miércoles, 27 de junio de 2018

Miércoles 1 agosto 2018, San Alfonso María de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "MENTI NOSTRAE" (23-septiembre-1950)
DE SU SANTIDAD PÍO XII

SOBRE LA SANTIDAD DE LA VIDA SACERDOTAL

III

Hemos expuesto hasta ahora, en esta Nuestra Exhortación, las principales verdades y normas fundamentales sobre las que se basa el sacerdocio católico y el ejercicio de su ministerio. A estas verdades y a estas normas se conforman diligentemente en su práctica diaria todos los santos sacerdotes; pero, por lo contrario —y hemos de dolernos de ello— todos cuantos abandonaron o rehuyeron las obligaciones aceptadas en su sagrada ordenación, desgraciadamente se apartaron de aquéllas.

Ahora bien: para que esta Nuestra paternal Exhortación sea más eficaz, estimamos oportuno indicar con mayor detalle algunas cosas que se refieren de modo peculiar a la práctica de la vida diaria. Esto es tanto más necesario cuanto que en la vida moderna se dan algunas situaciones y se presentan de modo nuevo algunas cuestiones que requieren por Nuestra parte un examen más diligente y un más atento cuidado. Queremos, por eso, exhortar a todos los sacerdotes, y de modo particular a los Obispos, a que con toda solicitud promuevan todo cuanto se crea necesario en nuestros tiempos; y que, asimismo, hagan volverse a la verdad, a la rectitud y a la virtud, todo cuanto se hubiere desviado del recto camino o, lo que fuera peor, fuese plenamente depravado.

Bien sabéis cómo, después de las largas y variables alternativas de la reciente guerra, el número de los sacerdotes —así en las naciones católicas como en las tierras de misión— es plenamente insuficiente para las necesidades crecientes sin cesar. Por lo cual exhortamos a todos los sacerdotes, bien del clero diocesano, bien pertenecientes a órdenes y congregaciones religiosas, a que, apretados por los vínculos de la fraterna caridad, procedan en unión de fuerza y de voluntades hacia la meta común, que es el bien de la Iglesia, la santificación propia y la de los fieles. Todos, aun aquellos religiosos que pasan su vida escondida en el retiro y en el silencio, deben contribuir a la eficacia del apostolado sacerdotal con la oración y con el sacrificio; y, cuantos también puedan hacerlo con su actividad, lo hagan con entusiasmo y alegría.

Pero es también necesario reclutar, con la ayuda de la gracia divina, otros colaboradores y compañeros en el apostolado. Llamamos especialísimamente la atención de los Ordinarios, y de cuantos tienen cura de almas, sobre este importantísimo problema, que está íntimamente unido con el porvenir de la Iglesia. Es cierto que la Iglesia no carecerá jamás de los sacerdotes necesarios a su misión; pero todos hemos de estar vigilantes, trabajar, acordándonos de aquellas palabras del Señor: «La mies es mucha, pero los operarios son pocos» (Lc 10, 2), usar de toda diligencia para dar a la Iglesia numerosos y santos ministros.

CALENDARIO

AGOSTO
1 MIÉRCOLES. SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: oracs. props., ants. del común de pastores (para un obispo) o de doctores, Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- Jer 15, 10. 16-21. ¿Por qué se ha hecho crónica mi llaga? Si vuelves, estarás a mi servicio.
- Sal 58. R. Dios es mi refugio en el peligro.
- Mt 13, 44-46. Vende todo lo que tiene y compra el campo.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 2 de agosto, pág. 463.
CALENDARIOS: Redentoristas: San Alfonso María de Ligorio, obispo y doctor (S).
Girona: San Félix, mártir (F).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Alfonso María de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia, que refulgió por su celo por las almas y por sus escritos, su palabra y su ejemplo. A fin de promover la vida cristiana en el pueblo, trabajó infatigablemente predicando y escribiendo, especialmente sobre teología moral, disciplina en la que es considerado maestro, y tras muchos obstáculos, fundó la Congregación del Santísimo Redentor, para evangelizar a la gente falta de formación. Elegido obispo de Sant' Agata dei Goti, se entregó de modo excepcional a este ministerio, que tuvo que dejar quince años después aquejado por graves enfermedades, y pasó el resto de su vida en Nocera de’Pagani, en la Campania, Italia, tras grandes sacrificios y dificultades. (1787)

Las oraciones son propias. Las antífonas están tomadas del común de doctores 1.

