sábado, 24 de marzo de 2018

Sábado 28 abril 2018, Sábado de la IV semana de Pascua o san Pedro Chanel, presbítero y mártir, memoria libre, o san Luis Grignion de Monfort, presbítero, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

CARTA APOSTÓLICA "SUMMI DEI VERBUM" (4-noviembre-1963)
DE SU SANTIDAD EL PAPA PABLO VI

Santidad eximia


Santidad y ciencia habrán de ser las prerrogativas de quien está llamado a ser embajador del Verbo de Dios, Redentor del mundo. Santidad eximia, en primer lugar, es decir, superior a la de los fieles seglares y a la de los simples religiosos, porque como justamente observa el Doctor Angélico: “Si el religioso no está investido con el orden, habrá de destacar la superioridad del orden en lo que se refiere a dignidad. Pues él es deputado en virtud del orden sagrado para el sagrado ministerio, del que el mismo Cristo se sirve en el sacramento del altar” [21]. Por ello, resplandecerá en una ferviente devoción a la Sagrada Eucaristía en la vida de aquel que aspira a ser su consagrador y dispensador, y con la devoción al Cuerpo y Sangre de Cristo las devociones que con ella se armonizan, es decir, la del Nombre de Jesús y la de Sacratísimo Corazón.

Elogios y exhortaciones

Como conclusión de nuestras exhortaciones, queremos dirigir una palabra de paternal complacencia a cuantos trabajan con celo y no leves sacrificios en la obra de reclutamiento y educación de las vocaciones sacerdotales, tanto del clero secular como regular, y un especial elogio a los que desarrollan estas mismas tareas en las regiones donde hay mayor escasez de clero y donde es más arduo y frecuentemente peligroso procurar a la Iglesia nuevos ministros del santuario. Llegue también nuestro aplauso a aquellos que, siguiendo las directrices e indicaciones de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades, se preocupan de perfeccionar con publicaciones y congresos los métodos de formación de seminaristas, de conformidad con las particulares exigencias de tiempo y lugar, y con el progreso de las disciplinas pedagógicas, pero siempre con el debido respeto a la meta y espíritu propio de la vida sacerdotal, por el mayor bien de la Iglesia.

Oración y caridad fraterna

A vosotros, finalmente, queridos hijos, que recogidos en oración asidua y caridad fraterna dentro de los muros sagrados del seminario, como estaban los Apóstoles en el Cenáculo, os preparáis bajo la mirada materna de la Reina de los Ángeles, a recibir el poder sobrehumano de consagrar el Cuerpo y la Sangre del Señor y perdonar los pecados, y al mismo tiempo para una mayor efusión de la gracia del Espíritu Santo que os capacite para realizar dignamente “el ministerio de la reconciliación” (2Cor 5, 18), digamos con San Pablo: “Cada uno persevere en la vocación a que ha sido llamado” (1Cor 7, 20). Docilidad y fidelidad a la llamada de Dios son, pues, indispensables para el que quiera cooperar más íntimamente con Cristo en la salvación de las almas y asegurarse una corona más brillante en la gloria de la eternidad. Apreciad el don maravilloso que el Señor os ha regalado, servidlo desde vuestros jóvenes años “con gozo y alegría” (Cfr Sal 99, 2).

Finalmente, al paso que os exhortamos, venerables hermanos, a poner en práctica en vuestras diócesis estos consejos, que únicamente el amor a la Iglesia nos ha dictado, os manifestamos a vosotros, a los fieles confiados a vuestros cuidados y, sobre todo, a los seminaristas, nuestra viva benevolencia, os impartimos de todo corazón a todos la bendición apostólica.

Dado en Roma, junto a San Pedro. en la fiesta de Son Carlos Borromeo, el 4 de noviembre de 1963, primer año de nuestro Pontificado.

PABLO PP. VI

[21] Summa Theol., II-II, q. 184, a. 8 c.

