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Domingo 27 mayo 2018, Santísima Trinidad, solemnidad, ciclo B.

martes, 16 de enero de 2018

Martes 20 febrero 2018, Martes de la I semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

El celibato por el reino de los cielos

22. Jesús, que escogió los primeros ministros de la salvación y quiso que entrasen en la inteligencia de los misterios del reino de los cielos (Mt 13, 11; Mc 4, 11; Lc 8, 10), cooperadores de Dios con título especialísimo, embajadores suyos (2 Cor 5, 20), y les llamó amigos y hermanos (Jn 15, 15; 20, 17), por los cuales se consagró a sí mismo, a fin de que fuesen consagrados en la verdad (Jn 17, 19), prometió una recompensa superabundante a todo el que hubiera abandonado casa, familia, mujer e hijos por el reino de Dios (Lc 18, 29-30). Más aún, recomendó también [8], con palabras cargadas de misterio y de expectación, una consagración todavía más perfecta al reino de los cielos por medio de la virginidad, como consecuencia de un don especial (Mt 19, 11-12). La respuesta a este divino carisma tiene como motivo el reino de los cielos (Ibíd.. v. 12); e igualmente de este reino, del evangelio (Mc20, 29-30) y del nombre de Cristo (Mt 19,29) toman su motivo las invitaciones de Jesús a las arduas renuncias apostólicas, para una participación más íntima en su suerte.

Testimonio de Cristo

23. Es, pues, el misterio de la novedad de Cristo, de todo lo que él es y significa; es la suma de los más altos ideales del evangelio, y del reino; es una especial manifestación de la gracia que brota del misterio pascual del redentor, lo que hace deseable y digna la elección de la virginidad, por parte de los llamados por el Señor Jesús, con la intención no solamente de participar de su oficio sacerdotal, sino también de compartir con él su mismo estado de vida.

Plenitud de amor

24. La respuesta a la vocación divina es una respuesta de amor al amor que Cristo nos ha demostrado de manera sublime (Jn 15, 13; 3, 16); ella se cubre de misterio en el particular amor por las almas, a las cuales él ha hecho sentir sus llamadas más comprometedoras (cf. Mc 1, 21). La gracia multiplica con fuerza divina las exigencias del amor que, cuando es auténtico, es total, exclusivo, estable y perenne, estímulo irresistible para todos los heroísmos. Por eso la elección del sagrado celibato ha sido considerada siempre en la Iglesia «como señal y estímulo de caridad» [9]; señal de un amor sin reservas, estímulo de una caridad abierta a todos. Quién jamás puede ver en una vida entregada tan enteramente y por las razones que hemos expuesto, señales de pobreza espiritual, de egoísmo, mientras que por el contrario es, y debe ser, un raro y por demás significativo ejemplo de vida, que tiene como motor y fuerza el amor, en el que el hombre expresa su exclusiva grandeza? Quién jamás podrá dudar de la plenitud moral y espiritual de una vida de tal manera consagrada, no ya a un ideal aunque sea el más sublime, sino a Cristo y a su obra en favor de una humanidad nueva, en todos los lugares y en todos los tiempos?

Invitación al estudio

25. Esta perspectiva bíblica y teológica, que asocia nuestro sacerdocio ministerial al de Cristo, y que de la total y exclusiva entrega de Cristo a su misión salvífica saca el ejemplo y la razón de nuestra asimilación a la forma de caridad y de sacrificio, propia de Cristo redentor, nos parece tan fecunda y tan llena de verdades especulativas y prácticas, que os invitamos a vosotros, venerables hermanos, invitamos a los estudiosos de la doctrina cristiana y a los maestros de espíritu y a todos los sacerdotes capaces de las intuiciones sobrenaturales sobre su vocación, a perseverar en el estudio de estas perspectivas y penetrar en sus íntimas y fecundas realidades, de suerte que el vínculo entre el sacerdocio y el celibato aparezca cada vez mejor en su lógica luminosa y heroica, de amor único e ilimitado hacia Cristo Señor y hacia su Iglesia.

[8] Decr. Presbyter. ordinis, n. 16.
[9] Const. Lumen gentium, n. 42.


