jueves, 7 de junio de 2018

Jueves 12 julio 2018, Jueves de la XIV semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa por la familia)

SOBRE LITURGIA

CARTA ENCÍCLICA "AD CATHOLICI SACERDOTII" (20-diciembre-1935)
DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XI

SOBRE EL SACERDOCIO CATÓLICO

Familia y vocaciones

64. Pero el jardín primero y más natural donde deben germinar y abrirse como espontáneamente las flores del santuario, será siempre la familia verdadera y profundamente cristiana. La mayor parte de los obispos y sacerdotes santos, cuyas alabanzas pregona la Iglesia [149], han debido el principio de su vocación y santidad a los ejemplos y lecciones de un padre lleno de fe y virtud varonil, de una madre casta y piadosa, de una familia en la que reinaba soberano, junto con la pureza de costumbres, el amor de Dios y del prójimo. Las excepciones a esta regla de la providencia ordinaria son raras y no hacen sino confirmarla.

Cuando en una familia los padres, siguiendo el ejemplo de Tobías y Sara, piden a Dios numerosa descendencia que bendiga el nombre del Señor por los siglos de los siglos [150] y la reciben con acción de gracias como don del cielo y depósito precioso, y se esfuerzan por infundir en sus hijos desde los primeros años el santo temor de Dios, la piedad cristiana, la tierna devoción a Jesús en la eucaristía, y a la Santísima Virgen, el respeto y veneración a los lugares y personas consagrados a Dios; cuando los hijos tienen en sus padres el modelo de una vida honrada, laboriosa y piadosa; cuando los ven amarse santamente en el Señor, recibir con frecuencia los santos sacramentos, y no sólo obedecer a las leyes de la Iglesia sobre ayunos y abstinencias, pero aun conformarse con el espíritu de la mortificación cristiana voluntaria; cuando los ven rezar, aun en el mismo lugar doméstico, agrupando en torno a sí a toda la familia, para que la oración hecha así, en común, suba y sea mejor recibida en el cielo; cuando observan que se compadecen de las miserias ajenas y reparten a los pobres de lo poco o mucho que poseen, será bien difícil que tratando todos de emular los ejemplos de sus padres, alguno de ellos a lo menos no sienta en su interior la voz del divino Maestro que le diga: «Ven, sígueme [151], y haré que seas pescador de hombres» [152]. ¡Dichosos los padres cristianos que, ya que no hagan objeto de sus más fervorosas oraciones estas visitas divinas, estos mandamientos de Dios dirigidos a sus hijos (como sucedía con mayor frecuencia que ahora en tiempos de fe más profunda), siquiera no los teman, sino que vean en ellos una grande honra, una gracia de predilección y elección por parte del Señor para con su familia!

65. Preciso es confesar, por desgracia, que con frecuencia, con demasiada frecuencia, los padres, aun los que se glorían de ser sinceramente cristianos y católicos, especialmente en las clases más altas y más cultas de la sociedad, parece que no aciertan a conformarse con la vocación sacerdotal o religiosa de sus hijos, y no tienen escrúpulo de combatir la divina vocación con toda suerte de argumentos, aun valiéndose de medios capaces de poner en peligro no sólo la vocación a un estado más perfecto, sino aun la conciencia misma y la salvación eterna de aquellas almas que, sin embargo, deberían serles tan queridas.

Este abuso lamentable, lo mismo que el introducido malamente en tiempos pasados de obligar a los hijos a tomar estado eclesiástico, aun sin vocación alguna ni disposición para él [153], no honra, por cierto, a las clases sociales más elevadas, que tan poco representadas están en nuestros días, hablando en general, en las filas del clero; porque, si bien es verdad que la disipación de la vida moderna, las seducciones que, sobre todo en las grandes ciudades, excitan prematuramente las pasiones de los jóvenes, y las escuelas, en muchos países tan poco propicias al desarrollo de semejantes vocaciones, son, en gran parte, causa y dolorosa explicación de la escasez de ellas en las familias pudientes y señoriales, no se puede negar que esto arguye una lastimosa disminución de la fe en ellas mismas.

