sábado, 5 de mayo de 2018

Sábado 9 junio 2018, Inmaculado Corazón de María, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA

El Corazón inmaculado de María

174. Al día siguiente de la solemnidad del sagrado Corazón de Jesús, la Iglesia celebra la memoria del Corazón inmaculado de María. La contigüidad de las dos celebraciones es ya, en sí misma, un signo litúrgico de su estrecha relación: el mysterium del Corazón del Salvador se proyecta y refleja en el Corazón de la Madre que es también compañera y discípula. Así como la solemnidad del sagrado Corazón celebra los misterios salvíficos de Cristo de una manera sintética y refiriéndolos a su fuente – precisamente el Corazón -, la memoria del Corazón inmaculado de María es celebración resumida de la asociación "cordial" de la Madre a la obra salvadora del Hijo: de la Encarnación a la Muerte y Resurrección, y al don del Espíritu.
La devoción al Corazón inmaculado de María se ha difundido mucho, después de las apariciones de la Virgen en Fátima, en el 1917. A los veinticinco años de las mismas, en el 1942, Pío XII consagraba la Iglesia y el género humano al Corazón inmaculado de María, y en el 1944 la fiesta del Corazón inmaculado de María se extendió a toda la Iglesia.
Las expresiones de la piedad popular hacia el Corazón de María imitan, aunque salvando la infranqueable distancia entre el Hijo, verdadero Dios, y la Madre, sólo criatura, las del Corazón de Cristo: la consagración de cada uno de los fieles, de las familias, de las comunidades religiosas, de las naciones; la reparación, realizada sobre todo mediante la oración, la mortificación y las obras de misericordia; la práctica de los cinco primeros sábados de mes.
Por lo que refiere a la devoción de la comunión sacramental durante cinco primeros sábados consecutivos, valen las observaciones hechas a propósito de los nueve primeros viernes: eliminada toda valoración excesiva del signo temporal y situada correctamente la comunión en el contexto celebrativo de la Eucaristía, la práctica de piedad debe ser aprovechada como ocasión propicia para vivir intensamente, con una actitud inspirada en la Virgen, el Misterio pascual que se celebra en la Eucaristía.

CALENDARIO

9 SÁBADO. Hasta la hora nona:
INMACULADO CORAZÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, memoria obligatoria


Misa de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. I de la BVM: “en la fiesta”, o II-V de la BVM.
LECC.: vol. III-par para la primera lectura y vol. IV para el Evangelio.
- 2 Tim 4, 1-8. Cumple tu tarea de evangelizador. Pues yo estoy a punto de ser derramado en libación y el Señor me dará la corona de la justicia.
- Sal 70. R. Mi boca contará tu salvación, Señor.
- Lc 2, 41-51. Conservaba todo esto en su corazón.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 10 de junio, pág. 357.
CALENDARIOS: Claretianos, Congregación de los Sagrados Corazones y Misioneras del Corazón de María: Inmaculado Corazón de María (S). Franciscanas de los Sagrados Corazones: (F).
Tenerife y Canarias: San José de Anchieta, presbítero y mártir (MO). Jesuitas: (ML).
Monfortianos: María, Trono de la Sabiduría (MO).
Trinitarios: Beata María Ana Taigi (MO).
Toledo: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Carmelo Borobia Isasa, obispo auxiliar, emérito (1990).

9 SÁBADO. Después de la hora nona:
DÉCIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina del X Domingo del tiempo ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria del Inmaculado Corazón de la Bienaventurada Virgen María, la cual, conservando en él la memoria del cumplimiento de los misterios de la salvación en su Hijo, esperó ardientemente su realización definitiva en Cristo.

