viernes, 26 de enero de 2018

Viernes 2 marzo 2018, Viernes de la II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

El celibato no contraría la naturaleza

53. No es justo repetir todavía (cf. n. 10), después de lo que la ciencia ha demostrado va, que el celibato es contra la naturaleza, por contrariar a exigencias físicas, psicológicas y afectivas legítimas, cuya realización sería necesaria para completar y madurar la personalidad humana: el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios (Gén 1, 26-27), no es solamente carne, ni el instinto sexual lo es en él todo; el hombre es también, y sobre todo, inteligencia, voluntad, libertad; gracias a estas facultades es y debe tenerse como superior al universo; ellas le hacen dominador de los propios apetitos físicos, psicológicos y afectivos.

Mayor vinculación a Cristo y a la Iglesia

54. El motivo verdadero y profundo del sagrado celibato es, como ya hemos dicho, la elección de una relación personal más íntima y completa con el misterio de Cristo y de la Iglesia, a beneficio de toda la humanidad; en esta elección no hay duda de que aquellos supremos valores humanos tienen modo de manifestarse en máximo grado.

El celibato y la elevación del hombre

55. La elección del celibato no implica la ignorancia o desprecio del instinto sexual y de la afectividad, lo cual traería ciertamente consecuencias dañosas para el equilibrio físico o psicológico, sino que exige lúcida comprensión, atento dominio de sí mismo y sabia sublimación de la propia psiquis a un plano superior. De este modo, el celibato, elevando integralmente al hombre, contribuye efectivamente a su perfección.

El celibato y la maduración de la personalidad

56. El deseo natural y legítimo del hombre de amar a una mujer y de formarse una familia son, ciertamente, superados en el celibato; pero no se prueba que el matrimonio y la familia sean la única vía para la maduración integral de la persona humana. En el corazón del sacerdote no se ha apagado el amor. La caridad, bebida en su más puro manantial (cf. 1Jn 4, 8-16), ejercitada a imitación de Dios y de Cristo, no menos que cualquier auténtico amor, es exigente y concreta (cf. 1Jn 3, 16-18), ensancha hasta el infinito el horizonte del sacerdote, hace más profundo amplio su sentido de responsabilidad -índice de personalidad madura, educa en él, como expresión de una más alta y vasta paternidad, una plenitud y delicadeza de sentimientos [35], que lo enriquecen en medida superabundante.

[35] Cf. 1 Tes 2, 11; 1 Cor 4, 15; 2 Cor 6, 13; Gál 4, 19; 1 Tim 5, 1-2.

CALENDARIO

2 VIERNES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria
Abstinencia

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Acoger el reino y no rechazar al enviado.
- Gén 37, 3-4. 12-13a. 17b-28. Ahí viene el soñador; vamos a matarlo.
- Sal 104. R. Recordad las maravillas que hizo el Señor.
- Mt 21, 33-43. 45-46. Este es el heredero: venid, lo matamos.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 3 de marzo, pág. 188.
CALENDARIOS: Familia Franciscana: Santa Inés de Praga, virgen (conm.).

TEXTOS MISA

Viernes de la II Semana de Cuaresma. Feria sexta. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Cf. Sal 30, 2. 5
A ti, Señor, me acojo, no quede yo nunca defraudado; sácame de la red que me han tendido, porque tú eres mi protector.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 30, 2. 5
In te, Dómine, sperávi, non confúndar in aetérnum; edúces me de láqueo quem abscondérunt mihi, quóniam tu es protéctor meus.
Oración colecta
Concédenos, Dios todopoderoso, llegar a lo que está por venir con los corazones limpios, por el santo esfuerzo purificador de la penitencia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da, quaesumus, omnípotens Deus, ut, sacro nos purificánte paeniténtiae stúdio, sincéris méntibus ad sancta ventúra fácias perveníre. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la II semana de Cuaresma (Lec. II).

PRIMERA LECTURA 37, 3-4.12-13a. 17b-28
Ahí viene el soñador, vamos a matarlo
Lectura del libro del Génesis.

