viernes, 18 de mayo de 2018

Viernes 22 junio 2018, Viernes de la XI semana del Tiempo Ordinario, feria o san Paulino de Nola, obispo, memoria libre, o santos Juan Fisher, obispo, y Tomás Moro, mártires, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

CARTA ENCÍCLICA "AD CATHOLICI SACERDOTII" (20-diciembre-1935)
DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XI

SOBRE EL SACERDOCIO CATÓLICO

Mayor santidad que en el AT

27. Por esta causa, ya en el Antiguo Testamento mandaba Dios a sus sacerdotes y levitas: «Que sean santos, porque santo soy Yo, el Señor, que los santifica» [53]. Y el sapientísimo Salomón, en el cántico de la dedicación del templo, esto precisamente es lo que pide al Señor para los hijos de Aarón: «Revístanse de santidad tus sacerdotes y regocíjense tus santos» [54]. Pues, venerables hermanos, si tanta justicia, santidad y fervor —diremos con San Roberto Belarmino— se exigía a aquellos sacerdotes, que inmolaban ovejas y bueyes, y alababan a Dios por beneficios temporales, ¿qué no se ha de pedir a los que sacrifican el Cordero divino y ofrecen acciones de gracias por bienes sempiternos? [55]. Grande es la dignidad de los Prelados —exclama San Lorenzo Justiniano—, pero mayor es su carga; colocados en alto puesto, han de estar igualmente encumbrados en la virtud a los ojos de Aquel que todo lo ve; si no, la preeminencia, en vez de mérito, les acarreará su condenación [56].

Santidad para celebrar la eucaristía

28. En verdad, todas las razones por Nos aducidas antes para hacer ver la dignidad del sacerdocio católico tienen su lugar aquí como otros tantos argumentos que demuestran la obligación que sobre él pesa de elevarse a muy grande santidad; porque, conforme enseña el Doctor Angélico, para ejercer convenientemente las funciones sacerdotales no basta una bondad cualquiera; se necesita más que ordinaria; para que los que reciben las órdenes sagradas, como quedan elevados sobre el pueblo en dignidad, lo estén también por la santidad [57]. Realmente, el sacrificio eucarístico, en el que se inmola la Víctima inmaculada que quita los pecados del mundo, muy particularmente requiere en el sacerdote vida santa y sin mancilla, con que se haga lo menos indigno posible ante el Señor, a quien cada día ofrece aquella Víctima adorable, no otra que el Verbo mismo de Dios hecho hombre por amor nuestro. Advertid lo que hacéis, imitad lo que traéis entre manos [58], dice la Iglesia por boca del obispo a los diáconos, cuando van a ser ordenados sacerdotes.

Santidad para administrar los sacramentos y la Palabra divina

Además, el sacerdote es el dispensador de la gracia divina, cuyos conductos son los sacramentos. Sería, pues, bien disonante estar el dispensador privado de esa preciosísima gracia, y aún que sólo le mostrara poco aprecio y se descuidara en conservarla. A él toca también enseñar las verdades de la fe; y la doctrina religiosa nunca se enseña tan autorizada y eficazmente como cuando la maestra es la virtud. Porque dice el adagio que «las palabras conmueven, pero los ejemplos arrastran».

Ha de pregonar la ley evangélica; y no hay argumento más al alcance de todos y más persuasivo, para hacer que sea abrazada con la gracia de Dios que verla puesta en práctica por quien encarece su observancia. Da la razón San Gregorio Magno: «Penetra mejor en los corazones de los oyentes la voz del predicador cuando se recomienda por su buena vida; porque con su ejemplo ayuda a practicar lo que con las palabras aconseja» [59]. Esto es lo que de nuestro divino Redentor dice la Escritura: que empezó a hacer y a enseñar [60]; y si las turbas le aclamaban, no era tanto porque jamás ha hablado otro como este hombre [61] cuanto porque todo lo hizo bien [62]. Al revés, los que dicen y no hacen, se asemejan a los escribas y fariseos, de quienes el mismo divino Redentor, si bien dejando en su lugar la autoridad de la palabra de Dios, que legítimamente anunciaban, hubo de decir, censurándolos, al pueblo que le escuchaba: «En la cátedra de Moisés se sentaron los escribas y fariseos; cuantas cosas, pues, os dijeren, guardadlas y hacedlas todas; pero no hagáis conforme a sus obras» [63]. El predicador que no trate de confirmar con su ejemplo la verdad que predica destruirá con una mano lo que edifica con la otra. Muy al contrario, los trabajos de los pregoneros del Evangelio que antes de todo atienden seriamente a su propia santificación, Dios los bendice largamente. Esos son los que ven brotar en abundancia de su apostolado flores y frutos, y los que en el día de la siega volverán y vendrán con gran regocija, trayendo las gavillas de su mies [64].

