martes, 19 de junio de 2018

Martes 24 julio 2018, Martes de la XVI semana del Tiempo Ordinario, feria o san Sarbelio Makhluf, presbítero, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "MENTI NOSTRAE" (23-septiembre-1950)
DE SU SANTIDAD PÍO XII

SOBRE LA SANTIDAD DE LA VIDA SACERDOTAL

Sacerdotes y amadísimos hijos, en nuestras propias manos tenemos un tesoro grande, una margarita, la más preciosa: esto es, las riquezas inagotables de la sangre del mismo Jesucristo; usemos de ellas con mayor largueza, para que, por medio del sacrificio total de nosotros mismos, ofrecido junto con Cristo al Eterno Padre, en verdad lleguemos a ser mediadores de justicia «en aquellas cosas que tocan a Dios» (Hb 5, 1), y así sean aceptadas benignamente nuestras plegarias, logrando impetrar aquella lluvia de gracias tan abundantes que renueven y enriquezcan a la Iglesia y a las almas todas. Y sólo entonces, cuando hayamos llegado a ser como una sola cosa con Cristo, mediante su inmolación y la nuestra, y cuando hayamos unido nuestra voz a la del coro de los habitantes de la celestial Jerusalén «illi canentes iungimur almae Sionis aemuli» [14], sólo entonces, fortalecidos con la virtud del Salvador será cuando, desde la altura de la santidad, que hayamos conseguido, podremos bajar seguramente y sin peligro, para llevar a todos los hombres la luz sobrenatural de Dios y la vida sobrenatural.

La santidad perfecta requiere también una continua comunicación con Dios: y para que este íntimo contacto que el alma sacerdotal debe establecer con Dios no fuese jamás interrumpido en la sucesión de los días y de las horas, la Iglesia impuso al sacerdote la obligación de recitar el oficio divino. De ese modo, ella recogió fielmente el precepto del Señor: «Es preciso orar siempre y no descansar» (Lc 18, 1). La Iglesia, del mismo modo que nunca cesa de orar, desea ardientemente que sus hijos hagan lo mismo, repitiendo las palabras del Apóstol: «Por medio, pues, de El [Jesucristo] ofrezcamos a Dios perennemente el sacrificio de alabanza; esto es, el fruto de los labios que confiesan su nombre» (Hb 13, 15). Pues a los sacerdotes les confió ese peculiar oficio, el de que, orando aun en nombre del mismo pueblo, consagren a Dios en cierto modo el correr y las vicisitudes de todo el tiempo.

Y el sacerdote, al conformarse con tal deber, no hace sino continuar, a través de los siglos, aquello mismo que Cristo hizo, pues «en los días de su carne, habiendo ofrecido plegarias y súplicas con grandes gritos..., fue oído por su reverencia» (ibid., 5, 7). Esta oración, tiene una eficacia, porque está hecha en nombre de Cristo, esto es, por medio de Nuestro Señor Jesucristo, el cual es nuestro mediador junto al Padre y presenta a él incesantemente su satisfacción, sus méritos y el precio sumo de su Sangre. Ella es la «voz de Cristo», el cual «ora por nosotros como nuestro sacerdote, ora en nosotros como nuestra Cabeza» [15]. Es igualmente siempre la «voz de la Iglesia», que recoge las ansias y los deseos de todos los fieles que, asociados a la voz y a la fe del sacerdote, alaban a Jesucristo, y por medio de El dan gracias al Eterno Padre del que, cada día y a cada hora, impetran los auxilios necesarios. Así es como viene a repetirse lo que en otro tiempo hizo Moisés, cuando —en lo alto del monte, y con los brazos extendidos hacia el cielo— hablaba con Dios y le suplicaba misericordia para su pueblo que tantas penas sufría en el valle adyacente. No otra cosa es lo que los sacerdotes reiteran cada día.

[14] Brev. Rom., Hymn. pro off. Dedic. Eccl.
[15] S. Aug. Enarr. in Ps. 85, 1: PL 37, 1081.


