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lunes, 19 de marzo de 2018

Lunes 23 abril 2018, Lunes de la IV semana de Pascua, feria, o san Jorge, mártir, memoria libre, o san Adalberto, obispo y mártir, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

CARTA APOSTÓLICA "SUMMI DEI VERBUM" (4-noviembre-1963)
DE SU SANTIDAD EL PAPA PABLO VI

Necesidad y obligación de una cultura oportuna


Además de crear el ambiente apto para las vocaciones sacerdotales y pedir la gracia del Señor para las nuevas escuadras de seminaristas, los padres y los pastores de almas, y todos los que tengan cargos de responsabilidad con los niños y los jóvenes, habrán de preocuparse, en la medida de sus posibilidades, de prepararlos para el seminario o cualquier instituto religioso apenas hayan dado claras muestras de aspiración e idoneidad para el sacerdocio. Sólo así quedarán salvaguardados de la corruptela del mundo y podrán cultivar la semilla de la vocación divina en el sitio más apto. Y entonces comienza la tarea propia de los superiores, del director espiritual y de los profesores: discernir con mayor agudeza las pruebas de elección por parte de Cristo en sus futuros ministros y ayudar a los mismos a prepararse dignamente a esa excelsa misión. Esta obra compleja de educación física, moral, religiosa e intelectual, que ha de darse en el seminario, está claramente indicada en el canon del decreto tridentino con las palabras: “Nutrir y formar religiosamente e iniciar en las disciplinas eclesiásticas” [11].

Vocación sacerdotal y recta intención

Pero he aquí un problema de suma importancia: ¿Cuál es la prueba más característica, indispensable de la vocación sacerdotal, en la que habrá de detenerse con preferencia la mirada de los responsables en el seminario de la instrucción y formación de los jóvenes alumnos, y, sobre todo, del director espiritual? Indudablemente es la recta intención, es decir, la voluntad clara y decidida de consagrarse enteramente al servicio del Señor, como se puede advertir en el decoro conciliar que prescribe, que solamente han de admitirse en el seminario aquellos jóvenes “cuya índole y voluntad dé esperanza que han de servir perpetuamente al ministerio eclesiástico” [12]. Por ello, hablando de esta recta intención, nuestro predecesor Pío XI, en su célebre encíclica Ad catholici sacerdotii, no dudó afirmar: “El que aspire a tan sagrada institución por una noble causa, como el entregarse al divino servicio y salvación de las almas, y al mismo tiempo a una sólida, probada y oportuna castidad de vida, y, como hemos dicho, adquiera o se esfuerce en adquirir la doctrina, como es manifiesto, con certeza es llamado por Dios al ministerio sacerdotal” [13].

[11] Mansi, Amplissima Conc. Collect., 23, 147.
[12] Conc. Oecumen. Decr.; Centro de Documentación. Instituto de las Ciencias Religiosas, Herder, 1962, p. 726, 38-39.
[13] Litt. Enc. Ad catholici sacerdotii: AAS 28 (1936), p. 40.


CALENDARIO

23 LUNES DE LA IV SEMANA DE PASCUA, feria o SAN JORGE, mártir, memoria libre o SAN ADALBERTO, obispo y mártir, memoria libre


Misa
de feria (blanco) o de una de las memorias (rojo).
MISAL: para la feria ants. y oracs. props. / para la memoria de san Jorge: 1ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para un mártir en TP) o de la feria / para la memoria de san Adalberto: 1ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para un mártir en TP) o de pastores (para un obispo), o de la feria; Pf. Pasc. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Hch 11, 1-18. Así pues, también a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida.
- Sal 41. R. Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo.
- Jn 10, 1-10. Yo soy la puerta de las ovejas.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 24 de abril, pág. 272.
CALENDARIOS: Cataluña y Tarazona: San Jorge, mártir (S). Barbastro-Monzón, Coria-Cáceres, en la ciudad de Cáceres, Huesca, Teruel y Albarracín, Jaca y Zaragoza: (F).
Agustinos: Beata Elena de Údine (ML).
Benedictinos: San Adalberto, obispo y mártir (ML).
Carmelitas Descalzos: Beata Teresa María de la Cruz Manetti, virgen (ML).
OFM, OFM Cap. y Franciscanos: Beato Gil de Asís, religioso (ML).