[53] Lev 21, 8.
[54] Sal 131, 9.
[55] Explanat. in Psalmos, Ps. 131, 9.
[56] De instit. et regim. Prael., c. II.
[57] Suppl. 35, 1 ad 3.
[58] Pontif. Rom. de ordinat. presbyt.
[59] Ep. 1, 1, ep. 25.
[60] Hech 1, 1.
[61] Jn 7, 46.
[62] Cf. Mc 7, 37.
[63] Mt 23, 2-3.
[64] Sal 125, 6.


CALENDARIO

22 VIERNES DE LA XI SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SAN PAULINO DE NOLA, obispo, memoria libre o SANTOS JUAN FISHER, obispo, y TOMÁS MORO, mártires, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria de san Paulino N. (blanco) o de la memoria de los santos Juan F. y Tomás M. (rojo).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5) / para la memoria de san Paulino N.: 1ª orac. prop. y el resto del común de pastores (para un obispo) o de un domingo del T.O.; / para la memoria de los santos Juan F. y Tomás M.: 1ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para vv. mártires) o de un domingo del T.O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- 2 Re 11, 1-4. 9-18. 20. Ungieron a Joás y gritaron: «¡Viva el rey!».
- Sal 131. R. El Señor ha elegido Sión para vivir en ella.
- Mt 6, 19-23. Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 23 de junio, pág. 377.
CALENDARIOS: Barcelona y Orden Premonstratense: San Paulino de Nola, obispo (MO).
Orihuela-Alicante: Beatos Ramón Esteban Bou, presbítero, y compañeros, mártires (ML).
Segovia: Aniversario de la muerte de Mons. Luis Gutiérrez Martín, obispo, emérito (2016).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XI Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa de san Paulino:
Elogio del martirologio
San Paulino, obispo, el cual, recibido el bautismo en Burdeos, renunció a la dignidad consular y, de noble y rico, por Cristo se hizo pobre y humilde. Habiéndose trasladado a Nola, junto al sepulcro de san Félix, presbítero, para seguir su ejemplo abrazó una forma de vida ascética con su mujer y sus compañeros. Ordenado obispo, se distinguió por su erudición y santidad, acogiendo a los peregrinos y ayudando a los desvalidos. (431)

Oración colecta propia, el resto del común de Pastores, II. Por un obispo 2.

22 de junio
San Paulino de Nola, obispo
Die 22 iunii
S. Paulini Nolani, episcopi
Antífona de entrada Cf. 1 Sam 2, 35
Suscitaré un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.
O bien: Cf. Lc 12, 42
Este es el administrador fiel y prudente a quien el Señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas.
Antiphona ad introitum Cf. 1 Sam 2, 35
Suscitábo mihi sacerdótem fidélem, qui iuxta cor meum et ánimam meam fáciet, dicit Dóminus.
Vel: Cf. Lc 12, 42
Fidélis et prudens dispensátor in magni patrisfamílias domo constitútus erat, ut consérvis suis mensúram trítici erogáret.
Oración colecta
Oh, Dios, que has querido enaltecer al obispo san Paulino de Nola por su amor a la pobreza y su solicitud pastoral, concede, por tu bondad, a cuantos celebramos sus méritos Imitar los ejemplos de su caridad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Paulínum epíscopum paupertátis amóre et pastoráli sollicitúdine claréscere voluísti, concéde propítius, ut, cuius mérita celebrámus, caritátis imitémur exémpla. Per Dóminum.

