viernes, 20 de abril de 2018

Viernes 25 mayo 2018, Viernes de la VII semana del Tiempo Ordinario, feria o san Beda el venerable, presbítero y doctor, m. libre, o san Gregorio VII, papa, m. libre, o santa María Magdalena de Pazzi, virgen, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

SAN PÍO X, EXORTACIÓN APOSTÓLICA "HAERENT ANIMO" (4 de agosto de 1908)
SOBRE LA SANTIDAD DEL CLERO

Preocupación continua de la Iglesia.

La Iglesia, con esfuerzos tan grandes como continuos, presta una solicitud vivísima a esta santidad de vida de la que queremos hablar más todavía. Los Seminarios han sido creados para eso; en ellos, los jóvenes que se preparan para el sacerdocio, aprenden las ciencias y las letras, pero, de modo especial, se forman desde su primera edad en todo, lo que se refiere a la piedad. La Iglesia, como madre vigilante, los va llevando gradualmente al sacerdocio, a través de larga preparación, sin descuidar ningún medio para hacerles adquirir la santidad que necesitan.

Nos es muy grato recordarlo aquí. Cuando la Iglesia nos alistó en la milicia sagrada, quiso que con palabras solemnes confesáramos esta verdad: El señor es mi parte de herencia y de cáliz: sois Vos, Dios mío, quien me entregará esta herencia que es mía (15).

Por estas palabras --dice San Jerónimo- el Sacerdote queda advertido de que "él, que es una parte del Señor o que tiene al Señor por parte suya, debe mostrarse tal que posea al Señor o sea poseído por El" (16).

Muy grave es el lenguaje que emplea la Iglesia con aquellos que van a ser promovidos al Subdiaconado "Debéis considerar con frecuencia la carga que hoy tomáis voluntariamente sobre vuestros hombros... Porque si recibí este Orden, no os estará permitido volveros atrás en vuestra decisión, sino que tendréis que servir siempre a Dios y guardar, con su ayuda, la virtud de la castidad.

Y por último: "Si hasta el presente habéis estado algo retraídos de la Iglesia, desde ahora debéis ser asiduos en frecuentarla; si habéis estado soñolientos, deberéis despertaros; si habéis sido deshonestos, deberéis ser castos en lo sucesivo ... ¡Ved qué ministerio se os confiere!

Por los que van a pasar al Diaconado, la Iglesia ruega así por boca de su Obispo. "Que en él abunde todo género de virtud, una autoridad modesta, un pudor constante, la pureza de la inocencia y la observancia espiritual de la disciplina ... Que en sus costumbres brillen, Señor, vuestros preceptos, a fin de que a la vista de su castidad, el pueblo imite tan santo ejemplo." Pero mucho más conmovedora es la advertencia dirigida a los que van a ser elevados al Sacerdocio. "Es preciso subir con gran reverencia a tan alto grado y procurar que la sabiduría celeste, la Improbidad de vida y la perpetua observación de la justicia sean en vosotros una recomendación de esas virtudes para los fieles... Que el perfume de vuestra vida sea la alegría de la Iglesia de Dios;, y que por la predicación y el ejemplo podáis construir la casa, que es la familia de Dios."

Y, sobre todo, este último y grave consejo: "Imitad lo que lleváis en las manos", según el precepto de San Pablo: Hagamos a todo hombre perfecto en Jesucristo (17).

