lunes, 7 de mayo de 2018

Lunes 11 junio 2018, San Bernabé, apóstol, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

CARTA ENCÍCLICA "AD CATHOLICI SACERDOTII" (20-diciembre-1935)
DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XI

SOBRE EL SACERDOCIO CATÓLICO

INTRODUCCIÓN

l. Desde que, por ocultos designios de la divina Providencia, nos vimos elevados a este supremo grado del sacerdocio católico, nunca hemos dejado de dirigir nuestros más solícitos y afectuosos cuidados, entre los innumerables hijos que nos ha dado Dios, a aquellos que, engrandecidos con la dignidad sacerdotal, tienen la misión de ser la sal de la tierra y la luz del mundo [1], y de un modo todavía más especial, hacia aquellos queridísimos jóvenes que, a la sombra del santuario, se educan y se preparan para aquella misión tan nobilísima.

2. Ya en los primeros meses de nuestro pontificado, antes aún de dirigir solemnemente nuestra palabra a todo el orbe católico [2], nos apresuramos, con las letras apostólicas Officiorum omnium, del 1 de agosto de 1922, dirigidas a nuestro amado hijo el cardenal prefecto de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades de Estudios [3], a trazar las normas directivas en las cuales debe inspirarse la formación sacerdotal de los jóvenes levitas.

Y siempre que la solicitud pastoral nos mueve a considerar más en particular los intereses y las necesidades de la Iglesia, nuestra atención se fija, antes que en ninguna otra cosa, en los sacerdotes y en los clérigos, que constituyen siempre el objeto principal de nuestros cuidados.

3. Prueba elocuente de este nuestro especial interés por el sacerdocio son los muchos seminarios que, o hemos erigido donde todavía no los había, o proveído, no sin grande dispendio, de nuevos locales amplios o decorosos, o puesto en mejores condiciones de personal y medios con que puedan más dignamente alcanzar su elevado intento.

4. También, si con ocasión de nuestro jubileo sacerdotal accedimos a que fuese festejado aquel fausto aniversario, y con paterna complacencia secundamos las manifestaciones de filial afecto que nos venían de todas las partes del mundo, fue porque, más que un obsequio a nuestra persona, considerábamos aquella celebración como una merecida exaltación de la dignidad y oficio sacerdotal.

5. Igualmente, la reforma de los estudios en las Facultades eclesiásticas, por Nos decretada en la Constitución apostólica Deus scientiarum Dominus, del 24 de mayo de 1931, la emprendimos con el principal intento de acrecentar y levantar cada vez más la cultura y saber de los sacerdotes [4].

[1] Mt 5,13-14.
[2] Enc. Ubi arcano (23 dic. 1922).
[3] AAS 14, 449ss.
[4] AAS 23, 241ss.


CALENDARIO

11 LUNES. SAN BERNABÉ, apóstol, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (rojo).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Apóstoles, conveniente PE I. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV para la primera lectura y vol. III-par para el Evangelio.
- Hch 11, 21b-26; 13, 1-3. Era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe.
- Sal 97. R. El Señor revela a las naciones su justicia.
- Mt 5, 1-12. Bienaventurados los pobres en el espíritu.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 12 de junio, pág. 360.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Bernabé, apóstol, varón bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe, que formó parte de los primeros creyentes en Jerusalén, predicó el Evangelio en Antioquía e introdujo entre los hermanos a Saulo de Tarso, recién convertido. Con él realizó un primer viaje por Asia para anunciar la Palabra de Dios, participó luego en el Concilio de Jerusalén y terminó sus días en la isla de Chipre, su patria, sin cesar de difundir el Evangelio. (s. I)

