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Domingo 27 mayo 2018, Santísima Trinidad, solemnidad, ciclo B.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Miércoles 11 abril 2018, San Estanislao, obispo y mártir, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Concilio Vaticano II
DECRETO "PRESBYTERORUM ORDINIS" (7-diciembre-1967)

SOBRE EL MINISTERIO Y LA VIDA DE LOS PRESBÍTEROS

Estudio y ciencia pastoral

19. En el sagrado rito de la Ordenación el obispo recomienda a los presbíteros que "estén maduros en la ciencia" y que su doctrina sea "medicina espiritual para el pueblo de Dios" [148]. Pero la ciencia de un ministro sagrado debe ser sagrada, porque emana de una fuente sagrada y a un fin sagrado se dirige. Ante todo, pues, se obtiene por la lectura y meditación de la Sagrada Escritura [149], y se nutre también fructuosamente con el estudio de los santos Padres y Doctores, y de otros monumentos de la Tradición. Además, para responder convenientemente a los problemas propuestos por los hombres contemporáneos, conviene que los presbíteros conozcan los documentos del Magisterio y, sobre todo, de los Concilios y de los Romanos Pontífices, y consulten a los mejores y probados escritores de Teología.

Pero como en nuestros tiempos la cultura humana, y también las ciencias sagradas, avanzan con un ritmo nuevo, los presbíteros se ven impulsados a completar convenientemente y sin intermisión su ciencia divina y humana, y a prepararse, de esta forma, para entablar más ventajosamente el diálogo con los hombres de su tiempo.

Para que los presbíteros se entreguen más fácilmente a los estudios y capten con más eficacia los métodos de la evangelización y del apostolado, prepárenseles cuidadosamente los medios necesarios, como son la organización de cursos y de congresos, según las condiciones de cada país, la erección de centros destinados a los estudios pastorales, la fundación de bibliotecas y una conveniente dirección de los estudios por personas competentes. Consideren, además, los obispos, o en particular, o reunidos entre sí, el modo más conveniente de conseguir que todos los presbíteros, en tiempo determinado, sobre todo en los primeros años después de su Ordenación [150], puedan asistir a un curso en que se les brinde la ocasión de conseguir un conocimiento más completo de los métodos pastorales y de la ciencia teológica, y, sobre todo, de fortalecer su vida espiritual y de comunicarse mutuamente con los hermanos las experiencias apostólicas [151]. Ayúdese especialmente con estas y otras atenciones oportunas también a los neo-párrocos y a los que se destinan para una nueva empresa pastoral, o a los que se envían a otra diócesis o nación.

Procuren, por fin, los obispos que se dediquen algunos más profundamente a la ciencia divina, a fin de que nunca falten maestros idóneos para formar a los clérigos, para ayudar a los otros sacerdotes y a los fieles a conseguir la doctrina que necesitan, y para fomentar el sano progreso en las disciplinas sagradas, que es totalmente necesario en la Iglesia.

[148] Pont. Rom., "De Ordinatione Presbyteri".
[149] Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. De Divina Revelatione, n. 25.
[150] Este curso no es el mismo que el curso pastoral, que ha de celebrarse inmediatamente después de la ordenación, sobre el que habla el Decreto Optatum nobis, sobre la formación sacerdotal, n. 22.
[151] Cf. Conc. Vat. II, Decr. De pastorali Episcoporum munere in Ecclesia, n. 16.


CALENDARIO

11 MIÉRCOLES. SAN ESTANISLAO, obispo y mártir, m. obligatoria


Misa
de la memoria (rojo).
MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para un mártir en TP) o de pastores (para un obispo), o de la feria; Pf. Pasc. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Hch 5, 17-26. Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo.
- Sal 33. R. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó.
- Jn 3, 16-21. Dios envió a su Hijo para que el mundo se salve por él.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 12 de abril, pág. 251.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Estanislao, obispo y mártir, que en medio de las dificultades de su época fue constante defensor de la humanidad y de las costumbres cristianas, rigió como buen pastor la iglesia de Cracovia, en Polonia, ayudó a los pobres, visitó cada año a sus clérigos y, finalmente, mientras celebraba los divinos misterios, fue muerto por orden de Boleslao, rey de Polonia, al que había reprendido severamente. (1079)

Oración colecta propia. El resto del común de mártires: II. Tiempo pascual, B. Para un mártir.

