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Domingo 27 mayo 2018, Santísima Trinidad, solemnidad, ciclo B.

miércoles, 3 de enero de 2018

Miércoles 7 febrero 2018, Miércoles de la V semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa votiva de san José).

SOBRE LITURGIA

CARTA DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II A LOS SACERDOTES CON OCASIÓN DEL JUEVES SANTO DE 1979

Madre de los sacerdotes

11. Queridos Hermanos, al comienzo de mi ministerio os encomiendo a todos a la Madre de Cristo, que de modo particular es nuestra Madre: la Madre de los Sacerdotes. De hecho, al discípulo predilecto, que siendo uno de los Doce había escuchado en el Cenáculo las palabras: “Haced esto en memoria mía” (Lc 22, 19 ). Cristo, desde lo alto de la Cruz, lo señaló a su Madre, diciéndole: “He ahí a tu hijo” (Jn 19,26). El hombre, que el Jueves Santo recibió el poder de celebrar la Eucaristía, con estas palabras del Redentor agonizante fue dado a su Madre como “hijo”. Todos nosotros, por consiguiente, que recibimos el mismo poder mediante la Ordenación sacerdotal, en cierto sentido somos los primeros en tener el derecho a ver en ella a nuestra Madre. Deseo, por consiguiente, que todos vosotros, junto conmigo, encontréis en María la Madre del sacerdocio, que hemos recibido de Cristo. Deseo, además, que confiéis particularmente a Ella vuestro sacerdocio. Permitir que yo mismo lo haga, poniendo en manos de la Madre de Cristo a cada uno de vosotros sin excepción alguna de modo solemne y, al mismo tiempo, sencillo y humilde. Os ruego también, amados Hermanos, que cada uno de vosotros lo realice personalmente, como se lo dicte su corazón, sobre todo el propio amor a Cristo Sacerdote, y también la propia debilidad, que camina a la par con el deseo del servicio y de la santidad. Os lo ruego encarecidamente.

La Iglesia de hoy habla de sí misma sobre todo en la Constitución dogmática Lumen gentium. También aquí, en el último Capítulo, ella confiesa que mira a María como Madre de Cristo, porque se llama a sí misma madre y desea ser madre, engendrando para Dios los hombres a una vida nueva (Lumen gentium). Oh, queridos Hermanos. ¡Qué cerca de esta causa de Dios estáis vosotros! ¡Cuán profundamente ella está impresa en vuestra vocación, ministerio y misión! En consecuencia, junto con el Pueblo de Dios, que mira a María con tanto amor y esperanza, vosotros debéis recurrir a Ella con esperanza y amor excepcionales. De hecho, debéis anunciar a Cristo que es su hijo; ¿Y quién mejor que su Madre os transmitirá la verdad acerca de El? Tenéis que alimentar los corazones humanos con Cristo; ¿Y quién puede hacerles más conscientes de lo que realizáis, si no la que lo ha alimentado? “Salve, o verdadero Cuerpo, nacido de la Virgen María”. Se da en nuestro sacerdocio ministerial la dimensión espléndida y penetrante de la cercanía a la Madre de Cristo. Tratemos pues de vivir en esta dimensión. Si es lícito recurrir aquí a la propia experiencia, os diré que, escribiéndoles, recurro sobre todo a mi experiencia personal.

Al comunicarles esto, al comienzo de mi servicio a la Iglesia universal, pido continuamente a Dios que os llene a vosotros. Sacerdotes de Jesucristo, de su bendición y gracia y, como prenda y afirmación de tal comunión orante, os bendigo de corazón en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Recibir esta bendición. Recibir las palabras del nuevo Sucesor de Pedro, de aquel Pedro, a quien el Señor ordenó: “Y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos” (Lc 22, 32). No ceséis de rezar por mí, junto con la Iglesia entera, para que yo responda a aquella exigencia de un primado de amor, que el Señor ha puesto como fundamento de la misión de Pedro, cuando le dijo: “Apacienta mis ovejas” (Jn 21, 16). Que así sea.

Vaticano, 8 de abril, domingo de Ramos en la Pasión del Señor del año 1979, primero de mi Pontificado.

JUAN PABLO II

CALENDARIO

7 MIÉRCOLES DE LA V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- 1 Re 10, 1-10. La reina de Saba percibió la sabiduría de Salomón.
- Sal 36. R. La boca del justo expone la sabiduría.
- Mc 7, 14-23. Lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 8 de febrero, pág. 154.
CALENDARIOS: Teruel y Albarracín: Beatos Anselmo Polanco, obispo, y Felipe Ripoll, presbítero, mártires y todos los beatos mártires de la diócesis (F).
Agustinos: Beato Anselmo Polanco, obispo y mártir (ML).
Canónigos Regulares de Letrán: San Guarino, obispo (MO).
Familia Franciscana: Santa Coleta de Corbie, virgen (ML).
Familia salesiana: Beato Pío IX (ML).
Paúles e Hijas de la Caridad: Beata Rosalía Rendu, virgen (ML).
Dominicos: Aniversario de los padres difuntos.
Santiago de Compostela: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Julián Barrio Barrio, arzobispo (1993).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del V domingo del T. Ordinario (o de otro domingo del T. Ordinario).

