jueves, 21 de junio de 2018

Jueves 26 julio 2018, Santos Joaquín y Ana, padres de la bienaventurada Virgen María, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "MENTI NOSTRAE" (23-septiembre-1950)
DE SU SANTIDAD PÍO XII

SOBRE LA SANTIDAD DE LA VIDA SACERDOTAL

Ante todo, la Iglesia nos exhorta a la meditación que eleva la mente hacia el cielo, la solicita a la contemplación de las cosas divinas y que, asimismo, conduce a nuestra alma, inflamada en el amor de Dios, hacia El. Meditación de las cosas sagradas, que es la mejor preparación para celebrar la Santa Misa y para, luego, dar a Dios las debidas gracias; que nos arrastra también a penetrar y gustas las bellezas de la liturgia, y, finalmente, nos hace contemplar las verdades eternas así como los admirables ejemplos y enseñanzas del Evangelio.

Ejemplos del Evangelio y virtudes del Redentor, que por necesidad habrán de reproducir en sí mismos los sacerdotes. Mas, así como el alimento material no alimenta la vida, ni la sustenta y aumenta, sino convenientemente digerido y transformado en sustancia nuestra, así el sacerdote, si no meditare y contemplare los misterios del Redentor divino —que es el modelo supremo y perfecto de la vida sacerdotal y la fuente inagotable de su santidad— y no viviere su vida, no puede adquirir el dominio de sí mismo y de sus sentidos, ni purificar su alma, ni encaminarse a la virtud —como él debe— ni, en fin, cumplir con fidelidad, entusiasmo y fruto sus sagrados deberes.

Estimamos, por lo tanto, ser grave obligación Nuestra exhortaros a la práctica de la meditación diaria, práctica recomendada a todo el clero también por el Código de Derecho Canónico (cf. can. 125, 2º). En efecto, así como el estímulo a la perfección sacerdotal es alimentado y reforzado por la meditación diaria, así el descuido y olvido de esta práctica es origen de la tibieza del espíritu, por lo que la piedad disminuye y languidece, y no sólo cesa o se retarda el impulso de la santificación personal, sino que todo el ministerio sacerdotal sufre no menos daño. Por ello debe asegurarse fundadamente que por ningún otro medio se puede lograr la eficacia particular de la meditación, y que su práctica cotidiana, por lo tanto, es insustituible.

De la oración mental no debe separarse la oración vocal; ni falten tampoco otras formas de oración privada, que, en las condiciones particulares de cada uno, ayudan a realizar la unión del alma con Dios. Pero téngase muy presente que, más que las múltiples oraciones, valen la piedad y el verdadero y ardiente espíritu de oración. Este ardiente espíritu de oración, necesario en todos los tiempos, lo es muy singularmente hoy, cuando el llamado "naturalismo" ha invadido las mentes y las almas, y la virtud está expuesta a peligros de todo género, peligros que a veces se encuentran en el ejercicio del mismo ministerio. ¿Qué cosa podrá defender mejor de estas insidias, qué cosa podrá elevar el alma a las cosas celestiales y tenerla unida con Dios mejor que la asidua oración y la invitación de la ayuda divina?

Y como los sacerdotes pueden ser llamados por título singular hijos de María, no podrán menos de alimentar una ardiente devoción hacia la Virgen, de invocarla con confianza, de implorar con frecuencia su poderosa protección. Todos los días, como la Iglesia misma recomienda [17], rezarán el santo rosario, que, al poner ante nuestra meditación los misterios del Redentor, nos conduce «a Jesús por María».

[17] Cf. CIC can. 125, 2.

