sábado, 20 de enero de 2018

Sábado 24 febrero 2018, Sábado de la I semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

2. EL CELIBATO EN LA VIDA DE LA IGLESIA

En la antigüedad


35. El estudio de los documentos históricos sobre el celibato eclesiástico sería demasiado largo, pero muy instructivo. Baste la siguiente indicación: en la antigüedad cristiana los padres y los escritores eclesiásticos dan testimonio de la difusión, tanto en oriente como en occidente, de la práctica libre del celibato en los sagrados ministros [20], por su gran conveniencia con su total dedicación al servicio de Dios y de su Iglesia.

La Iglesia de Occidente

36. La Iglesia de Occidente, desde los principios del siglo IV, mediante la intervención de varios concilios provinciales y de los sumos pontífices, corroboró, extendió y sancionó esta práctica [21]. Fueron sobre todo los supremos pastores y maestros de la Iglesia de Dios, custodios e intérpretes del patrimonio de la fe y de las santas costumbres cristianas, los que promovieron, defendieron y restauraron el celibato eclesiástico, en las sucesivas épocas de la historia, aun cuando se manifestaban oposiciones en el mismo clero y las costumbres de una sociedad en decadencia no favorecían ciertamente los heroísmos de la virtud. La obligación del celibato fue además solemnemente sancionada por el sagrado Concilio ecuménico Tridentino [22] e incluida finalmente en el Código de Derecho Canónico (can. 132,1) [nuevo can. 277].

El magisterio pontificio más reciente

37. Los sumos pontífices más cercanos a nosotros desplegaron su ardentísimo celo y su doctrina para iluminar y estimular al clero a esta observancia [23] y no querernos dejar de rendir un homenaje especial a la piadosísima memoria de nuestro inmediato predecesor, todavía vivo en el corazón del mundo, el cual, en el Sínodo romano pronunció, entre la sincera aprobación de nuestro clero de la urbe, las palabras siguientes: «Nos llega al corazón el que... alguno pueda fantasear sobre la voluntad o la conveniencia para la Iglesia católica de renunciar a lo que, durante siglos y siglos, fue y sigue siendo una de las glorias más nobles y más puras de su sacerdocio. La ley del celibato eclesiástico, y el cuidado de mantenerla, queda siempre como una evocación de las batallas de los tiempos heroicos, cuando la Iglesia de Dios tenía que combatir, y salió victoriosa, por el éxito de su trinomio glorioso, que es siempre símbolo de victoria: Iglesia de Cristo libre, casta y católica» [24]

[20] Cf. Tertuliano, De exhort. castitatis, 13: PL 2, 978; San Epifanio, Adv. haer. 2, 48, 9 y 59, 4: PL 41, 869. 1025; San Efrén, Carmina nisibena, 18, 19, ed. G. Bickell. (Lipsiae 1866), 122; Eusebio de Cesárea, Demonstr. evang., 1, 9: PG 22, 81; San Cirilo de Jerusalén, Catech., 12, 25: PG 33, 757; San Ambrosio, De offic. ministr., 1, 50: PL 16, 97 s.; San Austín, De moribus Eccl. cathol., 1, 32: PL 32, 1339; San Jerónimo, Adv. Vigilant., 2: PL 23, 340-41; Sinesio, Obispo de Tolem., Epist., 105: PG 66, 1485.
[21] La primera vez en el Concilio de Elvira en España (c. a. 300), c. 33; Mansi 2, 11.
[22] Ses. 24, can. 9-10.
[23] San Pío X, Exhort. Haerent animo: ASS 41 (1908) 555-577; Benedicto XV, Carta al Arzob. de Praga F. Kordac, 29 enero 1920: AAS 12 (1920) 57 s.; Alloc. consist. 16 dic. 1920: AAS 12 (1920) 585-588; Pío XI, Enc. Ad catholici sacerdoti: AAS 28 (1936) 24-30; Pío XII, Exhort. Menti nostrae: AAS 42 (1950) 657-702; Enc. Sacra virginitas: AAS 46 (1954) 161-191; Juan XXIII, Enc. Sacerdotii nostri primordia: AAS 51 (1959) 554-556.
[24] Aloc. II al Sínodo romano, 26 enero 1960: AAS 52 (1960) 235-236 (texto latino, 226).