CALENDARIO

24 MARTES. Hasta la hora nona:
MARTES DE LA XVI SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SAN SARBELIO MAKHLÛF, presbítero, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común de pastores (para un pastor) o de santos (para un monje), o de un domingo del T.O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- Miq 7, 14-15. 18-20. Arrojará nuestros pecados a lo hondo del mar.
- Sal 84. R. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
- Mt 12, 46-50. Extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos».
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 25 de julio, pág. 442.
CALENDARIOS: Mérida-Badajoz: San Sisenando, mártir (MO).
Tarazona: Beatas mártires Carmelitas de Guadalajara (MO). Sigüenza-Guadalajara y Zaragoza: (ML).
Valencia: Santos Bernardo, religioso, María y Gracia, mártires (MO).
Carmelitas: Beato Juan Soreth, presbítero (MO).
Bilbao: Beata Margarita Maturana y Órtiz de Zárate, virgen (ML).
Córdoba y Mérida-Badajoz: Beato Cristóbal de Santa Catalina Fernández, presbítero (ML).
Madrid y Getafe: Beata María de los Ángeles de San José y compañeras, vírgenes y mártires (ML).
Palencia y Pasionistas: Beatos Nicéforo de Jesús y María y compañeros, mártires (ML).
Plasencia: Beato Pedro Ruiz de los Paños, mártir (ML).
Urgell: Beatos José Sala Picó, presbítero, y compañeros, mártires (ML).
Valladolid: Beatos Pedro Ruiz de los Paños y compañeros, mártires (ML).
Zaragoza y Tarazona: Beata María del Pilar de San Francisco de Borja y compañeras vírgenes y mártires (ML).
Compañía de Santa Teresa de Jesús y Carmelitas Descalzos: Beata Mercedes Prat, mártir (ML).
Dominicos: Beata Juana de Orvieto, virgen, o beato Agustín de Biella, presbítero (ML).
Mínimos: Beatas María Montserrat García Solanas, virgen, Lucrecia García Solanas, y compañeras, mártires (ML).
OFM Cap.: Beato Antonio Lucci, obispo (ML).
II Franciscanos: Beata Luisa de Saboya, religiosa (ML).

24 MARTES. Después de la hora nona:
Misa
vespertina de la solemnidad de Santiago, apóstol, patrono de España (rojo).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio de la solemnidad. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XVI Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa de la memoria:

Elogio del martirologio
San Sarbelio (José) Makhlûf, presbítero de la Orden Libanesa Maronita, que, por amor a la soledad y para alcanzar la más alta perfección, dejó el cenobio de Annaya, en el Líbano, y se retiró al desierto, en el que sirvió a Dios día y noche, y donde vivió con gran austeridad, ayunando y orando. (1898)

Oración colecta propia. Resto de común de santos y santas: II. Para monjes y religiosos, B. Para un monje.

24 de julio
San Sarbelio Makhlûf, presbítero
Die 24 iulii
S. Sarbelii Makhlûf, presbyteri
Antífona de entrada Cf. Sal 91, 13-14
Donde se reúnen los hermanos para glorificar a Dios, allí el Señor les dará la bendición.
O bien: Cf. Sal 70, 8. 23
Llena está mi boca de tu alabanza para poder cantar. Se alegrarán mis labios, mientras canto para ti.
Antiphona ad introitum
Ubi fratres in unum gloríficant Deum, ibi dabit Dóminus benedictiónem.
Vel: Cf. Ps 70, 8. 23
Repleátur os meum laude tua, ut possim cantáre; gaudébunt lábia mea, dum cantávero tibi.
Oración colecta
Oh, Dios, que llamaste a san Sarbelio, presbítero, al singular combate de la vida eremítica y lo enriqueciste con toda clase de virtudes, te pedimos que, imitando la pasión del Señor, merezcamos participar de su reino. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui sanctum Sarbélium, presbyterum, ad singulárem pugnam erémi vocásti et omni génere pietátis imbuísti, concéde nobis, quaesumus, ut imitatóres domínicae passiónis effécti regno eius mereámur esse consórtes. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XVI semana de Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA Miq 7, 14-15. 18-20
Arrojará nuestros pecados a lo hondo del mar
Lectura de la profecía de Miqueas.

Pastorea a tu pueblo, Señor, con tu cayado,
al rebaño de tu heredad,
que anda solo en la espesura,
en medio del bosque;
que se apaciente como antes
en Basán y Galaad.
Como cuando saliste de Egipto,
les haré ver prodigios.
¿Qué Dios hay como tú,
capaz de perdonar el pecado,
de pasar por alto la falta
del resto de tu heredad?
No conserva para siempre su cólera,
pues le gusta la misericordia.
Volverá a compadecerse de nosotros,
destrozará nuestras culpas,
arrojará nuestros pecados
a lo hondo del mar.
Concederás a Jacob tu fidelidad
y a Abrahán tu bondad,
como antaño prometiste a nuestros padres.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 84, 2-4. 5-6. 7-8 (R.: 8a)
R.
Muéstranos, Señor, tu misericordia. Osténde nobis, Dómine, misericórdiam tuam.

V. Señor, has sido bueno con tu tierra,
has restaurado la suerte de Jacob,
has perdonado la culpa de tu pueblo,
has sepultado todos sus pecados,
has reprimido tu cólera,
has frenado el incendio de tu ira. R.
Muéstranos, Señor, tu misericordia. Osténde nobis, Dómine, misericórdiam tuam.

