lunes, 28 de mayo de 2018

Lunes 2 julio 2018, Lunes de la XIII semana del Tiempo Ordinario, feria ( o misa votiva de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo).

SOBRE LITURGIA

DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA

La preciosísima Sangre de Cristo

175. En la revelación bíblica, tanto en la fase de figura, propia del Antiguo Testamento, como en la de cumplimiento y perfección, propia del Nuevo, la sangre aparece íntimamente relacionado con la vida, y como antítesis con la muerte, con el éxodo y la pascua, con el sacerdocio y los sacrificios cultuales, con la redención y la alianza.

Las figuras del Antiguo Testamento referidas a la sangre y a su valor salvífico se han realizado de modo perfecto en Cristo, sobre todo en su Pascua de Muerte y Resurrección. Por esto el misterio de la Sangre de Cristo ocupa un puesto central en la fe y en la salvación.

Con el misterio de la Sangre salvadora se relacionan o remiten al mismo:
- el acontecimiento de la Encarnación del Verbo (cfr. Jn 1,14) y el rito de incorporación del recién nacido Jesús al pueblo de la Antigua Alianza, mediante la circuncisión (cfr. Lc 2,21);
- la figura bíblica del Cordero, con una multitud de aspectos e implicaciones: "Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Jn 1,29.36); en la que confluye la imagen del "Siervo sufriente" de Isaías 53, que carga sobre sí los sufrimientos y el pecado de la humanidad (cfr. Is 53,4-5); "Cordero pascual" (cfr. Ex 12,1; Jn 12,36), símbolo de la redención de Israel (cfr. Hech 8,31-35; 1 Cor 5,7; 1 Pe 1,18-20);
- el "cáliz de la pasión", del que habla Jesús, aludiendo a su inminente muerte redentora, cuando pregunta a los hijos de Zebedeo: "¿Podéis beber el cáliz que yo voy a beber?" (Mt 20,22; cfr. Mc 10,38) y el cáliz de la agonía del huerto de los olivos (cfr. Lc 22,42-43), acompañado del sudor de sangre (cfr. Lc 22,44);
- el cáliz eucarístico, que en el signo del vino contiene la Sangre de la Alianza nueva y eterna, derramada por la remisión de los pecados, y es memorial de la Pascua del Señor (cfr. 1 Cor 11,25) y bebida de salvación, conforme a las palabras del Maestro: "el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día" (Jn 6,54);
- el acontecimiento de la muerte, porque mediante la sangre derramada en la Cruz, Cristo puso en paz el cielo y la tierra (cfr. Col 1,20);
- el golpe de la lanza que atravesó al Cordero inmolado, de cuyo costado abierto brotaron sangre y agua (cfr. Jn 19,34), testimonio de la redención realizada, signo de la vida sacramental de la Iglesia – agua y sangre, Bautismo y Eucaristía -, símbolo de la Iglesia nacida de Cristo dormido en la Cruz.

176. Con el misterio de la sangre se relacionan, de modo particular, los títulos cristológicos de Redentor: Cristo con su sangre inocente y preciosa nos ha rescatado de la antigua esclavitud (cfr. 1 Pe 1,19) y nos "limpia de todo pecado" (1 Jn 1,7); de sumo Sacerdote de los "bienes futuros", porque Cristo "no con sangre de machos cabríos y becerros, sino con su propia sangre entró una vez para siempre en el santuario, obteniéndonos la redención eterna" (Heb 9,11-12); de Testigo fiel (cfr. Ap 1,5) que hace justicia a la sangre de los mártires (cfr. Ap 6,10), que "fueron inmolados por la Palabra de Dios y por el testimonio que dieron de la misma" (Ap 6,9); de Rey, el cual, Dios, "reina desde el madero", adornado con la púrpura de su propia sangre; de Esposo y Cordero de Dios, en cuya sangre han lavado sus vestiduras los miembros de la comunidad eclesial – la Esposa –(cfr. Ap 7,14; Ef 5,25-27).