CALENDARIO

20 MARTES DE LA I SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Hacer la voluntad de Dios.
- Is 55, 10-11. Mi palabra cumplirá mi deseo.
- Sal 33. R. Dios libra a los justos de sus angustias.
- Mt 6, 7-15. Vosotros orad así.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 21 de febrero, pág. 173.
CALENDARIOS: Orden de San Juan de Jerusalén: Dedicación de la Iglesia Mayor de la Orden (F).
Dominicos: Beato Constancio de Fabriano, presbítero o beata Julia Rodzinra, mártir (conm.).

TEXTOS MISA

Martes de la I Semana de Cuaresma. Feria tertia. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 89, 1-2
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Desde siempre y por siempre tú eres Dios.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 89, 1-2
Dómine, refúgium factus es nobis a generatióne et progénie; a saeculo, et in saeculum tu es.
Oración colecta
Señor, mira a tu familia y haz que nuestro espíritu brille junto a ti con el deseo de poseerte, al mortificarnos mediante la penitencia corporal. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Réspice, Dómine, famíliam tuam, et praesta, ut apud te mens nostra tuo desidério fúlgeat, quae se corporálium moderatióne castígat. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la I semana de Cuaresma (Lec. II)

PRIMERA LECTURA Is 55, 10-11
Mi palabra cumplirá mi deseo
Lectura del libro de Isaías.

Esto dice el Señor:
«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
para que dé semilla al sembrador
y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que cumplirá mi deseo
y llevará a cabo mi encargo».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 33, 4-5. 6-7. 16-17. 18-19 (R.: cf. 18b)
R.
Dios libra a los justos de sus angustias. Ex ómnibus tribulatiónibus eórum Deus salvávit iustos.

V. Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R.
Dios libra a los justos de sus angustias. Ex ómnibus tribulatiónibus eórum Deus salvávit iustos.

V. Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.
Dios libra a los justos de sus angustias. Ex ómnibus tribulatiónibus eórum Deus salvávit iustos.

V. Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R.
Dios libra a los justos de sus angustias. Ex ómnibus tribulatiónibus eórum Deus salvávit iustos.

V. Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos. R.
Dios libra a los justos de sus angustias. Ex ómnibus tribulatiónibus eórum Deus salvávit iustos.

Versículo antes del Evangelio Mt 4, 4b
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

EVANGELIO Mt 6, 7-15
Vosotros orad así
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así:
“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal”.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Audiencia general, 4-noviembre-2015
En la oración que Él mismo nos enseñó –es decir el Padrenuestro– Jesús nos hace pedirle al Padre: «Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden». Y al final comenta: «Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas» (Mt 6, 12.14-15). No se puede vivir sin perdonarse, o al menos no se puede vivir bien, especialmente en la familia. Cada día nos ofendemos unos a otros. Tenemos que considerar estos errores, debidos a nuestra fragilidad y a nuestro egoísmo. Lo que se nos pide es curar inmediatamente las heridas que nos provocamos, volver a tejer de inmediato los hilos que rompemos en la familia. Si esperamos demasiado, todo se hace más difícil. Y hay un secreto sencillo para curar las heridas y disipar las acusaciones. Es este: no dejar que acabe el día sin pedirse perdón, sin hacer las paces entre marido y mujer, entre padres e hijos, entre hermanos y hermanas… entre nuera y suegra. Si aprendemos a pedirnos inmediatamente perdón y a darnos el perdón recíproco, se sanan las heridas, el matrimonio se fortalece y la familia se convierte en una casa cada vez más sólida, que resiste a las sacudidas de nuestras pequeñas y grandes maldades. Y por esto no es necesario dar un gran discurso, sino que es suficiente una caricia: una caricia y todo se acaba, y se recomienza.

