martes, 3 de abril de 2018

Martes 8 mayo 2018, Martes de la VI semana de Pascua, feria.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTII NOSTRI PRIMORDIA" (1-agosto-1959)
DE SU SANTIDAD JUAN XXIII

EN EL I CENTENARIO DEL TRÁNSITO DEL SANTO CURA DE ARS

II. ORACIÓN Y CULTO EUCARÍSTICO

Hombre de penitencia, San Juan María Vianney había comprendido igualmente que «el sacerdote ante todo ha de ser hombre de oración» [46]. Todos conocen las largas noches de adoración que, siendo joven cura de una aldea, entonces poco cristiana, pasaba ante el Santísimo Sacramento.

El tabernáculo de su Iglesia se convirtió muy pronto en el foco de su vida personal y de su apostolado, de tal suerte que no sería posible recordar mejor la parroquia de Ars, en los tiempos del Santo, que con estas palabras de Pío XII sobre la parroquia cristiana: «El centro es la iglesia, y en la iglesia el tabernáculo, y a su lado el confesionario: allí las almas muertas retornan a la vida y las enfermas recobran la salud» [47].

A los sacerdotes de hoy, tan fácilmente atraídos por la eficacia de la acción y tan fácilmente tentados por un peligroso activismo, ¡cuán saludable es este modelo de asidua oración en una vida íntegramente consagrada a las necesidades de las almas! «Lo que nos impide a los sacerdotes —decía— ser santos es la falta de reflexión; no entra uno en sí mismo; no se sabe lo que se hace; necesitamos la reflexión, la oración, la unión con Dios?». Y él mismo —afirma uno de sus contemporáneos— se hallaba en estado de continua oración, sin que de él lo distrajeran ni la pesada fatiga de las confesiones ni las demás obligaciones pastorales. «Conservaba una unión constante con Dios en medio de una vida excesivamente ocupada» [48].

Escuchémoslo aún. Inagotable es cuando habla de las alegrías y de los beneficios de la oración. «El hombre es un pobre que tiene necesidad de pedirlo todo a Dios» [49]. «¡Cuántas almas podríamos convertir con nuestras oraciones!» [50]. Y repetía: «La oración, esa es la felicidad del hombre sobre la tierra» [51]. Felicidad ésta que el mismo gustaba abundantemente, mientras su mirada iluminada por la fe contemplaba los misterios divinos y, con la adoración del Verbo encarnado, elevaba su alma sencilla y pura hacia la Santísima Trinidad, objeto supremo de su amor. Y los peregrinos que llenaban la iglesia de Ars comprendían que el humilde sacerdote les manifestaba algo del secreto de su vida interior en aquella frecuente exclamación, que le era tan familiar: «Ser amado por Dios, estar unido a Dios, vivir en la presencia de Dios, vivir para Dios: ¡cuán hermosa vida, cuán bella muerte!» [52].

[46] Cf. Ibid., 227, p. 33.
[47] Discurso, 11 de enero 1953, en Discorsi e Radiomessaggi di S. S Pio XII, t.14, p. 452.
[48] Cf. Archivo secreto Vaticano, t. 227, p. 131.
[49] Cf. Ibid., t. 227, p. 1100.
[50] Cf. Ibid., t. 227, p. 54.
[51] Cf. Ibid., t. 227, p. 45
[52] Cf. Ibid., t. 227, p. 29


CALENDARIO

8 MARTES DE LA VI SEMANA DE PASCUA, feria

Misa
de feria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Pasc.
LECC.: vol. II.
- Hch 16, 22-34. Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia.
- Sal 137. R. Tu derecha me salva, Señor.
- Jn 16, 5-11. Si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 9 de mayo, pág. 300.
CALENDARIOS: Menorca: Nuestra Señora del Toro (S).
Siervas de María: Bienaventurada Virgen María, Salud de los enfermos (S).
Escolapios: BVM, Madre de Dios de las Escuelas Pías (F).
Franciscanas de los Sagrados Corazones: Beata Carmen del Niño Jesús González Ramos, religiosa (F).
HH. de las Escuelas Cristianas: Nuestra Señora de la Estrella (F).
Teatinos: BVM, Madre Purísima (F).
Sevilla, Monfortianos y Reparadores: BVM, Mediadora de todas las Gracias (MO). Cuenca y Servitas: (ML).
Valencia: BVM, Madre de las Gracias (MO).
Carmelitas: Beato Luis Rabatá, presbítero (MO).
Dominicos: Patrocinio de la Virgen María (MO).
Agustinos: Nuestra Señora de Gracia (ML).
Canónigos Regulares de Letrán: Beata María Catalina de San Agustín, virgen (ML).
OFM Cap.: Beato Jeremías de Valaquia, religioso (ML).

