lunes, 18 de junio de 2018

Lunes 23 julio 2018, Santa Brígida, religiosa, patrona de Europa, fiesta.

SOBRE LITURGIA

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "MENTI NOSTRAE" (23-septiembre-1950)
DE SU SANTIDAD PÍO XII

SOBRE LA SANTIDAD DE LA VIDA SACERDOTAL

San Pablo pone como principio fundamental de la perfección cristiana el precepto «revestíos de nuestro Señor Jesucristo» (Rm 13, 14). Este precepto, si vale para todos los cristianos, vale de modo especial para los sacerdotes. Mas revestirse de Cristo no es sólo inspirar los propios pensamientos en su doctrina, sino entrar en una vida nueva que, para resplandecer con los fulgores del Tabor, debe conformarse a los del Calvario. Pero esto exige un arduo y continuo trabajo, por el que nuestra alma se convierta como en víctima, a fin de participar íntimamente en el sacrificio mismo de Cristo. Trabajo arduo y constante que no ha de tener como principio una voluntad ineficaz, ni ha de limitarse tan sólo a deseos y promesas, sino que ha de ser un ejercicio incansable y continuo que lleve a una fructífera renovación del espíritu; debe ser ejercicio de piedad, que lo refiere todo a la gloria de Dios; debe ser ejercicio de penitencia, que refrene y modere los desordenados movimientos del alma; debe ser acto de caridad, que inflame nuestras almas en el amor hacia Dios y hacia el prójimo y que nos estimule a promover todas las obras de misericordia; debe ser, finalmente, voluntad activa para empeñarse y luchar por hacer lo más perfecto.

Necesario es, por lo tanto, que el sacerdote procure reproducir en su alma todo cuanto sobre el altar ocurre. Como Jesucristo se inmola a sí mismo, también su ministro debe inmolarse con El; como Jesús expía los pecados de los hombres, así él, siguiendo el arduo camino de la ascética cristiana, debe trabajar por la propia y por la ajena purificación. De esta suerte lo amonesta San Pablo Crisólogo: «Sé sacrificio y sacerdote de Dios; no pierdas lo que te dio y concedió la divina autoridad. Revístete de la estola de la santidad; cíñete con el cíngulo de la castidad; sea Cristo velo sobre tu cabeza; esté la cruz como baluarte sobre tu frente; pon sobre tu pecho el sacramento de la ciencia divina; quema siempre el oloroso perfume de la oración; empuña la espada del espíritu; haz de tu corazón como un altar y ofrece sobre él tu cuerpo generosamente como víctima a Dios... Ofrece la fe de modo que sea castigada la perfidia; inmola el ayuno, para que cese la voracidad; ofrece en sacrificio la castidad, para que muera la pasión; pon sobre el altar la piedad, para que sea depuesta la impiedad; invita a la misericordia, para que se destruya la avaricia; y para que desaparezca la necedad, conviene siempre inmolar la santidad; así tu cuerpo será tu hostia, si no está herida por ningún dardo de pecado» [12].

Cumple bien ahora el repetir, con las mismas palabras, pero de modo particular a los sacerdotes, todo cuanto Nos propusimos como digno de meditarse a todos los fieles en la encíclica Mediator Dei: «Jesucristo, en verdad, es sacerdote, pero sacerdote para nosotros, no para Sí, al ofrecer al Eterno Padre los deseos y sentimientos religiosos en nombre de todo el género humano: igualmente, El es víctima, pero para nosotros, al ofrecerse a Sí mismo en vez del hombre sujeto a la culpa. Pues bien; aquello del Apóstol, habéis de tener en vuestros corazones los mismos sentimientos que tuvo Jesucristo en el suyo, exige a todos los cristianos que reproduzcan en sí, en cuanto al hombre es posible, aquel sentimiento que tenía el Divino Redentor cuando se ofrecía en Sacrificio, es decir, que imiten su humildad y eleven a la suma Majestad de Dios la adoración, el honor, la alabanza y la acción de gracias. Exige, además, que de alguna manera adopten la condición de víctima, abnegándose a sí mismos según los preceptos del Evangelio, entregándose voluntaria y gustosamente a la penitencia, detestando y expiando cada uno sus propios pecados. Exige, finalmente, que nos ofrezcamos a la muerte mística en la Cruz juntamente con Jesucristo, de modo que podamos decir como San Pablo: estoy clavado en la Cruz juntamente con Cristo» [13].

[12] Sermo 108: PL 52, 500, 501.
[13] AAS 39 (1947) 552, 553.