Misa votiva:
DE SAN JOSÉ
Esta misa dice con vestiduras de color blanco.
DE S. IOSEPH
In hac Missa adhibetur color albus.
Antífona de entrada Lc 12, 42
Este es el siervo fiel y prudente a quien el Señor puso al frente de su servidumbre.
Ant. ad introitum Lc 12,42
Ecce fidélis servus et prudens, quem constítuit Dóminus super famíliam suam.
Oración colecta
Oh, Dios, que con inefable providencia elegiste a san José como esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos que merezcamos tener como intercesor en el cielo al que veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ineffábili providéntia beátum Ioseph sanctíssimae Genetrícis Fílii tui sponsum elígere dignátus es, praesta, quaesumus, ut, quem protectórem venerámur in terris, intercessórem habére mereámur in caelis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la V semana del Tiempo Ordinario. año par (Lec. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Re 10, 1-10
La reina de Saba percibió la sabiduría de Salomón
Lectura del primer libro de los Reyes.

En aquellos días, la reina de Saba oyó la fama de Salomón, en honor del nombre del Señor, y vino a ponerlo a prueba con enigmas.
Llegó a Jerusalén con una gran fuerza de camellos portando perfumes, oro en cantidad y piedras preciosas. Ante Salomón se presentó para plantearle cuanto había ideado. El rey resolvió sus preguntas todas, pues no había cuestión tan arcana que él no pudiese desvelar. Cuando la reina de Saba percibió la sabiduría de Salomón, el palacio que había construido, los manjares de su mesa, las residencias de sus servidores, el porte y vestimenta de sus ministros, sus coperos y los holocaustos que ofrecía en el templo del Señor, se quedó sin respiración y dijo al rey:
«Era verdad cuanto oí en mi tierra acerca de tus enigmas y tu sabiduría. No daba crédito a lo que se decía, pero ahora he venido y mis propios ojos lo han visto. ¡Ni la mitad me narraron! Tu conocimiento y prosperidad superan con mucho las noticias que yo escuché. Dichosas tus mujeres, dicho estos servidores tuyos siempre en tu presencia escuchando tu sabiduría. Bendito sea el Señor, tu Dios, que se ha complacido en ti y te ha situado en el trono de Israel. Pues, por el amor eterno del Señor a Israel, te ha puesto como rey para administrar derecho y justicia».
Ofreció al rey ciento veinte talentos de oro y gran cantidad de esencias perfumadas y piedras preciosas. Jamás llegaron en tal abundancia perfumes como los que la reina de Saba dio a Salomón.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 36, 5-6. 30-31. 39-40 (R.: 30a)
R.
La boca del justo expone la sabiduría. Os iusti meditábitur sapiéntiam.

V. Encomienda tu camino al Señor,
confía en él, y él actuará:
hará tu justicia como el amanecer,
tu derecho como el mediodía. R.
La boca del justo expone la sabiduría. Os iusti meditábitur sapiéntiam.

V. La boca del justo expone la sabiduría,
su lengua explica el derecho;
porque lleva en el corazón la ley de su Dios,
y sus pasos no vacilan. R.
La boca del justo expone la sabiduría. Os iusti meditábitur sapiéntiam.

V. El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra,
los libra de los malvados y los salva
porque se acogen a él. R.
La boca del justo expone la sabiduría. Os iusti meditábitur sapiéntiam.

Aleluya Cf. Jn 17, 17b.a
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Tu palabra, Señor, es verdad; santifícalos en la verdad. R. Sermo tuus, Dómine, véritas est; sanctífica nos in veritáte.

