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Domingo 27 mayo 2018, Santísima Trinidad, solemnidad, ciclo B.

viernes, 5 de enero de 2018

Viernes 9 febrero 2018, Viernes de la V semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa por los que padecen hambre).

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

2. OBJECIONES CONTRA EL CELIBATO SACERDOTAL

El celibato y el Nuevo Testamento


5. Se puede decir que nunca, como hoy, el terna del celibato eclesiástico se ha investigado con mayor intensidad y bajo todos sus aspectos, en el plano doctrinal, histórico, sociológico, psicológico y pastoral, y frecuentemente con intenciones fundamentalmente rectas, aunque a veces la palabras puedan haberlas traicionado.

Miremos honradamente las principales objeciones contra le ley del celibato eclesiástico, unido al sacerdocio.

La primera parece que proviene de la fuente más autorizada: el Nuevo Testamento, en el que se conserva la doctrina de Cristo y de los apóstoles, no exige e! celibato de los sagrados ministros, sino que más bien o propone como obediencia libre a una especial vocación o a un especial carisma (cf. Mt 19, 11-12). Jesús mismo no puso esta condición previa en la elección de los doce, como tampoco los apóstoles para los que ponían al frente de las primeras comunidades cristianas (cf. 1 Tim 3, 2-5; Tit 1, 5-6).

Los Padres de la Iglesia

6. La íntima relación que los padres de la iglesia y los escritores eclesiásticos establecieron a lo largo de os siglos, entre la vocación al sacerdocio ministerial la sagrada virginidad encuentra su origen en mentalidades y situaciones históricas muy diversas de las nuestras. Muchas veces en los textos patrísticos se recomienda al clero, más que el celibato, la abstinencia con el uso del matrimonio, y las razones que se aducen en favor de la castidad perfecta de los sagrados ministros parecen a veces inspiradas en un excesivo pesimismo sobre la condición humana de la carne, o en una particular concepción de la pureza necesaria para el contacto con las cosas sagradas. Además los argumentos va no estarían en armonía con todos los ambientes socioculturales, donde la Iglesia está llamada hoy a actuar, por medio de sus sacerdotes.

Vocación y celibato

7. Una dificultad que muchos notan consiste en el hecho de que con la disciplina vigente del celibato se hace coincidir el carisma de la vocación sacerdotal con el carisma de la perfecta castidad, como estado de vida del ministro de Dios; y por eso se preguntan si es justo alejar del sacerdocio a los que tendrían vocación ministerial, sin tener la de la vida célibe.

CALENDARIO

9 VIERNES DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- 1 Re 11, 29-32; 12, 19. Israel se rebeló contra la casa de David.
- Sal 80. R. Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz.
- Mc 7, 31-37. Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 10 de febrero, pág. 157.
CALENDARIOS: Pasionistas: Conmemoración de la Pasión del Señor (S).
HH. de las Escuelas Cristianas: San Miguel Febres Cordero, religioso (F).
Huelva y Salesianas: Beata Eusebia Palomino Yenes, virgen (MO). Salesianos: (ML).
Orden Premonstratense: Santa Escolástica, virgen (MO-trasladada).
Burgos: San Sisebuto, abad (ML).
Granada y Málaga: Beato Leopoldo de Alpandeire, religioso (ML).
Lugo: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Alfonso Carrasco Rouco, obispo (2008).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del V domingo del T. Ordinario (o de otro domingo del T. Ordinario).

Misa por los que padecen hambre:
EN TIEMPO DE HAMBRE O POR LOS QUE PADECEN HAMBRE B. TEMPORE FAMIS VEL PRO FAME LABORANTIBUS A.
Antífona de entrada Sal 73, 20. 19
Piensa, Señor, en tu alianza; no olvides sin remedio la vida de los pobres.
Antiphona ad introitum Ps 73, 20. 19
Réspice, Dómine, in testaméntum tuum, et ánimas páuperum tuórum ne obliviscáris in finem.
Oración colecta
Oh, Dios, que no hiciste la muerte y alimentas a toda criatura; aleja, compasivo, el hambre de tus hijos, para que nuestros corazones puedan servirte con alegría y diligencia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui mortem non fecísti, et escam praebes omni carni, tuórum famem famulórum miserátus expélle, ut laetius corda nostra et expedítius tibi váleant deservíre. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la V semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Re 11, 29-32; 12, 19
Israel se rebeló contra la casa de David
Lectura del primer libro de los Reyes.