Este es el pensamiento de la Iglesia acerca de la vida sacerdotal, y no debe extrañar a nadie que los Santos Padres y los Santos Doctores hayan coincidido en su doctrina sobre este punto; y hasta es posible que hayamos estado tentados de pensar que sus enseñanzas eran demasiado exigentes; sin embargo, sí juzgamos con la prudencia debida, veremos que no han enseñado nada que no sea totalmente acertado y verdadero. Sus enseñanzas se resumen en esto: entre el sacerdote y cualquier hombre de bien, debe haber tanta diferencia como existe entre el cielo y la tierra; por ello es preciso tener cuidado no sólo de que la virtud del sacerdote esté exenta de todo reproche grave, sino también de las faltas que se consideran mínimas. El Concilio de Trento siguió el juicio de estos hombres venerables, cuando advirtió a los clérigos que huyesen "hasta de las faltas leves, que en ellos serían muy graves" (18); en efecto, no muy graves en sí, sino con relación al que las comete ' a quien con mucha mayor razón que a los edificios de nuestros templos se puede aplicar esta frase de los Libros Santos: La santidad conviene a tu casa (19).

(15) Sal 15, 5.
(16) Ep 52, ad Nepot. n. 5.
(17) Col 1, 28.
(18) Sess. XXII, de reform., c. i.
(19) Sal 92, 5


CALENDARIO

25 VIERNES DE LA VII SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SAN BEDA EL VENERABLE, presbítero y doctor, m. libre o SAN GREGORIO VII, papa, memoria libre o SANTA MARÍA MAGDALENA DE PAZZI, virgen, m. libre


Misa de feria (verde) o de una de las memorias (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5) / para la memoria de san Beda: 1ª orac. prop. y el resto del común de doctores o de santos (para un monje), o de un domingo del T.O. / para la memoria de san Gregorio: 1ª orac. prop. y el resto del común de pastores (para un papa), o de o de un domingo del T.O. / para la memoria de santa Ma. M. de Pazzi: 1ª orac. prop. y el resto del común de vírgenes (para una virgen) o de santos (para religiosos), o de un domingo del T.O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- Sant 5, 9-12. Mirad: el juez está ya a las puertas.
- Sal 102. R. El Señor es compasivo y misericordioso.
- Mc 10, 1-12. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 26 de mayo, pág. 329.
CALENDARIOS: RR. de María Inmaculada: Santa Vicenta María López Vicuña, virgen (S). Bilbao: (MO). Madrid, Pamplona, Tudela y San Sebastián: (ML).
RR. del Sagrado Corazón: Santa Magdalena Sofía Barat, virgen (S).
Carmelitas: Santa María Magdalena de Pazzi, virgen (F). Carmelitas Descalzos: (MO).
Benedictinos, O. Cist. y OCSO: San Beda el Venerable, presbítero y doctor (MO).
Canónigos Regulares de Letrán y Orden Premonstratense: San Gregorio VII, papa (MO).
Marianistas: María Auxiliadora (MO).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: de la VII semana del T. Ordinario. (o de otro Domingo del T. Ordinario).

En la memoria de san Beda:
Elogio del martirologio
San Beda el Venerable, presbítero y doctor de la Iglesia, el cual, servidor de Cristo desde la edad de ocho años, transcurrió toda de su vida en el monasterio de Wearmouth, en el territorio de Northumbria, en Inglaterra, dedicado a la meditación y a la exposición de las Escrituras. Tras la observancia de la disciplina monástica y el ejercicio cotidiano del canto en la iglesia, sus delicias fueron siempre estudiar, enseñar, o escribir. (735)

Oración colecta propia, el resto del común de doctores 1.

25 de mayo
San Beda el Venerable, presbítero y doctor de la Iglesia
Die 25 maii
S. Bedæ Venerabilis, presbyteri et Ecclesiae doctoris
Antífona de entrada Cf. Eclo 15, 5
En medio de la asamblea le abrió la boca, y el Señor lo llenó del espíritu de sabiduría y de inteligencia, lo revistió con un vestido de gloria.
O bien: Sal 36, 30-31
La boca del justo expone la sabiduría, su lengua explica el derecho, porque lleva en el corazón la ley de su Dios.
Antiphona ad introitum Cf. Qo 15, 5
In médio Ecclésiae apéruit os eius, et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiae et intelléctus; stolam glóriae índuit eum.
Vel: Ps 36, 30-31
Os iusti meditábitur sapiéntiam, et lingua eius loquétur iudícium; lex Dei eius in corde ipsíus.
Oración colecta
Oh, Dios, que has iluminado a tu Iglesia con la sabiduría de san Beda, presbítero, concede, en tu bondad, a tus siervos ser iluminados siempre por su sabiduría y ayudados por sus méritos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Ecclésiam tuam beáti Bedae presbyteri eruditióne claríficas, fámulis tuis concéde propítius et eius semper illustrári sapiéntia, et méritis adiuvári. Per Dóminum.