CALENDARIO

28 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA IV SEMANA DE PASCUA o SAN PEDRO CHANEL, presbítero y mártir, memoria libre o SAN LUIS MARÍA GRIGNION DE MONTFORT, presbítero, memoria libre

Misa
de sábado o de la memoria san Luis María G. (blanco) o de la memoria de san Pedro Ch. (rojo).
MISAL: para el sábado ants. y oracs. props. / para la memoria de san Pedro Ch.: 1ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para un mártir en TP) o de pastores (para misioneros), o de la feria / para la memoria de san Luis Ma. G.: 1ª orac. prop. y el resto del común de pastores (para un pastor) o de la feria; Pf. Pasc. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Hch 13, 44-52. Sabed que nos dedicamos a los gentiles.
- Sal 97. R. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.
- Jn 14, 7-14. Quien me ha visto a mí ha visto al Padre.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 29 de abril, pág. 281.
CALENDARIOS: Jaén: Santísima Virgen de la Cabeza (S).
Tarazona: San Prudencio, obispo (S). Vitoria: (F). Bilbao, Calahorra y La Calzada-Logroño, Osma-Soria y San Sebastián: (MO).
Monfortianos: San Luis María Griñón de Monfort (S). Heraldos del Evangelio: (MO).
PP. Maristas: San Pedro Chanel (F). HH. Maristas: (MO).
TOR y OFM: Beato Luquesio (MO).
Segorbe-Castellón: San Cirino, mártir (ML).
Lleida: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Juan Piris Frígola, obispo, emérito (2001).
Sevilla: Aniversario de la ordenación episcopal del cardenal Carlos Amigo Vallejo, arzobispo, emérito (1974).

28 SÁBADO. Después de la hora nona:
QUINTA SEMANA DE PASCUA
Primera semana del salterio
Misa
vespertina del V Domingo de Pascua (blanco).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Sábado de la IV Semana de Pascua. Sabbato. Hebdomada IV Paschae.
Antífona de entrada Cf. 1Pe 2, 9
Pueblo adquirido por Dios, anunciad las proezas del que os llamó de las tinieblas a su luz maravillosa. Aleluya.
Antiphona ad introitum Cf. 1P 2, 9
Pópulus acquisitiónis, annuntiáte virtútes eius, qui vos de ténebris vocávit in admirábile lumen suum, allelúia.
Oración colecta
Oh, Dios, que en la solemnidad de la Pascua has dado al mundo los auxilios del cielo, continúa dispensando el perdón a tu Iglesia, para que lo realizado en el tiempo nos sirva para la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui sollemnitáte pascháli caeléstia mundo remédia benígnus operáris, Ecclésiae tuae indulgéntiam proséquere, ut observántia temporális ad vitam profíciat sempitérnam. Per Dóminum.

En la memoria de san Pedro Chanel:
Elogio del martirologio
San Pedro Chanel, presbítero de la Sociedad de María y mártir, que dedicó su ministerio a atender a campesinos y niños, pero enviado después con algunos compañeros a evangelizar la Oceanía occidental, llegó a la isla francesa de Futuna, donde no había aún comunidad cristiana, y a pesar de las muchas dificultades que encontró, con su singular mansedumbre convirtió a algunos a la fe, entre los cuales estaba el hijo del rey del lugar, el cual, furioso, lo mandó matar, convirtiéndole en el primer mártir de Oceanía. (1716)

Oración colecta propia. El resto del sábado de Pascua.

28 de abril
San Pedro Chanel, presbítero y mártir
Die 28 aprilis
S. Petri Chanel, presbyteri et martyris
Oración colecta
Oh, Dios, que coronaste con el martirio a san Pedro Chanel para la extensión de tu Iglesia, concédenos, en medio de las alegrías pascuales, celebrar de tal modo
los misterios de Cristo, muerto y resucitado, que merezcamos ser testigos de la vida nueva. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ad dilatándam Ecclésiam tuam beátum Petrum martyrio coronásti, da nobis, in his paschálibus gáudiis, ita Christi mórtui et resurgéntis mystéria frequentáre, ut novitátis vitae testes esse mereámur. Per Dóminum.

