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sábado, 10 de febrero de 2018

Sábado 17 marzo 2018, Sábado de la IV semana de Cuaresma o san Patricio. obispo, conmemoración.

SOBRE LITURGIA

Concilio Vaticano II
DECRETO "PRESBYTERORUM ORDINIS" (7-diciembre-1967)

SOBRE EL MINISTERIO Y LA VIDA DE LOS PRESBÍTEROS

CAPÍTULO II. MINISTERIO DE LOS PRESBÍTEROS

I. FUNCIONES DE LOS PRESBÍTEROS

Los presbíteros, ministros de la palabra de Dios


4. El Pueblo de Dios se reúne, ante todo, por la palabra de Dios vivo [24], que con todo derecho hay que esperar de la boca de los sacerdotes [25]. Pues como nadie puede salvarse, si antes no cree [26], los presbíteros, como cooperadores de los obispos, tienen como obligación principal el anunciar a todos el Evangelio de Cristo [27], para constituir e incrementar el Pueblo de Dios, cumpliendo el mandato del Señor: "Id por todo el mundo y predicar el Evangelio a toda criatura" (Mc., 16, 15) [28]. Porque con la palabra de salvación se suscita la fe en el corazón de los no creyentes y se robustece en el de los creyentes, y con la fe empieza y se desarrolla la congregación de los fieles, según la sentencia del Apóstol: "La fe viene por la predicación, y la predicación por la palabra de Cristo" (Rom., 10, 17). Los presbíteros, pues, se deben a todos, en cuanto a todos deben comunicar la verdad del Evangelio [29] que poseen en el Señor. Por tanto, ya lleven a las gentes a glorificar a Dios, observando entre ellos una conducta ejemplar [30], ya anuncien a los no creyentes el misterio de Cristo, predicándoles abiertamente, ya enseñen el catecismo cristiano o expongan la doctrina de la Iglesia, ya procuren tratar los problemas actuales a la luz de Cristo, es siempre su deber enseñar, no su propia sabiduría, sino la palabra de Dios, e invitar indistintamente a todos a la conversión y a la santidad [31]. Pero la predicación sacerdotal, muy difícil con frecuencia en las actuales circunstancias del mundo, para mover mejor a las almas de los oyentes, debe exponer la palabra de Dios, no sólo de una forma general y abstracta, sino aplicando a circunstancias concretas de la vida la verdad perenne del Evangelio.

Con ello se desarrolla el ministerio de la palabra de muchos modos, según las diversas necesidades de los oyentes y los carismas de los predicadores. En las regiones o núcleos no cristianos, los hombres son atraídos a la fe y a los sacramentos de la salvación por el mensaje evangélico [32]; pero en la comunidad cristiana, atendiendo, sobre todo, a aquellos que comprenden o creen poco lo que celebran, se requiere la predicación de la palabra para el ministerio de los sacramentos, puesto que son sacramentos de fe, que procede de la palabra y de ella se nutre [33]. Esto se aplica especialmente a la liturgia de la palabra en la celebración de la misa, en que el anuncio de la muerte y de la resurrección del Señor y la respuesta del pueblo que escucha se unen inseparablemente con la oblación misma con la que Cristo confirmó en su sangre la Nueva Alianza, oblación a la que se unen los fieles o con el deseo o con la recepción del sacramento [34].

