martes, 15 de mayo de 2018

Martes 19 junio 2018, Martes de la XI semana del Tiempo Ordinario, feria o san Romualdo, abad, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

CARTA ENCÍCLICA "AD CATHOLICI SACERDOTII" (20-diciembre-1935)
DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XI

SOBRE EL SACERDOCIO CATÓLICO

20. Si se consideran además, una por una, las verdades mismas que el sacerdote debe inculcar con más frecuencia, para cumplir fielmente los deberes de su sagrado ministerio, y se pondera la fuerza que en sí encierran, fácilmente se echará de ver cuán grande y cuán benéfico ha de ser el influjo del sacerdote para la elevación moral, pacificación y tranquilidad de los pueblos. Por ejemplo, cuando recuerda a grandes y a pequeños la fugacidad de la vida presente, lo caduco de los bienes terrenos, el valor de los bienes espirituales para el alma inmortal, la severidad de los juicios divinos, la santidad incorruptible de Dios, que con su mirada escudriña los corazones y pagará a cada uno conforme a sus obras [41]. Nada más a propósito que estas y otras semejantes enseñanzas para templar el ansia febril de los goces y desenfrenada codicia de bienes temporales, que, al degradar hoy a tantas almas, empujan a las diversas clases de la sociedad a combatirse como enemigos, en vez de ayudarse unas a otras en mutua colaboración. Igualmente, entre tantos egoísmos encontrados, incendios de odios y sombríos designios de venganza, nada más oportuno y eficaz que proclamar muy alto el mandamiento nuevo [42] de Jesucristo, el precepto de la caridad, que comprende a todos, no conoce barreras ni confines de naciones o pueblos, no exceptúa ni siquiera a los enemigos.

21. Una gloriosa experiencia, que lleva ya veinte siglos, demuestra la grande y saludable eficacia de la palabra sacerdotal, que, siendo eco fiel y repercusión de aquella palabra de Dios que es viva y eficaz y más penetrante que cualquier espada de dos filos, llega también hasta los pliegues del alma y del espíritu [43], suscita heroísmos de todo género, en todas las clases y en todos los países, y hace brotar de los corazones generosos las más desinteresadas acciones.

Todos los beneficios que la civilización cristiana ha traído al mundo se deben, al menos en su raíz, a la palabra y a la labor del sacerdocio católico. Un pasado como éste bastaría, sólo él, cual prenda segura del porvenir, si no tuviéramos más segura palabra [44] en las promesas infalibles de Jesucristo.

22. También la obra de las misiones, que de modo tan luminoso manifiesta el poder de expansión de que por la divina virtud está dotada la Iglesia, la promueven y la realizan principalmente los sacerdotes, que, abanderados de la ley y de la caridad, a costa de innumerables sacrificios, extienden y dilatan las fronteras del reino de Dios en la tierra.

[41] Mt 16, 27.
[42] Cf. Jn 13, 34.
[43] Cf. Heb 4, 12.
[44] Cf. 2 Pe 1, 19.


CALENDARIO

19 MARTES DE LA XI SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SAN ROMUALDO, abad, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común de santos (para un abad) o de un domingo del T.O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- 1 Re 21, 17-29. Has hecho pecar a Israel.
- Sal 50. R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
- Mt 5, 43-48. Amad a vuestros enemigos.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 20 de junio, pág. 372.
CALENDARIOS: Monjas Servitas: Santa Juliana de Falconieri, virgen (S). Servitas: (F).
Sigüenza-Guadalajara: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Zaragoza: San Lamberto, mártir (MO).
Mínimos: Beata Elena Aiello, virgen (MO).
Benedictinos: San Romualdo, abad (MO). O. Cist.: (ML).
Orden de San Juan de Jerusalén: Beato Geraldo, religioso (MO).
Tui-Vigo: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Luis Quinteiro Fiuza, obispo (1999).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XI Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa de la memoria:
Elogio del martirologio
San Romualdo, anacoreta y padre de los monjes Camaldulenses, que, habiendo nacido en Rávena, deseoso de la vida y disciplina eremítica viajó por Italia durante varios años, durante los cuales fundó pequeños monasterios y promovió la vida evangélica entre los monjes, hasta que terminó sus labor en el monasterio de Val di Castro, en el Piceno, actual región italiana de Las Marcas. (1027)

Oración colecta propia, resto del común de santos: II. Para monjes y religiosos; A. Para un abad.