En la memoria de san Luis Grignion de Monfort:
Elogio del martirologio
San Luis María Grignon de Montfort, presbítero, que evangelizó las regiones occidentales de Francia, anunciando el misterio de la Sabiduría Eterna, y fundó dos congregaciones. Predicó y escribió acerca de la Cruz de Cristo y de la verdadera devoción hacia la Santísima Virgen, y, después de convertir a muchos, descansó de su peregrinación terrena en la aldea francesa de Saint-Laurent-sur-Sèvre. (1841)

Oración colecta propia. El resto del sábado de Pascua.

28 de abril
San Luis María Grignion de Monfort, presbítero.
Die 28 aprilis
S. Ludovici Mariæ Grignion de Montfort, presbyteri
Oración colecta
Oh, Dios, que has querido guiar los pasos del presbítero san Luis María Grignion de Montfort, acompañado de la Virgen bienaventurada, por el camino de la salvación y del amor a Cristo, concédenos que, a ejemplo suyo, trabajemos incansables en la edificación de tu Iglesia meditando los misterios de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Dios todopoderoso y eterno, que hiciste de san Luis María Grignion de Montfort, presbítero, un destacado testigo y maestro de la plena entrega a Cristo, tu Hijo, de la mano de su santa Madre, haz que nosotros, siguiendo este camino espiritual, contribuyamos siempre a la extensión de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui gressus beáti Ludovíci Maríae, presbyteri, in viam salútis et dilectiónis Christi, beáta Vírgine comitánte, dirígere voluísti, da ut, eius exémplo, tui amóris mystéria meditántes Ecclésiam tuam aedificáre indefésse studeámus. Per Dóminum.
Vel:
Omnípotens aetérne Deus, qui sanctum Ludovícum Maríam presbyterum plenae Christo Fílio tuo deditiónis per eius beátae Matris manus exímium testem et magístrum effecísti, concéde nobis, ut, eándem spiritálem viam sectántes, regnum tuum iúgiter exténdere valeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la IV semana de Pascua (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Hch 13, 44-52
Sabed que nos dedicamos a los gentiles
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

El sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la palabra del Señor. Al ver el gentío, los judíos se llenaron de envidia y respondían con blasfemias a las palabras de Pablo. Entonces Pablo y Bernabé dijeron con toda valentía:
«Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: “Yo te he puesto como luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el confín de la tierra”».
Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y creyeron los que estaban destinados a la vida eterna.
La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas, adoradoras de Dios, y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron de su territorio.
Estos sacudieron el polvo de los pies contra ellos y se fueron a Iconio. Los discípulos, por su parte, quedaban llenos de alegría y de Espíritu Santo.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 97, 1bcde. 2-3ab. 3cd-4 (R.: 3cd)
R.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terrae salutáre Dei nostri.
O bien: Aleluya.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terrae salutáre Dei nostri.

V. El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terrae salutáre Dei nostri.

V. Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.
Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios. Vidérunt omnes términi terrae salutáre Dei nostri.

Aleluya Jn 8, 31b-32
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Si permanecéis en mi palabra –dice el Señor– seréis de verdad discípulos míos y conoceréis la verdad. R. Si manséritis in sermóne meo, vero discipúli me éritis, et cognoscéritis veritátem, dicit Dóminus.

EVANGELIO Jn 14, 7-14
Quien me ha visto a mí ha visto al Padre
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú:
“Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2614 Cuando Jesús confía abiertamente a sus discípulos el misterio de la oración al Padre, les desvela lo que deberá ser su oración, y la nuestra, cuando haya vuelto, con su humanidad glorificada, al lado del Padre. Lo que es nuevo ahora es "pedir en su Nombre" (Jn 14, 13). La fe en El introduce a los discípulos en el conocimiento del Padre porque Jesús es "el Camino, la Verdad y la Vida" (Jn 14, 6). La fe da su fruto en el amor: guardar su Palabra, sus mandamientos, permanecer con El en el Padre que nos ama en El hasta permanecer en nosotros. En esta nueva Alianza, la certeza de ser escuchados en nuestras peticiones se funda en la oración de Jesús (cf Jn 14, 13-14).