Israel amaba a José más que a todos los otros hijos, porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica con mangas.
Al ver sus hermanos que su padre lo prefería a los demás, empezaron a odiarlo y le negaban el saludo.
Sus hermanos trashumaron a Siquén con los rebaños de su padre. Israel dijo a José:
«Tus hermanos deben de estar con los rebaños en Siquén;
ven, que te voy a mandar donde están ellos».
José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. Ellos lo vieron desde lejos y, antes de que se acercara, maquinaron su muerte. Se decían unos a otros:
«Ahí viene el soñador. Vamos a matarlo y a echarlo en un aljibe; luego diremos que una fiera lo ha devorado; veremos en qué paran sus sueños».
Oyó esto Rubén, e intentando salvarlo de sus manos, dijo:
«No le quitemos la vida».
Y añadió:
«No derraméis sangre; echadlo en este aljibe, aquí en la estepa; pero no pongáis las manos en él».
Lo decía para librarlo de sus manos y devolverlo a su padre. Cuando llegó José al lugar donde estaban sus hermanos, lo sujetaron, le quitaron la túnica, la túnica con mangas que llevaba puesta, lo cogieron y lo echaron en un pozo. El pozo estaba vacío, sin agua.
Luego se sentaron a comer y, al levantar la vista, vieron una caravana de ismaelitas que transportaban en camellos goma, bálsamo y resma de Galaad a Egipto. Judá propuso a sus hermanos:
«Qué sacaremos con matar a nuestro hermano y con tapar su sangre? Vamos a venderlo a los ismaelitas y no pongamos nuestras manos en él, que al fin es hermano nuestro y carne nuestra».
Los hermanos aceptaron.
Al pasar unos mercaderes madianitas, tiraron de su hermano; y, sacando a José del pozo, lo vendieron a unos ismaelitas por veinte monedas de plata. Estos se llevaron a José a Egipto.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 104, 16-17. 18-19. 20-21 (R.: 5a)
R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

V. Llamó al hambre sobre aquella tierra:
cortando el sustento de pan;
por delante había enviado a un hombre,
a José, vendido como esclavo. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

V. Le trabaron los pies con grillos,
le metieron el cuello en la argolla,
hasta que se cumplió su predicción,
y la palabra del Señor lo acreditó. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

V. El rey lo mandó desatar,
el señor de pueblos le abrió la prisión,
lo nombró administrador de su casa,
señor de todas sus posesiones. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

Versículo antes del Evangelio Cf. Jn 3, 16
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito; todo el que cree en él tiene vida eterna. Sic Deus diléxit mundum, ut Filium suum unigénitum daret; omnis qui credit in eum habet vitam aetérnam.

EVANGELIO Mt 21, 33-43. 45-46
Este es el heredero: venid, lo matamos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«Escuchad otra parábola:
“Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cayó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos.
Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon.
Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último, les mandó a su hijo diciéndose: ‘Tendrán respeto a mi hijo’.
Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: ‘Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia’.
Y agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?”».
Le contestan:
«Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo». Y Jesús les dice:
«¿No habéis leído nunca en la Escritura:
“La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente”?
Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos».
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos.
Y, aunque intentaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 5-octubre-2014
Hoy la palabra de Dios presenta la imagen de la viña como símbolo del pueblo que el Señor eligió. Como una viña, el pueblo requiere mucho cuidado, requiere un amor paciente y fiel. Así se comporta Dios con nosotros, y así estamos llamados a comportarnos nosotros, los pastores. También cuidar a la familia es un modo de trabajar en la viña del Señor, para que produzca los frutos del reino de Dios (cf. Mt 21, 33-43).

Oración de los fieles
96. En este tiempo de Cuaresma, pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que escuche las oraciones de su pueblo penitente.
- Por la santa Iglesia de Dios, extendida de oriente a occidente: para que el Señor la reúna, purifique y acreciente hasta el fin de los tiempos. Roguemos al Señor.
- Por nuestro santo Padre el papa N. y por los obispos de todo el mundo: para que Dios les dé prudencia y acierto en promover la renovación constante de la Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que inspire a los gobernantes deseos de trabajar en bien de la justicia, de la libertad y de la paz. Roguemos al Señor.
- Para que se acuerde de nosotros, pecadores. Roguemos al Señor.
Penetrados del sentido cristiano de la Cuaresma y alimentados con tu palabra, te pedimos, Señor, que te sirvamos fielmente con nuestras penitencias y perseveremos unidos en la plegaria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te pedimos, oh Dios, que tu misericordia prepare debidamente a tus siervos y los conduzca a celebrar estos misterios con una conducta piadosa. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Miserátio tua, Deus, ad haec peragénda mystéria, fámulos tuos, quaesumus, et praevéniat competénter, et devóta conversatióne perdúcat. Per Christum.
PREFACIO III DE CUARESMA
Los frutos de la abstinencia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú has querido que te diésemos gracias mediante la abstinencia, para que nosotros pecadores, dominásemos con ella nuestro orgullo e imitásemos tu generosidad, dando de comer a los necesitados.
Por eso, con los innumerables ángeles, proclamamos tu grandeza y te alabamos con una sola voz:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE QUADRAGESIMA
De fructibus abstinentiae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui nos per abstinéntiam tibi grátias reférre voluísti, ut ipsa et nos peccatóres ab insoléntia mitigáret, et, egéntium profíciens aliménto, imitatóres tuae benignitátis effíceret.
Et ídeo, cum innúmeris Angelis, una te magnificámus laudis voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión 1 Jn 4, 10
Dios nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.
Antiphona ad communionem 1 Jn 4, 10
Diléxit nos Deus, et misit Fílium suum propitiatiónem pro peccátis nostris.
Oración después de la comunión
Señor, después de recibir la prenda de la eterna salvación, haz que la procuremos de tal modo que podamos llegar a ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Accépto, Dómine, pígnore salútis aetérnae, fac nos, quaesumus, sic téndere congruénter, ut ad eam perveníre possímus. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Te pedimos, Señor, que concedas a tu pueblo la salud de alma y cuerpo, para que, haciendo el bien, merezca ser defendido siempre por tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Da, quaesumus, Dómine, pópulo tuo salútem mentis et córporis, ut, bonis opéribus inhaeréndo, tua semper mereátur protectióne deféndi. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 3 de marzo