[24] Cf. 1 Pedr., 1, 23; Act., 6, 7; 12, 24; S. Agustín, In Ps., 44, 23: PL 36, 508: "Predicaron (los apóstoles) la palabra de la verdad y engendraron las iglesias".
[25] Cf. Ml., 2, 7; 1 Tim., 4, 11-13; 2 Tim., 4, 5; Tim. 1, 9.
[26] Cf. Mc., 16, 16.
[27] Cf. 2 Cor., 11, 7. Lo que se dice de los obispos puede aplicarse también a los presbíteros, por ser sus cooperadores. Cf. Statuta Ecclesiae Antiqua, c. 3: ed. Ch. Munier, París, 1960, p. 79: Decretum Gratiani, C. 6, D, 88: ed. Friedberg, 1, 307; Conc. Trident. Decr. De Reform. Sess. V, c. 2, n. 9: Conc. Oec. Decreta, ed. Herder, Roma, 1963, p. 645; Sess. XXIV, c. 4 (p. 739); Conc. Vat. II, Const. dogm. De Ecclesia, n. 25: AAS 57 (1965), pp. 29-31.
[28] Cf. Constitutiones Apostolorum, II, 26, 7 (ed. F. X. Funk, Didascalia et Constitutiones Apostolorum, I, Paderborn, 1905, p. 105): "Sean (los presbíteros) maestros de la ciencia divina, puesto que el Señor nos envió con estas palabras: Id y enseñad, etc.". El Sacramentarium Leonianum y los demás sacramentarios hasta el Pontifical Romano, Prefacio en la ordenación del presbítero: "Con esta providencia, Señor, diste a los apóstoles de tu Hijo maestros de la fe como compañeros, y llenaron el mundo con predicaciones acertadas". Liber Ordinum Liturgiae Mozarabicae, Prefacio para la ordenación del presbítero: "Maestro de las muchedumbres y gobernante de los súbditos, mantenga en orden la fe católica y anuncie a todos la verdadera salvación" (Ed. M. Férotin, París, 1904, col. 55).
[29] Cf. Gál., 2, 5.
[30] Cf. 1 Pedr., 2, 12.
[31] Cf. Rito de la ordenación del presbítero en la Iglesia alejandrina de los jacobistas: "... Congrega tu pueblo a la palabra de la doctrina, como la madre que da calor a sus hijos". (H. Denzinger, Ritus Orientalium, tom. II, Würzburg, 1863, p. 14).
[32] Cf. Mt., 28, 19; Mc., 16, 16: Tertuliano, De baptismo, 16; S. Atanasio, Oratio 40 contra Arianos, 42: PG 26, 237; S. Jerónimo, In Matt., 28, 19: PL 26, 218 BC: "En primer lugar enseñan a todas las gentes, y una vez enseñadas las bañan con el agua. Porque no es posible que el cuerpo reciba el sacramento del bautismo, si antes no ha recibido el alma la verdad"; Santo Tomás de Aquino, In primam Decretalem: Nuestro Salvador, al enviar a sus discípulos a predicar, les mandó estas dos cosas: En primer lugar, que enseñaren la fe; en segundo, que dieran a los creyentes los sacramentos.
[33] Cf. Conc. Vatic. II, Const. dogm. De Sacra Liturgia, n. 35, 2: AAS 56 (1964), p. 109.
[34] Cf. Ibídem, nn. 33, 35, 48, 52; ib., pp. 108-109, 113, 114.


CALENDARIO

17 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA IV SEMANA DE CUARESMA o SAN PATRICIO, obispo, conmemoración

Misa
de sábado (morado).
MISAL: ants. y oracs. props. [para la conm.: 1ª orac. prop. y el resto de la feria], Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: ¿Qué decimos de Jesús?
- Jer 11, 18-20. Yo, como manso cordero, era llevado al matadero.
- Sal 7. R. Señor, Dios mío, a ti me acojo.
- Jn 7, 40-53. ¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?

Liturgia de las Horas: oficio de sábado. Se puede hacer conmemoración del santo.

Martirologio: elogs. del 18 de marzo, pág. 211.
CALENDARIOS: Cartagena-ciudad: San Patricio, obispo (F).
Málaga: Aniversario de la muerte de Mons. Antonio Dorado Soto, obispo, emérito (2015).
Menorca: Aniversario de la muerte de Mons. Bartolomé Pascual Marroig, obispo (1967).
Valladolid: Aniversario de la muerte de Mons. José Delicado Baeza, arzobispo, emérito (2014).

17 SÁBADO. Después de la hora nona:
QUINTA SEMANA DE CUARESMA
Primera semana del salterio
Misa
vespertina del V Domingo de Cuaresma (morado).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Sábado de la IV Semana de Cuaresma. Sábbato. Hebdómada IV Quadragésimae.
Antífona de entrada Sal 17, 5.6.7
Me cercaban olas mortales, me envolvían las redes del abismo; en el peligro invoqué al Señor, desde su templo él escuchó mi voz.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 17, 5.6.7
Circumdedérunt me gémitus mortis, dolóres inférni circumdedérunt me; et in tribulatióne mea invocávi Dóminum, et exaudívit de templo sancto suo vocem meam.
Oración colecta
Te pedimos, Señor, que tu acción misericordiosa mueva nuestros corazones, ya que sin tu ayuda no podemos complacerte. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Dírigat corda nostra, quaesumus, Dómine, tuae miseratiónis operátio, quia tibi sine te placére non póssumus. Per Dóminum.

En la conmemoración:
Elogio del martirologio
San Patricio, obispo, que, siendo joven, fue llevado cautivo desde Gran Bretaña a Irlanda, y después, recuperada la libertad, quiso ser contado entre los clérigos y regresar a la misma isla, donde, hecho obispo, anunció con vehemencia el Evangelio y organizó con firmeza la Iglesia, hasta que en la ciudad de Down se durmió en el Señor. (461)

Oración colecta propia. El resto del sábado de Cuaresma.

