jueves, 15 de marzo de 2018

Jueves 19 abril 2018, Jueves de la III semana de Pascua, feria.

SOBRE LITURGIA

CARTA APOSTÓLICA "SUMMI DEI VERBUM" (4-noviembre-1963)
DE SU SANTIDAD EL PAPA PABLO VI


Importancia actual de los seminarios

Este mismo lazo beneficioso que vincula el progreso religioso moral y cultural de los pueblos al numero suficiente de buenos y doctos ministros del Señor, fue nuevamente recordado por Pío XI con estas memorables palabras: “Es algo que está ligado a la dignidad, eficacia y a la misma vida de la Iglesia; y es de gran interés para la salvación del género humano, pues aunque Cristo Redentor dio al mundo inmensos beneficios, éstos no son comunicados a los hombres más que a través de los ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios” [7]. De buen grado, por tanto, hacemos nuestra, siguiendo el ejemplo de nuestro predecesor Pío XII, la sabia sentencia pronunciada por León XIII, de i. m., a propósito de los seminarios: “el porvenir de la Iglesia está íntimamente ligado a su situación” [8].

Así, pues, al paso que, por un lado, invitamos a todos nuestros hermanos en el episcopado, a los sacerdotes y a los fieles, a rendir a Dios omnipotente dador de todos los bienes, las debidas gracias por los grandes beneficios emanados de la providencial institución de los seminarios, aprovechamos la ocasión de este centenario para dirigir a todos una paternal exhortación. Queremos decir a todos los miembros de la Iglesia católica que se sientan solidarios en la obra de ayuda a los seminarios, cualquiera que sea el género de ésta. Indudablemente los supremos pastores de las diócesis, los rectores y directores espirituales de los seminarios, los profesores de las distintas disciplinas, han de ser los primeros en sentirse empeñados en la obra compleja del mantenimiento oportuno, de instrucción y educación de los aspirantes al sacerdocio. Pero su acción será imposible, o mucho más ardua, y mucho menos eficaz, si no está precedida y afianzada por la cooperación ferviente y continua de los párrocos, de los sacerdotes, y de los religiosos y de los seglares, que se dedican a la enseñanza de la juventud, y de forma particular, por la de los padres cristianos.

[7] Epist. Apost. Officiorum omnium: AAS 14 (1922), p. 449.
[8] Epist.. Paternae providaeque: Acta Leonis, 1899, p. 194; cfr.. Pii XII, Epis. Ad Ep. Poloniae: Per hos postremos annos: AAS 37 (1945), p. 207.


CALENDARIO

19 JUEVES DE LA III SEMANA DE PASCUA, feria

Misa
de feria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Pasc.
LECC.: vol. II.
- Hch 8, 26-40. Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?
- Sal 65. R. Aclamad al Señor, tierra entera.
- Jn 6, 44-51. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 20 de abril, pág. 265.
CALENDARIOS: Dominicos: Beato Isnardo de Chiampo, presbítero; o beata Sibilina Biscossi, virgen (ML).