En la memoria de san Gregorio VII:
Elogio del martirologio
San Gregorio VII, papa, el cual, anteriormente llamado Hildebrando, que primero llevó vida monástica y colaboró en la reforma de la Iglesia en numerosas legaciones pontificias de su tiempo. Una vez elevado a la cátedra de Pedro, reivindicó con gran autoridad y fuerte ánimo la libertad de la Iglesia respecto al poder de los príncipes, defendiendo valientemente la santidad del sacerdocio. Al ser obligado a abandonar Roma por este motivo, murió en el exilio en Salerno, en la región italiana de Campania. (1085)

Oración colecta propia, el resto del común de Pastores: I. Para un Papa 1

25 de mayo
San Gregorio VII, papa
Die 25 maii
S. Gregorii VII, papæ
Antífona de entrada
El Señor lo eligió sumo sacerdote y, abriendo sus tesoros, derramó sobre él todos los bienes.
O bien: Cf. Eclo 50, 1 44, 16. 22
Este es el sumo sacerdote que en su vida agradó a Dios: por eso el Señor le hizo grande ante su pueblo, según su promesa.
Antiphona ad introitum
Elégit eum Dóminus sibi in sacerdótem magnum, et apériens thesáurum suum abundáre eum fecit ómnibus bonis.
Vel: Cf. Qo 50, 1 44, 16. 22
Ecce sacérdos magnus, qui in diébus suis plácuit Deo: ídeo iureiurándo fecit illum Dóminus créscere in plebem suam.
Oración colecta
Señor, te pedimos que concedas a tu Iglesia el espíritu de fortaleza y el celo por la justicia con que has esclarecido al papa san Gregorio, para que, rechazando la iniquidad, realice con libertad y amor lo que es justo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da Ecclésiae tuae, quaesumus, Dómine, spíritum fortitúdinis zelúmque iustítiae, quibus beátum Gregórium papam claréscere voluísti, ut, iniquitátem réprobans, quaecúmque recta sunt líbera exérceat caritáte. Per Dóminum.

En la memoria de santa María Magdalena de Pazzi:
Elogio del martirologio
Santa María Magdalena de Pazzi, virgen de la Orden de Carmelitas, que en la ciudad de Florencia, también en Italia, llevó una vida de oración abnegadamente escondida en Cristo, rezando con empeño por la reforma de la Iglesia. Distinguida por Dios con muchos dones, dirigió de un modo excelente a sus hermanas hacia la perfección. (1607)

Oración colecta propia; el resto del común de vírgenes 2.

25 de mayo
Santa María Magdalena de Pazzi, virgen
Die 25 maii
S. Mariae Magdalenae de Pazzi, virginis
Antífona de entrada
Alegrémonos, llenémonos de gozo, porque el Señor ha amado a esta virgen santa y gloriosa.
Antiphona ad introitum
Gaudeámus et exsultémus, quia Dóminus ómnium diléxit vírginem sanctam atque gloriósam.
Oración colecta
Oh, Dios, amante de la virginidad, que has enriquecido con gracias celestiales a santa María Magdalena de Pazzi, virgen, abrasada en tu amor, concede, a cuantos hoy la veneramos, imitar los ejemplos de su pureza y caridad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, virginitátis amátor, qui beátam Maríam Magdalénam vírginem, tuo amóre succénsam, donis caeléstibus decorásti, da ut, quam hódie venerámur, eius puritátis caritatísque imitémur exémpla. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la VII semana de Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Sant 5, 9-12
Mirad: el juez está ya a las puertas
Lectura de la carta del apóstol Santiago.

