miércoles, 17 de enero de 2018

Miércoles 21 febrero 2018, Miércoles de la I semana de Cuaresma, feria o san Pedro Damiani, obispo y doctor de la Iglesia, conmemoración.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

B. DIMENSIÓN ECLESIOLÓGICA

El celibato y el amor de Cristo y del sacerdote por la Iglesia


26. «Apresado por Cristo Jesús» (Fil 3, 12) hasta el abandono total de sí mismo en él, el sacerdote se configura más perfectamente a Cristo también en el amor, con que el eterno sacerdote ha amado a su cuerpo, la Iglesia, ofreciéndose a sí mismo todo por ella, para hacer de ella una esposa gloriosa, santa e inmaculada (cf. Ef 5, 26-27).

Efectivamente, la virginidad consagrada de los sagrados ministros manifiesta el amor virginal de Cristo a su Iglesia y la virginal y sobrenatural fecundidad de esta unión, por la cual los hijos de Dios no son engendrados ni por la carne, ni por la sangre (Jn 1, 13) [10].

Unidad y armonía en la vida sacerdotal: el ministerio de la palabra

27. El sacerdote, dedicándose al servicio del Señor Jesús y de su cuerpo místico en completa libertad más facilitada gracias a su total ofrecimiento, realiza más plenamente la unidad y la armonía de su vida sacerdotal [11]. Crece en él la idoneidad para oír la palabra de Dios y para la oración. De hecho, la palabra de Dios, custodiada por la Iglesia, suscita en el sacerdote que diariamente la medita, la vive y la anuncia a los fieles, los ecos más vibrantes y profundos.

El oficio divino y la oración

28. Así, dedicado total y exclusivamente a las cosas de Dios y de la Iglesia, como Cristo (cf. Lc 2, 49; 1Cor 7,. 32-33), su ministro, a imitación del sumo sacerdote, siempre vivo en la presencia de Dios para interceder en favor nuestro (Heb 9, 24; 7, 25), recibe, del atento y devoto rezo del oficio divino, con el que él presta su voz a la Iglesia que ora juntamente con su esposo [12], alegría e impulso incesantes, y experimenta la necesidad de prolongar su asiduidad en la oración, que es una función exquisitamente sacerdotal (Hch 6, 2).

[10] Cf. Const. dogm. Lumen gentium, n. 42; Decr. Presbyter. ordinis, n. 16.
[11] Decr. Presbyter. ordinis, n. 14.
[12] Cf. Decr. Presbyter. ordinis, n. 13.


CALENDARIO

21 MIÉRCOLES DE LA I SEMANA DE CUARESMA, feria o SAN PEDRO DAMIANI, obispo y doctor de la Iglesia, conmemoración

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props. [para la conm.: 1ª orac. prop. y el resto de la feria], Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Urgencia de Conversión.
- Jon 3, 1-10. Los ninivitas habían abandonado el mal camino.
- Sal 50. R. Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
- Lc 11, 29-32. A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.

Liturgia de las Horas: oficio de feria. Se puede hacer conmemoración del santo.

Martirologio: elogs. del 22 de febrero, pág. 175.
CALENDARIOS: OCSO: San Pedro Damiani, obispo y doctor (conm.).

TEXTOS MISA

Miércoles de la I Semana de Cuaresma. Feria quarta. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Cf. Sal 24, 6. 2. 22
Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas. Que no triunfen de nosotros nuestros enemigos. Sálvanos, Dios de Israel, de todos nuestros peligros.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 24, 6. 2. 22
Reminíscere miseratiónum tuárum, Dómine, et misericórdiae tuae, quae a saeculo sunt. Ne umquam dominéntur nobis inimíci nostri; líbera nos, Deus Israel, ex ómnibus angústiis nostris.
Oración colecta
Mira complacido, Señor, el fervor de tu pueblo que desea entregarse a ti con una vida santa; y, a los que dominan su cuerpo con la penitencia, transfórmalos interiormente mediante el fruto de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Devotiónem pópuli tui, quaesumus, Dómine, benígnus inténde, ut, qui per abstinéntiam temperántur in córpore, per fructum boni óperis reficiántur in mente. Per Dóminum.

En la conmemoración:
Elogio del martirologio
Memoria de san Pedro Damiani, cardenal obispo de Ostia y doctor de la Iglesia. Habiendo entrado en el eremo de Fonte Avellana, promovió denodadamente la vida religiosa, y en los tiempos difíciles de la reforma de la Iglesia, trabajó para que los monjes se dedicasen a la santidad de la contemplación, los clérigos a la integridad de vida, y para que el pueblo cristiano mantuviese la comunión con la Sede Apostólica. Falleció el día veintidós de febrero en Favencia, en la región italiana de la Emilia-Romaña. (1072)

La oración colecta es propia. El resto de la feria de Cuaresma.

21 de febrero
San Pedro Damiani, obispo y doctor de la Iglesia.
Die 21 februarii
S. Petri Damiani, episcopi et Ecclesiæ doctoris
Oración colecta
Dios todopoderoso, concédenos seguir los consejos y ejemplos de san Pedro Damián, obispo, para que, no anteponiendo nada a Cristo y dedicados siempre al servicio de tu Iglesia, lleguemos a los gozos de la luz eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Concéde nos, quaesumus, omnípotens Deus, beáti Petri epíscopi mónita et exémpla sectári, ut, Christo nihil praeponéntes et Ecclésiae tuae servítio semper inténti, ad aetérnae lucis gáudia perducámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la I semana de Cuaresma (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Jon 3, 1 -10
Los ninivitas habían abandonado el mal camino
Lectura de la profecía de Jonás.