177. La extraordinaria importancia de la Sangre salvadora ha hecho que su memoria tenga un lugar central y esencial en la celebración del misterio del culto: ante todo en el centro mismo de la asamblea eucarística, en la que la Iglesia eleva a Dios Padre, en acción de gracias, el "cáliz de la bendición" (1 Cor 10,16) y lo ofrece a los fieles como sacramento de verdadera y real "comunión con la sangre de Cristo" (1 Cor 10,16), y también en el curso del Año Litúrgico. La Iglesia conmemora el misterio de la Sangre, no sólo en la solemnidad del Cuerpo y Sangre de Señor (jueves siguiente a la solemnidad de la Santísima Trinidad), sino también en otras muchas celebraciones, de manera que la memoria cultual de la Sangre que nos ha rescatado (cfr. 1 Pe 1,18) está presente durante todo el Año. Por ejemplo, en el Tiempo de Navidad, en las Vísperas, la Iglesia, dirigiéndose a Cristo canta: "Nos quoque, qui sancto tuo/ redempti sumus sanguine,/ ob diem natalis tui/ hymnum novum concinimus". Pero sobre todo en el Triduo pascual, el valor y la eficacia redentora de la Sangre de Cristo son objeto de memoria y adoración constante. El Viernes Santo, durante la adoración de la Cruz, resuena el canto: "Mite corpus perforatur, sanguis unde profluit;/ terra, pontus, astra, mundus quo lavantur flumine!"; y en mismo día de Pascua: "Cuius corpus sanctissimum/ in ara crucis torridum,/ sed et cruorem roseum/ gustando, Deo vivimus"

En algunos lugares y Calendarios particulares, la fiesta de la preciosísima Sangre de Cristo se celebra todavía el 1 de Julio: en ella se recuerdan los títulos del Redentor.

178. La veneración de la Sangre de Cristo ha pasado del culto litúrgico a la piedad popular, en la que tiene un amplio espacio y numerosas expresiones. Entre éstas hay que recordar:
- la Corona de la preciosa Sangre de Cristo, en la que con lecturas bíblicas y oraciones son objeto de meditación piadosa "siete efusiones de sangre" de Cristo, explícita o implícitamente recordadas en los Evangelios: la sangre derramada en la circuncisión, en el huerto de los olivos, en la flagelación, en la coronación de espinas, en la subida al Monte Calvario, en la crucifixión, en el golpe de la lanza;
las Letanías de la Sangre de Cristo: el formulario actual, aprobado por el Papa Juan XXIII el 24 de Febrero de 1960, se despliega desde un argumento en el que la línea histórico-salvífica es claramente visible y las referencias a pasajes bíblicos son numerosas;
la Hora de adoración a la preciosa Sangre de Cristo, que adquiere una gran variedad de formas, pero con un único objetivo: la alabanza y la adoración de la Sangre de Cristo presente en la Eucaristía, el agradecimiento por los dones de la redención, la intercesión para alcanzar misericordia y perdón, la ofrenda de la Sangre preciosa por el bien de la Iglesia;
el Vía Sanguinis: un ejercicio de piedad reciente que, por motivos antropológicos y culturales, ha tenido su origen en África, donde hoy está particularmente extendido entre las comunidades cristianas. En el Vía Sanguinis los fieles, avanzando de un lugar a otro como en el Vía Crucis, reviven los diversos momentos en los que el Señor Jesús derramó su sangre por nuestra salvación.

179. La veneración de la Sangre del Señor, derramada para nuestra salvación, y la conciencia de su inmenso valor han favorecido la difusión de representaciones iconográficas aceptadas por la Iglesia. Hay dos tipos fundamentales: la que hace referencia al cáliz eucarístico, que contiene la Sangre de la nueva y eterna Alianza, y la que sitúa en el centro de la imagen a Jesús crucificado, de cuyas manos, pies y costado brota la Sangre salvadora. A veces la Sangre inunda la tierra abundantemente, como un torrente de gracia que purifica los pecados; a veces junto a la cruz se representan cinco Ángeles, que recogen cada uno en un cáliz la Sangre que mana de las cinco heridas; esta acción a veces la realiza una figura femenina, que representa a la Iglesia, Esposa del Cordero.

