lunes, 29 de enero de 2018

Lunes 5 marzo 2018, Lunes de la III semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

El proceso de la naturaleza y el proceso de la gracia

63. Pero es también necesario que se tenga exactamente cuenta de su estado biológico para poderlo guiar y orientar hacia el ideal del sacerdocio. Una formación verdaderamente adecuada debe por tanto coordinar armoniosamente el plano de la gracia y el plano de la naturaleza en sujetos cuyas condiciones reales y efectiva capacidad sean conocidas con claridad. Sus reales condiciones deberán ser comprobadas apenas se delineen las señales de la sagrada vocación con el cuidado más escrupuloso, sin fiarse de un apresurado y superficial juicio, sino recurriendo inclusive a la asistencia y ayuda de un médico o de un psicólogo competente. No se deberá omitir una seria investigación anamnésica para comprobar la idoneidad del sujeto aun sobre esta importantísima línea de los factores hereditarios.

Los no aptos

64. Los sujetos que se descubran física y psíquica o moralmente ineptos, deben ser inmediatamente apartados del camino del sacerdocio: sepan los educadores que éste es para ellos un gravísimo deber; no se abandonen a falaces esperanzas ni a peligrosas ilusiones y no permitan en modo alguno que el candidato las nutra, con resultados dañosos para él y para la Iglesia. Una vida tan total y delicadamente comprometida interna y externamente, como es la del sacerdocio célibe, excluye, de hecho, a los sujetos de insuficiente equilibrio psicofísico y moral, y no se debe pretender que la gracia supla en esto a la naturaleza.

Desarrollo de la personalidad

65. Una vez comprobada la idoneidad del sujeto, y después de haberlo recibido para recorrer el itinerario que lo conducirá a la meta del sacerdocio, se debe procurar el progresivo desarrollo de su personalidad, con la educación física, intelectual y moral ordenada al control y al dominio personal de los instintos, de los sentimientos y de las pasiones.

Necesidad de una disciplina

66. Esta educación se comprobará en la firmeza de ánimo con que se acepte una disciplina personal y comunitaria, cual es la que requiere la vida sacerdotal. Tal disciplina, cuya falta o insuficiencia es deplorable, porque expone a graves riesgos, no debe ser soportada sólo como una imposición desde fuera, sino, por así decirlo, interiorizada, integrada en el conjunto de la vida espiritual como un componente indispensable.

La iniciativa personal

67. El arte del educador deberá estimular a los jóvenes a la virtud sumamente evangélica de la sinceridad (cf. Mt 5, 37) y a la espontaneidad, favoreciendo toda buena iniciativa personal, a fin de que el sujeto mismo aprenda a conocerse y a valorarse, a asumir conscientemente las propias responsabilidades, a formarse en aquel dominio de sí que es de suma importancia en la educación sacerdotal.

El ejercicio de la autoridad

68. El ejercicio de la autoridad, cuyo principio debe en todo caso mantenerse firme, se inspirará en una sabia moderación, en sentimientos pastorales, y se desarrollará como en un coloquio y en un gradual entrenamiento, que consienta al educador una comprensión cada vez más profunda de la psicología del joven y dé a toda la obra educativa un carácter eminentemente positivo y persuasivo.

CALENDARIO

5 LUNES DE LA III SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Desconfiar de los privilegios y abrirse a la universalidad de la salvación.
- 2 Re 5, 1-15a. Muchos leprosos había en Israel, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, el Sirio.
- Sal 41. R. Mi alma tiene sed del Dios vivo;¿cuándo veré el rostro de Dios?
- Lc 4, 24-30. Jesús, al igual que Elías y Eliseo, no fue enviado solo a los judíos.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 6 de marzo, pág. 193.
CALENDARIOS: Huesca y Jaca: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Julián Ruiz Martorell, obispo (2011).

TEXTOS MISA

Lunes de la III Semana de Cuaresma. Feria secunda. Hebdomada III Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 83, 3
Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor, mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo.
Antiphona ad introitum Ps 83, 3
Concupíscit et déficit ánima mea in átria Dómini. Cor meum et caro mea exsultavérunt in Deum vivum.
Oración colecta
Señor, purifica y protege a tu Iglesia con misericordia continua y, pues sin tu ayuda no puede mantenerse incólume, que tu protección la dirija y la sostenga siempre. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Ecclésiam tuam, Dómine, miserátio continuáta mundet et múniat, et quia sine te non potest salva consístere, tuo semper múnere gubernétur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la III semana de Cuaresma (Lec. II).

