miércoles, 24 de enero de 2018

Miércoles 28 febrero 2018, Miércoles de la II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

La escasez numérica de los sacerdotes

47. Nuestro Señor Jesucristo no vaciló en confiar a un puñado de hombres, que cualquiera hubiera juzgado insuficientes por número y calidad, la misión formidable de la evangelización del mundo entonces conocido; y a este «pequeño rebaño» le advirtió que no se desalentase (Lc 12, 32), porque con Él y por Él, gracias a su constante asistencia (Mt 28, 20), conseguirían la victoria sobre el mundo (Jn 16, 33). Jesús nos ha enseñado también que el reino de Dios tiene una fuerza íntima y secreta, que le permite crecer y llegar a madurar sin que el hombre lo sepa (Mc 4, 26-29). La mies del reino de los cielos es mucha y los obreros, hoy lo mismo que al principio, son pocos; ni han llegado jamás a un número tal que el juicio humano lo haya podido considerar suficiente. Pero el Señor del reino exige que se pida, para que el dueño de la mies mande los obreros a su campo (Mt 9, 37-38). Los consejos y la prudencia de los hombres no pueden estar por encima de la misteriosa sabiduría de aquel que en la historia de la salvación ha desafiado la sabiduría y el poder de los hombres, con su locura y su debilidad (1Cor 1, 20-31).

El arrojo de la fe

48. Hacemos un llamamiento al arrojo de la fe para expresar la profunda convicción de la Iglesia, según la cual una respuesta más comprometedora y generosa a la gracia, una confianza más explícita y cualificada en su potencia misteriosa y arrolladora, un testimonio más abierto y completo del misterio de Cristo, nunca la harán fracasar, a pesar de los cálculos humanos y de las apariencias exteriores, en su misión de salvar al mundo entero. Cada uno debe saber que lo puede todo en aquel que es el único que da la fuerza a las almas (Fil 4, 13) y el incremento a su Iglesia (1Cor 3, 6-7).

La raíz del problema

49. No se puede asentir fácilmente a la idea de que con la abolición del celibato eclesiástico, crecerían por el mero hecho, y de modo considerable, las vocaciones sagradas: la experiencia contemporánea de la Iglesia y de las comunidades eclesiales que permiten el matrimonio a sus ministros, parece testificar lo contrario. La causa de la disminución de las vocaciones sacerdotales hay que buscarla en otra parte, principalmente, por ejemplo, en la pérdida o en la atenuación del sentido de Dios y de lo sagrado en los individuos y en las familias, de la estima de la Iglesia como institución salvadora mediante, la fe y los sacramentos; por lo cual, el problema hay que estudiarlo en su verdadera raíz.

CALENDARIO

28 MIÉRCOLES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Acompañar a Cristo en su Pasión.
- Jer 18, 18-20. Venga, vamos a hablar mal de él.
- Sal 30. R. Sálvame, Señor, por tu misericordia.
- Mt 20, 17-28. Lo condenarán a muerte.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 1 de marzo, pág. 186.
CALENDARIOS: Espiritanos: Beato Daniel Britter (conm.).

TEXTOS MISA

Miércoles de la II Semana de Cuaresma. Feria quarta. Hebdomada II Quadragesiamae.
Antífona de entrada Cf. Sal 37, 22-23
No me abandones, Señor, Dios mío, no te quedes lejos; ven a socorrerme, Señor mío, mi fuerza y salvación.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 37, 22-23
Ne derelínquas me, Dómine Deus meus, ne discédas a me; inténde in adiutórium meum, Dómine, virtus salútis meae.
Oración colecta
Señor, guarda a tu familia instruida en las buenas obras y, confortada en sus necesidades temporales, condúcela propicio hacia los bienes eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Consérva, Dómine, famíliam tuam bonis semper opéribus erudítam, et sic praeséntibus consoláre praesídiis, ut propítius ad supérna dona perdúcas. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la II semana de Cuaresma (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Jer 18, 18-20
Venga, vamos a hablar mal de él
Lectura del libro de Jeremías.

