martes, 8 de mayo de 2018

Martes 12 junio 2018, Martes de la X semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa por los Sacerdotes).

SOBRE LITURGIA

CARTA ENCÍCLICA "AD CATHOLICI SACERDOTII" (20-diciembre-1935)
DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XI

SOBRE EL SACERDOCIO CATÓLICO

6. Pero este argumento es de tanta y tan universal importancia, que nos parece oportuno tratar de él más de propósito en esta nuestra carta, a fin de que no solamente los que ya poseen el don inestimable de la fe, sino también cuantos con recta y pura intención van en busca de la verdad, reconozcan la sublimidad del sacerdocio católico y su misión providencial en el mundo, y sobre todo la reconozcan y aprecien los que son llamados a ella: argumento particularmente oportuno al fin de este año, que en Lourdes, a los cándidos destellos de la Inmaculada y entre los fervores del no interrumpido triduo eucarístico, ha visto al sacerdocio católico de toda lengua y de todo rito rodeado de luz divina en el espléndido ocaso del Jubileo de la Redención, extendido de Roma a todo el orbe católico, de aquella Redención de la cual nuestros amados y venerados sacerdotes son los ministros, nunca tan activos en hacer el bien como en este Año Santo extraordinario, en el cual, como dijimos en la Constitución apostólica Quod nuper, del 6 de enero de 1933 [5], se ha celebrado también el XIX centenario de la institución del sacerdocio.

7. Con esto, al mismo tiempo que esta nuestra Carta Encíclica se enlaza armónicamente con las precedentes, por medio de las cuales tratamos de proyectar la luz de la doctrina católica sobre los más graves problemas de que se ve agitada la vida moderna, es nuestra intención dar a aquellas solemnes enseñanzas nuestras un complemento oportuno.

El sacerdote es, en efecto, por vocación y mandato divino, el principal apóstol e infatigable promovedor de la educación cristiana de la juventud [6]; el sacerdote bendice en nombre de Dios el matrimonio cristiano y defiende su santidad e indisolubilidad contra los atentados y extravíos que sugieren la codicia y la sensualidad [7]; el sacerdote contribuye del modo más eficaz a la solución, o, por lo menos, a la mitigación de los conflictos sociales [8], predicando la fraternidad cristiana, recordando a todos los mutuos deberes de justicia y caridad evangélica, pacificando los ánimos exasperados por el malestar moral y económico, señalando a los ricos y a los pobres los únicos bienes verdaderos a que todos pueden y deben aspirar; el sacerdote es, finalmente, el más eficaz pregonero de aquella cruzada de expiación y de penitencia a la cual invitamos a todos los buenos para reparar las blasfemias, deshonestidades y crímenes que deshonran a la humanidad en la época presente [9], tan necesitada de la misericordia y perdón de Dios como pocas en la historia.

Aun los enemigos de la Iglesia conocen bien la importancia vital del sacerdocio; y por esto, contra él precisamente, como lamentamos ya refiriéndonos a nuestro amado México [10], asestan ante todo sus golpes para quitarle de en medio y llegar así, desembarazado el camino, a la destrucción siempre anhelada y nunca conseguida de la Iglesia misma.

[5] AAS 25 5-10.
[6] Enc. Divini illius Magistri (31 dic. 1929).
[7] Enc. Casti connubii (31 dic. 1930).
[8] Enc. Quadragesimo anno (15 mayo 1931).
[9] Enc. Caritate Christi (3 mayo 1932).
[10] Enc. Acerba animi (29 sept. 1932).


