jueves, 28 de junio de 2018

Jueves 2 agosto 2018, Jueves de la XVII semana del Tiempo Ordinario, feria o san Eusebio Vercelli, obispo, memoria libre, o san Pedro Julián Eymard, presbítero, memoria libre..

SOBRE LITURGIA

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "MENTI NOSTRAE" (23-septiembre-1950)
DE SU SANTIDAD PÍO XII

SOBRE LA SANTIDAD DE LA VIDA SACERDOTAL

Ya nuestro mismo Divino Redentor nos indica el camino más seguro para tener numerosas vocaciones: «Pedid al Señor de la mies para que mande operarios a su mies» (ibíd.). Por lo tanto, mediante una oración humilde y confiada, hemos de pedirlo así a Dios.

Pero es también necesario que las almas de los que por divina vocación son llamados al estado sacerdotal sean preparadas al impulso y a la acción invisible del Espíritu Santo; y a este fin se precisa la contribución que puedan dar los padres cristianos, los párrocos, los confesores, los superiores de seminario, los sacerdotes y todos los fieles que vivamente se preocupan de las necesidades y el incremento de la Iglesia. Los ministros de Dios procuren, no sólo en la predicación y en la instrucción catequística, sino también en las conversaciones privadas, disipar los prejuicios tan difundidos contra el estado sacerdotal, mostrando su dignidad excelsa, su belleza, su necesidad y su alto mérito. Todos los padres y madres cristianos, a cualquier clase social a que pertenezcan, deben pedir a Dios con todo su fervor que les haga dignos de que, al menos uno de sus hijos, sea llamado a su servicio. Todos los cristianos, en fin, deben sentir el deber de favorecer y ayudar a todos cuantos se sienten llamados al sacerdocio.

La selección de los candidatos al sacerdocio, que el Código de Derecho Canónico (cf. can. 1353) confía y tanto les recomienda a los Pastores de almas, ha de constituir también el empeño singular de todos los sacerdotes, que no sólo deben dar humildes y generosas gracias a Dios por el don inestimable que ellos recibieron, sino que deben no tener nada por más querido y agradable que encontrar, y ayudarle por todos los medios, un sucesor entre aquellos jóvenes que sepan hallarse adornados de las dotes necesarias para tan alta dignidad. Para conseguir más eficaz éxito en ello, todo sacerdote debe esforzarse por ser y mostrarse ejemplo de vida sacerdotal que, para los jóvenes en cuya proximidad vive y en los cuales halle signos del divino llamamiento, pueda constituir un ideal que imitar.

Esta selección vigilante y discreta hágase siempre y en todas partes, no sólo entre jóvenes que están ya en el seminario, sino aun entre quienes en otras escuelas e instituciones realizan sus estudios, y de modo particular entre los que cooperan con su ayuda a las diversas formas y empresas del apostolado. Estos, aunque lleguen al sacerdocio en edad avanzada, están con frecuencia adornados de mayores y más sólidas virtudes, porque ya hubieron de luchar con las más graves dificultades y así reforzaron su espíritu entre las agitaciones de la vida y porque, además, colaboraron ya en obras de apostolado, estrechamente relacionadas con el ministerio sacerdotal.

Pero es preciso examinar siempre con suma diligencia a cada uno de los aspirantes al sacerdocio para ver con qué intenciones y por qué causas han tomado esta resolución. De modo especial, cuando se trate de niños, es preciso indagar si están adornados de las necesarias dotes morales y físicas y si aspiran al sacerdocio únicamente por su dignidad y por la utilidad espiritual propia y ajena.