Misa de santos Juan Fisher y Tomás Moro:
Elogio del martirologio
San Juan Fisher, obispo, y santo Tomás Moro, mártires, que, por haberse opuesto al rey Enrique VIII en la controversia sobre su matrimonio y sobre la primacía del Romano Pontífice, fueron encarcelados en la Torre de Londres, en Inglaterra. Juan Fisher, obispo de Rochester, varón conocido por su erudición y por la dignidad de su vida, por mandato del rey fue decapitado este día frente a la cárcel, y Tomás Moro, padre de familia de vida integérrima y presidente del consejo real, por mantenerse fiel a la Iglesia Católica murió el día 6 de julio, uniéndose así al martirio del obispo. (1535)

Oración colecta propia; resto del común de mártires, I. Fuera de Tiempo Pascual, A. Para varios mártires 2.

día 22 de junio
San Juan Fisher, obispo, y santo Tomás Moro, mártires
Die 22 iunii
Ss. Ioannis Fisher, episcopi, et Thomæ More, martyrum
Antífona de entrada Sal 33, 20-21
Aunque el justo sufra muchos males, de todos los libra el Señor; él cuida de todos sus huesos, y ni uno solo se quebrará.
Cf. Ap 7, 14, Dan 3,95
Estos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado sus vestiduras en la sangre del Cordero. Por Dios entregaron sus cuerpos al suplicio y merecieron poseer la corona eterna.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 33, 20-21
Multae tribulatiónes iustórum, et de his ómnibus liberávit eos Dóminus. Dóminus custódit ómnia ossa eórum, unum ex his non conterétur.
Vel: Cf. Ap 7, 14; Da 3, 95
Isti sunt, qui venérunt ex magna tribulatióne, et lavérunt stolas suas in sánguine Agni. Tradidérunt córpora sua propter Deum ad supplícia: et meruérunt habére corónas perpétuas.
Oración colecta
Oh, Dios, que has hecho del martirio la expresión de la fe verdadera, concédenos, por tu bondad, que, fortalecidos por la intercesión de los santos Juan Fisher y Tomás Moro, ratifiquemos con el testimonio de vida la fe que profesamos de palabra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui verae fídei formam in martyrio consummásti, concéde propítius, ut, beatórum Ioánnis et Thomae intercessióne roboráti, fidem, quam ore profitémur, testimónio vitae confirmémus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 2 Re 11, 1-4.9-18. 20
Ungieron y gritaron: «¡Viva el rey!»
Lectura del segundo libro de los Reyes.

EN aquellos días, cuando la madre del rey Ocozías, Atalía, vio que su hijo había muerto, se dispuso a eliminar a toda la estirpe real. Pero Josebá, hija del rey Jorán y hermana de Ocozías, tomó a Joás, hijo de Ocozías, de entre los hijos del rey que estaban siendo asesinados, lo escondió y lo instaló, a él y a su nodriza, en su dormitorio, manteniéndolo oculto a la vista de Atalía y así no lo mataron. Estuvo seis años con ella, escondido en el templo del Señor, mientras Atalía reinaba en el país.
El séptimo año, el sacerdote Yehoyadá mandó buscar a los centuriones de los canos y de los guardias y los condujo junto a sí al templo del Señor para establecer un pacto con ellos y hacerles prestar juramento. Luego les presentó al hijo del rey.
Los centuriones cumplieron cuanto Yehoyadá les ordenó. Cada uno tomó sus hombres, los que entraban y los que salían de servicio el sábado, y se presentaron ante el sacerdote. Yehoyadá entregó a los centuriones las lanzas y escudos del rey David que había depositados en el templo del Señor.
Los guardias se apostaron, arma en mano, desde el extremo sur hasta el extremo norte del templo, ante el altar y el templo, en tomo al rey, por un lado y por otro.
El sacerdote hizo salir al hijo del monarca y le impuso la diadema y las insignias reales. Luego lo proclamaron rey y lo ungieron. Aplaudieron y gritaron:
«¡Viva el rey!».
Cuando Atalía oyó el griterío de los guardias y del pueblo, se fue hacia la muchedumbre que se hallaba en el templo del Señor. Miró y vio al rey de pie junto a la columna, según la costumbre: los jefes con sus trompetas con él, y a todo el pueblo de la tierra en júbilo, tocando sus instrumentos.
Atalía rasgó entonces sus vestiduras y gritó:
«¡Traición!, ¡traición!».
Entonces el sacerdote Yehoyadá dio orden a los jefes de las tropas:
«Hacedla salir de entre las filas. Quien la siga será pasado a espada» (pues el sacerdote pensaba: «No debe ser ejecutada en el templo del Señor»).
Le abrieron paso y, cuando entró en el palacio real por la puerta de los Caballos, fue ejecutada.
Luego Yehoyadá hizo una alianza entre el Señor, el rey y el pueblo, por la que el pueblo se convertía en pueblo del Señor; hizo también una alianza entre el rey y el pueblo.
Y todo el pueblo de la tierra acudió al templo de Baal para derribarlo. Hicieron pedazos sus altares e imágenes, y ejecutaron a Matán, sacerdote de Baal, frente a los altares.
El sacerdote puso entonces centinelas en el templo del Señor. Todo el pueblo de la tierra exultaba de júbilo y la ciudad quedó tranquila: Atalía ya había muerto a espada en palacio.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 131, 11. 12. 13-14. 17-18 (R.: cf. 13)
R.
El Señor ha elegido Sión, para vivir en ella. Elégit Dóminus Sion in habitatiónem sibi.