Sábado posterior al segundo domingo después de Pentecostés
El Inmaculado Corazón de la Bienaventurada Virgen María.
Memoria
Sabbato post dominicam secundam post Pentecosten
Immaculati Cordis beatæ Mariæ Virginis.
Memoria
Antífona de entrada Sal 12, 6
Mi alma gozará con tu salvación y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.
Antiphona ad introitum Ps 12,6
Exsultábit cor meum in salutári tuo, cantábo Dómino, qui bona tríbuit mihi.
Oración colecta
Oh, Dios, que has preparado una digna morada al Espíritu Santo en el Corazón de la Virgen María, concédenos en tu bondad, por su intercesión, que merezcamos ser templo de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui in Corde beátae Maríae Vírginis dignum Sancti Spíritus habitáculum praeparásti, concéde propítius, ut, eiúsdem Vírginis intercessióne, tuae glóriae templum inveníri mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Primera Lectura y salmo responsorial del Sábado de la IX semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par). Aleluya y Evangelio de la memoria (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA 2 Tim 4,1-8
Cumple tu tarea de evangelizador. Pues yo estoy a punto de ser derramado en libación y el Señor me dará la corona de la justicia
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hermano:
Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y a muertos, por su manifestación y por su reino:
proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, reprocha, exhorta con toda magnanimidad y doctrina.
Porque vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que se rodearán de maestros a la medida de sus propios deseos y de lo que les gusta oír; y, apartando el oído de la verdad, se volverán a las fábulas.
Pero tú sé sobrio en todo, soporta los padecimientos, cumple tu tarea de evangelizador, desempeña tu ministerio. Pues yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente.
He combatido el noble combate, he acabado la carrera, he conservado la fe. Por lo demás, me está reservada la corona de la justicia, que el Señor, juez justo, me dará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que hayan aguardado con amor su manifestación.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 70, 8-9. 14-15ab. 16-17. 22 (R.: cf. 15ab)
R.
Mi boca contará tu salvación, Señor.
Os meum annuntiabit salutare tuum, Domine.

V. Llena estaba mi boca de tu alabanza
y de tu gloria todo el día.
No me rechaces ahora en la vejez;
me van faltando las fuerzas, no me abandones.
R.
Mi boca contará tu salvación, Señor.
Os meum annuntiabit salutare tuum, Domine.

V. Yo, en cambio, seguiré esperando,
redoblaré tus alabanzas;
mi boca contará tu justicia,
y todo el día tu salvación.
R.
Mi boca contará tu salvación, Señor.
Os meum annuntiabit salutare tuum, Domine.

V. Contaré tus proezas, Señor mío;
narraré tu justicia, tuya entera.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas.
R.
Mi boca contará tu salvación, Señor.
Os meum annuntiabit salutare tuum, Domine.

V. Yo te daré gracias, Dios mío,
con el arpa, por tu lealtad;
tocaré para ti la cítara,
Santo de Israel.
R.
Mi boca contará tu salvación, Señor.
Os meum annuntiabit salutare tuum, Domine.

Aleluya Lc 2, 19
R. Aleluya, aleluya, aleluya
V. Bienaventurada Virgen María, que conservaba la palabra de Dios, meditándola en su corazón. R. Beáta Virgo María, quae conservábat verbum Dei, cónferens in corde suo.

EVANGELIO Lc 2, 41-51.
Conservaba todo esto en su corazón
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua.
Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo.
Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».
Él les contestó:
«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?».
Pero ellos no comprendieron lo que les dijo.
Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.
Su madre conservaba todo esto en su corazón.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

De San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa 174
A Cristo le interesa ese trabajo que debemos realizar -una y mil veces- en la oficina, en la fábrica, en el taller, en la escuela, en el campo, en el ejercicio de la profesión manual o intelectual: le interesa también el escondido sacrificio que supone el no derramar, en los demás, la hiel del propio mal humor.
Repasad en la oración esos argumentos, tomad ocasión precisamente de ahí para decirle a Jesús que lo adoráis, y estaréis siendo contemplativos en medio del mundo, en el ruido de la calle: en todas partes. Esa es la primera lección, en la escuela del trato con Jesucristo. De esa escuela, María es la mejor maestra, porque la Virgen mantuvo siempre esa actitud de fe, de visión sobrenatural, ante todo lo que sucedía a su alrededor: guardaba todas esas cosas en su corazón ponderándolas [Lc 2, 51].