Ellos dijeron:
«Venga, tramemos un plan contra Jeremías porque no faltará la ley del sacerdote, ni el consejo del sabio, ni el oráculo del profeta. Venga, vamos a hablar mal de él y no hagamos caso de sus oráculos».
Hazme caso, Señor,
escucha lo que dicen mis oponentes.
¿Se paga el bien con el mal?,
¡pues me han cavado una fosa!
Recuerda que estuve ante ti,
pidiendo clemencia por ellos,
para apartar tu cólera.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 30, 5-6. 14. 15-16 (R.: 17b)
R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia. Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia. Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. Oigo el cuchicheo de la gente,
y todo me da miedo;
se conjuran contra mí
y traman quitarme la vida. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia. Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

V. Pero yo confío en ti, Señor;
te digo: «Tú eres mi Dios».
En tu mano están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen. R.
Sálvame, Señor, por tu misericordia. Salvum me fac, Dómine, in misericórdia tua.

Versículo antes del Evangelio Cf. Jn 8, 12b
Yo soy la luz del mundo –dice el Señor–; el que me sigue tendrá la luz de la vida. Ego sum lux mundi, dicit Dóminus; qui séquitur me, habébit lumen vitae.

EVANGELIO Mt 20, 17-28
Lo condenarán a muerte
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino:
«Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día resucitará».
Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postró para hacerle una petición.
Él le preguntó:
«¿Qué deseas?».
Ella contestó:
«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda».
Pero Jesús replicó:
«No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?».
Contestaron:
«Podemos».
Él les dijo:
«Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre».
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. Y llamándolos, Jesús les dijo:
«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.
Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Conmemoración del 50 aniversario de la institución del Sínodo, 17-octubre-2015
Nunca lo olvidemos. Para los discípulos de Jesús, ayer, hoy y siempre, la única autoridad es la autoridad del servicio, el único poder es el poder de la cruz, según las palabras del Maestro: «ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser primero, que se haga esclavo» (Mt 20, 25-27). «Entre ustedes no debe suceder así»: en esta expresión alcanzamos el corazón mismo del misterio de la Iglesia –«entre ustedes no debe suceder así»– y recibimos la luz necesaria para comprender el servicio jerárquico.

Oración de los fieles
94. A Jesucristo, el Señor, que ha mostrado todo su amor cargando con nuestras miserias y orado al Padre por nosotros, invoquémosle, hermanos, diciendo con humildad y confianza:
R/. Señor, ten piedad de tu pueblo.
- Escucha, Dios de misericordia, la oración que te presentamos en favor de tu pueblo y concede a tus fieles desear tu palabra más que el alimento del cuerpo. R/.
- Enséñanos a amar de verdad y sin discriminaciones a nuestros hermanos y a los hombres de todas las razas, y a trabajar por su bien y por la concordia mutua. R/.
- Pon tus ojos sobre los catecúmenos que se preparan para el bautismo y haz de ellos piedras vivas y templo espiritual en tu honor. R/.
- Tú que, por la predicación de Jonás, exhortaste a los ninivitas a la penitencia, haz que tu palabra llame a los pecadores a la conversión. R/.
- Haz que los moribundos salgan confiados al encuentro de Cristo, su juez, y gocen eternamente de su presencia. R/.
Confírmanos, Señor, en el espíritu de penitencia con que hemos empezado la Cuaresma; y que la austeridad exterior que practicamos vaya siempre acompañada por la sinceridad de corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Mira con bondad, Señor, la ofrenda que te presentamos, y por este santo intercambio líbranos de las ataduras de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias, Dómine, quas tibi offérimus, propítius intuére, et, per haec sancta commércia, víncula peccatórum nostrórum absólve. Per Christum.
PREFACIO II DE CUARESMA
La penitencia espiritual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has establecido generosamente este tiempo de gracia para renovar en santidad a tus hijos, de modo que, libres de todo afecto desordenado, mientras se ocupan de las realidades temporales no dejen sobre todo de adherirse a las eternas.
Por eso, con los santos y con todos los ángeles, te alabamos, diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE QUADRAGESIMA
De spiritali paenitentia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui fíliis tuis ad reparándam méntium puritátem, tempus praecípuum salúbriter statuísti, quo, mente ab inordinátis afféctibus expedíta, sic incúmberent transitúris ut rebus pótius perpétuis inhaerérent.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX ECHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Mt 20, 28
El Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y dar su vida en rescate por muchos.
Antiphona ad communionem Mt 20, 28
Fílius hóminis non venit ministrári, sed ministráre, et dare ánimam suam redemptiónem pro multis.
Oración después de la comunión
Señor, Dios nuestro, te pedimos que se convierta en causa de salvación eterna lo que quisiste fuera para nosotros prenda de inmortalidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Quaesumus, Dómine Deus noster, ut, quod nobis ad immortalitátis pignus esse voluísti, ad salútis aetérnae tríbuas proveníre suffrágium. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Concede a tus siervos, Señor, la abundancia de tu protección y gracia, dales salud de alma y cuerpo, concédeles plenitud de amor fraterno y haz que sean siempre fieles en su entrega a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Praesta fámulis tuis, Dómine, abundántiam protectiónis et grátiae, da salútem mentis et córporis, da plenitúdinem fratérnae caritátis et eos tibi semper fac esse devótos. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 1 de marzo

