viernes, 29 de junio de 2018

Viernes 3 agosto 2018, Viernes de la XVII del Tiempo Ordinario, feria (o misa votiva del Sagrado Corazón de Jesús).

SOBRE LITURGIA

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "MENTI NOSTRAE" (23-septiembre-1950)
DE SU SANTIDAD PÍO XII

SOBRE LA SANTIDAD DE LA VIDA SACERDOTAL

Vosotros sabéis, Venerables Hermanos, cuáles son las condiciones de idoneidad moral que la Iglesia requiere en los jóvenes que aspiran al sacerdocio, y creemos superfluo detenernos en exponer esta materia. Llamamos, en cambio, vuestra atención sobre las condiciones de idoneidad física; y esto tanto más cuanto que la reciente guerra ha dejado huellas funestas y ha perturbado en las más variadas formas a las generaciones jóvenes. Examínense, pues, con particular atención las cualidades físicas del candidato, recurriendo, si es necesario, aun al examen de un médico prudente.

Con esta selección de las vocaciones hechas con celo y prudencia, confiamos Nos que por todas partes surgirá una escogida y abundante pléyade de candidatos al sacerdocio.

Si muchos sagrados pastores están gravemente preocupados por la disminución de las vocaciones, no menos preocupación les sobrecoge cuando se trata de la formación de los jóvenes que han entrado ya en el Seminario. Reconocemos, Venerables Hermanos, cuán arduo es vuestro trabajo y cuántas dificultades presenta; pero, del cumplimiento obligado de tan grave deber, tendréis grandísimo consuelo en cuanto, como recuerda Nuestro predecesor León XIII, «de los cuidados y de las solicitudes puestas en la formación de los sacerdotes, recibiréis frutos sumamente deseables y experimentaréis que vuestro oficio episcopal será más fácil de ejercitar y tanto más fecundo en frutos» [22].

Estimamos, por lo tanto, oportuno daros algunas normas sugeridas por la necesidad, hoy más que nunca sentida, de educar santos sacerdotes.

Ante todo es preciso recordar que los alumnos de los seminarios menores, que son formados en los primeros estudios, no son sino adolescentes separados del ambiente natural de la familia. Es necesario, por ello, que la vida que esos jóvenes lleven en el seminario corresponda en cuanto sea posible a la vida normal de su edad; se dará, por lo tanto, gran importancia a la vida espiritual, pero en forma adecuada a su capacidad y a su grado de desarrollo; y cuídese de que todo ello se desenvuelva en lugares espaciosos y capaces. Pero, también en ello, obsérvese la «justa medida y moderación», no sea que quienes han de ser formados en la abnegación y en las virtudes evangélicas, «vivan en casas suntuosas, en refinadas delicadezas y con todas las comodidades» [23].

[22] Enc. Quod multum, ad Epp. Hungariae, 22 aug. 1886: Acta Leonis, vol. VI, p. 158.
[23] Cf. Allocut. 25 nov. 1948: AAS 40 (1948) 552.


CALENDARIO

3 VIERNES DE LA XVII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria
Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- Jer 26, 1-9. El pueblo se arremolinó en torno a Jeremías en el templo del Señor.
- Sal 68. R. Que me escuche tu gran bondad, Señor.
- Mt 13, 54-58. ¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 4 de agosto, pág. 466.
CALENDARIOS: Segorbe-Castellón: Santa Teresa Benedicta de la Cruz, virgen y mártir (F-trasladada).
San Sebastián: Santa Cándida María de Jesús Cipitria y Barriola, virgen (MO).
Girona: San Alfonso María de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia (MO-trasladada).
Cuenca: Santos Sixto II, papa, y compañeros, mártires (ML-trasladada), o san Cayetano, presbítero (ML-trasladada).
Hermanas de la Cruz: San Eusebio de Vercelli, obispo, o san Pedro Julián Eymard, presbítero (ML-trasladada).
Osma-Soria: Beata Juana de Aza, viuda (ML).
Palencia: San Pedro de Osma, obispo (ML).
Canónigos Regulares de Letrán: San Pedro ad Víncula (ML).
Dominicos: Beato Agustín Kazotiz, obispo (ML).

TEXTOS MISAS

Misa de a feria: del XVII Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa votiva:
DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Se dice con vestiduras de color blanco.
DE SACRATISSIMO CORDE IESU
In hac Missa adhibetur color albus.
Antífona de entrada Cf. Sal 32, 11. 19
Los proyectos del Corazón del Señor subsisten de edad en edad, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre.
Ant. ad introitum Ps 32, 11. 19
Cogitatiónes Cordis eius in generatióne et generatiónem, ut éruat a morte ánimas eórum et alat eos in fame.
Oración colecta
Señor, Dios nuestro, revístenos con las virtudes del Corazón de tu Hijo e inflámanos en sus mismos sentimientos, para que, conformados a su imagen, merezcamos participar de la redención eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Fac nos, Dómine Deus, Cordis Fílii tui virtútibus índui et afféctibus inflammári, ut, eius imágini confórmes effécti, aetérnae redemptiónis mereámur esse partícipes. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XVII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA Jer 26, 1-9
El pueblo se arremolinó contra Jeremías en el templo del Señor
Lectura del libro de Jeremías.