1 de agosto
San Alfonso María de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia
Memoria
Die 1 augusti
S. Alfonsi Mariæ de' Liguori, episcopi et Ecclesiae doctoris
Memoria
Antífona de entrada Cf. Eclo 15, 5
En medio de la asamblea le abrió la boca, y el Señor lo llenó del espíritu de sabiduría y de inteligencia, lo revistió con un vestido de gloria.
O bien: Sal 36, 30-31
La boca del justo expone la sabiduría, su lengua explica el derecho, porque lleva en su corazón la ley de su Dios.
Antiphona ad introitum Cf. Qo 15, 5
In médio Ecclésiae apéruit os eius, et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiae et intelléctus; stolam glóriae índuit eum.
Vel: Ps 36, 30-31
Os iusti meditábitur sapiéntiam, et lingua eius loquétur iudícium; lex Dei eius in corde ipsíus.
Oración colecta
Oh, Dios, que suscitas continuamente en tu Iglesia nuevos ejemplos de virtud, concédenos seguir las huellas del obispo san Alfonso María en el celo por las almas, de modo que consigamos su recompensa en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui in Ecclésia tua nova semper instáuras exémpla virtútum, da nobis in zelo animárum beáti Alfónsi Maríae epíscopi ita vestígiis adhaerére, ut eius in caelis assequámur et praemia. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la XVII semana de Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA Jer 15, 10. 16-21
¿Por qué se ha vuelto crónica mi llaga? Si vuelves, estarás a mi servicio
Lectura del libro de Jeremías.

¡Ay de mí, madre mía, me has engendrado
para discutir y pleitear por todo el país!
Ni presté ni me han prestado,
en cambio, todos me maldicen.
Si encontraba tus palabras, las devoraba:
tus palabras me servían de gozo,
eran la alegría de mi corazón,
y tu nombre era invocado sobre mí,
Señor Dios del universo.
No me junté con la gente
amiga de la juerga y el disfrute;
me forzaste a vivir en soledad,
pues me habías llenado de tu ira.
¿Por qué se ha hecho crónica mi llaga,
enconada e incurable mi herida?
Te has vuelto para mí arroyo engañoso
de aguas inconstantes.
Entonces respondió el Señor:
«Si vuelves, te dejaré volver,
y así estarás a mi servicio;
si separas la escoria del metal,
yo hablaré por tu boca.
Ellos volverán a ti,
pero tú no vuelvas a ellos.
Haré de ti frente al pueblo
muralla de bronce inexpugnable:
lucharán contra ti,
pero no te podrán,
porque yo estoy contigo
para librarte y salvarte
—oráculo del Señor—.
Te libraré de manos de los malvados,
te rescataré del puño de los violentos».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 58, 2-3. 4. 10-11. 17. 18 (R.: 17d)
R.
Dios es mi refugio en el peligro. Deus refúgium meum in die tribulatiónis meæ.

V. Líbrame de mi enemigo, Dios mío;
protégeme de mis agresores,
líbrame de los malhechores,
sálvame de los hombres sanguinarios. R.
Dios es mi refugio en el peligro. Deus refúgium meum in die tribulatiónis meæ.

Mira que me están acechando,
y me acosan los poderosos:
sin que yo haya pecado ni faltado, Señor. R.
Dios es mi refugio en el peligro. Deus refúgium meum in die tribulatiónis meæ.