11 de junio
San Bernabé, apóstol
Memoria
Die 11 iunii
S. Barnabæ, apostoli
Memoria
Antífona de entrada Cf. Hch 11, 24
Este es el santo que mereció ser contado entre los apóstoles: era un hombre bueno y lleno del Espíritu Santo y de fe.
Antiphona ad introitum Cf. Ac 11, 24
Beátus iste sanctus, qui annumerári méruit inter Apóstolos: erat enim vir bonus, et plenus Spíritu Sancto et fide.
Oración colecta
Oh, Dios, tú mandaste que san Bernabé, lleno de fe y de Espíritu Santo, fuera escogido para la conversión de las naciones; concédenos que el Evangelio de Cristo, que predicó con valentía, sea fielmente anunciado de palabra y de obra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Bárnabam, plenum fide et Spíritu Sancto, ad géntium conversiónem segregáre praecepísti, concéde, ut Evangélium Christi, quod strénue praedicávit, ore et ópere fidéliter nuntiétur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Primera Lectura y salmo responsorial propios de la memoria de San Bernabé, apóstol (Lec. IV). Aleluya y Evangelio del Lunes de la X semana del Tiempo Ordinario (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA Hch 11, 21b-26; 13, 1-3
Era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, gran número creyó y se convirtió al Señor. Llegó la noticia a oídos de la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró y exhortaba a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño, porque era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe. Y una multitud considerable se adhirió al Señor. Bernabé salió para Tarso en busca de Saulo; cuando lo encontró, se lo llevó a Antioquía. Durante todo un año estuvieron juntos en aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez los discípulos fueron llamados cristianos.
En la Iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simeón, llamado Níger; Lucio, el de Cirene; Manahén, hermano de leche del tetrarca Herodes, y Saulo.
Un día que estaban celebrando el culto al Señor y ayunaban, dijo el Espíritu Santo:
«Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado».
Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los enviaron.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 97, 1. 2-3ab. 3c-4. 5-6 (R.: 2b)
R.
El Señor revela a las naciones su justicia. In conspéctu géntium revelávit Dóminus iustítiam suam.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.
El Señor revela a las naciones su justicia. In conspéctu géntium revelávit Dóminus iustítiam suam.

V. El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.
El Señor revela a las naciones su justicia. In conspéctu géntium revelávit Dóminus iustítiam suam.

V. Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.
El Señor revela a las naciones su justicia. In conspéctu géntium revelávit Dóminus iustítiam suam.

V. Tañed la citara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R.
El Señor revela a las naciones su justicia. In conspéctu géntium revelávit Dóminus iustítiam suam.

Aleluya Mt 5, 12a
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. R.
Gaudéte et exsultáte, quóniam merces vestra copiósa est in cælis.

EVANGELIO Mt 5, 1-12
Bienaventurados los pobres en el espíritu
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos,
porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el
cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía, Martes, 16 de enero de 2018.
Al ver a la multitud, Jesús encuentra el rostro de la gente que lo seguía y lo más lindo es ver que ellos, a su vez, encuentran en la mirada de Jesús el eco de sus búsquedas y anhelos. De ese encuentro nace este elenco de bienaventuranzas que son el horizonte hacia el cual somos invitados y desafiados a caminar. Las bienaventuranzas no nacen de una actitud pasiva frente a la realidad, ni tampoco pueden nacer de un espectador que se vuelve un triste autor de estadísticas de lo que acontece. No nacen de los profetas de desventuras que se contentan con sembrar desilusión. Tampoco de espejismos que nos prometen la felicidad con un «clic», en un abrir y cerrar de ojos. Por el contrario, las bienaventuranzas nacen del corazón compasivo de Jesús que se encuentra con el corazón compasivo y necesitado de compasión de hombres y mujeres que quieren y anhelan una vida bendecida; de hombres y mujeres que saben de sufrimiento; que conocen el desconcierto y el dolor que se genera cuando «se te mueve el piso» o «se inundan los sueños» y el trabajo de toda una vida se viene abajo; pero más saben de tesón y de lucha para salir adelante; más saben de reconstrucción y de volver a empezar.