17 de marzo
San Patricio, obispo
Die 17 martii
S. Patricii, episcopi
Oración colecta
Oh, Dios, que elegiste al obispo san Patricio para predicar tu gloria a los pueblos de Irlanda, concede, por sus méritos e intercesión, que cuantos se glorían del nombre cristiano proclamen siempre tus maravillas a los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ad praedicándam Hibérniae pópulis glóriam tuam beátum Patrícium epíscopum providísti, eius méritis et intercessióne concéde, ut, qui christiáno nómine gloriántur, tua mirabília homínibus iúgiter annúntient. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la IV semana de Cuaresma (Lec. II)

PRIMERA LECTURA Jer 11, 18-20
Yo, como manso cordero, era llevado al matadero
Lectura del libro de Jeremías.

El Señor me instruyó, y comprendí,
me explicó todas sus intrigas.
Yo, como manso cordero,
era llevado al matadero;
desconocía los planes
que estaban urdiendo contra mí:
«Talemos el árbol en su lozanía,
arranquémoslo de la tierra de los vivos,
que jamás se pronuncie su nombre».
Señor del universo,
que juzgas rectamente,
que examinas las entrañas y el corazón,
deja que yo pueda ver
cómo te vengas de ellos,
pues a ti he confiado mi causa.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 7, 2-3. 9bc-10. 11-12 (R.: 2a)
R.
Señor, Dios mío, a ti me acojo. Dómine Deus meus, in te sperávi.

V. Señor, Dios mío, a ti me acojo,
líbrame de mis perseguidores y sálvame;
que no me atrapen como leones
y me desgarren sin remedio. R.
Señor, Dios mío, a ti me acojo. Dómine Deus meus, in te sperávi.

V. Júzgame, Señor, según mi justicia,
según la inocencia que hay en mí.
Cese la maldad de los culpables,
y apoya tú al inocente,
tú que sondeas el corazón y las entrañas,
tú, el Dios justo. R.
Señor, Dios mío, a ti me acojo. Dómine Deus meus, in te sperávi.

V. Mi escudo es Dios,
que salva a los rectos de corazón.
Dios es un juez justo,
Dios amenaza cada día. R.
Señor, Dios mío, a ti me acojo. Dómine Deus meus, in te sperávi.

Versículo antes del Evangelio Cf. Lc 8, 15
Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia.
Beati qui in corde bono et óptimo verbum Dei rétinent, et fructum áfferunt in patientia.

EVANGELIO Jn 7, 40-53
¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían:
«Este es de verdad el profeta».
Otros decían:
«Este es el Mesías».
Pero otros decían:«¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?».
Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.
Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima. Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron:
«¿Por qué no lo habéis traído?».
Los guardias respondieron:
«Jamás ha hablado nadie como ese hombre».
Los fariseos les replicaron:
«También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la ley son unos malditos».
Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:
«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».
Ellos le replicaron:
«¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».
Y se volvieron cada uno a su casa.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, Hom. sobre S. Juan, 9.
He aquí que los fariseos y los escribas no sacaron provecho ni al contemplar los milagros ni al leer las Escrituras; en cambio, los servidores, sin estas ayudas, fueron captados por un solo discurso, y los que salieron a prender a Jesús volvieron prendidos por su poder. Y no dijeron: no pudimos a causa del gentío; sino que pregonaron la sabiduría de Cristo. No solamente es de admirar su prudencia, porque no necesitaron de signos, sino que fueron conquistados por la sola doctrina; no dijeron, en efecto, 'Jamás hombre alguno ha hecho tales milagros', sino, 'Jamás habló así hombre alguno'. Es de admirar también su convencimiento: van a los fariseos, que se oponían a Cristo, y les hablan de esta manera.