Sucedió entonces que Jeroboán salía de Jerusalén y se le presentó el profeta Ajías de Siló cubierto con un manto nuevo. Estando los dos solos en campo abierto, tomó Ajías el manto nuevo que llevaba puesto, lo rasgó en doce jirones y dijo a Jeroboán:
«Toma diez jirones para ti, porque así dice el Señor, Dios de Israel: “Rasgaré el reino de manos de Salomón y te daré diez tribus. La otra tribu será para él, en atención a mi siervo David y a Jerusalén, la ciudad que me elegí entre todas las tribus de Israel”».
Así Israel se rebeló contra la casa de David, hasta el día de hoy.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 80, 10-11ab. 12-13. 14-15 (: cf. 11a y 9a)
R.
Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz. Ego sum Dóminus Deus tuus: audi vocem meam.

V. No tendrás un dios extraño,
no adorarás un dios extranjero;
yo soy el Señor, Dios tuyo,
que te saqué de la tierra de Egipto. R.
Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz. Ego sum Dóminus Deus tuus: audi vocem meam.

V. Mi pueblo no escuchó mi voz,
Israel no quiso obedecer:
los entregué a su corazón obstinado,
para que anduviesen según sus antojos. R.
Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz. Ego sum Dóminus Deus tuus: audi vocem meam.

V. ¡Ojalá me escuchase mi pueblo
y caminase Israel por mi camino!:
en un momento humillaría a sus enemigos
y volvería mi mano contra sus adversarios. R.
Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz. Ego sum Dóminus Deus tuus: audi vocem meam.

Aleluya Cf. Hch 16, 14b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Abre, Señor, nuestro corazón, para que aceptemos a las palabras de tu Hijo. R. Aperi, Dómine, cor nostrum, ut intendámus verbis Fílii tui.