V. Por ti velo, fortaleza mía,
que mi alcázar es Dios.
Que tu favor se me adelante, Dios mío,
y me haga ver la derrota de mi enemigo.
R.
Dios es mi refugio en el peligro. Deus refúgium meum in die tribulatiónis meæ.

Pero yo cantaré tu fuerza,
por la mañana proclamaré tu misericordia,
porque has sido mi alcázar
y mi refugio en el peligro. R.
Dios es mi refugio en el peligro. Deus refúgium meum in die tribulatiónis meæ.

V. Y tocaré en tu honor, fuerza mía,
porque tú, oh, Dios, eres mi alcázar,
Dios mío, misericordia mía.
R.
Dios es mi refugio en el peligro. Deus refúgium meum in die tribulatiónis meæ.

Aleluya Jn 15, 15b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. A vosotros os llamo amigos -dice el Señor-, porque todo lo que oído a mi Padre os lo he dado a conocer. R. Vos dixit amícos, dicit Dóminus, quia ómnia quæcúmque audívi a Patre meo, nota feci vobis.

EVANGELIO Mt 13, 44-46
Vende todo lo que tiene y compra el campo
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo.
El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino 432
Considera lo más hermoso y grande de la tierra..., lo que place al entendimiento y a las otras potencias..., y lo que es recreo de la carne y de los sentidos.
Y el mundo, y los otros mundos, que brillan en la noche: el Universo entero. –Y eso, junto con todas las locuras del corazón satisfechas..., nada vale, es nada y menos que nada, al lado de ¡este Dios mío! –¡tuyo!– tesoro infinito, margarita preciosísima, humillado, hecho esclavo, anonadado con forma de siervo en el portal donde quiso nacer, en el taller de José, en la Pasión y en la muerte ignominiosa... y en la locura de Amor de la Sagrada Eucaristía.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario III.
291. Oremos, hermanos, por todo el pueblo santo de Dios.
- Para que introduzca en la plenitud de su santa Iglesia a los no cristianos y a lo no creyentes. Roguemos al Señor.
- Para que inspire a los gobernantes pensamientos de servicio y entrega al bien común. Roguemos al Señor.
- Para que libre al mundo del hambre, del paro y de la guerra. Roguemos al Señor.
- Para que conceda a nuestra(o) ciudad (pueblo) la paz, la justicia, la libertad y el bienestar. Roguemos al Señor.
- Para que acoja siempre nuestra oración. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que sabes que la vida del hombre está sujeta a tanta necesidad: escucha las preces de los que te suplican y cumple los anhelos de los que ponen en ti toda su esperanza. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, enciende misericordioso nuestros corazones en el fuego celestial del Espíritu, tú que concediste a san Alfonso María celebrar estos misterios ofreciéndose él mismo, por medio de ellos, como víctima santa. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Caelésti, Dómine, Spíritus igne corda nostra cleménter exúre, qui beáto Alfónso Maríae tribuísti et haec mystéria celebráre, et per éadem hóstiam tibi sanctam seípsum exhibére. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida santa, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Cf. Lc 12, 42
Este es el siervo fiel y prudente a quien el Señor ha puesto al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas.
O bien: Cf. Sal 1, 2-3
El que medita la ley del Señor día y noche, dará fruto a su tiempo
Antiphona ad communionem Cf. Lc 12, 42
Fidélis servus et prudens, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram.
Vel: Cf. Ps 1, 2-3
Qui meditábitur in lege Dómini die ac nocte, dabit fructum suum in témpore suo.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, que hiciste a san Alfonso María fiel dispensador y predicador de este misterio tan grande, concede a tus fieles recibirlo frecuentemente y alabarte sin cesar al recibirlo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui beátum Alfónsum Maríam fidélem dispensatórem et praecónem tanti mystérii providísti, concéde, ut fidéles tui illud frequénter percípiant, et, percipiéndo, te sine fine colláudent. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 2 de agosto