Oración de los fieles
204. Hermanos, el Señor Jesús, ascendiendo al cielo, confió a sus discípulos la misión de anunciar el Evangelio hasta los últimos confines de la tierra. Con María, Reina de los apóstoles, dirijamos nuestra común oración al Padre.
- Por el papa N., por nuestro obispo N., por los sacerdotes y los diáconos, por los religiosos y por los fieles todos: para que dóciles a la acción del Espíritu, sepan testimoniar, con la palabra y el ejemplo, que Jesús es el Cristo y el único salvador. Oremos al Señor.
- Por los gobernantes: para que acogiendo el mensaje del amor y de la paz que Cristo trae al mundo a través de su Iglesia, puedan edificar un mundo nuevo sobre la justicia y la libertad verdaderas. Oremos al Señor.
- Por los heraldos de la fe que sufren por causa del Evangelio: para que, con la protección de la Virgen María, puedan recoger en el gozo cuanto sembraron en la paciencia y en el amor. Oremos al Señor.
- Por todos nosotros: para que, movidos por el Espíritu Santo, vayamos con solicitud al encuentro de los hermanos que sufren en el cuerpo y en el espíritu, para que renazca en sus corazones la esperanza pascual. Oremos al Señor.
Oh Dios, que has enviado a tu Hijo Unigénito para revelar tu amor de Padre, haz que tus hijos conducidos por el Espíritu y bajo la materna protección de María, puedan difundir por el mundo la Buena Noticia de nuestra redención. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te pedimos, Señor, que, en tu bondad, santifiques estos dones, aceptes la ofrenda de este sacrificio espiritual y nos transformes en oblación perenne. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Propítius, Dómine, quaesumus, haec dona sanctífica, et, hóstiae spiritális oblatióne suscépta, nosmetípsos tibi pérfice munus aetérnum. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Jn 17, 24
Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste. Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 17, 24
Pater, quos dedísti mihi, volo ut ubi sum ego, et illi sint mecum, ut vídeant claritátem quam dedísti mihi, allelúia.
Oración después de la comunión
Señor, después de recibir el don sagrado del sacramento, te pedimos humildemente que nos haga crecer en el amor lo que tu Hijo nos mandó realizar en memoria suya. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Súmpsimus, Dómine, sacri dona mystérii, humíliter deprecántes, ut, quae in sui commemoratiónem nos Fílius tuus fácere praecépit, in nostrae profíciant caritátis augméntum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 29 de abril
M
emoria de santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la Iglesia, que habiendo entrado en las Hermanas de la Penitencia de Santo Domingo, deseosa de conocer a Dios en sí misma y a sí misma en Dios, se esforzó en asemejarse a Cristo crucificado y trabajó también enérgica e incansablemente por la paz, para que el Romano Pontífice regresara a la Urbe y por la unidad de la Iglesia, dejando espléndidos documentos llenos de doctrina espiritual (1380).
2. Conmemoración de san Tíquico, discípulo del apóstol san Pablo, al que, en sus epístolas, llama hermano carísimo, ministro fiel y consiervo en el Señor (s.I).
3. En Pisa, de la Toscana, san Torpetes, mártir (s. inc.).
4. En Nápoles, de la Campania, san Severo, obispo, al que san Ambrosio amó como a un hermano y su Iglesia como a un padre (c. 409).
5. En el monasterio de Cluny, en Borgoña (hoy Francia), san Hugo, abad, que gobernó santamente su cenobio durante sesenta y un años, mostrándose entregado a las limosnas y a la oración, mantenedor y promotor de la disciplina monástica, atento a las necesidades de la Iglesia y eximio propagador de la misma (1109).
6*. En el monasterio de Lucerna, en Normandía, san Acardo, obispo de Avranches, que, siendo abad de San Víctor de París, escribió varios tratados de vida espiritual para conducir el alma cristiana a la perfección, falleciendo y siendo enterrado en esa abadía de la Orden Premonstratense, que visitaba a menudo (1172).
7. En Seúl, en Corea, san Antonio Kim Song-u, mártir, que acostumbraba a reunir en su casa a varios fieles hasta que, encerrado en prisión, fue estrangulado (1841).