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lunes, 5 de febrero de 2018

Lunes 12 marzo 2018, Lunes de la IV semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

Solicitud hacia sacerdotes jóvenes

87. La madre Iglesia dirige particular interés hacía los casos de los sacerdotes todavía jóvenes que habían emprendido con entusiasmo y celo su vida de ministerio. ¿No les es quizá fácil hoy, en la tensión del deber sacerdotal, experimentar un momento de desconfianza, de duda, de pasión, de locura? Por esto, la Iglesia quiere que, especialmente en estos casos, se tienten todos los medios persuasivos, con el fin de inducir al hermano vacilante a la calma, a la confianza, al arrepentimiento, a la recuperación, y sólo cuando el caso ya no presenta solución alguna posible, se aparta al desgraciado ministro del ministerio a él confiado.

La concesión de las dispensas

88. Si se muestra irrecuperable para el sacerdocio, pero presenta todavía alguna disposición seria y buena para vivir cristianamente como seglar, la Sede Apostólica, estudiadas todas las circunstancias, de acuerdo con el ordinario o superior religioso, dejando que al dolor venza todavía el amor, concede a veces la dispensa pedida, no sin acompañarla con la imposición de obras de piedad y de reparación, a fin de que quede en el hijo desgraciado, mas siempre querido, un signo saludable del dolor maternal de la Iglesia y un recuerdo más vivo de la común necesidad de la divina misericordia.

Estímulo y aviso

89. Tal disciplina, severa y misericordiosa al mismo tiempo, inspirada siempre en justicia y en verdad, en suma prudencia y discreción, contribuirá sin duda a confirmar a los buenos sacerdotes en el propósito de una vida pura y santa y servirá de aviso a los aspirantes al sacerdocio, para que con la prudente guía de sus educadores, avancen hacia el altar con pleno conocimiento, con supremo desinterés, con arrojo de correspondencia a la gracia divina y a la voluntad de Cristo y de la Iglesia.

Consuelos

90. No queremos, por fin, dejar de agradecer con gozo profundo al Señor advirtiendo que no pocos de los que fueron desgraciadamente infieles por algún tiempo a su compromiso, habiendo recurrido con conmovedora buena voluntad a todos los medios idóneos, y principalmente a una intensa vida de, oración, de humildad, de esfuerzos perseverantes sostenidos con la asiduidad al sacramento de la penitencia, han vuelto a encontrar por gracia del sumo sacerdote la vía justa y han llegado a ser, para regocijo de todos, sus ejemplares ministros.

CALENDARIO

12 LUNES DE LA IV SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Acoger la vida.
- Is 65, 17-21. Ya no se oirá ni llanto ni gemido.
- Sal 29. R. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
- Jn 4, 43-54. Anda, tu hijo vive.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 13 de marzo, pág. 205.
CALENDARIOS: OFM Conv.: Beata Ángela Salawa (conm.).
Guadix-Baza: Aniversario de la muerte de Mons. Juan García-Santacruz y Ortiz, obispo, emérito (2011).
San Sebastián: Aniversario de la muerte de Mons. Jacinto Argaya Goicoechea, obispo, emérito (1993).
Vitoria: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Juan Carlos Elizalde Espinal, obispo (2016).

TEXTOS MISA

Lunes de la IV Semana de Cuaresma Feria secúnda. Hebdómada IV Quadragésimae.
Antífona de entrada Cf. Sal 30, 7-8
Yo confío en el Señor. Que tu misericordia sea mi gozo y mi alegría porque te has fijado en mi aflicción.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 30, 7-8
Ego autem in Dómino sperábo. Exsultábo, et laetábor in tua misericórdia, quia respexísti humilitátem meam.
Oración colecta
Oh Dios, que renuevas el mundo por medio de sacramentos divinos, concede a tu Iglesia la ayuda de estos auxilios del cielo sin que le falten los necesarios de la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ineffabílibus mundum rénovas sacraméntis, praesta, quaesumus, ut Ecclésia tua et aetérnis profíciat institútis, et temporálibus non destituátur auxíliis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la IV semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Is 65, 17-21
Ya no se oirá ni llanto ni gemido
Lectura del libro de Isaías.