CALENDARIO

2 JUEVES DE LA XVII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SAN EUSEBIO DE VERCELLI, obispo, memoria libre o SAN PEDRO JULIÁN EYMARD, presbítero, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de una de las memorias (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5) / para la memoria de san Eusebio V.: 1ª orac. prop. y el resto del común de pastores (para un obispo) o de un domingo del T.O. / para la memoria de san Julián E.: 1ª orac. prop. y el resto del común de santos (para religiosos) o de pastores (para un pastor), o de un domingo del T.O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- Jer 18, 1-6. Lo mismo que está el barro en manos del alfarero, así estáis vosotros en mi mano.
- Sal 145. R. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob.
- Mt 13, 47-53. Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 3 de agosto, pág. 465.
CALENDARIOS: Getafe: Nuestra Señora de los Ángeles (S).
Osma-Soria: San Pedro de Osma (S).
Sacramentinos: San Pedro Julián Eymard, presbítero (S). PP. Maristas: (MO).
Familia Franciscana y Hermanas de la Cruz: Santa María de los Ángeles de la Porciúncula (F).
Canónigos Regulares de Letrán: San Eusebio de Vercelli, obispo (MO).
Dominicos: Beata Juana de Aza (MO). Burgos: (ML).
Agustinos: Beato Juan de Rieti, religioso (ML).
Familia salesiana: Beato Augusto Czartoryski, presbítero (ML).
Jesuitas: San Pedro Fabro, presbítero (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XVII Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa de san Eusebio de Vercelli:
Elogio del martirologio
San Eusebio, primer obispo de Vercelli, que consolidó la Iglesia en toda la región subalpina, actualmente Italia, y que por defender la fe del Concilio de Nicea, fue desterrado por el emperador Constancio, primero a Escitópolis y, posteriormente, en Capadocia y Tebaida. Vuelto a su sede después de ocho años de exilio, se esforzó con empeño y valentía para restablecer la fe contra la herejía arriana. (371)

La oración colecta es propia, el resto del común de Pastores, II. Para un obispo 2.

2 de agosto
San Eusebio de Vercelli, obispo
Die 2 augusti
S. Eusebii Vercellensis, episcopi
Antífona de entrada Cf. 1 Sam 2, 35
Suscitaré un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.
O bien: Cf. Lc 12, 42
Este es el administrador fiel y prudente a quien el Señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas.
Antiphona ad introitum 1 Sam 2, 35
Suscitábo mihi sacerdótem fidélem, qui iuxta cor meum et ánimam meam fáciet, dicit Dóminus.
Vel: Cf. Lc 12, 42
Fidélis et prudens dispensátor in magni patrisfamílias domo constitútus erat, ut consérvis suis mensúram trítici erogáret.
Oración colecta
Señor y Dios nuestro, concédenos imitar la constancia del obispo san Eusebio de Verceli en la defensa de la divinidad de Cristo, para que, perseverando en la fe que él nos enseñó, merezcamos participar de la vida de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Fac nos, Dómine Deus, in asserénda Fílii tui divinitáte, beáti Eusébii epíscopi constántiam imitári, ut, fidem servántes quam ipse dócuit, eiúsdem Fílii tui vitae partícipes esse mereámur. Qui tecum.

Misa de San Pedro Julián Eymard:
Elogio del martirologio
San Pedro Julián Eymard, presbítero, el cual fue primeramente sacerdote diocesano y después miembro de la Compañía de María. Adorador eximio del Misterio eucarístico, fundó nuevas congregaciones, una de clérigos y otra de mujeres, para fomentar y difundir la piedad hacia el Santísimo Sacramento. Murió en la aldea La Mure, cerca de Grenoble, en Francia, donde había nacido. (1868)

La oración colecta es propia, el resto está tomado del común de santosy santas: II. Para monjes y religiosos; D. Para religiosos 1.

2 de agosto
San Pedro Julián Eymard, presbítero
Die 2 augusti
S. Petri Iuliani Eymard, presbyteri
Antífona de entrada Cf. Sal 15, 5
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa: tú eres el que restituyes mi heredad.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 15, 5
Dóminus pars hereditátis meae et cálicis mei: tu es qui restítues hereditátem meam mihi.
Oración colecta
Oh, Dios, que hiciste brillar a san Pedro Julián Eymard por un amor admirable hacia los santos misterios del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, concédenos en tu bondad recibir la misma riqueza que él encontró en este divino sacramento. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Petrum Iuliánum erga sacra mystéria Córporis et Sánguinis Fílii tui dilectióne decorásti mirífica, concéde propítius, ut, quam ille ex hoc divíno percépit pinguédinem, eándem et nos percípere mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la semana XVII del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA Jer 18, 1-6
Lo mismo que está el barro en manos del alfarero, así estáis vosotros en mi mano
Lectura del libro del profeta Jeremías.