PRIMERA LECTURA 2 Re 5, 1-15a
Muchos leprosos había en Israel, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, el Sirio

Lectura del segundo libro de los Reyes.

En aquellos días, Naamán, jefe del ejército del rey de Siria, era hombre notable y muy estimado por su señor, pues por su medio el Señor había concedido la victoria a Siria. Pero, siendo un gran militar, era leproso.
Unas bandas de arameos habían hecho una incursión trayendo de la tierra de Israel a una muchacha, que pasó al servicio de la mujer de Naamán. Dijo ella a su señora:
«Ah, si mi señor pudiera presentarse ante el profeta que hay en Samaría. Él lo curaría de su lepra».
Fue (Naamán) y se lo comunicó a su señor diciendo:
«Esto y esto ha dicho la muchacha de la tierra de Israel». Y el rey de Siria contestó:
«Vete, que yo enviaré una carta al rey de Israel».
Entonces tomó en su mano diez talentos de plata, seis mil siclos de oro, diez vestidos nuevos y una carta al rey de Israel que decía:
«Al llegarte esta carta, sabrás que te envío a mi siervo Naamán para que lo cures de su lepra».
Cuando el rey de Israel leyó la carta, rasgó sus vestiduras, diciendo:
«Soy yo Dios para repartir vida y muerte? Pues me encarga nada menos que curar a un hombre de su lepra. Daos cuenta y veréis que está buscando querella contra mí».
Eliseo, el hombre de Dios, oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestiduras y mandó a que le dijeran:
«Por qué has rasgado tus vestiduras? Que venga a mí y sabrá que hay un profeta en Israel».
Llegó Naamán con sus carros y caballos y se detuvo a la entrada de la casa de Eliseo. Envió este un mensajero a decirle:
«Ve y lávate siete veces en el Jordán. Tu carne renacerá y quedarás limpio».
Naamán se puso furioso y se marchó diciendo:
«Yo me había dicho: “Saldrá seguramente a mi encuentro, se detendrá, invocará el nombre de su Dios, frotará con su mano mi parte enferma y sanaré de la lepra”. El Abaná y el Farfar, los ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Podría bañarme en ellos y quedar limpio». Dándose la vuelta, se marchó furioso. Sus servidores se le acercaron para decirle:
«Padre mío, si el profeta te hubiese mandado una cosa difícil, ¿no lo habrías hecho? ¡Cuánto más si te ha dicho: “Lávate y quedarás limpio”!».
Bajó, pues, y se bañó en el Jordán siete veces, conforme a la palabra del hombre de Dios. Y su carne volvió a ser como la de un niño pequeño: quedó limpio.
Naamán y toda su comitiva regresaron al lugar donde se encontraba e! hombre de Dios. Al llegar, se detuvo ante él exclamando:
«Ahora conozco que no hay en toda la tierra otro Dios que el de Israel».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 41, 2. 3; 42, 3. 4 (R.: cf. 41, 3)
R.
Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios? Sitívit ánima mea ad Deum vivum; quando apparébo ante fáciem Dei?

V. Como busca la cierva corrientes de agua,
así mi alma te busca a ti, Dios mío. R.
Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios? Sitívit ánima mea ad Deum vivum; quando apparébo ante fáciem Dei?

V. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? R.
Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios? Sitívit ánima mea ad Deum vivum; quando apparébo ante fáciem Dei?

V. Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada. R.
Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios? Sitívit ánima mea ad Deum vivum; quando apparébo ante fáciem Dei?

V. Me acercaré al altar de Dios,
al Dios de mi alegría;
y te daré gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío. R.
Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios? Sitívit ánima mea ad Deum vivum; quando apparébo ante fáciem Dei?

Versículo antes del Evangelio Cf. Sal 129, 5. 7bc
Espero en el Señor, espero en su palabra; porque de él viene la misericordia, la redención copiosa. Spero in Dóminum, spero in verbum eius; quia apud eum misericórdia et copiósa redémptio.

EVANGELIO Lc 4, 24-30
Jesús, al igual que Elías y Eliseo, no fue enviado solo a los judíos

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

Habiendo llegado Jesús a Nazaret, le dijo al pueblo en la sinagoga:
«En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. Puedo aseguraros que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naámán, el sirio».
Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo.
Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio, in Lucam
Entiéndase también que no sufrió la pasión de su cuerpo por necesidad, sino voluntariamente. Porque cuando quiere, es prendido; y cuando quiere, se escapa. Y si no ¿cómo podía ser prendido por unos pocos, el que no puede ser detenido por un pueblo entero? Mas quiso ser perseguido por una muchedumbre sacrílega, a fin de morir por todos, siendo inmolado por unos pocos. Sin embargo, quería más bien salvar a los judíos que perderlos para siempre, y por eso cuidaba de que ellos no pudiesen cumplir lo que querían, dejando frustrado su furor.

