miércoles, 21 de marzo de 2018

Miércoles 25 abril 2018, San Marcos, evangelista, fiesta,

SOBRE LITURGIA

CARTA APOSTÓLICA "SUMMI DEI VERBUM" (4-noviembre-1963)
DE SU SANTIDAD EL PAPA PABLO VI

Peligros y desviaciones


Con respecto a los peligros, que como hierbas maléficas, hoy más que en el pasado, tratan de invadir el campo abierto a toda semilla, señalamos el espíritu de crítica de todo y de todos, que acecha a su mente. Y en la voluntad, aún de los más pequeños, lamentamos no soporten ningún vínculo moral, proceda de la ley natural o de la autoridad jerárquica o civil y, por tanto, la ambición de una libertad de acción sin freno. Debilitadas de esta forma sus facultades superiores en su ascesis hacia las cimas del bien y de la verdad, no es de extrañar que los sentidos, interiores y exteriores, escapen al obligado control de la recta razón y de la buena voluntad, estando apartadas estas facultades del influjo continuo y eficaz de la gracia y de las virtudes sobrenaturales. Por ello, la conducta del adolescente parece inclinada a formas de hablar y de actuar que están en discordancia con las normas de humildad, obediencia, modestia, castidad necesarias para la dignidad de un ser racional y, sobre todo, de un cristiano cuyo cuerpo es, en virtud de la gracia, miembro de Cristo y templo del Espíritu Santo. ¿Cómo no advertir en semejantes manifestaciones de una sicología juvenil superficial y hasta desordenada, los síntomas de una futura personalidad que exigirá muchos derechos y admitirá pocos deberes, y, consiguientemente, un peligro muy grande para el nacimiento y desarrollo de convencidas y generosas vocaciones sacerdotales? Es preciso, por tanto, oponerse vigorosamente a todo lo que amenaza seriamente la sana educación de la juventud, especialmente cuando se trata de la llamada por Cristo a la continuación de su obra de Redención, pero ¿con qué medios?

Virtudes naturales y sobrenaturales

Es deber, ante todo, de los padres y maestros, cultivar en sus hijos o alumnos, desde sus más tiernos años y especialmente en aquellos que manifiesten una índole más dócil, más generosa e inclinada al ideal del sacerdocio, al espíritu de oración, de humildad, de obediencia, de entrega y de sacrificio. Y será obligación de los superiores y de los profesores del seminario no solamente conservar y desarrollar en los jóvenes, que en él se admiten, las dotes arriba mencionadas, sino procurar que también con el progreso de los años aparezcan y se afiancen en el espíritu del candidato a las sagradas órdenes otras cualidades que han de tenerse como esenciales para una sólida y completa formación moral. Entre ellas juzgamos de más fundamental importancia el espíritu reflexivo y la rectitud de intención en el actuar; la libre y personal elección del bien; más aún, de lo mejor; el dominio de la voluntad y de los sentidos ante las manifestaciones del amor propio, del mal ejemplo ajeno, de las inclinaciones al mal procedentes, tanto de la naturaleza que arrastra las consecuencias del pecado original como del mundo y del espíritu del mal, que también hoy cerca con particular ensañamiento a los elegidos del Señor, ansiosos de su ruina. Y con relación al prójimo, el que aspira a ser con Cristo y por Cristo testigo ante el mundo de la verdad que hace libres y salva (cfr. Jn 18, 37; 8, 32), habrá de ser educado en el culto a la verdad tanto en palabras como en hechos y, por consiguiente, en la sinceridad, en la lealtad, en la constancia y en la fidelidad, de acuerdo con la exhortación de San Pablo a su apreciado Timoteo: “No te pierdas en logomaquias —cosa que para nada aprovecha— para el completo trastorno de los oyentes. Procura diligentemente presentarte tal ante Dios, que merezcas su aprobación, obrero que no tiene de qué ruborizarse, que reparte rectamente la palabra de la verdad” (2Tm 2, 14, 15).

CALENDARIO

25 MIÉRCOLES. SAN MARCOS, evangelista, fiesta


Fiesta de san Marcos, evangelista, que primero acompañó en Jerusalén a san Pablo en su apostolado, y después siguió los pasos de san Pedro, quien lo llamó su hijo. Es tradición que en Roma recogió en su Evangelio la catequesis de Pedro a los romanos y que fue él quien instituyó la Iglesia de Alejandría, en el actual Egipto (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (rojo).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. II Apóstoles. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- 1 Pe 5, 5b-14. Os saluda Marcos, mi hijo.
- Sal 88. R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
- Mc 16, 15-20. Proclamad el Evangelio a toda la creación.