TEXTOS MISA

Jueves de la III Semana de Pascua. Feria quinta. Hebdómada III Paschae.
Antífona de entrada Cf. Ex 15, 1-2
Cantemos al Señor; gloriosa es su victoria. Mi fuerza y mi alabanza es el Señor, él fue mi salvación. Aleluya.
Antiphona ad introitum Cf. Ex 15, 1-2
Cantémus Dómino: glorióse enim magnificátus est. Fortitúdo mea et laus mea Dóminus, et factus est mihi in salútem, allelúia.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, concédenos experimentar más de cerca tu amor, que, por tu bondad, hemos conocido con mayor profundidad en estos días de Pascua, y afianza en el testimonio de la verdad a quienes has librado de las tinieblas del error. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, propénsius his diébus tuam pietátem consequámur, quibus eam plénius te largiénte cognóvimus, ut, quos ab erróris calígine liberásti, veritátis tuae fírmius inhaerére fácias documéntis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la III semana de Pascua (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Hch 8, 26-40
Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, un ángel del Señor habló a Felipe y le dijo:
«Levántate y marcha hacia el sur, por el camino de Jerusalén a Gaza, que está desierto».
Se levantó, se puso en camino y, de pronto, vio venir a un etíope; era un eunuco, ministro de Candaces, reina de Etiopía e intendente del tesoro, que había ido a Jerusalén para adorar. Iba de vuelta, sentado en su carroza, leyendo al profeta Isaías.
El Espíritu dijo a Felipe:
«Acércate y pégate a la carroza».
Felipe se acercó corriendo, le oyó leer el profeta Isaías, y le preguntó:
«¿Entiendes lo que estás leyendo?».
Contestó:
«Y cómo voy a entenderlo si nadie me guía?».
E invitó a Felipe a subir y a sentarse con él. El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era este:
«Como cordero fue llevado al matadero,
como oveja muda ante el esquilador,
así no abre su boca.
En su humillación no se le hizo justicia.
¿Quién podrá contar su descendencia?
Pues su vida ha sido arrancada de la tierra».
El eunuco preguntó a Felipe:
«Por favor, ¿de quién dice esto el profeta?; ¿de él mismo o de otro?».
Felipe se puso a hablarle y, tomando píe de este pasaje, le anunció la Buena Nueva de Jesús. Continuando el camino, llegaron a un sitio donde había agua, y dijo el eunuco:
«Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?». Mandó parar la carroza, bajaron los dos al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó. Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe. El eunuco no volvió a verlo, y siguió su camino lleno de alegría.
Felipe se encontró en Azoto y fue anunciando la Buena Nueva en todos los poblados hasta que llegó a Cesarea.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 65, 8-9. 16-17. 20 (R.: 1b)
R.
Aclamad al Señor, tierra entera. Iubiláte Deo, omnis terra.
O bien: Aleluya.

V. Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,
haced resonar sus alabanzas,
porque él nos ha devuelto la vida
y no dejó que tropezaran nuestros pies. R.
Aclamad al Señor, tierra entera. Iubiláte Deo, omnis terra.

V. Los que teméis a Dios, venid a escuchar,
os contaré lo que ha hecho conmigo:
a él gritó mi boca
y lo ensalzó mi lengua. R.
Aclamad al Señor, tierra entera. Iubiláte Deo, omnis terra.

V. Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica
ni me retiró su favor. R.
Aclamad al Señor, tierra entera. Iubiláte Deo, omnis terra.

Aleluya Jn 6, 51
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo – dice el Señor–; el que coma de este pan vivirá para siempre. R. Ego sum panis vivus, qui de caelo descéndi, dicit Dóminus; si quis manducáverit ex hoc pane, vivet in aetérnum.

EVANGELIO Jn 6, 44-51
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado, Y yo lo resucitaré en el último día.
Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”.
Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí.
No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo:
el que cree tiene vida eterna.
Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Beato Pablo VI, Encíclica Mysterium fidei 6.
Realizada la transubstanciación, las especies de pan y de vino adquieren sin duda un nuevo significado y un nuevo fin, puesto que ya no son el pan ordinario y la ordinaria bebida, sino el signo de una cosa sagrada, signo de un alimento espiritual; pero adquieren un nuevo significado y un nuevo fin en cuanto contienen una 'realidad', que con razón denominamos ontológica. 
Porque bajo dichas especies ya no existe lo que había antes, sino una cosa completamente diversa; y esto no únicamente por el juicio de fe de la Iglesia, sino por la realidad objetiva, puesto que convertida la substancia o naturaleza del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, no queda ya nada del pan y del vino, sino las solas especies: bajo ellas Cristo todo entero está presente en su 'realidad' física, aun corporalmente, aunque no del mismo modo como los cuerpos están en un lugar.
Por ello los Padres tuvieron gran cuidado de advertir a los fieles que al considerar este augustísimo Sacramento, confiaran no en los sentidos que se fijan en las propiedades del pan y del vino, sino en las palabras de Cristo, que tienen tal fuerza que cambian, transforman, transelementan el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre; porque, como más de una vez lo afirman los mismos Padres, el poder que realiza esto es la misma fuerza de Dios omnipotente que al principio del tiempo creó el universo de la nada.

