jueves, 14 de junio de 2018

Jueves 19 julio 2018, Jueves de la XV semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa votiva del Espíritu Santo).

SOBRE LITURGIA

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "MENTI NOSTRAE" (23-septiembre-1950)
DE SU SANTIDAD PÍO XII

SOBRE LA SANTIDAD DE LA VIDA SACERDOTAL

El comienzo de la perfección cristiana está en la humildad. «Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11 29). Pues si bien consideramos la tan excelsa dignidad a la que por el bautismo y por la sagrada ordenación fuimos llamados, y si reconocemos nuestra propia miseria espiritual, necesario es que meditemos aquella divina sentencia de Jesucristo: «Sin mí nada podéis hacer» (Jn 15, 5).

El sacerdote no deberá confiar en sus propias fuerzas, ni complacerse con desorden en sus propias dotes, ni andar buscando el juicio y alabanza de los hombres, ni aspirar ambicioso a las más altas dignidades, sino imitar a Cristo, que no vino «para ser servido sino para servir» (Mt 20, 28); niéguese, pues, a sí mismo, según el mandato del Evangelio (cf. Mt 16, 24)27, y no se apegue en su ánimo a las cosas terrenales con demasía, para así poder seguir, más fácil y más libremente, al Divino Maestro. Todo cuanto él tiene, todo cuanto él es, se deriva de la bondad y del poder de Dios; por lo tanto, si de algo quisiere gloriarse, recuerde bien las palabras del Apóstol: «Mas por lo que toca a mí mismo, no me gloriare sino de mis debilidades» (2Co 12, 5).

Semejante espíritu de humildad, iluminado por la luz de la fe, obliga al hombre a inmolar, en cierto modo, su voluntad mediante la obligada obediencia. Fue el mismo Cristo quien estableció, en la sociedad por él fundada, una legítima autoridad, encargada de perpetuar la de El para siempre; por ello, quien obedece a los superiores, en la Iglesia, obedece al Redentor mismo.

En tiempos como los nuestros, cuando el principio de autoridad es quebrantado con audacia y temeridad, es absolutamente necesario que el sacerdote, además de mantener firmemente en su espíritu los principios de la fe, reconozca y en conciencia admita tal autoridad no sólo como obligada defensa del orden religioso y social, sino también como fundamento de su propia santificación personal. Y puesto que los enemigos de Dios, con cierta astucia criminal, ponen todo su empeño en excitar y seducir las desordenadas ambiciones de algunos para que se rebelen contra la Santa Madre Iglesia, deseamos Nos elogiar, como es merecido, y sostener con paternal ánimo a ese tan gran ejército de sacerdotes que, precisamente por proclamar abiertamente su obediencia y por guardar incólume su más íntegra fidelidad hacia Cristo y hacia la autoridad por El constituida, fueron encontrados «dignos de sufrir contumelia por el nombre de Cristo» (Hch 5, 41), y no sólo contumelia, sino también persecuciones, cárceles y hasta la misma muerte.

CALENDARIO


19 JUEVES DE LA XV SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria


Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- Is 26, 7-9. 12. 16-19. Despertarán jubilosos los que habitan en el polvo.
- Sal 101. R. El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra.
- Mt 11, 28-30. Soy manso y humilde de corazón.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 20 de julio, pág. 431.
CALENDARIOS: Carmelitas Descalzos: Madre de la Divina Gracia (MO).
Burgos y Heraldos del Evangelio: San Apolinar, obispo y mártir (ML-trasladada).
Sevilla: Santa Áurea, virgen y mártir (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XV Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa votiva:
DEL ESPÍRITU SANTO C
Esta misa se dicen con vestiduras de color rojo.
DE SPIRITU SANCTO C.
In hac Missa adhibetur color ruber.
Antífona de entrada Cf. Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, dice el Señor.
Ant. ad introitum Lc 4,18
Spíritus Dómini super me, evangelizáre paupéribus misit me, dicit Dóminus.
Oración colecta
Oh, Dios, que santificas a toda tu Iglesia en medio de los pueblos y de las naciones, derrama los dones de tu Espíritu sobre todos los confines de la tierra, para que también ahora se difundan, a través del corazón de los creyentes, aquellas maravillas que te dignaste hacer en los comienzos de la predicación evangélica. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh, Dios, cuyo Espíritu nos gobierna y nos protege atiende misericordioso nuestras súplicas, para que la fe de los que creemos en ti se afiance siempre con tus beneficios. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui univérsam Ecclésiam tuam in omni gente et natióne sanctíficas, in totam mundi latitúdinem Spíritus tui dona defúnde, ut, quod in ipsis evangélicae praedicatiónis exórdiis tua est operáta dignátio, nunc quoque per credéntium corda diffúndat. Per Dóminum.
Vel:
Deus, cuius Spíritu régimur, cuius protectióne servámur, praeténde nobis misericórdiam tuam, et exorábilis tuis esto supplícibus, ut in te credéntium fides tuis semper benefíciis adiuvétur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XV semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA Is 26, 7-9. 12. 16-19
Despertarán jubilosos los que habitan en el polvo
Lectura del libro de Isaías.