CALENDARIO

23 LUNES. SANTA BRÍGIDA, religiosa, patrona de Europa, fiesta


Fiesta de santa Brígida, religiosa, nacida en Suecia, que contrajo matrimonio con el noble Ulfo, de quien tuvo ocho hijos, a todos los cuales educó piadosamente, y consiguió al mismo tiempo, con sus consejos y su ejemplo, que su esposo llevase una vida de piedad. Muerto este, peregrinó a muchos santuarios y dejó varios escritos, en los que habla de la necesidad de reforma, tanto de la cabeza como de los miembros de la Iglesia. Puestos los fundamentos de la Orden del Santísimo Salvador, en Roma pasó finalmente de este mundo al cielo (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. de santas vírgenes y religiosos. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- Gál 2, 19-20. Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí.
- Sal 33. R. Bendigo al Señor en todo momento.
o bien: R. Gustad y ved qué bueno es el Señor.
- Jn 15, 1-8. El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante.

* Hoy no se permiten las misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 24 de julio, pág. 439.
CALENDARIOS: Brígidas: Santa Brígida de Suecia (S).
Getafe: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Zaragoza: Beatos Tomás y José María Cuartero Gascón y compañeros, mártires (MO).
Ciudad Real: Beatos Nicéforo de Jesús y María y compañeros, mártires (ML).
Santander: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Manuel Sánchez Monge, obispo (2005).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de santa Brígida, religiosa, nacida en Suecia, que contrajo matrimonio con el noble Ulfo, de quien tuvo ocho hijos, a todos los cuales educó piadosamente, y consiguió al mismo tiempo, con sus consejos y su ejemplo, que su esposo llevase una vida de piedad. Muerto este, peregrinó a muchos santuarios y dejó varios escritos, en los que habla de la necesidad de reforma, tanto de la cabeza como de los miembros de la Iglesia. Puestos los fundamentos de la Orden del Santísimo Salvador, en Roma pasó finalmente de este mundo al cielo. (1373)

En castellano todo es propio de la fiesta. En latín sólo la collecta, el resto está tomado del común de santas mujeres 2.

23 de julio
SANTA BRÍGIDA, RELIGIOSA, PATRONA DE EUROPA
Fiesta
Die 23 iulii
S. BIRGITTAE, RELIGIOSAE, PATRONAE EUROPAE
Festum
Antífona de entrada
Alegrémonos todos en el Señor al celebrar este día de fiesta en honor a santa Brígida; los ángeles se alegran de esta fiesta, y alaban a una al Hijo de Dios.
Antiphona ad introitum Cf. Pr 14, 1-2
Ecce múlier sápiens, quae aedificávit domum suam, et timens Dóminum ambulávit recto itínere.
Se dice Gloria. Dícitur Gloria in excelsis
Oración colecta
Oh, Dios, que guiaste a santa Brígida en los diversos estados de vida, y le enseñaste de modo admirable la sabiduría de la cruz en la contemplación de la pasión de tu Hijo, concédenos que, siguiendo fielmente tu llamada, te busquemos en todas las cosas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátam Birgíttam per várias vitae sémitas duxísti eámque sapiéntiam crucis in contemplatióne passiónis Fílii tui mirabíliter docuísti, concéde nobis, ut, digne in tua vocatióne ambulántes, te in ómnibus quaerere valeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la fiesta de Santa Brígida (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA Gál 2, 19-20
Vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas.

Hermanos:
Yo he muerto a la ley por medio de la ley, con el fin de vivir para Dios.
Estoy crucificado con Cristo; vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí.
Y mi vida de ahora en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9. 10-11 (R.: 2a o 9a)
R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omne témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

V. Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omne témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

V. Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omne témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

V. Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omne témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

V. El ángel del Señor acampa en torno a quienes lo temen y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omne témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

V. Todos sus santos, temed al Señor,
porque nada les falta a los que lo temen;
los ricos empobrecen y pasan hambre,
los que buscan al Señor no carecen de nada. R.
Bendigo al Señor en todo momento. Benedícam Dóminum in omne témpore.
O bien:
Gustad y ved qué bueno es el Señor. Gustáte et vidéte quóniam suávis est Dóminus.

Aleluya Jn 15, 9b. 5b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Permaneced en mi amor -dice el Señor-; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante. R. Manéte in dilectióne mea, dicit Dóminus; qui manet in me et ego in eo, hic fert fructum multum.