V. Restáuranos, Dios salvador nuestro;
cesa en tu rencor contra nosotros.
¿Vas a estar siempre enojado,
o a prolongar tu ira de edad en edad? R.
Muéstranos, Señor, tu misericordia. Osténde nobis, Dómine, misericórdiam tuam.

V. ¿No vas a devolvernos la vida,
para que tu pueblo se alegre contigo?
Muéstranos, Señor, tu misericordia
y danos tu salvación. R.
Muéstranos, Señor, tu misericordia. Osténde nobis, Dómine, misericórdiam tuam.

Aleluya Cf. Jn 14, 23
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. El que me ama guardará mi palabra -dice el Señor-, y mi Padre lo amará, y vendremos a él. R.
Si quis díligit me, sermónem meum servábit, dicit Dóminus; et Pater meus díliget eum, et ad eum veniémus.

EVANGELIO Mt 12, 46-50
Extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos»
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él.
Uno se lo avisó:
«Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo».
Pero él contestó al que le avisaba:
«¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?».
Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo:
«Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 44, 2
Lo que se acaba de decir nos enseña también otra cosa, a saber: que no se debe despreciar la virtud dejándose llevar de la confianza que puede inspirar el parentesco; porque si nada aprovecha a la Madre el ser Madre, si no tiene virtud, ¿quién podrá gloriarse de encontrar su salvación en el parentesco? Porque no hay más que una sola nobleza, el hacer la voluntad de Dios, y por eso sigue: "Cualquiera, pues, que hiciere la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, es mi hermano, mi hermana y mi Madre". Muchas mujeres glorificaron a aquella Virgen santa, y a su vientre, y desearon ser madres parecidas a ella. ¿Quién se lo impide? Abierto tenéis el camino, y no sólo las mujeres, sino también los hombres pueden llegar a ser Madre de Dios.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVII
305. Oremos a Dios Padre.
- Por los pastores de la Iglesia. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes de las naciones. Roguemos al Señor.
- Por los que no tienen trabajo. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, aquí reunidos. Roguemos al Señor.
Socórrenos, Señor, para que podamos alegrarnos con tus beneficios. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, las ofrendas que te presentamos por la salvación de tu pueblo; con ellas te pedimos, por intercesión de san N., alejarnos de la seducción del pecado y tomar parte en los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, quaesumus, hóstias pro salúte tuae plebis oblátas, quibus nos, intercedénte beáto N., et peccándi illécebras fúgere valeámus et caeléstibus propinquáre consórtiis. Per Christum.
PREFACIO COMÚN III
Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del género humano, sino también el autor generoso de la nueva creación. Por eso, con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los redimidos y unánimes te bendicen tus santos.
Con ellos, unidos a los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS III
Laudes Deo pro creatione et reformatione hominis.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui per Fílium dilectiónis tuae, sicut cónditor géneris es humáni, ita benigníssimus reformátor. Unde mérito tibi cunctae sérviunt creatúrae, te redémpti rite colláudant univérsi, et uno Sancti tui te corde benedícunt.
Quaprópter et nos cum ómnibus te Angelis celebrámus, iucúnda semper confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Lc 8, 15
Los que guardan la palabra de Dios con un corazón noble y generoso, dan fruto con paciencia.
O bien: Cf. Sal 83, 5
Bienaventurados los que viven en tu casa, Señor, alabándote siempre.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 8, 15
Qui verbum Dei rétinent corde perfécto et óptimo, fructum áfferunt in patiéntia.
Vel: Cf. Ps 83, 5
Beáti qui hábitant in domo tua, Dómine, in perpétuum laudábunt te.
Oración después de la comunión
Concédenos, Señor Dios nuestro, que, sostenidos por la protección de san N., vivamos, por este sacramento, regalo de tu sabiduría, con justa austeridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Annue, quaesumus, Dómine, Deus noster, ut, beáti N. fulti praesídio, per hoc tuae sapiéntiae sacraméntum aequa moderatióne vivámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 25 de julio
S
olemnidad del apóstol Santiago, hijo del Zebedeo y hermano de san Juan Evangelista, que con Pedro y Juan fue testigo de la transfiguración y de la agonía del Señor. Decapitado poco antes de la fiesta le Pascua por Herodes Agripa, fue el primero de los apóstoles que recibió la corona del martirio (s. I).
2. En Licia, san Cristóbal, mártir (s. inc.).
3. En Barcelona, ciudad de la Hispania Tarraconense, san Cucufate, mártir, que, herido con espada durante la persecución desencadenada por el emperador Diocleciano, subió victorioso al cielo (s. IV).