La senda del justo es recta.
Tú allanas el sendero del justo;
en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos
ansiando tu nombre y tu recuerdo.
Mi alma te ansía de noche,
mi espíritu en mi interior madruga por ti,
porque tus juicios son luz de la tierra,
y aprenden ¡a justicia los habitantes del orbe.
Señor, tú nos darás la paz,
porque todas nuestras empresas
nos las realizas tú.
Señor, en la angustia acudieron a ti,
susurraban plegarias cuando los castigaste.
Como la embarazada cuando le llega el parto
se retuerce y grita de dolor,
así estábamos en tu presencia, Señor:
concebimos, nos retorcimos, dimos a luz… viento;
nada hicimos por salvar el país,
ni nacieron habitantes en el mundo.
¡Revivirán tus muertos,
resurgirán nuestros cadáveres,
despertarán jubilosos los que habitan en el polvo!
Pues rocío de luz es tu rocío,
que harás caer sobre la tierra de las sombras.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 101, 13-14 y 15. 16-18. 19-21 (R.: 20b)
R.
El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra. Dóminus de cælo in terram aspéxit.

V. Tú permaneces para siempre,
y tu nombre de generación en generación.
Levántate y ten misericordia de Sión,
que ya es hora y tiempo de misericordia.
Tus siervos aman sus piedras,
se compadecen de sus ruinas. R.
El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra. Dóminus de cælo in terram aspéxit.

V. Los gentiles temerán tu nombre,
los reyes del mundo, tu gloria.
Cuando el Señor reconstruya Sión,
y aparezca en su gloria,
y se vuelva a las súplicas de los indefensos,
y no desprecie sus peticiones. R.
El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra. Dóminus de cælo in terram aspéxit.

V. Quede esto escrito para la generación futura,
y el pueblo que será creado alabará al Señor.
Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,
desde el cielo se ha fijado en la tierra,
para escuchar los gemidos de los cautivos
y librar a los condenados a muerte. R.
El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra. Dóminus de cælo in terram aspéxit.

Aleluya Mt 11, 28
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados -dice el Señor-, y yo os aliviaré. R. Veníte ad me omnes qui laborátis et oneráti estis, et ego refíciam vos, dicit Dóminus.