11 de abril
San Estanislao, obispo y mártir
Memoria
Die 11 aprilis
S. Stanislai, episcopi et martyris
Memoria
Antífona de entrada Cf. 4 Esd 2, 35
Una luz perpetua brillará para tus santos, Señor, y vivirán para siempre. Aleluya.
O bien:
Este es el hombre que no fue abandonado por Dios en el día de la prueba; fue coronado porque permaneció fiel a los mandatos del Señor. Aleluya.
Antiphona ad introitum Cf. 4 Esd 2, 35
Lux perpétua lucébit Sanctis tuis, Dómine, et aetérnitas témporum, allelúia.
Vel:
Hic est vir, qui non est derelíctus a Deo in die certáminis; modo coronátur, quia fidéliter vicit in mandátis Dómini, allelúia.
Oración colecta
Oh, Dios, el santo obispo Estanislao sucumbió por tu gloria bajo la espada de los perseguidores, concédenos perseverar firmes en la fe hasta la muerte. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, pro cuius honóre beátus epíscopus Stanisláus gládiis persecutórum occúbuit, praesta, quaesumus, ut fortes in fide usque ad mortem perseveráre valeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la II semana de Pascua (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Hch 5, 17-26
Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, el sumo sacerdote y todos los suyos, que integran la secta de los saduceos, en un arrebato de celo, prendieron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la cárcel y los sacó fuera, diciéndoles:
«Marchaos y, cuando lleguéis al templo, explicad al pueblo todas estas palabras de vida».
Entonces ellos, al oírlo, entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con todos los suyos, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos de los hijos de Israel, y mandaron a la prisión para que los trajesen. Fueron los guardias, no los encontraron en la cárcel, y volvieron a informar, diciendo:
«Hemos encontrado la prisión cerrada con toda seguridad, y a los centinelas en pie a las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro».
Al oír estas palabras, ni el jefe de la guardia del templo ni los sumos sacerdotes atinaban a explicarse qué había pasado. Uno se presentó, avisando:
«Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo».
Entonces el jefe salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9 (R.: 7ab)
R.
El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.
O bien: Aleluya.

V. Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

V. Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.
El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

V. El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles
y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R.
El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó. Pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum.

Aleluya Cf. Jn 3, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito; todo el que cree en él tiene vida eterna. R. Sic Deus diléxit mundum, ut Fílium suum unigénitum daret; omnis qui credit in eum habet vitam aetérnam.

EVANGELIO Jn 3, 16-21
Dios envió a su Hijo para que el mundo se salve por él
Lectura del santo evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Beato Pablo VI, Homilía en la Fiesta de Corpus Christi, 13 de junio de 1974.
Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo Unigénito por su salvación. Toda nuestra religión es una revelación de la bondad, de la misericordia, del amor de Dios por nosotros. 'Dios es amor' (cfr 1 Jn 4, 16), es decir, amor que se difunde y se prodiga; y todo se resume en esta gran verdad que todo lo explica y todo lo ilumina. Es necesario ver la historia de Jesús bajo esta luz. 'Él me ha amado' escribe San Pablo, y cada uno de nosotros puede y debe repetírselo a sí mismo: Él me ha amado, y se ha sacrificado por mí (Ga 2, 20).