* Hoy no se permiten las misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 26 de abril, pág. 275.
CALENDARIOS: Valencia: Aniversario de la ordenación episcopal del cardenal Antonio Cañizares Llovera, arzobispo (1992).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de san Marcos, evangelista, que primero acompañó en Jerusalén a san Pablo en su apostolado, y después siguió los pasos de san Pedro, quien lo llamó su hijo. Es tradición que en Roma recogió en su Evangelio la catequesis de Pedro a los romanos y que fue él quien instituyó la Iglesia de Alejandría, en la actual Egipto. (s. I)

25 de abril
SAN MARCOS, EVANGELISTA
Fiesta
Die 25 aprilis
S. MARCI, EVANGELISTAE
Festum
Antífona de entrada Mc 16, 15
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. Aleluya.
Antiphona ad introitum Mc 16,15
Eúntes in mundum univérsum, praedicáte Evangélium omni creatúrae, allelúia.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Oh, Dios, que enalteciste a tu evangelista san Marcos con la gracia de la predicación evangélica, concédenos aprovechar de tal modo sus enseñanzas que sigamos con fidelidad las huellas de Cristo. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui beátum Marcum evangelístam tuum evangélicae praedicatiónis grátia sublimásti, tríbue, quaesumus, eius nos eruditióne ita profícere, ut vestígia Christi fidéliter sequámur. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de san Marcos, evangelista, fiesta (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA 1 Pe 5, 5b-14
Os saluda Marcos, mi hijo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro

Queridos hermanos:
Revestíos todos de la humildad en el trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, mas da su gracia a los humildes. Así pues, sed humildes bajo la poderosa mano de Dios, para que él, os ensalce en su momento. Descargad en él todo vuestro agobio, porque él cuida de vosotros.
Sed sobrios, velad. Vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quién devorar. Resistidle, firmes en la fe, sabiendo que vuestra comunidad fraternal en el mundo entero está pasando por los mismos sufrimientos. Y el Dios de toda gracia que os ha llamado a su eterna gloria en Cristo Jesús, después de sufrir un poco, él mismo os restablecerá, os afianzará, os robustecerá y os consolidará. Suyo es el poder por los siglos. Amén.
Os he escrito brevemente por medio de Silvano, al que tengo por hermano fiel, para exhortaros y para daros testimonio de que esta es la verdadera gracia de Dios. Manteneos firmes en ella.
Os saluda la comunidad que en Babilonia comparte vuestra misma elección, y también Marcos, mi hijo. Saludaos unos a otros con el beso del amor.
Paz a todos vosotros, los que vivís en Cristo.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 88, 2-3. 6-7. 16-17 (R.: cf. 2a)
R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in aetérnum cantábo.

V. Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in aetérnum cantábo.

V. El cielo proclama tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad en la asamblea de los santos.
¿Quién sobre las nubes se compara a Dios?
¿Quién como el Señor entre los seres divinos? R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in aetérnum cantábo.

V. Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R.
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor. Misericórdias tuas, Dómine, in aetérnum cantábo.

Aleluya 1 Cor 1, 23a. 24b.
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Nosotros predicamos a Cristo crucificado, fuerza de Dios y sabiduría de Dios. R.
Nos praedicámus Christum crucifíxum. Dei virtútem et Dei sapiéntiam.

EVANGELIO Mc 16, 15-20
Proclamad el Evangelio a toda la creación
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los once y les dijo:
«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.
El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado.
A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».
Después de hablarles, el Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
Ellos se fueron a predicar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ex. Ap. Evangelii gaudium 275.
Si pensamos que las cosas no van a cambiar, recordemos que Jesucristo ha triunfado sobre el pecado y la muerte y está lleno de poder. Jesucristo verdaderamente vive. De otro modo, «si Cristo no resucitó, nuestra predicación está vacía» (1Co 15, 14). El Evangelio nos relata que cuando los primeros discípulos salieron a predicar, «el Señor colaboraba con ellos y confirmaba la Palabra» (Mc 16, 20). Eso también sucede hoy. Se nos invita a descubrirlo, a vivirlo. Cristo resucitado y glorioso es la fuente profunda de nuestra esperanza, y no nos faltará su ayuda para cumplir la misión que nos encomienda.