EVANGELIO Jn 15, 1-8
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará.
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
864 "Siendo Cristo, enviado por el Padre, fuente y origen del apostolado de la Iglesia", es evidente que la fecundidad del apostolado, tanto el de los ministros ordenados como el de los laicos, depende de su unión vital con Cristo (cf Jn 15, 5; AA 4). Según sean las vocaciones, las interpretaciones de los tiempos, los dones variados del Espíritu Santo, el apostolado toma las formas más diversas. Pero es siempre la caridad, conseguida sobre todo en la Eucaristía, "que es como el alma de todo apostolado" (AA 3).

Oración de los fieles
408. Invoquemos, humildemente, hermanos, la bondad de Dios todopoderoso, por la intercesión de santa Brígida, religiosa, patrona de Europa.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que sus hijos logren la perfección en todos los estados de vida. Roguemos al Señor.
- Por todos los pueblos de Europa: para que se abran al Evangelio y se enriquezcan con su luz. Roguemos al Señor.
- Por las madres de familia: para que vivan la plenitud del amor y se consagren al la educación de sus hijos. Roguemos al Señor.
- Por las viudas que viven en soledad: para que Dios las sostenga y las asista con su providencia. Roguemos al Señor.
- Por las familias de nuestra comunidad (parroquia) que no tienen trabajo o sufren por otras causas: para que se vean libres de sus angustias y recuperen su seguridad. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, consuelo de los afligidos y fuerza de los débiles: escucha las súplicas de los que te invocan; y, por la intercesión de santa Brígida concédeles la alegría de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración de las ofrendas
Dios misericordioso, que en santa Brígida, destruido el hombre viejo, quisiste crear al hombre nuevo a tu imagen, concédenos, transformados del mismo modo, ofrecer este sacrificio de reconciliación, agradable a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias, Dómine, tuae plebis inténde, et, quas in honóre beátae N. devóta mente célebrat, profícere sibi séntiat ad salútem. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS SANTOS
La gloria de los Santos
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque eres glorificado en la asamblea de los santos, y, al coronar sus méritos, coronas tu propios dones.
Tú nos ofreces el ejemplo de su vida, la ayuda de su intercesión y la participación en su destino; para que, animados por tan abundantes testigos, cubramos sin desfallecer la carrera que nos corresponde y alcancemos, con ellos, la corona de gloria que no se marchita, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con la variada asamblea de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS
De gloria Sanctorum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui in Sanctórum concílio celebráris, et eórum coronándo mérita tua dona corónas. Qui nobis eórum conversatióne largíris exémplum, et communióne consórtium, et intercessióne subsídium; ut, tantis téstibus confirmáti, ad propósitum certámen currámus invícti et immarcescíbilem cum eis corónam glóriae consequámur, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cumque multíplici congregatióne Sanctórum, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANO.
Antífona de comunión Sal 44, 8
Has amado la justicia y odiado la impiedad: por eso Dios, tu Dios, te ha ungido con aceite de júbilo entre todos tus compañeros.
Antiphona ad communionem Mt 12, 50
Quicúmque fécerit voluntátem Patris mei, qui in caelis est, ipse meus frater et soror et mater est, dicit Dóminus
Oración después de la comunión
Te rogamos, Dios todopoderoso, que, fortalecidos por este sacramento, aprendamos a buscarte siempre sobre todas las cosas, a ejemplo de santa Brígida, y ser portadores, ya en este mundo, de la imagen del hombre nuevo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Repléti sumus, Dómine, munéribus tuis, quae in celebritáte beátae N. percépimus; tríbue, quaesumus, ut eórum et mundémur efféctu, et muniámur auxílio. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de julio
S
an Sarbelio (José) Makhluf
, presbítero de la Orden de los Maronitas Libaneses, que, por amor a la soledad y para alcanzar la más alta perfección, dejó el cenobio de Annaya, en el Líbano, y se retiró al desierto, en el que sirvió a Dios día y noche, viviendo con gran austeridad, ayunando y orando (1898).
