sábado, 6 de enero de 2018

Sábado 10 febrero 2018, Santa Escolástica, virgen, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

El celibato y la escasez de clero

8. Mantener el celibato sacerdotal en la Iglesia traería además un daño gravísimo, allí donde la escasez numérica del clero, dolorosamente reconocida y lamentada por el mismo concilio [2], provoca situaciones dramáticas, obstaculizando la plena realización del plan divino de la salvación y poniendo a veces en peligro la misma posibilidad del primer anuncio del evangelio. Efectivamente, esta penuria de clero que preocupa, algunos la atribuyen al peso de la obligación del celibato.

Sombras en el celibato

9. No faltan tampoco quienes están convencidos de que un sacerdocio con el matrimonio no sólo quitaría la ocasión de infidelidades, desórdenes y dolorosas defecciones, que hieren y llenan de dolor a toda la Iglesia, sino que permitiría a los ministros de Cristo dar un testimonio más completo de vida cristiana, incluso en el campo de la familia, del cual su estado actual los excluye.

Violencia a la naturaleza

10. Hay también quien insiste en la afirmación según la cual el sacerdote, en virtud de su celibato, se encuentra en una situación física y psicológica antinatural, dañosa al equilibrio y a la maduración de su personalidad humana. Así sucede -dicen- que a menudo el sacerdote se agoste y carezca de calor humano, de una plena comunión de vida y de destino con el resto de sus hermanos, y se vea forzado a una soledad que es fuente de amargura y de desaliento. Todo esto ¿no indica acaso una injusta violencia y un injustificable desprecio de valores humanos que se derivan de la obra divina de la creación, y que se integran en la obra de la redención, realizada por Cristo?

Formación inadecuada

11. Observando además el modo como un candidato al sacerdocio llega a la aceptación de un compromiso tan gravoso, se alega que en la práctica es el resultado de una actitud pasiva, causada muchas veces por una formación no del todo adecuada y respetuosa de la libertad humana, más bien que el resultado de una decisión auténticamente personal; ya que el grado de conocimiento y de autodecisión del joven y su madurez psicofísica son bastante inferiores, y en todo caso desproporcionadas respecto a la entidad, a las dificultades objetivas y a la duración del compromiso que toma sobre sí.

[2] Concilio Vaticano II, Decr. Christus Dominus, n. 35; Apostolicam actuositatem, n. 1; Presbyterorum ordinis, n. 10, 11; Ad gentes, n. 19, 38.

CALENDARIO

10 SÁBADO.
Hasta la hora nona:
SANTA ESCOLÁSTICA, virgen, memoria obligatoria


Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común de vírgenes (para una virgen) o de santos (para una monja), o de un domingo del T.O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- 1 Re 12, 26-32; 13, 33-34. Jeroboán fundió dos becerros de oro.
- Sal 105. R. Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo.
- Mc 8, 1-10. La gente comió hasta quedar saciada.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 11 de febrero, pág. 158.
CALENDARIOS: Benedictinas: (S). Benedictinos y monjas de la O. Cist.: (F). O. Cist., monjes: (ML).
Orden Premonstratense: San Hugo, abad (F).
Bilbao: Santos Martín de la Ascensión, Pablo Miki, presbíteros, y compañeros, mártires (MO).

10 SÁBADO. Después de la hora nona:
SEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina del VI Domingo del tiempo ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de la sepultura de santa Escolástica, virgen, hermana de san Benito, la cual, consagrada desde su infancia a Dios, mantuvo una perfecta unión espiritual con su hermano, al que visitaba una vez al año en Montecasino, en la región italiana de Campania, para pasar juntos una jornada de santas conversaciones y alabanza a Dios. (c. 547)

Oración colecta propia, el resto está tomado del común de vírgenes: II. Para una vírgen 3.

10 de febrero
Santa Escolástica, virgen
Memoria
Die 10 februarii
S. Scholasticæ, virginis
Memoria
Antífona de entrada
Ven, esposa de Cristo, recibe la corona que el Señor te ha preparado desde la eternidad.
O bien:
Por amor al Señor Jesucristo tuvo en nada los bienes de este mundo y del tiempo presente.
Antiphona ad introitum
Veni, sponsa Christi, áccipe corónam, quam tibi Dóminus praeparávit in aetérnum.
Vel:
Regnum mundi et omne saeculum contémpsit propter amórem Dómini Iesu Christi.
Oración colecta
Al celebrar la fiesta de santa Escolástica, virgen, te rogamos, Señor, que, por su ejemplo, te sirvamos con caridad pura y alcancemos los saludables efectos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Beátae Scholásticae vírginis memóriam recoléntes, quaesumus, Dómine, ut, eius exémplo, tibi intemeráta caritáte serviámus et felíces obtineámus tuae dilectiónis efféctus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la V semana del Tiempo Ordinario, año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Re 12, 26-32; 13, 33-34
Jeroboán fundió dos becerros de oro

Lectura del libro de los Reyes.

