miércoles, 6 de junio de 2018

Miércoles 11 julio 2018, San Benito, abad, patrono de Europa, fiesta.

SOBRE LITURGIA

CARTA ENCÍCLICA "AD CATHOLICI SACERDOTII" (20-diciembre-1935)
DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XI

SOBRE EL SACERDOCIO CATÓLICO

Oración y trabajo por las vocaciones

61. Pero, aunque se deba tener siempre por verdad inconmovible que no ha de ser el número, sin más, la principal preocupación de quien trabaja en la formación del clero, todos, empero, deben esforzarse por que se multipliquen los vigorosos y diligentes obreros de la viña del Señor; tanto más cuanto que las necesidades morales de la sociedad, en vez de disminuir, van en aumento.

Entre todos los medios que se pueden emplear para conseguir tan noble fin, el más fácil y a la vez el más eficaz y más asequible a todos (y que, por lo tanto, todos deben emplear) es la oración, según el mandato de Jesucristo mismo: «La mies es mucha, mas los obreros pocos: rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies» [144]. ¿Qué oración puede ser más agradable al Corazón Santísimo del Redentor? ¿Cuál otra puede tener esperanza de ser oída más pronto y obtener más fruto que ésta, tan conforme a los ardientes deseos de aquel divino Corazón? Pedid, pues, y se os dará [145], pedid sacerdotes buenos y santos, y el Señor, sin duda, los concederá a su Iglesia, como siempre los ha concedido en el transcurso de los siglos, aun en los tiempos que parecían menos propicios para el florecimiento de las vocaciones sacerdotales; más aún, precisamente en esos tiempos los concedió en mayor número, como se ve con sólo fijarse en la hagiografía católica del siglo XIX, tan rica en hombres gloriosos del clero secular y regular, entre los que brillan como astros de primera magnitud aquellos tres verdaderos gigantes de santidad, ejercitada en tres campos tan diversos, a quienes Nos mismo hemos tenido el consuelo de ceñir la aureola de los Santos: San Juan María Vianney, San José Benito Cottolengo y San Juan Bosco.

62. No se han de descuidar, sin embargo, los medios humanos de cultivar la preciosa semilla de la vocación que Dios Nuestro Señor siembra abundantemente en los corazones generosos de tantos jóvenes; por eso Nos alabamos y bendecimos y recomendamos con toda nuestra alma aquellas provechosas instituciones que de mil maneras y con mil santas industrias, sugeridas por el Espíritu Santo, atienden a conservar, fomentar y favorecer las vocaciones sacerdotales. «Por más que discurramos —decía el amable santo de la caridad, San Vicente de Paúl—, siempre hallaremos que no podríamos contribuir a cosa ninguna tan grande como a la formación de buenos sacerdotes» [146]. Nada, en realidad, hay más agradable a Dios, más honorífico a la Iglesia, de más provecho a las almas, que el don precioso de un sacerdote santo. Y consiguientemente, si quien da un vaso de agua a uno de los más pequeños entre los discípulos de Jesucristo no perderá su galardón [147], ¿qué galardón no obtendrá quien pone, por decirlo así, en las manos puras de un joven levita el cáliz sagrado con la purpúrea Sangre del Redentor y concurre con él a elevar al cielo tal prenda de pacificación y de bendición para la humanidad?

Acción Católica y vocaciones

63. Aquí nuestro pensamiento se vuelve agradecido hacia esa Acción Católica, con tan vivo interés por Nos imperada, impulsada y defendida, la cual, como participación de los seglares en el apostolado jerárquico de la Iglesia, no puede desinteresarse de este problema tan vital de las vocaciones sacerdotales. De hecho, con íntimo consuelo nuestro la vemos distinguirse en todas partes (al par que en los otros campos de la actividad cristiana), de un modo especial en éste.

Y en verdad que el más rico premio de sus afanes es, precisamente, la abundancia verdaderamente admirable de vocaciones al estado sacerdotal y religioso que van floreciendo en sus filas juveniles, mostrando con esto que no sólo es campo fecundo para el bien, sino también un jardín bien guardado y cultivado, donde las más hermosas y delicadas flores pueden crecer sin peligro de ajarse. Sepan apreciar todos los afiliados a la Acción Católica el honor que de esto resulta para su asociación, y persuádanse que los seglares católicos de ninguna otra manera entrarán de verdad a la parte de aquella tan alta dignidad del real sacerdocio, que el Príncipe de los Apóstoles atribuye a todo el pueblo cristiano [148], mejor que contribuyendo al aumento de las filas del clero secular y regular.

