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Domingo 27 mayo 2018, Santísima Trinidad, solemnidad, ciclo B.

sábado, 21 de abril de 2018

Sábado 26 mayo 2018, San Felipe Neri, presbítero, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

SAN PÍO X, EXORTACIÓN APOSTÓLICA "HAERENT ANIMO" (4 de agosto de 1908)
SOBRE LA SANTIDAD DEL CLERO

II. EN QUE CONSISTE LA SANTIDAD

Abnegación de sí mismo.


Es necesario precisar en qué debe consistir esta santidad, de la cual sería un crimen que careciese el sacerdote, porque quien lo ignora o lo, entiende mal, estará ¡expuesto a un grave peligro.

Hay quienes piensan y sostienen que el sacerdote debe emplearse todo entero en el bien de los demás; estos no prestan atención a las virtudes que ellos llaman pasivas, por las que el hombre se perfecciona a sí mismo, y afirman que todo el cuidado, y todo el esfuerzo deben emplearse en adquirir y predicar las virtudes que llaman activas.

Es para admirarse la falsedad y el daño que esta doctrina encierra. De ella, Nuestro predecesor, de santa memoria, escribió sabiamente (20): "Sólo aquel que no recuerde - las palabras del Apóstol: los que El ha elegido, también los ha predestinado para que se hagan conformes a la imagen de su Hijo (21), Sólo aquél, querrá que las virtudes cristianas cambien según los tiempos, para acomodarse a éstos. Cristo es el Maestro y el ejemplo de toda santidad, y es necesario que todo el que pretenda ocupar un lugar entre los bienaventurados, se adapte a su ejemplo. Pero Cristo no cambia al paso de los siglos, sino que es el mismo ayer y hoy, y será el mismo por todos los Siglos (22). Por lo tanto, es a los hombres de todos los tiempos a quienes les dice: Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón (23). En todo momento Cristo se nos muestra obediente hasta la Muerte (24); y las palabras del Apóstol: los que son de Cristo han crucificado su carne con los vicios y las concupiscencias (26), están en vigor en todos los tiempos.

Es verdad que estas enseñanzas se aplican a todos los fieles pero tienen más íntimo sentido para los sacerdotes; y es preciso que éstos reciban, como dicho para ellos más que para los demás, lo, que Nuestro Predecesor añadía con celo apostólico. "Quisiera Dios que estas virtudes fueran vividas hoy por mayor número de hombres, como lo fueron por tantos santos de los tiempos pasados, quienes, por su humildad de corazón, obediencia y abstinencia, fueron poderosos en obras y en palabras, con gran provecho para la religión y, además, para la sociedad".

No estará fuera de lugar señalar aquí cómo el sapientísimo Pontífice hacía mención muy particular de cita virtud de la abstinencia que, en lenguaje evangélico, llamamos abnegación de sí mismo. Y es que en esta virtud, queridos hijos míos, están contenidas la fuerza, la eficacia, todo el fruto del ministerio sacerdotal; de descuidarla procede todo lo que, en las costumbres del sacerdote, puede ofender los ojos y las almas de los fieles.

Si se actúa por vergonzoso afán de lucro, si el celo se pone en negocios del mundo, sí se ambicionan los primeros puestos y se desprecian los otros, si se somete uno a la carne y a la sangre, si se busca agradar a los hombres, si se confía en las palabras persuasivas de la sabiduría humana, todo ello se debe al olvido del mandato de Cristo y al desprecio de la norma que El estableció: El que quiera venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo.

(20) Ep. Testem benevolentiae ad archiep. Baltimor. 21 ian. 1899.
(21) Rom 8, 29.
(22) Heb 13, 8.
(23) Mt 11, 20.
(24) Filip 2, 8.
(25) Gál 5, 24.
(26) Mt 16, 24.


CALENDARIO

26 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SAN FELIPE NERI, presbítero, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- Sant 5, 13-20. Mucho puede la oración insistente del justo.
- Sal 140. R. Suba, Señor, mi oración como incienso en tu presencia.
- Mc 10, 13-16. Quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elog. prop. de la solem. de la Santísima Trinidad, pág. 44 y elogs. del 27 de mayo, pág. 331.
CALENDARIOS: Congregación del Oratorio: (S).
Misioneros del Sagrado Corazón: Nuestra Señora del Sagrado Corazón (S). Combonianos: (MO).
Ciudad Real y Sant Feliu de Llobregat: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Dominicos: Santa Mariana de Jesús Paredes, virgen (MO).
Benedictinos, O. Cist. y OCSO: San Gregorio VII, papa, o santa María Magdalena de Pazzi, virgen, o san Felipe Neri (ML).