CALENDARIO

12 MARTES DE LA X SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- 1 Re 17, 7-16. La orza de harina no se vació, según la palabra que había pronunciado el Señor por boca de Elías.
- Sal 4. R. Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro.
- Mt 5, 13-16. Vosotros sois la luz del mundo.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 13 de junio, pág. 362.
CALENDARIOS: Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación: Santa María
Rosa Molas y Vallvé, virgen (S). Segorbe-Castellón, Tarragona y Tortosa-diócesis: (ML).
Salamanca: San Juan de Sahagún, presbítero (S). León y Agustinos: (MO).
Hermanas de Santa Dorotea de la Frassinetti: Santa Paula Frassinetti (S).
Guadix-Baza: San Fándila, presbítero y mártir (MO).
Orden de San Juan de Jerusalén: Santa Flora de Beaulíe, virgen (MO).
Burgos: San Juan de Sahagún, presbítero (ML).
Carmelitas: Beato Hilarión Januyzawshi, presbítero (ML).
OFM Conv.: Beatos Antonino Bajewski y compañeros, mártires (ML).
Carmelitas Descalzos: Beato Alfonso María Mazurek, religioso y mártir (ML).
Clarisas Capuchinas: Beata Florida Cerroli, religiosa (ML).
Dominicos: Beato Esteban Bandelli, presbítero (ML).
Familia salesiana: Beatos Francisco Kesy, presbítero, y compañeros, mártires (ML).
II Franciscanos: Beata Yolanda, religiosa (ML).
Misioneros Oblatos de María Inmaculada: Beatos José Cebula, presbítero, y compañeros, mártires (ML).
O. Cist. y OCSO: Santa Alicia o Aleide, monja cisterciense (ML).
Pasionistas: Beato Lorenzo Marzá Lalvi, presbítero (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: de la X semana del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa por los sacerdotes:

POR LOS SACERDOTES PRO SACERDOTIBUS
Antífona de entrada Cf. Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, sanar a los contritos de corazón y poner en libertad a los oprimidos.
Antiphona ad introitum Lc 4, 18
Spíritus Dómini super me, propter quod unxit me, evangelizáre paupéribus misit me, sanáre contrítos corde, dimíttere confráctos in remissiónem.
Oración colecta
Oh, Dios, que constituiste a tu Unigénito sumo y eterno sacerdote, te rogamos que cuantos él eligió como ministros y administradores de tus misterios, sean hallados fieles en el cumplimiento de su servicio. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Señor Dios nuestro, que para regir a tu pueblo has querido servirte del ministerio de los sacerdotes, concédeles perseverar al servicio de tu voluntad, para que, en su ministerio y en su vida, puedan buscar tu gloria en Cristo. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui Unigénitum tuum summum aeternúmque constituísti sacerdótem, praesta, ut, quos minístros tuorúmque mysteriórum dispensatóres elégit, in accépto ministério adimpléndo fidéles inveniántur. Per Dóminum.
Vel:
Dómine Deus noster, qui in regéndo pópulo tuo ministério úteris sacerdótum, tríbue illis perseverántem in tua voluntáte famulátum, ut ministério atque vita tuam váleant in Christo glóriam procuráre. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la X semana de Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Re 17, 7-16
La orza de harina no se vació, según la palabra que había pronunciado el Señor por boca de Elías

Lectura del primer libro de los Reyes.

En aquellos días, se secó el torrente donde estaba escondido Elías, pues no hubo lluvia sobre el país.
La palabra del Señor llegó entonces a Elías diciendo:
«Levántate, vete a Sarepta de Sidón y establécete, pues he ordenado a una mujer viuda de allí que te suministre alimento».
Se alzó y fue a Sarepta. Traspasaba la puerta de la ciudad en el momento en el que una mujer viuda recogía por allí leña. Elías la llamó y le dijo:
«Tráeme un poco de agua en el jarro, por favor, y beberé».
Cuando ella fue a traérsela, él volvió a gritarle:
«Tráeme, por favor, en tu mano un trozo de pan».
Ella respondió:
«Vive el Señor, tu Dios, que no me queda pan cocido; solo un puñado de harina en la orza y un poco de aceite en la alcuza. Estoy recogiendo un par de palos, entraré y prepararé el pan para mí y mi hijo, lo comeremos y luego moriremos».
Pero Elías le dijo:
«No temas. Entra y haz como has dicho, pero antes prepárame con la harina una pequeña torta y tráemela. Para ti y tu hijo la harás después. Porque así dice el Señor, Dios de
Israel:
“La orza de harina no se vaciará
la alcuza de aceite no se agotará
hasta el día en que el Señor conceda
lluvias sobre la tierra”».
Ella se fue y obró según la palabra de Elías, y comieron él, ella y su familia.
Por mucho tiempo la orza de harina no se yació ni la alcuza de aceite se agotó, según la palabra que había pronunciado el Señor por boca de Elías.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 4, 2-3. 4-5. 7-8 (R.: cf. 7)
R.
Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro. Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