Esto dice el Señor:
«Mirad: voy a crear un nuevo cielo
y una nueva tierra:
de las cosas pasadas
ni habrá recuerdo ni vendrá pensamiento.
Regocijaos, alegraos por siempre
por lo que voy a crear:
yo creo a Jerusalén “alegría”,
y a su pueblo, “júbilo”.
Me alegraré por Jerusalén
y me regocijaré con mi pueblo,
ya no se oirá en ella ni llanto ni gemido;
ya no habrá allí niño
que dure pocos días,
ni adulto que no colme sus años,
pues será joven quien muera a los cien años,
y quien no los alcance se tendrá por maldito.
Construirán casas y las habitarán,
plantarán viñas y comerán los frutos».

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 29, 2 y 4. 5-6. 11-12a y 13b (R.: 2a)
R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exsaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

V. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exsaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

V. Tañed para el Señor, fieles suyos,
celebrad el recuerdo de su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana, el júbilo. R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exsaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

V. Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado. Exsaltábo te, Dómine, quóniam extraxísti me.

Versículo antes del Evangelio Cf. Am 5, 14
Buscad el bien, no el mal, y viviréis; y el Señor estará con vosotros. Quaérite bonum, et non malum, ut vivátis; et erit Dóminus vobíscum.

EVANGELIO Jn 4, 43-54
Anda, tu hijo vive
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, salió Jesús de Samaría para Galilea. Jesús mismo había atestiguado:
«Un profeta no es estimado en su propia patria».
Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta.
Fue Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino.
Había un funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo, y le pedía que bajase a curar a su hijo que estaba muriéndose.
Jesús le dijo:
«Si no veis signos y prodigios, no creéis».
El funcionario insiste:
«Señor, baja antes de que se muera mi niño».
Jesús le contesta:
«Anda, tu hijo vive».
El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron:
«Ayer a la hora séptima lo dejó la fiebre».
El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su familia. Este segundo signo lo hizo Jesús al llegar de Judea a Galilea.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, homilía en Santa Marta, 16-marzo-2015
Ese hombre, se lee, a Jesús le "pedía que bajase a curar a su hijo, porque estaba por morir". Y Jesús le respondió: "Anda, tu hijo vive". Así, pues, ese padre "creyó en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino: creyó, creyó que Jesús tenía el poder de curar a su niño. Y tuvo razón".
"La fe es dejar espacio a este amor de Dios; es dejar espacio al poder, al poder de Dios, al poder de alguien que me ama, que está enamorado de mí y desea la alegría conmigo. Esto es la fe. Esto es creer: es dejar espacio al Señor para que venga y me cambie".