CALENDARIO

2 LUNES DE LA XIII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- Am 2, 6-10. 13-16. Pisotean en el polvo de la tierra la cabeza de los pobres.
- Sal 49. R. Atención los que olvidáis a Dios.
- Mt 8, 18-22. Sígueme.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 3 de julio, pág. 394.
CALENDARIOS: Orihuela-Alicante, en la ciudad de Alicante: Dedicación de la iglesia-concatedral (MO).
Jesuitas: Santos Bernardino Realino, Juan Francisco de Regis y Francisco de Gerónimo; beatos Julián Maunoir y Antonio Baldinucci, presbíteros (ML).
Lleida: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Salvador Giménez Valls, obispo (2005).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XIII Domingo del T. Ordinario (o de otro Domingo del T. Ordinario).

Misa votiva:

DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Esta misa se dice con vestiduras de color rojo.
DE PRETIOSISSIMO SANGUINE DOMINI NOSTRI IESU CHRISTI
In hac Missa adhibetur color ruber.
Antífona de entrada Cf. Ap 5, 9-10
Señor, con tu sangre has adquirido para Dios hombres de toda tribu, lengua, pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro Dios un reino.
Ant. ad introitum Cf. Ap 5, 9-10
Redemísti nos, Dómine, in Sánguine tuo, ex omni tribu et lingua et pópulo et natióne, et fecísti nos Deo nostro regnum.
Oración colecta
Oh, Dios, que has redimido a todos los hombres con la Sangre preciosa de tu Unigénito, conserva en nosotros la acción de tu misericordia, para que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación, merezcamos alcanzar sus frutos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui pretióso Unigéniti tui Sánguine univérsos hómines redemísti, consérva in nobis opus misericórdiae tuae, ut, nostrae salútis mystérium iúgiter recoléntes, eiúsdem fructum cónsequi mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XIII semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 2, 6-10. 13-16
Pisotean en el polvo de la tierra la cabeza de los pobres
Lectura de la profecía de Amos.

Esto dice el Señor:
«Por tres crímenes de Israel,
y por cuatro,
no revocaré mi sentencia:
por haber vendido al inocente por dinero
y al necesitado por un par de sandalias;
pisoteando en el polvo de la tierra
la cabeza de los pobres,
tuercen el proceso de los débiles;
porque padre e hijo se llegan juntos
a una misma muchacha,
profanando así mi santo nombre;
sobre ropas tomadas en prenda
se echan junto a cualquier altar,
beben en el templo de su Dios
el vino de las multas.
Yo había exterminado
a los amorreos delante de Israel,
altos como cedros, fuertes como encinas;
destruí su fruto por arriba,
sus raíces por abajo.
Yo os había sacado de Egipto
y conducido por el desierto cuarenta años,
hasta ocupar la tierra del amorreo.
Pues bien, yo hundiré el suelo bajo vosotros
como lo hunde una carreta cargada de gavillas.
El más veloz no podrá huir,
ni el más fuerte valerse de su fuerza,
ni el guerrero salvar su propia vida.
El arquero no resistirá,
ni el de pies ligeros podrá salvarse,
ni el jinete salvará su vida.
El más intrépido entre los guerreros
huirá desnudo aquel día»
—oráculo del Señor—.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 49, 16bc-17. 18-19. 20-21. 22-23 (R.: 22a)
R.
Atención, los que olvidáis a Dios. Intellégite hæc, qui obliviscímini Deum

V. ¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos?» R.
Atención, los que olvidáis a Dios. Intellégite hæc, qui obliviscímini Deum

V. Cuando ves un ladrón, corres con él;
te mezclas con los adúlteros;
sueltas tu lengua para el mal,
tu boca urde el engaño.» R.
Atención, los que olvidáis a Dios. Intellégite hæc, qui obliviscímini Deum