26 SÁBADO. Después de la hora nona:
OCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Cuarta semana del salterio
Misa
vespertina de la solemnidad de la Santísima Trinidad (blanco).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio de la solemnidad. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Felipe Neri, presbítero, que, consagrándose a la labor de salvar a los jóvenes del maligno, fundó el Oratorio en Roma, en el cual se practicaban constantemente las lecturas espirituales, el canto y las obras de caridad. Resplandeció por el amor al prójimo, la sencillez evangélica, su espíritu de alegría, el sumo celo y el servicio ferviente de Dios. (1595)

26 de mayo
San Felipe Neri, presbítero
Memoria
Die 26 maii
S. Philippi Neri, presbyteri
Memoria
Antífona de entrada Cf. Rom 5, 5; 8, 11
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el mismo Espíritu que habita en nosotros.
Antiphona ad introitum Rm 5, 5
Cáritas Dei diffúsa est in córdibus nostris, per inhabitántem Spíritum eius in nobis.
Oración colecta
Oh, Dios, que no cesas de enaltecer a tus siervos con la gloria de la santidad, concédenos, por tu bondad, que el Espíritu Santo encienda en nosotros aquel mismo fuego que atravesó admirablemente el corazón de san Felipe Neri. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui fidéles tibi servos sanctitátis glória sublimáre non desístis, concéde propítius, ut illo nos igne Spíritus Sanctus inflámmet, quo beáti Philíppi cor mirabíliter penetrávit. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la VII semana de Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA Sant 5, 13-20
Mucho puede la oración insistente del justo
Lectura de la carta del apóstol Santiago.

Queridos hermanos:
¿Está sufriendo alguno de vosotros? Rece. ¿Está contento? Cante. ¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que recen por él y lo unjan con óleo en el nombre del Señor. La oración hecha con fe salvará al enfermo y el Señor lo restablecerá; y si hubiera cometido algún pecado, le será perdonado.
Por tanto, confesaos mutuamente los pecados y rezad unos por otros para que os curéis: mucho puede la oración insistente del justo.
Elías era semejante a nosotros en el sufrimiento, y rezó insistentemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses. Volvió a rezar, y el cielo dio la lluvia y la tierra produjo su fruto.
Hermanos míos, si alguno de vosotros se desvía de la verdad y otro lo convierte, sepa que quien convierte a un pecador de su extravío se salvará de la muerte y sepultará un sinfín de pecados.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 140, 1b-2. 3 y 8 (R. 2a)
R.
Suba, Señor, mi oración como incienso en tu presencia. Dirigátur, Dómine, orátio mea sicut incénsum in conspéctu tuo

V. Señor, te estoy llamando, ven deprisa,
escucha mi voz cuando te llamo.
Suba mi oración como incienso en tu presencia,
el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde. R.
Suba, Señor, mi oración como incienso en tu presencia. Dirigátur, Dómine, orátio mea sicut incénsum in conspéctu tuo

V. Coloca, Señor, una guardia en mi boca,
un centinela a la puerta de mis labios.
Señor Dios, mis ojos están vueltos a ti,
en ti me refugio, no me dejes indefenso. R.
Suba, Señor, mi oración como incienso en tu presencia. Dirigátur, Dómine, orátio mea sicut incénsum in conspéctu tuo

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R. Benedíctus es, Pater, Dómine cæli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.

EVANGELIO Mc 10, 13-16
Quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos los regañaban.
Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:
«Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis, pues de los que son como ellos es el reino de Dios. En verdad os digo que quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él».
Y tomándolos en brazos los bendecía imponiéndoles las manos.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco Audiencia general 18-marzo 2015
Los niños tienen la capacidad de sonreír y de llorar. Algunos, cuando los tomo para abrazarlos, sonríen; otros me ven vestido de blanco y creen que soy el médico y que vengo a vacunarlos, y lloran... pero espontáneamente. Los niños son así: sonríen y lloran, dos cosas que en nosotros, los grandes, a menudo "se bloquean", ya no somos capaces... Muchas veces nuestra sonrisa se convierte en una sonrisa de cartón, algo sin vida, una sonrisa que no es alegre, incluso una sonrisa artificial, de payaso. Los niños sonríen espontáneamente y lloran espontáneamente. Depende siempre del corazón, y con frecuencia nuestro corazón se bloquea y pierde esta capacidad de sonreír, de llorar. Entonces, los niños pueden enseñarnos de nuevo a sonreír y a llorar. Pero, nosotros mismos, tenemos que preguntarnos: ¿sonrío espontáneamente, con naturalidad, con amor, o mi sonrisa es artificial? ¿Todavía lloro o he perdido la capacidad de llorar? Dos preguntas muy humanas que nos enseñan los niños.
Por todos estos motivos Jesús invita a sus discípulos a "hacerse como niños", porque "de los que son como ellos es el reino de Dios" (cf. Mt 18, 3; Mc 10, 14).