[144] Mt 9, 37, 38.
[145] Mt 7, 7.
[146] Cf. P. Renaudin, Saint Vincent de Paul, c. 5.
[147] Mt 10, 42.
[148] Cf. 1 Pe 2, 9.


CALENDARIO

11 MIÉRCOLES. SAN BENITO, abad, patrono de Europa, fiesta


Fiesta de san Benito, abad, patrono principal de Europa, que, nacido en Norcia, en la región de Umbria, pero educado en Roma, abrazó luego la vida eremítica en la región de Subiaco, donde pronto se vio rodeado de muchos discípulos. Pasado un tiempo, se trasladó a Casino, donde fundó el célebre monasterio y escribió una Regla, que se propagó de tal modo por todas partes que por ella ha merecido ser llamado “Patriarca de los monjes de Occidente”. Murió, según la tradición, el veintiuno de marzo (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. de religiosos. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- Prov 2, 1-9. Abre tu mente a la prudencia.
- Sal 33. R. Bendigo al Señor en todo momento.
o bien:
R. Gustad y ved qué bueno es el Señor.
- Mt 19, 27-29. Vosotros, los que me habéis seguido, recibiréis cien veces más.

* Hoy no se permiten las misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 12 de julio, pág. 413.
CALENDARIOS: Benedictinos, O. Cist. y OCSO: San Benito, abad (S).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de san Benito, abad, patrono principal de Europa, que, nacido en Norcia, en la región de Umbria, pero educado en Roma, abrazó luego la vida eremítica en la región de Subiaco, donde pronto se vio rodeado de muchos discípulos. Pasado un tiempo, se trasladó a Casino, donde fundó el célebre monasterio y escribió una Regla, que se propagó de tal modo por todas partes que por ella ha merecido ser llamado «Patriarca de los monjes de Occidente». Murió, según la tradición, el veintiuno de marzo. (547)

11 de julio
SAN BENITO, ABAD, PATRONO DE EUROPA
Fiesta
Die 11 iulii
S. BENEDICTI, ABBATIS, PATRONI EUROPAE.
Festum,
Antífona de entrada
Hubo un hombre venerable por su vida, por gracia y por nombre Benito, que dejada la casa y los bienes familiares, deseando solo agradar a Dios, buscó llevar una vida santa.
Antiphona ad introitum
Fuit vir vitae venerábilis, grátia Benedíctus et nómine, qui relícta domo rebúsque patris, soli Deo placére cúpiens, sanctae conversatiónis hábitum quaesívit.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis.
Oración colecta
Oh, Dios, que hiciste del abad san Benito un esclarecido maestro en la escuela del divino servicio; concédenos que, prefiriendo tu amor a todas las cosas, avancemos por la senda de tus mandamientos con libertad de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Benedíctum abbátem in schola divíni servítii praeclárum constituísti magístrum, tríbue, quaesumus, ut, amóri tuo nihil praeponéntes, viam mandatórum tuórum dilatáto corde currámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la fiesta de san Benito, abad, patrono de Europa (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA Pr 2, 1-9
Abre tu mente a la prudencia
Lectura del libro de los Proverbios.

Hijo mío, si aceptas mis palabras,
si quieres conservar mis consejos,
si prestas oído a la sabiduría
y abres tu mente a la prudencia;
si haces venir a la inteligencia
y llamas junto a ti a la prudencia;
si la procuras igual que el dinero
y la buscas lo mismo que un tesoro,
comprenderás lo que es temer al Señor
y alcanzarás el conocimiento de Dios.
Porque el Señor concede sabiduría,
de su boca brotan saber e inteligencia;
atesora acierto para el hombre recto,
es escudo para el de conducta intachable;
custodia la senda del honrado,
guarda el camino de sus fieles.
Entonces podrás comprender
justicia, derecho y rectitud,
el camino que lleva a la felicidad.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 33, 2-3. 4 y 6. 9 y 12. 14-15 (R.: 2a)
R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omni témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

V. Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloria en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omni témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

V. Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omni témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

V. Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omni témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

V. El ángel del Señor acampa en torno a quienes lo temen y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omni témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

V. Todos sus santos, temed al Señor,
porque nada les falta a los que lo temen;
los ricos empobrecen y pasan hambre,
los que buscan al Señor no carecen de nada. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omni témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

Aleluya Mt 5, 3
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bienaventurados lo pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. R.
Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsorum est regnum caelorum.