CALENDARIO

24 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA I SEMANA DE CUARESMA

Misa
de sábado (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Corresponder a la elección.
- Dt 26, 16-19. Serás el pueblo santo del Señor, tu Dios.
- Sal 118. R. Dichoso el que camina en la ley del Señor.
- Mt 5, 43-48. Sed perfectos como vuestro Padre celestial.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado.

Martirologio: elogs. del 25 de febrero, pág. 178.
CALENDARIOS: Bilbao y Astorga: San Policarpo, obispo y mártir (conm.-trasladada).
Pamplona y Tudela: Beata Ascensión del Corazón de Jesús Nicol Goñi, virgen (conm.).
Dominicos: Beato Constancio de Fabrino, presbítero (conm.).
Getafe: Aniversario de la muerte de Mons. Francisco José Pérez y Fernández-Golfín, obispo (2004).

24 SÁBADO. Después de la hora nona:
SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina del II Domingo de Cuaresma (morado).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Sábado de la I Semana de Cuaresma. Sábbato. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 18, 8
La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; el precepto del Señor es fiel e instruye a los ignorantes.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 18, 8
Lex Dómini irreprehensíbilis, convértens ánimas; testimónium Dómini fidéle, sapiéntiam praestans párvulis.
Oración colecta
Padre eterno, vuelve hacia ti nuestros corazones, para que, buscando siempre lo único necesario y realizando obras de caridad, nos dediquemos a tu servicio. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Ad te corda nostra, Pater aetérne, convérte, ut nos, unum necessárium semper quaeréntes et ópera caritátis exercéntes, tuo cúltui praestes esse dicátos. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la I semana de Cuaresma (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Dt 26, 16-19
Serás el pueblo santo del Señor, tu Dios
Lectura del libro del Deuteronomio.

Moises habló al pueblo, diciendo:
«Hoy el Señor, tu Dios, te manda que cumplas estos mandatos y decretos. Acátalos y cúmplelos con todo tu corazón y con toda tu alma.
Hoy has elegido al Señor para que él sea tu Dios y tú vayas por sus caminos, observes sus mandatos, preceptos y decretos, y escuches su voz. Y el Señor te ha elegido para que seas su propio pueblo, como te prometió, y observes todos sus preceptos.
Él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y serás el pueblo santo del Señor, tu Dios, como prometió».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 118, 1-2. 4-5. 7-8 (R.: 1b)
R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

V. Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la ley del Señor;
dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

V. Tú promulgas tus mandatos
para que se observen exactamente.
Ojalá esté firme mi camino,
para cumplir tus decretos. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

V. Te alabaré con sincero corazón
cuando aprenda tus justos mandamientos.
Quiero guardar tus decretos exactamente,
tú no me abandones. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómini

Versículo antes del Evangelio 2 Cor 6, 2b
Ahora es tiempo favorable, ahora es el día de la salvación. Ecce nunc tempus acceptábile, ecce dies salútis.

EVANGELIO Mt 5, 43-48
Sed perfectos como vuestro Padre celestial
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Concilio Vaticano II, Const. Lumen gentium, 40.
«El divino Maestro y Modelo de toda perfección», predicó a todos y cada uno de sus discípulos, en cualquier circunstancia que vivieren, la santidad de vida, de la cual Él es autor y consumador: 'Sed, pues, vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto' (...). Es completamente claro que todos los fieles de cualquier estado o condición de vida están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, santidad que, aun en la sociedad terrena, promueve un modo más humano de vivir.