TEXTOS MISA

Lunes de la IV Semana de Pascua. Feria secunda. Hebdomada IV Paschae.
Antífona de entrada Rom 6, 9
Cristo una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Aleluya.
Antiphona ad introitum Rm 6, 9
Christus resúrgens ex mórtuis iam non móritur, mors illi ultra non dominábitur, allelúia.
Oración colecta
Oh, Dios, luz perfecta de los santos, que nos has concedido celebrar en la tierra los sacramentos pascuales, haznos gozar eternamente de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, lux perfécta beatórum, qui nobis tribuísti paschália mystéria celebráre in terris, fac nos, quaesumus, de grátiae tuae plenitúdine in aetérna saecula gaudére. Per Dóminum.

En la memoria de san Jorge:
Elogio del martirologio
San Jorge, mártir, cuyo glorioso combate, que tuvo lugar en Dióspolis o Lidda, en Palestina, actual Israel, celebran desde muy antiguo todas las Iglesias, desde Oriente hasta Occidente. (s. IV)

Oración colecta propia. El resto de feria de Pascua.

23 de abril
San Jorge, mártir
Die 23 aprilis
S. Georgii, martyris
Oración colecta
Oh, Dios, proclamando tu poder te rogamos humildemente que, así como san Jorge imitó la pasión del Señor, socorra con prontitud nuestra fragilidad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Magnificántes, Dómine, poténtiam tuam, súpplices exorámus, ut, sicut beátus Geórgius domínicae fuit passiónis imitátor, ita sit fragilitátis nostrae promptus adiútor. Per Dóminum.

En la memoria de san Adalberto:
Elogio del martirologio
San Adalberto (Vojtech), obispo de Praga y mártir, que aguantó dificultades en bien de aquella iglesia, y por Cristo llevó a cabo muchos viajes, trabajando para extirpar costumbres paganas, aunque ante el poco fruto obtenido se dirigió a Roma, donde se hizo monje. Vuelto al fin a Polonia, e intentando atraer a la fe a los prusianos, fue asesinado por unos paganos en la aldea de Tenkitten, junto al golfo de Gdansk. (997)

Oración colecta propia. El resto de la feria de Pascua.

23 de abril
San Adalberto, obispo y mártir
Die 23 aprilis
S. Adalberti, episcopi et martyris
Oración colecta
Oh, Dios, que concediste la corona del martirio a san Adalberto, obispo, encendido en el celo por la salvación de las almas, concédenos, por su intercesión, que nunca falte a los pastores la obediencia de su grey ni a la grey la asistencia de los pastores. Por nuestro señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Adalbértum epíscopum zelo animárum succénsum martyrio coronásti, eius interveniénte suffrágio concéde, ut nec pastóribus obodiéntia gregis nec gregi desit cura pastórum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la IV semana de Pascua (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Hch 11, 1-18
Así pues, también a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, los apóstoles y los hermanos de Judea se enteraron de que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Cuando Pedro subió a Jerusalén, los de la circuncisión le dijeron en son de reproche:
«Has entrado en casa de incircuncisos y has comido con ellos».
Pedro entonces comenzó a exponerles los hechos por su orden, diciendo:
«Estaba yo orando en la ciudad de Jafa, cuando tuve en éxtasis una visión: una especie de recipiente que bajaba, semejante a un gran lienzo que era descolgado del cielo sostenido por los cuatro extremos, hasta donde yo estaba. Miré dentro y vi cuadrúpedos de la tierra, fieras, reptiles y pájaros del cielo. Luego oí una voz que me decía: “Levántate, Pedro, mata y come”. Yo respondí: «De ningún modo, Señor, pues nunca entró en mi boca cosa profana o impura”. Pero la voz del cielo habló de nuevo: «Lo que Dios ha purificado, tú no lo consideres profano”. Esto sucedió hasta tres veces, y de un tirón lo subieron todo de nuevo al cielo.
En aquel preciso momento llegaron a la casa donde estábamos tres hombres enviados desde Cesarea en busca mía. Entonces el Espíritu me dijo que me fuera con ellos sin dudar. Me acompañaron estos seis hermanos, y entramos en casa de aquel hombre. Él nos contó que había visto en su casa al ángel que, en pie, le decía: “Manda recado a Jafa y haz venir a Simón, llamado Pedro; él te dirá palabras que traerán la salvación a ti y a tu casa”.
En cuanto empecé a hablar, bajó sobre ellos el Espíritu Santo, igual que había bajado sobre nosotros al principio; entonces me acordé de lo que el Señor había dicho: “Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo”. Pues, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para oponerme a Dios?».
Oyendo esto, se calmaron y alabaron a Dios diciendo:
«Así pues, también a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 41, 2-3; 42, 3. 4 (R.: cf. Sal 41, 3a)
R.
Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo. Sitívit ánima mea ad te, Deum vivum
O bien: Aleluya.

