lunes, 21 de mayo de 2018

Lunes 25 junio 2018, Lunes de la XII semana del Tiempo Ordinario, feria.

SOBRE LITURGIA

CARTA ENCÍCLICA "AD CATHOLICI SACERDOTII" (20-diciembre-1935)
DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XI

SOBRE EL SACERDOCIO CATÓLICO

Celibato

32. Íntimamente unida con la piedad, de la cual le ha de venir su hermosura y aun la misma firmeza, es aquella otra preciosísima perla del sacerdote católico, la castidad, de cuya perfecta guarda en toda su integridad tienen los clérigos de la Iglesia latina, constituidos en Ordenes mayores, obligación tan grave que su quebrantamiento sería además sacrilegio [72]. Y si los de las Iglesias orientales no están sujetos a esta ley en todo su rigor, no obstante aun entre ellos es muy considerado el celibato eclesiástico; y en ciertos casos, especialmente en los más altos grados de la jerarquía, es un requisito necesario y obligatorio.

33. Aun con la simple luz de la razón se entrevé cierta conexión entre esta virtud y el ministerio sacerdotal. Siendo verdad que Dios es espíritu [73], bien se ve cuánto conviene que la persona dedicada y consagrada a su servicio en cierta manera se despoje de su cuerpo. Ya los antiguos romanos habían vislumbrado esta conveniencia. El orador más insigne que tuvieron cita una de sus leyes, cuya expresión era: «A los dioses, diríjanse con castidad»; y hace sobre ella este comentario: «Manda la ley que acudamos a los dioses con castidad, se entiende del alma, en la que está todo, mas no excluye la castidad del cuerpo; lo que quiere decir es que, aventajándose tanto el alma al cuerpo, y observándose el ir con castidad de cuerpo, mucho más se ha de observar el llevar la del alma» [74]. En el Antiguo Testamento mandó Moisés a Aarón y a sus hijos, en nombre de Dios, que no salieran del Tabernáculo y, por lo tanto, que guardasen continencia durante los siete días que duraba su consagración [75].

34. Pero al sacerdocio cristiano, tan superior al antiguo, convenía mucha mayor pureza. La ley del celibato eclesiástico, cuyo primer rastro consignado por escrito, lo cual supone evidentemente su práctica ya más antigua, se encuentra en un canon del concilio de Elvira [76] a principios del siglo IV, viva aún la persecución, en realidad no hace sino dar fuerza de obligación a una cierta y casi diríamos moral exigencia, que brota de las fuentes del Evangelio y de la predicación apostólica. El gran aprecio en que el divino Maestro mostró tener la castidad, exaltándola como algo superior a las fuerzas ordinarias [77]; el reconocerle a El como flor de Madre virgen [78] y criado desde la niñez en la familia virginal de José y María; el ver su predilección por las almas puras, como los dos Juanes, el Bautista y el Evangelista; el oír, finalmente, cómo el gran Apóstol de las Gentes, tan fiel intérprete de la ley evangélica y del pensamiento de Cristo, ensalza en su predicación el valor inestimable de la virginidad, especialmente para más de continuo entregarse al servicio de Dios: «El no casado se cuida de las cosas del Señor y de cómo ha de agradar a Dios» [79]; todo esto era casi imposible que no hiciera sentir a los sacerdotes de la Nueva Alianza el celestial encanto de esta virtud privilegiada, aspirar a ser del número de aquellos que son capaces de entender esta palabra [80], y hacerles voluntariamente obligatoria su guarda, que muy pronto fue obligatoria, por severísima ley eclesiástica, en toda la Iglesia latina. Pues, a fines del siglo IV, el concilio segundo de Cartago exhorta a que guardemos nosotros también aquello que enseñaron los apóstoles, y que guardaron ya nuestros antecesores [81].