2. En Bolsena, ciudad de la Toscana, santa Cristina, virgen y mártir (s. inc.).
3. En Amiterno, en la Sabina, en la vía Salaria, san Victorino, mártir (c. s. IV).
4*. En Tauriano, de Calabria, san Fantino el Viejo, de sobrenombre “Taumaturgo” (s. IV).
5. En la Tebaida, santa Eufrasia, virgen, que, siendo de familia senatorial, optó por hacer vida eremítica en el desierto, en humildad, pobreza y obediencia (s. V).
6*. En Ardmore, en la provincia irlandesa de Momonia (hoy Waterford), san Declano, a quien esta Iglesia celebra con gran devoción como su primer obispo (c. s. V).
7*. En la región de Albi, de Aquitania, santa Sigolena, religiosa (c. s. VI).
8. En Rusia, santos Boris y Gleb, mártires, príncipes de Rus e hijos de san Vladimiro, que prefirieron morir antes que oponerse por la fuerza a su hermano Svatopolk. Boris consiguió la palma del martirio cerca de Pereislavia, junto al río Altam, y Gleb, poco después, junto al río Dneper, cerca de Smolensko (1015).
9*. En Rieti, ciudad de la Sabina, san Balduíno, abad, discípulo de san Bernardo en el monasterio de Claraval, que fue enviado por el mismo san Bernardo a esta ciudad para fundar y regir el monasterio de San Mateo sub Lacu (1140).
10*. En el convento de Saint-Trond, en Brabante, beata Cristina, llamada la “Admirable”, porque en ella obró Dios cosas realmente admirables, tanto en su cuerpo, pues tuvo que sufrir mucho, como en su alma, enriquecida con fenómenos místicos (c. 1224).
11. En Stary Sacz, de Tarnow, en Polonia, santa Kinga o Cunegunda, hija del rey de Hungría y casada con el príncipe Boleslao, la cual, de acuerdo con su esposo, conservó su virginidad y, muerto éste, profesó la vida religiosa bajo la Regla de Santa Clara, en el monasterio fundado por ella misma (1293).
12*. En Ferrara, ciudad de la Emilia, beato Juan de Tossignano Tavelli, obispo, de la Orden de los Jesuatos (1146).
13. En Colonia, de la Lotaringia, traslación de los tres magos, sabios procedentes de Oriente, que fueron a Belén para ofrecer dones y contemplar en un niño el misterio insondable del Unigénito (1162).
14*. En l´Aquila, en la región Vestina, beato Antonio Torriani, presbítero de la Orden de los Ermitaños de San Agustín, médico de cuerpos y almas (1494).
15*. En Orbe, de Saboya (hoy en el cantón de Vaud), beata Luisa, religiosa, hija del duque beato Amadeo, que contrajo matrimonio con el príncipe Hugo de Châlon-Arlay y, fallecido éste, profesó la Regla de Santa Clara, reformada por santa Coleta, viviendo fielmente y con humildad la vida religiosa (1503).
16*. En la ciudad de Derby, en Inglaterra, beatos Nicolás Garlick, Roberto Ludlam y Ricardo Simpson, presbíteros y mártires, que, reinando Isabel I, después de haber sufrido toda clase de vejaciones por ser sacerdotes, fueron decapitados, alcanzando así la gloria celestial (1588).
17*. En Newcastle, junto al Tyne, también en Inglaterra, beato José Lambton, presbítero y mártir, que, no contando más que veinticuatro años, por ser sacerdote fue atrozmente descuartizado (1592).
18. En Durhan, en Inglaterra también, san Juan Boste, presbítero, que, siendo reina la misma Isabel I, por ser sacerdote sufrió el martirio y ante el juez no cesó de dar ánimos a sus compañeros (1594).
19. En la ciudad de Nam Dinh, en Tonquín, san José Fernández, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, decapitado a causa de su fe en Cristo, siendo emperador Minh Mang (1838).
20*. En Nápoles, ciudad de la Campania, beato Modestino de Jesús y de María (Domingo) Mazzarello, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que, cercano siempre a toda clase de pobres y afligidos, al asistir a los moribundos en tiempo de cólera murió contagiado de la misma enfermedad (1854).
21*. En la ciudad de Guadalajara, en España, beatas María Pilar de San Francisco Borja (Jacoba) Martínez García, Teresa del Niño Jesús (Eusebia) García y García, y María Ángeles de San José (Marciana) Valtierra Tordesillas, carmelitas descalzas, vírgenes y mártires, todas ellas coronadas con el martirio durante la guerra, mientras aclamaban a Cristo, su Esposo (1936).
22*. En Barcelona, también en España, beata María de la Merced Prat, de la Sociedad de Santa Teresa de Jesús, virgen y mártir, que durante la misma contienda fue condenada a muerte por ser religiosa (1936).
23*. En Barcelona igualmente, beato Javier Bordas Piferrer, religioso salesiano, que con su martirio testimonió claramente que era discípulo del divino Maestro (1936).