Oración de los fieles
393. Tenemos un sólo Dios, un sólo mediador, Jesucristo: dirijamos por él al Padre plegarias y oraciones y súplicas por todos los hombres.
- Por la Iglesia, una, santa católica y apostólica: para que se edifique y crezca hasta llegar a la plenitud de Cristo. Roguemos al Señor.
- por el Papa, sucesor de Pedro: para que presida en caridad las Iglesias de occidente y oriente. Roguemos al Señor.
- Por los marginados, por los encarcelados, por los que sufren a causa de la fe en Cristo o de sus convicciones religiosas: para que encuentren ayuda, consuelo y liberación. Roguemos al Señor.
- Por la paz y la solidaridad universales: para que se destierren las guerras, se acaben las discordias y reine la armonía entre los hijos de un mismo Padre. Roguemos al Señor.
- Por los que celebramos los misterios de la Pascua del Señor: para que nos alegremos de compartir su pasión para desbordar de gozo el día en que se manifestará su gloria. Roguemos al Señor.
Señor Dios nuestro, tú has instruido a todos los pueblos con la predicación del apóstol san Bernabé, concede a cuantos celebramos hoy su fiesta ser, como él fue, testigos de tu verdad ante el mundo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas.
Santifica con tu bendición, Señor, los dones presentados y que ellos, por tu gracia, nos enciendan en la llama de tu amor que impulsó a san Bernabé a llevar a las naciones la luz del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Obláta múnera, quaesumus, Dómine, tua benedictióne sanctífica, quae, te donánte, nos flamma tuae dilectiónis accéndant, per quam beátus Bárnabas lumen Evangélii géntibus apportávit. Per Christum.
PREFACIO II DE LOS APÓSTOLES
Los Apóstoles, fundamento de la Iglesia y testimonio para el mundo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque has querido que tu Iglesia tenga por fundamento a los apóstoles, para que permanezca en la tierra como signo perpetuo de tu santidad y ofrezca a todos los hombres las enseñanzas del cielo.
Por eso, Señor, con toda la multitud de los ángeles, te aclamamos ahora y por siempre diciendo con humilde fe:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE APOSTOLIS
De apostolico fundamento et testimonio
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quóniam Ecclésiam tuam in apostólicis tribuísti consístere fundaméntis, ut signum sanctitátis tuae in terris manéret ipsa perpétuum, et caeléstia praebéret cunctis homínibus documénta.
Quaprópter nunc et usque in saeculum cum omni milítia Angelórum devóta tibi mente concínimus, clamántes atque dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO.
Antífona de comunión Jn 15, 15
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 15,15
Iam non dicam vos servos, quia servus nescit quid fáciat Dóminus eius. Vos autem dixi amícos, quia ómnia quaecúmque audívi a Patre meo, nota feci vobis.
Oración después de la comunión
Después de recibir la prenda de la vida eterna, te suplicamos humildemente, Señor, que lleguemos a poseer en plenitud cuanto hemos celebrado sacramentalmente en la memoria del apóstol san Bernabé. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Aetérnae pignus vitae capiéntes, te, Dómine, humíliter implorámus, ut, quod pro beáti Bárnabae apóstoli memória in imágine gérimus sacraménti, manifésta perceptióne sumámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 12 de junio

1. En Lorium, en la vía Aurelia, a doce miliarios de la ciudad de Roma, san Basílides, mártir (s. inc.).
2. En Egipto, san Onofre, anacoreta, que en el amplio desierto llevó vida religiosa por espacio de sesenta años (400).
3. En Roma, en la basílica de San Pedro, san León III, papa, quien coronó como emperador romano al rey de los francos, Carlomagno, y se distinguió por su defensa de la recta fe acerca de la divina dignidad del Hijo de Dios (816).
4*. En Utrecht, de Gueldres, en Lotaringia, san Odulfo, presbítero, que evangelizó a los habitantes de Frisia (c. 855).
5*. En Suecia, san Esquilo, obispo y mártir, que, nacido en Inglaterra, fue ordenado obispo por san Sigfrido, su maestro, y trabajó con todas sus fuerzas para anunciar a Cristo en la provincia de Södermanland, donde murió lapidado por los paganos (1080).
6*. En Cortona, de la Toscana, beato Guido, presbítero, que fue discípulo de san Francisco, llevando una vida de ayunos, pobreza y humildad (1245).
7*. Cerca de Ocra, en el Abruzzo, beato Plácido, abad, quien vivió como eremita en una cueva, y después reunió numerosos discípulos en el monasterio del Santo Espíritu (1248).
8*. En Città di Castello, en la Umbría, beata Flórida (Lucrecia Elena) Cevoli, virgen, de la Orden de las Clarisas, la cual, aunque afectada por diversas enfermedades, cumplió con solicitud todos las funciones que se le encomendaron (1767).
9. En Verona, en el territorio de Venecia, san Gaspar Bertoni, presbítero, que fundó la Congregación de los Estigmas de Nuestro Señor Jesucristo, cuyos miembros son misioneros para ayudar a los obispos (1843).
10*. En Capránica, en la región de Viterbo, cerca de Roma, beato Lorenzo María de San Francisco Javier Salvi, presbítero de la Congregación de la Pasión, que favoreció la devoción al Niño Jesús (1856).
11*. En Riobamba, en la República del Ecuador, beata Mercedes María de Jesús Molina, virgen, que fundó una comunidad religiosa para atender y formar a niñas huérfanas y pobres, y para acoger a mujeres caídas a fin de ayudarlas a renovar su vida de gracia (1883).