EVANGELIO Mc 7, 31-37
Hace oír a los sordos y hablar a los mudos
Lectura del santo Evangelio según san Marcos
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga la mano.
Él, apartándolo de la gente, a solas, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y mirando al cielo, suspiró y le dijo:
«Effetá» (esto es, «ábrete»).
Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos.
Y en el colmo del asombro decían:
«Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 6-septiembre-2015
En el origen de nuestra vida cristiana, en el Bautismo, están precisamente aquel gesto y aquella palabra de Jesús: «¡Effetá! ¡Ábrete!». Y el milagro se cumplió: hemos sido curados de la sordera del egoísmo y del mutismo de la cerrazón y del pecado y hemos sido incorporados en la gran familia de la Iglesia; podemos escuchar a Dios que nos habla y comunicar su Palabra a cuantos no la han escuchado nunca o a quien la ha olvidado y sepultado bajo las espinas de las preocupaciones y de los engaños del mundo.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario V
293. Suba nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere iluminar y salvar a todos los hombres.
- Por nuestro Santo Padre el papa N. y por todos los obispos: para que guíen fielmente al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
- Por los que rigen los destinos de los pueblos: para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Roguemos al Señor.
- Por los hambrientos y los enfermos, por los emigrantes y los que no tienen trabajo, por todos los que sufren: para que sean aliviados en su necesidad. Roguemos al Señor.
- Por los que estamos aquí reunidos: para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y amor en el seno de la Iglesia. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios todopoderoso, las súplicas de tu pueblo; y concédenos lo que te pedimos, confiados en tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te ofrecemos, Señor, con gozo, estos dones de nuestra pobreza, pidiendo confiadamente de tu bondad que sean para nosotros primicias de tu generosidad salvadora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Tibi, Dómine, de nostra egestáte haec múnera libénter offérimus, a tua benignitáte supplíciter exorántes, ut tuae sint nobis largitiónis primítiae salutáris. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA D 4. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS IV.
Antífona de la comunión Cf. Mt 11, 28
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 11, 28
Veníte ad me, omnes qui laborátis et oneráti estis, et ego refíciam vos, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Después de recibir de tu mano generosa el alimento del cielo, te pedimos, Señor, que nos dé esperanza y fortaleza para el trabajo, de manera que podamos atender eficazmente a nuestras necesidades y a las de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Qui cibum caeléstem, Dómine, a tua largitáte suscépimus, quaesumus, ut spem nobis et robur sic cónferat ad labórem, ut efficáciter nostris fratrúmque necessitátibus subveníre possímus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 10 de febrero
M
emoria de la sepultura de santa Escolástica, virgen, hermana de san Benito, la cual, consagrada desde su infancia a Dios, mantuvo una perfecta unión espiritual con su hermano, al que visitaba una vez al año en Montecasino, en la Campania, para pasar juntos una jornada de santas conversaciones y alabanza a Dios (c. 547).
2. En Magnesia, en la provincia de Asia, santos Calarampo, Profirio y Daucto, que junto con tres mujeres sufrieron el martirio en tiempo de Septimio Severo (s. III).
3. En Roma, en el décimo miliario de la vía Labicana, santos Zótico y Amancio, mártires (s. II/IV).
4. Cerca de Terracina, en la Campania, san Silvano, obispo (s. IV).
5. En la ciudad de Santonas (hoy Saintes), en Aquitania, san Troyano, obispo (c. 550).
6*. En Vesoncio (hoy Besançon), en Burgundia, san Protadio, obispo (c. 624).
7. En la región de Rouen, en Neustria, santa Austreberta, virgen y abadesa, que rigió el monasterio de Pavilly, fundado piadosamente por el obispo san Audeno (704).
8. En la cueva de Stabulum Rhodis, cerca de Grossetto, en la Toscana, san Guillermo, eremita de Malavalle, cuya vida inspiró y dio origen a numerosas congregaciones de eremitas (1157).
9*. En el monasterio premonstratense de Fosses, cerca de Namur, en Lotaringia, beato Hugo, abad, a quien su maestro san Norberto, al ser elegido arzobispo de Magdeburgo, le encomendó la organización de la nueva Orden, que rigió prudentemente durante treinta y cinco años (c. 1163).
10*. En Rimini, en la Romagna, beata Clara, viuda, la cual, por medio de la penitencia, mortificación y ayunos expió la vida disoluta que había llevado antes y, después de reunir un grupo de compañeras en un monasterio, sirvió a Dios con humildad de espíritu (entre 1324 y 1329).
11*. En Preuilly, en el Anjou, en Francia, beatos Pedro Fremond junto con cinco compañeras (Sus nombres son: beatas Catalina y María Luisa du Verdier de la Sorinière, hermanas; Luisa Bessay de la Voûte; María Ana Hacher du Bois; y Luisa Poirier, esposa), mártires, que durante la Revolución Francesa fueron fusilados por su fidelidad a la Iglesia católica (1794).
12*. En Valverde del Camino, cerca de Huelva, en la región española de Andalucía, beata Eusebia Palomino Yenes, virgen del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, que, dando un egregio ejemplo de humildad y evitando toda ostentación, mostró su espíritu de abnegación en las tareas más sencillas, mereciendo los dones de la gracia (1935).
13*. En la aldea de Krasic, cerca de Zagreb, en Croacia, beato Luis Stepinac, obispo de Zagreb, que rechazó con firmeza las doctrinas que se oponían a la fe y a la dignidad humana y, por su fidelidad a la Iglesia, después de prolongada prisión, víctima de la enfermedad y la miseria, terminó egregiamente su episcopado (1960).