EVANGELIO Mt 19, 27-29
Vosotros, los que me habéis seguido, recibiréis cien veces más.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Pedro a Jesús:
«Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?».
Jesús les dijo:
«En verdad os digo: cuando llegue la renovación y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 63, 1
Buen Pedro, ¿cuáles son tus bienes? Una caña, una red y una barca. A esto llama Pedro todo lo nuestro, no por vanidad, sino para mover con su pregunta al pueblo pobre a que hiciera lo mismo. Porque dijo el Señor: "Si quieres ser perfecto, ve y vende todo lo que tienes", etc. ¿Cómo, pues, si no tengo no puedo ser perfecto? Pedro hace la pregunta a fin de que sepáis que, aunque seáis pobres, no por eso desmerecéis. Porque el que recibió las llaves del Reino de los Cielos pregunta aquí por todo el género humano y toma la palabra por todos aquellos que ya le habían sido confiados y por todas las gentes de la tierra. Mirad, pues, con qué cuidado y cómo hace su pregunta en armonía con las palabras de Cristo. Mandó Cristo dos cosas al rico: el que diera a los pobres lo que tenía y el que le siguiera. Esto mismo dice Pedro: "Y te hemos seguido".

Oración de los fieles
335. Celebrando, hermanos, la fiesta del abad san Benito, el “Patriarca de Occidente”, oremos al Padre, confiando en tan celestial patrono.
- Para que la Iglesia de Cristo contribuya a construir la unidad espiritual de Europa en un clima de respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades. Roguemos al Señor.
- Para que el episcopado de las distintas Iglesias locales de Europa, unido en torno al sucesor de Pedro, mantenga viva la luz del Evangelio y acierte a iluminar los problemas de los hombres. Roguemos al Señor.
- Para que los pueblos de Europa puedan encontrarse recíprocamente en un clima de amistad y aunar sus esfuerzos al servicio de una convivencia pacífica. Roguemos al Señor.
- Para que el ideal de san Benito, orar y trabajar, se convierta en una regla válida todavía hoy para el equilibrio de la persona y de la sociedad, amenazadas por el predominio del tener sobre el ser. Roguemos al Señor.
- Para que nosotros sepamos aunar el sentido de la universalidad con el valor de Dios y de la persona humana, avivando las raíces cristianas de nuestro pueblo. Roguemos al Señor.
Concédenos, Dios todopoderoso, que el ejemplo de san Benito, patrono de Europa, nos estimule a una vida más perfecta, para responder fielmente a nuestra vocación. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Mira con bondad, Señor, estas ofrendas que te presentamos en la fiesta de san Benito, y haz que nosotros, buscándote a ejemplo suyo, merezcamos conseguir, en tu servicio, los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Haec sancta, Dómine, quae in beáti Benedícti celebritáte deférimus, réspice benígnus, et praesta, ut nos, eius exémplis te quaeréntes, unitátis in tuo servítio pacísque dona cónsequi mereámur. Per Christum.
PREFACIO DE SANTAS VÍRGENES Y RELIGIOSOS
Significado de la vida de consagración exclusiva a Dios
En verdad es justo y necesario que te alaben, es nuestro deber y salvación darte gracia siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque celebramos tu providencia admirable en los santos que se entregaron a Cristo por el reino de los cielos. Por ella llamas de nuevo a la humanidad a la santidad primera que de ti había recibido, y la conduces a gustar los dones que espera recibir en el cielo.
Por eso, con los santos y todos ángeles, te alabamos proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS VIRGINIBUS ET RELIGIOSIS
De signo vitae Deo consecratae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
In Sanctis enim, qui Christo se dedicavérunt propter regnum caelórum, tuam decet providéntiam celebráre mirábilem, qua humánam substántiam et ad primae oríginis révocas sanctitátem, et perdúcis ad experiénda dona, quae in novo saeculo sunt habénda.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Lc 12, 42
Este es el siervo fiel y prudente, a quien el Señor puso al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas.
Antiphona ad communionem Lc 12,42
Fidélis servus et prudens, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram.
Oración después de la comunión
Después de recibir la prenda de la vida eterna, te pedimos humildemente, Señor, que, siguiendo las enseñanzas de san Benito, nos dediquemos fielmente a tu obra y amemos a los hermanos con caridad ardiente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Accépto pígnore vitae aetérnae, te, Dómine, supplíciter deprecámur, ut, beáti Benedícti mónitis obsequéntes, óperi tuo fidéliter serviámus, et fratres fervénti diligámus caritáte. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 12 julio