Oración de los fieles
88. Cristo, el hombre de los dolores, lleva sobre la cruz los pecados y sufrimientos de la humanidad. María, asociada a la pasión, nos llama para que nos unamos en la fe al ofrecimiento redentor de su Hijo.
- Para que mirando a María, sufriente y fiel junto a la cruz del Hijo, los discípulos de Cristo se sientan sostenidos en la hora de la tentación y de la prueba. Oremos al Señor.
- Para que cuanto más crecen en el mundo el odio y la violencia, tanto más cada hombre de buena voluntad sepa reconocer en la señal de la cruz un mensaje de reconciliación y de perdón. Oremos al Señor.
- Para que todos los que son esclavos de la droga, del alcohol y de toda otra forma de alienación, encuentren hermanos que les conduzcan a Cristo, médico y liberador. Oremos al Señor.
- Para que todos cuantos nos profesamos cristianos, hagamos propia la llamada a la unidad que Cristo selló con su sangre. Oremos al Señor.
Padre bueno, que nos has amado hasta el punto de entregarnos a tu Hijo, haz que, en unión con María, sepamos adorar en silencio el misterio de tu voluntad y cooperar en la salvación de todos los hombres. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, que estos santos misterios nos renueven y nos hagan dignos de su fruto. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Haec quae nos réparent, quaesumus, Dómine, beáta mystéria suo nos múnere dignos effíciant. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Cf. Mt 5, 48
Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 5, 48
Estóte perfécti, sicut et Pater vester caeléstis perféctus est, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Asiste, Señor, con tu ayuda continua a los que alimentas con este divino sacramento, y, a cuantos has iluminado con la sabiduría del cielo, acompáñalos con el consuelo de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Perpétuo, Dómine, favóre proséquere, quos réficis divíno mystério, et, quos imbuísti caeléstibus institútis, salutáribus comitáre soláciis. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Conforta, Señor, a tus fieles con la bendición que imploramos de ti, para que nunca permitas que nos apartemos de tu voluntad y siempre podamos agradecer tus beneficios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum ad libitum adhibenda
Fidéles tuos, Deus, benedíctio desideráta confírmet, quae eos et a tua voluntáte numquam fáciat discrepáre, et tuis semper indúlgeat benefíciis gratulári. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 25 de febrero

1. En Perge, en Pamfilia, pasión de san Néstor, obispo de Magido y mártir, que en tiempo de la persecución bajo el emperador Decio fue condenado por el prefecto de la provincia a ser clavado en una cruz, para que sufriese la misma pena que el Crucificado a quien confesaba (c. 250).
2. En Nazianzo, de la región de Capadocia, san Cesáreo, médico, hermano de san Gregorio Nazianceno (369).
3*. En Malbode, en la Galia Bélgica, santa Aldetrudis, virgen y abadesa (526).
4. En el monasterio de Heidenheim, en la región alemana de Franconia, santa Waldburgis, abadesa, cuyos hermanos, los santos Bonifacio, Willibaldo y Winebaldo, la convencieron para que pasase de Inglaterra a Germania, donde rigió aquel monasterio, doble de monjas y monjes (779).
5*. En Agrigento, en Sicilia, san Gerlando, obispo, que organizó su Iglesia tras ser recuperada de manos de los sarracenos (1100).
6*. En el priorato de Ursano, en la región de Bourges, en Aquitania, tránsito del beato Roberto de Arbrisel, presbítero, que, predicando públicamente la conversión de las costumbres, reunió mujeres y hombres en el monasterio doble de Fontevrault, que fue gobernado por una abadesa (1116).
7.En Luca, de la Toscana, beato Avertano, peregrino, religioso de la Orden de los Carmelitas (c. 1386).
8*. En Puebla de los Ángeles, en México, beato Sebastián Aparicio, que, siendo pastor de ovejas, pasó de España a México, donde reunió con su trabajo una notable fortuna con la que ayudó a los pobres y, habiendo enviudado dos veces, fue recibido como hermano en la Orden de los Hermanos Menores, en la cual falleció casi centenario (1600).
9*. En Lauria, en la Lucania, beato Domingo Lentini, presbítero, que en su lugar de origen y hasta su muerte ejerció un fructuoso y vario ministerio, cimentado en una vida de humildad, oración y penitencia (1828).
10*. En el pueblo de Mdina, en la isla de Malta, beata María Adeodata (María Teresa) Pisani, virgen de la Orden de San Benito y abadesa del monasterio de San Pedro, que, administrando sabiamente su tiempo, a la vez que cumplía su propia misión mostraba su interés por los pobres y abandonados, contribuyendo así al bien de la comunidad (1855).
11. En la ciudad de Xilianxian, en la provincia china de Guangxi, san Lorenzo Bai Xiaoman, mártir, artesano y neófito, que prefirió ser azotado y degollado antes que negar a Cristo (1856).
12. En la aldea de Tequila, en el territorio de Guadalajara, en México, santo Toribio Romo, presbítero y mártir, que a causa de su condición sacerdotal fue asesinado en tiempo de persecución religiosa (1928).
13. Junto al río Beijiang, cerca de la ciudad de Shiuchow, en la provincia china de Guanddong, santos mártires Luis Versiglia, obispo, y Calixto Caravario, presbítero, de la Sociedad Salesiana, que sufrieron el martirio por causa de su acción pastoral en favor de las personas que les estaban confiadas (1930).