Al comienzo del reinado de Joaquim, hijo de Josías, rey de Judá, recibió Jeremías esta palabra de parte del Señor:
«Esto dice el Señor:
“Ponte en el atrio del templo y, cuando los ciudadanos de Judá entren en él para adorar, les repites a todos las palabras que yo te mande decirles; no dejes ni una sola.
A ver si escuchan y se convierte cada cual de su mala conducta, y así me arrepentiré yo del mal que tengo pensado hacerles a causa de sus malas acciones. Les dirás: ‘Esto dice el Señor: Si no me obedecéis y cumplís la ley que os promulgué, si no escucháis las palabras de mis siervos los profetas, que os he enviado sin cesar (a pesar de que no hacíais caso), trataré a este templo como al de Siló, y haré de esta ciudad fórmula de maldición para todos los pueblos de la tierra’”».
Los profetas, los sacerdotes y todos los presentes oyeron a Jeremías pronunciar estas palabras en el templo del Señor.
Cuando Jeremías acabó de transmitir cuanto el Señor le había ordenado decir a la gente, los sacerdotes, los profetas y todos los presentes lo agarraron y le dijeron:
«Eres reo de muerte. ¿Por qué profetizas en nombre del Señor que este templo acabará como el de Siló y que esta ciudad quedará en ruinas y deshabitada?».
Y el pueblo se arremolinó en torno a Jeremías en el templo del Señor.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 68, 5. 8-10. 14 (R.: 14c)
R.
Que me escuche tu gran bondad, Señor. In multitúdine misericórdiæ tuæ exáudi me, Dómine.

V. Más que los pelos de mi cabeza
son los que me odian sin razón;
numerosos los que me atacan injustamente.
¿Es que voy a devolver lo que no he robado? R.
Que me escuche tu gran bondad, Señor. In multitúdine misericórdiæ tuæ exáudi me, Dómine.

V. Por ti he aguantado afrentas,
la vergüenza cubrió mi rostro.
Soy un extraño para mis hermanos,
un extranjero para los hijos de mi madre.
Porque me devora el celo de tu templo,
y las afrentas con que te afrentan caen sobre mi. R.
Que me escuche tu gran bondad, Señor. In multitúdine misericórdiæ tuæ exáudi me, Dómine.

V. Mi oración se dirige a ti,
Señor, el día de tu favor;
que me escuche tu gran bondad,
que tu fidelidad me ayude. R.
Que me escuche tu gran bondad, Señor. In multitúdine misericórdiæ tuæ exáudi me, Dómine.

Aleluya 1 Pe 1, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. La palabra del Señor permanece para siempre; pues esa es la palabra del Evangelio que se os anunció. R. Verbum Dómini manet in ætérnum; hoc est autem verbum quod evangelizátum est in vos.

EVANGELIO Mt 13, 54-58
¿No es el hijo del carpintero? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga.
La gente decía admirada:
«¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?».
Y se escandalizaban a causa de él.
Jesús les dijo:
«Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta».
Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Audiencia general 19-agosto-2015
En el Evangelio, la Sagrada Familia de Nazaret se presenta como una familia de trabajadores, y Jesús mismo era conocido como el hijo del carpintero (Mt 13, 55) o incluso el carpintero (Mc 6, 3). Y san Pablo no duda en poner en guardia a los cristianos: Si alguno no quiere trabajar, que no coma (2Ts 3, 10) –es una buena receta para adelgazar: no trabajas, no comes–. El apóstol se refiere explícitamente al falso espiritualismo de algunos que, de hecho, viven a expensas de sus hermanos y hermanas sin hacer nada (2Ts 3, 11). El compromiso del trabajo y la vida del espíritu, en la concepción cristiana, no están de ninguna manera en contraste entre sí. Es importante comprender bien esto. Oración y trabajo pueden y deben ir de la mano.


Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario V
293. Suba nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere iluminar y salvar a todos los hombres.
- Por nuestro Santo Padre el papa N y por todos los obispos: para que guíen fielmente al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
- Por los que rigen los destinos de los pueblos: para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Roguemos al Señor.
- Por los hambrientos y los enfermos, por los emigrantes y los que no tienen trabajo, por todos los que sufren: para que sean aliviados en su necesidad. Roguemos al Señor.
- Por los que estamos aquí reunidos: para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y amor en el seno de la Iglesia. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios todopoderoso, las súplicas de tu pueblo; y concédenos lo que te pedimos, confiados en tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, Padre de toda misericordia, que, por el gran amor con que nos amaste, nos has dado con inefable bondad a tu Unigénito, haz que, en perfecta unión con él, te ofrezcamos un homenaje digno de ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, Pater misericordiárum, qui propter nímiam caritátem, qua dilexísti nos, Unigénitum tuum nobis ineffábili bonitáte donásti, praesta, quaesumus, ut, cum ipso in unum consummáti, dignum tibi offerámus obséquium. Per Christum.
Prefacio: El inmenso amor de Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, con amor admirable, se entregó por nosotros y, elevado sobre la cruz, hizo que de la herida de su costado brotaran, con el agua y la sangre, los sacramentos de la Iglesia, para que así, acercándose al Corazón abierto del Salvador, todos puedan beber siempre con gozo de las fuentes de la salvación.
Por eso, con los santos y con todos los ángeles, te glorificamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De immensa caritate Christi.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, mira caritáte, exaltátus in cruce, pro nobis trádidit semetípsum, atque de transfíxo látere sánguinem fudit et aquam, ex quo manárent Ecclésiae sacraménta, ut omnes, ad Cor apértum Salvatóris attrácti, iúgiter haurírent e fóntibus salútis in gáudio.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Jn 7, 37-38
Dice el Señor: el que tenga sed, que venga a mí y beba. El que cree en mí, de sus entrañas manarán ríos de agua viva.
O bien: Jn 19, 34
Uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.
Antiphona ad communionem Jn 7, 37-38
Dicit Dóminus: Si quis sitit, véniat ad me et bibat. Qui credit in me, flúmina de ventre eius fluent aquae vivae.
Vel: Jn 19, 34
Unus mílitum láncea latus eius apéruit, et contínuo exívit sanguis et aqua.
Oración después de la comunión
Después de participar del sacramento de tu amor, imploramos de tu bondad, Señor, ser configurados con Cristo en la tierra para que merezcamos participar de su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tui sacraménti caritátis partícipes effécti, cleméntiam tuam, Dómine, supplíciter implorámus, ut Christo conformémur in terris, et eius glóriae consórtes fíeri mereámur in caelis. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 4 de agosto
M
emoria de san Juan María Vianney, presbítero, que durante más de cuarenta años se entregó de una manera admirable al servicio de la parroquia que le fue encomendada en la aldea de Ars, cerca de Belley, en Francia, con una intensa predicación, oración y ejemplos de penitencia. Diariamente catequizaba a niños y adultos, reconciliaba a los arrepentidos y con su ardiente caridad, alimentada en la fuente de la Eucaristía, brilló de tal modo, que difundió sus consejos a lo largo y a lo ancho de toda Europa y con su sabiduría llevó a Dios a muchísimas almas (1859).
2. Conmemoración de san Aristarco de Tesalónica, que fue discípulo de san Pablo, fiel compañero en sus viajes y prisionero con él en Roma (s. I).
3. En Roma, en la vía Tiburtina, santos Justino y Crescencio, mártires (258).
4. Asimismo en Roma, en la vía Labicana, san Jacinto, mártir (s. III/IV).
5. En Tarsia, de Bitinia, san Eleuterio, mártir (s. IV).
6. En Persia, santa Ia, mártir durante el reinado de Sapor II (c. 632).
7. En Tours, de Neustria, conmemoración de san Eufronio, obispo, que participó en varios concilios, reparó muchas iglesias en la ciudad, erigió parroquias en las aldeas y promovió con gran cuidado la veneración de la Santa Cruz (573).
8*. En los bosques de Panaia, cerca de Catanzaro, en la Calabria, san Onofre, eremita, insigne por sus ayunos y por la austeridad de vida (995).
9*. En Split (Spalato), en Dalmacia, san Rainero, obispo y mártir. Fue primeramente monje y después sobrellevó grandes sufrimientos por defender los derechos de la Iglesia en la sede episcopal de Cagli, y posteriormente murió apedreado en la de Split (1180).
10*. En Bolonia, en la Emilia, beata Cecilia, virgen, que recibió el hábito de religiosa de manos de santo Domingo, de cuya vida y espíritu fue testigo fidelísima (1290).
11*. En Londres, en Inglaterra, beato Guillermo Horne, mártir. Fue monje en la Cartuja de esta ciudad, sin apartarse nunca del cumplimiento de la Regla. Debilitado por una larga permanencia en la cárcel durante el reinado de Enrique VIII y sometido finalmente al suplicio en el patíbulo de Tyburn, emigró a la derecha de Cristo (1540).
12*. En Montreal, en la provincia de Quebec, en Canadá, beato Federico Janssoone, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que, para el fomento de la fe, promovió las peregrinaciones a Tierra Santa (1916).
13*. En Madrid, capital de España, beato Gonzalo Gonzalo, religioso de la Orden de San Juan de Dios y mártir, que, en el furor de la persecución contra la fe, confirmó con su sangre su testimonio de Cristo (1936).
14*. En Barcelona, también de España, beatos mártires José Batalla Parramón, presbítero, José Rabasa Bentanachs y Egidio Gil Rodicio, religiosos de la Sociedad Salesiana, que, durante la misma persecución, alcanzaron la vida eterna con la defensa de su fe (1936).
15*. En el campo de concentración de Dachau, cerca de Munich, de Baviera, en Alemania, beato Enrique Krzysztofik, presbítero y mártir. Deportado durante la guerra desde Polonia a una cárcel extranjera por su fe cristiana, acabó entre suplicios su martirio (1942).