Hermanos, no os quejéis los unos de los otros, para que no seáis condenados; mirad: el juez está ya a las puertas.
Hermanos, tomad como modelo de resistencia y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor; mirad: nosotros proclamamos dichosos a los que tuvieron paciencia.
Habéis oído hablar de la paciencia de Job y ya sabéis el final que le concedió el Señor, porque el Señor es compasivo y misericordioso.
Y sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni hagáis otro tipo de juramento; que vuestro sí sea sí, y vuestro no, no, para que no caigáis bajo condena.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 102, 1b-2. 3-4. 8-9. 11-12 (R.: 8a)
R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

V. Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

V. Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

V. El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

V. Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre los que le temen;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

Aleluya Cf. Jn 17, 17b. A
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Tu palabra, Señor, es verdad; santifícanos en la verdad. R.
Sermo tuus, Dómine, véritas est; sanctífica nos in veritáte.

EVANGELIO Mc 10, 1-12
Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino y según su costumbre les enseñaba.
Acercándose unos fariseos, le preguntaban para ponerlo a prueba:
«¿Le es lícito al hombre repudiar a su mujer?».
Él les replico:
«Qué os ha mandado Moisés?».
Contestaron:
«Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla». 
Jesús les dijo:
«Por la dureza de vuestro corazón dejó escrito Moisés este precepto. Pero al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.
De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre».
En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo.
Él les dijo:
«Si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco 24-febrero-2017
Por la dureza de vuestro corazón dejó escrito Moisés ese precepto, y dice la verdad. Sin casuística. Sin permisos. La verdad. Jesús dice siempre la verdad, explica las cosas como fueron creadas, la verdad de las Escrituras, de la Ley de Moisés. Y lo hace también cuando sus discípulos le preguntan sobre el adulterio, a los que contesta: Si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera, Y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XV
303. Oremos a Dios Padre.
- Por La Iglesia, signo de Cristo en medio del mundo. Roguemos al Señor.
- Por los que tienen alguna responsabilidad sobre los demás. Roguemos al Señor.
- Por los que mueren de muerte violenta. Roguemos al Señor.
- Por los que matan, secuestran, destruyen. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, llamados a trabajar por la paz y la reconciliación. Roguemos al Señor.
Que tu bondad nos conceda, Señor, lo que nuestras acciones no merecen. Por Jesucristo, nuestro Señor.

En la memoria de san Beda:
Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, que te agrade el sacrificio que ofrecemos con alegría en la fiesta de san N., cuyas enseñanzas nos impulsan a alabarte y a entregarnos enteramente a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sacrifícium tibi pláceat, Deus, in festivitáte beáti N. libénter exhíbitum, quo monénte, nos étiam totos tibi réddimus collaudántes. Per Christum.
PREFACIO COMÚN I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz el universo; y así, exaltado sobre todo cuanto existe, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS I
De universali restauratione in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo ómnia instauráre tibi complácuit, et de plenitúdine eius nos omnes accípere tribuísti. Cum enim in forma Dei esset, exinanívit semetípsum, ac per sánguinem crucis suae pacificávit univérsa; unde exaltátus est super ómnia et ómnibus obtemperántibus sibi factus est causa salútis aetérnae.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Lc 12, 42
Este es el siervo fiel y prudente a quien el Señor ha puesto al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas.
O bien: Cf. Sal 1, 2-3
El que medita la ley del Señor día y noche, dará fruto a su tiempo.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 12, 42
Fidélis servus et prudens, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram.
Vel: Cf. Ps 1, 2-3
Qui meditábitur in lege Dómini die ac nocte, dabit fructum suum in témpore suo.
Oración después de la comunión
A cuantos alimentas con Cristo, Pan de vida, instrúyelos, Señor, con la enseñanza de Cristo Maestro, para que, en la fiesta de san N., conozcan tu verdad y la realicen en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Quos Christo réficis pane vivo, eósdem édoce, Dómine, Christo magístro, ut in festivitáte beáti N. tuam discant veritátem, et eam in caritáte operéntur. Per Christum.