Oración de los fieles
114. Que el Señor escuche nuestras palabras, atienda nuestros deseos y haga caso de las peticiones de la Iglesia penitente:
- Por todo el pueblo cristiano: para que en este tiempo de Cuaresma tenga mayor hambre de la palabra de Dios. Roguemos al Señor.
- Por todas las naciones: para que vivan en paz, alcancen el desarrollo necesario y el mundo entero experimente días de gracia y de salvación. Roguemos al Señor.
- Por los pecadores y los indiferentes: para que en este tiempo de gracia se conviertan a Dios. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos: para que el Señor suscite en nuestro interior un sincero arrepentimiento de nuestros pecados. Roguemos al Señor.
Concede Dios todopoderoso, a tu pueblo la conversión del corazón, para que obtenga de tu bondad lo que te pide humildemente. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, concédenos recibir el fruto de estas ofrendas dedicadas a ti, para que, limpios de la vieja conducta de pecado, nos renovemos con el anticipo de la vida celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Dicátae tibi, Dómine, quaesumus, capiámus oblatiónis efféctum, ut, a terrénae vetustátis conversatióne mundáti, caeléstis vitae proféctibus innovémur. Per Christum.
PREFACIO I DE CUARESMA
Significación espiritual de la Cuaresma
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Por él concedes a tus fieles anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, los sacramentos pascuales, para que, dedicados con mayor entrega a la oración y a la caridad fraterna, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, santo...
PRAEFATIO I DE QUADRAGESIMA
De spiritali significatione Quadragesimae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia fidélibus tuis dignánter concédis quotánnis paschália sacraménta in gáudio purificátis méntibus exspectáre: ut, pietátis offícia et ópera caritátis propénsius exsequéntes, frequentatióne mysteriórum, quibus renáti sunt, ad grátiae filiórum plenitúdinem perducántur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Cf. Ez 36, 27
Os infundiré mi espíritu y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Ez 36, 27
Spíritum meum ponam in médio vestri, et fáciam ut in praecéptis meis ambulétis, et iudícia mea custodiátis, et operémini, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Señor, que tus sacramentos, renovándonos, nos llenen de vida y, santificándonos, nos conduzcan a los premios eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sancta tua nos, Dómine, quaesumus, et renovándo vivíficent, et sanctificándo ad aetérna perdúcant. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Te pedimos, Señor, que renueves interior y exteriormente a tu pueblo, para que aumente su propósito de santificación sin que lo impidan los placeres corporales. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Plebem tuam, Dómine, quaesumus, intérius exteriúsque restáura, ut quam corpóreis non vis delectatiónibus impedíre, spiritáli fácias vigére propósito. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 13 de marzo

1. En Nicomedia, de Bitinia, santos mártires Macedonio, presbítero, Patricia, su esposa, y Modesta, su hija (s. inc.).
2. En Hermópolis, en Egipto, san Sabino, mártir, que después de varios suplicios terminó siendo arrojado al río (s. IV).
3. En Persia, santa Cristina, mártir, que, azotada con varas, consumó el martirio en tiempo de Cosroas I, rey de los persas (559).
4*. En Poitiers, en Aquitania, san Pientio, obispo, que mucho ayudó a la beata Radegunda en la fundación de cenobios (s. VI).
5. En Sevilla, en Hispania, san Leandro, obispo, hermano de los santos Isidoro, Fulgencio y Florentina, que con su predicación y diligencia convirtió, contando con la ayuda de su rey Recaredo, a los visigodos de la herejía arriana a la fe católica (c. 600).
6*. En el monasterio de Novalesa, a los pies del Montecenisio, en el valle de Susa, san Eldrado, abad, que, muy interesado por el culto divino, enmendó el salterio y cuidó de construir nuevas iglesias (c. 840).
7. En Córdoba, en la región de Andalucía, en España, pasión de los santos Rodrigo, presbítero, y Salomón, mártires. El primero, al negarse a aceptar que Mahoma era de verdad el profeta enviado por el Omnipotente, fue encarcelado, y en el cautiverio dio con Salomón, que algún tiempo antes había pertenecido a la religión mahometana, y ambos fueron degollados a la vez, finalizando así gloriosamente el curso de su combate (857).
8. En Camerino, del Piceno, en Italia, san Ansovino, obispo (868).
9*. En el monasterio de Cava, en la Campania, beato Pedro II, abad (1208).
10*. En Oxford, en Inglaterra, beato Agnelo de Pisa, presbítero, que, enviado por san Francisco a Francia y después a Inglaterra, estableció allí la Orden de los Hermanos Menores y promovió las ciencias sagradas (c. 1236/1275).
11*. En Erenée, de la región de Mayenne, en Francia, beata Francisca Tréhet, virgen de la Congregación de la Caridad y mártir, que se entregó con toda diligencia a la instrucción de los niños y al cuidado de los enfermos, y durante la Revolución Francesa fue guillotinada, completando así su glorioso martirio por Cristo (1794).
12. En el monasterio de san Claudio, en la ciudad de León, memoria de san Ramiro y sus doce compañeros, monjes y mártires, que perecieron a manos de los arrianos (s. VI).