V. Como busca la cierva corrientes de agua,
así mi alma te busca a ti, Dios mío;
mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? R.
Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo. Sitívit ánima mea ad te, Deum vivum

V. Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada. R.
Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo. Sitívit ánima mea ad te, Deum vivum

V. Me acercaré al altar de Dios,
al Dios de mi alegría,
y te daré gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío. R.
Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo. Sitívit ánima mea ad te, Deum vivum

Aleluya Jn 10, 14
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Yo soy el buen Pastor –dice el Señor–, que conozco a mis ovejas, y las mías me conocen. R. Ego sum pastor bonus, dicit Dóminus, et cognósco oves meas, et cognóscunt me meae.

EVANGELIO Jn 10, 1-10
Yo soy la puerta de las ovejas
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, In Ioann. Evang., 47, 2.3.
Yo queriendo llegar hasta vosotros, es decir, a vuestro corazón, os predico a Cristo: si predicara otra cosa, querría entrar por otro lado. Cristo es para mí la puerta para entrar en vosotros: por Cristo entro no en vuestras casas, sino en vuestros corazones. Por Cristo entro gozosamente y me escucháis hablar de Él. ¿Por qué? Porque sois ovejas de Cristo y habéis sido comprados con su Sangre.

Oración de los fieles
182. En medio de la alegría de la Pascua, queridos hermanos, oremos a Dios con insistencia para que, del mismo modo que escuchó las preces y súplicas de su Hijo amado, se digne atender nuestras humildes peticiones.
- Por los pastores de nuestras almas: para que puedan gobernar y cuidar el rebaño encomendado a ellos por el buen Pastor. Roguemos al Señor.
- Por todo el mundo: para que disfrute verdaderamente de la paz de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por nuestros hermanos afligidos: para que su tristeza se convierta en un gozo que nadie les pueda arrebatar. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia): para que, con mucha fe, dé testimonio de la resurrección de Cristo. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que conoces que la vida de los aquí presentes está sujeta a muchas necesidades, escucha los deseos de los que te suplican y acepta las promesas de los creyentes. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, las ofrendas de tu Iglesia exultante, y a quien diste motivo de tanto gozo concédele disfrutar de la alegría eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe múnera, Dómine, quaesumus, exsultántis Ecclésiae, et cui causam tanti gáudii praestitísti, perpétuae fructum concéde laetítiae. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL IV
La restauración del universo por el misterio pascual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca exaltarte en este tiempo glorioso en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque, demolida nuestra antigua miseria, fue reconstruido cuanto estaba derrumbado y renovada en plenitud nuestra vida en Cristo.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan el himno de tu gloria diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS IV
De restauratione universi per mysterium paschale
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Quia, vetustáte destrúcta, renovántur univérsa deiécta, et vitae nobis in Christo reparátur intégritas.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Cf. Jn 20, 19
Jesús se puso en medio de sus discípulos y les dijo: «Paz a vosotros». Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 20, 19
Stetit Iesus in médio discipulórum suórum, et dixit eis: Pax vobis, allelúia.
Oración después de la comunión