V. El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
«A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono.» R.
El Señor ha elegido Sión, para vivir en ella. Elégit Dóminus Sion in habitatiónem sibi.

V. «Si tus hijos guardan mi alianza
y los mandatos que les enseño,
también sus hijos, por siempre,
se sentarán sobre tu trono.» R.
El Señor ha elegido Sión, para vivir en ella. Elégit Dóminus Sion in habitatiónem sibi.

V. Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Esta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo.» R.
El Señor ha elegido Sión, para vivir en ella. Elégit Dóminus Sion in habitatiónem sibi.

V. «Haré germinar el vigor de David,
enciendo una lámpara para mi Ungido.
A sus enemigos los vestiré de ignominia,
sobre él brillará mi diadema». R.
El Señor ha elegido Sión, para vivir en ella. Elégit Dóminus Sion in habitatiónem sibi.

Aleluya Mt 5, 3
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. R. Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

EVANGELIO Mt 6, 19-23
Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No atesoréis para vosotros tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen y donde los ladrones abren boquetes y los roban. Haceos tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que los roen, ni ladrones que abren boquetes y roban. Porque donde está tu tesoro, allí estará tu corazón.
La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; pero si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Si, pues, la luz que hay en ti está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 118.
Si queréis actuar a toda hora como señores de vosotros mismos, os aconsejo que pongáis un empeño muy grande en estar desprendidos de todo, sin miedo, sin temores ni recelos. Después, al atender y al cumplir vuestras obligaciones personales, familiares..., emplead los medios terrenos honestos con rectitud, pensando en el servicio a Dios, a la Iglesia, a los vuestros, a vuestra tarea profesional, a vuestro país, a la humanidad entera. Mirad que lo importante no se concreta en la materialidad de poseer esto o de carecer de lo otro, sino en conducirse de acuerdo con la verdad que nos enseña nuestra fe cristiana: los bienes creados son sólo eso, medios. Por lo tanto, rechazad el espejuelo de considerarlos como algo definitivo.


Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XV
303. Oremos a Dios Padre.
- Por La Iglesia, signo de Cristo en medio del mundo. Roguemos al Señor.
- Por los que tienen alguna responsabilidad sobre los demás. Roguemos al Señor.
- Por los que mueren de muerte violenta. Roguemos al Señor.
- Por los que matan, secuestran, destruyen. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, llamados a trabajar por la paz y la reconciliación. Roguemos al Señor.
Que tu bondad nos conceda, Señor, lo que nuestras acciones no merecen. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misa de san Paulino:
Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, estos dones de tu pueblo ofrecidos en la fiesta de san N., para que, por medio de ellos, percibamos confiadamente el auxilio de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, haec múnera pópuli tui, quae tibi in beáti N. festivitáte offérimus, ut per éadem, sicut confídimus, tuae pietátis sentiámus auxílium. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Cf. Jn 10, 10
Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante, dice el Señor.
O bien: Cf. Mc 16, 17-18
A los que crean en mí, dice el Señor, les acompañarán estos signos: echarán demonios, impondrán las manos a los enfermos y quedarán sanos.
Antiphona ad communionem Jn 10, 10
Ego veni ut vitam hábeant, et abundántius hábeant, dicit Dóminus.
Vel: Mc 16, 17-18
Signa eórum qui in me credunt, dicit Dóminus, haec sequéntur: daemónia eícient, super aegros manus impónent, et bene habébunt.
Oración después de la comunión
Saciados con la comunión del Cuerpo santo y la Sangre preciosa de tu Hijo, te pedimos, Señor y Dios nuestro, que lo que hemos celebrado con piedad sincera produzca en nosotros frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Córporis sacri et pretiósi Sánguinis alimónia repléti, quaesumus, Dómine Deus noster, ut, quod pia devotióne gérimus, certa redemptióne capiámus. Per Christum.