Oración de los fieles
180. Apoyados en Cristo resucitado, fundamento de nuestra fe para dirigirnos la Padre, presentemos nuestra oración.
- Para que toda la Iglesia sea portadora, con sus obras y su doctrina, de la verdad de Cristo resucitado. Roguemos al Señor.
- Para que los gobernantes de las naciones sepan orientarlas por caminos de paz y de justicia, buscando siempre lo que conduce verdaderamente al bien completo de los hombres. Roguemos al Señor.
- Para que el misterio de Cristo muerto resucitado ilumine y transforme nuestro mundo angustiado por el odio, la duda y la muerte. Roguemos al Señor.
- Para que los enfermos, los impedidos y cuantos sufren sientan la ayuda y el consuelo del Espíritu de Jesús. Roguemos al Señor.
- Para que todos los aquí reunidos vivamos la realidad de la Pascua, renovados por la gracia del Señor resucitado, y llevemos a todos nuestros hermanos el amor y la paz. Roguemos al Señor.
Padre de misericordia, que tanto amaste al mundo que le diste a tu Hijo; renuévanos por su misterio de muerte y resurrección y concédenos lo que hemos pedido llenos de confianza. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, que nos haces partícipes de tu única y suprema divinidad por el admirable intercambio de este sacrificio, concédenos alcanzar en una vida santa la realidad que hemos conocido en ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, qui nos, per huius sacrifícii veneránda commércia, uníus summaeque divinitátis partícipes effecísti, praesta, quaesumus, ut, sicut tuam cognóvimus veritátem, sic eam dignis móribus assequámur. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL III
Cristo vivo e intercesor perpetuo en favor nuestro
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca exaltarte en este tiempo glorioso en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él no cesa de ofrecerse por nosotros, intercediendo continuamente ante ti; inmolado, ya no vuelve a morir; sacrificado, vive para siempre.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan el himno de tu gloria diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS III
De Christo vivente et semper interpellante pro nobis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Qui se pro nobis offérre non désinit, nosque apud te perénni advocatióne deféndit; qui immolátus iam non móritur, sed semper vivit occísus. Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión 2 Cor 5, 15
Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Aleluya.
Antiphona ad communionem 2 Co 5, 15
Pro ómnibus mórtuus est Christus, ut et qui vivunt iam non sibi vivant, sed ei qui pro ipsis mórtuus est et resurréxit, allelúia.
Oración después de la comunión
Asiste, Señor, a tu pueblo y haz que pasemos del antiguo pecado a la vida nueva los que hemos sido alimentados con los sacramentos del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Pópulo tuo, quaesumus, Dómine, adésto propítius, et, quem mystériis caeléstibus imbuísti, fac ad novitátem vitae de vetustáte transíre. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 20 de abril