En la memoria de san Gregorio VII:
Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, este sacrificio de tu pueblo, y haz que lo que ofrecemos a tu gloria en honor de san N., nos sirva para la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, quaesumus, Dómine, hoc sacrifícium pópuli tui, ut, quod tibi in honóre beáti N. offértur ad glóriam, nobis tríbuas ad salútem perpétuam. Per Christum.
PREFACIO COMÚN I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz el universo; y así, exaltado sobre todo cuanto existe, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS I
De universali restauratione in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo ómnia instauráre tibi complácuit, et de plenitúdine eius nos omnes accípere tribuísti. Cum enim in forma Dei esset, exinanívit semetípsum, ac per sánguinem crucis suae pacificávit univérsa; unde exaltátus est super ómnia et ómnibus obtemperántibus sibi factus est causa salútis aetérnae.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión cf. Jn 10, 11
El Buen Pastor dio su vida por las ovejas.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 10, 11
Pastor bonus ánimam suam pósuit pro óvibus suis.
Oración después de la comunión
Señor Dios nuestro, que los sacramentos recibidos acrecienten en nosotros aquel fuego de la caridad que inflamó a san N. y le impulsaba a entregarse constantemente al servicio de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménta quae súmpsimus, Dómine Deus noster, in nobis fóveant caritátis ardórem, quo beátus N. veheménter accénsus pro Ecclésia tua se iúgiter impendébat. Per Christum.