En aquellos días, Jeroboán pensó para sus adentros:
«El reino podría volver todavía a la casa de David. Si el pueblo continúa subiendo para ofrecer sacrificios en el templo del Señor en Jerusalén, el corazón del pueblo se volverá a su señor, a Roboán, rey de Judá, y me matarán».
Y tras pedir consejo, el rey fundió dos becerros de oro y dijo al pueblo:
«Basta ya de subir a Jerusalén. Este es tu dios, Israel, el que te hizo subir de la tierra de Egipto», e instaló uno en Betel y otro en Dan. Este hecho fue ocasión de pecado. El pueblo marchó delante de uno a Betel y delante del otro hasta Dan. Construyó lugares de culto en los altos e instituyó sacerdotes del común del pueblo que no eran descendientes de Leví.
Jeroboán estableció una fiesta en el mes octavo, el día quince del mes, a semejanza de la que se celebraba en Judá. Subió al altar que había edificado en Betel a ofrecer sacrificios a los becerros que había esculpido y estableció en Betel sacerdotes para los lugares de culto que instituyó.
Después de esto, Jeroboán no se convirtió de su mal camino y siguió consagrando para los lugares de culto sacerdotes tomados de entre el pueblo común; a todo el que deseaba, lo consagraba sacerdote de los lugares de culto. Este proceder condujo a la casa de Jeroboán al pecado y a su perdición y exterminio de la superficie de la tierra.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 105, 6 7a. 19-20. 21-22 (R.: 4a)
R.
Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui.

V. Hemos pecado como nuestros padres,
hemos cometido maldades e iniquidades.
Nuestros padres en Egipto
no comprendieron tus maravillas. R.
Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui.

V. En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria por la imagen
de un toro que come hierba. R.
Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui.

V. Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en la tierra de Cam,
portentos junto al mar Rojo. R.
Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo. Meménto nostri, Dómine, in beneplácito pópuli tui.

Aleluya Mt 4, 4b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. R. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

EVANGELIO Mc 8, 1-10
La gente comió hasta quedar saciada
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

Por aquellos días, como de nuevo se había reunido mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:
«Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, y si los despido a sus casas en ayunas, van a desfallecer por el camino. Además, algunos han venido desde lejos».
Le replicaron sus discípulos:
«¿Y de dónde se puede sacar pan, aquí, en despoblado, para saciar a tantos?».
Él les preguntó:
«¿Cuántos panes tenéis?».
Ellos contestaron:
«Siete».
Mandó que la gente se sentara en el suelo y tomando los siete panes, dijo la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente.
Tenían también unos cuantos peces; y Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y mandó que los sirvieran también. La gente comió hasta quedar saciada y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran unos cuatro mil y los despidió; y enseguida montó en la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio, in Lucam, 6, 73
Dios, bondadoso en extremo, exige celo, da las fuerzas, no quiere despedirlos sin que coman antes para que no desfallezcan en el camino. Es decir, o en el curso de la vida, o antes que lleguen al término de ella, que es el Padre, y a entender que Cristo viene del Padre. Y, al mismo tiempo, para que después de haber admitido que ha nacido de una Virgen, no juzguen acaso que su poder es de hombre y no de Dios. Jesús nuestro Señor distribuye la comida, y a ninguno se la niega; porque, siendo dispensador de todos, a todos quiere dársela. Pero cuando parte el pan y se los da a sus discípulos, si no extiendes tus manos para recibir tu parte, desfallecerás en el camino y no podrás culpar por ello al que, lleno de misericordia ha repartido el pan.