[72] CIC (1917) c.132, § 1.
[73] Jn 4,24.
[74] Cicerón, De leg. 2. 8 y 10.
[75] Cf. Lev 33-35.
[76] Conc. Elvira, c. 33 (Mansi 2, 11).
[77] Cf. Mt 19,11.
[78] Brev. Rom. Hymn. ad Laudes in festo SS. Nom. Iesu.
[79] 1 Cor 7,32.
[80] Cf. Mt 19,11.
[81] Conc. Cartag.. 11 c. 2 (Mansi 3, 191).


CALENDARIO

25 LUNES DE LA XII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- 2 Re 17, 5-8. 13-15a. 18. El Señor apartó a Israel de su presencia y solo quedó la tribu de Judá.
- Sal 59. R. Que tu mano salvadora, Señor, nos responda.
- Mt 7, 1-5. Sácate primero la viga del ojo.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 26 de junio, pág. 381.

CALENDARIOS: Jaca: Santa Orosia, virgen y mártir (S).
Arzobispado Castrense: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Calahorra y La Calzada-Logroño: San Felices de Bilibio, presbítero (ML).
Córdoba: San Josemaría Escrivá (ML-trasladada).
Canónigos Regulares de Letrán y Hospitalarias de la Misericordia de Jesús de la Orden de San Agustín: Beata María Lhuilier, virgen y mártir (ML).

TEXTOS MISA

XII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO. HEBDOMADA XII PER ANNUM
Antífona de Entrada Cf. Sal 27, 8-9
El Señor es fuerza para su pueblo, apoyo y salvación para su Ungido. Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad, sé su pastor por siempre.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 27, 8-9
Dóminus fortitúdo plebis suae, et protéctor salutárium Christi sui est. Salvum fac pópulum tuum, Dómine, et bénedic hereditáti tuae, et rege eos usque in saeculum.
Se dice Gloria. Dícitur Gloria in excelsis.
Oración colecta
Concédenos tener siempre, Señor, respeto y amor a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Sancti nóminis tui, Dómine, timórem páriter et amórem fac nos habére perpétuum, quia numquam tua gubernatióne destítuis, quos in soliditáte tuae dilectiónis instítuis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XII semana de Tiempo Ordinario, año par ( Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 2 Re 17, 5-8. 13-15a. 18
El Señor apartó a Israel de su presencia y sólo quedó la tribu de Judá
Lectura del segundo libro de los Reyes.

En aquellos días, avanzó Salmanasar, rey de Asiria, contra todo el país, comenzando por Samaría, a la que puso sitio durante tres años, hasta que, el año noveno de Oseas, el rey de Asiria la conquistó. Deportó a Israel a Asiria y lo estableció en Jalaj, en el Jabor, río de Gozán, así como en las ciudades de los medos.
Esto sucedió porque los hijos de Israel habían pecado contra el Señor, su Dios, que los había sacado de la tierra de Egipto, sustrayéndolos a la mano del faraón, rey de Egipto; porque dieron culto a otros dioses y siguieron las costumbres de aquellas naciones que el Señor había expulsado ante ellos.
Pues el Señor había advertido a Israel y a Judá, por boca de todos los profetas y videntes:
«Convertíos de vuestros malos caminos y guardad mis mandamientos y decretos, conforme a la ley que prescribí a vuestros padres y que les transmití por mano de mis siervos los profetas».
Pero no hicieron caso, manteniendo dura la cerviz como habían hecho sus padres, que no confiaron en el Señor, su Dios. Despreciaron así sus leyes y la alianza que estableció con sus padres, tanto como las exigencias que les impuso.
Y se encolerizó el Señor sobremanera contra Israel, apartándolos de su presencia.
Solo quedó la tribu de Judá.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 59, 3. 4-5. 12-14 (R.: 7b)
R.
Que tu mano salvadora, Señor, nos responda. Salvus fac déxtera tua, Dómine, et exáudi nos.

V. Oh Dios, nos rechazaste y rompiste nuestras filas
estabas airado, pero restáuranos. R.
Que tu mano salvadora, Señor, nos responda. Salvus fac déxtera tua, Dómine, et exáudi nos.