1. En Cesarea de Palestina, santos Marino, soldado, y Asterio, senador, mártires bajo el emperador Galieno. El primero, delatado que era cristiano por un compañero envidioso, profesó su fe ante el juez con palabras muy claras y, decapitado, alcanzó la corona del martirio. Asterio, por haber honrado el cuerpo del mártir extendiendo por debajo la propia veste con que se cubría, mereció a su vez ser martirizado (c. 260).
2. En Calahorra, en la Hispania Tarraconense, santos Emeterio y Celedonio, los cuales, estando cumpliendo la milicia en los campamentos junto a León, en la provincia de Galicia, por confesar el nombre de Cristo al inicio de la persecución fueron conducidos a Calahorra y allí coronados con el martirio (c. s. IV).
3. En Amasea, en el Ponto, santos Cleónico y Eutropio, mártires en la persecución bajo el emperador Maximiano, siendo procurador Asclepiódato (s. IV).
4. En Brescia, en la región de Venecia, san Ticiano, obispo (c. 526).
5. En la península de Armórica (Bretaña), san Winwaleo, primer abad de Landevenec, del cual la tradición narra que era discípulo de san Budoco en la isla de Lavret, y que con su vida ilustró la regla monástica (533).
6*. En Benevento, en la Campania, santa Artelaides, virgen (c. 570).
7*. En Nonántola, en la Emilia, san Anselmo, fundador y primer abad de este monasterio, en el que durante cincuenta años promovió la disciplina monástica, tanto con sus preceptos como en el ejercicio de las virtudes (803).
8. En el monasterio de Kaufungen, en Hesse, santa Cunegunda, que aportó muchos beneficios a la Iglesia junto con su cónyuge, el emperador san Enrique, y tras la muerte de éste abrazó la vida cenobítica en el monasterio donde se había retirado. Al morir hizo a Cristo heredero de todos sus bienes y su cuerpo fue colocado junto a los restos de san Enrique, en Bamberg (1033/1039).
9*. En Frisia, beato Federico, presbítero, que siendo párroco en la ciudad de Hallum, llegó a ser después abad del monasterio de Mariengaarde, de la Orden Premostratense (1175).
10*. En Palermo, en Sicilia, beato Pedro Geremia, presbítero de la Orden de Predicadores, que, confirmado por san Vicente Ferrer en el ministerio de la palabra de Dios, se entregó del todo a la salvación de las almas (1452).
11*. En Vercelli, en el Piamonte, beato Jacobino de’ Canepacci, religioso de la Orden de los Carmelitas, preclaro por su dedicación a la oración y la penitencia (1508).
12*. En Gondar, en Etiopía, beatos Liberato Weisss, Samuel Marzorati, y Miguel Pío Fasoli da Zerbo, presbíteros, de la Orden de los Hermanos Menores y mártires, que murieron lapidados a causa de la fe católica (1716).
13*. En Vannes, de la Bretaña Menor, en Francia, beato Pedro Renato Rogue, presbítero de la Congregación de la Misión y mártir, que en tiempo de la Revolución Francesa, rechazando el injusto juramento impuesto al clero, permaneció secretamente en la ciudad, para atender con su ministerio a los fieles, y finalmente, condenado a la pena capital, descansó en la misericordia del Señor en la misma iglesia donde celebraba los sagrados misterios (1796).
14. En Brescia, en Lombardía, santa Teresa Eustoquio (Ignacia) Verzeri, virgen, fundadora del Instituto de las Hijas del Sacratísimo Corazón de Jesús (1852).
15*. En Bérgamo, también de Lombardía, en Italia, beato Inocencio de Berzo (Juan) Scalvinoni, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que brilló por su eximia caridad difundiendo la palabra de Dios y escuchando las confesiones (1890).
16. En Filadelfia, del estado de Pensilvania, en los Estados Unidos de Norteamérica, santa Catalina Drexel, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanas del Santísimo Sacramento y utilizó los bienes de su herencia con largueza y benignidad, en educar y ayudar a indios y negros (1955).