1. En Ancira, de Galacia, santos Proclo e Hilarión, mártires en tiempo del emperador Trajano y del prefecto Máximo (s. II).
2. En Aquileia, en los confines de Venecia, santos Fortunato y Hermágoras, mártires (s. III).
3. En Milán, ciudad de la Liguria, santos Nabor y Félix, mártires, que, siendo soldados oriundos de Mauritania, se dice que sufrieron el martirio en Laus Pompeia (hoy Lodi) y fueron sepultados en Milán (c. 304).
4. En Fano, en la región del Piceno, en Italia, san Paterniano, obispo (s. IV).
5. En Lyon, ciudad de la Galia, san Vivenciolo, obispo, que fue promovido al episcopado cuando enseñaba en la escuela monástica de San Eugendio, y animó a clérigos y laicos a estar presentes en el Concilio de Pau, para que el pueblo conociese mejor lo que los pontífices establecían (c. 523).
6. En el monasterio de Passignano, en la Toscana, san Juan Gualberto, abad, que después de perdonar por el amor de Cristo al asesino de un hermano suyo, vistió el hábito monástico, y más tarde, deseando practicar una vida de mayor austeridad, puso los cimientos de una nueva familia monástica en Valumbrosa (1073).
7*. En el monasterio de Cava, en la Campania, san León I, abad, que proveyó a los pobres con el trabajo de sus manos y les protegió ante los príncipes (1079).
8*. En Londres, en Inglaterra, beato David Gunston, mártir, caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén, que por oponerse en lo espiritual al régimen del rey Enrique VIII, fue ahorcado en el patíbulo de Sout-hwark (1581).
9. En Londres también, san Juan Jones, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, mártir, el cual, oriundo de Gales, abrazó la vida religiosa en Francia, y por haber entrado en Inglaterra como sacerdote, siendo reina Isabel I, fue condenado a pena capital, consumando el martirio en la horca (1598).
10*. En Nagasaki, ciudad del Japón, beatos Matías Araki y siete compañeros (cuyos nombres son: beatos Pedro Arakiyori Chobioye y Susana, esposos; Juan Tanaka y Catalina, esposos: Juan Nagai Naisen y Mónica, esposos, y su hijo el niño Luis), que sufrieron el martirio por su fe en Cristo (1626).
11*. En la población de Orange, en la región de la Provenza, en Francia, beatas Rosa de San Javier (Magdalena Teresa) Tallien, Marta del Buen Ángel (María) Cluse, María de San Enrique (Margarita Eleonor) de Justamond y Juana María de San Bernardo de Romillon, vírgenes y mártires, que alcanzaron la palma del martirio durante la Revolución Francesa (1794).
12. En la ciudad de Nan Dinh, en Tonquín, san Clemente Ignacio Delgado Cebrián, obispo y mártir, que después de pasar cincuenta años predicando el Evangelio, fue encarcelado por orden del emperador Minh Mang a causa de su fe en Cristo y murió en la cárcel, donde tuvo que sufrir mucho (1838).
13. En la provincia de Ninh Binh, en Tonquín también, santa Inés Lê Thi Thành (Dê), mártir, madre de familia, que en tiempo del emperador Thiêu Tri fue cruelmente atormentada a causa de haber ocultado en su casa a un sacerdote, muriendo en la cárcel por negarse a abjurar de su fe (1841).
14. En la provincia de Nghê An, en Annam, san Pedro Khanh, presbítero y mártir, que al ser reconocido como cristiano cuando se hallaba en su mesa de recaudador, pasó seis meses preso en la cárcel, y al negarse a abjurar de la fe, fue degollado por orden del emperador Thiêu Tri (1842).