19 de junio
San Romualdo, abad
Die 19 iunii
S. Romualdi, abbatis
Antífona de entrada Cf. Sal 91 13-14
El justo crecerá como una palmera, se alzará como un cedro del Líbano: plantado en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios.
O bien: Sal 36, 30-31
La boca del justo expone la sabiduría, su lengua explica el derecho, porque lleva en el corazón la ley de su Dios.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 91, 13-14
Iustus ut palma florébit, sicut cedrus Líbani multiplicábitur; plantátus in domo Dómini, in átriis domus Dei nostri.
Vel: Ps 36, 30-31
Os iusti meditábitur sapiéntiam, et lingua eius loquétur iudícium; lex Dei eius in corde ipsíus.
Oración colecta
Oh, Dios, que has renovado en tu Iglesia la vida eremítica por medio de san Romualdo, haz que, negándonos a nosotros mismos y siguiendo a Cristo, merezcamos llegar felizmente al reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui per beátum Romuáldum in Ecclésia tua eremíticam vitam renovásti, concéde, ut, nosmetípsos abnegántes et Christum sequéntes, felíciter ad caeléstia regna mereámur ascéndere. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XI semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Re 21, 17-29
Has hecho pecar a Israel
Lectura del primer libro de los Reyes.

Después que hubo muerto Nabot, la palabra del Señor llegó a Elías tesbita para decirle:
«Levántate, baja al encuentro de Ajab, rey de Israel, que está en Samaría. Ahora se encuentra en la viña de Nabot, adonde ha bajado para tomar posesión de ella. Le hablarás diciendo: “Así habla el Señor: ‘¿Has asesinado y pretendes tomar posesión?’ Por esto, así habla el Señor: ‘En el mismo lugar donde los perros han lamido la sangre de Nabot, lamerán los perros también tu propia sangre’”».
Entonces Ajab se dirigió a Elías diciendo:
«Así que has dado conmigo, enemigo mío».
Respondió Elías:
«He dado contigo. Así, por haberte vendido, haciendo el mal a los ojos del Señor, yo mismo voy a traer sobre ti el desastre. Barreré tu descendencia y exterminaré en Israel a todos los varones de la familia de Ajab, del primero al último. Dispondré de tu casa como de la de Jeroboán, hijo de Nebat, y de la de Baasá, hijo de Ajías, por la irritación que me has producido y por haber hecho pecar a Israel. También contra Jezabel ha hablado el Señor diciendo: «Los perros devorarán a Jezabel en el campo de Yezrael”, y los perros devorarán a los de Ajab que mueran en la ciudad y las aves del cielo a los que mueran en el campo».
No hubo otro como Ajab que, instigado por su mujer Jezabel, se vendiera para hacer el mal a los ojos del Señor. Actuó del modo más abominable, yendo tras los ídolos, procediendo en todo como los amorreos a quienes el Señor había expulsado frente a los hijos de Israel.
Ajab, al oír estas palabras, rasgó sus vestiduras, se echó un sayal sobre el cuerpo y ayunó. Con el sayal puesto se acostaba y andaba pesadamente.
Llegó a Elías tesbita la palabra del Señor:
«¿Has visto cómo se ha humillado Ajab ante mí? No traeré el mal en los días de su vida, por haberse humillado ante mí, sino en vida de su hijo».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 5-6b. 11 y 16 (R.: cf. 3a)
R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére Dómine, quia peccávimus.

V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére Dómine, quia peccávimus.

V. Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére Dómine, quia peccávimus.

V. Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.
Líbrame de la sangre, oh, Dios,
Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia. R.
Misericordia, Señor, hemos pecado. Miserére Dómine, quia peccávimus.

Aleluya Jn 13, 34
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Os doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-: que os améis unos a otros, como yo os he amado. R.
Mandátum novum do vobis, dicit Dóminus, ut diligátis ínvicem, sicut diléxi vos.

EVANGELIO Mt 5, 43-48
Amad a vuestros enemigos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«¿Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”?. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2844 La oración cristiana llega hasta el perdón de los enemigos (cf Mt 5, 43-44). Transfigura al discípulo configurándolo con su Maestro. El perdón es cumbre de la oración cristiana; el don de la oración no puede recibirse más que en un corazón acorde con la compasión divina. Además, el perdón da testimonio de que, en nuestro mundo, el amor es más fuerte que el pecado. Los mártires de ayer y de hoy dan este testimonio de Jesús. El perdón es la condición fundamental de la reconciliación (cf 2Co 5, 18-21) de los hijos de Dios con su Padre y de los hombres entre sí (cf Juan Pablo II, DM 14).