Oración de los fieles
405. Alegrémonos, hermanos, en la fiesta de santa Escolástica y presentemos a Dios nuestra oración.
-Por la santa Iglesia de Dios: para que sea humilde en sus vírgenes, inocente en los niños y santa en los esposos. Roguemos al Señor.
- Por los que influyen en el gobierno de los pueblos: para que fomenten la convivencia, la libertad y el progreso. Roguemos al Señor.
- Por los jóvenes y adolescentes: para que abran sus ojos a lo bello, su espíritu a lo verdadero, su corazón a lo bueno. Roguemos al Señor.
- Por los religiosos consagrados al servicio de nuestra diócesis: para que Dios les conserve en pobreza, castidad y obediencia. Roguemos al Señor.
Oh Dios, escucha benignamente las oraciones de los que te suplican; y, por la intercesión la santa Escolástica, virgen, extiende sobre nosotros tu mano protectora. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, la ofrenda de nuestra humildad, en la memoria de la virgen santa N., y concédenos, por esta ofrenda inmaculada, consumirnos constantemente en ferviente y santo amor delante de ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, obséquium humilitátis nostrae, quod tibi in commemoratióne beátae N. vírginis exhibémus, et nos, per immaculátam hóstiam, da iúgiter in tuo conspéctu pio sanctóque amóre flagráre. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de la comunión Cf. Lc 10, 42
Esta virgen prudente ha escogido la parte mejor y no le será quitada.
O bien: Mt 25, 6
A medianoche se oyó una voz: «Que llega el esposo, salid a su encuentro».
Antiphona ad communionem Cf. Lc 10, 42
Optimam partem elégit sibi virgo prudens, quae non auferétur ab ea (T.P. Allelúia).
Vel: Mt 25, 6
Média nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit, exíte óbviam ei.
Oración después de la comunión
Reconfortados con el Pan del cielo, invocamos humildemente tu misericordia, Señor, para que concedas el perdón de los pecados, la salud del cuerpo, la gracia del alma y la gloria eterna a cuantos nos llena de alegría la conmemoración de santa N. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caelésti pane refécti, humíliter deprecámur cleméntiam tuam, Dómine, ut, qui de beátae N. commemoratióne gaudémus, véniam delictórum, sospitátem córporum, gratiámque et glóriam aetérnam consequámur animárum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 11 de febrero
M
emoria de la Bienaventurada Virgen María de Lourdes. Cuatro años después de la proclamación de su Inmaculada Concepción, la Santísima Virgen se apareció en repetidas ocasiones a la humilde joven santa María Bernarda Soubirous en los montes Pirineos, junto al río Gave, en la gruta de Massabielle, de la población de Lourdes, y desde entonces aquel lugar es frecuentado por muchos cristianos, que acuden devotamente a rezar.
2. En Roma, en la vía Apia, en el cementerio que lleva su nombre, santa Soteris, virgen y mártir, que, como relata san Ambrosio, renunciando por causa de la fe a la nobleza y a los honores de su familia, no se prestó a inmolar a los ídolos, ni se dejó vencer por las injurias humillantes, ni temió morir herida por una espada (c. 304).
3. Conmemoración de los numerosos santos mártires, que durante la persecución bajo Diocleciano fueron apresados en Numidia y, no queriendo entregar las Sagradas Escrituras conforme al edicto del emperador, fueron víctimas de crueles suplicios (s. IV in.).
4. En Castel Volturno, en la Campania, san Castrense, mártir (s. inc.).
5*. En Apulia, san Secundino, obispo (s. V/VI).
6. En Chateâu-Laudon, en la Galia, san Severino, abad del monasterio de Agaune (s. VI).
7. En Roma, en la basílica de San Pedro, sepultura de san Gregorio II, papa, que en los tiempos difíciles bajo el emperador León el Isáurico trabajó en defensa de la Iglesia y del culto de las sagradas imágenes, y envió a san Bonifacio a predicar el Evangelio en tierras de Germania (731).
8. También en Roma, memoria de san Pascual I, papa, que, llevado por la devoción, trasladó muchos cuerpos de mártires desde las catacumbas a distintas iglesias de la ciudad (824).
9*. En Borgoña, san Ardano, abad de Tournus (1066).
10. En Chihuahua, en México, san Pedro Maldonado, presbítero y mártir, que durante la persecución, arrestado mientras administraba el sacramento de la penitencia, alcanzó el triunfo del martirio al ser golpeado en la cabeza (1927).
11*. En Vinaroz, en la región de Valencia, en España, beato Tobías (Francisco) Borras Romeu, religioso de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y mártir, que consumó su glorioso sacrificio por odio a la fe durante la persecución religiosa (1937).