EVANGELIO Mt 11, 28-30
Soy manso y humilde de corazón
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 9-julio-2017
Hoy Él dice a cada uno: "¡Ánimo, no te rindas ante los pesos de la vida, no te cierres ante los miedos y los pecados, sino ven a mí!". Él nos espera, nos espera siempre, no para resolvernos mágicamente los problemas, sino para hacernos fuertes en nuestros problemas. Jesús no nos quita los pesos de la vida, sino la angustia del corazón; no nos quita la cruz, sino que la lleva con nosotros. Y con Él cada peso se hace ligero (cf. Mt 11, 30) porque Él es el descanso que buscamos. Cuando en la vida entra Jesús, llega la paz, la que permanece en las pruebas, en los sufrimientos. Vayamos a Jesús, démosle nuestro tiempo, encontrémosle cada día en la oración, en un diálogo confiado y personal; familiaricemos con su Palabra, redescubramos sin miedo su perdón, saciémonos con su Pan de vida: nos sentiremos amados y consolados por Él. Es Él mismo quien lo pide, casi insistiendo. Lo repite una vez más al final del Evangelio de hoy: «Aprended de mí […] y hallaréis descanso para vuestras almas» (Mt 11, 29). Aprendamos a ir hacia Jesús y, mientras que en los meses estivales buscamos un poco de descanso de lo que cansa al cuerpo, no olvidemos encontrar el verdadero descanso en el Señor. Nos ayude en esto la Virgen María nuestra Madre, que siempre cuida de nosotros cuando estamos cansados y oprimidos y nos acompaña a Jesús.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XIV
302. Oremos al Señor nuestro Dios.
- Para que la Iglesia sepa anunciar a Cristo. Roguemos al Señor.
- Para que los políticos acierten en la solución de los graves problemas. Roguemos al Señor.
- Para que crezca entre todos los ciudadanos el sentido de la solidaridad. Roguemos al Señor.
- Para que sepamos dar un buen testimonio cristiano. Roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor, y concédenos lo que te pedimos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, el fuego del Espíritu que inflamó los corazones de los discípulos de tu Hijo santifique también estas ofrendas que presentamos ante tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sacrifícia, Dómine, tuis obláta conspéctibus, ignis Spíritus sanctíficet, qui discipulórum Fílii tui corda succéndit. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
Prefacio I del Espíritu Santo
La venida del Espíritu Santo sobre la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque él, después de subir al cielo, donde está sentado a tu derecha, ha derramado sobre tus hijos de adopción el Espíritu Santo que había prometido.
Por eso, Señor, con toda la multitud de los ángeles te aclamamos ahora y por siempre diciendo con humilde fe:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio I de Spiritu Sancto: De missione Spiritus a Domino in Ecclesiam.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, ascéndens super omnes caelos sedénsque ad déxteram tuam, promíssum Spíritum Sanctum in fílios adoptiónis effúdit.
Quaprópter nunc et usque in saeculum, cum omni milítia Angelórum, devóta tibi mente concínimus, clamántes atque dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la comunión Cf. Sal 103, 30
Envía tu Espíritu y serán creados, y renovarás la faz de la tierra.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 103, 30
Emítte Spíritum tuum, et creabúntur, et renovábis fáciem terrae.
Oración después de la comunión
Estos dones que acabamos de recibir, Señor, nos sirvan de provecho, para que nos inflame el mismo Espíritu que infundiste de modo inefable en tus apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Haec nobis, Dómine, múnera sumpta profíciant, ut illo iúgiter Spíritu ferveámus, quem Apóstolis tuis ineffabíliter infudísti. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 20 de julio
S
an Apolinar, obispo
, que al mismo tiempo que propagaba entre los gentiles las insondables riquezas de Cristo, iba delante de sus ovejas como buen pastor, y es tradición que honró con su ilustre martirio a la iglesia de Classe, cerca de Rávena, en la vía Flaminia, pasando al banquete eterno el día veintitrés de julio (c. s. II).
2. Conmemoración de san Elías Tesbita, profeta del Señor en tiempo de Ajab y Ococías, reyes de Israel, que defendió los derechos del único Dios ante el pueblo infiel a su Señor, con tal valor que prefiguró no sólo a Juan Bautista sino al mismo Cristo. No dejó oráculos escritos, pero se le ha recordado siempre fielmente, sobre todo en el Monte Carmelo.