Oración de los fieles
174. Confiando en la presencia entre nosotros de Jesucristo resucitado, elevemos al Padre nuestra oración.
- Para que la Iglesia anuncie sin cesar a todos los pueblos el alegre mensaje de la esperanza futura. Roguemos al Señor.
- Para que se afiancen los lazos de acercamiento y cooperación entre las naciones, venciendo las enemistades y divisiones. Roguemos al Señor.
- Para que los pobres, afligidos, enfermos y moribundos vean fortalecida su esperanza en la victoria de Cristo resucitado. Roguemos al Señor.
- Para que todos nosotros seamos renovados por la resurrección de Jesucristo. Roguemos al Señor.
Padre, por la resurrección de tu Hijo hemos pasado de las tinieblas a la luz: haz que caminemos como hombres nuevos, abandonando la antigua vida de pecado y vivamos, ya desde ahora, la novedad de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, este sacrificio de expiación y alabanza que te ofrecemos en la memoria de tu mártir san N., para que nos alcance el perdón y nos mantenga en continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, sacrifícium placatiónis et laudis, quod in commemoratióne beáti mártyris N. tuae offérimus maiestáti, ut nos perdúcat ad véniam, et in perpétua gratiárum constítuat actióne. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL II
La nueva vida en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca exaltarte en este tiempo glorioso en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Por él, los hijos de la luz amanecen a la vida eterna, y se abren a los fieles las puertas del reino de los cielos; porque en la muerte de Cristo nuestra muerte ha sido vencida, y en su gloriosa resurrección hemos resucitado todos.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan el himno de tu gloria diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS II
De vita nova in Christo
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Per quem in aetérnam vitam fílii lucis oriúntur, et regni caeléstis átria fidélibus reserántur. Quia mors nostra est eius morte redémpta, et in eius resurrectióne vita ómnium resurréxit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión Jn 12, 24
Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. Aleluya.
O bien: Cf. Sal 115, 15
Es preciosa a los ojos del Señor la muerte de sus santos. Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 12, 24
Nisi granum fruménti cadens in terram mórtuum fúerit, ipsum solum manet; si autem mórtuum fúerit, multum fructum affert, allelúia.
Vel: Ps 115, 15
Pretiósa in conspéctu Dómini; mors Sanctórum eius, allelúia.
Oración después de la comunión
Llenos de gozo en esta fiesta hemos recibido, Señor, tus dones del cielo; Concede a quienes anunciamos la muerte de tu Hijo en este banquete divino, Participar con los santos mártires en su misma gloria y resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tua, Dómine, súmpsimus dona caeléstia de hodiérna festivitáte laetántes; praesta, quaesumus, ut, qui in hoc divíno convívio mortem Fílii tui annuntiámus, eiúsdem resurrectiónis et glóriae cum sanctis martyribus partícipes esse mereámur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 12 de abril

1. En Fermo, del Piceno, en Italia, santas Visia y Sofía, vírgenes y mártires (s. inc.).
2. En Roma, en el cementerio de Calepodio, en el tercer miliario de la vía Aurelia, sepultura del papa san Julio I, quien, frente a los ataques de los arrianos, custodió valientemente la fe del Concilio de Nicea, defendió a san Atanasio, perseguido y exiliado, y reunió el Concilio de Sardica (352).
3. En Verona, del territorio de Venecia, san Zenón, obispo, que con su trabajo y predicación llevó a la ciudad hasta el bautismo de Cristo (c. 372).
4. En Capadocia, san Sabas Godo, mártir, que durante la persecución contra los cristianos bajo Atanarico, rey de los godos, por haber rechazado tres días después de la celebración de la Pascua los alimentos inmolados a los ídolos, tras crueles tormentos fue arrojado a un río (372).
5. Cerca de Gap, en la provincia de la Galia, san Constantino, obispo (517).
6. En Pavía, de Lombardía, san Damián, obispo, cuya carta sobre la recta fe, referente a la voluntad y al obrar de Cristo, fue leída en el Tercer Concilio de Constantinopla (697).
7*. En Pario, del Helesponto, san Basilio, obispo, que, por defender el culto de las sagradas imágenes, padeció azotes, cadenas y exilio (735).
8*. En la región de Calais, en la Galia, san Erkembodone, abad de Sithiu y, a la vez, obispo de Thérouanne (742).
9*. En el monasterio de Cava, en la Campania, san Alferio, fundador y primer abad, quien, después de ser consejero de Guaimario, duque de Salerno, se hizo discípulo de san Odilón en Cluny y se distinguió en la observancia de la vida monástica (1050).
10*. En el monasterio de Belem, cerca de Lisboa, en Portugal, beato Lorenzo, presbítero de la Orden de San Jerónimo, cenobio al que acudían muchísimos penitentes, atraídos por su eximia piedad (s. XIV).
11. En la ciudad de Los Andes, en Chile, santa Teresa de Jesús (Juana) Fernández Solar, virgen, que, siendo novicia en la Orden de Carmelitas Descalzas, consagró, como ella misma decía, su vida a Dios por el mundo pecador, muriendo de tifus a los veinte años de edad (1920).
12. En Nápoles, en Italia, san José Moscati, médico, entregado totalmente a la cotidiana e incansable asistencia a los enfermos sin reclamar a los pobres paga alguna, y, atendiendo a los cuerpos, curaba a la vez las almas con gran amor (1927).
13. En la aldea de San José, del territorio Chilpancingo, en México, san David Uribe, presbítero y mártir, que en tiempo de persecución contra la Iglesia, por Cristo Rey padeció el martirio (1927).