CALENDARIO

26 JUEVES. SANTOS JOAQUÍN y ANA, padres de la bienaventurada Virgen María, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- Jer 2, 1-3. 7-8. 12-13. Me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y se cavaron aljibes agrietados.
- Sal 35. R. En ti, Señor, está la fuente viva.
- Mt 13, 10-17. A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 27 de julio, pág. 447.
CALENDARIOS: Canarias-Las Palmas y Hermanas de la Caridad de Santa Ana: Santa Ana (S).
Tudela-ciudad: Santos Joaquín y Ana, padres de la bienaventurada Virgen María (S).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Joaquín y santa Ana, padres de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, cuyos nombres se conservaron gracias a tradición de los cristianos.

26 de julio
San Joaquín y santa Ana, padres de la Virgen María
Memoria
Die 26 iulii
Ss. Ioachim et Annæ, parentum beatæ Mariæ Virginis
Memoria
Antífona de entrada Cf. Eclo 44, 1. 25
Alabemos a Joaquín y a Ana por su hija: porque el Señor les dio la bendición de todos los hombres.
Antiphona ad introitum Cf. Qo 44,1. 25
Laudémus Ióachim et Annam in generatióne sua, quia benedictiónem ómnium géntium dedit illis Dóminus.
Oración colecta
Señor, Dios de nuestros padres, que concediste a los santos Joaquín y Ana la gracia de que naciera de ellos la Madre de tu Hijo encarnado, concédenos, por la plegaria de ambos, la salvación prometida a tu pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Dómine, Deus patrum nostrórum, qui beátis Ióachim et Annae hanc grátiam contulísti ut ex eis incarnáti Fílii tui Mater nascerétur, utriúsque précibus concéde, ut salútem tuo promíssam pópulo consequámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XVI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA Jer 2, 1-3. 7-8. 12-13
Me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y se cavaron aljibes agrietados
Lectura del libro de Jeremías.

El Señor me dirigió la palabra:
«Grita y que te oiga todo Jerusalén:
Esto dice el Señor:
Recuerdo tu cariño juvenil,
el amor que me tenías de novia,
cuando ibas tras de mí por el desierto,
por tierra que nadie siembra.
Israel era sagrada para el Señor,
fruto primero de su cosecha:
quien probaba de ella la pagaba,
la desgracia caía sobre él
—oráculo del Señor—.
Os traje a una tierra de huertos,
para comer sus frutos deliciosos;
pero entrasteis y profanasteis mi tierra,
hicisteis abominable mi heredad.
Los sacerdotes no preguntaban:
“¿Dónde está el Señor?”.
Los expertos en leyes no me reconocían;
los pastores se rebelaban contra mí,
los profetas profetizaban por Baal,
fueron tras ídolos que no sirven de nada.
Espantaos, cielos, de ello,
horrorizaos y temblad aterrados
—oráculo del Señor—,
pues una doble maldad
ha cometido mí pueblo:
me abandonaron a mí,
fuente de agua viva,
y se cavaron aljibes,
aljibes agrietados
que no retienen agua».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 35, 6-7ab. 8-9. 10-11 (R.: 10a)
R.
En ti, Señor, está la fuente viva. Apud te, Dómine, est fons vitæ.

V. Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes;
tu justicia hasta las altas cordilleras,
tus sentencias son como el océano inmenso. R.
En ti, Señor, está la fuente viva. Apud te, Dómine, est fons vitæ.

V. ¡Qué inapreciable es tu misericordia, oh, Dios!,
los humanos se acogen a la sombra de tus alas;
se nutren de lo sabroso de tu casa,
les das a beber del torrente de tus delicias. R.
En ti, Señor, está la fuente viva. Apud te, Dómine, est fons vitæ.

V. Porque en ti está la fuente viva,
y tu luz nos hace ver la luz.
Prolonga tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia con los rectos de corazón. R.
En ti, Señor, está la fuente viva. Apud te, Dómine, est fons vitæ.

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
Benedíctus es, Pater, Domine cæli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.

