evangelización de Germania, convirtiendo a Cristo muchos pueblos (787).
5*. En Tallaght, en Irlanda, san Mel Ruain, obispo y abad, que trabajó incansablemente en renovar la sagrada liturgia, el culto de los santos y la vida monástica (789).
6. En Urgel, en el condado de Cataluña, del Reino de Aragón, san Odón, que, elegido obispo por aclamación del pueblo cuando era aún seglar, una vez confirmado defendió a los más humildes y fue bondadoso para con todos (1122).
7*. En Perugia, de la Umbría, tránsito del papa beato Benedicto XI, dominico, quien, benigno y bondadoso, conciliador y amante de la concordia, promovió durante su breve pontificado la paz en la Iglesia, restauró la disciplina y fomentó la vida cristiana (1304).
8*. En Fossano, en el Piamonte, beato Oddino Barotti, presbítero, párroco pobre y de conducta austera, que consumió su vida entregándose día y noche al cuidado de enfermos y moribundos durante una peste contagiosa (1400).
9*. En Winchester, en Inglaterra, beatos Rogelio Dickinson, presbítero, y Raúl Milner, labrador y padre de familia, pobre e iletrado, pero firme en la fe, los cuales, reinando Isabel I, fueron encarcelados y cruelmente atormentados, muriendo en el patíbulo. Con ellos se conmemora al beato Lorenzo Humphrey, que había abrazado la fe católica en su juventud y que murió ahorcado en fecha incierta (1591).
10*. En el mar, ante Rochefort, en Francia, beato Juan José Juge de Saint-Martin, presbítero y mártir, que, siendo canónigo de Limoges, fue detenido durante la Revolución Francesa por ser sacerdote y, encerrado en condiciones inhumanas en un nave, pasó de este mundo al Señor consumido por la enfermedad (1794).
11*. En Orange, también en Francia, beata Ifigenia de San Mateo (Francisca María Susana) de Gaillard de la Valdène, virgen, monja benedictina, mártir durante la Revolución Francesa (1794).
12. Cerca de la ciudad de Heu-Chow-Fou, en la provincia de Hunan, en China, santos Antonino Fantosati, obispo, y José María Gambaro, presbítero de la Orden de los Menores, que durante la persecución promovida por el movimiento de los Yihetuan, al acercarse a la costa para prestar ayuda a los fieles cristianos, fueron lapidados (1900).
13. En la ciudad de Ye-Tchoang-Teu, en la provincia de Hebei, en China también, san Marcos Ji Tianxiang, mártir, quien, a pesar de tener prohibido durante cuarenta años acercarse al banquete eucarístico porque le era imposible dejar el uso del opio, pese a ello no cesó de seguir pidiendo una muerte santa y, habiendo sido citado a juicio, profesó con firmeza su fe en Cristo y fue admitido al banquete eterno (1900).
14. En el pueblo de Hujiacun, en Shenxian, también en la provincia china de Hebei, santa María Guo Lizhi, mártir, que durante la misma persecución, cual otra madre de los Macabeos, dio ánimos a los siete miembros de su familia que le acompañaban en el lugar del suplicio, pidiendo que fuese ella la última en ser ejecutada, y así, habiéndolos visto partir previamente a todos al cielo, les siguió finalmente (1900).
15*. En el pueblo de Rakunai, en Nueva Bretaña, isla de Melanesia, beato Pedro To Rot, mártir, padre de familia y catequista, que durante la guerra fue apresado por haber seguido ejerciendo su oficio de catequista y sufrió el martirio bajo los efectos de una inyección de veneno letal (1945).
16*. En la ciudad de León, en Nicaragua, beata María Romero Meneses, virgen del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, que en las diversas obras sociales para la formación de las jóvenes, en especial las pobres y abandonadas, trabajó con eficacia, difundiendo la devoción a la Eucaristía y a la Santísima Virgen (1977).