66. En verdad, si se mirasen las cosas a la luz de la fe, ¿qué dignidad más alta podrían los padres cristianos desear para sus hijos, qué empleo más noble que aquel que, como hemos dicho, es digno de la veneración de los ángeles y de los hombres? Una larga y dolorosa experiencia enseña, además, que una vocación traicionada (no se tenga por demasiado severa esta palabra) viene a ser fuente de lágrimas no sólo para los hijos, sino también para los desaconsejados padres. Y quiera Dios que tales lágrimas no sean tan tardías que se conviertan en lágrimas eternas.

[149] Cf. Eclo 44,15.
[150] Cf. Tob 8,9.
[151] Mt 14,21.
[152] Cf. Mt 4,19.
[153] Cf. CIC (1917) c.971.


CALENDARIO

12 JUEVES DE LA XIV SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- Os 11, 1-4. 8c-9. Mi corazón está perturbado.
- Sal 79. R. Que brille tu rostro, Señor, y nos salve.
- Mt 10, 7-15. Gratis habéis recibido, dad gratis.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 13 de julio, pág. 415.
CALENDARIOS: Zaragoza: Santos Ignacio-Clemente Delgado Cebrián y compañeros, mártires (MO).
Orden de San Juan de Jerusalén: Beato David Gunston, mártir (MO).
Córdoba: San Abundio, mártir (ML).
Benedictinos, O. Cist. y OCSO: San Juan Gualberto, abad (ML).
OFM Cap.: San Juan Jones y san Juan Wall, mártires (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XIV Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa por la familia:

POR LA FAMILIA. PRO FAMILIA.
Antífona de entrada Ef 6, 2-3
Honra a tu padre y a tu madre es el primer mandamiento al que se añade una promesa: te irá bien y vivirás largo tiempo en la tierra.
Antiphona ad introitum Ep 6, 2-3
Honóra patrem tuum et matrem tuam, quod est mandátum primum in promissióne, ut bene sit tibi et sis longaevus super terram.
Oración colecta
Oh, Dios, en cuyo ordenamiento tiene la familia su sólida base, atiende compasivo las súplicas de tus siervos, y haz que, siguiendo los ejemplos de la Sagrada Familia de tu Unigénito en las virtudes domésticas y en la práctica del amor, lleguemos a gozar de los premios eternos en el hogar del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, cuius in ordinatióne socíetas familiáris firmum suum habet fundaméntum, réspice famulórum tuórum preces miserátus, et praesta, ut, exémplo sanctae Famíliae Unigéniti tui domésticis virtútibus caritatísque obséquio sectántes, in laetítia domus tuae praemiis fruámur aetérnis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XIV semana de Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA Os 11, 1-4. 8c-9
Mi corazón está perturbado
Lectura de la profecía de Oseas.

Esto dice el Señor:
«Cuando Israel era joven lo amé
y de Egipto llamé a mi hijo.
Cuanto más los llamaba,
más se alejaban de mí:
sacrificaban a los baales,
ofrecían incienso a los ídolos.
Pero era yo quien había criado a Efraín,
tomándolo en mis brazos;
y no reconocieron que yo los cuidaba.
Con lazos humanos los atraje,
con vínculos de amor.
Fui para ellos como quien alza
un niño hasta sus mejillas.
Me incliné hacia él
para darle de comer.
Mi corazón está perturbado,
se conmueven mis entrañas.
No actuaré en el ardor de mi cólera,
no volveré a destruir a Efraín,
porque yo soy Dios,
y no hombre;
santo en medio de vosotros,
y no me dejo llevar por la ira».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 79, 2ac y 3b. 15-16 (R.: 4b)
R.
Que brille tu rostro, Señor, y nos salve. Illústra fáciem tuam, Dómine, et salvi érimus

V. Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece,
despierta tu poder y ven a salvarnos. R.
Que brille tu rostro, Señor, y nos salve. Illústra fáciem tuam, Dómine, et salvi érimus

V. Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó
y al hijo del hombre que tú has fortalecido. R.
Que brille tu rostro, Señor, y nos salve. Illústra fáciem tuam, Dómine, et salvi érimus