TEXTOS MISA

Martes de la VI Semana de Pascua Feria tertia. Hebdómada VI Paschae.
Antífona de entrada Ap 19, 7. 6
Alegrémonos y gocemos y démosle gracias, porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo. Aleluya.
Antiphona ad introitum Ap 19, 7. 6
Gaudeámus et exsultémus et demus glóriam Deo, quóniam regnávit Dóminus Deus noster omnípotens, allelúia.
Oración colecta
Dios todopoderoso y lleno de misericordia, concédenos lograr verdaderamente nuestra participación en la resurrección de Cristo, tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Praesta nobis, omnípotens et miséricors Deus, ut in resurrectióne Christi Fílii tui percipiámus veráciter portiónem. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la VI semana de Pascua (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Hch 16, 22-34
Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran los vestidos y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo.
A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada para suicidarse, imaginando que los presos se habían fugado. Pero Pablo lo llamó a gritos, diciendo:
«No te hagas daño alguno, que estamos todos aquí».
El carcelero pidió una lámpara, saltó dentro, y se echó temblando a los pies de Pablo y Silas; los sacó fuera y les preguntó: «Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?».
Le contestaron:
«Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia».
Y le explicaron la palabra del Señor, a él y a todos los de su casa. A aquellas horas de la noche, el carcelero los tomó consigo,
les lavó las heridas, y se bautizó enseguida con todos los suyos; los subió a su casa, les preparó la mesa, y celebraron una fiesta de familia por haber creído en Dios.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 137, 1-2a. 2bc y 3. 7c-8
R.
Tu derecha me salva, Señor. Salvum me faciet déxtera tua, Dómine.

V. Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. R.
Tu derecha me salva, Señor. Salvum me faciet déxtera tua, Dómine.

V. Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R.
Tu derecha me salva, Señor. Salvum me faciet déxtera tua, Dómine.

V. Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R.
Tu derecha me salva, Señor. Salvum me faciet déxtera tua, Dómine.

Aleluya Jn 16, 7. 13
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Os enviaré el Espíritu de la verdad –dice el Señor–; él os guiará hasta
la verdad plena. R.
Mittam ad vos Spíritum veritátis, dicit Dóminus; ille docébit vos omnem veritátem.

EVANGELIO Jn 16, 5-11
Si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
1433 Después de Pascua, el Espíritu Santo "convence al mundo en lo referente al pecado" (Jn 16, 8-9), a saber, que el mundo no ha creído en el que el Padre ha enviado. Pero este mismo Espíritu, que desvela el pecado, es el Consolador (cf Jn 15, 26) que da al corazón del hombre la gracia del arrepentimiento y de la conversión (cf Hch 2, 36-38; Juan Pablo II, DeV 27-48).