Oración de los fieles
371. Dios, Padre de los pobres y de los humildes, ha elegido a María para templo de su gloria. A él dirigimos nuestra confiada oración.
- Por la santa Iglesia: para que acogiendo con humildad y fe el don de la salvación, sea, cada vez más, canal de gracia y de perdón para la humanidad. Roguemos al Señor.
- Por todos los pueblos de la tierra: para que descubran en la condivisión de los bienes materiales, culturales y espirituales el camino seguro para un futuro de progreso real en la serenidad y en la paz. Roguemos al Señor.
- Por los más necesitados de nuestra sociedad: para que todos reciban la ayuda y el calor de un servicio generoso por parte de quienes, como María, consagran su vida en beneficio de los demás. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en esta celebración: para que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la Virgen María nos haga siempre fieles y agradecidos en los momentos de prueba y de alegría. Roguemos al Señor.
Padre misericordioso, tú que conoces nuestro corazón, ven en ayuda de la debilidad humana y, por intercesión de María, virgen orante, escucha nuestras súplicas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acoge, Señor, las súplicas y ofrendas de los fieles, que te presentamos en la memoria de santa María, Madre de Dios, para que te sean agradables y nos obtengan el auxilio de tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Preces, Dómine, tuórum réspice oblationésque fidélium in beátae Maríae Dei Genetrícis commemoratióne delátas, ut tibi gratae sint, et nobis cónferant tuae propitiatiónis auxílium. Per Christum.
PREFACIO I DE SANTA MARÍA VIRGEN
La Maternidad de María
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la fiesta, de santa María, siempre virgen.
Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo, y, sin perder la gloria de su virginidad, derramó sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria, te adoran las dominaciones, tiemblan las potestades, los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE BEATA MARIA VIRGINE
De Maternitate beatae Mariae Virginis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et te in festivitate beátae Maríae semper Vírginis collaudáre, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit, et, virginitátis glória permanénte, lumen aetérnum mundo effúdit, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Lc 2, 19
María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
Antiphona ad communionem Lc 2,19
María conservábat ómnia verba haec, cónferens in corde suo.
Oración después de la comunión
Como partícipes de la redención eterna, quienes hacemos memoria de la Madre de tu Hijo te pedimos, Señor, que nos gloriemos en la plenitud de tu gracia y sintamos el aumento continuo de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Redemptiónis aetérnae partícipes effécti, quaesumus, Dómine, ut, qui Genetrícis Fílii tui memóriam ágimus, et de grátiae tuae plenitúdine gloriémur, et salvatiónis contínuum sentiámus augméntum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 10 de junio

1. En Auxerre, en la Galia Lugdunense, san Censurio, obispo (s. V).
2. En París, de Neustria, san Landerico, obispo, de quien se cuenta que, en tiempo de hambre, para atender a los pobres enajenó los ornamentos de la iglesia, y que edificó un hospital junto a la iglesia catedral (657).
3*. En Rochester, en Inglaterra, san Itamar, obispo, que fue el primero de la región de Kent en ser elevado al orden episcopal, brillando por la dignidad de su vida y por su erudición (656).
4*. En Dobrowo, en Polonia, muerte de san Bogumilo, obispo de Gniezno, que, después de renunciar a su sede, llevó en este lugar vida eremítica, consumado por su austeridad (1182)
5*. En Bolonia, en la provincia de Emilia, beata Diana de Andalò, virgen, la cual, superando todas las dificultades de su familia, prometió ante santo Domingo abrazar la vida claustral e ingresó en el monasterio de Santa Inés, que ella misma había fundado (1236).
6*. En Treviso, en la región de Venecia, beato Enrique de Bolzano, carpintero y analfabeto, que entregaba a los pobres todo lo que tenía y ya al final, casi sin fuerzas, pedía lo necesario para vivir, no dejando de compartirlo con los mendigos (1315).
7*. En la ciudad de Buda, en Hungría, tránsito del beato Juan Dominici, obispo de Ragusa, que, después de la peste negra, restauró la observancia regular en los conventos de la Orden de Predicadores, y luego, enviado a Bohemia y Hungría para contener la predicación de Juan Hus, le sorprendió la muerte (1419).
8*. En Londres, en Inglaterra, beatos mártires Tomás Green, presbítero, y Gualterio Pierson, monjes de la Cartuja de esa ciudad, los cuales, por haberse opuesto al rey Enrique VIII en sus pretensiones de supremo moderador en asuntos eclesiásticos, fueron encerrados en lóbrega cárcel, donde murieron de hambre y enfermedad (1537).
9*. En Turín, del Piamonte, en Italia, beato Marco Antonio Durando, presbítero de la Congregación de la Misión, que fundó la Congregación de las Hermanas de Jesús Nazareno, para cuidar enfermos y jóvenes abandonados (1880).
10*. En la ciudad de Moerzeke-les-Termonde, cerca de Gante, en Bélgica, beato Eduardo Poppe, presbítero, que con sus escritos y su predicación propagó por Flandes, en tiempos difíciles, la formación cristiana y la devoción a la Eucaristía (1924).