Palabra que el Señor dirigió a Jeremías:
«Anda, baja al taller del alfarero, que allí te comunicaré mi palabra».
Bajé al taller del alfarero, que en aquel momento estaba trabajando en el torno. Cuando le salía mal una vasija de barro que estaba torneando (como suele ocurrir al alfarero que trabaja con barro), volvía a hacer otra vasija, tal como a él le parecía.
Entonces el Señor me dirigió la palabra en estos términos:
«¿No puedo yo trataros como este alfarero, casa de Israel?
—oráculo del Señor—.
Pues lo mismo que está el barro en manos del alfarero, así estáis vosotros en mi mano, casa de Israel».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 145, 1b-2. 3-4. 5-6ab (R.: 5a)
R.
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob. Beátus cuius Deus Iacob est adiútor.

V. Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista. R.
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob. Beátus cuius Deus Iacob est adiútor.

V. No confiéis en los príncipes,
seres de polvo que no pueden salvar;
exhalan el espíritu y vuelven al polvo,
ese día perecen sus planes. R.
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob. Beátus cuius Deus Iacob est adiútor.

V. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él. R.
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob. Beátus cuius Deus Iacob est adiútor.

Aleluya Cf. Hch 16, 14b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Abre, Señor, nuestro corazón, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. R. Aperi, Dómine, cor nostrum, ut intendámus verbis Fílii tui.

EVANGELIO Mt 13, 47-53
Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
¿Habéis entendido todo esto?».
Ellos le responden:
«Sí».
Él les dijo:
«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».
Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, XXV aniversario CEC, Miércoles, 11 de octubre de 2017
No basta con encontrar un lenguaje nuevo para proclamar la fe de siempre; es necesario y urgente que, ante los nuevos retos y perspectivas que se abren para la humanidad, la Iglesia pueda expresar esas novedades del Evangelio de Cristo que se encuentran contenidas en la Palabra de Dios pero aún no han visto la luz. Este es el tesoro de las «cosas nuevas y antiguas» del que hablaba Jesús cuando invitaba a sus discípulos a que enseñaran lo nuevo que él había instaurado sin descuidar lo antiguo (cf. Mt 13, 52).

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario IV.
292. Al celebrar estos sagrados misterios, pidamos al Dios de la salvación que escuche misericordiosamente nuestras plegarias.
- Para que conceda a la Iglesia la libertad y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que se digne establecer y conservar la justicia en todas las naciones. Roguemos al Señor.
- Para que descubra a los poderosos que mandar es servir. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los súbditos una obediencia sin servilismo. Roguemos al Señor.
- Para que perdone a los pecadores, proteja a los justos, consuele a los que sufren y dé la salud a los enfermos. Roguemos al Señor.
- Para que despierte en nosotros el amor a los pobres y el deseo del cielo. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que derramas sobre los corazones de tus fieles el don de la caridad; concede a tus siervos la salud del alma y del cuerpo para que vivan en tu amor, cumpliendo tus mandatos. Por Jesucristo nuestro Señor. 

Misa de san Eusebio de Vercelli:
Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, estos dones de tu pueblo ofrecidos en la fiesta de san N., para que, por medio de ellos, percibamos confiadamente el auxilio de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, haec múnera pópuli tui, quae tibi in beáti N. festivitáte offérimus, ut per éadem, sicut confídimus, tuae pietátis sentiámus auxílium. Per Christum.
PREFACIO COMÚN I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz el universo; y así, exaltado sobre todo cuanto existe, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS I
De universali restauratione in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo ómnia instauráre tibi complácuit, et de plenitúdine eius nos omnes accípere tribuísti. Cum enim in forma Dei esset, exinanívit semetípsum, ac per sánguinem crucis suae pacificávit univérsa; unde exaltátus est super ómnia et ómnibus obtemperántibus sibi factus est causa salútis aetérnae.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Jn 10, 10
Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante, dice el Señor.
O bien: Cf. Mc 16, 17-18
A los que crean en mí, dice el Señor, les acompañarán estos signos: echarán demonios, impondrán las manos a los enfermos y quedarán sanos.
Antiphona ad communionem Jn 10, 10
Ego veni ut vitam hábeant, et abundántius hábeant, dicit Dóminus.
Vel: Mc 16, 17-18
Signa eórum qui in me credunt, dicit Dóminus, haec sequéntur: daemónia eícient, super aegros manus impónent, et bene habébunt.
Oración después de la comunión
Saciados con la comunión del Cuerpo santo y la Sangre preciosa de tu Hijo, te pedimos, Señor y Dios nuestro, que lo que hemos celebrado con piedad sincera produzca en nosotros frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Córporis sacri et pretiósi Sánguinis alimónia repléti, quaesumus, Dómine Deus noster, ut, quod pia devotióne gérimus, certa redemptióne capiámus. Per Christum.