Oración de los fieles
193. Oremos, hermanos, a Cristo, el Cordero que estuvo muerto, pero que ahora vive para interceder por nosotros.
- Para que la Iglesia, con su alegría, dé testimonio perseverante de la resurrección de Jesucristo. Roguemos al Señor.
- Para que el mundo entero llegue a gozar de aquella paz que Cristo aportó a los apóstoles. Roguemos al Señor.
- Para que los enfermos, los moribundos y todos los que sufren vean un día transformada su tristeza en aquella alegría que nadie les podrá arrebatar. Roguemos al Señor.
- Para que todos nosotros podamos celebrar un día la resurrección de Cristo con los ángeles y los santos. Roguemos al Señor.
Señor Jesucristo, dueño supremo de la vida y de la muerte, escucha la oración de tu Iglesia, y pues la has alegrado con la esperanza de la resurrección futura, concédele también los bienes que te ha pedido. Tú que vives y reinas, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, alegrarnos siempre por estos misterios pascuales y que la actualización continua de tu obra redentora sea para nosotros fuente de gozo incesante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Concéde, quaesumus, Dómine, semper nos per haec mystéria paschália gratulári, ut contínua nostrae reparatiónis operátio perpétuae nobis fiat causa laetítiae. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL I
El misterio pascual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca exaltarte en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo; muriendo destruyó nuestra muerte, y resucitando restauró la vida.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan el himno de tu gloria diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS I
De mysterio paschali
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósus praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Ipse enim verus est Agnus qui ábstulit peccáta mundi. Qui mortem nostram moriéndo destrúxit, et vitam resurgéndo reparávit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión Cf. Lc 24, 46. 26
Era necesario que el Mesías padeciera y resucitara de entre los muertos, para así entrar en su gloria. Aleluya.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 24, 46. 26
Opórtuit pati Christum, et resúrgere a mórtuis, et ita intráre in glóriam suam, allelúia.
Oración después de la comunión
Escucha, Señor, nuestras oraciones para que el santo intercambio de nuestra redención nos sostenga durante la vida presente y nos dé las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Exáudi, Dómine, preces nostras, ut redemptiónis nostrae sacrosáncta commércia et vitae nobis cónferant praeséntis auxílium et gáudia sempitérna concílient. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 9 de mayo

1. Conmemoración de san Isaías, profeta, que en tiempo de Ozías, Jotam, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá, fue enviado a un pueblo infiel y pecador, para manifestarle al Dios fiel y salvador, en cumplimiento de las promesas que Dios juró a David. Conforme ha transmitido la tradición existente entre los judíos, murió martirizado bajo el reinado de Manasés (s. VIII a. C.).
2. Conmemoración de san Hermas, mencionado por san Pablo en la Carta a los Romanos (s. I).
3. En Tebaida, san Pacomio, abad, que cuando aún era pagano se sintió impresionado por el testimonio de caridad cristiana para con los soldados detenidos en la cárcel común y, después de abrazar el cristianismo, recibió el hábito monástico de manos del anacoreta Palamón. Al cabo de siete años, por inspiración divina, fue abriendo numerosos monasterios con el fin de recibir a los monjes en régimen de vida común, escribiendo para ellos una célebre Regla (347/348).
4. En Persia, trescientos diez santos mártires (c. s. IV).
5. En Vienne, en la Galia Lugdunense, san Dionisio, obispo (s. IV).
6. En Cagli, en la vía Flaminia, de la región de Piceno, en Italia, san Geroncio, obispo de Ficocle, quien, según la tradición, fue martirizado en este día, mientras regresaba de un Sínodo celebrado en Roma (c. 501).
7*. En Vendôme, junto al río Loira, san Beato, presbítero y ermitaño (c. s. VII).
8*. En el monasterio camaldulense de Fonte Avellana, en la región de la Umbría, beato Forte Gabrielli, ermitaño (1040).
9*. En el lugar de Monticchiello, en la Toscana, beato Benincasa de Montepulciano, religioso de la Orden de los Siervos de María, que vivió en una cueva del monte Amiata, en la región de Siena, llevando una vida de penitencia (1426).
10*. En Londres, en Inglaterra, beato Tomás Pickering, mártir, monje de la Orden de San Benito, el cual, varón de sincera simplicidad y de vida inocentísima, fue acusado falsamente de conjuración contra el rey Carlos II y, movido por su amor a Cristo, se encaminó con ánimo sereno hacia el patíbulo en Tyburn (1679).
11. En la ciudad de Nam-Dinh, en Tonquín, san José Dô Quang Hiên, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, encerrado en una prisión, se dedicó intensivamente a convertir a los paganos y a confortar en la fe a los cristianos, hasta que, por decreto del emperador Thiêu Tri, fue decapitado (1840).
12*. En Munich, ciudad de la región de Baviera, en Alemania, beata María Teresa de Jesús (Carolina) Gerhardinger, virgen, que fundó providencialmente la Congregación de Pobres Hermanas Escolásticas de Nuestra Señora (1879).
13*. En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, de Baviera, en Alemania, beato Esteban Grelewski, presbítero y mártir, el cual, al ser invadida Polonia militarmente al comienzo de la guerra, fue hecho prisionero por los perseguidores de la Iglesia y, extenuado por los crueles tormentos, recibió la corona de la gloria (1941).
14. En la localidad de la Berrueza, en la región de Navarra, memoria de san Gregorio, obispo (s. XI).