Aleluya Mc 1, 15
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Está cerca el reino de Dios; convertíos y creed en el Evangelio. R. Appropinquávit regnum Dei; pænitémini et crédite Evangélio

EVANGELIO Mt 10, 7-15
Gratis habéis recibido, dad gratis
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios.
Gratis habéis recibido, dad gratis.
No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en una ciudad o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludadla con la paz; si la casa se lo merece, vuestra paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.
Si alguno no os recibe o no escucha vuestras palabras, al salir de su casa o de la ciudad, sacudid el polvo de los pies.
En verdad os digo que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquella ciudad».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 11-junio-2015
Ante todo, Jesús envía a un camino. Un camino que, claro está, no es un simple paseo. Lo que hace Jesús es un envío con un mensaje: anunciar el Evangelio, salir para llevar la salvación, el Evangelio de la salvación. Y esta es la tarea que Jesús da a sus discípulos. Por ello, quien permanece paralizado y no sale, no da a los demás lo que ha recibido en el bautismo, no es un auténtico discípulo de Jesús. En efecto, le falta la misionariedad, le falta salir de sí mismo para llevar algo de bien a los demás.
Existe también otro itinerario del discípulo de Jesús, o sea el itinerario interior, el del discípulo que busca al Señor todos los días, en la oración, en la meditación. Y no es secundario: También ese itinerario debe recorrer el discípulo porque si no busca siempre a Dios, el Evangelio que lleva a los demás será un Evangelio débil, aguado, sin fuerza.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario IX
297. Hermanos: Dirijamos nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que se digne custodiarla y defenderla. Roguemos al Señor.
- Por los pueblos de toda la tierra: para que vivan en concordia y paz verdadera. Roguemos al Señor.
- Por los que viven angustiados por distintas necesidades: para que encuentren ayuda en Dios. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos, por nuestras familias y por nuestra comunidad: para que el Señor nos acepte como ofrenda agradable. Roguemos al Señor.
Oh Dios, refugio y fortaleza nuestra, escucha las oraciones de tu Iglesia y concédenos, por tu bondad, lo que te pedimos con fe. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al ofrecerte, Señor, este sacrificio de expiación, te suplicamos que guardes a nuestras familias en tu gracia y en tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstiam tibi placatiónis offérimus, Dómine, supplíciter deprecántes, ut famílias nostras in tua grátia fírmiter et pace constítuas. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA D 2. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS II.
Antífona de la comunión Is 49, 13
¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta? Pues, aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Is 49, 15
Numquid oblivísci potest múlier infántem suum? Et si illa oblíta fúerit, ego tamen non oblíscar tui, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Padre misericordioso, concede a cuantos has renovado con estos divinos sacramentos imitar fielmente los ejemplos de la Sagrada Familia de tu Unigénito para que, después de las tristezas de esta vida, podamos gozar de su eterna compañía en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Quos caeléstibus réficis sacraméntis, fac, clementíssime Pater, sanctae Famíliae Unigéniti tui exémpla iúgiter imitári, ut, post aerúmnas saeculi, eius consórtium consequántur aetérnum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del dia 13 julio 2018
S
an Enrique, emperador
de los romanos, que, según la tradición, de acuerdo con su esposa Cunegunda puso gran empeño en reformar la vida de la Iglesia y en propagar la fe en Cristo por toda Europa, donde, movido por un celo misionero, instituyó numerosas sedes episcopales y fundó monasterios. Murió en este día en Grona, cerca de Göttingen, en Franconia (1024).