1. En la basílica de San Pablo de Roma, en la vía Ostiense, san Félix III, papa, que fue antepasado del papa san Gregorio I Magno (492).
2. En Andgevia (hoy Anjou), en la Galia Lugdunense, san Albino, obispo, que reprendió con vehemencia las orgullosas costumbres de los poderosos y, para renovar la Iglesia, promovió con empeño el Tercer Concilio de Orleans (c. 550).
3. En Menevia, en Cambria, san David, obispo, que, imitando los ejemplos y virtudes de los Padres orientales, fundó un monasterio, del cual partieron muchos monjes que evangelizaron Cambria, Irlanda, Cornualles y Armórica (c. 601).
4. Cerca de Cenomanum (hoy Le Mans), en Neustria, san Siviardo, abad de Anille (c. 680).
5. En Werda (hoy Kaiserswerth), isla del Rin, en Sajonia, san Suitberto, obispo, quien, monje primeramente en Northumbria, fue compañero de san Willibrordo y, ordenado obispo por san Wifrido, predicó el Evangelio a los bátavos, frisios y otros pueblos de Germania, falleciendo piadosamente en el monasterio que había fundado, siendo ya de anciano (713).
6. En la región de Vasconia, san León, obispo y mártir (s. IX).
7*. En el monasterio de Vena, en las fragosidades del monte Mercurio, en Calabria, san León Lucas, abad de Mula, que, ajustándose a las instituciones de los monjes orientales, destacó en la vida eremítica y cenobítica (c. 900).
8*. En Celanova, de Galicia, en España, san Rosendo, antes obispo de Dumio, que cuidó de promover o instaurar la vida monástica en la misma región y, habiendo renunciado a la función episcopal, tomó el hábito monástico en el monasterio de Celanova, que después presidió como abad (977).
9*. En Taggia, en la Liguria, conmemoración del beato Cristóbal de Milán, presbítero de la Orden de Predicadores, entregado al culto de Dios y a la doctrina sagrada.
10*. En el monasterio de Bassano, en la región de Venecia, beata Juana María Bonomo, abadesa de la Orden de San Benito, que, dotada de místicos carismas, experimentó en el cuerpo y en el alma los dolores de la Pasión del Señor (1670).
11. En la ciudad de Xilinxian, en la provincia china de Guangxi, santa Inés Cao Kuiying, mártir, la cual, casada con un marido violento, tras la muerte de éste se entregó con mandato del obispo a la enseñanza de la doctrina cristiana, por cuyo motivo, después de ser recluida en una cárcel y sufrir crudelísimos tormentos, confiando siempre en el Señor pasó a los festines eternos (1856).