El Señor dirigió la palabra a Jonás:
«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».
Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando:
«Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».
Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.
La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:
«Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».
Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 12-13. 18-19 (R.: 19cd)
R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

Versículo antes del Evangelio Jl 2, 12-13
Ahora –dice el Señor–, convertíos a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso. Nunc ergo dicit Dóminus, convertímini ad me in toto corde vestro, quia benignus et misericors sum.

EVANGELIO Lc 11, 29-32
A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio, in Lucam
Según este misterio, la Iglesia consta de dos partes: unos son los que no conocen el pecar, lo que es propio de la reina del Mediodía; otros los que dejan de pecar, lo que corresponde a los ninivitas que hacen penitencia. La penitencia borra el pecado y la sabiduría lo evita.

Oración de los fieles
83. Con fe viva presentamos al Señor nuestra oración, haciéndonos intérpretes del deseo de justicia y de paz que brota de todos los hombres de buena voluntad.
- Para que la santa Iglesia, con sus palabras y obras, proclame que en el misterio de la cruz se realiza la verdadera liberación y la verdadera alegría del hombre. Oremos al Señor.
- Para que, partiendo entre nosotros el pan de la Eucaristía y de la vida eterna, aprendamos también a compartir los bienes de la tierra con espíritu fraterno y solidario. Oremos al Señor.
- Para que el pobre, el que sufre y el que tiene alguna carencia física o psíquica, constituya siempre el centro de nuestra atención y de nuestra entrega, como signo de la continua presencia del Señor entre nosotros. Oremos al Señor.
- Para que aquellos hermanos nuestros que, a causa de las injusticias, desconfían del futuro, encuentren en su camino hombres justos que les ayuden a reencontrar la esperanza. Oremos al Señor.
- Para que, iluminados por la Palabra de Dios, demos una respuesta firme y eficaz a las instancias de libertad, igualdad y pacificación social que emergen de la vida diaria y de la historia. Oremos al Señor.
Que la luz de tu verdad, Padre, nos haga avanzar por el camino de la conversión y nos ayude siempre a descubrir y a socorrer a nuestros hermanos más necesitados. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te presentamos, Señor, estos dones que nos diste para consagrarlos a tu nombre y, ya que los has hecho sacramento para nosotros, transfórmalos en remedio para la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Offérimus tibi, Dómine, quae dicánda tuo nómini tu dedísti, ut, sicut éadem nobis éfficis sacraméntum, ita fíeri tríbuas remédium sempitérnum. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA DE LA RECONCILIACIÓN II. PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE II.
Antífona de comunión Cf. Sal 5, 12
Que se alegren todos los que esperan en ti, Señor: gozarán eternamente y habitarás en ellos.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 5, 12
Laeténtur omnes qui sperant in te, Dómine, in aetérnum exsultábunt et habitábis in eis.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, que no cesas de alimentarnos con tus sacramentos, concédenos que este banquete al que nos has admitido nos alcance la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui nos sacraméntis tuis páscere non desístis, tríbue, ut eórum nobis indúlta reféctio vitam, quaesumus, cónferat sempitérnam. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Señor, mira con bondad a tu pueblo y límpialo de todos sus pecados con tu misericordia; así no le hará daño adversidad alguna, si no le domina ninguna maldad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum ad libitum adhibenda
Tuére, Dómine, pópulum tuum, et ab ómnibus peccátis cleménter emúnda, quia nulla ei nocébit advérsitas, si nulla ei dominétur iníquitas. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 22 de febrero
F
iesta de la cátedra de san Pedro, apóstol, al que el Señor dijo: Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. En el día en que los romanos acostumbraban a recordar a sus difuntos, se celebra la sede de aquel apóstol, cuyo sepulcro de conserva en el campo Vaticano y ha sido llamado a presidir en la caridad a toda la Iglesia.
2. En Hierápolis, en Frigia, san Papías, obispo, de quien se dice que había escuchado al anciano Juan, que fue compañero de san Policarpo, y que comentó los discursos del Señor (s. II)
3. En Vienne, en la Galia Lugdunense, san Pascasio, obispo, célebre por su erudición y la santidad de sus costumbres (s. IV).
4. En Ravena, en la provincia de Flaminia, san Maximiano, obispo, que cumplió con fidelidad su función episcopal y luchó contra los herejes de la época en favor de la unidad de la Iglesia (556).
5. En Favencia, también de la Flaminia, muerte de san Pedro Damiani, cuya memoria se celebró el día anterior (1072).
6*. En Longchamp, suburbio de París, en Francia, beata Isabel, virgen, que, siendo hermana del rey san Luis IX, renunció a matrimonio de realeza y a ventajas mundanas y fundó un monasterio de Hermanas Menores, con las que sirvió a Dios en humildad y pobreza (1270).
7. En Cortona, de la Toscana, santa Margarita, que profundamente conmovida por la muerte de su amante, borró los pecados de su juventud con una penitencia saludable, pues recibida en la Tercera Orden de San Francisco, se entregó a la contemplación de Dios y fue favorecida por especiales carismas (1297).
8*. En la ciudad de Sendai, en Japón, beato Diego Carvalho, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que, después de soportar injurias, cárceles y caminatas realizadas en pleno invierno, con fe intrépida confesó a Cristo, junto con sus compañeros, en el suplicio del agua helada (1624).
9*. En Florencia, de la Toscana, beata María de Jesús (Emilia) d’Outremont, la cual, nacida en Bélgica y madre de cuatro hijos, al quedar viuda, sin descuidar sus deberes maternos fundó y rigió la Sociedad de Hermanas de María Reparadora, confiando en el auxilio divino, y superando no pocas enfermedades, cuando regresaba a su patria terminó su terrena peregrinación, descansando en el Señor (1878).