EVANGELIO 13, 10-17
A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
«¿Por qué les hablas en parábolas?»
Él les contestó:
«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías:
“Oiréis con los oídos sin entender;
miraréis con los ojos sin ver;
porque está embotado el corazón de este pueblo,
son duros de oído, han cerrado los ojos;
para no ver con los ojos, ni oír con los oídos,
ni entender con el corazón,
ni convertirse para que yo los cure”.
Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen.
En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Pablo II, Cruzando el umbral de la rsperanza
Sí, en cierto sentido Dios calla, porque ya lo ha revelado todo. Habló «en los tiempos antiguos» por medio de los profetas y, «últimamente», por medio del Hijo (cfr. Hebreos 1, 1-2): en Él ha dicho todo cuanto tenía que decir. El mismo san Juan de la Cruz afirma que Cristo es «como abundante mina con muchos senos de tesoros, que, por más que ahonden, nunca les hallan fin ni término, antes van en cada seno hallando nuevas venas de nuevas riquezas acá y allá» (Cántico espiritual, B, 37, 4). Es necesario, pues, volver a escuchar la voz de Dios que habla en la historia del hombre. Y si esta palabra no se oye, puede ser porque el oído interior no se abre a ella. En este sentido hablaba Cristo de los que «viendo no ven, y oyendo no oyen» (cfr. Mt 13, 13), mientras que tener experiencia de Dios está siempre al alcance de todo hombre, el cual puede acceder a Él en Jesucristo y en virtud del Espíritu Santo.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la Memoria de san Joaquín y santa Ana, padres de la bienaventurada Virgen María (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA Eclo 44, 1. 10-15
Su nombre vive por generaciones
Lectura del libro del Eclesiástico.

Hagamos el elogio de los hombres ilustres,
de nuestros padres según sus generaciones.
Ellos fueron hombres de bien,
cuyos méritos no han quedado en el olvido.
En sus descendientes se conserva
una rica herencia, su posteridad.
Sus descendientes han sido fieles a la alianza,
y, gracias a ellos, también sus hijos.
Su descendencia permanece por siempre,
y su gloria no se borrará.
Sus cuerpos fueron sepultados en paz,
y su nombre vive por generaciones.
Los pueblos hablarán de su sabiduría,
y la asamblea proclamará su alabanza.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 131, 11. 13-14. 17-18 (R.: cf. Lc 1, 32a)
R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
«A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono». R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Esta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo.» R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

V. «Haré germinar el vigor de David,
enciendo una lámpara para mi Ungido.
A sus enemigos los vestiré de ignominia,
sobre él brillará mi diadema». R.
El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre.
Dedit illi Dóminus Deus sedem David patris eius.

Aleluya Cf. Lc 2, 25c
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Aguardaban el consuelo de Israel, y el Espíritu Santo estaba en ellos. R.
Exspectábant consolatiónem Israel, et Spíritus Sanctus erat in eis.

EVANGELIO Mt 13, 16-17
Muchos profetas y justos desearon ver lo que veis
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a Ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen.
En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron».

Palabra del Señor.
R. Gloria a Ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 45, 2
Lo que vieron y oyeron los Apóstoles fueron su presencia, sus milagros, su voz y su doctrina. Y en esto los prefiere, no sólo a los malos, sino a los que fueron buenos, porque dice que fueron más dichosos que los justos de la antigüedad, puesto que ven no sólo lo que no vieron los judíos, sino lo que los profetas y los justos desearon ver y no vieron. Porque aquellos solamente contemplaron a Cristo con la fe, y éstos lo vieron con sus ojos y con más claridad. Ved aquí, pues, cómo se enlaza el Antiguo Testamento con el Nuevo; porque si los profetas hubieran sido servidores de un Dios extraño o contrario a Cristo, jamás hubieran deseado verlo.