Oración de los fieles
391. Pidamos, amados hermanos, a Dios Padre todopoderoso, que escuche nuestra oración al celebrar la fiesta del evangelista san Andrés.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que sólidamente establecida sobre el fundamento de los apóstoles, viva con plenitud y predique con fidelidad el Evangelio recibido de ellos. Roguemos al Señor.
- Por el papa N., por nuestro obispo N. y por todo el episcopado universal: para que, llenos del Espíritu Santo, transmitan con toda fidelidad la palabra apostólica. Roguemos al Señor.
- Por los que gobiernan nuestra patria y todas las naciones del mundo: para que trabajen sin desfallecer por la justicia y la paz de todos los pueblos. Roguemos al Señor.
- Por los cristianos perseguidos: para que sean confortados por el ejemplo de la firmeza apostólica y se alegren de poder sufrir por el nombre de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por los miembros de nuestra comunidad: para que, fieles a la doctrina apostólica, anuncien el Evangelio a los pueblos y trabajen por el bien de nuestros hermanos. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios todopoderoso, al pueblo a ti consagrado y, por la intercesión de tu evangelista san Marcos, concédele tu protección en las cosas temporales y eternas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza, celebrando la gloria de san Marcos, y te pedimos humildemente que la predicación evangélica se mantenga siempre en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Glóriam beáti Marci venerántes, tibi, Dómine, hóstias laudis offérimus, teque supplíciter deprecámur, ut evangélica praedicátio in Ecclésia tua iúgiter persevéret. Per Christum.
PREFACIO II DE LOS APÓSTOLES
Los Apóstoles, fundamento de la Iglesia y testimonio para el mundo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque has querido que tu Iglesia tenga por fundamento a los apóstoles, para que permanezca en la tierra como signo perpetuo de tu santidad y ofrezca a todos los hombres las enseñanzas del cielo.
Por eso, Señor, con toda la multitud de los ángeles, te aclamamos ahora y por siempre diciendo con humilde fe:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE APOSTOLIS
De apostolico fundamento et testimonio
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quóniam Ecclésiam tuam in apostólicis tribuísti consístere fundaméntis, ut signum sanctitátis tuae in terris manéret ipsa perpétuum, et caeléstia praebéret cunctis homínibus documénta.
Quaprópter nunc et usque in saeculum cum omni milítia Angelórum devóta tibi mente concínimus, clamántes atque dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Mt 28, 20
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos, dice el Señor. Aleluya.
Antiphona ad communionem Mt 28, 20
Ecce ego vobíscum sum ómnibus diébus usque ad consummatiónem saeculi, dicit Dóminus, allelúia.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Dios todopoderoso, que nos santifique el don recibido de tu santo altar y nos fortalezca en la fe del Evangelio que san Marcos predicó. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Praesta, quaesumus, omnípotens Deus, ut, quod de sancto altári tuo accépimus, nos sanctíficet, et in fide Evangélii, quod beátus Marcus praedicávit, fortes effíciat. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 26 de abril

1. En Roma, conmemoración de san Cleto, papa, que fue el segundo que rigió la Iglesia Romana después de san Pedro (88).
2. En el lugar de Gabio, en el miliario treinta de la vía Prenestina, san Primitivo, mártir (s. inc.).
3. En Amasea, del Ponto, san Basileo, obispo y mártir, en tiempo del emperador Licinio (c. 322).
4. En el eremo del bosque de Crézy, en la región de Amiens, en Neustria, san Ricario, presbítero, que, conmovido por la predicación de unos monjes escoceses, se convirtió a una vida de penitencia (645).
5. En el monasterio de Corbie, también en Neustria (hoy Francia), san Pascasio Radberto, abad, que expuso de modo claro y lúcido la verdad sobre el Cuerpo y la Sangre del Señor en el misterio de la Eucaristía (865).
6*. En Foggia, en la Apulia, santos Guillermo y Peregrino, eremitas (s. XII).
7*. En Aragón, beatos Domingo y Gregorio, presbíteros de la Orden de Predicadores, que, sin llevar oro ni plata, mendigando cada día el alimento necesario, peregrinaban anunciando a todos la Palabra de Dios (s. XIII).
8*. En el monasterio de la Transfiguración, de Moscú, en Rusia, sepultura de san Esteban, obispo de Perm, que evangelizó a los nativos zyrjani, inventó un alfabeto para aquella lengua, en la que celebraba la liturgia, destruyó ídolos, erigió iglesias y confirmó las verdades de la fe de aquellas gentes (1396).
9*. En el monasterio de san Isidoro de Dueñas, en España, san Rafael Arnáiz Barón, religioso de la Orden Cisterciense, que, siendo novicio, enfermó gravemente y, confiando siempre en el Señor, con gran paciencia soportó su enfermedad (1938).
10*. En la aldea de Montjuic, cerca de Girona, también en España, beato Julio Junyer Padern, presbítero de la Sociedad Salesiana y mártir, que, durante la persecución contra la fe, alcanzó por el martirio la gloria de la vida eterna (1938).
11*. En el campo de concentración de Sachsenhausen, en Alemania, beato Estanislao Kubista, presbítero de la Sociedad del Verbo Divino y mártir, que durante la ocupación militar de Polonia, encerrado en durísima cárcel, entregó su alma a Dios. Con él se conmemora también al beato Ladislao Goral, obispo auxiliar de Lublín, que padeció en el mismo lugar por defender la dignidad de los hombres y de la fe, falleciendo en día impreciso, víctima de la enfermedad (1942).