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XII
300. Hermanos: En esta oración pública y comunitaria que vamos a hacer, no se limite cada uno a orar por sí mismo o por sus necesidades, sino oremos a Cristo el Señor por todo el pueblo.
R. Cristo óyenos.
- Pidamos para todo el pueblo cristiano la abundancia de la bondad divina. R.
- Imploremos la largueza de los dones espirituales para todos los no creyentes. R.
- Supliquemos la fortaleza del Señor para todos los que gobiernan las naciones. R.
- Pidamos al Señor, que gobierna el mundo, tiempo bueno y maduración de los frutos. R.
- Roguemos al Señor por todos nuestros hermanos que no han podido venir a esta celebración. R.
- Oremos al juez de todos los hombres por el descanso eterno de los fieles difuntos. R.
- Pidamos la clemencia del Salvador para todos nosotros, que imploramos con fe la misericordia del Señor. R.
- Imploremos la misericordia de Cristo, el Señor, en favor nuestro y de nuestros familiares, confiando en la bondad del Señor. R.
Atiende benignamente nuestras súplicas, Señor, y escucha las oraciones de tus fieles. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Concede, Señor, a cuantos nos acercamos a tu altar, el amor apasionado que enardeció al abad san N., para que, limpios de corazón y ardientes en caridad, podamos ofrecerte este sacrificio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Ad altáre tuum accedéntibus, Dómine, da nobis illum pietátis afféctum, quo beátus N., abbas, exársit, ut, mundi corde et caritáte fervéntes, tibi sacrifícium offérre valeámus. Per Christum.
PREFACIO COMÚN V
Proclamación del misterio de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque con amor celebramos su muerte, con fe viva proclamamos su resurrección, y con firme esperanza anhelamos su venida gloriosa.
Por eso, con los santos y todos los ángeles, te alabamos, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS V
Proclamatio mysterii Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Cuius mortem in caritáte celebrámus, resurrectiónem fide vívida confitémur, advéntum in glória spe firmíssima praestolámur.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Lc 12, 42
Este es el siervo fiel y prudente a quien el Señor puso al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas.
O bien: Cf. Mt 23, 11
El primero entre vosotros será vuestro servidor, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 12, 42
Fidélis servus et prudens, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram.
Vel: Mt 23, 11
Qui maior est vestrum, erit miníster vester, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Por la fuerza del sacramento que hemos recibido renueva, Señor, nuestros corazones para que, a ejemplo del abad san N., por la sabiduría de las cosas de arriba y no de las de la tierra, merezcamos aparecer juntamente con Cristo en la gloria. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Huius quod súmpsimus, Dómine, virtúte sacraménti, rénova corda nostra, ut exémplo beáti N., abbátis, quae sursum sunt, non quae super terram, sapiéntes, cum Christo in glória mereámur apparére. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 20 de junio

1. Conmemoración de san Metodio, obispo de Olimpo y mártir, que escribió varios libros en estilo conciso y elegante, y al final de la persecución bajo Diocleciano fue coronado por el martirio (c. 312).
2*. En la región de Laon, en Neustria, san Gobano, presbítero, el cual, nacido en Hibernia (hoy Irlanda), fue discípulo en Inglaterra de san Fusco, pasando luego por amor a Cristo a la Galia, donde llevó vida eremítica en los bosques (c. 670).
3*. En el monasterio de San Jacobo de Foggia, en la Apulia, san Juan de Matera, abad, insigne por su austeridad y su predicación al pueblo, que instituyó la Congregación de Pulsano en la región del Gárgano, observando la Regla de san Benito (1139).
4*. En el monasterio de Medingen, en Baviera, beata Margarita Ebner, virgen de la Orden de Predicadores, que soportó muchas aflicciones por amor a Cristo, llevando una vida ejemplar ante Dios y los hombres, y escribiendo acerca de temas místicos (1351).
5*. En Dublín, en Irlanda, muerte del beato Dermicio O’Hurley, obispo y mártir, el cual, experto en derecho, fue promovido por el papa Gregorio XIII a obispo de Cashel, y en tiempo de la reina Isabel I sufrió largos interrogatorios y torturas, rechazando las acusaciones que se le hacían, y ante el patíbulo, en Hoggen Green, proclamó que moría por la fe católica y por su condición de obispo (1584).
6*. En esa misma ciudad, conmemoración de la beata Margarita Ball, mártir, la cual, habiendo quedado viuda, acogía en su casa a sacerdotes perseguidos, a causa de lo cual, denunciada por su propio hijo, fue encarcelada y torturada, falleciendo a los setenta años en día desconocido (1584).
7*. En Nagasaki, en Japón, beatos mártires Francisco Pacheco, presbítero, con ocho compañeros (Estos son los nombres: Baltasar de Torres y Juan Bautista Zola, presbíteros; Pedro Rinsei, Vicente Kaun, Juan Kisaku, Pablo Kinsuke, Miguel Tozo y Gaspar Sadamatsu, religiosos) de la Compañía de Jesús, que fueron todos quemados vivos por odio a la fe (1626).
8*. En Londres, en Inglaterra, beatos mártires Tomás Whitbread y compañeros Guillermo Harcourt, Juan Fenwich, Juan Gavan y Antonio Turner, presbíteros de la Compañía de Jesús, que, acusados falsamente de tomar parte en la conjura para asesinar al rey Carlos II, alcanzaron el reino de los cielos al ser ajusticiados en Tyburn (1679).