EVANGELIO Mc 7, 14-23
Lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 7, 14-23
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo:
«Escuchad y entended todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre».
Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les explicara la parábola.
Él les dijo:
«¿También vosotros seguís sin entender? ¿No comprendéis? Nada que entre de fuera puede hacer impuro al hombre, porque no entra en el corazón sino en el vientre y se echa en la letrina».
(Con esto declaraba puros todos los alimentos).
Y siguió:
«Lo que sale de dentro del hombre, eso sí hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Glosa (Catena aurea).
La razón la explica añadiendo: "Porque de lo interior del corazón del hombre es de donde proceden los malos pensamientos". Es patente que los malos pensamientos pertenecen al espíritu, que aquí se llama corazón, según el cual es llamado el hombre bueno o malo, puro o impuro.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario III.
291. Oremos, hermanos, por todo el pueblo santo de Dios.
- Para que introduzca en la plenitud de su santa Iglesia a los no cristianos y a lo no creyentes. Roguemos al Señor.
- Para que inspire a los gobernantes pensamientos de servicio y entrega al bien común. Roguemos al Señor.
- Para que libre al mundo del hambre, del paro y de la guerra. Roguemos al Señor.
- Para que conceda a nuestra(o) ciudad (pueblo) la paz, la justicia, la libertad y el bienestar. Roguemos al Señor.
- Para que acoja siempre nuestra oración. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que sabes que la vida del hombre está sujeta a tanta necesidad: escucha las preces de los que te suplican y cumple los anhelos de los que ponen en ti toda su esperanza. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al ofrecerte este sacrificio de alabanza, te rogamos humildemente, Padre santo, que nos proteja en nuestro servicio la intercesión de san José, a quien confiaste la misión de custodiar, como padre, a tu Unigénito. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Super oblata
Laudis hóstiam immolatúri, Pater sancte, supplíciter postulámus, ut in ministério nostro beáti Ioseph précibus foveámur, cui dedísti Unigénitum tuum vice in terris custodíre patérna. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
Prefacio de San José. La misión de San José.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria al venerar a san José.
Porque él es el hombre justo que diste por esposo a la Virgen Madre de Dios; el servidor fiel y prudente que pusiste al frente de tu familia para que, haciendo las veces de padre, cuidara a tu Unigénito, concebido por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria, te adoran las dominaciones y tiemblan las potestades, los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De missione sancti Ioseph.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: Et te in veneratióne beáti Ioseph débitis magnificáre praecóniis, benedícere et praedicáre.
Qui et vir iustus, a te Deíparae Vírgini Sponsus est datus, et fidélis servus ac prudens, super Famíliam tuam est constitútus, ut Unigénitum tuum, Sancti Spíritus obumbratióne concéptum, patérna vice custodíret, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cumquibus et nostras voces, ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión Mt 25, 21
Siervo bueno y fiel: entra en el gozo de tu Señor.
Antiphona ad communionem Mt 25, 21
Euge, serve bone et fidélis: intra in gáudium Dómini tui.
Oración después de la comunión
Renovados con este sacramento de vida, concédenos, Señor, vivir siempre para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por la intercesión de san José, tu servidor fiel y obediente en la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
His recreáti, Dómine, vivíficis sacraméntis, in iustítia tibi semper et sanctitáte vivámus, beáti Ioseph exémplo et intercessióne, qui magnis tuis perficiéndis mystériis vir iustus et obo´ diens ministrávit. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 8 de febrero
S
an Jerónimo Emiliani
, que en su juventud se dejó llevar por la cólera y la lujuria, pero, tras ser encarcelado por sus enemigos, se convirtió a Dios y se entregó al cuidado de los más necesitados, especialmente de los huérfanos y enfermos. Junto con los compañeros que logró reunir, dio inicio a la Congregación llamada de los Clérigos Regulares de Somasca, y después, mientras atendía a los enfermos en esa misma población de Somasca, cerca de Bérgamo, en Lombardía, contrajo la peste y falleció piadosamente (1537).
Santa Josefina Bakhita, virgen, nacida en la región de Darfur, en Sudán, que siendo aún niña fue raptada y vendida en diversos mercados africanos de esclavos, sufriendo dura cautividad, pero al obtener la libertad abrazó la fe cristiana e ingresó en el Instituto de la Hijas de la Caridad (Canosianas), pasando el resto de su vida en Schio, cerca de Vicenza, entregada a Cristo y al servicio de los demás (1947).
3. En Alejandría, en Egipto, conmemoración de santa Cointa o Quinta, mártir, a quien los paganos, durante la persecución bajo el emperador Decio, querían obligar a adorar a los ídolos, lo que ella rechazó y atada de pies y manos fue arrastrada por calles y plazas, sufriendo un horrendo suplicio (249).
4. En Pavía, de la Liguria, san Jovencio o Evencio, obispo, que trabajó denodadamente en favor del Evangelio (397).
5. Conmemoración de los santos monjes mártires del monasterio de San Dio, en Constantinopla (Estambul, hoy en Turquía), que fueron asesinados cruelmente por su defensa de la fe católica, con ocasión del envío de la carta del papa san Félix III contra el patriarca Acacio (c. 485).
6*. En Bretaña Menor, san Iacuto, abad, hermano de los santos Winwaldo y Guethnoc, que construyó cerca del mar el monasterio que después llevó su nombre (s. VI).
7. En Milán, en Lombardía, memoria de san Honorato, obispo, que ante el inminente ataque de los lombardos salvó a una buena parte de su pueblo, trasladándolo a Génova (c. 570).
8*. En Vesoncio (hoy Besançon), en Burgundia, san Nicecio, obispo (c. 610).
9. En Verdún, en la Galia, san Pablo, obispo, que, después de ser monje, fue elevado a la sede episcopal de esta ciudad, en la que promovió el culto divino y la vida regular de los canónigos (c. 647).
10*. En Albano, en el Lacio, beato Pedro, apellidado “Igneo” por haber pasado ileso por el fuego, que fue monje de Valumbrosa y después obispo de esta ciudad, trabajando sin tregua para restaurar la disciplina eclesiástica (1089).
11. En Muret, en la región aquitana de Limoges, san Esteban, abad y fundador de la Orden de Grandmont, que confió a los clérigos la alabanza divina y la contemplación, dejando la administración de los asuntos temporales a la caridad de los hermanos legos (1124).
12*. En Savigliano, en el Piamonte, beata Josefina Gabriela Bonino, virgen, que bajo la protección de la Sagrada Familia de Nazaret fundó una congregación religiosa para educar a los huérfanos y asistir a los enfermos pobres (1906).