Oración de los fieles
340. Oremos a Dios Padre, que eligió a san Joaquín y a santa Ana, por quienes nos vino el Salvador del mundo.
- Por la Iglesia, el nuevo Israel, el pueblo definitivo de Dios. Roguemos al Señor.
- Por el pueblo judío, del que nació Cristo, el hijo de Abrahán, de David, de María. Roguemos al Señor.
- Por las familias cristianas y por todas las familias del mundo, y especialmente por los abuelos. Roguemos al Señor.
- Por los matrimonios que viven desunidos, sin amor, y por los que están separados, divorciados. Roguemos al Señor.
- Por todos los que esperan el consuelo de Dios sin conocer a Cristo. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, la oración de tu Iglesia, que hacen suya san Joaquín y santa Ana, intercesores nuestros con María, la madre de Jesús. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, los dones de nuestro servicio y haz que merezcamos participar de la misma bendición que prometiste a Abrahán y a su descendencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, múnera nostrae devotiónis, et praesta, ut eiúsdem benedictiónis, quam Abrahae et eius sémini promisísti, mereámur esse partícipes. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS SANTOS
La gloria de los Santos
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque eres glorificado en la asamblea de los santos, y, al coronar sus méritos, coronas tu propios dones. Tú nos ofreces el ejemplo de su vida, la ayuda de su intercesión y la participación en su destino; para que, animados por tan abundantes testigos, cubramos sin desfallecer la carrera que nos corresponde y alcancemos, con ellos, la corona de gloria que no se marchita, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con la variada asamblea de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE SANCTIS
De gloria Sanctorum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui in Sanctórum concílio celebráris, et eórum coronándo mérita tua dona corónas. Qui nobis eórum conversatióne largíris exémplum, et communióne consórtium, et intercessióne subsídium; ut, tantis téstibus confirmáti, ad propósitum certámen currámus invícti et immarcescíbilem cum eis corónam glóriae consequámur, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cumque multíplici congregatióne Sanctórum, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión Cf. Sal 23, 5
Recibieron la bendición del Señor, les hizo justicia el Dios de salvación.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 23,5
Accepérunt benedictiónem a Dómino, et misericórdiam a Deo salutári suo.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, tú has querido que tu Unigénito naciera de los hombres, para que los hombres renaciesen de ti por un sacramento admirable, concédenos, por tu misericordia, que cuantos hemos sido saciados con el pan de los hijos seamos santificados por el espíritu de adopción. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui Unigénitum tuum ex homínibus nasci voluísti, ut hómines ex te mirábili mystério renasceréntur, quaesumus, ut, quos filiórum pane satiásti, adoptiónis spíritu benignitáte tua sanctífices. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 27 de julio