En la memoria de santa María Magdalena de Pazzi:
Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, hacer nuestro el fruto de esta ofrenda para que, a ejemplo de santa N., libres de la decrepitud del hombre viejo, recomencemos una nueva vida en continuo progreso espiritual. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Dicátae, quaesumus, Dómine, capiámus oblatiónis efféctum, ut, beátae N. exémplo, terrénae vetustátis conversatióne mundáti, caeléstis vitae proféctibus innovémur. Per Christum.
PREFACIO COMÚN I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo él de condición divina se despojó de su rango, y por su sangre derramada en la cruz puso en paz el universo; y así, exaltado sobre todo cuanto existe, es fuente de salvación eterna para cuantos creen en él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS I
De universali restauratione in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In quo ómnia instauráre tibi complácuit, et de plenitúdine eius nos omnes accípere tribuísti. Cum enim in forma Dei esset, exinanívit semetípsum, ac per sánguinem crucis suae pacificávit univérsa; unde exaltátus est super ómnia et ómnibus obtemperántibus sibi factus est causa salútis aetérnae.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Mt 25, 4. 6
Las cinco vírgenes sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. A medianoche se oyó una voz: ¡Que llega el esposo, salid a recibir a Cristo, el Señor!
Antiphona ad communionem Cf. Mt 25, 4. 6
Quinque prudéntes vírgines accepérunt óleum in vasis suis cum lampádibus. Média autem nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit, exíte óbviam Christo Dómino.
Oración después de la comunión
Señor, que la comunión del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo nos aparte de las cosas caducas, para que, a ejemplo de santa N., crezcamos, a lo largo de la vida, en caridad sincera y podamos gozar en el cielo de la visión eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Córporis et Sánguinis Unigéniti tui sacra percéptio, Dómine, ab ómnibus nos cadúcis rebus avértat, ut exémplo beátae N. valeámus tui et sincéra in terris caritáte profícere, et perpétua in caelis visióne gaudére. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 26 de mayo
M
emoria de san Felipe Neri, presbítero, que, consagrándose a la labor de salvar a los jóvenes del maligno, fundó el Oratorio en Roma, en el cual se practicaban constantemente las lecturas espirituales, el canto y las obras de caridad, y resplandeció por el amor al prójimo, la sencillez evangélica y su espíritu de alegría, el sumo celo y el servicio ferviente de Dios (1595).
2. También en Roma, san Eleuterio, papa, al que los famosos mártires de Lyon, apresados entonces, escribieron una célebre carta para que mantuviera la paz en la Iglesia (189).
3. También en Roma, en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria Nueva, san Simetrio, mártir (s. in.).
4. En Todi, de la Umbría, santa Felicísima, mártir (c. s. III/IV).
5. En el territorio de Auxerre, en la Galia, martirio de san Prisco y sus compañeros (s. in.).
6. En Canterbury, en Inglaterra, sepultura de san Agustín, obispo, cuya memoria se celebra mañana (604/605).
7. En el territorio de Lyon, en la Galia, martirio de san Desiderio, obispo de Vienne, que fue enviado al exilio por la reina Brunequilda, a la que había recriminado sus relaciones incestuosas y otras depravaciones, y más tarde, por mandato de la misma, fue coronado con el martirio por lapidación (c. 606).
8. En el monasterio de Saint-Papoul, en la Galia, san Berengario, monje (1093).
9. En Vence, de la Provenza, san Lamberto, obispo, antes monje de Lérins, que cuidó de los necesitados y fue amante de la pobreza (1154).
10*. En Siena, de la Toscana, beato Francisco Patrizi, presbítero de la Orden de los Siervos de María, que con admirable celo se entregó a la predicación, la dirección espiritual y el ministerio de la penitencia (1328).
11*. En Pistoya, de la Toscana, beato Andrés Franchi, obispo, quien, después de la peste negra, como prior de la Orden de Predicadores reformó la vida regular en los conventos de su Orden en esta región y aprobó en su ciudad las cofradías de penitentes, para favorecer la paz y la misericordia (1401).
12. En Quito, en Ecuador, santa Mariana de Jesús de Paredes, virgen, que consagró su vida a Cristo en la Tercera Orden de San Francisco y empleó sus fuerzas en ayudar a los pobres indios y negros (1645).
13. En Fuzhou, en Fujian, provincia de China, san Pedro Sans y Jordá, obispo de la Orden de Predicadores y mártir, el cual, habiendo sido detenido junto con otros sacerdotes y llevado preso hasta el tribunal a través de un largo recorrido, se arrodilló en el lugar del suplicio y, terminada su oración, ofreció de buena gana su cuello al hacha (1747).
14. En Seúl, en Corea, san José Chang Song-jib, mártir, que, ejerciendo el oficio de farmacéutico y convertido al cristianismo, fue detenido y llevado a la cárcel, donde murió entre atroces tormentos (1839).
15. En la ciudad de Dong Hoy (hoy Annam, en Vietnam), santos mártires Juan Doan Trinh Hoan, presbítero, y Mateo Nguyen Van Phuong, padre de familia y catequista, el cual hospedaba a su compañero sacerdote, siendo ambos torturados y degollados cruelmente a la vez por su fe, en tiempo del emperador Tu Duc (1861).
16. En el lugar de Numyanyo, en Uganda, san Andrés Kaggwa, mártir, jefe de los timbaleros y miembro del séquito del rey Mwanga, que, apenas convertido a Cristo, enseñó la doctrina del Evangelio a los paganos y catecúmenos, por lo cual fue cruelmente asesinado (1886).
17. En la aldea de Ttaka Jiunge, también en Uganda, san Ponciano Ngondwe, mártir, quien, escolta del rey, recibió el bautismo cuando apremiaba la persecución y enseguida se le encarceló, siendo traspasado con una lanza por el verdugo mientras era conducido al lugar del suplicio (1886).