3. Conmemoración del bienaventurado José, llamado “Bársabas”, y por sobrenombre “el Justo”, discípulo de Cristo, que, junto con san Matías, los seguidores del Señor presentaron a ambos ante los apóstoles para que uno de ellos desempeñase la misión apostólica en sustitución de Judas, pero aunque la suerte recayó en Matías, no obstante ello también sirvió al Señor con su predicación y con su santidad (s. I).
4. En Antioquía, ciudad de Pisidia, santa Marina o Margarita, que es tradición que consagró su cuerpo a Cristo con su virginidad y con su martirio (s. inc.).
5. En Etiopía, san Frumencio, obispo, que, habiendo sido hecho prisionero, vivió primero como esclavo y después, ordenado obispo por san Atanasio, propagó el Evangelio en esa región (s. IV).
6. En Cartago, san Aurelio, obispo, firmísimo pilar de la Iglesia, que trabajó para que sus fieles no se dejasen arrastrar por las reinantes costumbres paganas y puso su sede episcopal en el mismo lugar donde existía un simulacro de la diosa Celeste (c. 430).
7. En la región de Boulogne, en la Galia, san Vulmaro, presbítero, que siendo humilde pastor con un gran interés por instruirse, adquirió una buena formación y fue ordenado sacerdote, viviendo como los antiguos padres del desierto y, más tarde, en Hautmont, del Hainaut, en los bosques de su patria, fundó dos monasterios: uno de monjes y otro de vírgenes (c. 700).
8. En Córdoba, ciudad de la región hispánica de Andalucía, san Pablo, diácono y mártir, que, aleccionado con el ejemplo y la palabra de san Sisenando, no temió echar en cara a príncipes y dignatarios sarracenos la falsedad de su culto, por lo que murió confesando a Cristo como verdadero Dios (851).
9. En Hildesheim, ciudad de Sajonia, en Germania, beato Bernardo, obispo, que, pese a ser ciego, rigió su Iglesia durante veintitrés años (1153).
10. En la ciudad de Seúl, en Corea, santas Magdalena Yi Yong-hui, Teresa Yi Mae-im, Marta Kim Song-im, Lucía Kim, Rosa Kim y Ana Kim Changgum, María Won Kwi-im, virgen, y san Juan Bautista Yi Kwang-nyol, todos ellos mártires (1839).
11. En la ciudad de Nam Dinh, en Tonquín, san José María Díaz Sanjurjo, obispo, de la Orden de Predicadores y mártir, que durante la persecución ordenada por el emperador Tu Duc fue condenado a muerte en odio a la fe cristiana (1857).
12. En Zhoujiahe, aldea cercana a la ciudad de Yingxian, en la provincia de Hebei, en China, pasión de los santos León Ignacio Mangin y Pablo Denn, presbíteros de la Compañía de Jesús, los cuales, en la persecución promovida por los Yihetuan fueron atravesados con lanzas ante el altar, cuando estaban dando ánimo a los fieles. Con ellos fue asesinada santa María Zhou Wuzhi, que intentaba proteger con su cuerpo al celebrante san León (1900).
13. En el pueblo de Lujiazhuang, cerca de Yinngxian, en la misma provincia china de Hebei, san Pedro Zhou Rixin, mártir, quien durante la citada persecución afirmó ante el prefecto, que se lo exigía, que no podía abjurar de Dios Creador del mundo, por lo que fue decapitado (1900).
14. En el lugar de Daliucun, en Wuyi, en la misma provincia china, santa María Fu Guilin, maestra, que durante la misma persecución fue entregada a los enemigos del Evangelio, siendo decapitada mientras invocaba a nuestro Salvador Jesucristo (1900).
15. En el pueblo de Wuqiao Zhaojia, también en Hebei, conmemoración de santa María Zhao Gouzhi y de sus hijas Rosa Zhao y María Zhao, que en la misma persecución, para no ser violadas, se arrojaron a un pozo, pero sacadas de él, consumaron el martirio (1900).
16. En el lugar de Dechao, igualmente en Hebei, conmemoración de san Xi Guizi, mártir, que cuando aún no era más que catecúmeno, ante una multitud alborotada se confesó cristiano, siendo bautizado con la sangre que brotaba de sus heridas (1900).
17*. En la ciudad de Madrid, en España, beatas Rita Dolores del Corazón de Jesús Pujalte y Sánchez, y Francisca del Corazón de Jesús Aldea y Araujo, vírgenes de la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús y mártires, que durante la guerra, hechas prisioneras en la capilla del colegio por los enemigos de la Iglesia, poco después fueron fusiladas cuando eran trasladadas a otro lugar (1936).