1. Conmemoración de los Siete Santos Durmientes, que, como cuenta la tradición, habiendo sido martirizados, descansan en paz en Éfeso esperando el día de la resurrección (s. inc.).
2. En Nicomedia, de Bitinia, san Pantaleón o Pantalaimón, mártir, venerado en Oriente como médico que ejercía su arte sin retribución alguna (c. 305).
3*. En Lons-le-Saulnier, en los montes del Jura, en Francia, san Desiderato, que se cree fue obispo de Besançon (s. V).
4. En Roma, en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria, san Celestino I, papa, que se preocupó de que la Iglesia se mantuviese en la verdadera fe y ampliase sus límites, instituyó el episcopado en Gran Bretaña e Irlanda y promovió la celebración del Concilio de Éfeso, en el que se condenó a Nestorio y se saludó a María como Madre de Dios (432).
5. Cerca de Antioquía, en Siria, san Simeón, monje, que durante muchos años vivió sobre una columna, por lo que recibió el sobrenombre de “Estilita”, y cuya vida y trato con todos fueron admirables (459).
6*. En Loches, pueblo de la Touraine, junto al río Indre, en Francia, san Urso, abad, padre de muchos cenobios, célebre por su abstinencia y sus virtudes (s. V/VI).
7*. En Ravena, en la vía Flaminia, san Eclesio, obispo, que compartió con el papa san Juan I los atroces sufrimientos causados por el rey Teodorico, sobreviviendo tan sólo él y consiguiendo que su Iglesia adquiriese nuevo esplendor (c. 532).
8*. En Béarn, en la región de los Pirineos vasco-franceses, san Galactorio, honrado como obispo y como mártir en Lescar (s. VI).
9. En Mantinea, cerca de Claudiópolis, en la Honoríada, santa Antusa, monja, que, siendo emperador Constantino Coprónimo, por defender el culto de las sagradas imágenes, después de sufrir la pena de los azotes fue desterrada, pero vuelta a la patria, murió en paz (s. VIII).
10. En Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía, santos mártires Jorge, diácono y monje originario de Siria, Aurelio y Sabigótona, esposos, y Félix y Liliosa, esposos también, que en la persecución desencadenada por los sarracenos, deseando dar testimonio de su fe cristiana, no cesaron de alabar a Cristo en la cárcel, donde fueron finalmente decapitados (852).
11*. En Ochrida, en el Ilírico, san Clemente, obispo de Velica, insigne por su erudición y por sus conocimientos de las ciencias sagradas, que llevó la luz de la fe al pueblo búlgaro. Se conmemoran con él a los santos obispos Gorazdo, Nahum, Sabas y Angelario, continuadores en Bulgaria de la obra de los santos Cirilo y Metodio (s. IX/X).
12*. En el cenobio de Garsten, en Estiria, beato Bertoldo, abad, que estuvo siempre dispuesto a aconsejar a quienes se lo pedían y a favorecer a los necesitados que acudían a él (1142).
13*. En Piacenza, ciudad de la Emilia, beato Raimundo Palmerio, padre de familia, que, al quedar privado de su esposa y de sus hijos, fundó un albergue para recibir a los pobres (1200).
14*. En Faenza, en la Emilia también, beato Nevolone, insigne por sus santas peregrinaciones, por su austeridad y por la práctica de la vida eremítica (1280).
15*. En Amelia, de la Umbría, beata Lucía Bufalari, virgen, hermana del beato Juan de Rieti, oblata de la Orden de San Agustín, ilustre por sus penitencias y por su celo en salvar almas (c. 1350).
16*. En la ciudad de Stafford, en Inglaterra, beato Roberto Suton, presbítero y mártir, ahorcado en tiempo de Isabel I por ser sacerdote (1588).
17*. En Beaumaris, del País de Gales, beato Guillermo Davies, presbítero y mártir, que durante la misma persecución, sólo por ser sacerdote, orando por los presentes sufrió el mismo suplicio (1593).
18*. En Brescia, en la región de la Lombardía, beata María Magdalena Martinengo, abadesa de la Orden de las Clarisas Capuchinas, insigne por su abstinencia (1737).
19*. En Olleria, pueblo de la provincia de Valencia, en España, beato Joaquín Vilanova Camallonga, presbítero y mártir, que en tiempo de persecución contra la fe consiguió la gloria celestial (1936).
20*. En el pueblo de Llisà, cerca de Barcelona, en España también, beato Modesto Vegas Vegas, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir, que derramó su sangre por Cristo durante la misma persecución (1936).
21*. En Barcelona, también en España, beatos Felipe Hernández Martínez, Zacarías Abadía Buesa y Santiago Ortiz Alzueta, religiosos de la Sociedad Salesiana y mártires, que sufrieron el martirio durante la mencionada persecución (1936).
22*. En Oswiecim o Auschwitz, lugar cercano a Cracovia, en Polonia, beata María Clemente de Jesús Crucificado Staszewska, virgen de la Orden de Santa Úrsula y mártir, que internada en un campo de exterminio por odio a la fe, murió a causa de los terribles tormentos a los que fue sometida (1943).
23. En Iluro (hoy Mataró), cerca de Barcelona, en la Hispania Tarraconense, memoria de las santas Juliana y Semproniana, mártires (s. inc.).
24. En Nicomedia, memoria de san Hermolao, presbítero y mártir (c. 305).