V. Escúchame cuando te invoco, Dios de mi justicia;
tú que en el aprieto me diste anchura,
ten piedad de mi y escucha mi oración.
Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor,
amaréis la falsedad y buscaréis el engaño? R.
Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro. Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

V. Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,
y el Señor me escuchará cuando lo invoque.
Temblad y no pequéis,
reflexionad en el silencio de vuestro lecho. R.
Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro. Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

V. Hay muchos que dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha,
si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?»
Pero tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría
que si abundara en su trigo y en su vino. R.
Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro. Leva in signum super nos lumen vultus tui, Domine.

Aleluya Mt 5, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre. R. Sic luceat lux vestra coram hominibus, ut videant opera vestra bona et glorificent Patrem vestrum.

EVANGELIO Mt 5, 13-16
Vosotros sois la luz del mundo
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 9-febrero- 2014
Todos nosotros, los bautizados, somos discípulos misioneros y estamos llamados a ser en el mundo un Evangelio viviente: con una vida santa daremos "sabor" a los distintos ambientes y los defenderemos de la corrupción, como lo hace la sal; y llevaremos la luz de Cristo con el testimonio de una caridad genuina. Pero si nosotros, los cristianos, perdemos el sabor y apagamos nuestra presencia de sal y de luz, perdemos la eficacia. ¡Qué hermosa misión la de dar luz al mundo! Es una misión que tenemos nosotros. ¡Es hermosa! Es también muy bello conservar la luz que recibimos de Jesús, custodiarla, conservarla. El cristiano debería ser una persona luminosa, que lleva luz, que siempre da luz. Una luz que no es suya, sino que es el regalo de Dios, es el regalo de Jesús. Y nosotros llevamos esta luz. Si el cristiano apaga esta luz, su vida no tiene sentido: es un cristiano sólo de nombre, que no lleva la luz, una vida sin sentido. Pero yo os quisiera preguntar ahora: ¿cómo queréis vivir? ¿Como una lámpara encendida o como una lámpara apagada? ¿Encendida o apagada? ¿Cómo queréis vivir? [la gente responde: ¡Encendida!] ¡Lámpara encendida! Es precisamente Dios quien nos da esta luz y nosotros la damos a los demás. ¡Lámpara encendida! Ésta es la vocación cristiana.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VII
295. Oremos al Señor, Dios de nuestros padres, para que nos escuche y tenga piedad de nosotros.
- Por la unidad y la libertad de la santa Iglesia católica y apostólica. Roguemos al Señor.
- Por la vida, el ministerio y la salud de nuestro Padre el papa N. y de nuestro obispo N., y por el pueblo y el clero que ama a Cristo. Roguemos al Señor.
- Por la paz y el progreso de las naciones. Roguemos al Señor.
- Por el perdón de nuestros pecados y la liberación de toda violencia, división y peligro. Roguemos al Señor.
- Por esta comunidad, congregada en el nombre de Jesucristo, y por cuantos no han podido venir a esta celebración. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios de bondad, que escuches nuestras oraciones y derrames sobre nosotros la abundancia de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, tú has querido que tus sacerdotes sean ministros del santo altar y del pueblo, concede propicio, por la eficacia de este sacrificio, que el ministerio de tus siervos te sea siempre grato y dé, en tu Iglesia, frutos que siempre permanezcan. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, qui sacerdótes tuos sacris altáribus tuóque pópulo ministráre voluísti, per huius sacrifícii virtútem concéde propítius, ut eórum servítium tibi iúgiter pláceat, et fructum qui semper manet in Ecclésia tua váleat afférre. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA D 1. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS I