Oración de los fieles
103. Pidamos a Dios que sostenga con la fuerza de su Espíritu nuestro empeño de conversión y que extienda sus dones a todos los hombres.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que renovada por la penitencia cuaresmal, ofrezca a Dios un culto en espíritu y verdad. Roguemos al Señor.
- Por la paz entre los pueblos y familias: para que, cumpliendo la ley de Dios escrita en el corazón de todos los hombres, podamos llegar a una verdadera convivencia humana. Roguemos al Señor.
- Por los cristianos vacilantes y por los que no tienen fe: para que nos se dejen llevar de la humana sabiduría y descubran la verdad que está en Dios. Roguemos al Señor.
- Por todos aquellos que participan de pasión del Señor por la enfermedad, la miseria o la humillación: para que el Señor les infunda valor. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que sepamos ceder el fruto de nuestras privaciones voluntarias en favor de los más necesitados. Roguemos al Señor.
Señor, Padre de misericordia y origen de toso bien, mira con amor a tu pueblo penitente y restaura con tu misericordia a los que estamos hundidos bajo el peso de las culpas. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Lleva a plenitud, Señor, las ofrendas de tus siervos, haciéndolas para nosotros sacramento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Munus quod tibi, Dómine, nostrae servitútis offérimus, tu salutáre nobis pérfice sacraméntum. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Sal 116, 1. 2
Alabad al Señor todas las naciones, firme es su misericordia con nosotros.
Antiphona ad communionem Ps 116, 1-2
Laudáte Dóminum, omnes gentes, quóniam confirmáta est super nos misericórdia eius.
Oración después de la comunión
Que la comunión en tu sacramento, Señor, nos purifique de nuestras culpas y nos conceda la unidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tui nobis, quaesumus, Dómine, commúnio sacraménti et purificatiónem cónferat, et tríbuat unitátem. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir
ad Iibitum
Señor, protege con tu mano poderosa a este pueblo suplicante; dígnate purificarlo y orientarlo con el consuelo presente, para que tienda sin cesar hacia los bienes futuros. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Tueátur, quaesumus, Dómine, déxtera tua pópulum deprecántem, et purificátum dignánter erúdiat, ut consolatióne praesénti ad futúra bona profíciat. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 6 de marzo

1. En Tortona, en la Liguria, san Marciano, venerado como obispo y mártir (s. inc.).
2. En Nicomedia, de Bitinia, san Victorino, mártir (sec. inc.).
3. En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Quirico, presbítero (s. IV in.).
4. Conmemoración de san Evagrio, obispo de Constantinopla, que, desterrado por el emperador Valente, descansó en el Señor como confesor eximio (c. 378).
5. En Toledo, en Hispania, san Julián, obispo, que reunió tres concilios en esta ciudad y expuso con escritos la doctrina ortodoxa, dando muestras de caridad y celo por las almas (690).
6. En Säckingen, entre los helvecios (hoy Suiza), san Fridolino, abad, que siendo oriundo de Irlanda, peregrinó por Francia hasta que en esta localidad fundó un doble monasterio en honor de san Hilario (s. VIII).
7. En Metz, en Austrasia, san Crodegango, obispo, el cual impuso al clero que viviese dentro del recinto del claustro bajo una íntegra norma de vida, y promovió de modo admirable el canto en la Iglesia (766).
8. En Siria, pasión de cuarenta y dos santos mártires, que apresados en Amorio de Frigia y llevados al río Éufrates, recibieron con egregio combate la palma del martirio (848).
9*. En Barcelona, de Cataluña, en España, san Olegario, obispo, que asumió también la cátedra de Tarragona cuando esta antiquísima sede fue liberada del yugo de los musulmanes (1137).
10*. En Viterbo, en la Toscana, beata Rosa, virgen de la Tercera Orden de San Francisco, que, asidua en las obras de caridad, a los dieciocho años de edad consumó rápidamente el breve curso de su vida (1253).
11. En Gante, en Flandes, santa Coleta Boylet, virgen, que durante tres años llevó una austerísima vida, encerrada en una pequeña casa junto a la iglesia, y después, tras profesar en la Regla de san Francisco, recondujo muchos monasterios de Clarisas a la forma primitiva de vida, insistiendo principalmente en el espíritu de pobreza y de penitencia (1447).