Oración de los fieles
395. Oremos, amados hermanos, a Dios Padre todopoderoso, fuente y origen de toda santidad
- Por el papa N., los obispos y todos los sagrados ministros: para que con amor cuiden del pueblo que tienen encomendado. Roguemos al Señor.
- Por nuestro obispo N., por los sacerdotes y todo el pueblo fiel: para que fieles a la doctrina de los venerables pastores que han regido nuestra Iglesia, lleguen a participar de su gloria. Roguemos al Señor.
- Por los que tienen abundancia de bienes de la tierra: para que comprendan que sus riquezas están al servicio de todos y las empleen sin egoísmos. Roguemos al Señor.
- Por los que se han apartado de la senda del bien: para que se conviertan al Señor y, así, el día de su gloriosa venida los encuentre en vela. Roguemos al Señor.
- Por esta santa asamblea: para que aumente en nosotros la fe, la esperanza y la caridad. Roguemos al Señor.
Llegue a tu presencia, Dios misericordioso, la voz de la Iglesia suplicante, para que obtenga de tu bondad los beneficios que ha pedido. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al ofrecerte, Señor, este sacrificio de alabanza, te rogamos que, a ejemplo de san Felipe Neri nos consagremos siempre con entusiasmo a glorificar tu nombre y a servir al prójimo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstiam tibi laudis offeréntes, quaesumus, Dómine, ut, beáti Philíppi exémplo, ad tui nóminis glóriam proximíque servítium hílares nos semper praestémus. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV.
Antífona de la comunión Cf. Jn 15, 9
Como el Padre me ha amado, así os he amado yo, dice el Señor; permaneced en mi amor [T. P. Aleluya].
Antiphona ad communionem Jn 15,9
Sicut diléxit me Pater, et ego diléxi vos, dicit Dóminus; manéte in dilectióne mea (T.P. allelúia).
Oración después de la comunión
Alimentados con las delicias del cielo, te pedimos, Señor, que, a imitación de san Felipe Neri, procuremos siempre aquello que nos asegura vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caeléstibus, Dómine, pasti delíciis, quaesumus, ut, beáti Philíppi imitatióne, semper éadem, per quae veráciter vívimus, appetámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogio propio de la solemnidad de la Santísima Trinidad
S
olemnidad de la Santísima e indivisa Trinidad, en la que confesamos y veneramos al único Dios en la Trinidad de personas, y la Trinidad de personas en la unidad de Dios.
Elogios del día 27 de mayo
S
an Agustín, obispo de Canterbury, en Inglaterra, el cual, habiendo sido enviado junto con otros monjes por el papa san Gregorio I Magno para predicar la palabra de Dios a los anglos, fue acogido de buen grado por el rey Etelberto de Kent, e imitando la vida apostólica de la primitiva Iglesia, convirtió al mismo rey y a muchos otros a la fe cristiana y estableció algunas sedes episcopales en esta tierra. Murió el día 26 de mayo (6044/605).
2. En Dorostoro, en la Mesia Inferior (Danubio Inferior), san Julio, mártir, que por ser veterano y licenciado de la milicia fue apresado por los oficiales y entregado al gobernador Máximo en época de persecución, y al maldecir en su presencia a los ídolos y confesar hasta el fin el nombre de Cristo, fue condenado a muerte (c. 302).
3. En la vía Nomentana, en el miliario décimosexto desde la ciudad de Roma, san Restituto, mártir (c. s. IV),.
4. En Orange, de la Provenza, san Eutropio, obispo (c. 475).
5. En Wurzburgo, de Franconia, en Alemania, san Bruno, obispo, que reconstruyó la iglesia catedral, reformó el clero y explicó al pueblo las Sagradas Escrituras (1045).
6*. En el monasterio de Montsalvy, en Auvernia, de Aquitania, san Gausberto, presbítero y ermitaño, que por sus trabajos, aquel lugar, antes espantoso, se convirtió en un hospicio para acoger a los peregrinos (1079).
7*. En el lugar de Dryburne, junto a Durham, en Inglaterra, beatos Edmundo Duke, Ricardo Hill, Juan Hogg y Ricardo Holiday, presbíteros y mártires, quienes, después de realizar su formación en el Colegio de Ingleses de Reims, regresaron a su patria y fueron condenados a muerte y ahorcados en tiempo de la reina Isabel I, sólo por el hecho de ser sacerdotes (1590).
8. En Seúl, en Corea, santas mártires Bárbara Kim, viuda, y Bárbara Yi, virgen de quince años de edad, las cuales, encarceladas por Cristo a un mismo tiempo, murieron por causa de la peste (1839).
9. En el lugar de Nakiwubo, en Uganda, san Atanasio Bazzekuketta, mártir, quien siendo uno de los pajes de la casa real, y recientemente bautizado, mientras era conducido al lugar del suplicio con algunos otros por su fe en Cristo, rogó a los verdugos que le matasen allí mismo, y culminó el martirio batido a golpes (1886).
10. En la aldea de Lubawo, también en Uganda, san Gonzaga Gonza, mártir, que era uno de los sirvientes del rey, y estando impedido por los grilletes, mientras era conducido a la hoguera fue traspasado con lanzas por los verdugos (1886).