Antífona de la comunión Cf. Jn 17, 17-18
Padre santo, santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Jn 17, 17-18
Pater sancte, sanctífica eos in veritáte: sermo tuus véritas est. Sicut tu me misísti in mundum, et ego misi eos in mundum, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Señor, que el sacrificio santo que te hemos ofrecido y recibido en comunión llene de vida a tus sacerdotes y a tus fieles, para que, unidos a ti por un amor constante, puedan servir dignamente a tu majestad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacerdótes tuos, Dómine, et omnes fámulos tuos vivíficet divína, quam obtúlimus et súmpsimus, hóstia, ut, perpétua tibi caritáte coniúncti, digne famulári tuae mereántur maiestáti. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 13 de junio
M
emoria de san Antonio, presbítero y doctor de la Iglesia, el cual, nacido en Portugal, primero fue canónigo regular y después entró en la Orden recién fundada de los Hermanos Menores, para propagar la fe entre los pueblos de África, pero se dedicó a predicar por Italia y Francia, atrayendo a muchos a la verdadera doctrina. Escribió sermones notables por su doctrina y estilo, y por mandato de san Francisco enseñó teología a los hermanos, hasta que en Pádua descansó en el Señor (1231).
2. En la vía Ardeatina, a siete miliarios de la ciudad de Roma, santa Felícula, mártir (90).
3. En Alejandría, en Egipto, beato Aquíleo, obispo, insigne por su erudición, su fe, su vida y costumbres (312).
4. En Leucosia (hoy Nicosia), en la isla de Chipre, san Trifilio, obispo, que defendió enérgicamente la fe de Nicea y fue un orador excelente en su época, comentando espléndidamente el Cantar de los Cantares, como cuenta san Jerónimo (370).
5. En Abruzzo, san Ceteo o Peregrino, obispo de Amiterno, el cual, al invadir los lombardos la región, fue acusado de haber entregado la ciudad y le condenaron a ser arrojado a un río (c. 600).
6. En Alejandría, en Egipto, san Eulogio, obispo, célebre por su doctrina, al que el papa san Gregorio I Magno escribió varias cartas, diciendo de él: «no está lejos de mí el que está unido a mí» (c. 607).
7*. Cerca de Limoges, en Aquitania, san Salmodio, eremita (s. VII).
8*. En la región de Lyon, en la Galia, san Ragneberto, mártir, el cual, de origen noble y adornado de virtudes, se hizo odioso a Ebroino, maestro de palacio, quien lo envió al destierro y finalmente lo hizo asesinar (680).
9*. En el valle de Larboust, en los montes Pirineos, san Aventino, eremita y mártir, muerto, según la tradición, a manos de los sarracenos (s. VIII).
10. En Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía, san Fandila, presbítero y monje, que en la persecución bajo los sarracenos, en tiempo del emir Mohamed I fue degollado por su fe en Cristo (853).
11*. En el monasterio de Clairvaux, en Borgoña, beato Gerardo, monje, hermano de san Bernardo, que doctrinalmente preparado, demostró una especial sagacidad y criterio en el campo de la espiritualidad (1138).
12. En Hue, en Annam (hoy Vietnam), santos Agustín Phan Viet Huy y Nicolás Bui Viet The, mártires, los cuales, llevados primero por el miedo, profanaron la cruz, pero arrepentidos inmediatamente, solicitaron del emperador Minh Mang ser juzgados de nuevo como cristianos, siendo heridos mortalmente y arrojados, aún vivos, al mar desde una nave (1839).
13*. En la aldea de Naumowicze, cercana a Grodno, en Polonia (hoy Bielorrusia), beata María Ana Biernacka, madre de familia y mártir, que durante la ocupación militar en tiempo de guerra, se entregó a los soldados para salvar a su nuera encinta, siendo fusilada inmediatamente, alcanzando así la palma del martirio (1943).