Misa de san Pedro Julián Eymard:
Oración sobre las ofrendas
Dios misericordioso, que destruiste el hombre viejo y quisiste crear el hombre nuevo a tu imagen en san N., concédenos, renovados del mismo modo, ofrecer este sacrificio de reconciliación, agradable a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Clementíssime Deus, qui, vétere hómine consúmpto, novum secúndum te in beáto N. creáre dignátus es, concéde propítius, ut nos páriter renováti hanc placatiónis hóstiam tibi acceptábilem offerámus. Per Christum.
PREFACIO COMÚN I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz el universo; y así, exaltado sobre todo cuanto existe, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS I
De universali restauratione in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo ómnia instauráre tibi complácuit, et de plenitúdine eius nos omnes accípere tribuísti. Cum enim in forma Dei esset, exinanívit semetípsum, ac per sánguinem crucis suae pacificávit univérsa; unde exaltátus est super ómnia et ómnibus obtemperántibus sibi factus est causa salútis aetérnae.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Mt 19, 27-29
En verdad os digo, los que lo habéis dejado todo y me habéis seguido recibiréis cien veces más y heredaréis la vida eterna.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 19, 27-29
Amen dico vobis quod vos, qui reliquístis ómnia, et secúti estis me, céntuplum accipiétis, et vitam aetérnam possidébitis.
Oración después de la comunión
Te rogamos, Señor, por la eficacia de este sacramento y el ejemplo de san N., que nos mantengas siempre en tu amor y lleves a su perfección hasta el día de Cristo Jesús la obra buena que has comenzado en nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Per huius virtútem sacraménti, quaesumus, Dómine, beáti N. exémplo, deduc nos iúgiter in tua dilectióne, et opus bonum quod copísti in nobis pérfice usque in diem Christi Iesu. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 3 de agosto

1. En Nápoles, de la Campania, san Asprenato, primer obispo de la ciudad (s. II/III)..
2. En Autun, en la Galia Lugdunense, san Eufronio, obispo, que edificó una basílica en honor del mártir san Simforiano y dotó de mayor adorno y belleza el sepulcro de san Martín de Tours (d. 475).
3. En el monte Másico, de la Campania, san Martín, que, llevando una vida solitaria, permaneció muchísimos años encerrado en una estrechísima cueva (580).
4. En Anagni, en el Lacio, san Pedro, obispo, que brilló primeramente en la observancia monástica y después en el celo pastoral, y llevó a término la construcción de la iglesia catedral (1105).
5*. En Lucera, en la Apulia, beato Agustín Kazotic, obispo, de la orden de Predicadores, que en un principio estuvo al frente de la Iglesia de Zagreb y, posteriormente, por la hostilidad del rey de Dalmacia, asumió la sede de Lucera, donde desarrolló una gran obra de ayuda en favor de los pobres y los necesitados (1323).
6*. En Alicante, en España, beato Salvador Ferrandis Segui, presbítero y mártir, que, en el furor de la persecución contra la fe, derramó su sangre por Cristo y alcanzó así la palma de la gloria (1936).
7*. En la aldea de Samalús, cerca de Barcelona, también en España, beatos mártires Alfonso López López, presbítero, y Miguel Remón Salvador, religiosos de la Orden de Hermanos Menores Conventuales, que en la misma persecución recibieron la corona del martirio por dar testimonio de Cristo (1936).
8. En Barcelona, nuevamente en España, beato Francisco Bandrés Sánchez, presbítero de la Sociedad Salesiana y mártir, que, en tiempo de la misma persecución, confirmó con su sangre su fidelidad al Señor (1936).