V. Te sientas a hablar contra tu hermano,
deshonras al hijo de tu madre;
esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.» R.
Atención, los que olvidáis a Dios. Intellégite hæc, qui obliviscímini Deum

V. Atención, los que olvidáis a Dios,
no sea que os destroce sin remedio.
El que me ofrece acción de gracias,
ése me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios.» R.
Atención, los que olvidáis a Dios. Intellégite hæc, qui obliviscímini Deum

Aleluya Cf. Sal 94, 8a. 7D
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor. R. Hódie, nolíte obduráre corda vestra, sed vocem Dómini audíte.

EVANGELIO Mt 8, 18-22
Sígueme
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de cruzar a la otra orilla.
Se le acercó un escriba y le dijo:
«Maestro, te seguiré adonde vayas».
Jesús le respondió:
«Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».
Otro, que era de los discípulos, le dijo:
«Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre».
Jesús le replicó:
«Tú, sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 30-junio-2014
Para ser verdadero, el testimonio "debe ser sin condiciones". El Evangelio propuesto por la liturgia del día (Mt 8, 18-22) es claro al respecto. "Hemos escuchado lo que dice el Señor" al discípulo, que para seguirle pide una condición: "Señor déjame primero ir a enterrar a mi padre". Pero "el Señor lo detiene: ¡No!". En efecto, "el testimonio es sin condiciones, debe ser firme, debe ser decidido, debe tener el lenguaje, tan fuerte, de Jesús: ¡sí sí, no no!". Es exactamente "este el lenguaje del testimonio".