2. Conmemoración de san Esdras, sacerdote y escriba, que, vuelto de Babilonia a Judea en tiempo de Artajerjes, rey de los persas, congregó al pueblo que estaba disperso y puso gran empeño en que se conociese, se cumpliese y se enseñase en Israel la Ley del Señor.
3. Conmemoración de san Silas, elegido y enviado por los apóstoles con Pablo y Bernabé a las Iglesias de la gentilidad para anunciar el Evangelio, misión en la que, lleno de la gracia de Dios, puso gran empeño (s. I).
4. En Alejandría, ciudad de Egipto, san Serapión, mártir, que en tiempo del emperador Septimio Severo y del prefecto Áquila fue quemado vivo, alcanzando así la corona del martirio (c. 212).
5. En la isla de Chíos, santa Miropa, mártir (s. III/IV).
6. En Filomelia, de Frigia, santos mártires Alejandro y treinta soldados, que, como cuenta la tradición, fueron martirizados, siendo Magno prefecto de Antioquía, en Pisidia (s. IV).
7. En Albi, ciudad de Aquitania, tránsito de san Eugenio, obispo de Cartago, glorioso por su fe y sus virtudes, que sufrió el destierro durante la persecución desencadenada por los vándalos (501).
8. En la Bretaña Menor, san Turiavo, abad del monasterio de Dôle y obispo (s. VII/VIII).
9*. En Génova, ciudad de la Liguria, beato Jacobo de Varazze o Voragine, obispo, de la Orden de Predicadores, que para fomentar la vida cristiana del pueblo, ofreció en sus escritos muchos ejemplos de virtudes (1298).
10*. En Norwich, en Inglaterra, beato Tomás Tunstal, presbítero de la Orden de san Benito, mártir, que en tiempo del rey Jacobo I fue condenado a muerte y ahorcado por haber entrado, siendo sacerdote, en ese país (1616).
11*. Ante las costas de Rochefort, en Francia, beatos Luis Armando José Adam, de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, y Bartolomé Jarrige de la Morélie de Biars, presbíteros y mártires, que, encarcelados en una nave ruinosa durante la Revolución Francesa por ser sacerdotes, murieron en ella, víctimas de la peste y de su caridad para con sus compañeros de cautiverio (1794).
12*. En Orange, ciudad de la Provenza, en Francia, beatas Magdalena de la Madre de Dios (Isabel) Verchière y cinco compañeras (cuyos nombres son: beatas Teresa Enrica de la Anunciación Faurie, Ana Andrea de San Alejo Minutte, María Ana de San Francisco Lambert, María Ana de Santa Francisca
Depeyre y María Anastasia de San Gervasio Roquard), vírgenes, martirizadas durante la misma Revolución Francesa (1794).
13. En la ciudad de Châu Dôc, en Cochinchina, san Manuel Lê Van Phung, mártir, padre de familia, que, pese a estar detenido en la cárcel, no cesó de exhortar a sus hijos y familiares para que fueran caritativos con sus enemigos, y finalmente fue decapitado por orden del emperador Tu Duc (1859).
14. En Budrie, ciudad de la Romagna, santa Clelia Barbieri, virgen, que dedicó su vida a ayudar espiritualmente sobre todo a las niñas pobres y abandonadas, y para ello fundó la Congregación de las Hermanas Mínimas de la Virgen de los Dolores (1870).
15*. En Galeata, cerca de Bolonia, en Italia, beato Fernando María Baccilieri, presbítero, que consagró su vida a la formación, bajo todos los aspectos, del pueblo que se le había encomendado, y fundó la Congregación de las Siervas de María, cuya misión es ayudar a las familias pobres y, sobre todo, a la formación de las jóvenes (1893).
16. En el pueblo de Loangziqiao, en Hengshui, de la provincia de Hebei, en China, san Pablo Liu Jinde, mártir, que ya anciano, y habiendo quedado solo en la aldea, durante la persecución llevada a cabo por los Yihetuan salió al encuentro de los agresores con el rosario y un libro de devoción en la mano y les saludó como se solían saludar los cristianos, siendo inmediatamente asesinado (1900).
17. En la ciudad de Nangong, también en la provincia de Hebei, san José Wang Guiji, mártir, que durante la misma persecución prefirió morir gloriosamente por Cristo antes que salvar su vida diciendo, como le sugerían, una pequeña mentira (1900).
18*. En la ciudad de Angostura, en Colombia, beato Mariano de Jesús Euse Hoyos, presbítero, quien, sencillo e íntegro, se entregó totalmente a la oración, a los estudios y a la instrucción de los niños (1926).
19*. En Caguas, ciudad de Puerto Rico, beato Carlos Manuel Rodríguez Santiago, que trabajó incansablemente en la renovación de la sagrada liturgia y en fomentar la vida de fe en los jóvenes (1963).