4. En Cesarea de Palestina, santos Valentina, Tea y Pablo, mártires durante la persecución llevada a cabo en tiempo del emperador Maximiano, siendo prefecto Firmiliano. Valentina, virgen, por haber tirado a tierra de un puntapié la ara levantada en honor de los dioses, fue arrojada al fuego junto con Tea, virgen también, después de haber sido cruelmente atormentada, volando de este modo al encuentro del Esposo. Pablo, condenado a muerte, habiendo conseguido un breve tiempo para orar, rogó encarecidamente por la salvación de todos y seguidamente fue decapitado, recibiendo la corona del martirio (308).
5. En Nicomedia, de Bitinia, tránsito de santa Olimpíada, que, habiendo enviudado siendo aún joven, pasó el resto de su vida piísimamente en Constantinopla entre las mujeres consagradas a Dios, sirviendo a los pobres, y permaneció siempre fiel a san Juan Crisóstomo, a quien acompañó cuando el santo fue desterrado (408).
6. En Tréveris, ciudad de Renania, en Austrasia, san Magnerico, obispo, discípulo de san Niceto, a quien acompañó fielmente cuando éste fue desterrado y al que emuló, al sucederle en el episcopado, en el celo por la salvación de los almas (c. 596).
7*. En Tréveris también, santos Beato y Banto, presbíteros, que hicieron vida eremítica en tiempo de san Magnerico (s. VI/VII).
8*. En Metz, ciudad de la Galia Bélgica, santa Glodesindis, abadesa (s. VI).
9. En Córdoba, ciudad de la región hispánica de Andalucía, san Teodomiro, monje de Carmona, martirizado, siendo aún joven, durante la persecución desencadenada por los sarracenos (851).
10*. En Angers, ciudad de Francia, beato Juan Soreth, presbítero de la Orden de los Carmelitas, en la que introdujo una observancia más estrecha y la amplió con conventos para monjas (1471).
11*. En Camerino, del Piceno, en Italia, beato Pedro de Mogliano Corradini, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que brilló por su evangélica predicación, el ejemplo de sus virtudes y la fama de sus milagros (1490).
12*. En la región de Salsette, en la India, beatos mártires Rodolfo Aquaviva, Alfonso Pacheco, Pedro Berna, Antonio Francisco, presbíteros, y Francisco Aranha, religioso, todos jesuitas, asesinados por los infieles a causa de haber levantado una cruz (1583).
13*. En Bobino, en la Apulia, beato Antonio Lucci, obispo, de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, que, brillando por su singular doctrina, de tal modo se entregaba a ayudar a los pobres que se olvidaba de atender las más mínimas necesidades de sí mismo (1752).
14*. En una nave anclada ante la costa de Rochefort, en Francia, beato Miguel Ludovico Brulard, presbítero de la Orden de los Carmelitas Descalzos, mártir, el cual, durante la Revolución Francesa, por ser sacerdote fue encerrado en dicha nave en condiciones inhumanas, muriendo en ella consumido por la enfermedad (1794).
15*. En Madrid, capital de España, beata María del Carmen Sallés y Barangueras, virgen, fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción, para la educación de mujeres piadosas e incultas (1911).
16*. En Urda, pueblo de la provincia española de Toledo, beatos mártires Pedro del Sagrado Corazón Redondo, presbítero, Félix de las Cinco Llagas Ugalde Irurzun y Benito de la Virgen del Villar Solano Ruiz, religiosos de la Congregación de la Pasión, que consiguieron la gloriosa palma del martirio al ser fusilados por su fe cristiana, durante la persecución religiosa desencadenada en la guerra (1936).
17*. Cerca de Talavera de la Reina, en la provincia de Toledo, en España también, beatos mártires Federico (Carlos) Rubio Álvarez, presbítero, Primo Martínez de San Vicente Castillo, Jerónimo Ochoa Urdangarín y Juan de la Cruz (Eligio) Delgado Pastor, religiosos todos de la Orden de San Juan de Dios, que, sin previo juicio, durante la misma persecución religiosa consiguieron la corona del martirio (1936).
18*. En Monzón, cerca de Huesca, en Aragón, región de España, beato Dionisio Pamplona, presbítero de la Orden de los Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, asesinado por odio a la fe en la misma persecución desencadena contra la religión (1936).
19*. En Motril, pueblo en el litoral español de la provincia de Granada, beatos mártires Deogracias Palacios, León Inchausti, José Rada, Julián Moreno, presbíteros, y José Ricardo Díez, religioso, miembros de la Orden de los Agustinos Recoletos, detenidos inesperadamente por el populacho durante la misma persecución e inmediatamente fusilados en el camino (1936).
20*. En el campo de concentración de Dzialdowo, en Polonia, beata María Teresa Kowalska, virgen de la Orden de las Clarisas Capuchinas y mártir, la cual, encarcelada durante la ocupación militar de Polonia, permaneció firme en la fe, alcanzando la vida eterna (1941).