1. En Roma, san Aniceto, papa, que recibió fraternalmente como huésped insigne a san Policarpo, para tratar juntos acerca de la fecha de la Pascua (c. 166).
2. También en Roma, santos Sulpicio y Serviano, mártires, enterrados en el segundo miliario de la vía Latina (s. inc.).
3. En Córdoba, en la Hispania Bética, san Secundino, mártir (s. IV).
4. En Embrún, en la Galia, san Marcelino, primer obispo de esta ciudad, el cual, oriundo de África, convirtió a la fe de Cristo la mayor parte de la población de los Alpes Marítimos, siendo ordenado obispo por san Eusebio de Vercelli (c. 374).
5. En Auxerre, en la Galia Lugdunense, san Marciano, monje (c. 488).
6. En Constantinopla, san Teodoro, que fue llamado “Triquino” por el áspero cilicio con que se cubría, y condujo una admirable existencia en la soledad (s. V).
7. En Antioquía de Siria, san Anastasio, obispo y mártir, que durante el reinado del emperador Focas fue asesinado cruelmente por unos sicarios (609).
8*. En la región de Laurino, cerca de Pesto, en la Campania, santa Heliena, virgen, la cual, consolidada en el seguimiento de Cristo, abrazó una vida solitaria, en la que sirvió constantemente a Dios en las necesidades de los religiosos y de los enfermos (s. VII).
9*. En Osnabrück, en Sajonia, san Vihón, obispo, que siendo oriundo de Frisia, fue enviado por el emperador Carlomagno como abad para evangelizar la región y, ordenado obispo de esta Iglesia, tuvo que sufrir mucho por Cristo (804).
10*. En el monasterio de Châteliers, en la región de Poitiers, en Francia, beato Geraldo de Salles, que, dedicado a la vida penitente, fue un canónigo pobre y un eremita más pobre aún, atrayendo a muchos al amor de Dios y a la vida eremítica, y fundando varias casas de canónigos regulares (1120).
11*. En Pisa, de la Toscana, beato Domingo Vernagalli, presbítero de la Orden de los Camaldulenses, que construyó un orfanato (1218).
12. En Montepulciano, también de la Toscana, santa Inés, virgen, que vistió el hábito de las vírgenes a los nueve años, y a los quince, en contra de su voluntad, fue elegida superiora de las monjas de Procene, fundando más tarde un monasterio, sometido a la disciplina de santo Domingo, donde dio muestras de una profunda humildad (1317).
13*. En Bolonia, de la Emilia, beato Simón de Todi Rinalducci, presbítero de la Orden de los Eremitas de San Agustín, que con su enseñanza y su ejemplo edificó a los jóvenes estudiantes y a todo el pueblo de Dios (1322).
14*. En Lancaster, en Inglaterra, beatos Jacobo Bell y Juan Finch, mártires, el primero de ellos sacerdote, aunque vivió durante veinte años en la apostasía hasta que se reconcilió con la Iglesia católica a instancias de una piadosa mujer, y el segundo, padre de familia, agricultor y catequista, por su fe estuvo encarcelado durante varios años, sufriendo hambre y otras pruebas, y alcanzando ambos, en tiempo de la reina Isabel I, el premio de la gloria con su martirio (1584).
15*. En Londres, también en Inglaterra, beatos Ricardo Sageant y Guillermo Thompson, presbíteros y mártires, que fueron condenados a muerte por haber entrado y permanecido en el país siendo sacerdotes, cumpliendo su martirio en Tyburn (1584).
16*. En Clone, en Irlanda, beato Mauricio MacKenraghty, presbítero y mártir, que después de dos años pasados en la cárcel, por no reconocer la autoridad de Isabel I sobre la Iglesia, fue ajusticiado en el patíbulo (1585).
17*. En York, en Inglaterra, beato Antonio Page, presbítero y mártir, hombre manso y honesto, que por ser sacerdote fue condenado a crueles suplicios (1593).
18*. En Londres, también en Inglaterra, beatos Francisco Page, de la Compañía de Jesús, y Roberto Watkinson, presbíteros y mártires, este segundo ordenado apenas hacía un mes, los cuales, reinando Isabel I, fueron ajusticiados en Tyburn por ser sacerdotes (1602).
19*. En Pianello Lario, en Italia, beata Clara (Dina) Bosatta, virgen, que, con la ayuda del beato Luis Guanella, fundó la Pequeña Casa de la Divina Providencia (1887).
20*. En el lugar de Hartheim, cerca de Linz, en Austria, mientras era conducido al campo de concentración de Dachau, beato Anastasio Pankiewicz, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, que hasta la muerte dio testimonio de su fe contra un régimen que oprimía la dignidad cristiana (1942).