V. Has sacudido y agrietado el país:
repara sus grietas, que se desmorona.
Hiciste sufrir un desastre a tu pueblo,
dándole a beber un vino de vértigo. R.
Que tu mano salvadora, Señor, nos responda. Salvus fac déxtera tua, Dómine, et exáudi nos.

V. Oh, Dios, nos has rechazado
y no sales ya con nuestras tropas.
Auxílianos contra el enemigo,
que la ayuda del hombre es inútil.
Con Dios haremos proezas,
él pisoteará a nuestros enemigos. R.
Que tu mano salvadora, Señor, nos responda. Salvus fac déxtera tua, Dómine, et exáudi nos.

Aleluya Heb 4, 12ad
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. La palabra de Dios es viva y eficaz; juzga los deseos e intenciones del corazón. R. Vivis est sermo Dei, et éfficax, et discrétor cogitatiónum et intentiónum cordis.

EVANGELIO Mt 7, 1-5
Sácate primero la viga del ojo
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque seréis juzgados como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros.
¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?
¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame que te saque la mota del ojo”, teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco Ex. Ap. Evangelii gaudium 179
Lo que hagamos con los demás tiene una dimensión trascendente: «Con la medida con que midáis, se os medirá» (Mt 7, 2); y responde a la misericordia divina con nosotros: «Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados; dad y se os dará […] Con la medida con que midáis, se os medirá» (Lc 6, 36-38). Lo que expresan estos textos es la absoluta prioridad de la «salida de sí hacia el hermano» como uno de los dos mandamientos principales que fundan toda norma moral y como el signo más claro para discernir acerca del camino de crecimiento espiritual en respuesta a la donación absolutamente gratuita de Dios. Por eso mismo «el servicio de la caridad es también una dimensión constitutiva de la misión de la Iglesia y expresión irrenunciable de su propia esencia». (Benedicto XVI, Motu proprio Intima Ecclesiae natura, 11 noviembre 2012). Así como la Iglesia es misionera por naturaleza, también brota ineludiblemente de esa naturaleza la caridad efectiva con el prójimo, la compasión que comprende, asiste y promueve.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVI
304. Oremos a Dios Padre.
- Por la Iglesia, en la pluralidad de ministerios y carismas. Roguemos al Señor.
- Por los que trabajan en las diversas profesiones. Roguemos al Señor.
- Por los impedidos y minusválidos. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, que queremos ser fieles a nuestra vocación de cristianos. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor, los ruegos de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza y concédenos que, purificados por su eficacia, te ofrezcamos el obsequio agradable de nuestro corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, sacrifícium placatiónis et laudis, et praesta, ut, huius operatióne mundáti, beneplácitum tibi nostrae mentis offerámus afféctum. Per Christum.
PREFACIO COMÚN I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz el universo; y así, exaltado sobre todo cuanto existe, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS I
De universali restauratione in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo ómnia instauráre tibi complácuit, et de plenitúdine eius nos omnes accípere tribuísti. Cum enim in forma Dei esset, exinanívit semetípsum, ac per sánguinem crucis suae pacificávit univérsa; unde exaltátus est super ómnia et ómnibus obtemperántibus sibi factus est causa salútis aetérnae.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Sal 144, 15
Los ojos de todos te están aguardando, Señor; tú les das la comida a su tiempo.
O bien: Cf. Jn 10, 11. 15
Yo soy el Buen Pastor, yo doy mi vida por las ovejas, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Ps 144, 15
Oculi ómnium in te sperant, Dómine, et tu das illis escam in témpore opportúno.
Vel: Jn 10, 11. 15
Ego sum pastor bonus, et ánimam meam pono pro óvibus meis, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Renovados por la recepción del Cuerpo santo y de la Sangre preciosa, imploramos tu bondad, Señor, para obtener con segura clemencia lo que celebramos con fidelidad constante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacri Córporis et Sánguinis pretiósi alimónia renováti, quaesumus, Dómine, cleméntiam tuam, ut, quod gérimus devotióne frequénti, certa redemptióne capiámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 26 de junio