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario I
289. Imploremos, hermanos, la piedad de Dios Padre todopoderoso, y pidámosle que escuche nuestra oración.
- Para que conceda a la Iglesia el gozo del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
- Para que otorgue a los pueblos la concordia leal y pacífica. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los desterrados el gozo del retorno. Roguemos al Señor.
- Para que a nosotros, su pueblo, nos haga crecer en la fe, nos purifique el corazón y nos abra la puerta del reino eterno. Roguemos al Señor.
Muestra, Padre celestial, tu bondad al pueblo que te suplica, para que reciba sin tardanza lo que pide confiadamente, siguiendo tu inspiración. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al presentar a tu majestad nuestras ofrendas, te suplicamos, Señor, que en estos misterios nos acerquemos a Jesús, Mediador de la nueva alianza, y renovemos la aspersión salvadora de su Sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Maiestáti tuae, Dómine, oblatiónis nostrae múnera proferéntes, ad novi testaménti Mediatórem Iesum his mystériis accedámus, eiúsque aspersiónem Sánguinis salutíferam innovémus. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PREFACIO COMÚN III
Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del género humano, sino también su bondadoso restaurador.
Por eso, con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los redimidos y unánimes te bendicen tus santos.
Con ellos, unidos a todos los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS III
Laudes Deo pro creatione et reformatione hominis.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui per Fílium dilectiónis tuae, sicut cónditor géneris es humáni, ita benigníssimus reformátor.
Unde mérito tibi cunctae sérviunt creatúrae, te redémpti rite colláudant univérsi, et uno Sancti tui te corde benedícunt.
Quaprópter et nos cum ómnibus te Angelis celebrámus, iucúnda semper confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Cf. 1 Cor 10, 16
El cáliz de la bendición que bendecimos es comunión de la Sangre de Cristo; el pan que partimos es participación del Cuerpo del Señor.
Antiphona ad communionem Cf. 1Co 10,16
Calix benedictiónis, cui benedícimus, communicátio Sánguinis Christi est; et panis, quem frángimus, participátio Córporis Dómini est.
Oración después de la comunión
Saciados con el alimento y la bebida de salvación, te rogamos, Señor, que derrames siempre sobre nosotros la Sangre de nuestro Salvador, y ella sea, para nosotros, la fuente de agua viva que salta hasta la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
O bien:
Saciados con el alimento y la bebida del cielo, te rogamos, Dios todopoderoso, que liberes del temor de los enemigos a cuantos redimiste con la Sangre preciosa de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Cibo refécti, Dómine, potúque salútis, Salvatóris nostri, quaesumus, semper Sánguine perfundámur, qui fons aquae nobis fiat in vitam saliéntis aetérnam. Per Christum.
Vel:
Refécti cibo potúque caelésti, quaesumus, omnípotens Deus, ut ab hóstium deféndas formídine, quos pretióso Fílii tui Sánguine redemísti. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 3 de julio
F
iesta de santo Tomás, apóstol, que cuando los otros discípulos le anunciaron que Jesús había resucitado, no lo creyó, pero cuando Jesús le mostró su costado traspasado por la lanza, exclamó: «Señor mío y Dios mío». Es tradición que evangelizó los pueblos de la India, transmitiéndoles la fe que él había recibido (s. I).
2. En Laodicea, en Siria, conmemoración de san Anatolio, obispo, que dejó numerosos escritos dignos de admiración, no sólo para las personas piadosas, sino incluso para los filósofos (s. III).
3, En Bizia (hoy Wiza), en Tracia, san Memnón, centurión y mártir, que convertido a la fe en tiempos de Diocleciano y Maximiano por san Severo, juntamente con éste fue sometido a crueles tormentos, subiendo él en primer lugar victorioso al cielo (c. s. III).
4. En Mesia, conmemoración de los santos Marcos y Muciano, mártires, que fueron decapitados por negarse a inmolar a los ídolos y por confesar valientemente a Cristo (c. s. IV).
5. En Altino, en la región de Venecia, san Heliodoro, obispo, que tuvo como maestro a san Valeriano de Aquileya y fue compañero de los santos Cromacio y Jerónimo, siendo el primer obispo de dicha ciudad (s. IV/V).
6*. En Constantinopla, san Anatolio, obispo, que profesó la fe ortodoxa sobre las dos naturalezas de Cristo contenida en el tomus que el papa san León envió a Flaviano, y que se preocupó de que se profesase esta fe en el concilio de Calcedonia (458).
7. En Roma, en la basílica de San Pedro, san León II, papa, conocedor de las lenguas griega y latina, amigo de la pobreza y de los pobres, y que aprobó el Tercer Concilio de Constantinopla (683).
8*. En Toulouse, junto al Garona, en Francia, san Raimundo Gayrard, maestro de escuela, que, al quedar viudo, consagró su vida a hacer obras de caridad, fundando para ello un hospital, y, pasado un tiempo, fue admitido entre los canónigos de la basílica de San Saturnino (1118).
9*. En una nave frente a las costas de la isla de Mallorca, beato Raimundo Llull, religioso de la Tercera Orden de San Francisco y mártir, el cual, varón de eximia ciencia e iluminada doctrina, para propagar el Evangelio de Cristo estableció un diálogo fraterno con los sarracenos (1316).
10. En la ciudad de Hung Yên, en Tonquín, san José Nguyen Dình Uyên, catequista y mártir, que, en tiempo del emperador Minh Mang, fue encarcelado por odio a la fe cristiana, muriendo en la cárcel (1838).
10. En la ciudad de Vinh Long, en Cochinchina, san Felipe Phan Van Minh, presbítero y mártir, decapitado, en tiempo del emperador Tu Duc, por confesar a Cristo (1853).
11*. En Fuencarral, pueblo cercano a Madrid, en España, beata María Ana Mogás Fontcuberta, virgen, fundadora de la Congregación de las Hermanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor, para la educación de las niñas y para cuidar a pobres y enfermos (1886).
12. En una región pantanosa junto a Dongyangtai, pueblo cercano a Shenxian, en la provincia china de Hebei, santos hermanos Pedro Zhao Mingzhen y Juan Bautista Zhao Mingxi, mártires, que en la persecución promovida por los seguidores del movimiento Yihetuan, olvidándose de sí mismos, mientras protegían a las mujeres y a los niños cristianos que huían, fueron asesinados (1900).