Oración de los fieles
121. Amados hermanos: En todo tiempo debemos orar, pero en estos días de Cuaresma es necesario que insistamos con mayor empeño en nuestra plegaria, pidiendo que la renovación pascual alcance a todos los hombres.
- Por todos los niños que en las próximas fiesta de Pascua serán incorporados a Cristo por el bautismo y la confirmación, y participarán por vez primera de la Eucaristía, y por sus padres y padrinos. Roguemos al Señor.
- Por todos los hombres para que gocen de los bienes que Dios les otorga en este mundo y descubran en ellos la mano bondadosa del Creador, que les prepara dones aún mejores para la vida eterna. Roguemos al Señor.
- Por los pecadores y cuantos viven alejados de Dios: para que, en este tiempo de conversión, la oración perseverante de la Iglesia les ayude a retornar al Señor. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que siguiendo el ejemplo de María y ayudados por su intercesión, perseveremos junto a la cruz de Cristo y nos preparemos así para resucitar con él a una vida nueva. Roguemos al Señor.
Concede a tu pueblo, Padre misericordioso, convertirse a ti con un corazón sincero y obtener de tu bondad lo que con plegaria confiada se ha atrevido a pedirte. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te pedimos, Señor, que seas propicio al recibir nuestras ofrendas y, compasivo, atraigas hacia ti nuestras voluntades rebeldes. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Oblatiónibus nostris, quaesumus, Dómine, placáre suscéptis, et ad te nostras étiam rebélles compélle propítius voluntátes. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Cf. 1Pe 1, 18-19
Hemos sido liberados con una sangre preciosa, como la de un Cordero sin defecto y sin mancha, Cristo.
Antiphona ad communionem Cf. 1P 1, 18-19
Pretióso sánguine quasi Agni immaculáti et incontamináti Christi redémpti sumus.
Oración después de la comunión
Que tus santos misterios nos purifiquen, Señor, y, por su acción eficaz nos vuelvan agradables a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tua nos, quaesumus, Dómine, sancta puríficent, et operatióne sua tibi plácitos esse perfíciant. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Protege, Señor, a tu pueblo que avanza presuroso hacia las próximas celebraciones y acompáñalo con la abundancia de tu gracia, para que, sostenido por las realidades visibles, se vea aún más estimulado hacia las invisibles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Tuére, Dómine, plebem tuam, ad sacra ventúra properántem et caeléstis grátiae largitáte proséquere, ut visibílibus adiúta soláciis ad invisibília bona prómptius incitétur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 18 de marzo
S
an Cirilo, obispo
de Jerusalén y doctor de la Iglesia, que a causa de la fe sufrió muchas injurias por parte de los arrianos y fue expulsado con frecuencia de la sede. Con oraciones y catequesis expuso admirablemente la doctrina ortodoxa, las Escrituras y los sagrados misterios (444).
2. Conmemoración de san Alejandro, obispo y mártir, que, yendo de Capadocia a Jerusalén, recibió el encargo pastoral de la Ciudad Santa, donde fundó una preciosa biblioteca y abrió una escuela, y cuando destacaba por la venerable y longeva edad, fue conducido a Cesarea durante la persecución bajo Decio, completando con un glorioso martirio su confesión de Cristo (c. 250).
3. En Lucca, en la Toscana, san Frigidiano, obispo, el cual, oriundo de Irlanda, reunió clérigos en un monasterio, desvió el río Sérculo por otro cauce para bien del pueblo, logrando un nuevo fértil territorio, y convirtió a la fe católica a los lombardos que habían irrumpido en su jurisdicción (c. 588).
4. En Tours, de Neustria, san Leobardo, que, recluido en la celda llamada Mayor cercana a un monasterio, brilló por su admirable abstinencia y humildad (c. 593).
5. En Zaragoza, en la Hispania Tarraconense, san Braulio, obispo, que siendo amigo íntimo de san Isidoro, colaboró con él para restaurar la disciplina eclesiástica en toda Hispania, siendo su semejante en elocuencia y ciencia (651).
6. En Wareham, en Inglaterra, san Eduardo, rey, que, todavía adolescente, fue asesinado dolosamente por los criados de la madrastra (978).
7. En Mantua, en Lombardía, tránsito de san Anselmo, el cual, siendo obispo de Lucca, en la controversia de las investiduras, fidelísimo a la Sede de Roma, puso en manos del papa san Gregorio VII el anillo y el báculo pastoral que, de mala gana, había recibido de manos del emperador Enrique IV, y expulsado de la sede por los canónigos que rechazaban la vida comunitaria, fue enviado a Lombardía como legado del Papa, de quien fue un valiente colaborador (1086).
8. En Cagliari, en Cerdeña, san Salvador de Horta Grionesos, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que para la salvación de cuerpos y almas se hizo humilde instrumento de Cristo (1567).
9*. En Lancaster, en Inglaterra, santos Juan Thules, presbítero, y Rogerio Wrenno, oriundos de esa misma región, mártires de Cristo en tiempo del rey Jacobo I (1616).
10*. En el cenobio Saint-Sauveur-le-Vicomte, de Normandía, en Francia, beata Marta (Amada) Le Bouteiller, virgen de las Hermanas de las Escuelas Cristianas de la Misericordia, que, apoyándose sólo en Dios, cumplió los más humildes oficios siempre con toda paciencia (1883).