Oración de los fieles
82. Celebremos, hermanos, la misericordia de Dios, que nos ilumina con la gracia del Espíritu Santo, para que nuestra vida resplandezca con obras de fe y santidad.
R. Señor, escúchanos.
- Para que los obispos, presbíteros y diáconos, al participar de la mesa eucarística, se unan más plenamente a Cristo y vean renovada la gracia que les fue conferida por la imposición de las manos. Oremos, R.
- Para que todos reconozcamos la dignidad de todo hombre redimido con la sangre de Cristo y respetemos su libertad y su conciencia. Oremos. R.
- Para que todos los hombres sepan moderar su deseos de bienes temporales y atiendan a las necesidades de los demás. Oremos. R.
- Para que cuantos han sido llamados hoy a la eternidad reciban el don de la eterna bienaventuranza. Oremos. R.
- Para que todos nosotros participemos activamente de la mesa de la Palabra y del Cuerpo de Cristo, y vivamos lo que hemos recibido por la fe y los sacramentos. Oremos. R.
Señor, que tu gracia inspire, sostenga y acompañe nuestras obras, para que nuestro trabajo comience en ti, como en su fuente, y tienda siempre a ti, como a su fin. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Dios, creador todopoderoso, acepta los dones que recibimos de tu abundante generosidad y convierte en auxilio para la vida eterna los bienes temporales que nos has dado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, creátor omnípotens Deus, quae de tuae munificéntiae largitáte deférimus, et temporália nobis colláta praesídia ad vitam convérte propitiátus aetérnam. Per Christum.
PREFACIO I DE CUARESMA
Significación espiritual de la Cuaresma
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Por él concedes a tus fieles anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, los sacramentos pascuales, para que, dedicados con mayor entrega a la oración y a la caridad fraterna, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, santo...
PRAEFATIO I DE QUADRAGESIMA
De spiritali significatione Quadragesimae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia fidélibus tuis dignánter concédis quotánnis paschália sacraménta in gáudio purificátis méntibus exspectáre: ut, pietátis offícia et ópera caritátis propénsius exsequéntes, frequentatióne mysteriórum,
quibus renáti sunt, ad grátiae filiórum plenitúdinem perducántur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Sal 4, 2
Escúchame cuando te invoco, Dios de mi justicia; tú que en el aprieto me diste anchura ten piedad de mí y escucha mi oración.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 4, 2
Cum invocárem te, exaudísti me, Deus iustítiae meae, in tribulatióne dilatásti me; miserére mihi, Dómine, et exáudi oratiónem meam.
Oración después de la comunión
Señor, que este sacramento nos ayude a estimar los bienes del cielo a la vez que calmamos la tendencia a los de la tierra. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
His nobis, Dómine, mystériis conferátur, quo, terréna desidéria mitigántes, discámus amáre caeléstia. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Oh, Dios, que tus fieles, se fortalezcan con tu bendición; sé para ellos consuelo en la tristeza, paciencia en la tribulación y defensa en el peligro. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum ad libitum adhibenda
Fidéles tui, Deus, benedictióne tua firméntur, sis eis in maeróre solátium, in tribulatióne patiéntia, in perículo praesídium. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 21 de febrero
M
emoria de san Pedro Damiani, cardenal obispo de Ostia y doctor de la Iglesia. Habiendo entrado en el eremo de Fonte Avellana, promovió denodadamente la vida religiosa y en los tiempos difíciles de la reforma de la Iglesia trabajó para que los monjes se dedicasen a la santidad de la contemplación, los clérigos a la integridad de vida y para que el pueblo mantuviese la comunión con la Sede Apostólica. Falleció el día veintidós de febrero en Favencia, de la Romagna (1072).
2. Conmemoración de san Eustacio, obispo de Antioquía, el cual, célebre por su doctrina, fue desterrado a Trajanópolis, en Tracia, en tiempo del emperador arriano Constancio, a causa de su fe católica, y allí descansó en el Señor (c. 338).
3*. En el monasterio de Granfeld, en la región de los helvecios, san Germán, abad, que al tratar de defender con pacíficas palabras a los vecinos del monasterio del asalto de un grupo de salteadores, fue desnudado y atravesado con lanzas, junto con el monje Randoaldo (c. 667).
4*. En Londres, en Inglaterra, beato Tomás Portmort, presbítero y mártir, que en tiempo de la reina Isabel I fue encarcelado por ser sacerdote y después colgado cerca de la catedral de San Pablo, consumando así su martirio (1592).
5. También en Londres, san Roberto Southwell, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que durante varios años ejerció su ministerio en la ciudad y sus alrededores y compuso escritos espirituales. Detenido por ser sacerdote, por orden de la misma reina fue duramente torturado, terminando su martirio al ser colgado en Tyburn (1595).
6*. En Anjou, en Francia, beato Natal Pinot, presbítero y mártir, el cual, durante la Revolución Francesa, siendo párroco, mientras se preparaba para celebrar misa fue detenido y, revestido con los ornamentos litúrgicos a modo de burla, llevado al patíbulo como al altar del sacrificio (1794).
7*. En Turín, del Piamonte, beata María Enriqueta (Ana Catalina) Dominici, de las hermanas de Santa Ana y de la Providencia, que gobernó sabiamente y engrandeció su Instituto durante treinta años hasta su muerte (1894).