Misa de santos Juan Fisher y Tomás Moro:
Oración sobre las ofrendas
Sea agradable a tus ojos, Señor, la ofrenda que va a ser consagrada en la celebración del martirio glorioso de N. y N., para que purifique nuestros pecados y atraiga hacia ti los deseos de tus siervos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Fiat tibi, quaesumus, Dómine, hóstia sacránda placábilis pretiósi celebritáte martyrii, quae et peccáta nostra puríficet, et tuórum tibi vota concíliet famulórum. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Jn 15,13
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos, dice el Señor.
O bien: Cf. Lc 12, 4
A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que os persiguen.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 15, 13
Maiórem caritátem nemo habet, ut ánimam suam ponat quis pro amícis suis, dicit Dóminus.
Vel: Lc 12, 4
Dico autem vobis amícis meis: Ne terreámini ab his, qui vos persequúntur.
Oración después de la comunión
Señor, alimentados con el pan del cielo y formando en Cristo un solo cuerpo, te pedimos que no nos apartemos nunca de su amor y, a ejemplo de tus santos mártires N. y N., por aquel que nos amó, logremos superar con valentía cualquier dificultad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Pane caelésti nutrítos et in Christo unum corpus efféctos, da nos, quaesumus, Dómine, ab eius caritáte numquam separári et, sanctórum mártyrum tuórum N. et N. exémplo, propter eum qui diléxit nos ómnia fórtiter superáre. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 23 de junio

1. Conmemoración de muchos santos mártires de Nicomedia, que en tiempo del emperador Diocleciano, refugiados por montañas y cuevas, con serenidad aceptaron el martirio por el nombre de Cristo (303).
2. En el monasterio de Eli, en Inglaterra oriental, santa Ediltrude o Eteldreda, abadesa, quien, hija de reyes y ella misma reina de Northumbria, después de dos matrimonios recibió el velo monástico de manos de san Wilfrido en el monasterio que ella misma había fundado, dirigiendo maternalmente con sus ejemplos y consejos a sus monjas (679).
3. En Dariórigo (hoy Vannes), en la Bretaña Menor, san Bilio, obispo y mártir, que fue asesinado por los normandos durante el saqueo de esa ciudad (c. 914).
4*. En Pavía, de Lombardía, beato Lanfranco, obispo, varón pacífico, que tuvo que sufrir mucho por favorecer la paz y la concordia en su comunidad (1194).
5*. En Onhaye, en Hainaut, san Walhero, presbítero, que, mientras atravesaba el río Mosa, un presbítero al que recriminaba sus costumbres lo mató a golpes de remo (1199).
6*. En Oignies, también en Hainaut, beata María, quien, dotada de dones místicos, con el permiso de su esposo se recluyó una celda, iniciando y organizando el instituto llamado de las Beguinas (1213).
7*. En el eremo de Valmanente, del Piceno, en Italia, beato Pedro Jacobo de Pésaro, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín (c. 1496).
8. En Londres, en Inglaterra, santo Tomás Garnet, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, el cual, ordenado en el Colegio de los Ingleses de Valladolid, en España, al regresar a Inglaterra fue encarcelado dos veces y, finalmente, en tiempo del rey Jacobo I, ajusticiado en Tyburn (1608).
9. En Turín, del Piamonte, en Italia, san José Cafasso, presbítero, que se dedicó a la formación espiritual y científica de clérigos, y a reconciliar con Dios a los presos de la cárcel y a los condenados a muerte (1860).
10*. En Alatri, del Lacio, en Italia, beata María Rafaela (Santina) Cimati, virgen, de las Hermanas de la Misericordia para los enfermos, quien llevó una vida humilde y oculta, mostrando constantemente su caridad en atender a los enfermos, especialmente a los pobres (1945).