Mira, Señor, con bondad a tu pueblo y, ya que has querido renovarlo con estos sacramentos de vida eterna, concédele llegar a la incorruptible resurrección de la carne que habrá de ser glorificada. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Pópulum tuum, quaesumus, Dómine, intuére benígnus, et, quem aetérnis dignátus es renováre mystériis, ad incorruptíbilem glorificándae carnis resurrectiónem perveníre concéde. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de abril
S
an Fidel de Sigmaringen
, presbítero y mártir, el cual, siendo abogado, decidió entrar en la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, llevando una vida observante de vigilias y oraciones. Asiduo en la predicación de la Palabra de Dios, fue enviado a la región de Recia para consolidar la verdadera doctrina, y en Sevis, de Suiza, fue martirizado por los herejes a causa de la fe católica (1622).
2. En Jerusalén, conmemoración de las santas mujeres María de Cleofás y Salomé, que, junto con María Magdalena, muy de mañana del día de Pascua se dirigieron al sepulcro del Señor para ungir su cuerpo y recibieron el primer anuncio de la Resurrección (s. I).
3. En Lyon, en la Galia, san Alejandro, mártir, que tres días después de la pasión de san Epipodio fue sacado de la cárcel, azotado y clavado en una cruz hasta expirar (178).
4. En Nicomedia, en Bitinia, san Antimo, obispo, y compañeros, mártires en la persecución bajo el emperador Diocleciano. Antimio, por confesar a Cristo, recibió la gloria del martirio al ser decapitado, y de la multitud de sus compañeros, unos fueron degollados, otros quemados vivos, otros abandonado en alta mar sobre naves, según dispuso el juez (303).
5. En Illiberis, en la Hispania Bética, san Gregorio, obispo, cuyo libro Sobre la Fe fue alabado por san Jerónimo (s. IV).
6*. En las cercanías de Blois, en la Galia Lugdunense, san Deodato, diácono y abad, que después de llevar vida anacorética, reunió discípulos a los que presidió (s. VI).
7. En Canterbury, en Inglaterra, san Melito, obispo, que, siendo abad, fue enviado por el papa san Gregorio I Magno a Inglaterra, donde fue ordenado obispo de los sajones orientales por san Agustín, y, después de sufrir muchas tribulaciones, accedió a la sede de Canterbury (624).
8. En York, en Northumbria, san Wilfrido, obispo, que, después de trabajar con todo esmero, fue obligado a abandonar su sede y murió entre los monjes de Ripon, de quienes fue abad durante un tiempo (709).
9. En la isla de Iona, en Escocia, san Egberto, presbítero y monje, que se preocupó en la evangelización de varias zonas de Europa y convenció, ya anciano, a los monjes de Iona para que aceptasen el cómputo romano del día de Pascua, entrando a celebrar la eterna fiesta al término de la misa de la solemnidad pascual (729).
10*. En Mortain, en Normandía, san Guillermo Firmato, eremita, que antes había sido canónigo y médico en Tours, pero después de una peregrinación a Jerusalén, se retiró a la soledad hasta su muerte (1103).
11. En Anjou, en Francia, santa María de Santa Eufrasia (Rosa Virginia) Pelletier, virgen, que fundó el Instituto de las Hermanas del Buen Pastor, para acoger piadosamente a las mujeres de vida ligera, llamadas Magdalenas (1868).
12. En Dinan, en Francia, san Benito (Ángel) Menni, presbítero de la Orden de San Juan de Dios, fundador de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús (1914).
13*. En Roma, beata María Elisabet Hesselbald, virgen, la cual, oriunda de Suecia, después de varios años de trabajar en un hospital restauró la Orden de Santa Brígida, notable por su solicitud hacia la contemplación, la caridad para con los necesitados y la unidad de los cristianos (1957).