S
an Eusebio
, primer obispo de Vercelli, en la Liguria, que consolidó la Iglesia en toda la región subalpina y que, por defender la fe del Concilio de Nicea, fue desterrado por el emperador Constancio a Escitópolis y, posteriormente, a Capadocia y a la Tebaida. Vuelto a su sede después de ocho años, trabajó con empeño y valentía para restablecer la fe contra los arrianos (371).
San Pedro Julián Eymard, presbítero, el cual fue primeramente sacerdote diocesano y después miembro de la Compañía de María. Adorador eximio del Misterio eucarístico, fundó nuevas congregaciones, una de clérigos y otra de mujeres, para fomentar y difundir la piedad hacia el Santísimo Sacramento. Murió en la aldea La Mure, cerca de Grenoble, en Francia, donde había nacido (1868).
3. En África, conmemoración de san Rutilio, mártir. Durante mucho tiempo escapó de la persecución, huyendo de un lugar a otro y, a veces, salvándose del peligro por dinero, pero, arrestado finalmente de improviso y presentado al presidente, fue torturado con grandes suplicios y arrojado por fin al fuego, recibiendo la corona de un glorioso martirio (c. 212).
4. En Roma, en el cementerio de Calisto, san Esteban I, papa, que prohibió rebautizar a los herejes que buscaban la plena comunión con la Iglesia, para que no quedase oscurecida la unión bautismal de los cristianos con Cristo, que debe realizarse una sola vez (257).
5. En la región cercana a la actual ciudad de Burgos, en Hispania, santa Centolla, mártir (s. inc.).
6. En Padua, en la región de Venecia, san Máximo, obispo, considerado sucesor de san Prosdócimo (s. III/IV).
7*. En Marsella, en la Provenza, de la Galia, san Sereno, obispo. Cuando el papa san Gregorio I Magno envió a san Agustín y sus compañeros a evangelizar Inglaterra, les dio hospitalidad, y mientras se dirigía a Roma, descansó piadosamente en el Señor en Biandrate, cerca de Vercelli (601).
8*. En Carnuto (hoy Chartres), en Neustria, san Betario, obispo (c. 623).
9*. En Palencia, en la región hispánica de Castilla, muerte de san Pedro, obispo de Osma. Fue primeramente monje, después archidiácono de la Iglesia de Toledo y, finalmente, elevado a la sede de Osma, recientemente liberada del dominio mahometano, la cual organizó con pastoral celo (1109).
10*. En Caleruega, población igualmente de Castilla, conmemoración de la beata Juana, madre de santo Domingo, que, llena de fe, hizo grandes obras de misericordia en favor de los pobres y necesitados (s. XIII inc.).
11*. En Barbastro, también en España, beatos Felipe de Jesús Munárriz Azcona, Juan Díaz Nosti y Leoncio Pérez Ramos, presbíteros y mártires. Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de la Bienaventurada Virgen María, en el furor de la persecución contra la Iglesia fueron fusilados a las puertas del cementerio por las milicias populares, en odio a la vida religiosa (1936).
12*. En la misma ciudad, beato Ceferino Giménez Malla, mártir de raza gitana. Se dedicó a promover la paz y la concordia entre su pueblo y los pueblos vecinos. En la persecución ya citada, al ver a un sacerdote arrastrado por las calles por las milicias populares y salir en su defensa, le detuvieron y, finalmente, conducido al cementerio, fue fusilado, con el rosario en sus manos, consumando así su peregrinación por la tierra (1936).
13*. En la aldea de Híjar, cerca de Teruel, en España, beato Francisco Calvo Burillo, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, en el furor creciente de la persecución contra la fe, padeció el martirio (1936).
14*. En Madrid, también en España, beato Francisco Tomás Serer, presbítero de los Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores y mártir, que en la misma persecución mereció derramar su sangre por Cristo (1936).