1. En Roma, conmemoración de los santos Juan y Pablo, a los que se dedicó una basílica en el monte Celio, en el Clivo Scauro, durante el tiempo del senador Pammaquio (s. IV).
2. En Trento, en la región de Venecia, san Vigilio, obispo, quien recibió de san Ambrosio de Milán las institutionis insignia, junto con una instrucción pastoral, dedicándose a evangelizar la región encomendada y tratando de extirpar lo que quedaba de la idolatría. Se asegura que consumó su martirio por el nombre de Cristo, golpeado por hombres crueles (405).
3*. En Nola, de la Campania, san Deodato, obispo, que sucedió a san Paulino (405).
4. En la región de Poitiers, en Aquitania, san Maxencio, abad, insigne por su virtud (c. 515).
5. En Tesalónica, de Macedonia, san David, eremita, que pasó casi ochenta años recluido en una celda, fuera de los muros de la ciudad (c. 540).
6. En Valenciennes, en Austrasia, santos Salvio, obispo, y su discípulo, que llegaron a esta región procedentes de Arvernia, y que fueron asesinados bajo Winegardo, señor del lugar (s. VIII).
7. En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, san Pelayo, mártir, que a los trece años, por querer conservar su fe en Cristo y su castidad ante las costumbres deshonestas de Abd al-Rahmán III, califa de los musulmanes, consumó su martirio glorioso al ser despedazado con tenazas (925).
8. En Belley, en Saboya, san Antelmo, obispo, monje de la Gran Cartuja, que restauró los edificios destruidos por una gran nevada. Elegido prior, convocó el capítulo general, y designado obispo, se distinguió por su aplicación firme y decidida en la corrección de los clérigos y en la reforma de las costumbres (1177).
9*. En una nave anclada ante el puerto de Rochefort, en Francia, beato Raimundo Petiniaud de Jourgnac, presbítero y mártir, arcediano de Limoges, que en tiempos de la Revolución Francesa, por razón de ser sacerdote, fue encarcelado en condiciones pésimas y, víctima de las enfermedades, consumó su martirio (1794).
10*. En Cambrai, en Francia, beatas Magdalena Fontaine, Francisca Lanel, Teresa Fantou y Juana Gérard, vírgenes y mártires, que siendo Hijas de la Caridad, durante la Revolución Francesa fueron condenadas a muerte, conduciéndolas al suplicio coronadas con el rosario (1794).
11. En la aldea Qianshengzhuang, cerca de la ciudad de Liushuitao, en la provincia de Hebei, en China, san José Ma Taishun, mártir, el cual, siendo médico y catequista, a pesar de que durante la persecución llevada a cabo por la secta de los Yihetuan todos los miembros de su familia abandonasen la fe, él prefirió dar testimonio de Cristo derramando su sangre (1900).
12. En Jalisco, en el territorio de Guadalajara, en México, san José María Robles, presbítero y mártir, que fue colgado de un árbol durante la persecución contra la Iglesia en tiempo de la Revolución Mexicana (1927).
13*. En Treviso, en Italia, beato Andrés Jacinto Longhin, obispo, que en las dificultades de la guerra acudió generoso a las necesidades de los prófugos y cautivos, y, en medio de la agitación de su tiempo, con singular solicitud defendió los derechos de los obreros, los agricultores y de todos los necesitados (1936).
14*. En los bosques de Birok, cerca de la ciudad de Stradch, en la región de Lviv, en Ucrania, beatos Nicolás Konrad, presbítero, y Vladimiro Pryjma, que, bajo un régimen contrario a Dios, dieron testimonio de la esperanza en la resurrección de Cristo sin ningún temor a la muerte (1941).
15*. En la aldea de Sykhiv, también en la región de Lviv, beato Andrés Iscak, presbítero y mártir, que en la misma persecución fue fusilado por su fe en Cristo (1941).
16. En Roma, san Josémaría Escrivá de Balaguer, presbítero, fundador del Opus Dei y de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz (1975).